Búsqueda de algún Santo de este mes...

Dom

Lun

Mar

Mié

Jue

Vie

Sáb

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

25

26

27

28

29

30

31

 

 

 

 

SANTORAL OCTUBRE 2006

 

 

 

 

 

 

DOMINGO 1

XXVI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Teresa del Niño Jesús, doctora de la Iglesia; Romano el Melodioso, diácono, y Remigio de Reims, obispo.

SAN REMIGIO DE REIMS, del bajo latín remigius, "remero"; o bien, los Remi, "originarios de Reims" (437-533). Obispo. De origen francés, sus padres fueron Emilio y (santa) Celina (21 de octubre). Desde su juventud, se consagró a Dios, y para evitar las vanidades de su posición social, se retiró al castillo de Laón. Por sus virtudes, a la muerte del arzobispo de Reims, fue elegido sucesor de este. Se le atestiguaron milagros, como devolver la vista a ciegos, apagar incendios a distancia y sanar a enfermos. Se le reconoce como el apóstol de los francos, por haber convertido con su predicación, ejemplo y oración a casi toda la población francesa, incluso a su monarca, Clodoveo, esposo de (santa) Clotilde (3 de junio), a quien, después de salir victorioso de la guerra contra los alemanes, lo bautizó con el nombre de Luis (496), junto con más de tres mil catecúmenos de su corte y ejércitos. Así se inició la dinastía cristiana de los Luises. Durante 74 años gobernó la diócesis con sabiduría. Su vida, con fama de santidad, se extinguió en Reims. Su veneración se pierde en la memoria de los tiempos.

 

LUNES 2

Santos: Los Santos Ángeles Custodios. Santos Tomás de Hereford, obispo, y Saturio de Soria, ermitaño.

SAN SATURIO DE SORIA, del latín saturius, gentilicio de Saturus, "saciado", "saturado" (493-568). Ermitaño. Originario de Soria (España). Las fuentes, sin aportar datos precisos, indican que en su juventud deseaba consagrarse a Dios mediante la vida eremítica, pero consideró su deber de hijo atender a sus padres hasta verlos morir; cuando esto sucedió, distribuyó entre los pobres su herencia y, contando con cuarenta años de edad, se retiró a una cueva de la colina de Peñalba, donde vivió el resto de sus días en austeridad, dedicado a la extrema mortificación y en permanente oración. Sin embargo, su fama de santo era conocida en los alrededores, por lo cual hasta su retiro llegó (san) Prudencio de Armentia, quien a la postre sería obispo de Tarragona, para aprender del anciano Saturio los vastos conocimientos y forma de vida en evangélica pobreza. Tiempo después, en dicho lugar falleció asistido por el joven Prudencio, quien lo sepultó. Hasta este sitio llegaron numerosos fieles para iniciar su veneración. Fue reconocido como patrono de Soria desde 1628, año en el cual se ratificó su devoción en esta localidad. Por su culto inmemorial, la Iglesia lo inscribió en el Canon de los santos en 1743.

 

MARTES 3

Santos: Francisco de Borja, presbítero; Gerardo de Broña, abad, y María Josefa Roselló, fundadora.

SANTA MARÍA JOSEFA ROSELLÓ, del arameo, "señora", y del hebreo, "Dios acrecentará" (1811-1888). Fundadora. Nació en 1811 en Abisola, Italia. Desde pequeña colaboró en el mantenimiento de su hogar; por sus virtudes sirvió como enfermera a un rico personaje. Benedicta (su nombre en la tierra) trabajó con tal dedicación que sus patrones la consideraron como su hija y decidieron darle una parte de su fortuna, pero ella no aceptó. La joven anhelaba servir al prójimo, por lo que acudió con el obispo de Savona, quien pidió que reuniera a otras jóvenes para juntas educar a niñas de la calle. Este es el origen de la congregación de Nuestra Señora de la Merced o de las Misericordias (1837); ahí adoptó el nombre de María Josefa. Al morir la esposa del enfermo que atendió, María recibió la herencia, la cual le permitió fundar más casas de asistencia. En 1869 fundó el Pequeño Seminario para niños de familia obrera. Su obra se extendió y llegó a la Argentina (1875). Gracias a su intervención liberaron a muchos esclavos africanos. En los últimos años de su vida terrena fue aquejada por males que la confinaron a una cama. Murió en la casa principal de la Congregación en Savona, expresando: "Amemos a Jesús. Lo más importante es amar a Dios y salvar el alma". Fue canonizada en 1949 por Pío XII.

 

MIÉRCOLES 4

Santos: Francisco de Asís, fundador; Áurea de París, abadesa, y Amón de Nitria, anacoreta.

SAN FRANCISCO DE ASÍS, del italiano antiguo, "franco", "francés" (1182-1226). Nativo de Asís, Italia. Hijo de un rico comerciante, lleva vida disipada hasta los veinticuatro años, cuando Cristo en una visión, le dice: "Debes renovar mi Iglesia". Decide cambiar; renuncia a comodidades y riquezas. Con algunos amigos crea la orden franciscana, la cual se aparta de los lujos en que había caído el clero de su tiempo y retoma la humildad de la Iglesia primitiva; vive en "santa pobreza". Seguir el llamado del Maestro le acarrea el rechazo de su padre, burlas de amigos y vecinos, y la enemistad de sacerdotes y el alto clero. En 1224 recibe los estigmas (y dolores) de la pasión. Atendía con verdadero espíritu cristiano a enfermos y necesitados sin importarle los riesgos de contagio. Es proverbial su amor a los animales, con quienes, se dice, podía comunicarse. Casi ciego entregó su alma al Creador en la capilla llamada la Porciúncula. Fue canonizado en 1228 por Gregorio IX. Sus restos reposan actualmente en la Basílica de San Francisco en Asís. Iconografía: con burda túnica, en éxtasis recibiendo los estigmas. Uno de los símbolos franciscanos es el cordón, el cual tiene varios significados, entre otros: cuando lleva cinco nudos, éstos simbolizan los estigmas de Jesucristo. Si sólo tiene tres nudos, representan los votos de pobreza, castidad y obediencia. Para la orden franciscana seglar, simbolizan pobreza utilitaria, obediencia y humildad; los miembros de esta rama son laicos comprometidos a vivir la espiritualidad franciscana. El cordón que utilizaba san Francisco se conserva junto al altar en la basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís.

 

JUEVES 5

Santos: Plácido de Subiaco, monje, y Flor de Beaulieu, virgen. Beato Raimundo de Capua, presbítero.

SANTA FLOR DE BEAULIEU, del latín Flos, Floris, Flora, diosa romana de las flores (1300-1347). Virgen. Nació en la población francesa de Maurs, en el seno de una familia creyente de las verdades de Cristo. Los pormenores de su infancia se desconocen, pero se sabe que de adolescente definió su vocación a la vida religiosa e ingresó en el hospicio propiedad de los caballeros de San Juan, en Jerusalén, donde vistió el hábito. Con caridad y atención dedicó su vida a cuidar con esmero a los enfermos y peregrinos que se recibían en dicha institución. Nuestro Señor le otorgó la gracia de saber consolar a los enfermos, además de dedicar su constante oración para que recuperara la salud. Se le atestiguaron horas de prolongados éxtasis, así como su santidad, virtudes que conservó hasta su muerte, acaecida en el mencionado hospicio, en Lot, Francia. Protectora de las personas que llevan el nombre de alguna flor. Iconografía: con hábito, atendiendo enfermos.

 

VIERNES 6

Santos: Bruno de Colonia, fundador, y María Francisca de las Cinco Llagas, laica. Beato Bartolomé Longo, laico.

BEATO BARTOLOMÉ LONGO (1841-1926). Seglar de la Tercera Orden de Santo Domingo. La historia del patito feo es famosa casi universalmente. Sabemos lo que es sentirse poco atractivo y fuera de lugar. La mayoría de nosotros abrigamos secretamente la idea de que quizá, después de todo, resultemos ser un cisne. Fue abogado, se casó y acogió adolescentes incorregibles. Todos sus intentos por interesar a sus habitantes fracasaron. Sin embargo, tuvo entonces la idea de llevar hasta dicha área una imagen de Nuestra Señora del Rosario, pero la única imagen que pudo encontrar era muy mala, y para colmo, la única forma en que pudo enviarla fue en un vagón de estiércol. Fundó el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y la congregación dominicana Hijas del Santísimo Rosario de Pompeya. Fue beatificado por Juan Pablo II.

 

SÁBADO 7

Nuestra Señora del Rosario

Santos: Marcos I. papa, y Augusto de Bourges, abad.

SAN MARCOS I, del latín, derivado de Marte, dios griego de la guerra (336). Papa. Nacido en Roma, no se le conocen antecedentes biográficos hasta ser electo el 18 de enero de 336, en el orden treinta y cuatro después de San Pedro. Dispuso que los pontífices fuesen consagrados por los obispos de Ostia (Italia). Instituyó el uso del palio, que continúa vigente y consiste en una franja de lana con cruces, que los papas, obispos occidentales, patriarcas y metropolitas orientales se colocan alrededor del cuello. Estas prendas son confeccionadas en Roma con lana de los corderos bendecidos cada año el 21 de enero, en la celebración de la mártir romana santa Inés, y se envían para ser utilizados por los prelados en todo el mundo. Durante el breve ministerio Marcos organizó el primer calendario con festividades religiosas. Murió en la Santa Sede el 7 de octubre de 336.

 

DOMINGO 8

XXVII DOMINGO ORDINARIO

Santos: Sergio y Baco de Roma, mártires y Thais de Egipto, penitente.

SANTOS SERGIO Y BACO DE ROMA, del latín, Sergius, nombre de una gens romana, y Bacchus, del griego, sobrenombre de Dionisio (303). Eran funcionarios de tropas en la frontera, Sergio era primicerius, y Baco secundarius. Según la leyenda, César Maximiano los estimaba por su valentía, pero este favor se convirtió en odio cuando ellos reconocieron su fe cristiana. Al parecer, su buen comportamiento provocó envidias entre la soldadesca pagana, por lo que fueron delatados y convocados a adorar a los dioses, al no acceder se les encarceló en Siria y después fueron trasladados a Mesopotamia, sufrieron múltiples torturas y, finalmente, fueron decapitados. Su culto es inmemorial. Iconografía: con atuendo militar y palmas alusivas al martirio. Se invocan como protectores de los militares. Como parte de su tortura fueron golpeados con correas tan severamente que Baco murió bajo los golpes. Sergio, sin embargo, tuvo que soportar mucho más sufrimiento; entre otras torturas, como relata la leyenda, tenía que correr dieciocho millas en zapatos cuyas plantas estaban cubiertas con uñas afiladas y puntiagudas que le atravesaron los pies. Finalmente fue decapitado.

 

LUNES 9

Santos: Dionisio de Montmartre y compañeros mártires; Juan Leonardo, fundador e Inocencio Canoura, mártir.

SAN INOCENCIO CANOURA, del latín, "que no hace daño" (1887-1934). Mártir. Oriundo de Santa Cecilia, España, hijo de campesinos; cursó estudios básicos en su tierra. Al visitar el lugar los misioneros pasionistas, Inocencio define su vocación al sacerdocio e ingresa al seminario de la Pasión en 1902, en Mondoñedo. Durante su profesión agrega el apellido religioso de la Inmaculada, por su devoción a María Santísima; continúa estudios en Bilbao, Valladolid y recibe la ordenación sacerdotal en Oviedo en 1913. Desempeña la docencia en Corella y Daimiel y se distingue por su celo en la difusión del Evangelio, así como por su extraordinario y fecundo trabajo en retiros y misiones en varias provincias. Fue enviado a Mieres, donde atiende a una numerosa comunidad, hasta que se interrumpe su labor por la revolución de Asturias, en 1934. Para atender a la feligresía de Turón, el día 4 de octubre se dirige hacia esa población y pernocta en la casa de los hermanos lasallistas. Al escuchar los disparos de los revolucionarios en las calles y presentir lo peor, todos reciben la Eucaristía y a las tres de la mañana son apresados y tres días después pasados por las armas, acusados del delito de difundir la palabra de Dios. Los nombres de los lasallistas —compañeros en el martirio— son; Cirilo, Anacleto, Victoriano, Augusto, Benito, Benjamín, Julián y Marciano. Juan Pablo II los canonizó en 1999.

 

MARTES 10

Santos: Hugolino de África y compañeros, mártires; Tomás de Villanueva, obispo y Daniel Comboni, fundador.

SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, del arameo, "gemelo", "mellizo" (1486-1555). Obispo. Oriundo de Fuenllana (Ciudad Real, España). Estudia en la universidad de Alcalá, en donde obtiene la licenciatura en filosofía e inicia estudios teológicos y funge como docente en la misma. Discierne sobre su vocación y con una vasta cultura ingresa a la vida religiosa en el convento agustino de Salamanca, hasta recibir la ordenación sacerdotal. Uno de sus biógrafos lo define como un hombre de oración continua, estudioso de los santos padres, amante de la soledad y el silencio; continuamente se aísla en su celda. Sus virtudes más destacadas fueron la obediencia, la austeridad y la caridad con los enfermos, a quienes prodigó atención espiritual y material. Ocupó el cargo de prior en varios conventos y, posteriormente, ocupó el de provincial. Excelente predicador, comparado con fray Luis de Granada, los dos fueron los más grandes predicadores de la España de esa época. Electo obispo de Valencia, diócesis que atendió con acierto. Era austero en sus bienes personales y humilde en el trato con sus feligreses, expresaba: "Siendo obispo, no soy mío, sino de mis ovejas"; sin que le importara el clima ni la hora, siempre estaba disponible para quien lo requiriera. Organizó un sínodo diocesano, impulsó la catequesis y publicó catecismos. Fustigó la ignorancia, la avaricia y el egoísmo de algunos sacerdotes. Fundó el Colegio de la Presentación, para la preparación al sacerdocio de jóvenes de escasos recursos. Fue modelo de generosidad con los marginados adultos y niños abandonados; a todos procuró atención médica, asistencial y el sustento necesarios. Antes de morir recomendó repartir a los necesitados el dinero que quedaba en el obispado. En olor de santidad el Divino Tomás entregó su alma al Señor. Su cuerpo reposa en la Catedral de Valencia desde 1658, año en que fue canonizado por Alejandro VII. Conviene aclarar que el agregado de Villanueva, se refiere a la ciudad donde creció y se educó.

 

MIÉRCOLES 11

Santos: Beato Elías del Socorro Nieves, mártir; san Alejandro Sauli, obispo. Beato Juan XXIII, papa.

BEATO JUAN XXIII, del hebreo, "Dios ha hecho gracia" (1881-1963). Papa. Nació en Bérgamo, Italia. Ángel José Roncalli fue hijo de humildes campesinos católicos. Ingresa en el seminario y perfecciona los estudios teológicos en Roma de 1892 a 1901, un año después los interrumpe para efectuar su servicio militar en 1902. Continua en su academia, es doctorado en teología y recibe la ordenación sacerdotal en Roma, en 1904, donde se consagra obispo en 1925, y se le envía a Bulgaria como delegado apostólico, cargo que también desempeña en Turquía y Grecia. En Francia funge como nuncio apostólico en 1944. Pío XII lo nombra cardenal y patriarca de Venecia en 1952. Electo pontífice en 1958, adopta el nombre de Juan XXIII, en el orden 261 de la cronología. En enero de 1959 anuncia la celebración del Concilio Ecuménico Vaticano II (ecuménico, del griego, "mundo, tierra habitada", movimiento de acercamiento, integración y respeto entre las Iglesias de Oriente y Occidente que creen en Cristo) y preside su apertura (1962); en alusión a ello, hoy celebramos su memoria anual. El mérito de esta reunión conciliar fue la renovación interna de la Iglesia, para abrir las puertas a todos los hombres de buena voluntad. Autor de varias encíclicas: Grata recordatio (1959), Madre y Maestra (1961), Paz en la Tierra (1963), etc. Entre otros reconocimientos se le otorgó el premio Balzan de la Paz (1963). Juan Pablo II lo beatificó en el año 2000. Iconografía: en fotografía con atavío pontificio. Se le conoce como "el Papa bueno".

 

JUEVES 12

Nuestra Señora del Pilar

Santos: Wilfrido de York, obispo, y Serafín de Ascoli, religioso.

SAN SERAFÍN DE ASCOLI, del hebreo saraf, "quemar", "quemador", alusivo al incienso quemado para ofrendas (1540-1604). Religioso. Nació en Montegranaro (Marches, Italia). Se ignoran sus datos familiares, lo único que se sabe es que fue bautizado con el nombre de Félix de Nicola. Se deduce que era cristiano y de origen humilde; a los diez años aún no sabía leer ni escribir y se dedicaba a cuidar ovejas. A los quince años fue ayudante de albañil de un patrón que lo golpeaba cuando lo veía rezar. Cierta ocasión, la dueña de la casa donde trabajaba lo vio triste y le preguntó la razón, el joven le manifestó su deseo de dejar el mundo y retirarse a la vida de oración. Poco después, la dueña lo presenta a los frailes capuchinos del poblado de Tolentino, se le admite en el noviciado de Todi en 1556 y cambia su nombre por el de Serafín. Es enviado al convento italiano en Ascoli, donde se distingue por sus virtudes, éxtasis, poder para leer las conciencias y por el don de hacer milagros. Fue sumamente obediente, a tal grado que realizaba las labores más humildes y, pese a ser iletrado, explicaba el Evangelio como el mejor. Se dice que el gobernador del lugar lo condujo ante el cardenal Bandini, quien yacía en su lecho atacado por la gangrena y Serafín lo sanó tan sólo con la señal de la cruz. Continuó atendiendo a la feligresía, esparciendo el bien y la caridad hasta que su vida se extinguió. Clemente XIII lo canonizó el 16 julio de 1767.

 

VIERNES 13

Santos: Eduardo de Inglaterra, rey, y Geraldo de Aurillac, conde. Beata Alejandrina María Da Costa, laica

SAN GERALDO DE AURILLAC, del germánico, "el mandato de la lanza" (850-909). Conde. Hijo de los condes de Aurillac (Francia), quienes profesaban la fe de Cristo. En su niñez padeció una enfermedad en la piel, por lo cual su padre lo confinó a permanecer aislado de la corte y una vez sano, inició la carrera de las armas. Al morir su progenitor, hereda su cargo en el gobierno. Atiende los deberes de su condado y en secreto decide hacer voto de castidad; realiza penitencias extremas y permanece en constante oración. Dio ejemplo de virtud cristiana, al considerar a sus subordinados como hermanos; les perdonaba sus deudas y mejoraba sus condiciones de vida; asimismo, cada año liberaba a los prisioneros que habían cometido delitos menores. Se esforzó por vivir de acuerdo con los valores evangélicos, donó sus bienes a los necesitados y estableció instituciones de beneficencia; quedó ciego siete años antes de su muerte, acaecida en la población francesa de Lot. Por su fama de santidad los fieles iniciaron su veneración ante su sepulcro en la abadía de Aurillac, fundada por él. Su culto fue aprobado por la Iglesia en la Edad Media. Patrono de la Alta Alvernia.

 

SÁBADO 14

Santos: Calixto, papa; Justo de Lyon, obispo, y Viator, eremita. Beata María Poussepin, fundadora.

SAN JUSTO DE LYON Y VIATOR, del latín, "íntegro", "honrado", y de etimología desconocida, respectivamente. Obispo y eremita. Al parecer ambos eran franceses. Sus biografías no aportan detalles anteriores a la época en que Justo era diácono en el templo de Vienne (Isère, Francia), cuando hacia el año 374 la feligresía de Lyon lo eligió como su obispo. Participó en el concilio de Aquilea (381) e hizo frente a las herejías de su tiempo. Conoció a (san) Ambrosio, obispo de Milán (7 de diciembre), con quien hizo amistad y profundizó en conocimientos sobre la Sagrada Escritura. Un incidente causó que tomara la decisión de retirarse del ministerio episcopal, cuando un demente que amenazaba espada en mano a los pobladores de su diócesis, se refugió en la iglesia para evitar ser detenido y el obispo lo protegió, para que sus perseguidores no lo mataran, esto los encolerizó y golpearon al prelado. Por lo anterior Justo se retira en un autoexilio y junto con un clérigo de nombre Viator, quien había colaborado en la diócesis, se embarcan en Marsella hasta llegar a Egipto, para dirigirse al desierto de Sceta. En este lugar permanecen diez años ocultos en vida de oración y penitencia, hasta la muerte de Justo, y un año después muere Viator. Los cristianos de Lyon trasladaron sus restos al sitio donde se construyó una basílica en su memoria. Por su fama de santidad el pueblo inició su veneración.


DOMINGO 15

XXVIII DOMINGO ORDINARIO

Santos: Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia; Eutimio el Joven, abad, y Tecla de Kitzingen, abadesa.

SANTA TECLA DE KITZINGEN, del latín, "eclesiástico", y del griego, "gloria de Dios" (790). Abadesa. Nació en Inglaterra. Se desconocen datos de su familia e infancia. Tecla fue la monja más ilustre y notable de la comunidad. Era familiar de santa Lioba, a quien acompañó desde Wimborne y, con la misma norma de vida, radicaron un tiempo en Tauberbischofsheim, hasta que san Bonifacio nombró a una nueva abadesa para la recién fundada Abadía de Ochsenfurt. Más tarde, a la muerte de santa Adelheid o Hadelonga, la fundadora y primera abadesa de Kitzingen, santa Tecla fue llamada a ocupar el puesto de abadesa. Bonifacio la nombró primera abadesa de Ochsenfurt y de Kitzingen, hasta su deceso. Su vida se caracterizó por su amabilidad, humildad y ejemplo de vida cristiana, por lo que a su muerte se inició su veneración. También se le conoce como Heilga o Tecla de Inglaterra.

 

LUNES 16

Santos: Eduviges de Polonia, duquesa; Margarita María Alacoque, religiosa, y Gerardo de Mayela, religioso.

SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE, del latín, "perla", y del arameo, "señora" (1647-1690). Religiosa. Originaria de Hautecourt, Borgoña (en ese tiempo provincia española). Desde pequeña tuvo inclinación hacia Dios; a los ocho años quedó huérfana de padre y su madre sufrió humillaciones de los parientes que invadieron su hogar. Estudió en el internado de las clarisas de Charolles. Al parecer, debido a la fiebre reumática, regresó a casa y durante cuatro años permaneció en cama; milagrosamente sanó al consagrarse a María santísima. En su juventud rechazó propuestas matrimoniales, ya que sentía el llamado de Cristo. Ingresa al Monasterio de la Visitación de Santa María en Paray-le-Monial (1671), donde vive hasta su muerte. Su vida en el convento fue de paz, oración y penitencia, hasta que Nuestro Señor se le manifestó —según narra la propia Margarita—, en treinta ocasiones, siendo tres las decisivas, diciéndole: "He aquí el corazón que más ha amado a los hombres", y se suceden en dieciocho meses, de diciembre de 1673 a junio de 1675. En estas revelaciones Jesús le hace la promesa de que serían salvados quienes hicieran la comunión durante los nueve primeros viernes de cada mes, en forma continua, así como quienes trabajasen por la salvación de las almas, además de los hogares y personas que a Él se consagraran. Pese a todo, en el monasterio las superioras no daban crédito a sus relatos, hasta que su director espiritual, el padre (san) Claudio de la Colombiére (15 de febrero), dio fe de la veracidad de las revelaciones. Sus escritos comprenden: Autobiografía, 133 cartas y varios poemas. Su muerte ocurrió en Paray-le-Monial. Fue canonizada por Benedicto XV en 1920. En ese año la Arquidiócesis de México recibió las reliquias de esta santa y la Conferencia del Episcopado Mexicano aprobó la renovación de la consagración al Sagrado Corazón de nuestro país, efectuada por primera vez en 1924.

 

MARTES 17

Santos: Ignacio de Antioquia, mártir; Juan el Pequeño, abad, y Solina de Chartres, mártir.

SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, del latín modificación del celtibérico Egnatius, (107). Mártir. Se ignoran detalles de su vida, sólo se sabe que fue contemporáneo de los doce apóstoles y uno de los primeros sirios convertidos al cristianismo. Según crónicas de su tiempo, trató con san Pedro y san Pablo (29 de junio) y fue discípulo de san Juan evangelista (27 de diciembre). Hacia el año 70 fue electo obispo de Antioquía y realizó hasta su muerte arduo trabajo pastoral en su diócesis. El emperador Trajano (98-117), tenaz perseguidor de cristianos, dictó un decreto declarando que: ... No es lícito ser cristiano..."; por lo que, cuando desempeñaba su ministerio episcopal, ya de edad avanzada, Ignacio fue aprehendido por mandato del citado monarca y enviado a Roma para ejecutarlo. En el trayecto al lugar del martirio sufrió maltrato y fue encadenado, aun así realizó su obra escrita Cartas, cuyo contenido es de gran valor teológico y catequético y en ese momento sirvieron para exhortar a las comunidades de Esmirna, Filadelfia y Éfeso a permanecer firmes en la fe. Se dice que cuando la embarcación en la que iba cautivo pasaba por las poblaciones de cristianos, éstos lo saludaban con afecto. A su llegada a Roma se le condujo al Coliseo, donde, en medio de vejaciones, murió en aras de la fe devorado por las fieras. Su culto es inmemorial. Con los santos Clemente de Roma (23 de noviembre) y Policarpo de Esmirna (23 de febrero), es reconocido como uno de los padres apostólicos, por haber sido discípulo de los apóstoles. Iconografía: con atuendo común de los obispos orientales, leones y palma en alusión a su martirio.

 

MIÉRCOLES 18

Santos: Lucas, evangelista y mártir; Justo de Beauvais, mártir, y Amable de Riom, presbítero.

SAN LUCAS, del latín lucanus, "matinal", "luminoso" (siglo I). Evangelista y mártir. Nació en Antioquía de Siria. Sus estudios le proporcionaron amplia cultura y ya adulto ejerció la medicina. Una vez convertido al cristianismo, fue fiel compañero de san Pablo (29 de junio) en sus dos últimos viajes. En esa época conoció a otros apóstoles, quienes le hablaron del redentor, por lo anterior compuso su Evangelio y el Libro de los Hechos de los Apóstoles. Cuando murió Pablo, se dedicó a evangelizar en Dalmacia, La Galia, Italia, y Macedonia, entre otras regiones. Respecto al contenido de su Evangelio, fue el único evangelista que conoció el arte de escribir y manifestó que para su redacción utilizó diversas fuentes (Lc 1, 1-4). Representó a Jesús como el salvador de la humanidad, quien vino al mundo al encuentro de los pecadores para conducirlos hacia el Padre. Por el desarrollo acerca del tema de María santísima, se le ha llamado el cronista de la Virgen María. Asimismo, describe la marginación en la sociedad judía. Son notables las referencias de las mujeres, en varios pasajes. Se le atribuyen las primeras representaciones pictóricas de María santísima (aún no probadas). Se cree que murió martirizado en Bitinia o Parras (Grecia). Iconografía: con túnica de la época, escribiendo; su símbolo es un toro, por iniciar su evangelio con la narración del sacrificio de Zacarías en el templo de Jerusalén. Protector de médicos, farmacéuticos, pintores y escritores.

 

JUEVES 19

Santos: Juan Brebeuf, Isaac Bogues y compañeros, mártires; Pablo de la Cruz, fundador, y Joel, profeta.

SAN JOEL, del hebreo, "Yahvé es Dios", entre (400 y 350 a. C.?). Profeta. Es el segundo de los profetas denominados menores, por lo breve de su mensaje. Profetizó en Jerusalén, en la época posterior al cautiverio de Babilonia. Autor del libro homónimo en el Antiguo Testamento, en el que no se mencionan datos sobre su persona, ni la fecha de la composición, quizá en el siglo IV a. C. Contiene cuatro capítulos, el I y II describen catástrofes naturales, como una plaga de langostas y la sequía, que anuncian la próxima venida del Señor. El capítulo II narra la venida del Espíritu Santo sobre el pueblo de Israel, y el IV, el juicio sobre las naciones. Para la Iglesia, Joel es quien profetizó el día de Pentecostés (cfr. Hch 2, 16-17). Se desconoce el lugar y fecha de su muerte. Por su participación en el plan salvífico de Dios la Iglesia lo ha incluido en el santoral.

 

VIERNES 20

Santos: Artemio de Egipto, mártir, y Bertilia Boscardín, religiosa. Beato Contardo Ferrini, laico.

BEATO CONTARDO FERRINI, del germánico, "audaz en el combate" (1859-1902). Laico. Oriundo de Milán (Italia). A los doce años hizo su primera comunión y desde entonces sintió el llamado a la práctica de la oración, así como a la confesión y a la comunión frecuentes. Ingresó en la orden franciscana seglar (1878) y dio testimonio de la espiritualidad del pobrecito de Asís. Aprendió lenguas orientales para leer la Sagrada Escritura en los textos originales. Cursó jurisprudencia en la universidad de Pavía y, en un ambiente estudiantil irreligioso, conservó sus piadosas costumbres. Graduado en derecho penal continuó, becado, estudios en Berlín e hizo voto de castidad (1881). Al regresar a su patria ejerció la docencia en Pavía; era afable y humilde. Impartió cátedra en las universidades de Messina (1887) y Modena (1890). Volvió a Pavía en 1894 y residió en Milán, en la casa paterna. Cuando decidió donar sus bienes expresó: "Amaré la santa pobreza y trataré de practicarla con los pobres, viviendo alegremente las pérdidas y demás daños, y regalaré las cosas superfluas". Fue electo concejal de su tierra natal en 1895, ejerció este cargo con justicia, procuró la unidad y con sus conocimientos hizo valiosas aportaciones en derecho penal. Enfermó de tifo, enfermedad que le causó la muerte. Pío XII lo beatificó en 1947.

 

SÁBADO 21

Santos: Celia o Celina de Lyon, viuda; Hilarión de Gaza, abad, y Úrsula de Colonia y compañeras, mártires.

SANTA CELIA O CELINA DE LYON, del latín Celius, nombre de una gens romana, y del etrusco celi, "septiembre" (438). Viuda. Este día conmemora a dos santas con este nombre; ambas, de origen francés, vivieron en el siglo V, Su existencia quedó comprobada, así como sus virtudes, para ser inscritas en el Canon de la Iglesia. Los detalles fidedignos de su familia y de su vida en general son escasos y su culto se pierde en la memoria de los tiempos. La primera Celia o Celina de Lyón fue la madre de san Remigio, obispo de Reims (1 de octubre), a quien educó y le dio formación cristiana. Murió en Asne (Francia) en fecha posterior al año 458. Respecto a Celia o Celina de Meaux, era originaria del sitio adicionado a su nombre en Marne (Francia). Recibió el velo de las vírgenes consagradas de manos de (santa) Genoveva (3 de enero); patrona de París, consagró su vida a Dios dedicada a la oración y penitencia, su fallecimiento se registra hacia el año 480.

 

DOMINGO 22

DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES

Santos: Elodia de Huesca, mártir, y María Salomé, viuda. Beato Timoteo Giaccardo, presbítero.

SANTA MARÍA SALOMÉ, del arameo, "señora" y helenización del hebreo shalem, "completo", "perfecto" (siglo I). Viuda. Escasos datos mencionan que era originaria de Nazaret, al parecer tenía parentesco con la Virgen María; fue esposa de Zebedeo, de oficio pescador en Betsaida y ambos padres de los apóstoles Santiago el Mayor (25 de julio) y Juan el Evangelista (27 de diciembre). La tradición indica que integró el grupo de mujeres seguidoras del Mesías en su vida pública hasta el Calvario (Mt 27, 56). Asimismo, ayudó en la preparación del cuerpo de Jesús y en la mañana del domingo, con otras mujeres, encontraron el sepulcro vacío (Mt 27, 61). Se desconocen la fecha y lugar en que ocurrió su deceso; es posible que haya sido víctima de las persecuciones de su tiempo. La Iglesia la venera como santa desde tiempo inmemorial, siendo reconocida como una fiel sierva del Redentor. Iconografía: con rúnica de época, de edad avanzada, al pie de la cruz o bien con María Magdalena consolando a María santísima,

 

LUNES 23

Santos: Juan de Capistrano, Servando y Germán de Cádiz, mártires. Beato Amoldo Reche, religioso.

SANTOS SERVANDO Y GERMÁN DE CÁDIZ, del latín, "que ha de ser conservado", y del latín, nombre étnico derivado del germánico, "el hombre de la lanza", respectivamente (siglo IV). Mártires. Se les venera desde los siglos VI o VIII. Antiguas crónicas y textos litúrgicos han sido fuentes fidedignas de su existencia y han aportado los escasos datos que se conocen de ellos. Sus reliquias se ocupaban en la dedicación de los templos; asimismo —consta en sus respectivas lápidas—, sus restos fueron depositados en los altares de la basílica de Alcalá, construida hacia el año 662 por Pimenio, obispo de Asidonia, por lo que consta el culto público que se les concedía, además de que en los libros litúrgicos ya contaban con oficio y misa propia. Al parecer, fueron originarios de Mérida (España). Aprehendidos durante la persecución del pagano emperador Diocleciano (284-305), soportaron maltrato y vejaciones; al llegar a las cercanías de Cádiz, en un lugar llamado Campo Usaoniano, murieron degollados. El pontífice Pablo V concedió su fiesta, otorgándoles el patronazgo de Cádiz (1618); también son muy venerados en Mérida. En 1880 se les erigió una ermita en el Cerro de los Mártires, que, por tradición se ubica como el lugar de su martirio.

 

MARTES 24

Santos: San Rafael Guizar y Valencia, obispo. Santos Antonio María Claret, fundador, y Benito de Sebaste, eremita.

SAN RAFAEL GUÍZAR Y VALENCIA, del hebreo, "Dios ha sanado" (1878-1938). Obispo. Originario de Cotija (Michoacán, México). Cursó estudios elementales en la escuela parroquial de Cotija y en el colegio de los padres jesuitas, en Zamora. Como era notable su habilidad para la música, aprendió a tocar varios instrumentos. Definió su vocación al sacerdocio una tarde de tormenta, al refugiarse en el santuario de Nuestra Señora del Barrio. Ahí oró, cuando cesó la tormenta y salió del lugar, sin saber cómo, Rafael era otro; regresó a su casa, solicitó la autorización de sus progenitores e ingresó al seminario en Zamora (1896); poco después, sus padres murieron. Celebró su primera misa en su tierra natal (1901). Fue docente en el seminario y fundó colegios en Zamora, Tulancingo y Cuernavaca, y misionero en varios estados de la República. Fundó, en Jacona, un grupo de Nuestra Señora de la Esperanza, patrona del lugar, así como los Misioneros Esperancistas (1907). Por el agresivo anónimo de un ex seminarista, fue suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal, hasta que el autor confesó su difamación en público. Por los conflictos político-religiosos en nuestra República, en dos ocasiones abandonó el país (1913 y 1931) y continuó su ministerio en La Habana, Norteamérica, Guatemala y Venezuela, entre otros países. Cuando estaba en Cuba, en 1919, fue consagrado obispo de Veracruz (México), cargo que desempeñó en la sede diocesana de Jalapa a partir de enero de 1920. Se caracterizó por su amabilidad, alegría e intensa actividad (administración de los sacramentos y asistencia a los pobres). Redactó un catecismo que impartía a niños y adultos, organizó coros, dirigió horas santas, además de hacer sus oraciones personales con especial devoción a María santísima. Durante sus últimos años de vida no cesó en su acción pastoral a pesar de su flebitis crónica y la diabetes que cada vez lo hacían más vulnerable. Murió en la Ciudad de México. Su cuerpo fue trasladado y sepultado en el panteón de Jalapa, hasta que, en 1950, efectuada la exhumación, se encontró su cuerpo incorrupto. Sus reliquias reposan en una capilla de la catedral de esa ciudad. Beatificado por Juan Pablo II (1995), y canonizado por Benedicto XVI el 15 de octubre de 2006. (Hace diez días). Iconografía: con atavío episcopal, de rostro afable y sonriente.

 

MIÉRCOLES 25

Santos: Gaudencio o Gabino de Brescia, obispo; Frutos de Segovia, eremita. Beato Alberto de Sassoferrato, monje.

SAN FRUTOS DE SEGOVIA, del latín fructus "fruto" (715). Eremita. Nació en la población española de Segovia. Fue el mayor de tres hermanos; de padres cristianos de noble alcurnia. Vivió en la segunda mitad del siglo VII, durante la época visigoda. Se desconocen sus datos familiares, sólo que en su juventud Frutos —quien se distinguió por su piedad—, vendió sus propiedades y repartió el dinero a los pobres. Decidido a dedicarse a la vida de oración, huyó de la ciudad para buscar la soledad en una zona agreste, casi desértica, haciendo su hogar entre las rocas. En este solitario paraje se dedicó a orar, a la extrema penitencia, al ayuno, y, sobre todo, a la contemplación en el amor divino en una total austeridad. Fue un ejemplo de santidad, su fama se extendió en los alrededores y los que a él acudían en busca de consuelo, regresaban con el alma transformada al haber atendido las sabias palabras del eremita. Al paso del tiempo, sus virtudes aumentaban, en tanto su patria era invadida por los musulmanes. Sucedió que un día, la fuerza de los paganos invadió la soledad de su retiro, cuando perseguían a un grupo de cristianos, quienes, azorados, se refugiaron en la gruta del santo. Ante esto, Frutos, mediante un hecho prodigioso, con su bastón trazó una línea sobre una roca, la cual se desgajó en dos partes separando a los cristianos de los paganos. A este prodigio se le conoce como "la cuchillada de san Frutos". Se ignora la fecha de su muerte; sus restos se veneran en la Catedral de Segovia, lugar de donde es patrono.

 

JUEVES 26

Santos: Evaristo, papa y mártir; Alfredo el Grande de Inglaterra, rey, y Cedd de Londres, obispo.

SAN CEDD DE LONDRES, etimología desconocida (664). Obispo. Se desconocen los detalles de su infancia y vida familiar. Fue hermano de (san) Chad, obispo de York (2 de marzo). Se sabe que era un monje al servicio de Dios en el monasterio de Lindisfarne, Inglaterra, donde vivió varios años. Tiempo después se dirigió al reino de Northumbria donde fue bautizado, junto con los sirvientes de la corte. Fue enviado a predicar la palabra de Dios entre los ingleses logrando numerosas conversiones, como la de Sigberth, monarca de los sajones, quien lo requirió en su palacio para predicar a sus súbditos. La misión de Cedd en ese territorio fue fructífera ya que obtuvo muchos siervos para Cristo, además de propiciar la construcción de templos. A su regreso a Lindisfarne, diócesis donde se estableció, fue consagrado por sus méritos obispo de Londres, continuó su misión con celo pastoral, ordenó sacerdotes y diáconos, propició la edificación de templos y fundó tres monasterios; también participó en el sínodo de Whitbi (664). Cuando regresó a su diócesis fue atacado por la peste. Murió con fama de santidad en el monasterio de Lestingay y su culto se pierde en la memoria de los tiempos.

 

VIERNES 27

Santos: Frumencio de Etiopía, obispo; Vicente de Ávila y compañeros, mártires, y Néstor de Kiev, monje.

SAN VICENTE DE AVILA Y COMPANEROS, del latín, "vencedor" (siglos III-IV). Mártires. Se ignoran detalles de su familia; son conocidos como tres hermanos adolescentes cristianos, originarios de Elbora (Talavera de la Reina, España). Sus nombres eran Vicente, Sabina y Cristeta. Huyeron de la persecución de Daciano y fueron deportados a su país por Diocleciano (305), donde llegaron a Ávila y ahí fueron aprehendidos por los paganos. Murieron mártires en aras de la fe. Sus cuerpos fueron depositados en un hueco de la roca, sobre la que más tarde se edificaría la actual basílica. Sus reliquias fueron trasladadas, en el año 2000, a la basílica en Ávila, dedicada a ellos. Su veneración como santos la inició el pueblo en fecha inmemorial.

 

SÁBADO 28

Santos: Simón el Cananeo y Judas Tadeo, apóstoles y mártires; Salvio de Normandía, eremita, y Honorato de Vercelli, obispo.

SANTOS SIMÓN EL CANANEO Y JUDAS TADEO, del hebreo, "Dios ha escuchado y "alabanza a Dios", respectivamente (siglo I). Apóstoles y mártires. Por tradición, la liturgia romana celebra la festividad de ambos en esta fecha, ya que —al parecer— predicaron juntos. Pertenecieron a los doce apóstoles que acompañaron al Mesías. SIMÓN: Fue conocido como el Cananeo o el Zelote, por considerársele del grupo político-religioso de los zelotes, quienes pretendían liberar al pueblo del imperio romano. En la Biblia no se menciona mayor noticia de él, con la salvedad de que en los evangelios es enlistado en el antepenúltimo sitio. JUDAS TADEO: El evangelio de Lucas (6, 12-19) lo menciona en el penúltimo lugar entre los Doce, Marcos (3, 18) le llama Tadeo (del latín Thahddeus, "el que alaba"). Se presume que era pariente de Jesús pues era hijo de Santiago. Se le atribuye una Carta o Epístola canónica en el Nuevo Testamento, escrita en el siglo I de la era cristiana, en donde exhorta a los cristianos a mantenerse firmes en la fe y denuncia a los falsos maestros. Ambos murieron mártires de la fe; Simón, en Edesa, fue aserrado y Judas, en Persia, asesinado a golpes con un mazo. Iconografía: los dos con túnica y capa de la época, con los instrumentos de su martirio.

 

DOMINGO 29

XXX DOMINGO ORDINARIO.

Santos: Narciso de Jerusalén, obispo, y Abraham de Rostov, anacoreta. Beato Miguel Rúa, presbítero.

BEATO MIGUEL RÚA, del hebreo, "¿quién como Dios?". (1837-1910). Presbítero. Nació en Turín (Italia). Su padre falleció cuando Miguel tenía 8 años. En esa época ingresó al oratorio de Valdocco, que era coordinado por (san) Juan Bosco (31 de enero). A los trece años Juan Bosco le propuso iniciar estudios para el sacerdocio. Fue de los iniciadores de la congregación de los salesianos. Pronunció sus primeros votos en 1855; se desempeñó como maestro, consejero y animador de los jóvenes. Con Don Bosco acude con (beato) Pío IX (7 de febrero) para presentar las Reglas (1853-1858) y un año después Miguel es nombrado director espiritual de la orden. Recibió la ordenación como el primer sacerdote salesiano en 1860; se caracterizó por formar alumnos en la piedad, el trabajo, la comprensión, la oración, la penitencia y la frecuencia de los sacramentos. Fue director del seminario de Mirabello (1863). Se caracterizó por su amor al Santísimo y a María. Viajó a Turín para auxiliar en la coordinación del internado de Valdocco, ahí se hizo cargo de los novicios durante seis años. Dios lo bendijo con el don de sanar a los enfermos. A la muerte de Don Bosco (1888), es nombrado superior de la congregación. Su trabajo es fecundo y la obra salesiana se extiende por toda Europa y América. Murió en Roma y fue beatificado en 1972. Iconografía: con sotana, de edad madura; su rostro refleja paz.

 

LUNES 30

Santos: Marcelo de León, mártir, y Germán de Capúa, obispo. Beata Dorotea Swartz.

SAN MARCELO DE LEÓN, del latín, "perteneciente a Marte" (?-298). Mártir. Sus datos de familia e infancia no se registran en los relatos sobre su juicio y martirio que se conservan en Madrid, España. Se indica que hacia el siglo II de la era cristiana, en los festejos oficiales por el onomástico del cesar, en la época en que los altos dignatarios tenían la obligación de adorar a los falsos dioses para honrar al homenajeado, Marcelo, que tenía el grado de centurión, sin saber cómo —ante las que hasta ese momento eran sus autoridades—, de súbito se quitó el cinto militar y arrojó la espada y el bastón de su grado militar. Al preguntarle por esa sorpresiva actitud, él respondió que sólo adoraba al Dios verdadero y sólo podía ser siervo de Cristo. Por esta actitud fue encarcelado y se le inició juicio en la ciudad española de León (298). Tiempo después fue trasladado a Marruecos, donde compareció ante el viceprefecto Aureliano, quien lo sentenció a morir degollado. Otra versión nos dice que tres soldados de su tropa, Claudio, Lupercio y Victorico, también cristianos que se negaron a la apostasía, fueron sus compañeros de martirio. Sus reliquias se encuentran en la ciudad donde fue ultimado. Iconografía: con atuendo militar, palma y corona.

 

MARTES 31

Santos: Quintín de Roma, mártir; Nemesio, diácono; Nicolás de Chio, mártir, y Alonso Rodríguez, religioso.

SAN NICOLÁS DE CHIO, del griego, victorioso en el pueblo (siglo XVIII). Mártir. Era de origen turco, albañil de oficio. Trabajaba en Manisa, Turquía y profesaba la fe en Cristo. La mayoría de la población era musulmana, y como Nicolás padecía de alcoholismo, sus compañeros de trabajo se aprovecharon y lo hicieron aceptar el islamismo. Esto le provocó remordimientos que lo llevaron a reforzar su afición al alcohol. Al regresar a su natal Chio, se acercó a un sacerdote quien le ayudó a dejar su adicción y retornar al cristianismo. Cuando los musulmanes se enteraron, lo aprehendieron para llevarlo ante las autoridades paganas. Al no aceptar apostatar murió decapitado.