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SÁBADO 1

Nuestra Señora de los Remedios

Santos: Gil de Casayo, abad; Josué, Profeta.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo IV: pp. 806 y 154. Para los fieles: pp. 555 y 412. Edición popular: pp. 108 y 477. Feria (Verde)

ENORGULLECERSE DEL SEÑOR

1 Co 1,25-31; Mt 25,14-30

La comunidad cristiana de Corinto estaba formada por cristianos de estratos sociales desposeídos y apenas incluía a unos pocos funcionarios públicos y unos cuantos propietarios relevantes. La mayoría de los creyentes eran personas de escasa relevancia social. En aquel mundo marcado por los conceptos del honor y el prestigio, ellos no figurarían. No obstante, vivían inmersos en constantes discusiones sobre la grandeza y los honores. Por esa razón san Pablo los impulsaba a poner su confianza no en las vanidades humanas, sino en Dios. Cuando la comunidad creyente realizan acciones ejemplares no debería ufanarse, sino agradecer la beneficencia divina que los había elegido. El Evangelio de san Mateo nos expone la parábola de los talentos donde podemos apreciar la otra dimensión; quién recibe algún don o aptitud natural asume una enorme responsabilidad ante Dios y ante sus hermanos. Los regalos divinos no son otorgados para reafirmar la personalidad, ni la imagen social del beneficiario, sino para generar una dinámica productiva que mejore la convivencia fraterna entre los creyentes.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Dios santo, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios ha elegido a los débiles del mundo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 26-31

Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloria, que se gloríe en el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32 R/. En el Señor está nuestra esperanza.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor; dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues Él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en Él hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/. Porque has sido fiel en cosas de poco valor, entra a tomar parte en la alegría de tu señor

Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 14-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco millones; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.
El que recibió cinco millones fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un millón hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.
Se acercó el que había recibido cinco millones y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco millones me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'. Se acercó luego el que había recibido dos millones y le dijo: 'Señor, dos millones me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiare cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.
Finalmente se acercó el que había recibido un millón y le dijo: 'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu millón bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.
El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco, para que, a mi regreso lo recibiera yo con intereses? Quítenle el millón y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.
Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación' ".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)

Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 2

XXII DOMINGO ORDINARIO

Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros, mártires;

Santos: Agrícola de Aviñón, obispo; Zenón de Nicomedia, mártir. (Verde)

RELIGIÓN PURA Y SIN MANCHA

Dt 4, 1-2. 6-8; St 1, 17-18. 21-22. 27; Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23

Para el autor del libro del Deuteronomio solamente hay una manera de vivir como pueblo justo y sensato: practicando gustosamente los mandatos y preceptos éticos que Dios entregó a su pueblo para que se constituyera como una comunidad justa y fraterna, exenta de personas deshumanizadas por la pobreza. Tanto el Evangelio como la carta de Santiago apuntan en una dirección parecida: la congruencia entre la fe profesada y la práctica vivida. Quien ha escuchado el mensaje cristiano vive un proceso de transformación personal que genera una serie de actitudes caracterizadas por la bondad y el respeto al hermano. De dentro del corazón que ha escuchado el mensaje no pueden salir violencia, injusticia ni abusos contra los débiles. Al contrario, el corazón configurado con el espíritu de Cristo se caracteriza por vivir la compasión y la solidaridad eficaz con los necesitados.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 3. 5)

Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco. Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

No añadirán nada a lo que les mando... Cumplan los mandamientos del Señor.

Del libro del Deuteronomio: 4, 1-2. 6-8

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: "Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de tus padres, te va a dar.
No añadirán nada ni quitarán nada a lo que les mando: Cumplan los mandamientos del Señor que yo les enseño, como me ordena el Señor, mi Dios. Guárdenlos y cúmplanlos porque ellos son la sabiduría y la prudencia de ustedes a los ojos de los pueblos. Cuando tengan noticias de todos estos preceptos, los pueblos se dirán: 'En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y prudente'.
Porque, ¿cuál otra nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta ley que ahora les doy'?". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.

Pongan en práctica la palabra.

De la carta del apóstol Santiago: 1, 17-18. 21-22. 27

Hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su propia voluntad nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.
Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose a ustedes mismos. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (St 1, 18) R/. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas. R/.
Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a las tradiciones de los hombres.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 1-8. 14-15. 21-23

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?". (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).
Jesús les contestó: “¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos al Padre nuestras peticiones.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Oremos por nuestro obispo (N.); por los sacerdotes y diáconos y por todos los que tienen alguna responsabilidad en la comunidad cristiana. Oremos.
Oremos por México y sus autoridades civiles, a todos los niveles: municipal, estatal y federal. Oremos.
Oremos por las instituciones que trabajan al servicio de una mejor vida colectiva, como las asociaciones de vecinos, los grupos de música o de teatro, los centros infantiles o juveniles. Oremos.
Oremos por los migrantes quienes abandonan su familia y su tierra para buscar mejores perspectivas de vida para ellos y los suyos. Oremos.
Oremos por nosotros, y por toda nuestra comunidad parroquial. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras plegarias, tú que eres la fuente de todo bien. Te lo pedimos unidos a tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realiza en nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9-10)

Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos has alimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestros prójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Una línea de pensamiento recorre sutilmente las tres lecturas. Un primer nivel de congruencia surge entre el
pensar y el decir otro entre el decir y el hacer. El cristiano tiene un primer compromiso, necesita superar la religiosidad fracturada y segmentada que nos caracteriza. Cuando manifestamos nuestros pensamientos y hacemos públicas nuestras ideas, solemos seguir criterios de conveniencia y oportunismo. No se testimonia públicamente la fe que se profesa con suficiente firmeza. Además, las creencias y las prácticas caminan por rutas diferentes. Cuando se vive en una comunidad parroquial con una práctica sacramental de regular a mediana y unas actitudes marcadas por el egoísmo, la corrupción y la falta de solidaridad, significa que, algo está funcionando mal en nuestra vida de fe. La exigencia de las tres lecturas apunta en otra dirección: justicia, compasión por las viudas y amor fraterno son los rasgos de la religión pura y sin mancha a los ojos de Dios.

 

LUNES 3

Santos: Gregorio Magno, Papa y Doctor de la iglesia; Aristeo o Aristión de Alejandría, mártir. Beato Guala de Brescia, obispo. Memoria (Blanco)

LA FUERZA DE DIOS

1 Co 2,1-5; Lc 4,16-30

Ambos relatos nos presentan la memoria del comienzo de dos procesos evangelizadores. En el Evangelio de san Lucas leemos la explicación actualizada que el Señor Jesús hizo en la sinagoga de Nazaret del rollo profético de Isaías. Él decidió asumir ese pasaje como un texto programático de su misión liberadora. Venía a desatar las ataduras y trabas que aquejaban a sus hermanos. No lo hacía por iniciativa propia, puesto que se concebía a sí mismo como el heraldo de la gracia de Dios que restablecería la dignidad que los poderosos habían quebrantado. En la carta a los Corintios, san Pablo nos comparte su ingreso en aquella ciudad, célebre por su puerto y sus costumbres relajadas. Sus discursos y sus prédicas no se destacaban por los alardes retóricos ni por la elocuencia. No buscaba deslumbrar con artificios de lenguaje a sus oyentes. Le apostaba a otro recurso más eficaz: la acción del Espíritu. Si la obra evangelizadora provenía del Señor, él lo iría confirmando con señales que harían creíble su mensaje. El predicador sabía que su tarea consistía en sembrar, pero también sabía que Dios era quién hacía crecer.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que cuidas de tu pueblo con ternura y lo gobiernas con amor, concede tu espíritu de sabiduría, por intercesión del Papa san Gregorio, a quien has encomendado el gobierno de la Iglesia, a fin de que no se pierda ninguna oveja de las confiadas a su cuidado. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Les he anunciado a Cristo crucificado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 1 -5

Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado. Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. ¡Cuánto amo, Señor, tu voluntad!
¡Cuánto amo tu voluntad! Todo el día la estoy meditando. Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos, porque siempre me acompañan. R/.
Soy más prudente que todos mis maestros, porque medito tus preceptos. Soy más sagaz que los ancianos, porque cumplo tus leyes. R/.
Aparto mis pies de toda senda mala para cumplir tus palabras. No me aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 4. 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí; Él me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva. R/.
Me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva. - Nadie es profeta en su tierra.

Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 16-30

En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en Él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No es éste el hijo de José?".
Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán: `Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm' ".
Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria". Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta un precipicio de la montaña sobre la que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero Él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar la fiesta de san Gregorio y haz que este sacrificio, por el que quisiste perdonar los pecados del mundo, nos sirva para nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)

Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, haz que aprendamos de Él, a ejemplo de san Gregorio, a conocer tu verdad y a vivirla por medio del amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 4

Santos: Moisés, profeta y legislador; Rosalía de Viterbo, laica. Beata Catalina Mattei, laica. Feria (Verde)

EL CRITERIO DEL ESPÍRITU

1Co 2, 10-16; Lc 4, 31-37

Para penetrar y discernir las causas profundas de los acontecimientos hace falta disponer de una mirada clarividente y contemplativa. Esta no se adquiere con el entrenamiento y la destreza académica. No es asunto de ciencia, sino de docilidad a la moción del Espíritu. Nuestro maestro interior nos guía discretamente para enjuiciarlo todo con la perspectiva de Dios. Aprender a discernir los caminos del Espíritu resulta complicado porque estamos acostumbrados a comprenderlo todo desde la racionalidad y el beneficio personal. Un ejemplo de esta situación lo encontramos en el relato evangélico, donde los adversarios del Señor Jesús se desconcertaron ante la fuerza y la autoridad con las que Él procedía. Vistas las cosas de "tejas abajo" no había explicación alguna. Aquel hombre surgido de Nazaret no tenía "credenciales" suficientes para acreditarse como enviado de Dios. Por ello era imprescindible mirar sus obras y sus palabras con la mirada de Dios, para descifrar su mensaje.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)

Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con grito de júbilo.

ORACIÓN COLECTA

Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El hombre con su sola Inteligencia no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios. En cambio, el hombre espiritual puede juzgar correctamente todo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 10-16

Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado. De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en términos espirituales.
El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga el Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor; como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 144 R/. El Señor es justo y bondadoso.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio, por todas las generaciones. R/.
El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Sé que tú eres el Santo de Dios.

Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 31-37

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.
Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: "¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios".
Pero Jesús le ordenó: "Cállate y sal de ese hombre". Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: "¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen". Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía por medio de la cual tú te dignas hacernos partícipes de los frutos de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)

Padre, te ruego por ellos, para que sean uno en nosotros, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en sacrificio y recibido en comunión, sean para nosotros principio de vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 5

Santos: Bertín o Bertino de Sithieu, abad Lorenzo Justiniano, obispo. Beata Teresa de Calcuta fundadora. Feria (Verde)

CUENTA EL QUE HACE CRECER

1 Co 3,1-9; Lc 4,38-44

La fama del Señor Jesús crecía entre los aldeanos de Galilea. La gente dejaba los caseríos animada por la esperanza de obtener alivio para sus penas y enfermedades. Jesús no ponía demasiadas trabas para atender a los necesitados. En cambio los sacerdotes en el templo seguían un protocolo riguroso que no cambiaba la suerte de los enfermos. Jesús era una alternativa incomparablemente superior. A nosotros, la fama y la popularidad suelen afectamos. Pero el Señor Jesús se mantuvo firme y no dejó que ninguna comunidad lo retuviera para rodearlo de elogios. El venía para servir y no para recibir honores. Cuando la comunidad cristiana de Corinto comenzó a fragmentarse discutiendo si era mayor la grandeza de Pedro, Pablo o Apolo, fue necesario cortar de tajo aquella confusión. Los apóstoles y evangelizadores son simples auxiliares que ponen en obra los dones y carismas que Dios les dio. No disponen de fuerza ni de poder propios para suscitar un cambio profundo en el corazón de los creyentes. Es Dios quien hace crecer su obra dentro de nuestro corazón.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)

Este es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes, campo de Dios y construcción de Dios.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 1-9

Hermanos: Anteriormente no pude hablarles como a hombres movidos por el Espíritu Santo, sino como a individuos sujetos a sus pasiones. Como a cristianos todavía niños, les di leche y no alimento sólido, pues entonces no lo podían soportar. Pero ni aun ahora pueden soportarlo, pues sus pasiones los siguen dominando. Porque, mientras haya entre ustedes envidias y discordias, ¿no es cierto que siguen sujetos a sus pasiones y viviendo en un nivel exclusivamente humano?
Cuando uno dice: "Yo soy de Pablo", "Yo soy de Apolo", ¿no proceden ustedes de un modo meramente humano? En realidad, ¿quién es Apolo y quién es Pablo? Solamente somos servidores, por medio de los cuales ustedes llegaron a la fe, y cada uno de nosotros hizo lo que el Señor le encomendó. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer. De modo que ni el que planta ni el que riega tienen importancia, sino sólo Dios, que es quien hace crecer. El que planta y el que riega trabajan para lo mismo, si bien cada uno recibirá el salario conforme a su propio trabajo. Así pues, nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes son el campo de Dios, la casa que Dios edifica. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32 R/. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/.
Desde el lugar de su morada observa a todos los que habitan en el orbe. El formó el corazón de cada uno y entiende sus acciones. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues Él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en Él hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios, pues para eso he sido enviado.

Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 38-44

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles. Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y Él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: "¡Tú eres el Hijo de Dios!". Pero Él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que Él era el Mesías.
Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero Él les dijo: "También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado". Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)

Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 6

Santos: Zacarías, Profeta; Cleto y Donaciano, mártires; Bega de Cumberland, abadesa. Feria (Verde)

ECHEN LAS REDES PARA PESCAR

1 Co 3,18-23; Lc 5,1-11

Nadie entre los pescadores de Galilea podía poner en entredicho la experiencia y la habilidad de Pedro para lanzar las redes y obtener pescas abundantes. De ese oficio había vivido toda su vida, manteniendo a su familia. La noche aquella nada les resultaba. Los pescadores habían tirado la red montones de veces sin resultado alguno. Pedro se fastidió de aquel esfuerzo infructuoso. Cuando Jesús le ordena que lo intente de nuevo, tal vez se resistió interiormente, pero decidió finalmente fiarse de su palabra. Los resultados finales son de sobra conocidos. En esa óptica podemos ubicar perfectamente la exhortación de la carta a los Corintios. Nadie tendrá que enorgullecerse de las grandezas humanas, puesto que finalmente resultan falibles en la hora decisiva. Ni la elocuencia de Apolo, ni la habilidad argumentativa de san Pablo o el entusiasmo y la determinación de san Pedro, resuelven los grandes desafíos. Las habilidades humanas necesitan del complemento incomparable que el Señor Jesús nos otorga.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)

Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Todo es de ustedes, ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3,18-23

Hermanos: Que nadie se engañe: si alguno se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.
Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 23 R/. El Señor bendice al hombre justo.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Esta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob.

ACLAMACIÓN (Mt 4, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres. R/.

Dejándolo todo, lo siguieron.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!". Porque tanto él miró sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

VIERNES 7

Santos: Regina de Francia, mártir; Juan de Lodi obispo; Melchor, Esteban y Marcos, mártires. Feria (Verde)

LA TRANQUILIDAD DE CONCIENCIA

1 Co 4, 1-5; Lc 5, 33-39

El apóstol san Pablo había desarrollado una genuina libertad interior. No andaba a la caza de los consensos públicos ni de las opiniones dominantes. Ejercía una reflexión constante y exigente, dejándose guiar por el designio del Señor. Procedía con rectitud siguiendo la voz de su conciencia, aunque mantenía un margen de duda en relación a sus propias decisiones. Era consciente de que los seres humanos somos autocomplacientes y hábiles para engañarnos. Por esa razón buscaba alcanzar una calificación favorable de parte de Dios y no de los hombres. El Evangelio de san Lucas registra una controversia entre Jesús y los letrados y fariseos a propósito de la conveniencia de practicar el ayuno. Para aquellos, era una manera óptima de expresar el arrepentimiento ante Dios; en cambio para el Señor Jesús, era una práctica obsoleta, que desentonaba con el mensaje de la compasión y la benevolencia divina que Él pregonaba. Los fariseos, se sentían intérpretes autorizados —como Jesús— de la voluntad de Dios. Atendiendo al criterio paulino, solamente Dios podría descubrir los motivos genuinos que inspiraban a unos a ayunar y a otros a participar en banquetes.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.

ORACIÓN COLECTA

Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a Él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor pondrá al descubierto las intenciones del corazón.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 1-5

Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 36 R/. La salvación del justo es el Señor.
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en Él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas. R/.
Pon tu vida en las manos del Señor, en Él confía, y hará que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol de mediodía. R/.
Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente, porque al Señor le agrada lo que es justo y vela por sus fieles; en cambio, a los injustos los borrará de la tierra para siempre. R/.
La salvación del justo es el Señor; en la tribulación Él es su amparo. A quien en El confía, Dios lo salva de los hombres malvados. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

Vendrá un día en que les quiten al esposo y entonces sí ayunarán.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 33-39

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: "¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?".
Jesús les contestó: "¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán".
Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: 'El añejo es mejor' ".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con Él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)

Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre y agua.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 8

La Natividad de la Santísima Virgen María

Nuestra Señora de la Caridad del Cobre

Santos: San Sergio I, Papa.

Vísperas 1 del domingo: 3a semana del Salterio.

Tomo IV: pp. 945 y 188. Para los fieles: pp. 642 y 414. Edición popular: pp. 202 y 478. Fiesta (Blanco)

DARÁ A LUZ UN HIJO

Rm 8, 28-30; Mt 1, 18-23

María, la Madre del Señor, fue una mujer sencilla y a la vez privilegiada. Atendía los quehaceres y oficios domésticos como todas las mujeres de Galilea; a la vez, fue una mujer excepcional en tanto que asumió una vocación singular: acoger en su seno la vida del pequeño Jesús, que sería el gran don de Dios para su pueblo Ella le enseñaría a vivir en obediencia a Dios, lo instruiría para vivir como lo que realmente era: el Hijo único y obediente del Señor. Desde esa espiritualidad tenemos que vivir sus seguidores. Así nos lo explica san Pablo en la carta a los Romanos. El cometido de la existencia cristiana está más que claro: se trata de reproducir en la propia vida los rasgos del Hijo de Dios. La comunidad creyente se concibe a sí misma como una hermandad que reproduce el perfil, las actitudes y las opciones de Jesús, entre los hermanos, siempre dispuestos a vivir una relación filial con el Padre.

NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

ANTÍFONA DE ENTRADA

Celebremos con júbilo el nacimiento de la santísima Virgen María, de la cual nació Cristo, nuestro Dios y Salvador.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrar hoy el nacimiento de la Virgen María, Madre de Cristo, nuestro Redentor, concédenos, Dios misericordioso, el don de tu alegría y de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

A quienes Dios conoce de antemano, los predestina.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 28-30

Hermanos: Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos que han sido llamados por Él, según su designio salvador. En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama; a quienes llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 12 R/. Me llenaré de alegría en el Señor.
Confió, Señor, en tu lealtad, mi corazón se alegra con tu salvación. R/.
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, tocaré mi música en honor del Dios altísimo. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios. R/.

Ella ha concebido por obra del Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-23

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones que te presentamos al celebrar el nacimiento de la Virgen Maria, la purísima Madre de tu Hijo, y haz que este sacrificio nos purifique de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 7, 14; Mt 1, 21)

He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, el cual salvará a su pueblo de sus pecados.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada Eucaristía con que nos has renovado, nos llene, Señor, de júbilo en esta fiesta de la Natividad de la Virgen María, aurora de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 9

XXIII DOMINGO ORDINARIO

Santos: Pedro Claver, presbítero; Clarano o Querano de Irlanda, abad. Beato Federico Ozanam, laico (Verde)

DIOS ESCOGIÓ A LOS POBRES

1s 35, 4-7; St 2, 1-5; Mc 7, 31-37

En el libro del profeta Isaías aparece una promesa esperanzadora. En el futuro próximo Dios se hará cargo de la situación de los enfermos, cojos y ciegos; les devolverá la salud y la alegría. En manera alguna el mensaje profético adormece o fomenta la resignación. La fe en Dios alienta un proceso de mejoría y crecimiento personal. Por esa razón, el autor de la carta de Santiago expresa su desacuerdo con las conductas discriminatorias que se manifiestan en algunas comunidades cristianas. Quienes han decidido vivir conforme al Evangelio de Jesús no podrán perpetuar esquemas de convivencia excluyentes ni discriminatorios. El Dios que nos ha revelado Jesús muestra una predilección especial por los débiles y desvalidos. En ese sentido nos resultan comprensibles sus señales y curaciones: son manifestaciones contundentes del amor preferencial de Padre por las personas más vulnerables y necesitadas. Dios puede ser proclamado como Padre bondadoso porque cuida con amor especial de quienes más lo necesitan.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 137. 124)

Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos. Muéstrate bondadoso conmigo y ayúdame a cumplir tu voluntad.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que te has dignado redimirnos y hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se iluminarán los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán.

Del libro del profeta Isaías: 35, 4-7

Esto dice el Señor: "Digan a los de corazón apocado: ¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará.
Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque y la tierra seca, en manantial".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 145 R/. Alaba, alma mía, al Señor.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; Él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R/.

Dios ha elegido a los pobres del mundo para hacerlos herederos del Reino.

De la carta del apóstol Santiago: 2, 1-5

Hermanos: Puesto que ustedes tienen fe en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no tengan favoritismos. Supongamos que entran al mismo tiempo en su reunión un hombre con un anillo de oro, lujosamente vestido, y un pobre andrajoso, y que fijan ustedes la mirada en el que lleva el traje elegante y le dicen: "Tú, siéntate aquí, cómodamente". En cambio, le dicen al pobre: "Tú, párate allá o siéntate aquí en el suelo, a mis pies". ¿No es esto tener favoritismos y juzgar con criterios torcidos?
Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que lo aman? Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37

En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentémosle al Padre nuestras plegarias, por la Iglesia, por el mundo entero, por nosotros.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia, por todos los que hemos recibido la luz y la gracia de Jesús en el Bautismo y la Confirmación. Oremos.
Por los sordos, por los mudos, por los ciegos, por los inválidos, por todos los que sufren disminuciones físicas. Oremos.
Por los países que viven la tragedia del hambre, de las guerras, de la falta de recursos para salir adelante. Oremos.
Por todos los hombres y mujeres que, sin creer en Jesucristo, trabajan al servicio de los demás. Oremos.
Por nosotros, por los que hemos venido a esta Eucaristía a compartir la alegría de la fe y la esperanza que Jesús nos da. Oremos.
Padre, nosotros hemos conocido tu amor a través de Jesucristo, tu Hijo. Él ha venido a traer luz y esperanza para los pobres y los débiles. Escucha nuestra oración, y haz de nosotros un testimonio transparente de ese mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, fuente de la paz y del amor sincero, concédenos glorificarte por estas ofrendas, y unirnos fielmente a ti por la participación en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8, 12)

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has instruido con tu palabra y alimentado con tu Eucaristía, concédenos, Señor, aprovechar estos dones para que vivamos aquí unidos a tu Hijo y podamos, después, participar de su vida inmortal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En la cultura actual existe una sensibilidad especial con relación a la equidad y la inclusión. Insatisfechos e inconformes con las prácticas excluyentes y con los favoritismos y privilegios, los ciudadanos y los creyentes apreciamos y demandamos un trato digno y respetuoso para todas las personas. Una de las señales proféticas que los cristianos podemos documentar en la sociedad es la solidaridad abierta y la acogida sincera a todo tipo de personas. Los grupos vulnerables, las minorías continúan padeciendo distintas formas de exclusión. Aunque los cristianos no podemos avalar situaciones de pecado contrarias al Evangelio, no podemos condenar precipitadamente a ninguna persona, puesto que sabemos que la esencia del mensaje cristiano radica en la oferta generosa de perdón, para todos los que decidan retornar humilde y confiadamente a la casa del Padre. No se trata de abaratar el camino cristiano, sino de animar a toda persona a reorientar su vida desde los valores humanistas del Evangelio.

 

LUNES 10

Santos: Nicolás de Tolentino, presbítero; Oglerio de Locedio, abad. Beato Francisco Gárate. Feria (Verde)

LOS NUEVOS CRITERIOS DE DECISIÓN

1 Co 5,1-8; Lc 6,6-11

Las dos escenas que nos registran las lecturas exhiben criterios de discernimiento ético bastante diversos. De una parte están los fariseos, representantes de la opinión pública judía que defienden el predominio del sábado y de las reglamentaciones relativas al culto sobre los valores humanos fundamentales (la vida y la alimentación); del otro, se encuentra el Señor Jesús que antepone el bienestar de la persona, el cuidado de su salud y su vida como valores preferentes. En ese mismo sentido, el apóstol san Pablo asume una postura firme para eliminar de la comunidad cristiana de Corinto a un individuo que mantiene relaciones íntimas con su madrastra. En la perspectiva ética del apóstol es imposible estar vinculado con Cristo Jesús, manteniendo la levadura del pasado, es decir, organizando la existencia conforme a las costumbres descaradamente permisivas del puerto de Corinto. Los nuevos cristianos no podían mantener las actitudes egoístas que habían practicado antes de su adhesión al camino cristiano.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 36, 18-19)

Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cuidas de todos los hombres con amor paternal y diste a todos un origen idéntico, concédenos formar una sola familia en la que reine siempre el amor y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5,1-8

Queridos hermanos: Es voz común que hay entre ustedes un caso de inmoralidad tan grande, que ni entre los paganos existe, pues uno de ustedes vive con la mujer de su padre.
Y todavía andan ustedes presumiendo, cuando más bien deberían estar de luto y haber arrojado de entre ustedes al que cometió semejante enormidad. Por mi parte, yo, ausente de cuerpo, pero presente en espíritu, ya pronuncié mi sentencia como si hubiera estado presente, contra el que ha hecho eso.
Reúnanse, pues, ustedes —yo estaré presente en espíritu—, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con su poder, entreguen a ese hombre a Satanás para castigo de su cuerpo, a fin de que su espíritu se salve el día del Señor.
Así que no está bien que anden presumiendo. ¿No saben que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.
Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 5 R/. Condúceme, Señor, por tu camino santo.
Tú no eres, Señor, un Dios al que pudiera la maldad agradarle, ni el malvado es tu huésped, ni ante ti puede estar el arrogante. R/.
Al malhechor detestas y destruyes, Señor, al embustero; aborreces al hombre sanguinario y a quien es traicionero. R/.
Que se alegren con júbilo eterno los que se acogen a ti; protégelos, que se regocijen los que te aman. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado.

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 6-11

Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?". Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: "Extiende la mano". El la extendió y quedó curado.
Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)

Mi paz les dejo, mi paz les doy, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que Él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

MARTES 11

Santos: Proto y Jacinto de Roma, mártires; Pafnuncio de la Tebaida, obispo. Nuestra Señora de Coromoto. Feria (Verde)

LA GENTE INJUSTA NO HEREDARÁ EL REINO

1 Co 6,1-11; Lc 6,12-19

La práctica de la justicia ha sido uno de los referentes éticos indispensables para medir la autenticidad de la vida de un creyente. Las ordenaciones y los mandatos centrales en el Decálogo y en el Sermón de la Montaña insisten en la exigencia de vivir unas relaciones interpersonales que aseguren el respeto y la dignidad humana. No se puede confesar el señorío de Dios ni el amor a Jesucristo sin reconocer la inviolabilidad de toda persona. El apóstol san Pablo urge a los cristianos de Corinto para que vivan relaciones justas y restablezcan, cuando sea el caso, las buenas relaciones entre ellos, sin necesidad de recurrir a instancia externas. Con este planteamiento san Pablo anima a los hermanos a diseñar ministerios e iniciativas a favor del diálogo, la reconciliación y la justicia. No es el olvido, el abuso, ni la impunidad lo que deberá caracterizar a una comunidad cristiana. Para eso formó el Señor Jesús una comunidad nueva con los Doce, para que se convirtieran en el modelo de la perfecta justicia que habría de vivir y renovar a Israel. Entre los Doce también había rencillas, celos y alegatos, pero éstos habrían de abordarse desde el respeto, la compasión y la misericordia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47. 10-11)

Recordaremos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Van ustedes a pleitear, hermano contra hermano, ante los infieles?

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 6, 1-11

Hermanos: Cuando alguno de ustedes tiene algo contra un hermano, ¿cómo se atreve a llevar el asunto ante los tribunales paganos y no ante los hermanos? ¿No saben que los hermanos van a juzgar al mundo? Y si ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son acaso capaces de juzgar esas pequeñeces? ¿No saben que vamos a juzgar a los ángeles? Pues, cuánto más los asuntos de esta vida. Sin embargo, ustedes, cuando tienen que resolver asuntos de esta vida, se los llevan a los que no tienen ninguna autoridad sobre la comunidad cristiana. ¿No les da vergüenza? ¿De modo que no hay entre ustedes ninguna persona competente, que pueda ser juez de ustedes, y van a pleitear, hermano contra hermano, ante los infieles? El mismo hecho de que haya pleitos entre ustedes ya es una desgracia. ¿Por qué mejor no soportan la injusticia? ¿Por qué mejor no se dejan robar? Pero no, ustedes son los que hacen injusticias y despojan a los demás, que son sus propios hermanos.
¿Acaso no saben que los injustos no tendrán parte en el Reino de Dios? No se engañen: ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el Reino de Dios.
Y eso eran algunos de ustedes. Pero han sido lavados, consagrados y justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por medio del Espíritu de nuestro Dios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Pasó la noche en oración y eligió a doce discípulos, a los que llamó apóstoles.

Del santo Evangelio según san Lucas: 6,12-19

Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)

Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos y yo les daré alivio, dice el Señor

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 12

Santo Nombre de María

Santios: San Francisco Tchoi de Seúl, mártir. Beata María de Jesús López, religiosa. Memoria libre (Blanco)

EL PAPEL DE ESTE MUNDO ESTÁ POR TERMINAR

1 Co 7, 25-31; Lc 6, 20-26

La presencia de los cristianos en el mundo, su inserción o su lejanía de los procesos sociales y políticos siempre ha suscitado interrogantes. Para el Señor Jesús la perspectiva estaba más que clara: el advenimiento del Reinado de Dios modificaría la convivencia entre las personas. Ya no sería la opresión ni el abuso de los fuertes la que regularía la vida social. El principio de la justicia, la solidaridad y la compasión marcarían un nuevo comienzo. Quienes optaran por su propio bienestar a costa del empobrecimiento de sus hermanos recibirían su merecido. Dios, su Padre, no sería comparsa de gente que pisoteara la dignidad de los pequeños. En ese sentido, el exhorto del apóstol san Pablo tiene perfecta justificación: no vale la pena tomar ninguna decisión contraria a la dignidad de las personas con tal de conseguir los valores mundanos. Finalmente, el prestigio, la grandeza humana y todo lo que viene unido a ésta es pasajero.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jdt 13, 18-19)

Virgen María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado que los hombres no cesan de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Concede, Dios todopoderoso, a quienes celebramos el glorioso nombre de la bienaventurada Virgen María, que ella nos obtenga los dones de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 7, 25-31

Queridos hermanos: En cuanto a los jóvenes no casados, no he recibido ningún mandamiento del Señor; pero les voy a dar un consejo, pues por la misericordia del Señor, soy digno de confianza.
Yo opino que, en vista de las dificultades de esta vida, lo que conviene es que cada uno se quede como está. ¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases, pero si te casas, no haces mal, y si una joven se casa, tampoco hace mal. Sin embargo, los que se casan sufren en esta vida muchas tribulaciones, que yo quisiera evitarles.
Hermanos, les quiero decir una cosa: la vida es corta. Por lo tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 44 R/. El rey está prendado de tu belleza.
Escucha, hija, mira y pon atención: olvida a tu pueblo y la casa paterna; el rey está prendado de tu belleza; ríndele homenaje, porque él es tu señor. R/.
Con todos los honores entra la princesa, vestida de oro y de brocados, y es conducida hasta el rey, un cortejo de doncellas la acompaña. R/.
Entre alegría y regocijo van entrando en el palacio real. A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 6, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. R/.

Dichosos los pobres. - ¡Ay de ustedes, los ricos!

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 20-26

En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo: "Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán.
Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.
Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María recomiende ante ti nuestras ofrendas y nos haga aceptables a tu majestad, al venerar su santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 1, 48)

Dichosa me llamarán todas las generaciones, porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, que obtengamos la gracia de tu bendición por la intercesión de la Virgen María, Madre de Dios, para que, al celebrar su venerable nombre, experimentemos su ayuda en todas nuestras necesidades. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

JUEVES 13

Santos: Juan Crisóstomo Doctor de la Iglesia; Tobías, laico. Dedicación de la Basílica del Santo Sepulcro. Memoria (Blanco)

LOS DEBERES CON LOS HERMANOS

1 Co 8,1-12; Lc 6,27-38

De ninguna manera se puede vivir la fe cristiana desde el aislamiento o la indiferencia. La conciencia de formar parte de una familia común que reconoce a Dios como Padre corresponsabiliza al creyente Las actitudes u opciones que deliberadamente asumamos en relación a la comida, las opciones políticas o cualquier otra acción pública que resulte significativa a los ojos de los hermanos, genera una responsabilidad para el creyente. Vivimos e interactuamos con los hermanos en la fe y con los hermanos de sangre y lo que hagamos o dejemos de hacer no es indiferente. Aunque no podemos sacrificar nuestra libertad interior, tenemos que considerar las consecuencias directas o indirectas que nuestras opciones generan en la vida de los demás. En una perspectiva aún más exigente, el Evangelio de san Lucas nos urge a ocupamos también de aquellos que se han enemistado con nosotros. El Padre bondadoso con los malos y desagradecidos, nos anima a ensanchar nuestra mirada para acoger a los que nos han injuriado y así testimoniar la anchura del amor misericordioso del Señor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Si 15, 5)

El Señor lo ha llenado del espíritu de sabiduría e inteligencia, ha abierto sus labios en medio de la asamblea y lo ha revestido de gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, fortaleza de los que en ti confían, tú que quisiste que el obispo san Juan Crisóstomo brillara por su admirable elocuencia y por su gran fortaleza en medio de los sufrimientos, haz que su sabiduría nos ilumine y que el ejemplo de su invencible constancia nos fortalezca. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Haciendo daño a la conciencia de sus hermanos, pecan ustedes contra Cristo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 8, 1-13

Queridos hermanos: Ya sé que todos ustedes conocen lo que está permitido con respecto a la carne inmolada a los ídolos. Pero, ¡cuidado!, porque el puro hecho de conocer, llena de soberbia; el amor, en cambio, hace el bien. Y si alguno piensa que ese conocimiento le basta, no tiene idea de lo que es el verdadero conocimiento. Pero aquel que ama a Dios, es verdaderamente conocido por Dios.
Ahora bien, con respecto a comer la carne ofrecida a los ídolos, sabemos que un ídolo no representa nada real y que no hay más que un solo Dios. Pues, aun cuando se hable de dioses del cielo y de la tierra, como si hubiera muchos dioses y muchos señores, sin embargo, para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y es nuestro destino, y un solo Señor Jesucristo, por quien existen todas las cosas y por el cual también nosotros existimos.
Mas no todos saben esto. Pues algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, siguen comiendo la carne como si estuviera consagrada a los ídolos, y puesto que su conciencia está poco formada, pecan. No es, ciertamente, la comida lo que nos hará agradables a Dios, ni vamos a ser mejores o peores por comer o no comer. Pero tengan cuidado de que esa libertad de ustedes no sea ocasión de pecado para los que tienen la conciencia poco formada. Porque si a ti, que sabes estas cosas, te ve alguien sentado a la mesa en un templo de los ídolos, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que está poco formada, a comer de lo sacrificado a los ídolos?
Entonces, por culpa de tu conocimiento haces que se pierda el hermano que tiene la conciencia poco formada, por quien murió Cristo. De esta manera, al pecar ustedes contra sus hermanos, haciendo daño a su conciencia poco formada, pecan contra Cristo. Por lo tanto, si un alimento le es ocasión de pecado a mi hermano, nunca comeré carne para no darle ocasión de pecado.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 138 R/. Señor, no dejes que me pierda.
Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.
Examíname, Dios mío, para conocer mi corazón, ponme a prueba para conocer mis sentimientos, y si mi camino se desvía, no dejes que me pierda. R/.

ACLAMACIÓN (1 Jn 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. R/.

Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 27-38

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.
Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque Él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de san Juan Crisóstomo y haz que, a ejemplo suyo, sepamos ofrecerte toda nuestra vida, unida al sacrificio de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12. 42)

Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios misericordioso, concédenos que el sacramento que hemos recibido en la festividad de san Juan Crisóstomo, nos confirme en tu amor y nos haga testigos fieles de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 14

Santos: Materno de Colonia obispo; Notburga de Rotemburgo laica. Gabriel Taurino Dufresse, mártir. Feria (Verde)

LA AUTODISCIPLINA CRISTIANA

1 Co 9, 16-19. 22-27; Lc 6, 39-42

La recomendación de practicar la autocrítica y la revisión personal antes de lanzar acusaciones sobre la conducta y los pequeños defectos de nuestros hermanos es de sobra conocida. Las imágenes de la paja y la viga expresan de forma clara la desproporción entre la autocomplacencia con las propias faltas y la excesiva severidad con las faltas ajenas. Quien forma parte de una comunidad creyente da y recibe servicios, intercambia favores y asume compromisos. San Pablo lo explica de forma precisa. El asumió su quehacer como evangelizador de forma gozosa. Fue un predicador y un misionero versátil que supo restringir o ampliar su libertad personal en vistas de la apertura o cerrazón de sus oyentes. Sabía ser flexible en los aspectos secundarios de la fe y la moral cristiana e inflexible en lo sustancial. Con la sensatez que alcanzó por vivir familiarmente con Cristo Jesús, aprendió a ser radical en la defensa de la gratuidad de la salvación y tolerante en las cuestiones de la convivencia cotidiana.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 6, 14)

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 16-19. 22-27

Hermanos: No tengo por qué presumir de predicar el Evangelio, puesto que ésa es mi obligación. ¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por propia iniciativa, merecería recompensa; pero si no, es que se me ha confiado una misión. Entonces, ¿en qué consiste mi recompensa? Consiste en predicar el Evangelio gratis, renunciando al derecho que tengo a vivir de la predicación.
Aunque no estoy sujeto a nadie, me he convertido en esclavo de todos para ganarlos a todos. Con los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.
¿No saben que en el estadio todos los corredores compiten, pero uno solo recibe el premio? Corran de manera que consigan el premio. Además, todos los atletas se privan de muchas cosas: ellos lo hacen por un premio que se acaba; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.
Así pues, yo corro, pero no a ciegas, y lucho, pero no dando golpes al aire, sino que domino mi cuerpo y lo obligo a que me sirva, no sea que, después de predicar a los demás, quede yo descalificado.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 83 R/. Qué agradable, Señor, es tu morada.
Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se estremece y el Dios vivo es la causa. R/.
Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido, cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío. R/.
Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que encuentran en ti su fuerza y la esperanza de su corazón. R/.
El Señor es sol y escudo, Dios concede favor y gloria. El Señor no niega sus bienes a los de conducta intachable. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

¿Puede un ciego guiar a otro ciego?

Del santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-42

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo', si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 15

Nuestra Señora de los Dolores

Santos: Santa Catalina Fieschi, viuda. Beato Camilo Constanzo, mártir.

Vísperas I del domingo: 4a semana del Salterio. Tomo IV: pp. 1076 y 220. Para los fieles: pp. 722 y 415. Edición popular: pp. 289 y 479. Memoria (Blanco)

LAS OPCIONES NECESARIAS

1 Co 10,14-22; Lc 2,33-35

El anciano Simeón había vivido los años suficientes para darse cuenta que las personas que asumen a plenitud su existencia creyente, resultan polémicos y desafiantes. Nadie permanecería indiferente ante la persona y la obra de Jesús. Su manera alternativa de vivir generaría un debate y las consecuentes adhesiones y oposiciones en Israel. En la misma dirección se pronuncia el apóstol san Pablo en la carta a los Corintios. Es imprescindible definirse por Dios o por los ídolos. Quien se hace partícipe de la comunión con el Cuerpo de Cristo no puede aliarse con los que manipulan y someten a las personas con tal de conseguir valores materiales. Hay una serie de prácticas e instituciones sociales que denigran la dignidad de las personas y que resultan intolerables para un discípulo de Jesús. Son las formas modernas de idolatría que fomentan el egoísmo en todas sus formas.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 34-35)

El anciano Simeón dijo a Maria: Este Hijo tuyo será un signo de división y provocará la caída y la resurrección de muchos en Israel; y una espada atravesará tu propio corazón.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo compartiera con El, de pie junto a la cruz, sus sufrimientos, haz que todos nosotros, asociados con la Virgen en la pasión de Cristo, participemos también en la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 14-22
Queridos hermanos: Huyan de la idolatría. Me dirijo a ustedes como a hombres sensatos; ustedes mismos juzguen lo que voy a decir: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan. Consideren al pueblo de Israel: ¿no es cierto que los que comen de la víctima sacrificada en el altar quedan unidos a él?
Con esto no quiero decir que el ídolo represente algo real, ni que la carne ofrecida a los ídolos tenga algún valor especial. Lo que quiero decir es que, cuando los paganos ofrecen sus sacrificios, se los ofrecen a los demonios y no a Dios. Ahora bien, yo no quiero que ustedes se asocien con los demonios. No pueden beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No pueden compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios. ¿O queremos provocar acaso la indignación del Señor creyéndonos más poderosos que Él? Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 115 R/. Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.
¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor. R/.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R/.

SECUENCIA
Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde * ¡Oh dulce fuente de amor!

La Madre piadosa estaba  ¡Oh cuán triste y afligida
junto a la cruz, y lloraba  estaba la Madre herida,
mientras el Hijo pendía;  de tantos tormentos llena,
cuya alma triste y llorosa,  cuando triste contemplaba
traspasada y dolorosa,  y dolorosa miraba
fiero cuchillo tenía.  del Hijo amado la pena!  
   
¿Y cuál hombre no llorara  Hazme contigo llorar
si a la Madre contemplara  y de veras lastimar
de Cristo en tanto dolor?  de sus penas mientras vivo;
¿Y quién no se entristeciera,  porque acompañar deseo
Madre piadosa, si os viera  en la cruz, donde lo veo,
sujeta a tanto rigor?  tu corazón compasivo.
   
Por los pecados del mundo,  ¡Virgen de vírgenes santas!,
vio a Jesús en tan profundo  llore ya con ansias tantas
tormento la dulce Madre.  que el llanto dulce me sea;
Vio morir al Hijo amado  porque su pasión y muerte
que rindió desamparado  tenga en mi alma de suerte
el espíritu a su Padre.  que siempre sus penas vea.
   
¡Oh dulce fuente de amor!,  Haz que su cruz me enamore
hazme sentir tu dolor  y que en ella viva y more
para que llore contigo.  de mi fe y amor indicio;
y que, por mi Cristo amado,  porque me inflame y encienda
mi corazón abrasado  y contigo me defienda
más viva en Él que conmigo.  en el día del juicio.
   
Y, porque a amarlo me anime  Haz que me ampare la muerte
en mi corazón imprime  de Cristo, cuando en tan fuerte
las llagas que tuvo en sí.  trance, vida y alma estén;
Y de tu Hijo, Señora,  porque, cuando quede en calma
divide conmigo ahora  el cuerpo, vaya mi alma
las que padeció por mí.  a su eterna gloria. Amén.

 

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. R/.

Y a ti, una espada te atravesará el alma.

Del santo Evangelio según san Lucas 2, 33-35

En aquel tiempo, el padre la madre del niño estaban admirados de las palabras que les decía Simeón. Él los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de la Virgen de los Dolores, a la que tu Hijo nos dio como madre cuando celebró en la cruz este mismo sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 4, 13)

Alegrémonos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que podamos alegrarnos también el día en que venga lleno de gloria.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has hecho partícipes del sacramento de nuestra redención en esta fiesta de nuestra Señora de los Dolores, ayúdanos, Señor, a aliviar los sufrimientos que Cristo sigue padeciendo en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

DOMINGO 16

XXIV DOMINGO ORDINARIO

Santos: Cornelio, Papa y Cipriano, obispo, mártires; Beato Antonio de San Francisco. Mártir. (Verde)

EL DESCONCIERTO DE PEDRO

Is 50, 5-9; St 2,14-18; Mc 8, 27-35

El personaje que nos describe el profeta Isaías tiene una certeza inconmovible: por más recias que sean las pruebas y persecuciones sufridas, él no terminará sus días en el desamparo. El Siervo sabe en quién ha confiado su vida. De esa certeza profunda se había ido revistiendo el Señor Jesús a lo largo de su vida y su ministerio profético. Cuando comprendió que la obstinación de los dirigentes judíos se opondría a su oferta compasiva del Reino, intuyó que su vida misma estaría en riesgo. Lo asumió y no se atemorizó por el miedo a ser ejecutado. En su momento participó de esa situación a sus discípulos. Pedro intentó desalentarlo, movido por la expectativa de una concepción triunfalista del mesías. El Señor Jesús no se dejó encandilar por la contrapuesta y el apocamiento del pescador de Betsaida. Lo reprendió públicamente y le conminó a mirar las cosas desde la perspectiva de Dios y no desde la estrechez humana.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 36, 15-16)

A los que esperan en ti, Señor, concédeles tu paz, y cumple así las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegarias de tu pueblo.

ORACIÓN COLECTA

Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz que experimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban.

Del libro del profeta Isaías: 50, 5-9

En aquel entonces, dijo Isaías: "El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia, ni me he echado para atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.
Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endurecí mi rostro como roca y sé que no quedaré avergonzado. Cercano está de mí el que me hace justicia, ¿quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa? Que se me enfrente. El Señor es mi ayuda, ¿quién se atreverá a condenarme?".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 114 R/. Caminaré en la presencia del Señor.
Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria, porque me prestó atención cuando mi voz lo llamaba. R/.

Redes de angustia y de muerte me alcanzaron y me ahogaban. Entonces rogué al Señor que la vida me salvara. R/.
El Señor es bueno y justo, nuestro Dios es compasivo. A mí, débil, me salvó y protege a los sencillos. R/.
Mi alma libró de la muerte; del llanto los ojos míos, y ha evitado que mis pies tropiecen por el camino. Caminaré ante el Señor por la tierra de los vivos. R/.

La fe, si no se traduce en obras, está completamente muerta.

De la carta del apóstol Santiago: 2, 14-18

Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no lo demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe?
Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está completamente muerta.
Quizá alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Ga 6, 14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. R/.

Dijo Pedro: "Tú eres el Mesías". - Es necesario que el Hijo del hombre padezca mucho.

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 27-35

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas".
Entonces Él les preguntó: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?". Pedro le respondió: "Tú eres el Mesías". Y Él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres".
Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Cuando nos reunimos cada domingo para celebrar la Eucaristía traemos con nosotros las esperanzas y las angustias de todos nuestros hermanos, los hombres y mujeres del mundo entero. Por eso, ahora, presentemos nuestras plegarias con el espíritu abierto a toda la humanidad.

Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia. Para que dé un buen testimonio de desprendimiento de todo poder, como Jesús. Oremos.
Por los pastores de la Iglesia. Para que lleven el gozo y la esperanza a todo el pueblo cristiano. Oremos.
Por los que se preparan para el sacerdocio o para la vida religiosa. Para que vivan muy profundamente su unión con Jesús. Oremos.
Por los gobernantes de nuestra patria. Para que busquen siempre el bien y la seguridad de todos los mexicanos, y se esfuercen para que nadie quede excluido del bienestar que toda persona necesita y merece. Oremos.
Por nuestra patria. Para que pueda caminar siempre por caminos de paz de legalidad y de justicia Oremos.
Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía. Para que nuestra fe se manifieste siempre en nuestra manera de actuar. Oremos.
Escucha, Padre la oración de tu pueblo, y condúcenos por el camino de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr 1 Co 10, 16)

El cáliz de bendición por el que damos gracias, es la unión de todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la unión de todos en el Cuerpo de Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, de ahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La esencia de la vida cristiana es una paradoja. La vida plena se consigue perdiendo la propia. No es nada complicado explicarlo de forma teórica. Lo complicado es vivirlo. Los mártires cristianos de todos los tiempos lo descubren a la primera. Ellos saben que si viven con radicalidad el mensaje cristiano enfrentarán hostilidades y ataques por parte de todas aquellas instituciones que ven amenazados sus intereses. Así le sucedió a nuestro Señor Jesús y luego a uno de sus discípulos: Santiago Zebedeo; lo mismo pasó con Monseñor Romero que con san Francisco de Asís o con Martin Luther King. La fidelidad al mensaje de Jesús genera reacciones violentas contra los testigos de una sola pieza. En un primer momento el apóstol Pedro quiso poner a salvo su propia vida, finalmente reconsideró las cosas y selló su fidelidad al Señor con su entrega martirial.

 

LUNES 17

Santos: Roberto Belarmino, Doctor de la Iglesia; Alberto de Jerusalén, obispo; Hildegarda Von Bingen, abadesa. Feria (Verde)

LA ESCUCHA O LA RESISTENCIA A LA PALABRA

1 Co 11, 17-26; Lc 7, 1-10

En la carta a los Corintios san Pablo evoca las palabras memorables que el Señor Jesús pronunció en la Eucaristía para animar a los cristianos a superar las divisiones y la conducta excluyente y poco fraterna con que celebraban las asambleas eucarísticas. La manera correcta como los discípulos de todos los tiempos podemos honrar la memoria de la Última Cena del Señor Jesús es viviendo de acuerdo a sus opciones y actitudes, es decir, sirviendo a los hermanos. En la perspectiva del Evangelio de san Lucas, encontramos la conducta ejemplar del capitán romano que asumió sin cuestionamientos la voluntad del Señor. Guiado por la buena fama del Señor Jesús, decidió confiar en sus manos la salud de su criado y manifestar, de forma contundente, su plena confianza en la fuerza curativa de sus palabras.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)

Recordaremos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que guías al universo con sabiduría y amor, escucha las oraciones que te dirigimos por nuestra patria, a fin de que la prudencia de sus gobernantes y la honestidad de los ciudadanos mantengan la concordia y la justicia y se alcancen el verdadero progreso y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Si hay divisiones entre ustedes, entonces ya no se reúnen para celebrar la cena del Señor.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 17-26

Hermanos: Con respecto a las reuniones de ustedes ciertamente no puedo alabarlas, porque les hacen más daño que provecho. En efecto, he sabido que, cuando se reúnen en asamblea, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. Es cierto que tiene que haber divisiones, para que se ponga de manifiesto quiénes tienen verdadera virtud.
De modo que, cuando se reúnen en común, ya no es para comer la cena del Señor, porque cada uno se adelanta a comer su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga. ¿Acaso no tienen su propia casa para comer y beber? ¿O es que desprecian a la asamblea de Dios y quieren avergonzar a los que son pobres? ¿Qué quieren que les diga? ¿Que los alabe? En esto no los alabo.
Porque yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía".
Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él".
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cenado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.
Que se gocen en ti y que se alegren todos los que te buscan. Cuantos quieren de ti la salvación, repiten sin cesar: "¡Qué grande es Dios!". R/.

ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.

Ni en Israel he hallado una fe tan grande.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 1-10

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo: "Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga". Jesús se puso en marcha con ellos.
Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: "Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: ¡Ve!, y va; a otro. ¡Ven! , y viene; y a mi criado: ¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande". Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)

Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos y yo les daré alivio, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 18

Santos: Beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, mártires. Santos: José de Cupertino, presbítero; Ricarda o Richilde de Alsacia, emperatriz. Feria (Verde)

TODOS FORMAN UN SOLO CUERPO

1 Co 12,12-14.27-31; Lc 7,11-17

La analogía del cuerpo se ha usado desde la antigüedad para describir el funcionamiento de la comunidad humana. El apóstol San Pablo conocía perfectamente las tensiones, rivalidades y enfrentamientos que se vivían dentro de la iglesia corintia. Unos hermanos parecían vanagloriarse de ocupar los cargos directivos en la comunidad, mientras que otros, que no realizaban tareas preponderantes, sino que formaban parte de las bases y que solamente escuchaban las profecías y atendían a las indicaciones de los dirigentes, se sentían menospreciados. El fundador de aquella comunidad eclesial destacaba la importancia del bautismo y la incorporación al único Cuerpo de Cristo como la fuente de la unidad. La diversidad de oficios, ministerios y carismas enriquecía la vida de fe. La necesidad de valorar e integrar en un clima de armonía todas las iniciativas que el Espíritu va suscitando en la comunidad sigue siendo necesaria.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 16, 15)

Yo quiero acercarme a ti, Señor, y saciarme de gozo en tu presencia.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que pueda alejarnos de Él. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de él.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 12-14. 27-31

Hermanos: Así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.
Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de él. En la Iglesia, Dios ha puesto en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas; en tercer lugar, a los maestros; luego, a los que hacen milagros, a los que tienen el don de curar a los enfermos, a los que ayudan, a los que administran, a los que tienen el don de lenguas y el de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos el don de curar? ¿Tienen todos el don de lenguas y todos las interpretan? Aspiren a los dones de Dios más excelentes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 99 R/. Sirvamos al Señor con alegría.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Joven, yo te lo mando: Levántate.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 11-17

En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No llores". Acercándose al ataúd, lo tocó, y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo: "Joven, yo te lo mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo". La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira bondadosamente, Señor, las ofrendas de tu Iglesia suplicante, y conviértelas en alimento espiritual que ayude a crecer en santidad a todos tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que hemos recibido, nos ayude a amarte más y a servirte mejor cada día. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 19

Santos: José María de Yermo y Partes, fundador Jenaro de Nápoles, mártir; Maria de Cervelló, religiosa. Feria (Memoria libre) (Verde)

EL AMOR ES COMPRENSIVO

1 Co 12, 31-13, 13; Lc 7, 31-35

El hermoso himno del capítulo décimo tercero destaca la condición excepcional del amor. La serie de características con las cuales el apóstol describe al amor es un espejo suficientemente claro donde podemos contemplarnos y analizar la calidad de nuestras relaciones amorosas. La tolerancia, la afabilidad, la paciencia y la comprensión aparecen fuertemente destacadas tanto al principio como al final del poema. Quien ama es afable y disculpa todo. En ese sentido podemos explicarnos la denuncia que hiciera el Señor Jesús a la gente insatisfecha de su generación. Los israelitas no supieron entender la misión profética de Juan Bautista ni tampoco la del profeta y maestro de Nazaret. A ambos los descalificaron por motivos triviales. En el fondo, no fueron capaces de mirarlos desde la óptica del amor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 36. 40)

Vengan benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitaron. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo han hecho.

ORACIÓN COLECTA

Señor todopoderoso, rico en misericordia, que encendiste en el corazón de san José María, presbítero, un amor ardiente en favor de los pobres y desamparados, concédenos que, a ejemplo suyo, descubramos en cada hermano el rostro de Cristo, tu Hijo, y, llenos de caridad evangélica, nos pongamos al servicio de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Entre estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 31-13, 13
Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.
El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá, y el don de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como Él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32 R/. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos, cantemos en su honor nuevos cantares, al compás de instrumentos aclamémoslo. R/.
Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R/.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Muéstrate bondadoso con nosotros, porque en ti, Señor, hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 6. 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R/.

Tocamos la flauta y ustedes no bailaron, cantamos canciones tristes y no lloraron.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 31-35

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros:
`Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado'.
Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y ustedes dijeron: `Ése está endemoniado'. Y viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que el memorial del amor infinito de tu Hijo, que estamos celebrando, aumente en nosotros, a ejemplo de tus santos, nuestra generosidad contigo y con el prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 13, 35)

En esto reconocerán todos que son mis discípulos, dice el Señor: en que se aman los unos a los otros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has hecho partícipes de este sacramento, concédenos, Señor, imitar aquí en la tierra, el amor servicial de san José María, para que podamos participar de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 20

Santos: Andrés Kim Taegon, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires; Eustaquio de Roma y compañeros, mártires. Beato Francisco de Posadas presbítero. Memoria (Rojo)

EL AGRADECIMIENTO

1 Co 15,1-11; Lc 7,36-50

Uno de los hilos que conectan estas dos lecturas es el agradecimiento. La pecadora anónima que enjugó y besó insistentemente los pies de Jesús estaba expresando efusivamente su agradecimiento por haber sido perdonada sin condición alguna. La mujer se sintió tan acogida por la compasión del Señor que no dudó en mostrarle su afectuosa gratitud. En el capítulo quince de la carta a los Corintios el apóstol san Pablo refiere las formulas antiguas que registraban los hechos fundamentales de la pasión y muerte del Señor. Como colofón refiere también su propio llamado al apostolado, expresando su vieja condición de perseguidor de los cristianos. La humildad del apóstol le permite confesar delante de sus lectores la clave de su labor misionera: la gracia y el favor de Dios habían transformado profundamente su vida, convirtiéndolo en un misionero innovador e infatigable.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo aquí en la tierra; por eso han obtenido el premio eterno en el cielo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador y salvador de todas las naciones, que en la región de Corea maravillosamente llamaste a la fe a un pueblo escogido por ti y lo hiciste crecer por medio del glorioso martirio de los santos Andrés, Pablo y sus compañeros, concédenos, por su intercesión, que también nosotros, a ejemplo suyo, perseveremos fieles a tus mandamientos hasta el día de nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo....

LITURGIA DE LA PALABRA
Esto es lo que predicamos y lo que ustedes han creído.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-11
Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les predique y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.
Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo. De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y esto mismo lo que ustedes han creído.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 117 R/. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". R/.
Escuchemos el canto de victoria que sale de la casa de los justos: "La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo". R/.
No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho. Tú eres mi Dios, y te doy gracias. Tú eres mi Dios, y yo te alabo. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.

Sus pecados le han quedado perdonados, porque ha amado mucho.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-50

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con Él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas le bañaba los pies, los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: "Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora".
Entonces Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte. El fariseo contestó: "Dímelo, Maestro". Él le dijo: "Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?". Simón le respondió: "Supongo que aquel a quien le perdonó más".
Entonces Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama". Luego le dijo a la mujer: "Tus pecados te han quedado perdonados".
Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: "¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?". Jesús le dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado; vete en paz". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todopoderoso, recibe los dones que tu pueblo te presenta y, por la intercesión de tus santos mártires, concédenos que también nosotros seamos un sacrificio agradable a ti, que contribuya a la salvación de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 10, 32)

A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el pan de los fuertes en esta celebración de los santos mártires coreanos, te suplicamos, Señor, que mediante nuestra íntima y fiel unión a Cristo en la Iglesia, podamos contribuir con nuestros trabajos, a la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor

 


VIERNES 21

Santos: Mateo, Apóstol y evangelista; Jonás, profeta; Maura de Troya, virgen. Fiesta (Rojo)

NO NECESITAN MÉDICO LOS SANOS

Ef 4,1-7.11-13; Mt 9,9-13

La comunidad eclesial, tal como lo refiere la carta a los Efesios no es un conglomerado disperso de creyentes, sino una institución animada por el Espíritu, que va suscitando carismas y ministerios para consolidar la vida de fe de los creyentes. Apóstoles, profetas y maestros que estimulan y orientan la vivencia de la fe en las distintas situaciones. Esos ministerios no son en manera alguna privilegios que recompensen una carrera eclesiástica, son tareas encaminadas a consolidar la esperanza cristiana desde la fidelidad al Espíritu. El Evangelio de san Mateo nos refiere el atrevimiento del Señor Jesús que decidió a llamar a su servicio, a recaudadores y personas que estaban al servicio del fisco romano y que por tanto, estaban estigmatizadas por la opinión pública dominante en Israel. Para el Señor Jesús no contaba el oficio que las personas hubieran desempeñado en el pasado, sino la voluntad de sumarse de todo corazón a la causa del Reino de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 28, 19-20)

Vayan y prediquen a todos los hombres, bautizándolos y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado, dice el Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, que elegiste a san Mateo, un recaudador de impuestos, para hacerlo apóstol tuyo, ayúdanos, por su intercesión, a cumplir nuestras responsabilidades en esta vida como verdaderos apóstoles de Cristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y a otros, evangelizadores.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz. Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos. Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido, y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.

Sígueme. Él se levantó y lo siguió.

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?". Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo y, como fruto de esta Eucaristía, concede a tu Iglesia mantenerse fiel al Evangelio predicado por los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 9, 10-13)

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, dijo el Señor a quienes murmuraban de que estuviera comiendo en casa de Mateo con publicanos y pecadores.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has hecho partícipes en esta Eucaristía del júbilo de san Mateo al recibir en su casa a Jesucristo, concédenos, Señor, la gracia de no separarnos nunca de tu Hijo y de esforzarnos por darlo a conocer. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

SÁBADO 22

Santos: Beatos Cristóbal, Antonio y Juan de Tlaxcala, niños mártires. Mauricio de Agaunne y compañeros, mártires; Ignacio de Santhiá presbítero.

Vísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio. Tomo IV:

pp. 671 y 255. Para los fieles: pp. 472 y 416. Edición popular: pp. 13 y 480. Feria (Verde)

LA SIEMBRA

1 Co 15,35-37; Lc 8,4-15

La imagen de la semilla es sugerente porque lleva encerrada la esperanza de vida. Una vez que los seres humanos domesticaron hace miles de años las semillas aprendieron a descubrir el valor de la siembra y la cosecha. La parábola del sembrador juega con el simbolismo de la semilla y exhibe los rasgos principales del proceso de comunicación entre Dios y su pueblo. El sembrador rompe los paradigmas establecidos por los buenos campesinos y comienza a lanzar la semilla a diestra y siniestra. Los resultados que recoge están por debajo de las expectativas de cualquier campesino. El aspecto dominante de la parábola enfatiza los obstáculos más comunes que enfrenta la predicación cristiana. El apóstol san Pablo recurre a la imagen de la siembra para expresar su reserva ante el misterio de la resurrección. El cuerpo mortal es sembrado de alguna manera en la tierra y Dios, Señor y Dador de la vida, se encarga de activar el don de la vida, para hacernos partícipes de su plenitud.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jdt 13, 18-19)

María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Dios de eterna gloria, Padre santo, que has introducido en el mundo la verdadera alegría, Cristo, tu Hijo, sol de justicia nacido de la Virgen Madre, líbranos del peso del pecado, que entristece y extingue tu Espíritu en nosotros, y recíbenos en la mesa de tu Reino, para saciamos con el pan que contiene en sí todo deleite. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Se entierra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 35-37.42-49

Hermanos: Hay algunos que preguntan: "¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener?". Es que no se han puesto a pensar que el grano que se siembra tiene que morir, para que nazca la planta. Lo que se siembra no es la planta que va a brotar, sino solamente la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa.
Lo mismo sucede en la resurrección de los muertos: se siembra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible; se siembra un cuerpo miserable y resucita glorioso; se siembra débil y resucita fuerte; se siembra un cuerpo puramente humano y resucita un cuerpo vivificado por el Espíritu divino.
Pues si existe un cuerpo puramente humano, también existe un cuerpo vivificado por el Espíritu. En efecto, la Escritura dice que el primer hombre, Adán, fue un ser que tuvo vida; el último Adán es Espíritu que da la vida. Sin embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu, sino lo puramente humano; lo vivificado por el Espíritu viene después.
El primer hombre, hecho de tierra, es terreno; el segundo viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así son los hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán los celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes al hombre terreno, seremos también semejantes al hombre celestial.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 55 R/. Caminaré en la presencia del Señor.
Yo sé bien que el Señor está conmigo; por eso en Dios, cuya promesa alabo, sin temor me confío. ¿Qué hombre ha de poder causarme daño? R/.
Te debo, Señor, las promesas que te hice, te las cumpliré con acción de gracias, porque libraste mi vida de la muerte, mis pies de la caída, para que camine en la presencia de Dios, mientras tengo la luz de la vida. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 8, 15) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero y perseveran hasta dar fruto. R/.

Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 4-15

En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:
"Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!".
Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa esta parábola?". Y Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 1, 48)

Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración, la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 23

XXV DOMINGO ORDINARIO

Santos: Pío de Pietrelcina, presbítero; Lino I, Papa. Rebeca, laica (Verde)

LLEVA UNA VIDA DISTINTA DE LOS DEMÁS

Sb 2,12.17-20; St 3,16-4,3; Mc 9,30-37

La reflexión sapiencial en Israel afrontó de forma constante el problema del sufrimiento de los justos. Sometidos a una presión social permanente, buscaron argumentos para resistir en su fidelidad, practicando la justicia. La certidumbre creyente que presentaba a Dios como padre de los justos arraigaba su esperanza. En ese sentido, la existencia del Señor Jesús puede comprenderse desde esa misma óptica: su fidelidad a Dios le acarreó la hostilidad de sus contemporáneos que tramaron quitarlo de en medio porque resultaba una amenaza real para su modo de vivir. En la carta de Santiago encontramos una serie de respuestas orientadas a explicamos el origen de la violencia fratricida: los deseos agresivos que se apoderan de las personas generan rivalidades y luchas que producen muerte y violencia.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen y seré siempre su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en el amor a ti y a nuestro prójimo has querido resumir toda tu ley, concédenos descubrirte y amarte en nuestros hermanos para que podamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Condenemos al justo a una muerte ignominiosa.

Del libro de la Sabiduría: 2, 12. 17-20

Los malvados dijeron entre sí: "Tendamos una trampa al justo, porque nos molesta y se opone a lo que hacemos; nos echa en cara nuestras violaciones a la ley, nos reprende las faltas contra los principios en que fuimos educados.
Veamos si es cierto lo que dice, vamos a ver qué le pasa en su muerte. Si el justo es hijo de Dios, él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos. Sometámoslo a la humillación y a la tortura, para conocer su temple y su valor. Condenémoslo a una muerte ignominiosa, porque dice que hay quien mire por él".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 53 R/. El Señor es quien me ayuda.
Sálvame, Dios mío, por tu nombre; con tu poder defiéndeme. Escucha, Señor, mi oración y a mis palabras atiende. R/.
Gente arrogante y violenta contra mí se ha levantado. Andan queriendo matarme. ¡Dios los tiene sin cuidado! R/.
Pero el Señor Dios es mi ayuda, Él, quien me mantiene vivo. Por eso te ofreceré con agrado un sacrificio, y te agradeceré, Señor, tu inmensa bondad conmigo. R/.

Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.

De la carta del apóstol Santiago: 3,16-4, 3

Hermanos míos: Donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo.
Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.
¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.

El Hijo del hombre va a ser entregado. - Si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero Él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?". Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre. Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por todos los que ejercen alguna responsabilidad en nuestra parroquia (comunidad). Oremos.
Por los misioneros que están anunciando el Evangelio. Oremos.
Por los que nos han ayudado a crecer en la fe. Oremos.
Por los padres y madres de familia. Oremos.
Por el sano crecimiento humano y espiritual de los niños y niñas. Oremos.
Por los que sufren opresión e injusticia, por los enfermos y afligidos. Oremos.
Por nosotros, por nuestros familiares y amigos, por nuestros compañeros de trabajo, por nuestros vecinos. Oremos.
Escucha, Padre, las oraciones de tu pueblo, tú que eres la fuente de toda bondad. Por Jesucristo nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos a fin de que, por medio de esta Eucaristía, podamos obtener las gracias de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 14)

Yo soy el Buen Pastor y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede siempre tu ayuda, Señor, a quienes has alimentado con la Eucaristía, a fin de que la gracia recibida en este sacramento, transforme continuamente nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN. PARA NUESTRO TIEMPO.- Nunca han faltado las figuras públicas —Sócrates, Gandhi, Mandela— que caminan a contracorriente de la opinión social dominante. La congruencia con que viven estas personas suscita admiración por parte de un sector de la sociedad y rechazo por otro. En las tres lecturas encontramos presente esta problemática. La perseverancia y la resistencia en las propias creencias y convicciones resulta algo exigente y difícil de alcanzar en una sociedad y una cultura light como la nuestra. El relativismo y la permisividad se imponen por doquier y el cristiano mismo se ve envuelto en ese ambiente marcado por la satisfacción abusiva de todo tipo de deseos egoístas. La búsqueda de congruencia podrá alcanzarse con gran sacrificio, y resultará aún más viable en la medida que el cristiano participe un una comunidad de vida que celebre, reflexione y viva decididamente su fe cristiana.

 

LUNES 24

Nuestra Señora de la Merced

Santos: Anatolio de Milán obispo, Vicente María Strambi, obispo. Feria (Verde)

NO NIEGUES UN FAVOR

Pr 3,27-34; Lc 8,16-18

La generosidad y la servicialidad ennoblecen a la persona. Quien dispone de recursos y aptitudes para socorrer con sus bienes, su experiencia o su palabra a su prójimo, alcanza la bendición del Señor. La mezquindad de quien desconoce la gratuidad y todo lo mide de acuerdo a criterios de cálculo y beneficio personal termina por envilecerlo. El cristiano tiene una vocación social muy definida. El bautismo lo ha constituido servidor de sus hermanos El don de la fe que hemos recibido se convierte en la lámpara que orienta nuestra existencia y nos impulsa a testimoniar la grandeza del amor de Dios con acciones. Cuando realizamos obras de misericordia o cumplimos cualquier servicio de forma desinteresada, estamos documentando de forma creíble nuestra condición de creyentes. No conviene desperdiciar ni atesorar los dones que Dios nos dio, es necesario compartirlos, "si está en nuestra mano hacerlo".

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 9, 38)

Rueguen al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que tu Espíritu suscite en ella sacerdotes dignos del altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor es amigo del hombre justo.

Del libro de los Proverbios: 3, 27-34

Hijo mío, no le niegues un favor a quien lo necesita, si lo puedes hacer. Si le puedes dar ahora a tu prójimo lo que te pide, no le digas- "Vete y vuelve mañana".
No pienses en hacerle daño a tu prójimo, que ha puesto su confianza en ti. Con nadie entables pleito sin motivo, si no te ha hecho ningún daño.
No envidies al hombre malvado ni imites nunca sus acciones, porque el Señor aborrece a los perversos y es amigo del hombre justo. El Señor maldice la casa del malvado y llena de bendiciones la del justo. El Señor se burla de aquellos que se burlan y con los humildes se muestra bondadoso. Los sensatos recibirán honores y los insensatos, ignominia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta sobornos en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las obras buenas que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. R/.

La vela se pone en el candelero, para que los que entren puedan ver.

Del santo Evangelio según san Lacas: 8, 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en él las vocaciones sacerdotales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)

En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz, Señor, madurar las vocaciones que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 25

Santos: Sergio de Radonech, abad Cleofás, laico. Beato José Benito Dusmet, cardenal. Feria (Verde)

DIOS ES QUIEN PESA LOS CORAZONES

Pr 21,1-6.10-13; Lc 819-21

De alguna manera podemos conciliar el mensaje de los Proverbios con esta escena evangélica. La muchedumbre que seguía a Jesús permanecía al nivel de las apariencias, considerando que la sangre era el único vínculo para participar de la familia de Jesús. El Señor Jesús reacciona de inmediato, señalando que existe otro nivel de pertenencia más profundo: los que acogen de corazón el mensaje de Dios conforman la nueva familia de Jesús. En la reflexión que nos ofrece el libro de los Proverbios reaparece de alguna manera esta idea: Dios es quien pesa y conoce a profundidad el corazón del hombre. El corazón del rey es agua impetuosa que necesita canalizarse. Para no quedarnos en imágenes ambiguas, este sabio escritor nos decodifica con toda claridad el mensaje, señalándonos que las coordenadas fundamentales para conocer quién es agua mansa en manos de Dios, son la práctica del derecho y la justicia. Quien ama a Dios trata a sus hermanos conforme a los justos mandatos divinos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 53, 6. 8)

Señor Dios, tú eres mi auxilio y el único apoyo de mi vida; te ofreceré de corazón un sacrificio y te daré gracias Señor, porque eres bueno.

ORACIÓN COLECTA

Míranos, Señor, con amor y multiplica en nosotros los dones de tu gracia para que, llenos de fe, esperanza y caridad permanezcamos siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Diversas sentencias del libro de los Proverbios.

Del libro de los Proverbios: 21, 1-6. 10-13

Como agua de riego es el corazón del rey en manos del Señor: Él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones.
Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor que los sacrificios. Tras los ojos altaneros hay un corazón arrogante; la maldad del pecador brilla en su mirada.
Los proyectos del diligente conducen a la abundancia, en cambio el perezoso no sale de la pobreza. Los tesoros ganados con mentira se deshacen como el humo y llevan a la muerte.
El malvado busca siempre el mal y nunca se apiada de su prójimo. Cuando se castiga al arrogante, el sencillo aprende; cuando se amonesta al sabio, crece su ciencia.
El Señor observa el proceder de los malvados y acaba por precipitarlos en la desgracia. Quien cierra los oídos a las súplicas del pobre clamará también, pero nadie le responderá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.
He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R/.
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor. R/.

Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde Él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: "Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte". Pero Él respondió: "Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que con la muerte de tu Hijo llevaste a término y perfección los sacrificios de la antigua alianza, acepta y bendice estos dones, como aceptaste y bendijiste los de Abel, para que lo que cada uno te ofrece, sea de provecho para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 3, 20)

Miren que estoy a la puerta y llamo, dice el Señor; si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


MIÉRCOLES 26

Santos: Cosme v Damián de Arabia mártires; Lucía Kim y compañeros, mártires. Beata María del Olvido Noguera, mártir. Feria (Verde)

NO ME DES RIQUEZA NI POBREZA

Pr 30,5-9; Lc 9,1-6

El relato evangélico expone las condiciones indispensables que debían cumplir los misioneros cristianos enviados por el Señor Jesús a misionar. Debían partir con ligereza, desprovistos de monedas, alimento y cualquier otra posesión. La misión era del Señor y Él ablandaría el corazón de sus hermanos para que los hospedaran de acuerdo a sus posibilidades. Como mensajeros de la benevolencia del Reino necesitaban documentar su confianza en Dios, viviendo de manera sencilla. La reflexión sapiencial que nos ofrece el libro de los Proverbios lo analiza con enorme lucidez: la pobreza y la riqueza resultan igualmente peligrosas para el creyente; la primera puede sumirnos en la desesperación, la segunda en la autosuficiencia. De ambas conviene mantenerse a prudente distancia, buscando disponer solamente de lo necesario, para no convertirnos en esclavos del dinero, que resulta ser un amo implacable y posesivo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 73, 20. 19)

Acuérdate, Señor, de tu alianza y no olvides para siempre la vida de tus pobres.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que cuidas de todas tus creaturas, porque eres bueno y todopoderoso, concédenos demostrar prácticamente nuestro amor a los hermanos que padecen hambre, para que, libres de esa aflicción puedan servirte con libertad y alegría. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

No me des pobreza ni riqueza; dame solamente lo necesario para vivir.

Del libro de los Proverbios: 30, 5-9

Toda palabra de Dios es verdadera. El Señor es un escudo para cuantos en Él confían. No alteres para nada sus palabras, no sea que te reprenda y resultes mentiroso.
Dos cosas te pido, Señor, antes de morir, no me las niegues: líbrame de la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riqueza, dame tan sólo lo necesario para vivir, no sea que la abundancia me aparte de ti y me haga olvidarte; no sea que la pobreza me obligue a robar y me lleve a ofenderte. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Condúceme, Señor, por tu camino.
Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/.
Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo. Aparto mi pie de toda senda mala para cumplir tus palabras. R/.
Medito tus decretos y odio el camino de la mentira. Detesto y aborrezco la mentira y amo tu voluntad. R/.

ACLAMACIÓN (Mc 1, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.

Los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 1-6

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y les dijo: "No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en señal de acusación".
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, signo de la abundancia de la vida divina y de la unidad en la caridad, nos impulse, Señor, a cumplir la obligación fraterna de compartir el pan. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)

Vengan a mí todos los que están hambrientos y agobiados, que yo los alimentaré, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el pan de vida que descendió del cielo, nos impulse, Señor, a socorrer a nuestros hermanos menesterosos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 27

Santos: Vicente de Paúl, fundador; Adolfo y Juan de Córdoba, mártires; Eliécer de Sabran, laico.

Memoria (Blanco)

TENÍA GANAS DE VERLO

Qo 1,2-11; Lc 9,7-9

La personalidad de Herodes Antipas no parece traspasar la mera curiosidad en relación al mensaje y la obra del Señor Jesús. El virrey de Galilea se interesaba en la persona de Jesús por mero cálculo político, celoso como estaba de eliminar todas las potenciales amenazas a su poder. El sabio que compuso el libro del Eclesiastés había analizado con más profundidad el fenómeno humano y había descubierto que la mayor parte de los afanes y preocupaciones que entusiasman a los mortales resultan vanas. Ni las riquezas, ni la fama, ni los placeres, los viajes o la sabiduría resultan finalmente generadores de una felicidad profunda. El sabio plantea una alternativa ligeramente pesimista y recomienda no entusiasmarse apresuradamente con ninguna de las supuestas grandezas que deslumbran nuestro corazón. Indudablemente que Herodes Antipas no parecía ser lector asiduo del Qohelet.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que otorgaste a san Vicente de Paúl una inmensa compasión por los pobres y una gran preocupación por formar sacerdotes que se dedicaran a los más necesitados, concédenos, por su intercesión, compartir en la medida de nuestras fuerzas su entrega evangélica al bien de los pobres de Cristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

No hay nada nuevo bajo el sol.

Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 1, 2-11

Todas las cosas, absolutamente todas, son vana ilusión. ¿Qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos en la tierra? Pasa una generación y viene otra, pero la tierra permanece siempre. El sol sale y se pone; corre y llega a su lugar, de donde vuelve a salir. Sopla el viento hacia el sur y gira luego hacia el norte, y dando vueltas y más vueltas, vuelve siempre a girar. Todos los ríos van al mar, pero el mar nunca se llena; regresan al punto de donde vinieron y de nuevo vuelven a correr. Todo es difícil de entender: no deja el hombre de cavilar, no se cansan los ojos de ver ni los oídos de oír. Lo que antes existió, eso volverá a existir. Lo que antes se hizo, eso se volverá a hacer. No hay nada nuevo bajo el sol. Si de alguna cosa dicen: "Mira, esto sí es nuevo", aun esa cosa existió ya en los siglos anteriores a nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos y lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 89 R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.
Tú, Señor, haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya pasó; como una breve noche. R/.
Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca. R/.
Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad a nuestras obras. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor. R/.

A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién es entonces éste de quien oigo semejantes cosas?

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 7-9

En aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros, que había regresado Elías, y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: "A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?". Y tenía curiosidad de ver a Jesús.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que concediste a san Vicente de Paúl imitar con su vida el misterio de redención y de amor que celebraba en la Eucaristía, haz que este mismo sacrificio nos asemeje cada vez más a tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 106, 8-9)

Demos gracias al Señor por su misericordia y los prodigios hechos en favor de su pueblo, porque sació a los que tenían sed y dio de comer a los hambrientos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada comunión nos ayude, Señor, a imitar a tu Hijo Jesucristo y a llevar a los pobres, a ejemplo de san Vicente de Paúl, el anuncio y la prueba de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 28

Santos: Wenceslao de Bohemia, mártir Lorenzo Ruiz de Manila y compañeros mártires; Simón de Rojas, presbítero. Feria (Verde)

EL PRIMER ANUNCIO DE LA PASIÓN

Qo 3,1-11; Lc 9,18-22

En la lógica narrativa del tercer Evangelio nos encontramos con el primer anuncio de la pasión del Señor. La declaración de Pedro da justo en el blanco: el Mesías esperado por Israel se ha hecho manifiesto en la vida y la obra del maestro Jesús. Sin embargo, tal declaración puede resultar ambigua si no se precisa la modalidad y las características de su mesianismo. La victoria mesiánica de Jesús no se conseguirá a través de movilizaciones violentas, ni por medio de acciones de fuerza. Como bien lo explica el sabio judío, hay un tiempo para cada cosa: un tiempo para la paz y otro para la guerra, un tiempo de construir y otro de destruir. Es necesario discernir en cada momento cuál es el designio y la estrategia más oportuna para consolidar el señorío de Dios. Los monarcas y liberadores que pretendían imponer sus proyectos políticos por la fuerza, terminaban oprimiendo y violentando la vida de la gente sencilla. El Señor Jesús pretendía establecer una convivencia justa y solidaria a través de la cooperación voluntaria de las personas, y no recurriendo a la manipulación de conciencias ni al abuso de poder.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ex 36. 26. 27. 28)

Arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, dice el Señor. Les infundiré mi espíritu. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu de tu amor, para que pensemos y actuemos según tu voluntad y te amemos sinceramente en nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Hay un tiempo para cada cosa.

Del libro del Eclesiastés (Cohélet): 3, 1-11 Hay un tiempo para cada cosa y todo lo que hacemos bajo el sol tiene su tiempo.

Hay un tiempo para nacer y otro para morir; uno para plantar y otro para arrancar lo plantado. Hay un tiempo para matar y otro para curar; uno para destruir y otro para edificar. Hay un tiempo para llorar y otro para reír; uno para gemir y otro para bailar. Hay un tiempo para lanzar piedras y otro para recogerlas; uno para abrazarse y otro para separarse. Hay un tiempo para ganar y otro para perder; uno para retener y otro para desechar. Hay un tiempo para rasgar y otro para coser; uno para callar y otro para hablar. Hay un tiempo para amar y otro para odiar; uno para hacer la guerra y otro para hacer la paz.
¿Qué provecho saca el que se afana en su trabajo? He observado todas las tareas que Dios ha encomendado a los hombres para que en ellas se ocupen.
Todo lo ha hecho Dios a su debido tiempo y le ha dado el mundo al hombre para que reflexione sobre él; pero el hombre no puede abarcar las obras de Dios desde el principio hasta el fin. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 143 R/. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Bendito sea el Señor, mi roca firme; El adiestró mis manos y mis dedos para luchar en lides. R/.
Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.
Señor, ¿qué tiene el hombre para que en él te fijes? ¿Qué hay en él de valor, para que así lo estimes? El hombre es como un soplo; sus días, como sombra que se extingue. R/.

ACLAMACIÓN (Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

Tú eres el Mesías de Dios. - Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9,18-22

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado".
Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, por este sacrificio eucarístico, concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 13, 13)

Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infunde, Señor, tu Espíritu Santo, en quienes hemos participado del mismo pan celestial y reanímanos con la alegría del amor perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


SÁBADO 29

Santos: Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles; Ciriaco de Palestina, eremita. Beato Juan de Duckla, presbítero.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo IV: pp. 806 y 295. Para los fieles: pp. 555 y 417. Edición popular: pp. 108 y 481. Fiesta (Blanco)

EL MEDIADOR. Y LOS MEDIADORES

Ap 2,7-12; Jn 1,47-51

En el diálogo que nos refiere el Evangelio de san Juan entre el Señor Jesús y Natanael apreciamos una hermosa enseñanza sobre la función reveladora de Jesucristo. Quien tiene la apertura de corazón como Natanael podrá reconocer la función mediadora de Jesús. Si en el Antiguo Testamento el Señor se hizo manifiesto a través de mediaciones angelicales, ahora éstas habrán concluido. El único acceso seguro al Padre es su Hijo Jesús. En la carta a la Iglesia en Esmirna se amonesta a los cristianos a perseverar y no dejarse amedrentar por los sufrimientos que enfrentarán por causa de su fidelidad a Jesús. Algunos cristianos perderán la vida, sufrirán la primera muerte, pero esa pérdida los preservará de la segunda muerte y les pavimentará el acceso a la intimidad definitiva con el Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 102, 20)

Ángeles del Señor, bendíganlo; ustedes, los poderosos ejecutores de sus órdenes, los que están prontos a obedecer su palabra, bendigan al Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, que con providencia admirable has confiado a los ángeles y a los hombres su misión particular, haz que quienes te sirven constantemente en el cielo nos protejan siempre en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 12, 7-12

En el cielo se trabó una gran batalla: Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón. El dragón y sus ángeles lucharon ferozmente, pero fueron vencidos y arrojados del cielo para siempre. Así, el dragón, que es la antigua serpiente, la que se llama Diablo y Satanás, la que engaña al mundo entero, fue precipitado a la tierra, junto con sus ángeles. Entonces yo, Juan, oí en el cielo una voz poderosa, que decía: "Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías, porque ha sido reducido a la impotencia el que de día y de noche acusaba a nuestros hermanos, delante de Dios. Pero ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron, pues su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte. Por eso, alégrense los cielos y todos los que en ellos habitan".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 137 R/. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 102, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Que bendigan al Señor todos sus ejércitos, servidores fieles que cumplen su voluntad. R/.

Verán a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 47-51

En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Haz, Señor, que tus ángeles lleven ante ti los dones que te presentamos y que este sacrificio sea para todos los hombres fuente de vida y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los ángeles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 137, 1)

Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste. En presencia de los ángeles cantaremos, Dios nuestro, tus alabanzas.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 30

XXVI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Jerónimo, Doctor de la Iglesia; Catalina Ni y Magdalena Tjyo, mártires. Beato Federico (Verde)

LA TOLERANCIA Y APERTURA CRISTIANA

Nm 11,25-29; St 5,1-6; Mc 9,38-93.95-48

En el relato del libro de los Números, Moisés da una muestra de apertura espiritual, Los dones divinos no son una especie de franquicia sujeta a la administración y el control de unos funcionarios religiosos. Los dones de Dios están destinados al servicio de todos sus hijos. El Señor comunicó su espíritu a setenta dirigentes con la intención de que auxiliaran a Moisés en la conducción de Israel. En el Evangelio de san Marcos nos encontramos con una situación parecida. Los discípulos de Jesús se indisponen ante la presencia de exorcistas judíos que invocan el nombre de Jesús. De inmediato el Señor los reprende, invitándoles a ser más tolerantes y a acoger de buen gusto a los simpatizantes y adherentes que de alguna manera se pronuncian por Él. La afirmación de la paternidad universal de Dios es un impulso decisivo para vivir de manera más fraterna e incluyente. Es una pretensión insensata querer adueñarnos de Dios y su proyecto.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Dn 3, 31. 29. 30. 43. 42)

Podrías hacer recaer sobre nosotros, Señor, todo el rigor de tu justicia, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que con tu perdón y tu misericordia, nos das la prueba más delicada de tu omnipotencia, apiádate de nosotros, pecadores, para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta.

Del libro de los Números: 11, 25-29

En aquellos días, el Señor descendió de la nube y habló con Moisés. Tomó del espíritu que reposaba sobre Moisés y se lo dio a los setenta ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos, se pusieron a profetizar.
Se habían quedado en el campamento dos hombres: uno llamado Eldad y otro, Medad. También sobre ellos se posó el espíritu, pues aunque no habían ido a la reunión, eran de los elegidos y ambos comenzaron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contarle a Moisés que Eldad y Medad estaban profetizando en el campamento. Entonces Josué, hijo de Nun, que desde muy joven era ayudante de Moisés, le dijo: "Señor mío, prohíbeselo". Pero Moisés le respondió: "¿Crees que voy a ponerme celoso? Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Aunque tu servidor se esmera en cumplir tus preceptos con cuidado, ¿quién no falta, Señor, sin advertirlo? Perdona mis errores ignorados. R/.
Presérvame, Señor, de la soberbia, no dejes que el orgullo me domine; así, del gran pecado tu servidor podrá encontrarse libre. R/

Sus riquezas se han corrompido.

De la carta del apóstol Santiago: 5, 1-6

Lloren y laméntense, ustedes, los ricos, por las desgracias que les esperan. Sus riquezas se han corrompido; la polilla se ha comido sus vestidos; enmohecidos están su oro y su plata, y ese moho será una prueba contra ustedes y consumirá sus carnes, como el fuego. Con esto ustedes han atesorado un castigo para los últimos días.
El salario que ustedes han defraudado a los trabajadores que segaron sus campos está clamando contra ustedes; sus gritos han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Han vivido ustedes en este mundo entregados al lujo y al placer, engordando como reses para el día de la matanza. Han condenado a los inocentes y los han matado, porque no podían defenderse. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor. Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 38-43. 45.47-48

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Pero Jesús le respondió: "No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor.
Todo aquel que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa.
Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar.
Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos ahora con confianza nuestras plegarias al Padre. Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia, por todos los cristianos. Que vivamos con coherencia nuestra fe, y así demos un testimonio creíble a la gente que nos rodea. Oremos.
Por los ricos. Que no se dejen deslumbrar por el valor material de las cosas, que las sepan poner al servicio del bien común y de los más necesitados. Oremos.
Por todos aquellos que hacen el bien. Que, desde cualquier instancia o ideología, ayuden a hacer un mundo más justo y solidario. Oremos. 5
Por los que se encuentran lejos de sus hogares, los que viajan y los migrantes. Que regresen con bien a sus lugares de origen. Oremos.
Por todos nosotros. Que la Eucaristía que celebramos nos ayude a vivir más y mejor nuestro seguimiento de Jesús. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras oraciones, y derrama tú Espíritu sobre el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Padre misericordioso, nuestros dones y conviértelos en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fuente de toda bendición para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTIFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)

Hemos conocido lo que es el amor de Dios, en que dio su vida por nosotros. Por eso también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu a fin de que podamos participar de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado y compartido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Desde diferentes puntos de vista podemos reconocer el valor de la inclusión, la universalidad y la tolerancia. No se trata de abaratar la gracia, ni de aminorar las exigencias evangélicas. En todo caso, esa decisión corresponde exclusivamente a Dios y a nadie más. Para comprenderlo es necesario apreciar los rasgos constitutivos que vivió el Señor Jesús Como profeta de la compasión, defensor de los últimos, amigo de las mujeres, Él no podía excluir ni despreciar a nadie. Todos los israelitas de buena voluntad que mostraran un genuino interés por acoger el designio de Dios y hacerlo realidad, dando un tratamiento amoroso y digno hacia los más pequeños estaban dentro del camino del Reino. A nuestra comunidad eclesial le está resultando difícil actualizar el rostro compasivo de Jesús en este momento histórico. Hace falta discernir con más apertura y fidelidad.