SÁBADO 1

Todos los Santos

Santos: San Germán de Monfort, abad, y Benigno de Djon, mártir. Vísperas II de hoy: Todo propio Solemnidad (Blanco)

TODOS LOS SANTOS, del latín, sanctus, "sagrado". El origen de la solemnidad se inició en el Oriente, hacia el siglo VIII; en Occidente se ha ubicado en diferentes fechas. Al parecer Gregorio III (731-741) la propaga a la Iglesia universal. En Roma se celebra el 13 de mayo, la dedicación de la basílica de Santa María la Mayor. Al paso de los años es Gregorio VII (l073-l085) quien la fija en esta fecha. Por cuanto a nosotros, fieles creyentes, entendemos que todas las vocaciones, laicos, solteros o casados; los sacerdotes y religiosas, tienen una meta que es conducirnos a través de la aceptación de la voluntad de Dios, en nuestra vida terrena, hacia la santidad; ya que ésta es la vocación universal de todo bautizado. En el Antiguo Testamento se hace un llamado: "Yo soy el Señor, su Dios, y ustedes deben santificarse y ser santos, porque yo soy santo" (Lev 11, 44; 19, 2; 20, 26). Asimismo, es Jesús quien hace este llamado cuando señala que la santidad se alcanza en la perfección de la caridad, lo hace exhortándonos a ser perfectos como Dios, nuestro Padre, es perfecto (Mt 5, 43-48). En el Santoral del año nos damos cuenta de que la historia de cada santo o beato es diferente, que algunos alcanzan la santidad después de una vida desordenada como santa Margarita de Cortona (16 de mayo) y otros siendo sacerdotes, como el mártir mexicano beato Miguel Agustín Pro (23 de noviembre). Un gran ejemplo es la beata Teresa de Calcuta (5 de septiembre), entregada al servicio de los más pobres entre los pobres; otro, los adolescentes mexicanos martirizados en Tlaxcala (22 de septiembre) y numerosos personajes que cada día nos heredan su legado al ser modelo de una vida plena en santidad. Iconografía: variada, según la creatividad de los diferentes autores. En torno a la Santísima Trinidad, se aprecian infinidad de santas y santos ataviados con blancas túnicas.

 

DOMINGO 2

Conmemoración de todos los Fieles Difuntos

Santos: Santa Eustaquia de Tarso, mártir y Ambrosio de Agauno, abad. (Blanco o Morado)

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS, del latín, defunctus, "muerto, que ha cumplido". En esta fecha la Iglesia universal hace memoria de todos los que han muerto y ya descansan en la paz de Cristo. Para los católicos, el propósito de la vida del hombre no se debe considerar como el final de la persona, sino como la entrada a la gloria celestial. Así como Jesús muere en la Tierra y tres días después resucita glorioso, de la misma forma el cristiano, tras su muerte terrenal, pasa a la vida eterna. La liturgia, desde tiempo inmemorial, celebra a sus santos, no por el día de su nacimiento, sino por el día de su partida a la gloria, lo que sucede cuando los familiares se reúnen para asistir a la Asamblea Eucarística en la que se recuerda al familiar difunto; por lo regular, posterior a la celebración litúrgica, se convierte en un motivo de convivencia. En el Antiguo Testamento, Macabeos 12, 43-46, se presenta un remoto recuerdo de la oración a los difuntos: Después, en el siglo I de la era cristiana, con el fallecimiento de los apóstoles y los mártires, se inicia la veneración a los muertos. Más adelante, en el siglo V, fue permitido efectuar misas por su descanso eterno. Al paso de los años, el pontífice Benedicto XIV (1740-1758) concede celebrar en esta fecha tres misas en su memoria; Benedicto XV (1914-1922), a partir de 1914, difunde la veneración como se conoce. Iconografía: según la creatividad de cada autor, en la bóveda celeste, entre nubes, el Padre celestial; a su derecha, las almas que ya gozan de esta visión beatífica (Iglesia triunfante); a sus pies, las que aún permanecen purificando su alma en el purgatorio (Iglesia purgante), con las manos en alto en actitud de súplica hacia el Padre. La Iglesia recomienda la adecuada atención espiritual a los agonizantes, por medio de oraciones de parientes y amigos; pero sobre todo procurar que reciban a tiempo los sacramentos que les auxilien para su encuentro con Dios. Asimismo, la familia debe acudir con su oración a la ayuda de Nuestro Señor para ser confortada en este doloroso trance, para comprender que no nos separaremos porque vivimos para Cristo, ya que todos recorremos el mismo camino y nos encontraremos en el mismo lugar unidos dirigiéndonos hacia Él. Así estaremos todos juntos en Cristo (confrontar Catecismo de la Iglesia Católica, párrafos 1690 y 2299).

 

LUNES 3

Santos: Martín de Porres, religioso; Pedro Almató, mártir, y Silvia de Roma, viuda. Memoria (Blanco)

SANTA SILVIA DE ROMA, del latín, "selva, bosque" (515/525-572). Viuda. Su nacimiento se ha ubicado en Sicilia, Italia. Hija de padres pertenecientes a la nobleza, fue formada en la doctrina cristiana. En su juventud fue esposa de Gordiano, también caballero de la nobleza, con quien procrea dos hijos. Silvia se distingue por ser piadosa y proporcionar a sus hijos instrucción en los valores de Cristo. Uno de ellos será el pontífice san Gregorio el Magno (590-604; 3 de septiembre). Cuando enviuda se dedica a la oración y hace tapiar una "celda" anexa al templo de san Pablo Apóstol en Roma, en la que habita, de por vida, consagrada a Dios; ahí, por una ventana, recibe alimentos, los cuales reparte entre los necesitados hasta su fallecimiento en ese lugar. Por su fama de santa, el pueblo inicia su culto inmemorial, hasta que el Papa Clemente VIII (1592-1605) incluye su nombre en el Martirologio Romano y establece su memoria en este día. Iconografía: con túnica y manto de época, de bello rostro y ojos claros, como se dice, fue representada en un antiguo mosaico propiedad de su hijo san Gregorio el Magno. Protectora de las mujeres embarazadas para obtener un buen parto. Este nombre también puede escribirse Sylvia.

 

MARTES 4

Santos: Carlos Borromeo, cardenal, y Emérico o Enrique de Hungría, laico. Beata Elena Elsimini, religiosa. Memoria (Blanco)

BEATA ELENA ELSIMINI, del griego, "la brillante, la resplandeciente" (1208-1242). Religiosa. Las virtudes de algunos santos o beatos al parecer desconocidos deben ser para el católico de la actualidad, un ejemplo de que con la aceptación a la voluntad de Dios es posible alcanzar la santidad. Elena, de origen italiano, nace en Padua, de padres humildes. A los 12 años de edad ingresa en la recién fundada segunda orden franciscana, las Damas Pobres, instaurada por los santos Clara (11 de agosto) y Francisco de Asís (4 de octubre). Precisamente fue él quien le impone el velo de las vírgenes consagradas (1220), quienes a la postre son identificadas como religiosas "clarisas". Hacia 1239, enferma de gravedad de un padecimiento desconocido para su época, el cual le provoca intensos dolores y fiebres, ante ello muestra ejemplar resignación a los designios divinos, por lo que padece durante año y medio, hasta su restablecimiento. Es contemporánea del presbítero san Antonio de Padua (13 de junio), quien la visita para atenderla espiritualmente durante su enfermedad y con quien establece amistad y admiración por su piedad y amor al Santísimo Sacramento. Es posible que la influencia benéfica de este célebre santo le fuese de gran ayuda en su vida futura para soportar con paciencia la voluntad de Dios, cuando una nueva enfermedad la deja ciega y muda (1231). A cambio de tales sufrimientos, aunados a la vida de disciplina y pobreza extrema en el claustro, la joven demuestra su caridad en la oración y en la aceptación a la voluntad divina. Dios le concede el don de la inedia, lo cual significa que Elena tolera prolongados periodos sin comer y subsistir sólo recibiendo la Sagrada Eucaristía. Pese a su ejemplo de vida, padece en innumerables ocasiones tentaciones del espíritu del mal, las que supera por su fe en la misericordia del Todopoderoso. Esta vida plena en santidad, se entrega en las manos del Creador en el convento de su tierra natal. El pueblo inicia su culto. El pontífice Inocencio XII (1691-1700), el 29 de octubre de 1695, confirma esta veneración.

 

MIÉRCOLES 5

Santos: Zacarías e Isabel, padres de Juan el Bautista, y Bertila de Chelles, abadesa. Beato Guido María Conforti, fundador. Feria (Verde)

SANTA BERTILA DE CHELLES, diminutivo de Berta, del germánico, "brillo", "resplandor" (692?). Abadesa. Nació en Soissons, Francia, en la época del reinado de Dagoberto I (629-639). Sus padres profesan la fe cristiana y pertenecen a la nobleza. Desde su infancia prefiere acercarse al amor de Dios; cuando crece desprecia las comodidades y la vida de lisonjas en la Corte, al grado de desear renunciar al mundo. Sus progenitores, al reconocer las virtudes de la joven, acceden a su petición, por lo que la conducen al monasterio benedictino de Jouarre en Brie, Francia. Ahí es instruida en la estricta disciplina monástica. Desde su ingreso demuestra ser piadosa, además de obediente con sumisión el realizar las faenas más humildes, por lo que es modelo de sencillez para sus hermanas espirituales. A pesar de su juventud y por su sentido de responsabilidad, se le encomienda recibir a los enfermos y los niños que son atendidos y educados en el convento, deberes que cumple con caridad cristiana; es nombrada ayudante de la abadesa del monasterio. Hacia el 646, por sus méritos, es nominada primera abadesa en el recién establecido convento de Chelles, cercano a París. Su fama de santidad, oración constante y amor al prójimo, se difunde por las regiones aledañas, atrayendo a jóvenes, tanto humildes como nobles, que ingresan a la vida consagrada en el citado claustro. Santa Bertila gobierna con acierto durante más de cuarenta años, hasta dejar una herencia de santidad a su muerte, abrazada a un crucifijo, en el monasterio mencionado. Iconografía: con vestimenta elegante, propia de la nobleza de su tiempo, a las puertas del convento donde ingresa. Protectora de niños, enfermos y viudas.

 

JUEVES 6

Santos: Leonardo de Noblat, abad, y Pablo el Confesor de Constantinopla, mártir. Beata Margarita de Lorena, viuda. Feria (Verde)

BEATA MARGARITA DE LORENA, del latín, "perla" (1463-1521). Religiosa. Oriunda de la población francesa de Alençon. Sus padres, nobles, señorean un ducado de dicha región. Desde la infancia desea consagrarse a Dios en la vida monástica. Sin embargo, para continuar la tradición entre la nobleza, obedece a sus padres y contrae nupcias con el duque Renato de Alençon, con quien procrea tres hijos. En 1492 enviuda, quedando con sus vástagos, aun pequeños y su ciudad, en medio de graves conflictos bélicos. Sus parientes pretenden despojarla de sus hijos; pero, pese a su juventud, logra conservarlos bajo su custodia para educarlos en la fe de Cristo. Margarita, después de 22 años de viudez, cumple sus inclinaciones hacia la vida religiosa. Reparte su cuantiosa herencia en tres partes: una para los pobres, la segunda para la iglesia y la tercera para la orden de Santa Clara (clarisas), donde ingresa. Su amor a Cristo es inmenso, por lo que se somete a extremas disciplinas, con la finalidad de castigar su cuerpo: “... para probar algo de la Pasión de Jesús", hasta que interviene el obispo, quien la exhorta a moderar dichas prácticas. Dos años después de ingresar a la Orden, fallece en olor de santidad, se dice que cuando sus hermanas religiosas preparan el cuerpo para ser sepultado, observan que sobre su pecho trae una cruz de hierro con tres filosas puntas que se clavan en su carne. Su veneración, difundida por el pueblo, es aprobada por el pontífice Benedicto XV (1914-1922) en 1921. Otras santas con este nombre son: Margarita de Cortona, penitente (16 de mayo); Margarita de Escocia, reina (16 de noviembre), y la recién nombrada beata Margarita María López (23 de julio).

 

Viernes 7

Santos: Ernesto de Zwietfalten, mártir; Engelberto de Colonia, mártir, y Willibrod de Utrech, obispo: Feria (Verde)

SAN ERNESTO DE ZWIETFALTEN, del germánico, "serio, grave" (1148). Mártir. Nace en Steisslingen, Alemania. Profesa la fe cristiana y desde joven ingresa a la vida monacal, en la abadía benedictina de Zwietfalten, ubicada cerca del lago Constance; en su país. Con el tiempo, por sus virtudes desempeña el cargo de abad entre 1141 a 1146; ahí dirige con acierto a 70 monjes, más de 100 hermanos conversos y, en un monasterio anexo, a 60 monjas. En 1147, debido a los conflictos en defensa de la fe de Cristo, abdica a su cargo para unirse a la segunda Cruzada (1147-1149), con el propósito de liberar Tierra Santa de los musulmanes. Antes de partir, se despide de sus hermanos espirituales con estas palabras: "No cuento con volverlos a ver aquí abajo, pues Dios me concederá, según espero, el poder derramar mi sangre por Él. Poco importa la muerte que me esté reservada, si me permite sufrir por el amor de Cristo". La frase anterior es profética, ya que más adelante, en una de las batallas, es aprehendido y sometido a torturas; muere mártir en aras de la fe. Su culto inmemorial se propaga desde el siglo XII. Iconografía: en el trance de su martirio, con el cuerpo lastimado por la tortura, atado a un madero.

 

SÁBADO 8

Santos: Godofredo de Ammiens, obispo, y Diosdado I. Papa. Beato Juan Duns Escoto, presbítero. Vísperas I de mañana: Todo propio Feria (Verde)

SAN GODOFREDO DE AMMIENS, del germánico, "el amparo de Dios" (1066-1115). Obispo. De origen francés. Se deduce su fe en Cristo, pues siendo joven ingresa en la abadía benedictina de Somme, en su país, lugar en el que vive como un sencillo religioso hasta cerca de sus 30 años. Después es enviado, con el cargo de abad, a rehabilitar un abandonado monasterio francés situado en Nugent, en el cual realiza una encomiable labor como promotor de numerosas vocaciones que ahí ingresan. Asimismo, eleva la espiritualidad de los monjes y hace de su abadía un notable centro de enseñanza. Por sus virtudes se le consagra obispo de Ammiens (Francia); en 1104, en su sede episcopal aceptada por obediencia, se enfrenta contra la simonía (comercio ilícito de las cuestiones espirituales) y la corrupción de los sacerdotes. El clero, inconforme por su rigorista actitud, nulifica su trabajo y lo destituye de su obispado. Al sentirse acosado y sin apoyo, se retira y huye hacia la Trapa de Chartreuse, con el propósito de dedicarse a la oración en la soledad (1114). Un año después, es localizado y obligado a reintegrarse a su diócesis, en donde continúa resolviendo asuntos con prudencia y justicia. Por sus múltiples cualidades y su humildad, gana fama de santo, aunque, extenuado por la enfermedad y el esfuerzo realizado, cuando realiza un recorrido pastoral, muere en el convento de Saint Crepin, en la población francesa de Soissons. Su veneración se pierde en la memoria de los tiempos.

 

DOMINGO 9

Dedicación de la Basílica de Letrán

Santos: San Teodoro de Roma, mártir. Beata Isabel Catez de la Trinidad, religiosa. Fiesta (Blanco)

SAN TEODORO DE ROMA, del griego, "don de Dios"(siglo III). Mártir. La tradición indica que vive en Amasía, en el Ponto, actual territorio de Turquía. Es creyente de la religión cristiana. Es un soldado, que por negarse a adorar a los falsos dioses, es hecho prisionero y acusado en falso de haber prendido fuego a un templo pagano, por lo que, padeciendo múltiples tormentos, sucumbe quemado. En otros relatos se indica que, después de padecer tortura, es decapitado en el Ponto. Por su sacrificio, es venerado como mártir desde tiempo inmemorial. Después de su deceso, el pueblo teje leyendas en torno a él, atribuyéndole hechos extraordinarios como vencer a un dragón. Sus restos reliquia son venerados en la antigüedad en su sepulcro de Achaita (Tchourum, Turquía). También es conocido como Teodoro de Amasia el Recluta y, junto con san Jorge de Turquía (23 de abril) y san Demetrio de Tesalónica (8 de octubre), es uno de "los tres grandes soldados mártires" de la Iglesia católica oriental. Iconografía: con atuendo militar, como soldado, o a caballo, como general, venciendo a un dragón con una lanza. Protector del gremio militar.

 

LUNES 10

Santos: León Magno. Papa; Andrés Avelino, presbítero, y Juan de Ratzenburg, mártir. Memoria (Blanco)

SAN ANDRÉS AVELINO, del griego, "varonil" (1521-1608). Presbítero. Originario de Castronovo, Italia. De familia católica, en el bautismo recibe el nombre de Lancelote (común a Lando, del germánico, "lanza rota"). Un tío sacerdote le enseña las primeras letras, con la consecuente formación en la fe de Cristo. En su juventud supera las tentaciones contra la castidad y decide su vocación al sacerdocio. Inicia los estudios correspondientes y recibe la ordenación en 1545. Una vez iniciado su ministerio, profundiza en espiritualidad, asistiendo a los ejercicios de la Compañía de Jesús conocidos como "ignacianos", por su fundador san Ignacio de Loyola (31 de julio), así como por la dirección espiritual del presbítero Juan Marinomio, perteneciente a la orden de los teatinos. Continúa estudios en la ciudad italiana de Nápoles, hasta obtener el doctorado en derecho civil y canónigo; se convierte así en abogado eclesiástico y ejerce, en la curia napolitana (1547). Se distingue por su vida de piedad y amor a Dios; por este buen ejemplo, se le encomienda reformar el monasterio femenino de San Arcángel de Bajano, donde, para cumplir las Constituciones del mismo, trata de imponer la más estricta clausura. Su severidad y rectitud de vida no son aceptados, lo que provoca intrigas e, incluso, es herido en un atentado. Después de recuperarse, resuelve ingresar en la orden de los teatinos, donde viste el hábito (en 1556) y adopta el nombre de Andrés. En su profesión, adiciona a los tres votos conocidos, otros dos: aceptar la voluntad de Dios y perfeccionar su servicio a Él (1558). Por sus vastos conocimientos es designado maestro de novicios, superior en el monasterio de Nápoles y establece un instituto teológico (1558-1568). Es un acertado guía espiritual, por lo que obtiene numerosas conversiones. Nuestro Señor le otorga el don de profecía, así como el de taumaturgia (realizar numerosos y extraordinarios hechos milagrosos). Estando en Nápoles para celebrar la Asamblea Eucarística, sufre un ataque de apoplejía (pérdida súbita y total de conciencia y movimiento, producida por trastorno circulatorio en arterias cerebrales, en ocasiones mortal), el cual provoca su fallecimiento al pie del altar. El pontífice Clemente XI (1700-1721) lo canoniza en.1712. Iconografía: revestido con atavío sacerdotal, al desvanecerse ante el altar, al momento de expirar. Intercesor de los que padecen apoplejía y la muerte repentina. En la parroquia de San Cayetano de Thienne, atendida por sacerdotes teatinos, ubicada en Montevideo esquina Matanzas, Colonia Lindavista, Delegación Gustavo A. Madero, se venera a este singular santo y se aprecia un vitral con su imagen.

 

MARTES 11

Santos: Martín de Tours, obispo; Juan el Limosnero de Alejandría, patriarca, y Verano o Veranio de Cavaillon, obispo. Memoria (Blanco)

SAN VERANO O VERANIO DE CAVAILLON, etimología desconocida (590?). Obispo. Nace en Cavaillon, Provenza francesa. Llega a nuestros días la magnificencia de su caridad hacia los sacerdotes y fieles de su diócesis; por ello, es nombrado patrono de muchos monasterios. Fue notable su don de taumaturgia, sobre todo en la recuperación de enfermos mentales, prodigios que son recopilados por Gregorio de Tours. Lo referido contribuye a propagar, entre el pueblo, su fama de santidad. Por su gran modestia y humildad, se retira a vivir como ermitaño en las, entonces, solitarias tierras aledañas al monte Vauc1use. Peregrina a Roma. Se cuenta que al regresar de su viaje convierte al cristianismo a todos los habitantes de la ciudad de Albenga, Italia. Cuando llega a Francia, le eligen obispo de Cavaillon. Asiste al sínodo de Macon, donde defiende, con inteligencia y firmeza, la disciplina eclesiástica que debe prevalecer en la Iglesia. Hay una población en los Alpes franceses que lleva su nombre, ya que según la leyenda que cuentan hasta nuestros días, los habitantes del área de Fontaine de Vaucluse, conociendo la fama de santidad del obispo de Cavaillon, acuden a él para que, por su intercesión, Dios los libre de los ataques de un dragón, cuya petición tiene los efectos deseados, ya que el monstruo muere al estrellarse contra la montaña Luberon. En su honor y como agradecimiento, la población se llama Saint Véran. Su muerte, se supone, debe haber acontecido en su sede eclesiástica. Iconografía: en la iglesia de la citada población se venera una escultura donde aparece con el atavío propio de los obispos, báculo en mano y bendiciendo. Se le invoca para recibir ayuda en casos de enfermedades mentales. Existe otro santo con igual nombre, origen y cargo eclesiástico: San Veranio, obispo de Vence, población ubicada en la Provenza francesa (480?), quien es hijo de san Euquerio, obispo de Lyón, Francia, con quien suele confundirse al bienaventurado obispo de Cavaillon.

 

MIÉRCOLES 12

Santos: Josafat de Ucrania, mártir; Benito de Benevento y compañeros, mártires, y Agustina Livia Pietrantoni, religiosa. Memoria (Rojo)

SANTA AGUSTINA LIVIA PIETRANTONI, del latín, "perteneciente a Augusto" y "estar lívido, pálido", respectivamente (1864-1894). Religiosa. Es la segunda de 11 hermanos. Nace en Rieti, Italia. Sus padres la forman en el catolicismo. De su madre aprende a ser atenta y servicial con quienes le rodean. No cursa estudios formales. En su juventud es de trato amable y respetuoso; goza de una especial belleza, que le atrae numerosos pretendientes. Sin embargo, decide entregar su vida a Dios como religiosa. En 1886, en Roma, se involucra con las Hijas de la Caridad, congregación fundada por santa Juana Antida (23 de mayo), cuyo apostolado es la atención a los enfermos marginados, de acuerdo con la espiritualidad de san Vicente de Paúl (27 de septiembre). Un año después, pronuncia su profesión y es enviada a dar servicio en un hospital donde algunos enfermos hacen burla de la religión. Pese al ambiente hostil del nosocomio, Agustina sigue el ejemplo de su madre; atiende con caridad a los contagiados de tifo, tuberculosis y malaria. Dedica tiempo a la oración y a evangelizar a los pacientes que se acercan a ella, logrando que numerosos pecadores, al escucharla y ver su ejemplo de piedad, se conviertan y acerquen al Creador. Su generosa ayuda a los enfermos le causa contagiarse de tuberculosis; es atendida en el mismo hospital. En esa condición, por su simpatía y belleza, despierta los instintos malsanos de uno de los enfermos quien trata de violarla; al no lograrlo, la acuchilla. Cuando la joven agoniza, solicita a Dios y a María Santísima el perdón para su agresor. El pueblo, indignado por el asesinato, inicia su veneración, nombrándola "Mártir de la Caridad". La superiora de la congregación expresa de Agustina Livia: “... Fue el corazón y las manos de Cristo para los enfermos". Canonizada por el Siervo de Dios, Juan Pablo II (1978-2005) el 18 de abril de 1999.

 

JUEVES 13

Santos: Diego de Alcalá, religioso; Nicolás I el Magno, Papa, y Estanislao de Kostka, religioso. Beato Eugenio Bossilkov, mártir. Feria (Verde)

BEATO EUGENIO BOSSILKOV, del griego, "de estirpe noble" (1900-1952). Mártir. Nace en Belene, Bulgaria. Sus padres, Luis y Beatriz, son sencillos campesinos católicos. Para cumplir el deseo del niño, a los 11 años su madre lo acompaña a ingresar en el seminario de la Congregación Pasionista de Ores, en su país. Continúa estudios en Russee, donde demuestra ser un estudiante inteligente y alegre. Hacia 1915, cursa estudios humanísticos, noviciado y teología en Bélgica, así como filosofía en Holanda. Recibe la ordenación sacerdotal, acompañado por los suyos, en la Catedral de Russe (1926). Al año siguiente sus superiores lo envían a estudiar en el Pontificio Instituto Oriental de la Ciudad Eterna, donde, además, aprende siete idiomas. Con esta capacitación, al regresar a su patria se relaciona con las iglesias ortodoxas, manifestando su apertura al ecumenismo (acercamiento e integración entre iglesias de Oriente y Occidente). Es designado párroco en la Catedral de Bulgaria y después en Barsdarski, donde atiende con cariño a sus feligreses, en especial a los niños y es generoso con los marginados. Es nombrado obispo de la diócesis belga de Nicópolis (l947). En el ejercicio de su trabajo pastoral es testigo de la miseria del pueblo, así como de la opresión provocada por el comunismo y a fin de atender, espiritual y económicamente, las necesidades de sus coterráneos, organiza misiones populares. Pese a la persecución contra el clero, la expulsión de sacerdotes y la confiscación de los bienes eclesiásticos, con valor continúa la difusión del Evangelio y hace vigilias de oración por su feligresía. Al intensificarse el hostigamiento, expresa: "He tenido coraje para vivir, espero también tenerlo para lo peor, permaneciendo fiel a Cristo, al Papa, a la Iglesia. La ley que se nos ha impuesto es inaceptable. Rueguen por mi". Es arrestado en julio de 1952 y cuatro meses después, víctima de tormentos inenarrables, es fusilado en la cárcel de Sofía, Bulgaria. Tras el asesinato, el clero, confundido por los conflictos de la posguerra en esos países, al no localizarlo y sin enterarse de su muerte lo declara el "Obispo de ubicación desconocida", considerando que vive, quizás ocultándose de las persecuciones. En forma oficial, el jefe de Estado búlgaro confirma su deceso en 1975 o sea 23 años luego del hecho. Beatificado por Juan Pablo II, de grata memoria el, 15 de marzo de 1998.


 

VIERNES 14

Santos: Lorenzo O'Toole, obispo; Serapio de Argel, mártir. Beata Magdalena Morano, religiosa. Feria (Verde)

BEATA MAGDALENA MORANO, gentilicio de Magdala, ciudad de Galilea, del griego, Migdal, y del hebreo, "torre" (1847-1908). Religiosa. De origen italiano, nace en Chiere, Turín. Hija de Francisco y Catalina, es la sexta de ocho hermanos. Se le bautiza con el nombre de Magdalena Catalina. Sus progenitores son católicos de clase media. Su padre, un comerciante, al ver sus ganancias aminoradas por los conflictos y las crisis económicas en el país, resuelve trasladarse con la familia a la población Buttigliera de Asti, tierra natal de la mamá. Queda huérfana de padre a los nueve años de edad y para ayudar al sostenimiento de la familia colabora en el trabajo de su madre como tejedora. Gracias a la ayuda de un tío sacerdote, termina los estudios elementales. Antes de cumplir 15 años, el párroco del lugar le confía el colegio parroquial, donde demuestra dotes pedagógicas innatas y gana el dinero necesario para cursar la Normal y titularse como maestra (1864). Dos años después se le nombra profesora en el instituto municipal de Montaldo Torinese, donde destaca por su brillante labor educativa. Además, logra extender su misión formativa hasta llegar por medio de los alumnos a la feligresía del lugar, donde es reconocida por su labor apostólica como el "Ángel". Además de educar a menores, visita enfermos, así proporciona auxilio espiritual a los agonizantes y asistencia a los marginados. En la ciudad de Turín conoce a san Juan Bosco (31 de enero) el ilustre fundador de los institutos salesianos, a quien comunica el deseo de consagrarse a Dios. Él le sugiere ingresar en la congregación de las Hijas de María Auxiliadora, donde es recibida en 1878; pronuncia sus votos perpetuos dos años más tarde. En 1881, la maestra Morano es nombrada directora de un orfanato femenino ubicado en la provincia italiana de Trecastagni, en la isla de Catania, el cual es restaurado en los aspectos pedagógico, catequético y económico, en favor de las clases vulnerables. En sus 26 años de trabajo en la isla establece colegios, asociaciones, internados, casas de formación, etcétera. Siempre en continua unión con Dios y con un ejemplar espíritu de servicio; es una eficaz promotora vocacional y formadora de numerosas jóvenes en la Congregación. Por su capacidad administrativa, es electa superiora de las Hijas de María Auxiliadora en la provincia de Sicilia. Los obispos de Italia admiran las iniciativas que Catalina establece en beneficio del pueblo, por lo que solicitan su apoyo para organizar centros en beneficio de la promoción de la mujer. El obispo de Catania, el hoy beato José Dusmet (25 de septiembre), expresa de ella: "No he conocido a una religiosa tan activa, tan piadosa y afable como la madre Morano". Más adelante, el cardenal José Francica-Nava le encomienda coordinar la catequesis en las parroquias de la diócesis. Inicia con entusiasmo esa comisión; pero se le descubre un tumor no operable, el cual provoca su muerte. Beatificada por el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005), el 5 de noviembre de 1994, en su visita pastoral a la Arquidiócesis de Catania.

 

SÁBADO 15

Santos: Alberto Magno, doctor de la Iglesia, y Leopoldo el Bueno de Austria, rey. Beata Lucía de Narni, laica. Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio Feria (Verde)

BEATA LUCÍA DE NARNI, del latín, "luz" (1476-1547). Laica. Hija de la noble familia Broccadelli, nace en Narni, Italia. Recibe formación en los valores evangélicos. Su niñez es plena en virtudes, por lo que queda de manifiesto la gracia del Creador en ella. Se dice que desde esa época es vidente y que "juega" con el Niño Jesús, a quien con cariño llama Cristarello. Aún pequeña hace voto personal de castidad; sin embargo, como era costumbre es ese tiempo, a los 12 años sus padres le indican que debe contraer matrimonio. Este enlace dura poco tiempo ya que, por las continuas desavenencias conyugales, Lucía se separa del marido. En 1494 ingresa como seglar con las terciarias dominicas en su tierra natal; de ahí pasa a Roma y después a Viterbo, donde es estigmatizada y recibe en su cuerpo las heridas de la pasión de Cristo en manos, pies y costado. Al parecer, de las citadas llagas emana un agradable aroma (1496). Dicho acontecimiento es certificado por médicos, teólogos y por el pontífice Alejandro VI (1492-1503). En Italia, el duque de Ferrara, admirado por la santidad de la joven, la nombra su consejera y manda edificar en Narni el monasterio de Santa Catalina de Siena, donde Lucía, como superiora, imparte instrucción a las damas que ingresan en la vida consagrada. Por desgracia, a la muerte del duque se suscitan intrigas por lo que es destituida del cargo. Continúa en el desempeño de los trabajos más pesados, en medio de humillaciones y privaciones. Esta penosa situación perdura por 39 años, los cuales soporta con ejemplar resignación, hasta su muerte acaecida en ese convento. Beatificada por Clemente XI (1700-1721) en 1710. También es conocida como Lucía Broccadelli. Iconografía: con hábito, en su cuerpo los estigmas de la Pasión, el Niño Jesús en sus brazos; al fondo se aprecia el convento donde muere.

 

DOMINGO 16

XXXIII Domingo Ordinario

Santos: Margarita de Escocia, reina; Gertrudis la Magna, religiosa, y Alonso Rodríguez y compañeros, mártires. (Verde)

SAN ALONSO RODRÍGUEZ y COMPAÑEROS, del germánico, variante de Alfonso, "el hombre noble, pronto para el combate" (1598-1628). Mártires. Alonso Rodríguez nace en Zamora (Castilla, España), en 1598. Encabeza un grupo de tres mártires, sacerdotes de la compañía de Jesús (Jesuitas), quienes ofrendan su vida en aras de la fe, en 1628. La breve narración de su vida y martirio la escribe Juan Eusebio, compañero de noviciado de Alonso. Otro mártir es Juan del Castillo, oriundo de Cuenca, España, que nace en 1596. Los dos se encuentran en misión evangelizadora en la vasta región de Paraguay, que entonces comprende parte de los actuales territorios de Argentina, Bolivia, Brasil y Uruguay. El tercer mártir es el padre Roque González, que nace en Asunción, Paraguay, en 1576. Este último, después de recibir la ordenación sacerdotal, funda con el padre Rodríguez la misión llamada "Todos los Santos". El cacique de una tribu del lugar, pagano y disgustado por la difusión de la doctrina de Cristo, planea asesinarlos. Un día, acechados por los infieles, son sorprendidos los dos presbíteros y dos días después el padre Juan, en la cercana misión de Asunción del Iyuí; son ultimados a golpes de hacha. Los miles de nativos ya convertidos a la religión católica, indignados, dan sepultura a los cuerpos. El cacique, quien fragua el sacrificio, se arrepiente y se convierte en un apóstol del cristianismo. Canonizados por nuestro recordado pontífice Juan Pablo II (1978-2005), en su visita a Asunción, Paraguay, el 16 de mayo de 1988; fija la fecha de su memoria en este día, por ser el más cercano al deceso de los tres mártires.

 

LUNES 17

Santos: Isabel de Hungría, duquesa; Acisclo y Victoria de Córdoba, mártires, y Gregorio el Taumaturgo de Neocesarea, obispo. Memoria (Blanco)

SAN GREGORIO EL TAUMATURGO DE NEOCESAREA, del griego, "vigilante" (213-270). Obispo. Ve la primera luz en Neocesarea, el Ponto, Asia Menor (actual Niksa.r). Sus progenitores pertenecen a la nobleza, y son paganos. Después de aprender sus primeras letras, se le envía a Alejandría, Egipto. Cuando cursa filosofía, por obra del Espíritu Santo, comprende que la fe verdadera es la de Cristo y por propia decisión se convierte. Esta milagrosa conversión le hace desear con vehemencia conocer la Sagrada Escritura; en ese lapso, su gran maestro es el teólogo Orígenes (185-254). Con vastos conocimientos, regresa a su país poco después de la muerte de su padre, quien le hereda cuantiosa fortuna. Gregorio desprecia los lujos y reparte sus bienes entre los pobres, además de retirarse a la soledad para dedicarse a la oración. La fama de su vida ejemplar, colmada de sabiduría y piedad, se extiende y, por sus virtudes, es nombrado obispo de Neocesarea. En esa diócesis abunda el paganismo, por lo que el santo varón se dedica, con celo pastoral, a la predicación de la Palabra de Dios. Instruye a hombres como diáconos (del griego, "servidor") y con ellos realiza numerosas conversiones. Dios le otorga el don de la taumaturgia (realizar numerosos y extraordinarios hechos milagrosos), de ahí el sobrenombre "el Taumaturgo". Es admirado, amado y respetado por el pueblo. Se dice que la feligresía desea edificar un templo y el obispo, milagrosamente, retira un monte para facilitar la construcción. Antiguas crónicas citan otro milagro: el ocurrido al desviar el cauce de un río con su báculo para evitar que las aguas crecidas perjudiquen a los que viven en la ribera. Por esos años el emperador romano Decio (249-251), tenaz perseguidor de los cristianos, se acerca para acabar con la verdadera religión a la diócesis, por lo que Gregorio, junto con su feligresía, se retiran al monte, y una vez pasado el peligro, regresan a Neocesarea, donde poco después el santo varón entrega su alma al Creador. Por su fama de santidad el pueblo inicia su veneración inmemorial.

 

MARTES 18

Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo.

Santos: Santa Filippina Rosa Duchense, religiosa. Beato Grimoaldo de Santa Maña, religioso. Feria (Verde)

BEATO GRIMOALDO DE SANTA MARÍA, variante de Grimaldo, del germánico, "el poder del casco o del gobierno" (1883-1902). Religioso. Dios le concede 19 años de vida. Durante este tiempo demuestra las virtudes heroicas que permiten que el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005) lo declare beato el 29 de enero de 1995. Grimoaldo o Grimaldo nace en Pontecorvo, Frosinone, Italia. Sus padres, Pedro Pablo y Cecilia, procrean cinco hijos a quienes educan en la cristiandad. El niño pequeño es consagrado a la Virgen de las Gracias, en su tierra natal. Recibe la primera comunión a los ocho años. A partir de entonces, comulga con frecuencia y se distingue por ser asiduo al catecismo y fervoroso en su relación con Dios. En la adolescencia pertenece a la congregación mariana de la Inmaculada con lo que tiene mayor apego a la Iglesia y continuas visitas al Santísimo. Destaca por ser buen estudiante y colaborador en las faenas hogareñas. Se impone penitencias. Es austero en su vestuario y es un apóstol de la Palabra de Dios. Desde los 13 años manifiesta a su padre el deseo de ingresar en la congregación pasionista, pero su progenitor, por ser el mayor de sus hijos, desea heredarle su negocio; pequeño, sin obtener repuesta alguna, sabe esperar. Tiempo después sus padres acceden y él viaja hacia Paliano, donde ingresa al convento pasionista; ahí, el joven vive en un ambiente de retiro y contemplación e ingresa al noviciado. El 6 de marzo de 1901, con 18 años, hace su profesión como religioso. Para continuar estudios eclesiásticos es enviado a la población italiana de Ceccano, donde es recibido con afecto, pues ya es conocido por sus virtudes. Al principio tiene dificultades para aprender, pero las supera con el auxilio de sus maestros; además, atiende las actividades que se le indican con un profundo amor a María Santísima y gran dedicación a la lectura espiritual. Al pasar un año de vida ejemplar, los seminaristas salen a un paseo campestre, pero en forma repentina Grimoaldo sufre intenso dolor de cabeza, por lo que regresan al seminario. Al día siguiente, en la festividad de Todos los Santos (l de noviembre), al intentar levantarse los intensos dolores se lo impiden; el médico lo atiende y le diagnostica meningitis aguda. Pierde el conocimiento; tres días después recibe los sacramentos y predice: "Hoy, al ponerse el Sol, moriré". Ante tal suceso, sus superiores y compañeros expresan: "¡Ha muerto un santo!". Su madre, consternada, en la población de Pontecorvo, expone haber escuchado a su hijo, quien le dice: "Tú no me ves, pero yo estoy siempre a tu lado". Se suceden numerosos milagros por su intercesión y se extiende su fama de santidad, hasta ser declarado beato"

 

MIÉRCOLES 19

Santos: Ponciano 1, Papa y mártir; Abdías, profeta, y Rafael Kalinowski de San José, presbítero. Feria (Verde)

SAN RAFAEL KALINOWSKI DE SAN JOSÉ, del hebreo, "Dios sanará", "Dios acrecentará" (1835-1907). Presbítero. De origen polaco, nace en Vilna, donde se le bautiza con el nombre de José. De familia noble y acaudalada. Desde la adolescencia se distingue por su piedad e inteligencia. Durante siete años estudia en prestigiado colegio; posteriormente, en la escuela de agronomía de Horki; en esta etapa su fervor religioso aminora. Se alista en la academia militar de ingenieros, en San Petersburgo (1853), donde obtiene el grado de teniente (1857) y funge como docente. Con el grado de comandante de ingenieros militares (1859), se le envía a Kursk y a Odessa, donde trabaja en el proyecto del ferrocarril que une dichas poblaciones polacas. Es ascendido a capitán de Estado Mayor (1862). Pese a la intensa actividad que realiza en la milicia y sin ser apegado a la iglesia, su fe no decae y dedica tiempo a la oración y al estudio de literatura católica. Por su frágil salud obtiene licencia para retirarse de la milicia en 1863. Recibe de Alejandro II de Rusia (1833-1907), un reconocimiento por su brillante desempeño en la carrera militar. Durante la invasión rusa a Polonia se une a la insurrección en Varsovia y es nombrado lugarteniente del ministro de guerra en Lituania, cargo que acepta a condición de que no condenara a muerte a nadie. Al asistir a una ejecución, conmovido por la violencia de la misma, de repente se arrodilla y decide consagrar su vida a Dios. En 1864 es aprehendido y hecho prisionero en un ex convento de la orden dominica, donde organiza su cautiverio como si fuese un monje, con oración, meditación, así como con frecuente confesión y comunión; además, medita sobre la Pasión del Señor y hace profunda reflexión para su vida futura. Impulsado por su caridad y para proteger la vida de inocentes, confiesa haber participado en la insurrección, por lo cual es condenado a muerte, pena que le es conmutada por la realización de trabajos forzados por espacio de 10 años en las minas de sal en Siberia Oriental, Rusia; pero una amnistía transforma su pena en tan sólo un exilio. De esa época hay numerosos testigos de su paciencia y sus privaciones para aliviar los sufrimientos de sus compañeros, así como por su perenne oración y su amor a María Santísima. Tales experiencias, aunadas a la lectura de la Sagrada Escritura fortalecieron su fe hasta ser liberado en 1874 cuando fija su residencia en Lituania, donde ingresa en la orden de Carmelitas Descalzos tres años después con el nombre de Rafael de San José. Realiza los estudios correspondientes hasta recibir la ordenación sacerdotal (1882). Se desempeña como maestro de novicios, prior del convento de Czerna, consejero provincial, confesor y director de las religiosas Carmelitas Descalzas. Promueve la edificación de los monasterios de Przemusl, Leópolis y Wadowice (1884-1892). A la postre es vicario provincial (1900). Se reconoce su misión en el aumento de vocaciones. Una de sus expresiones es: "Nuestro principal quehacer en el Carmelo es el de conversar con Dios en todas nuestras acciones". Deja una herencia de santidad a su fallecimiento acaecido en Wadowice, Polonia. Su cuerpo es conducido al cementerio del convento de Czerna, Cracovia. El pueblo que lo admira lo reconoce como santo y lo define como una "Oración Viviente". Beatificado el 22 de junio de 1982 y canonizado el 17 de noviembre de 1991 por el recordado Siervo de Dios, Juan Pablo II (1978-2005).

 

JUEVES 20

Santos: Beato José Anacleto González Flores y compañeros, mártires. San Félix de Valois, abad. Beato Juan María Boccardo, fundador. Feria (Verde)

BEATO JOSÉ ANACLETO GONZÁLEZ FLORES y compañeros, del hebreo, "Dios acrecentará", y del griego, "llamado en voz alta", "invocado", "resucitado" (siglo XX). Mártires. El 22 de junio de 2004, en presencia del pontífice, hoy Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005) se efectúa la promulgación del decreto del martirio de los que, siendo Siervos de Dios, conmemoramos como beatos. Posteriormente, tiene lugar la ceremonia de beatificación en Guadalajara, Jalisco, México, con la asistencia del cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Pontificia Congregación para las Causas de los Santos, que asiste en representación del Sumo Pontífice Benedicto XVI, al acto celebrado el 20 de noviembre de 2005. Los 13 nuevos beatos sufren el martirio durante la persecución religiosa en la República Mexicana, acaecida entre 1927 y 1931. A continuación se citan los nombres de los beatificados: laicos originarios de Jalisco: José Anacleto González Flores (1888-1927), José Dionisio Luis Padilla Gómez (1899-1927), Miguel Gómez Loza (1888-1928), Luis Magaña Servín (1902-1928), Leonardo Pérez (1889-1927); los hermanos Ezequiel (1876-1927) y Salvador Huerta Gutiérrez (1880-1927), así como José Ramón (1899-1927) y Ramón Vicente Vargas González (1905-1927). También el niño José Sánchez del Río (1913-1928), originario de Sahuayo, Michoacán. Los sacerdotes: José Trinidad Rangel (1887-1927), guanajuatense; Darío Acosta Zurita (1908-1931), veracruzano, y el español Andrés Solá Molist (1895-1927).

 

VIERNES 21

La Presentación de la Santísima Virgen María

Santos: San Gelasio I, Papa. Beata Maria de Jesús del Buen Pastor, fundadora. Memoria (Blanco)

LA PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. Esta conmemoración, al parecer, está basada en una leyenda del Protoevangelio de Santiago, contenido en los Evangelios Apócrifos (del griego, "apartado"; escritos no considerados como libros canónicos de la Biblia), donde se cita que a los tres años de edad María es conducida al templo de Jerusalén por sus padres Ana y Joaquín, para ser consagrada a Dios. Se dice que en el templo transcurre su infancia, sirviendo e instruyéndose en la religión, así como que sale a los 12 años, para contraer nupcias con san José (19 de marzo). Es una celebración de la Iglesia ortodoxa, que tiene su origen en el Oriente. El pontífice san Pío V (1566-1572; 30 de abril), la elimina del Calendario litúrgico y el Papa Sixto V (1585-1590) la reintegra en 1585, extendiéndola a la Iglesia universal.
Es indudable que por su significado ecuménico permanece en las reformas al Calendario romano, efectuadas en 1969. Para los católicos, esta Presentación significa la disponibilidad de María para elegir y aceptar el servir a Dios, así como nosotros debemos estar dispuestos a servido, con nuestras buenas obras y obediencia a sus mandamientos. Iconografía: de acuerdo con la creatividad y la imaginación de cada autor; por ejemplo, María Niña con alba túnica, por sí sola, sube las gradas del templo mientras sus padres la contemplan bajo las mismas. La religiosidad popular en nuestro país adopta la piadosa costumbre de "presentar" en los templos a niños y niñas a los tres años para implorar la protección de Jesús y María para toda la vida. Dicho acto, que se hace en forma voluntaria, es meritorio ante los ojos de Dios, ya que desde la más tierna infancia se instruye a los pequeños en el amor a su Madre Santísima.

 

SÁBADO 22

Santos: Cecilia de Roma, y Filemón y Apia de Colosas, mártires. Beato Tomás Reggio, obispo. Vísperas I del domingo: Todo propio Memoria (Rojo)

BEATO TOMÁS REGGIO, del arameo, "mellizo", "gemelo" (1818-1901). Obispo. 'Hijo de padres nobles, el marques de Reggio y su esposa la marquesa Ángela; nace en Genova, Italia. Recibe formación en los valores evangélicos y esmerada instrucción cultural, en medio de lujos. No obstante, a los 20 años renuncia a la riqueza y a su posición en la aristocracia para iniciar estudios eclesiásticos. Cuando recibe la ordenación sacerdotal, en 1841, expresa: "Quiero hacerme Santo a toda costa, basando mi vida sobre dos pilares seguros: la oración y la ascesis" (persona dedicada a la práctica de la perfección cristiana). Desempeña el cargo de vicerrector y rector en los seminarios de Génova y Chiavari (1843), en tanto es cofundador del periódico Estandarte Católico. En 1877 es nombrado obispo de la diócesis italiana de Ventimiglia, donde la situación de la feligresía es precaria; al recibir el cargo expresa: "Señor, heme aquí, estoy para cumplir tu voluntad. Quiero llevar a ti muchas almas". Su misión episcopal es ardua, a tal grado que recorre por completo su diócesis, en ocasiones a pie o montando un mulo, pues algunos caminos son intransitables, además de que la situación económica impide el pago de un transporte adecuado. Organiza tres sínodos, abre nuevas parroquias, da impulso a la liturgia y al canto, así como al patrimonio artístico de los templos; adapta la catequesis al nivel de cada región. Después del terremoto que asola la provincia italiana de Liguria (1887), pese a su avanzada edad, auxilia personalmente a la comunidad. Convoca a los párrocos a proporcionar eficiente atención a los damnificados en los aspectos espiritual y económico. Su vida en el obispado es austera en extremo. Se le llega a ver vistiendo una sotana remendada y un viejo reloj de pulso. Es posible decir que se hace pobre con los pobres de su feligresía. A los 74 años solicita a la Santa Sede ser relevado del cargo; por respuesta es nombrado obispo del puerto de Génova, en 1892. En este lugar se encuentra con problemas políticos, pero logra instituir sociedades agrícolas, de seguros y obreras. La fortaleza para trabajar en beneficio de su sede episcopal proviene de su inconmensurable amor a Cristo, continuas vigilias de oración y ayunos. Por su vida ejemplar, el pueblo lo admira, e inclusive las autoridades que le han dificultado su misión, lo respetan por ser un defensor de las clases vulnerables. Organiza en el año 1900 una peregrinación a la población italiana de Triora, unido con feligreses y sacerdotes de la diócesis, para subir al Monte Saccarello, donde, ante el monumento dedicado a Cristo, consagra al Redentor y a María Santísima el siglo XX. Sin embargo, una enfermedad se lo impidió y al poco tiempo, en ese lugar, fallece. El siempre admirado Siervo de Dios Juan Pablo II (1979-2005) lo eleva a los altares como beato el 3 de septiembre del Año Santo 2000.

 

DOMINGO 23

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

Santos: Beato Miguel Agustín Pro Juárez, mártir. San Clemente I de Roma, Papa. Solemnidad (Blanco)

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO, Jesucristo es un nombre derivado del hebreo Yeshuá, "Yahvé es salvación", y Cristo, equivalente del verbo hebreo mashaj, 'ungir', de cuya forma mashiaj, el Ungido, se deriva la palabra Mesías. El pontífice León XIII (1878-1903) expresa: “... bajo la potestad de Cristo se haya todo el género humano", en su encíclica Annum sancrum (1899), con lo que da a entender la majestad del Hijo de Dios. Su Santidad Pío XI (1922-1939), en su encíclica Quas Primas (1925), establece el culto a Cristo Rey y en el epílogo de la misma señala: "Haga el Señor ... que cuantos están fuera de su reino deseen y reciban el suave yugo de Cristo, y todos cuantos somos por su misericordia súbditos e hijos suyos llevemos este yugo, no de mala gana, sino con gusto, con amor y santamente; y que nuestra vida, conformada a las leyes del reino divino, recoja halagüeños y abundantes frutos, seamos considerados por Cristo como siervos buenos y fieles, y lleguemos a ser con Él partícipes del reino celestial de su eterna felicidad y gloria" (confrontar párrafo 29). Cabe hacer notar que el citado pontífice instituye esta solemnidad anual el último domingo de octubre, anterior a Todos los Santos, sin tener una fecha fija; pero con las reformas al Calendario litúrgico queda establecida en el último domingo del tiempo ordinario en noviembre, con el propósito de señalar el término del Año Litúrgico. Iconografía: Jesucristo de pie o en trono celestial, con túnica y manto real; sobre su cabeza la corona de su realeza, en su mano derecha un cetro y en su mano izquierda un orbe (esfera azul, que evoca su majestad). La República Mexicana manifiesta su especial devoción con la construcción, en 1944, de un monumento votivo nacional a Cristo Rey, en el centro geográfico de México, sobre la montaña del Cubilete, en Silao, Guanajuato, que recibe durante el año numerosas peregrinaciones, mientras, en el Museo anexo da a conocer la historia de este importante monumento. Una jaculatoria (breve oración) que podemos decir es: "¡Viva Cristo Rey, en mi corazón, en mi casa y en mi patria!".
 

BEATO MIGUEL AGUSTÍN PRO JUÁREZ, del hebreo, "¿Quién como Dios?", Y del latín, "perteneciente a Augusto" (1891-1927). Mártir. Nace en Guadalupe, Zacatecas, México. Cursa sus estudios básicos en Concepción del Oro, Zacatecas; Monterrey, Nuevo León; Saltillo, Coahuila, y la Ciudad de México. Es de carácter jovial y afable. A los 19 años trabaja con su padre en una agencia minera en Concepción del Oro, Zacatecas. Por ese tiempo dos de sus hermanas ingresan en la vida religiosa y define su vocación sacerdotal. Es aceptado en la compañía de Jesús Gesuitas) y hace el noviciado en El Llano, Michoacán, pronuncia sus votos en 1913. Padece la persecución en contra del catolicismo, por lo que huye a Zamora, Michoacán, en 1914. Amenazados por las tropas carrancistas, el director del seminario dispersa a los estudiantes; Miguel Agustín se refugia en Guadalajara, Jalisco; Texas y California. De ahí lo trasladan a España. Continúa sus estudios eclesiásticos, y es docente en Granada y Barcelona. En 1925 recibe la ordenación sacerdotal en Enghiem, Bélgica. En tierras belgas es sometido a tres intervenciones quirúrgicas; para su recuperación se le envía a Hyéres, Francia (1926), y posteriormente a México, donde continúan las persecuciones. Ejerce su ministerio en la parroquia de la Sagrada Familia de la ciudad de México. Ese año, la Ley Calles suprime el culto y manda cerrar los templos. El padre Pro continúa celebrando misa y administrando los sacramentos en forma clandestina. Por una confusión, es involucrado en el asesinato del presidente Álvaro Obregón (1920-1928); él y sus hermanos Roberto y Humberto son aprehendidos, ya que este último vende, sin saberlo, su coche al jefe de la banda que realiza el atentado y se encuentran documentos con su nombre dentro del auto. Sin juicio alguno se le encarcela y condena a muerte; el día de la ejecución, uno de los policías se acerca al padre y le pregunta: "¿Me perdona?". Él contesta: "No sólo le perdono, se lo agradezco". En el paredón de fusilamiento sus últimas palabras son: "¡Viva Cristo Rey!". Beatificado por el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005) en 1988. Sus reliquias reposan en la citada parroquia. Iconografía: en fotografías con traje y alzacuello.

 

LUNES 24

Santos: Andrés Dung-Lac y compañeros, mártires, y Mateo Alonso de Leciniana, presbítero. Beata Ana María Sala, religiosa. Memoria (Rojo)

SAN ANDRÉS DUNG-LAC y compañeros, del griego, "varonil" (siglos XVII-XX). Mártires. Es integrante de un grupo de testigos de Cristo que ofrendan su vida martirizado s en Vietnam. Nace al norte de la mencionada ciudad hacia 1795. Es catequista y después cursa estudios y es ordenado sacerdote. Muere mártir en ese país en 1839, y es beatificado por León XIII (1878-1903) en 1900. Este día, además del citado beato, la Iglesia conmemora a los más de 130 mil sacrificados en territorio vietnamita entre los siglos XVII y XX, quienes mueren víctimas de las persecuciones de la época. Canonizados por el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005) el 19 de junio de 1988.

 

MARTES 25

Santos: Catalina de Alejandría, mártir, y Alnot de Store, mártir. Beata Isabel de Reute, laica. Feria (Verde)

BEATA ISABEL DE REUTE, del hebreo. "mi plenitud es Dios" (1386-1420). Laica. Nace en Waldsee, actual territorio alemán. Sus padres, Juan y Ana Acheer, son católicos de escasos recursos, pero le dan formación en Cristo. Desde pequeña da muestras de virtudes sobresalientes, que, unidas a su buen carácter e inocencia permiten que en su comunidad le den el sobrenombre de "la Buena". A los 14 años de edad ingresa como terciaria franciscana, pero su juventud le impide cumplir con la severa Regla, por lo que regresa a la casa de sus padres, donde vive en oración y penitencia. Su ingreso definitivo al convento de Reute, Suiza, donde vive el resto de sus días, tiene lugar en 1403. En dicho claustro vive en la mayor austeridad, humildad y ascetismo (dedicación a la práctica de la perfección cristiana), por lo que sus hermanas religiosas le llaman "la Reclusa". Su vida plena de fe en Dios está marcada por incontables y terribles acechanzas del Maligno. Tiene frecuentes éxtasis y visiones del cielo y del infierno toda su vida. Dios le concede los dones de profecía y de la inedia (esto es, un estado de quien lleva más tiempo del normal sin alimentarse), ya que su alimento único es la Sagrada Eucaristía. Su cuerpo es estigmatizado con las heridas de la Pasión del Señor; incluso, en su cabeza se ve brotar sangre provocada por una invisible corona de espinas; este extraordinario fenómeno la acompaña de por vida, y le provoca intensos dolores, similares a los padecidos por el Redentor, en medio de los que exclama: "¡Gracias, Señor, porque me haces sentir los dolores de tu Pasión!". Su deceso ocurre por causas naturales. Cabe señalar que su vida y los prodigios que Dios obra en ella trascienden hasta nuestros días, a través de los relatos de su guía espiritual, el padre Conrado Kigelin. Su veneración inmemorial como beata es confirmada por el pontífice Clemente XIII (1758-1769) el 19 de julio de 176 También se le conoce como Elizabeth Acheer, o Bertha o Isabel, la Buena.

 

MIÉRCOLES 26

Santos: Conrado de Constanza, obispo, y Leonardo de Puerto Mauricio, presbítero. Beato Santiago Alberione, fundador. Feria (Verde)

BEATO SANTIAGO ALBERIONE, variante de Jaime, Jacob o Jácome, del hebreo, "que Dios proteja" (1884-1971). Fundador. Nativo de Cúneo, Piamonte, Italia, nace en el seno de una familia campesina. Desde pequeño muestra su interés por consagrarse a Dios, objetivo que logra en 1900, cuando ingresa en el seminario de Alba, donde conoce a quien es su amigo, consejero y guía espiritual por más de 40 años, el padre Francesco Chiesa. Según escribe, la última noche del citado año, una luz proveniente de la hostia le ilumina por lo que se siente “... profundamente obligado a prepararse para hacer algo por el Señor y por los hombres del nuevo siglo", lo cual hace mediante el uso de los modernos medios de comunicación. Para dar cumplimiento a sus metas, estudia filosofía y teología. Es ordenado sacerdote (1909) y enviado a la parroquia de Narzole, población vecina a Cúneo; ahí redondea su idea sobre el estrecho vínculo que debe existir entre los medios de comunicación y la Iglesia; asimismo, se percata de un recurso, hasta entonces subestimado en la labor catequética: la mujer comprometida con la Iglesia. Se dedica a la formación de sacerdotes y a difundir la Palabra en las comunidades de su diócesis. Su idea acerca de la comunicación se afina con el tiempo y la escritura de dos obras: Teología pastoral (1912) Y La mujer asociada al celo sacerdotal (1911-1915). Una de sus conclusiones: “...las obras de Dios se hacen con los hombres de Dios"; idea con la que da inicio la Familia Paulina (1914) con la Pía Sociedad de San Pablo. De forma paralela, se integra la que a la postre es la congregación de las Hijas de San Pablo (1915). La obra del Padre Alberione pronto toma una fuerza extraordinaria al reunir a hombres y mujeres afines a la labor pastoral por él definida; la expansión hacia poblaciones vecinas y, posteriormente, al resto del mundo es inminente. En 1921 publica la revista Vida Pastoral, cuyo universo serán los párrocos, y la hoja parroquial El Domingo. De esa época datan ediciones de Los Libros Sagrados y otras publicaciones periódicas. Dos años después, cae gravemente enfermo, 4 de lo que milagrosamente sale avante: “... san Pablo me curó", expresa. En 1924 funda las Pías Discípulas del Divino Maestro, cuya misión es difundir y velar por el apostolado eucarístico, sacerdotal y litúrgico. Una publicación vigente hasta nuestros días, con gran prestigio y penetración, es La Familia Cristiana (1931). La obra del Padre Alberione comprende aún más de lo aquí descrito: la fundación de las congregaciones las Hermanas de Jesús Buen Pastor o "Pastorcitas", destinadas al apostolado pastoral directo en auxilio de los Pastores (1938), y el Instituto Regina Apostolorum, para las vocaciones (conocidas como "Apostolinas"); asimismo, entre 1957 y 1960 son creados por él los institutos de vida secular consagrada: San Gabriel Arcángel, Virgen de la Anunciación, Jesús Sacerdote y Santa Familia. Diez instituciones (incluidos los Cooperadores Paulinos). También es promotor de la construcción de iglesias. Su fuerza es tal que ni la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) logra frenar su desarrollo. Lleno de la gracia divina, entrega su alma al Creador con olor a santidad, recibiendo la visita y bendición personal del Pontífice Paulo VI (1963-1968). Es beatificado por Juan Pablo II (1978-2005) en 2003.

 

JUEVES 27

Santos: Virgilio de Salzburgo, obispo, y Máximo de Rietz, obispo. Beato: Ramón Lull (o Raimundo Lulio), laico. Feria (Verde)

SAN MÁXIMO DE RIETZ, del latín, "el más grande", "magno" (480?). Obispo. Originario de la zona de los Alpes franceses, sus padres le infunden la fe cristiana. En su juventud vive en un ambiente de soledad y retiro. Olvidándose del mundo, se dedica a la oración y a estudiar la Sagrada Escritura. Al pasar el tiempo decide consagrarse a Dios e ingresa en el monasterio francés de Lerins, donde destaca por su buena conducta, humildad y misticismo, por lo cual es nombrado abad del mismo. Se dice que Nuestro Señor le concede los dones de realizar hechos milagrosos (taumaturgia) y curaciones (sanación) entre los feligreses que a él acuden, por lo que se extiende su fama de santo. Máximo, al darse cuenta de las lisonjas que pudieran provocarle vanidad y soberbia, resuelve huir hacia una región boscosa, donde vive en soledad, oración y penitencia. Sus compañeros monjes lo encuentran y le solicitan regresar a la abadía, lo que hace con humildad. Su ejemplo de santidad, permite que lo nombren obispo de Rietz. Cuando pretende huir de nuevo, llega a las costas italianas, pero otra vez es localizado, regresa y se hace cargo de la diócesis asignada. Interviene en concilios y sínodos, además de apoyar a la autoridad papal; se enfrenta contra las herejías, destaca por sus sabias decisiones y es admirado por su ejemplo de vida. Deja una herencia de santidad a su muerte, en su sede episcopal; sepultado en el templo de San Pedro, el cual edifica. La feligresía, reconociendo sus heroicas virtudes, extiende su veneración inmemorial. Iconografía: antiguos grabados lo representan con túnica burda y bastón, solitario en el bosque.

 

VIERNES 28

Santos: Catalina Labouré, religiosa, y Jácome de la Marca, presbítero. Beato Santiago Thompson, mártir. Feria (Verde)

SANTA CATALINA LABOURÉ, del griego, "pura" (1806-1876). Religiosa. Esta vidente, de origen francés, nace en Fain-les-Mouthiers. Sus padres católicos, agricultores con vastos recursos. Recibe formación en la fe; a los nueve años queda huérfana de madre por lo que se responsabiliza de su hogar. Durante su infancia y la adolescencia es notable su dedicación a la oración; además, hace frecuentes ayunos y visita a los enfermos. Cursa estudios en Chatillón-sur-Seine. En ese entonces, guiada por un sacerdote, define su vocación al servicio de Dios y, con la autorización de su padre, ingresa en París a la Congregación de las Hijas de la Caridad (vicentinas) en 1830. Se dice que Catalina ve en la hostia consagrada a Nuestro Señor Jesucristo. A la edad de 24 años, la noche de 19 de julio de 1830, la Santísima Virgen María se le aparece para indicarle que ella, como religiosa, tiene que vencer futuras dificultades, además debe comunicar a su director espiritual tal manifestación. No todo queda en esa primera aparición; el 27 de noviembre del mismo año, la joven ve en la capilla cómo se le presenta en un cuadro Nuestra Señora, ataviada con vestido blanco y un manto azul que le cubre desde la cabeza; quien, coronada con 12 estrellas, de pie sobre un orbe azul pisa una serpiente; mientras de sus manos extendidas brotan resplandecientes rayos de luz. Su figura está rodeada por la leyenda: "¡Oh María, sin pecado concebida! Ruega por nosotros que recurrimos a ti". Mientras Catalina contempla esto, el cuadro da un giro y al reverso se aprecia una letra M con una pequeña cruz y en la parte baja los sagrados corazones de Jesús y de María. Al mismo tiempo escucha una voz que expresa: "Haz acuñar una medalla según este modelo: las personas que la lleven bendecida y que recen esta breve oración gozarán de una protección especial de la Madre de Dios". Un mes después ocurre una última aparición. Una vez realizados exhaustivos estudios, la autoridad eclesiástica autoriza sea acuñada la medalla. Catalina continúa su vida religiosa como modelo de santidad. Desde 1831 trabaja atendiendo enfermos en el hospital de Reully, cercano a París, hasta entregar su alma al Creador en ese lugar. Su cuerpo se conserva incorrupto, y es venerado en la capilla de las apariciones en Rue de Vac, en la capital francesa. Canonizada por el Siervo de Dios Pío XII (1930-1958) el 27 de julio de 1947. Iconografía: con hábito en actitud orante, ante la visión de la que hoy conocemos como la Medalla Milagrosa. En la capital mexicana se localiza una parroquia dedicada a esta advocación mariana en la calle Ixcateopan núm. 78, esquina Matías Romero, colonia Vertiz-Narvarte, Delegación Benito Juárez.

 

SÁBADO 29

Santos: Saturnino de Tolosa, mártir; Cutberto de Oxford y compañeros, mártires, e Iluminada de Todi, laica.

Vísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio Feria (Verde)

SAN SATURNINO DE TOLOSA, del latín, "perteneciente a Saturno" (257). Mártir. Diversos autores señalan que es africano u oriental, dado que este nombre es de esos lugares. La Passio Saturnini (escrita hacia 430), avala el martirio del santo y proporciona datos a partir de su arribo a Tolosa, actual territorio francés, en 250. El lugar no es totalmente cristianizado y se encuentra conquistado por los romanos, por lo que Saturnino emprende por instrucciones del papa Fabián, 236-250 (20 de enero), una intensa labor misionera, según hace constar el Missale Gothicum. De las incontables conversiones que logra, así como de los milagros que el Señor por su mediación obra, da cuenta el poeta cristiano Venantius Honorius Clementianus Fortunatus (siglo VI). Para difundir mejor la Palabra, edifica un oratorio, el cual está cercano a un templo dedicado a Júpiter Capitolino, donde los sacerdotes paganos realizan sacrificios de toro en honor del dios. El creciente número de personas que abandonan el paganismo y el rechazo del obispo a realizar el sacrificio de un animal a la divinidad, motivan su cruel sacrificio; primero es atado al cuello del toro al cual azotan para que corra llevando al obispo rodando por las escaleras del templo. Al finalizar su carrera, el cuerpo de Saturnino queda destrozado. Piadosas mujeres, esa noche, le dan cristiana sepultura. San Hilario de Poitiers (13 de enero) levanta una sencilla capilla encima de la tumba del mártir, la cual es destruida. En el siglo VI, un duque de nombre Leunebaldo edifica una iglesia dedicada a Saint-Sernin-du-Taur, la cual en la actualidad es conocida como Notre-Dame du Taur. Iconografía: con atuendo arzobispal en el momento de ser agredido por los sacerdotes paganos, en el templo de Júpiter Capitolino. Patrono de la población española de Pamplona. También es conocido como Saturnino de Toulouse, Serenín, Sernín, Fermín o Cernín. Su culto es inmemorial.

 

DOMINGO 30

I DOMINGO DE ADVIENTO

Ciclo B.

Santos: Andrés, apóstol, y Maura de Constantinopla, mártir. Beato Federico de Ratisbona, religioso. (Morado)

BEATO FEDERICO DE RATISBONA, del germánico, "poderoso en la paz" (1329). Religioso. Algunos biógrafos afirman que nace en Ratisbona (actualmente Regensburg), Bavaria, Alemania; asimismo, dicen que su familia pertenece a la clase media. Ingresa, sin precisarse fecha, como hermano lego (es decir, religioso, que, siendo profeso, no tiene opción a las sagradas órdenes), en el monasterio agustino de san Nicolás de su ciudad natal. A partir de entonces desempeña el cargo de carpintero y de proveer de leña al convento. Su humildad, caridad, generosidad, ferviente oración y sobresaliente devoción, a la "Sagrada 'Eucaristía son características. Tanto, que es amado y respetado por sus cofrades. En vida se le atestiguan hechos milagrosos que asombran a sus hermanos y a 1a Comunidad;'' como aquella en que un día, por sus deberes, no asiste a la Santa Misa, por lo cual se quedaría sin recibir la Comunión, pero, se afirma, que un ángel le lleva la Sagrada Eucaristía al lugar donde se halla trabajando. Federico muere de causas naturales en su monasterio; sus restos, desde 1913, descansan en la iglesia de Santa Cecilia de Regensburg. El pontífice Pío X (1903-1914) le proclama beato en 1909. Iconografía: de rodillas recibiendo de un ángel la sagrada comunión.