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VIERNES 1

Santos: Ricardo Pampuri, presbítero. Beata Petronila de Troyes, abadesa.

Blanco Feria de Pascua o Memoria de San José Obrero MR p. 705 / Lecc. I, pp. 910 y 1011

Este humilde carpintero de Nazaret, pueblecito de Galilea, es para los cristianos el modelo en el cumplimiento de su profesión, puesto que él trabajó todos los días íntimamente unido a Jesús. En la escuela de Nazaret José nos enseña que el trabajo es gozo y dolor, servicio a la comunidad y cercanía con Dios.

EL CAMINO A LA VIDA

Hch 13,26-33: Jn 14,1-6

San Pablo no predica como si fuese un orador que aprendió doctrinas ajenas en alguna academia griega. Es antes que todo un testigo de Cristo resucitado que ha experimentado la fuerza de la vida plena en su propia persona. Al término del discurso abandona el tono impersonal y se apropia de su condición de testigo creyente que proclama contundentemente su principal certeza: "Dios nos ha cumplido sus promesas". Desde esa óptica vemos cumplida la promesa que el Señor Jesús hace en el Evangelio. Por su forma de amar, y por su forma de vivir, Jesucristo se ha constituido en el camino verdadero que conduce a la plenitud de la vida. Al lado de las propuestas vanas que ofrecen felicidad sin esfuerzo y sin la donación de sí mismo, el Señor Jesús ratifica la ruta de la entrega total como camino de dicha y plenitud.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 127, 1-2

Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. El gozará el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de San José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Resucitando a Jesús, Dios ha cumplido la promesa que nos hizo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 26-33

En aquellos días, Pablo continuó su predicación en la sinagoga de Antioquía de Pisidia con estas palabras: "Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes. Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al condenarlo, cumplieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado: no hallaron en Jesús nada que mereciera la muerte y, sin embargo, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y después de cumplir todo lo que de Él estaba escrito, lo bajaron de la cruz y lo pusieron en el sepulcro.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y Él, ya resucitado, se apareció durante muchos días a los que lo habían seguido de Galilea a Jerusalén. Ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres nos la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 2, 6-7; 8-9. 10-11 R/. Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
El Señor me ha consagrado como rey de Sión, su ciudad santa. Anunciaré el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: R/.
"Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré en herencia las naciones y como propiedad, toda la tierra. Podrás gobernarlas con cetro de hierro y despedazarlas como jarros". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren al Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 6 R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor. R/.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 1-6

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?". Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de San José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de San José. P 344

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Col 3, 17

Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el amor que nos has manifestado al hacernos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MISA DE LA FERIA VI DE PASCUA

Semana IV de Pascua

ANTÍFONA DE ENTRADA Ap 5, 9-10

Señor, con tu Sangre has rescatado a hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación, y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, autor de nuestra libertad y salvación, oye la voz de los que te suplican y a quienes redimiste por la sangre derramada de tu Hijo, concédeles vivir para ti y que puedan gozar en ti de inmortalidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad, estas ofrendas de tu familia santa, para que, con la ayuda de tu protección, conserve los dones recibidos y llegue a poseer los eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Rm 4, 25

Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Protege, Señor, con amor constante a quienes has salvado, para que, una vez redimidos por la pasión de tu Hijo, se llenen ahora de alegría por su resurrección. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 2

Santos: Félix de Sevilla, mártir. Beato Nicolás Hermansson, obispo.

Blanco Memoria de San Atanasio, Obispo y doctor de la iglesia MR p. 707 / Lecc. I, p. 912

I Vísperas del domingo, la Semana del Salterio.

Fue obispo de Alejandría (328-373) y su objetivo único fue defender la fe en la divinidad de Cristo, que había definido el Concilio de Nicea, pero que por dondequiera se controvertía. Ni el poco valor de los obispos ni las trampas de la policía ni sus cinco destierros pudieron acabar con su valor, ni mucho menos con su amor al Señor Jesús, Dios hecho hombre.

SER FIELES AL FAVOR DE DIOS

Hch 13,44-52; Jn 14,7-14

La exhortación fundamental que los apóstoles hicieron a los cristianos de Antioquía consistía en mantenerse fieles y dispuestos ante el favor de Dios. Aparentemente era una exigencia suave y cómoda de cumplir, porque no parece complicado acoger un favor. Sin embargo, el favor divino también tiene una dimensión demandante, puesto que exige acoger su oferta de amistad, viviendo como vivió su Hijo Jesús. Esa es la dimensión pedagógica de la íntima unión que Jesús mantiene con su Padre: quien ve al Hijo contempla al Padre. Efectivamente las obras y el proceder del Hijo se asemejan al proceder del Padre. La evidencia de esta afirmación radica en la entrega generosa y plena que tanto uno como otro han realizado a nuestro favor. El amor gratuito del Padre resplandece en la entrega sin fisuras que el Hijo vivió a favor de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Si 15, 5

En medio de la Iglesia abrió su boca, y el Señor lo llenó del espíritu de sabiduría e inteligencia, y lo revistió de gloria. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que suscitaste al obispo san Atanasio como insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos bondadoso que, alegres por su protección y por sus enseñanzas, crezcamos continuamente en tu conocimiento y tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora nos dirigiremos a los paganos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52

El sábado siguiente casi toda la ciudad de Antioquía acudió a oír la palabra de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande, se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con valentía: "La palabra de Dios debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así nos lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones de la tierra".
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna. La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos principales, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos de su territorio. Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies, como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos las maravillas del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.

La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor.

ACLAMACIÓN Jn 8, 31. 32 R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad.

Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 7-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto". Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre" Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de san Atanasio, y ya que profesamos su misma fe incontaminada, haz que el testimonio que damos de tu verdad nos sirva para la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 1 Co 3,11

El único cimiento válido es Jesucristo y nadie puede poner otro distinto. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, a quienes confesamos firmemente, junto con san Atanasio, que tu Hijo es verdadero Dios, concédenos que este sacramento nos dé vida y nos proteja siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 3

Santos: San Teodosio de Pecersk. Abab. Beato Tomás Acerbis de Olera, religioso.

Blanco V Domingo de Pascua MR p. 370 / Lecc. I, p. 220 [Se omite la fiesta de la Santa Cruz, por razones pastorales se celebra otro día cfr. MR p. 708 / Lecc. I, 1012]

USTEDES ESTÁN YA LIMPIOS

Hch 9, 26-31; I Jn 3, 18-24; Jn 15, 1-8
El discurso de la vid verdadera que escuchamos en el cuarto Evangelio encuentra verificación en la experiencia cristiana que vivió el apóstol san Pablo. Si Jesús es la vid y el Padre es el labrador, Pablo, Pedro y cualquier discípulo de cualquier época o comunidad eclesial somos los sarmientos. La fecundidad misionera del antiguo fariseo que se encontró con Jesús resucitado en el camino de Damasco, está fuera de toda duda; las cartas, los viajes misioneros, la entrega generosa al servicio de las iglesias lo ilustran. Nuestra vida como cristianos se explica a partir de la íntima unión con Jesucristo. Cuando desfiguramos el rostro de Jesús con nuestra incongruencia solamente existe una explicación: habernos alejado de su amistad, habernos separado de la Vid que el Padre cultiva con sobrada paciencia.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 97, 1-2

Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual, para que, a quienes te dignaste renovar por el santo bautismo, les hagas posible, con el auxilio de tu protección, abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les contó cómo había visto al Señor en el camino.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 26-31

Cuando Pablo regresó a Jerusalén, trató de unirse a los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no creían que se hubiera convertido en discípulo.
Entonces, Bernabé lo presentó a los apóstoles y les refirió cómo Saulo había visto al Señor en el camino, cómo el Señor le había hablado y cómo él había predicado, en Damasco, con valentía, en el nombre de Jesús. Desde entonces, vivió con ellos en Jerusalén, iba y venía, predicando abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los judíos de habla griega y éstos intentaban matarlo. Al enterarse de esto, los hermanos condujeron a Pablo a Cesarea y lo despacharon a Tarso.
En aquellos días, las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 21, 26b-27. 28. 30ab. 30c-32 R/. Bendito sea el Señor. Aleluya.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a Él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de los pueblos. Sólo ante Él se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que Él ha hecho. R/.

Este es su mandamiento: que creamos y que nos amemos.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 18-24

Hijos míos: No amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de Él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio.
Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en El. En esto conocemos, por el Espíritu que Él nos ha dado, que Él permanece en nosotros. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Jn 15, 4. 5 R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto. Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos a Cristo, camino verdad y vida y, como pueblo sacerdotal, pidámosle por las necesidades de todo el mundo diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)
Para que Cristo, esposo de la Iglesia, llene de alegría pascual a todos los que se han consagrado a la extensión de su reino, roguemos al Señor.
Para que Cristo, piedra angular del edificio, ilumine con el anuncio evangélico a los pueblos que aún desconocen la buena nueva de la resurrección, roguemos al Señor.
Para que Cristo, estrella luciente de la mañana, seque las lágrimas de los que lloran y aleje del dolor las penas de los que sufren, roguemos al Señor.
Para que Cristo, testigo fidedigno y veraz, nos conceda ser, con nuestra alegría evangélica, sal y luz para los hombres que desconocen la victoria dela resurrección, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que nos has unido a Cristo como sarmientos a la verdadera vid, escucha nuestra oración y danos tu Espíritu Santo, para que, amándonos los unos a los otros, demos frutos abundantes de santidad y de paz. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por el santo valor de este sacrificio nos hiciste participar de tu misma y gloriosa vida divina, concédenos que, así como hemos conocido tu verdad, de igual manera vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua. pp. 499-503.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 1. 5

Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mí y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 595

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-Conforme se consigue mirar la vida con cierta sensatez, se aprende a descubrir los propios límites y a reconocer las fortalezas. No permanecemos atorados en una etapa de la vida, afortunadamente vamos madurando. No obstante lo anterior aparece una constante más que clara: tenemos la tendencia a autoafirmarnos confiando en demasía en nuestras fuerzas y habilidades. Los verdaderos discípulos de Jesucristo, como sin duda lo fue el apóstol san Pablo, son conscientes que llevan un tesoro en vasijas de barro. La escucha del Evangelio, la búsqueda atenta de su voluntad y el discernimiento a los llamados del Espíritu, nos permitirán vivir como sarmientos unidos a la vid. Desde esa íntima vinculación podremos dar frutos para la vida del mundo. Las terapias nos sanan, el Espíritu de Jesucristo nos fortifica interiormente para conformarnos con nuestra vocación cristiana.

 


LUNES 4

Fiesta de los Santos Felipe y Santiago, Apóstoles

Santos: Silvano de Gaza, mártir. Beato Ceferino Jiménez "el Pelé", mártir

Rojo MR p. 710 / Lecc. I, p. 1015

El único dato que se conserva acerca de Santiago es que pertenecía al grupo de los doce apóstoles. Felipe, lo mismo que Pedro y Andrés, era oriundo de Betsaida y había sido discípulo de Juan el Bautista. En la última cena le dijo a Jesús: "Señor, muéstranos al Padre". El Señor le contestó: "Felipe, quien me ve a mí, ve también al Padre".

EL EVANGELIO QUE LES PREDIQUÉ

1 Co 15, 1-8; Jn 14, 6-14

A la predicación del apóstol san Pablo siguió la adhesión creyente de los cristianos de Corinto. Luego de superar pruebas, amenazas de división, los cristianos de esa Iglesia se mantenían unidos a Jesús y esa existencia cristiana les permitía sobreponerse a la propaganda idolátrica y a las dinámicas injustas de la sociedad pagana. El camino cristiano fue para muchos cristianos de las ciudades del Mediterráneo una alternativa de humanización, que les permitió vivir en libertad, amando a los hermanos. Esa es justamente la promesa que hace el Señor Jesús en el Evangelio. Quien viva congruentemente con el mensaje verdadero y vivificante que él ha predicado, recibirá la fuerza del Padre para sobreponerse a las pulsiones egoístas y violentas, que atenazan el corazón humano. La verdad del Evangelio es un genuino camino de liberación.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Éstos son los santos varones que Dios eligió con amor verdadero y les dio la gloria eterna. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cada año nos alegras con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, tener parte en la pasión y resurrección de tu Unigénito, para que merezcamos llegar a contemplarte eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-8

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes.
Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también a mí. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18, 2-3. 4-5 R/. El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 6. 9 R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe, quien me ve a mí, ve al Padre. R/.

Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 6-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago, y concédenos vivir nuestra fe con un corazón puro y sincero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles, pp. 531-532.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 14, 8-9

Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto a mi Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Purifica, Señor, nuestros corazones por este sacramento que acabamos de recibir, para que, contemplándote en tu Hijo, con los apóstoles Felipe y Santiago, merezcamos alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 602

 

MARTES 5

Santos: Hilarlo de Arlés, obispo; Eulogio de Alejandría, patriarca; Ángel de Sicilia, mártir.

Blanco Feria de V Semana de Pascua MR p. 372 / Lecc. I, p. 917

UNA PAZ SINGULAR

Hch 14,19-28; Jn 14, 27-31

Jesús promete a sus discípulos el disfrute de la verdadera paz. No les ofrece vivir una vida cómoda y sin sobresaltos en medio de una burbuja de privilegios. No es una paz mundana, como imaginaría el cazador de lujos sofisticados en hoteles "todo incluido". Es la paz que bíblicamente conocemos como shalom, es decir, una profunda armonía interior que se refleja en la quietud del rostro y en la tranquilidad de ánimo que brota de la congruencia entre el obrar y el pensar. El texto de los Hechos de los Apóstoles nos refiere el cierre del primer viaje misionero de los apóstoles Pablo y Bernabé. Ambos se despiden de las comunidades eclesiales recién fundadas, advirtiéndoles que la fidelidad a Jesús y al proyecto del Reino de Dios, implica atravesar por dificultades y persecuciones. No es la típica imagen de la paz que un lector distraído imaginaría. Jesús no ofrece una paz mundana sin duda alguna.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ap 19, 5; 12, 10

Alaben a nuestro Dios todos cuantos lo temen, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por la resurrección de tu Hijo nos rescatas para la vida eterna, concede a tu pueblo perseverar en la fe y la esperanza, para que no dudemos que se han de cumplir las promesas que tú hiciste y nos has dado a conocer. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 19-28

En aquellos días, llegaron a Listra, procedentes de Antioquía y de Iconio, unos judíos, que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo se levantó y regresó a la ciudad. Pero al día siguiente, salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos en aquella ciudad, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 144, 10-11. 12-13ab. 21 R/. Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tú imperio, para todas las generaciones. R/.
Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Lc 24, 46. 26 R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.

Les doy mi paz.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: 'Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean.
Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, los dones que, jubilosa, tu Iglesia te presenta, y puesto que es a ti a quien debe su alegría, concédele también disfrutar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua, pp. 499-503.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Rm 6, 8

Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dirige, Señor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y concédele llegar un día a la gloria incorruptible de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 6

Santos: San Evodio de Antioquia, mártir; Domingo Savio, laico; Francisco Montmerancy Laval, obispo.

Blanco Feria de Semana V de Pascua MR p. 373 / Lecc. I, p. 919

SIN MÍ NO PUEDEN HACER NADA

Hch 15,1-6; Jn 15,1-8

El Señor Jesús explica de manera simbólica la relación íntima del discípulo con Él. Es una relación de fe que raya en el misterio y justamente por eso, solamente puede ser comprendida a través del lenguaje simbólico. Quien haya palpado una y otra vez las señales de su fragilidad, reconocerá la verdad del aserto principal: quien se desvincule de Jesús quedará estéril. La fuente secreta de nuestra fortaleza proviene del exterior. La fuerza de la gracia nos reanima interiormente como una bocanada de aire fresco que entra en una mazmorra pestilente. Los partidarios de la circuncisión no parecían entenderlo. Seguían aferrados al entramado de la ley, imaginando que los méritos personales derivados del cumplimiento escrupuloso de los preceptos legales, rehabilitaría a la persona delante de Dios. Más que el entrenamiento, la terapia y la disciplina, el Evangelio de Jesús invita a acoger la vitalidad de la Resurrección de Cristo de manera responsable.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 70, 8. 23

Mi boca, Señor, se llene de alabanzas, para que pueda cantarte; y así mis labios se llenarán de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que amas la inocencia y la devuelves a los que la han perdido, atrae hacia ti el corazón de tus siervos, para que, rescatados por ti de las tinieblas de la incredulidad, ya nunca se aparten de la luz de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se decidió que Pablo y Bernabé fueran a Jerusalén a ver a los apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. La comunidad cristiana los proveyó para el viaje, y ellos atravesaron Fenicia y Samaria, contando a los hermanos cómo se convertían los paganos, y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron, diciendo: "Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la ley de Moisés".
Entonces se reunieron los apóstoles y los presbíteros para examinar el asunto.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 121, 1-2. 3-4a. 4b-5 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor. Aleluya.
¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: "Vayamos a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.

ACLAMACIÓN Jn -15, 4. 5 R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, vivir siempre llenos de gratitud por estos misterios pascuales que celebramos, para que, continuamente renovados por su acción, se conviertan para nosotros en causa de eterna felicidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Resucitó el Señor y nos iluminó a nosotros, los redimidos con su Sangre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 7

Santos: Rosa Venerini, fundadora; Flavia Domitila de Roma, mártir. Beata María de San José, fundadora.

Blanco Feria de Semana V de Pascua MR p. 374 / Lecc. I, p. 922

ME MANTENGO EN SU AMOR

Hch 15,7-21; Jn 15,9-11

Esta solemne declaración que nos comparte el Señor Jesús es altamente aleccionadora. Jesús se ha mantenido en el amor del Padre, goza de la alegría plena y esto lo ha preservado en la fidelidad. Se trata de un esfuerzo constante y permanente. Para el profeta de Nazaret no era fácil cumplir los mandamientos porque siendo un ser humano, estaba expuesto a las pruebas de la condición mortal. Tuvo que afianzarse en la fidelidad, para despojarse del ansía de dominar, de la pretensión de autosuficiencia y del atractivo de la fama y la popularidad. Aprendió a amar, guiándose por los señalamientos del Padre. En la llamada Asamblea de Jerusalén, los primeros apóstoles no abruman a los recién convertidos con excesivas regulaciones, a sabiendas, que el espíritu del Evangelio era una orientación suficientemente clara para vivir conforme a la voluntad del Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ex 15, 1-2

Cantemos al Señor, pues su victoria es grande. Mi fortaleza y mi alabanza es el Señor, él es mi salvación. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, cuya gracia convierte en justos a los descarriados y en dichosos a los afligidos, actúa con tu poder y concede tus dones, para que en quienes ya infundiste la justificación por la fe no decaiga la firmeza de su perseverancia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Juzgo que no se debe importunar a los paganos que se convierten a Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 7-21

Por aquellos días, después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
"Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me eligió entre ustedes para que los paganos oyeran, por mi medio, las palabras del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.
¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros creemos que nos salvaremos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos".
Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
"Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo. Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito: Después de estos sucesos volveré y reconstruiré de nuevo la casa de David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas y la reedificaré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.
Por lo cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si alguien se extraña, Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95, l-2a. 2h-3.10 R/. Cantemos la grandeza del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Caigamos en su templo de rodillas. "Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.

ACLAMACIÓN Jn 10, 27 R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Permanezcan en mi amor para que su alegría sea plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por el santo valor de este sacrificio nos hiciste participar de tu misma y gloriosa vida divina, concédenos que, así como hemos conocido tu verdad, de igual manera vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 2 Co 5, 15

Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para él, que murió y resucitó por ellos. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 8

Santos: Benedicto II, Papa; Pedro de Tarantasia, obispo. Beata María Catalina de San Agustín, religiosa.

Blanco Feria de Pascua de la V Semana MR p. 375 / Lecc. I, p.924

NO HAY AMOR MÁS GRANDE

Hch 15,22-31; Jn 15,12-17

Desde la perspectiva de este pasaje del Evangelio no hacen falta demasiados mandamientos y reglas de pureza para quien se atiene a cumplir el mandamiento fundamental de los cristianos: hay que amar como Jesús ama. Todas las demás realidades que designamos con el nombre de amor, quedan relativizadas a este criterio del amor de Jesús. Las caricaturas que desfiguran al amor aún existen y persisten en presentarse como si fueran el amor genuino. Los cristianos del primer siglo lo tuvieron claro y por eso no permitieron que se confundiera el Evangelio del amor, proclamado por Jesús, con la obsesión por el cumplimiento escrupuloso de reglas de pureza ritual. Indudablemente que no es asunto sencillo traducir el mensaje del amor a las situaciones concretas que vive cada persona; es ahí donde tiene sentido establecer referentes morales y normas jurídicas. Sin embargo, éstas deberán revisarse de acuerdo a la exigencia del amor pleno que Jesús vivió.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ap 5, 12

Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, conformar dignamente nuestra vida a los sacramentos pascuales, para que, al celebrarlos llenos de alegría, nos protejan y nos salven con su fuerza perdurable. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 22-31 En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía:
"Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente:
`El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los saludamos".
Los enviados se despidieron y cuando llegaron a Antioquía, reunieron a la comunidad cristiana y les entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, todos se llenaron de júbilo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 56, 8-9. 10-12 R/. Alabemos y cantemos al Señor. Aleluya.
Dispuesto está mi corazón, Dios mío, para cantar tus alabanzas. Despiértate, alma mía, despiértense mi cítara y mi arpa, antes de que despunte el alba. R/.
Tocaré para ti ante las naciones, te alabaré, Señor, entre los pueblos, pues tu lealtad hasta las nubes llega y tu amor es más grande que los cielos. Levántate, Señor, en las alturas y llena con tu gloria el mundo entero. R/.

ACLAMACIÓN Jn 15, 15 R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. R/.

Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 12-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, por tu piedad, estos dones y al recibir en oblación este sacrificio espiritual, conviértenos para ti en una perenne ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

El Crucificado resucitó de entre los muertos y nos ha redimido. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al recibir, Señor, el don de estos sagrados misterios, te suplicamos humildemente que lo que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya, nos aproveche para crecer en nuestra caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 9

Santos: Pacomio de la Tebaida, abad; Catalina de Bolonia, religiosa; José Do Quang, mártir.

Blanco Feria de Pascua Semana V Pascua MR p. 376 / Lecc. I, p. 926 I Vísperas del Domingo, 2' Semana del Salterio. Tomo II: pp. 1201, 516 y 878. Para los fieles: pp. 555 y 274. Edición popular: pp. 108 y 449

LOS TRATARÁN ASÍ POR CAUSA MÍA

Hch 16,1-10; Jn 15, 18-21

Jesús no gustaba de victimizarse, alegando sufrir maltratos injustificados por parte de sus adversarios. Tampoco era alguien cándido que ignorara la sordera y la obstinación de sus adversarios. Sabía que sus palabras eran desoídas por la multitud y por eso mismo, no se hacía cuentas alegres sobre el desenlace último de su misión. Los verdaderos testigos de Jesucristo han enfrentado rechazos y hostilidad y no se han derrumbado interiormente, porque se saben continuadores de un salvador que fue ejecutado en la cruz. El relato de los Hechos de los Apóstoles nos explica que la misión cumplida por Pablo y Timoteo está asentada en la obediencia al impulso del Espíritu de Jesús. Los misioneros cristianos no se dejan carcomer por el ansía de notoriedad ni por el afán de protagonismo. Antes bien, viven atentos a la voz del Espíritu.

ANTÍFONA DE ENTRADA Col 2, 12

Ustedes, por el bautismo, han sido sepultados con Cristo, y con él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos.
Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que te dignaste concedernos la vida celestial haciéndonos renacer por el bautismo, te rogamos que, puesto que al justificarnos nos hiciste capaces de la inmortalidad, nos concedas también llegar, con tu ayuda, a la plenitud de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

¡Ven a Macedonia y ayúdanos!

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 1-10

En aquellos días, Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo, llamado Timoteo, hijo de padre griego y de madre judía cristiana. Timoteo gozaba de muy buena fama entre los hermanos de Listra e Iconio. Pablo quiso llevarlo consigo y lo circuncidó, en atención a los judíos de aquellas regiones, pues todos sabían que su padre era pagano.
En todas las ciudades por donde iban pasando, daban a conocer las decisiones tomadas por los apóstoles y los presbíteros de Jerusalén, para que las pusieran en práctica. De esta manera las comunidades cristianas se fortalecían en la fe y el número de creyentes aumentaba cada día más.
Como el Espíritu Santo les había prohibido predicar la palabra en la provincia de Asia, Pablo y Timoteo atravesaron Frigia y Galacia. Al llegar a los límites de Misia, se propusieron ir a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Entonces atravesaron Misia y llegaron a Tróade. Por la noche, Pablo tuvo una aparición: vio a un macedonio, que de pie ante él, le rogaba: "¡Ven a Macedonia y ayúdanos!" Después de esta visión, determinamos salir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba a predicar allí el Evangelio. Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.

Del salmo 99, 2. 3. 5 R/. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Aleluya.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

ACLAMACIÓN Col 3, 1 R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.

Ustedes no son del mundo, pues, al elegirlos, yo los he separado del mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 18-21

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo.
Acuérdense de lo que les dije: 'El siervo no es superior a su señor'. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad, estas ofrendas de tu familia santa, para que, con la ayuda de tu protección, conserve los dones recibidos y llegue a poseer los eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 17, 20-21

Padre, te ruego por ellos, para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tú me has enviado, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Protege, Señor, con amor constante a quienes has salvado, para que, una vez redimidos por la pasión de tu Hijo, se llenen ahora de alegría por su resurrección. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

SAN PACOMIO DE LA TEBAIDA, del latín y copto, "el del águila" (292?-346?). Abad. Oriundo de

 

DOMINGO 10

Santos: Antonino de Florencia, obispo; Job, laico; Gordiano y Epímaco de Roma, mártires.

Blanco VI Domingo de Pascua MR p. 377 / Lecc. I, p. 223

LES HE COMUNICADO TODO

Hch 10,25-26. 34-35. 44-48; 1 Jn 4,7-10; Jn 15,9-17

El apóstol Pedro abrió brecha en la evangelización de los paganos al aceptar la invitación a comer en casa del centurión romano llamado Cornelio. Una vez que aprendió a escuchar la voz del Espíritu de Jesús, pudo desprenderse de sus prejuicios y aprendió a compadecerse de las necesidades de las personas, sin atender a su condición de raza o sus afinidades políticas o ideológicas. Además de ser extranjero, Cornelio formaba parte de un cuerpo militar al servicio del emperador. Ninguno de esos motivos impidió a Pedro coger su invitación. La repentina manifestación del Espíritu confirmó su intuición: Dios no se fija en externalidades, inventadas para preservar la identidad colectiva de cierta cultura. Dios llama a participar de su amistad a toda persona bien dispuesta, sin atender a factores externos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Is 48, 20

Con voz de júbilo, anúncienlo; que se oiga. Que llegue a todos los rincones de la tierra: el Señor ha liberado a su pueblo. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, concédenos continuar cele-brando con incansable amor estos días de tanta alegría en honor del Señor resucitado, y que los misterios que hemos venido conmemorando se manifiesten siempre en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El don del Espíritu Santo se ha derramado también sobre los paganos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 25-26. 34- 35. 44-48

En aquel tiempo, entró Pedro en la casa del oficial Cornelio, y éste le salió al encuentro y se postró ante él en señal de adoración. Pedro lo levantó y le dijo: "Ponte de pie, pues soy un hombre como tú". Luego añadió: "Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere".
Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo descendió sobre todos los que estaban escuchando el mensaje. Al oírlos hablar en lenguas desconocidas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes judíos que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los paganos.
Entonces Pedro sacó esta conclusión: "¿Quién puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?" Y los mandó bautizar en el nombre de Jesucristo. Luego le rogaron que se quedara con ellos algunos días.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97, 1. 2-3ab. 3cd-4 R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

Dios es amor.

De la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Jn 14, 23 R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Unidos a Cristo, que intercede siempre por nosotros, elevemos, hermanos, nuestras súplicas al Padre diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)
Para que el que estaba muerto y ahora vive por los siglos de los siglos conceda a la Iglesia ser, con firmeza y valentía, testimonio perseverante de su resurrección, roguemos al Señor.
Para que el resucitado, que dio a los apóstoles su paz, quiera concederla también en abundancia a todos los pueblos, roguemos al Señor.
Para que el vencedor de la muestre transforme los sufrimientos de los enfermos, de los moribundos y de todos los que sufren en aquella alegría que nunca nadie les podrá quitar, roguemos al Señor.
Para que el que tiene las llaves de la muerte y de su reino nos conceda celebrar un día su resurrección con los ángeles y los santos en su reino, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que has sido el primero en amarnos, enviándonos a tu Hijo, para que vivamos por medio de Él, escucha nuestra oración y haz que, llenos del Espíritu Santo, aprendamos a amarnos los unos a los otros como Cristo nos ha amado. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Suba hasta ti, Señor, nuestra oración, acompañada por estas ofrendas, para que, purificados por tu bondad, nos dispongas para celebrar el sacramento de tu inmenso amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 14, 15-16

Si me aman, cumplirán mis mandamientos, dice el Señor; y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que, por la resurrección de Cristo, nos has hecho renacer a la vida eterna, multiplica en nosotros el efecto de este sacramento pascual, e infunde en nuestros corazones el vigor que comunica este alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 595

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-La conexión entre el cuarto Evangelio y el relato de los Hechos de los Apóstoles es evidente. Jesús asocia a sus discípulos como amigos. No son sus empleados ni los trata como si fueran simples ejecutores de órdenes impuestas de manera distante y vertical. El que vive su vocación misionera no es un agente de una enorme compañía internacional asentada en El Vaticano, con su respectivo organigrama de direcciones y departamentos. Aunque cabe admitir que hemos quedado atrapados en ciertos periodos de la historia por una tupida red institucional que termina ahogando la fuerza del Espíritu. La vinculación personal de cada creyente con Jesús es fundamental, de ahí deriva la vocación evangelizadora. Quien haya vivido relaciones de genuina amistad, sabrá comprender que la misión cristiana nace de la íntima relación amorosa del discípulo con su Señor.

 

LUNES 11

Santos: Estela de Francia, mártir; Ignacio de Láconi, religioso. Beato Gregorio Celli, presbítero.

Blanco Feria de Pascua Semana VI Pascua MR p. 378 / Lecc. I, p. 929 Otros

PENSANDO QUE ASÍ DAN CULTO A DIOS

Hch 16,11-15; Jn 15,26-16,4

El Señor Jesús advirtió con toda crudeza sobre las amenazas terribles que pondrían en riesgo la vida de sus discípulos. El llamado a resistir en la esperanza a pesar de las dificultades, va asociado con una denuncia del fanatismo homicida, que reaparece en agrupaciones radicales como el llamado Estado Islámico. Hay quien cree dar culto a Dios, quitando la vida a otras personas. No hay mayor equívoco que ese. El fanatismo religioso produce la peor forma de deshumanización, porque quien lo practica, se siente solamente obligado a darle cuentas a su dios y a nadie más. Escribo deliberadamente dios con minúscula, porque el Dios que nos ha revelado Jesús no justifica la expansión de la fe a costa de la violencia. Demasiado tiempo lo olvidamos los cristianos en el pasado. Ahora son otros los que manosean el nombre de Dios para predicar violencia, olvidando el hermoso título del Dios que dicen honrar. Quien esté sometido al Misericordioso, no puede honrarlo incurriendo en ridículas guerras santas contra los infieles.

ANTÍFONA DE ENTRADA Rm 6, 9

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no morirá nunca. La muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios misericordioso, que por la celebración del misterio de la Pascua que nos mandaste conmemorar, experimentemos en todo tiempo su fruto. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor tocó el corazón de Lidia para que aceptara el mensaje de Pablo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 11-15

Por aquellos días, zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente, hacia Neápolis y de ahí a Filipos, colonia romana y ciudad principal de la región de Macedonia.
En Filipos nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban, había una mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos hizo esta súplica: "Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa". Y así, nos obligó a aceptar.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 149, 1-2. 3-4. 5-6a. 9b R/. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN cfr. Jn 15, 26. 27 R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes serán mis testigos. R/.

El Espíritu de verdad dará testimonio de mí.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 26-16, 4

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, los dones que, jubilosa tu Iglesia te presenta, y puesto que es a ti a quien debe su alegría, concédele también disfrutar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 20, 19

Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dirige, Señor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y concédele llegar un día a la gloria incorruptible de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.


MARTES 12

Santos: Domingo de la Calzada, laico. Beata Imelda Lambertini, virgen.

Blanco / Rojo Feria de Pascua o Santos Nereo y Aquileo o San Pancracio mártires. MR p. 711. 886 / Lecc. I, p.

Eran soldados en tiempo del emperador Diocleciano. De acuerdo con los informes que nos da el Papa Dámaso, no eran aún cristianos cuando estalló la persecución; pero el valor de los mártires los impulsó a creer en Jesucristo. Fueron degollados en Roma (304).

LES CONVIENE QUE YO ME VAYA

Hch 16,22-34; Jn 16,5-11

Las despedidas definitivas no son fáciles de asumir, sobre todo cuando hay una íntima relación amorosa entre los que se ven obligados a separarse. Jesús anuncia su pronta partida y eso entristece a sus discípulos. Por esa razón los prepara con anticipación para cuando tal separación se verifique. Más allá de que extrañarnos a las personas que aprendemos a querer entrañablemente, hemos de reconocer que la verdadera amistad y el verdadero amor superan la distancia. Jesús cumplirá su obra, entregará su vida al límite y viviendo de tal manera, aleccionara a sus discípulos para que vivan en libertad, dispuestos a entregarse completamente. De esa misma dinámica serán testigo Pablo y Silas, cuando testimonien el Evangelio de Jesús en la colonia romana de Filipos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 25,34

Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino, preparado para ustedes desde la creación del mundo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, ya que hemos conocido la fortaleza con la cual confesaron la fe los gloriosos mártires Nereo y Aquileo, concédenos experimentar su piedad al interceder por nosotros ante ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 22-34

En aquellos días, la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada para matarse. Pero entonces Pablo le gritó: "No te hagas ningún daño; aquí estamos todos". El carcelero pidió una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y les preguntó: "¿Qué debo hacer para salvarme?". Ellos le contestaron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia". Y les explicaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa. El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 137, 1-2a. 2bcd-3. 7c-8 Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN cfr. Jn 16, 7. 13 Rh Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guiando hacia la verdad plena, dice el Señor. R/.

Si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 5-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: `¿A dónde vas?'. Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando El venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al conmemorar la muerte dichosa de tus justos, te ofrecemos, Señor, aquel mismo sacrificio en el que tuvo su origen todo martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN cfr. Ap. 2,7

Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar en este divino banquete la celestial victoria de los santos mártires Nereo y Aquileo, te pedimos, Señor, que concedas la victoria a quienes nos alimentamos con este pan de vida, y que, ya vencedores, nos lleves a comer del árbol de la vida en el paraíso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 13

Nuestra Señora de Fátima

Santos: Eutimio "el Grande" de Palestina, ermitaño; Inés de Poitiers, abadesa.

Blanco Feria de Pascua MR p. 712.876 / Lecc. 1, p. 933
El 13 de mayo de 1917, en Coya de Iría, Portugal, tuvo lugar la primera aparición de la santísima Virgen a tres pastorcitos: Lucía, de diez años, Francisco, de ocho, y Jacinta, de siete. El 13 de mayo de 2000, el Papa Juan Pablo II declaró beatos a Jacinta y Francisco durante su viaje al santuario de las apariciones. En este día contemplamos a la que, en el orden de la gracia, en nuestra Madre clementísima, quien suscita en muchos fieles la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones.

EL ESPÍRITU DE LA VERDAD LOS IRÁ GUIANDO

Hch 17,15-16.22-18,1; Jn 16,12-15

Jesús se despide de sus discípulos y les promete el envío del Espíritu como intérprete y asistente para las horas oscuras que sobrevendrán. No es una frase diplomática ni un motivo sentimental, sino una ver-dadera necesidad. Necesitamos la guía del Espíritu. Son demasiados los cambios sociales e ideológicos que aceleradamente experimenta la sociedad en medio siglo como para seguir repitiendo de forma rutinaria las mismas prédicas y sermones. No se trata de adelgazar la esencia del Evangelio, sino de discernir cómo atender a la voz del Espíritu que resuena simultáneamente en las páginas del Evangelio y en las páginas de la historia humana. El apóstol san Pablo era un atento oyente de la Palabra, y se presentó en Atenas para llevar el Evangelio de Jesús y para conseguirlo, se puso a leer los signos de los tiempos presentes en la sociedad ateniense.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 29,12

Cambiaste mi llanto en gozo, Señor, y me vestiste de fiesta. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios y Padre nuestro, que nos diste a la Madre de tu Hijo como Madre nuestra, concédenos que, preservando en la penitencia y en la oración a favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la ciudad de
Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el Areópago y dijo:
"Atenienses: Por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos, encontré un altar con esta inscripción: 'Al Dios desconocido'. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en Él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque Él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
De un solo hombre sacó todo el género humano para que habitara toda la tierra, determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a Él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, ya que en Él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: 'Somos de su mismo linaje'.
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por Él, y ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos". Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: "De esto te oiremos hablar en otra ocasión". Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 148, 1-2. 11-12. 13.14 R/. La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 16 R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.

El Espíritu de verdad los irá guiando hasta la verdad plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la ver-dad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. El me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, la ofrenda de nuestra humildad que, llenos de alegría, te presentamos al celebrar la conmemoración de la santísima Virgen María y concédenos que, asociados al sacrificio de Cristo, recibamos el consuelo en la vida presente y los gozos de la salvación eterna. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio I-III y IV de santa María Virgen en la conmemoración, pp. 526.528 y 529, o bien, H y V pp. 527 y 530.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Alégrate, Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos con los sacramentos pascuales, te rogamos, Señor, que quienes celebramos la memoria de la Madre de tu Hijo, manifestemos la vida de Jesús en nuestra carne mortal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 14

Santos: María Dominga Mazzarello, cofundadora; Miguel Garicoits, fundador.

Rojo Fiesta de San Matías, Apóstol MR p. 712 / Lecc. I, p. 1017 [ Cuando la solemnidad de la Ascención del Señor pasa al Domingo]

Siguió a Jesús "desde que éste fue bautizado hasta su ascensión". Por este motivo, cuando Judas desertó y hubo necesidad de completar el número de los doce Apóstoles, Pedro lo propuso para que se uniera al grupo apostólico y "se convirtiera en testigo de la resurrección" del Señor.

EL AMOR MÁS GRANDE

Hch 1,5-17.20-26, Jn 15,9-17

El Señor Jesús podría dirigirse a sus discípulos con palabras demandantes como las que escuchamos en este fragmento del cuarto Evangelio: amar hasta la entrega de la propia vida. Había vivido la donación de sí mismo de manera congruente, dejando atrás vínculos familiares, oficio y un relativo bienestar personal, para ponerse al servicio del Reinado de Dios. Había comprendido que la hora de entregarse por entero había llegado y lo había asimilado. No se encerró en su propia seguridad personal, sino que empeñó su vida a favor de sus hermanos. El relato de los Hechos forma un claroscuro al presentarnos a la figura de Judas, quien no acató la voluntad del Padre, sino que pretendió imponer la propia, alejándose del testimonio precioso del Maestro que lo había llamado a permanecer con Él.

ANTÍFONA DE ENTRADA Jn 15, 16

No son ustedes los que me han elegido, se dice el Señor; yo soy quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que asociaste a san Matías al colegio de los Apóstoles, concédenos, por su intercesión, que, teniendo la dicha de ser amados por ti, merezcamos ser contados entre tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: I, 15-17. 20-26

En aquellos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos, que eran unos ciento veinte, y dijo:
"Hermanos, tenía que cumplirse aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca de David, hizo una predicción tocante a Judas, quien fue el que guio a los que apresaron a Jesús. Él era de nuestro grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros este ministerio. Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su morada quede desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe otro. Hace falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de la ascensión".
Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre "el Justo", y a Matías, y se pusieron a orar de este modo: "Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra a cuál de estos dos has elegido para desempeñar este ministerio y apostolado, del que Judas desertó para irse a su propio lugar". Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 112, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8 R/. Lo puso el Señor entre los jefes de su pueblo. Aleluya.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Jn 15, 16 R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta con devoción en la festividad de san Matías, y, por ellos, fortalécenos con el poder de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I o II de los Apóstoles, pp. 531-532

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 12

Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado, dice el Señor. (T. P. Aleluya.)

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que das con abundancia a tu familia, estos dones celestiales, por la intercesión de san Matías dígnate recibirnos en la claridad de tu luz, para que tengamos parte con los santos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 602.

 

VIERNES 15

Santos: Juana de Lestonnac, fundadora. Beato Andrés Abellón, presbítero.

Blanco Feria o memoria de San Isidro Labrador MR p. 714. 921 / Lecc. 1, p. 945

Nació cerca de Madrid. Fue labrador, trabajó la tierra de sol a sol y murió en la pobreza. Nunca fue a la escuela, pero del contactó íntimo y constante con Dios aprendió una gran serenidad de carácter. Recibía a todos los pobres que se presentaban en su casa. Murió a los 60 años (1130). Especialmente el mundo campesino le tiene gran veneración.

CUANDO UNA MUJER VA A DAR A LUZ

Hch 18,9-18; Jn 16,20-23

Sin duda alguna, el discurso de despedida del Señor Jesús resultó extraño y hasta paradójico para los discípulos. Nadie que ame a otra persona podrá negar que las separaciones de los que se aman producen tristeza. La manera velada en que Jesús anunciaba su próxima muerte debía preparar el ánimo de los discípulos. La noticia más decisiva sin embargo, era otra: Jesús y los suyos se volverían a ver y entonces, la alegría sería superior a la tristeza. En este pasaje advertimos un aprendizaje, los logros significativos implican un tiempo de esfuerzo y esperanza. La plenitud de vida que traerá la resurrección no podría entenderse sin la entrega de Jesús. La misión evangelizadora que realiza el apóstol Pablo en Corinto no estuvo exenta tampoco de dificultades. Insultos, acusaciones judiciales y ataques violentos en su contra no escasearon. Como tampoco escaseó la asistencia del Espíritu para animarlo y sostenerlo en los momentos adversos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 20,2-3

De tu poder, Señor, se alegra el justo, se alegra en el triunfo que les has dado. Le otorgaste lo que él tanto anhelaba. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que en la humildad y sencillez de san Isidro Labrador nos dejaste un ejemplo de vida oculta con Cristo en ti, concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea también una plegaria de alabanza a tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18

En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo. Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46, 2-3. 8-9.10 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegimos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

ACLAMACIÓN cfr. Lc 24, 46. 26 12/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.

Nadie podrá quitarles su alegría.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por esta ofrenda que te presentamos, Señor, en la conmemoración de San Isidro, concede a tus fieles los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 16,33

El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que los sacramentos recibidos, Señor, en la conmemoración de San Isidro, santifiquen nuestras mentes y nuestros corazones, para que merezcamos participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 16

Santos: Gemma Galgani, virgen. Beato Vladimir Ghika, mártir.

Blanco Feria o Memoria de San Juan Nepomuceno MR p. 714. 888 / Lecc. I, p. 947 Primeras Vísperas del Domingo VII de Pascua o de la Ascensión del Señor.

Nació en Bohemia (República Checa) en 1350. Su padre era juez. Ya a los 20 años era "notario del tribunal eclesiástico". Fue ocupando diferentes cargos hasta llegar a vicario general del arzobispado de Praga. Se dedicaba a ayudar especialmente a los pobres y humildes. Como el rey cometía innumerables abusos de autoridad, el arzobispo lo excomulgó. El rey, enfurecido, se ensaño contra los cristianos: una de las primeras víctimas fue Juan Nepomuceno, torturado por órdenes reales (16 de mayo de 1393).

HABLARLES DEL PADRE CLARAMENTE

Hch 18,23-28; Jo 16,23-28

Al término del discurso de despedida el Señor Jesús se decide a hablar con toda claridad a los discípulos. Ya no utilizará imágenes y metáforas para anunciar su próxima partida. El tiempo de la presencia física y terrenal de Jesús ha terminado, en adelante comenzará una nueva etapa en la comunicación de los creyentes con Dios. Será un diálogo sin intermediarios, el Padre quiere tanto a sus hijos que los escuchará antes de que se dirijan a él. Es el diálogo sin palabras que solo establecen quienes se aman profundamente. En cierto sentido la comunidad cristiana de Éfeso también vive una experiencia comunicativa interesante: los discípulos acogen como hermano a Apolo, un judío convertido que interpreta inteligentemente las Escrituras desde la óptica cristiana, sirviendo de manera inteligente en la difusión del Evangelio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. 4 Esd 2, 35

Una luz eterna, Señor, brillará para tus mártires y vivirán para siempre. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que otorgaste a san Juan Nepomuceno valor para morir y no ceder ante los perseguidores, concédenos su fortaleza para callar por tu amor cuanto pueda lesionar al prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El judío Apolo demostró, por medio de la Escritura, que Jesús es el Mesías.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 23-28

En aquellos días, después de haber estado en Antioquía algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos. Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a Éfeso. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan. Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho, con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era el Mesías.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46, 2-3. 8-9.10 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham, porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 16, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre, dice el Señor. R/.

El Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, el sacrificio de reconciliación y alabanza que ofrecemos a tu majestad en la conmemoración del santo mártir san Juan Nepomuceno, para que nos lleve a obtener el perdón y nos haga permanecer en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 12, 24

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero, si muere, da fruto abundante. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar con alegría esta festividad y habiendo recibido tus dones celestiales, te pedimos, Señor, que concedas, a quienes en este divino banquete proclamamos la muerte de tu Hijo, que podamos participar, con los santos mártires de su resurrección y de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.


DOMINGO 17

La Ascensión del Señor

Santos: Pascual Bailón, religioso; Julia Salzano, fundadora.

Blanco-MR p. 383 vigilia. 385 del día / Lecc. I, p. 936; LH solemnidad.

EL SEÑOR JESÚS FUE LLEVADO AL CIELO

Hech 1,1-11; Ef 4,1-13; Mc 16,15-20

La primera y la tercera lectura se ocupan directamente del tema de la Ascensión del Señor a los cielos. Obviamente, no se está hablando de un desplazamiento espacial. Hablar de la ascensión es recurrir a un tipo de lenguaje simbólico que pretende afirmar que Jesús resucitado ha pasado de una existencia terrenal marcada por la fragilidad y la corporeidad y ha ingresado a otro tipo de existencia, totalmente trascendente, que no está atrapada en los confines del espacio y del tiempo. Jesús asciende al cielo y participa de la plenitud de la vida. Este evento no debería distraer a los primeros cristianos, tratando de buscar los rastros de su partida. Justamente porque Jesús ha vuelto a la dimensión trascendente podrá hacerse manifiesto en medio de los suyos, sin necesidad de rasgos sensibles, con el fin de acompañarlos en el cumplimiento de su misión.

MISA DE LA VIGILIA

Esta Misa se dice en la tarde del día que precede a la solemnidad, ya sea antes o después de las primeras

Vísperas de la Ascensión.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 67, 33. 35

Canten a Dios, reinos de la tierra, toquen para el Señor, que asciende sobre los cielos; su majestad y su poder resplandecen sobre las nubes. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno, cuyo Hijo subió hoy al cielo en presencia de sus Apóstoles, te pedimos nos concedas que él, de acuerdo a su promesa, permanezca siempre con nosotros en la tierra, y nos permita vivir con él en el cielo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
En la celebración de la Misa de la Vigilia se utiliza el mismo formulario de lecturas que en la Misa del día de la Ascensión del Señor, tal como aparecen en las páginas que siguen.

Se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, cuyo Unigénito, nuestro mediador, vive para siempre y está sentado a tu derecha para interceder por nosotros, concédenos acercarnos llenos de confianza al trono de la gracia y obtener así tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Hb 10, 12

Cristo ofreció un solo sacrificio por el pecado, y se sentó para siempre a la derecha de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que los dones que hemos recibido de tu altar, enciendan en nuestros corazones el deseo de la patria celeste, para que, siguiendo las huellas de nuestro Salvador, tendamos siempre a la meta a donde nos ha precedido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 596

MISA DEL DÍA

ANTÍFONA DE ENTRADA Hch 1, 11

Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, rebosar de santa alegría y, gozosos, elevar a ti fervorosas gracias ya que la ascensión de Cristo, tu Hijo, es también nuestra victoria, pues a donde llegó él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Se fue elevando a la vista de sus apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?" Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46, 2-3. 6-7. 8-9 R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.

Lo hizo sentar a su derecha en el cielo.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 17-23

Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo.
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Mt 28, 19. 20 R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, dice el Señor, y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.

Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

Del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Pongamos, hermanos, nuestra mirada en Jesús, nuestro gran sacerdote, que ha atravesado el cielo para interceder por nosotros, y pidámosle por las necesidades de todos los hombres diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)
Para que Cristo, desde el trono de su gloria, venga en ayuda de su Iglesia, que lucha en medio de las dificultades del mundo, y no permia que sus fieles se dejen cautivar por los bienes de la tierra, roguemos al Señor.
Para que Jesús, el Señor, que prometió que, al ser elevado sobre la tierra, atraería a todos hacia sí, revele su nombre a los hombres que aún no lo conocen, roguemos al Señor.
Para que el Señor, que con su triunfo ha glorificado nuestra carne colocándola cerca de Dios Padre, llene de esperanza a los que sufren enfermedades en el cuerpo o angustias en el espíritu, roguemos al Señor.
Para que el Señor, elevado al cielo, nos envíe el Espíritu Santo, para que nos enseñe a amar los bienes de arriba a no dejarnos cautivar por las cosas de la tierra, roguemos al Señor.
Dios, Padre todopoderoso, que has resucitado a Cristo, tu Hijo, y los has hecho Señor del universo, reconoce la voz de tu amado en las oraciones de la Iglesia y concédenos lo que, te hemos pedido. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al ofrecerte, Señor, este sacrificio en la gloriosa festividad de la ascensión, concédenos que por este santo intercambio, nos elevemos también nosotros a las cosas del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de la Ascensión, pp. 505-505

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que nos permites participar en la tierra de los misterios divinos, concede que nuestro fervor cristiano nos oriente hacia el cielo, donde ya nuestra naturaleza humana está contigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, p. 596

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cierto aire nostálgico se respira en este relato de la Ascensión del Señor a los cielos que nos presenta el libro de los Hechos. La mirada de los discípulos se pierde en la inmensidad del horizonte queriendo recuperar un rasgo de la presencia física del resucitado. Un cambio de paradigma ha tenido lugar: no se le volverá a contemplar en su apariencia corpórea, sino que se sentirá su presencia espiritual y mística. En esta cultura que valora desmedidamente las evidencias empíricas resulta imposible imaginar un encuentro espiritual y no sensible entre los discípulos y el resucitado. Es necesario a aprender a descifrar el silencio y la ausencia, captando la dimensión manifestativa de la realidad, y discernir los signos de su presencia. Jesús está vivo en la vida de hombres y mujeres que ponen en riesgo su vida, sirviendo por poner un ejemplo, como agentes sanitarios en un hospital de enfermos de ébola en Liberia o en una casa de migrantes en Oaxaca o Tamaulipas.

LUNES 18

Santos: Félix de Cantalice, religioso. Beata Blandina Merten, religiosa.

Blanco Feria de Pascua o Memoria de San Juan 1, Papa y mártir MR p. 715. 888 / Lecc. I, p. 949 LH Propios del Tiempo Pascual. 3a Semana del Salterio.

EL PADRE ESTÁ CONMIGO

Hch 19,1-8; Jn 16,29-33

El Señor Jesús fue advirtiendo los signos de la desbandada en el grupo de los discípulos, más no por eso se desmoronó interiormente. Él sabía en quien había confiado, sentía la presencia fortificante del Padre a su lado y por eso resistía a las hostilidades de sus adversarios que pretendían eliminarlo creyendo que era un blasfemo. Más aún, Jesús animaba a sus discípulos para que enfrentaran las persecuciones con serenidad, a sabiendas que Él mismo había vencido al mundo de la jerarquía sacerdotal, que lo perseguía encarnizadamente. El Pentecostés de Éfeso, es una nueva manifestación de la vitalidad espiritual de las comunidades cristianas. Los que habían sido discípulos del Bautista, confesaron a Jesús como su Señor, se bautizaron y recibieron la fuerza del Espíritu al momento del bautismo.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este es el varón que no fue abandonado por Dios en el día del combate; recibirá su corona, porque cumplió fielmente los mandatos del Señor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, recompensa de las almas fieles, que consagraste este día con el martirio del Papa san Juan primero, escucha las plegarias de tu pueblo y concede que, quienes veneramos sus méritos, imitemos la constancia de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8

En aquellos días, mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de Galacia y Frigia y bajó a Éfeso. Encontró allí a unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: "Ni siquiera hemos oído decir que exista el Espíritu Santo". Pablo replicó: "Entonces, ¿qué bautismo han recibido?". Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de arrepentimiento, pero advirtiendo al pueblo que debían creer en aquel que vendría después de Él, esto es, en Jesús".
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67, 2-3. 4-5ac. 6-7ab R/. Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.

ACLAMACIÓN Col 3, 1 R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.

Tengan valor, porque yo he vencido al mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 29-33

En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios".
Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, el sacrificio de reconciliación y alabanza que ofrecemos a tu majestad en la conmemoración del papa san Juan primero, para que nos lleve a obtener el perdón y nos haga permanecer en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 115, 15

A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus amigos. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al celebrar con alegría esta festividad y habiendo recibido tus dones celestiales, te pedimos, Señor, que concedas, a quienes en este divino banquete proclamamos la muerte de tu Hijo, que podamos participar, con los santos mártires de su resurrección y de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 19

Santos: Pedro Celestino, Papa; Francisco Coll y Guitart, fundador. Beato Rafael Luis Rafiringa, Hermano de las Escuelas Cristianas.

Blanco Feria de Pascua VII Semana MR p. 397 / Lecc. I, p. 954

EN NADA ME HE RETRAÍDO

Hch 20,17-27, Jn 17,1-11

El tono de ambos discursos de despedida es de satisfacción y confianza. Tanto el Señor Jesús como el apóstol san Pablo están convencidos que han culminado su misión en esta tierra. El apóstol convoca a los presbíteros y responsables de las iglesias de Éfeso y declara que trabajó tan intensamente en la evangelización, que no se abstuvo de realizar nada que fuera útil al Evangelio. Misión satisfactoriamente cumplida. El Señor Jesús sabe que ha culminado su misión, ha conseguido manifestar la gloria del Padre, realizando una misión evangelizadora, marcada por la misericordia, la entrega de sí mismo y la cercanía con su Padre. La dicha profunda de quien culmina su vida, sabiendo que la propia vocación ha sido cumplida con creces, se hace patente en Jesús y en el apóstol de las naciones.

ANTÍFONA DE ENTRADA Jr 3, 15

Yo soy el primero y el último, yo soy el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Dios omnipotente y misericordioso, que venga a nosotros el Espíritu Santo, que se digne habitar en nuestros corazones y nos perfeccione como templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Quiero llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27

En aquellos días, hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer día en que puse el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente y en las casas, y para exhortar con todo empeño a judíos y griegos a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber qué sucederá allá. Sólo sé que el Espíritu Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan cárceles y tribulaciones. Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa es llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús: anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino de Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su totalidad el plan de Dios".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67, 10-11.20-21 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede librarnos de la muerte. R/.

ACLAMACIÓN cfr. Jn 14, 16 R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.

Padre, glorifica a tu Hijo.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado. Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las súplicas de tus fieles junto con estas ofrendas que te presentamos, para que, lo que celebramos con devoción, nos lleve a alcanzar la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Ascensión, pp. 504-505.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 20, 28

El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al recibir, Señor, el don de estos sagrados misterios, te suplicamos humildemente que lo que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya, nos aproveche para crecer en nuestra caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 20

Santos: Áurea de Ostia, mártir; Columba de Rieti, laica.

Blanco Feria o Memoria de San Bernardino de Siena MR p. 715. 904 / Lecc. I, p. 954

Se puede decir que este franciscano prosiguió la obra del dominico Vicente Ferrer, como predicador popular que exhortaba a los cristianos a levantar la vista por encima de los conflictos de este mundo. Desde Milán hasta Roma recorría aldeas y ciudades predicando el amor infinito de Dios y ofreciendo el nombre de Jesús como la protección para toda clase de males.

NO PERTENECEN AL MUNDO

Hch 20,28-38; Jn 17,11-19

El apóstol San Pablo mira con la frente en alto a los cristianos y dirigentes de la Iglesia de Éfeso porque sabe que las motivaciones que lo animaron a realizar su misión evangelizadora fueron honestas y transparentes; de su parte no hubo búsqueda de honores o beneficios económicos. El lema que guió su labor misionera tiene un arraigo netamente evangélico: "hay más dicha en dar que en recibir". En lo sucesivo los cristianos de esa Iglesia quedarán confiados al cuidado de Dios y del Evangelio. Un pastor que evangeliza integralmente a la comunidad no fomenta relaciones de dependencia infantil. En el mismo sentido, el Señor Jesús confía a sus discípulos al cuidado amoroso del Padre. Como los discípulos no se adecuan a los valores mundanos, sufrirán hostigamiento y rechazo. En esa hora adversa tendrán que aprender a sentirse seguros en las manos del Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Éstos son los hombres santos que se hicieron amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tú que diste a san Bernardino de Siena, presbítero, un extraordinario amor al santo nombre de Jesús, concédenos también a nosotros, por su intercesión y sus méritos, vivir siempre inflamados por el espíritu de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora los dejo en manos de Dios, que puede hacerlos crecer y alcanzar la herencia prometida.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38

En aquellos días, Pablo dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso: "Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó pastores el Espíritu Santo, para apacentar a la Iglesia que Dios adquirió con la sangre de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre ustedes lobos rapaces, que no tendrán piedad del rebaño y sé que, de entre ustedes mismos, surgirán hombres que predicarán doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de sí. Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años, ni de día ni de noche he dejado de aconsejar, con lágrimas en los ojos, a cada uno de ustedes.
Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra salvadora, la cual tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia prometida. Yo no he codiciado ni el oro ni la plata ni la ropa de nadie. Bien saben que cuanto he necesitado para mí y para mis compañeros, lo he ganado con mis manos. Siempre he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se debe a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más felicidad en dar que en recibir' ".
Dicho esto, se arrodilló para orar con todos ellos. Todos se pusieron a llorar y abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo, porque les había dicho que no lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta el barco. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67, 29-30.33-35a.35bc.36c R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántenle al Señor, reyes de la tierra, denle gloria al Señor que recorre los cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: "Glorifiquen a Dios". R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea nuestro Dios. R/.

ACLAMACIÓN cfr. Jn 17, 17 R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

Padre, que ellos sean uno, como nosotros.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 11-19

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Dios todopoderoso, las ofrendas que presentamos en la festividad de san Bernardino de Siena, y concédenos expresar en la vida los misterios de la pasión del Señor, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ez 34, 15

Yo mismo apacentaré a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por la eficacia de este sacramento, confirma, Señor, a tus siervos en la verdad de la fe, por la que san Bernardino de Siena nunca cesó de trabajar, dedicándole toda su vida, para que en todas partes la profesemos, de palabra y de obra. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 21

Santos: Eugenio de Mazenod, fundador; Timoteo de Mauritania, mártir.

Rojo Memoria Obligatoria Santos Cristóbal Magallanes, Presbítero y Compañeros, Mártires* MR p. 716 y 887 / Lecc. I, p. 956

Del año 1915 a 1937, y principalmente en la persecución religiosa de 1926 a 1929, veinticinco mexicanos: 22 sacerdotes diocesanos y tres laicos, se distinguieron entre los cientos de cristianos sacrificados en México por los enemigos de la fe católica. Con admirable constancia preservaron fieles a su compromiso bautismal y a su identidad sacerdotal y ofrecieron su vida por Cristo Rey y santa María de Guadalupe, en diversos lugares de la diócesis de Aguascalientes. Autlán, Colima, Chihuahua, Chilpancingo-Chilapa, Durango, Guadalajara, Morelia, San Juan de los Lagos y Zacatecas.

QUE TODOS SEAN UNO

Hch 22,30; 23,6-11; Jn 17,20-26

La oración sacerdotal de Jesús gira en torno al tema de la unidad de los cristianos. Jesús ruega al Padre para que sus seguidores se mantengan unidos en lo esencial, es decir, en el amor fraterno. Nunca ha dejado de haber diferencias menores en la comprensión y la aplicación concreta del mensaje evangélico dentro de la comunidad eclesial. Aunque en ciertas ocasiones conocimos, que a partir del mensaje cristiano, unos se convirtieron en defensores de los derechos de los pueblos indígenas (Bartolomé de las Casas) y otros, fueron tenaces abogados del uso de la fuerza para evangelizar a los pueblos originarios (Ginés de Sepúlveda). Cuando el Evangelio se mezcla con los asuntos políticos y económicos provoca conflictos, es necesario discernir en cada momento histórico, cuáles son las formas genuinas y espurias de actualizar el Evangelio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ap 12, 11

Estos son los santos que triunfaron por la sangre del Cordero, y su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte, por eso reinan con Cristo eternamente. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a san Cristóbal Magallanes, presbítero, y a sus compañeros, que fueran fieles a Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que, perseverando en la confesión de la fe verdadera, podamos ser siempre fieles a los mandatos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Tendrás que dar testimonio de mí en Roma.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11

En aquellos días, el comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos.
Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos, exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos".
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten ambas cosas.) Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?".
El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.
En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también tendrás que darlo en Roma".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 15, 1-2a.5 7-8. 9-10. 11 R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con El a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.

ACLAMACIÓN Jn 17, 21 R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno. Así el mundo creerá que tú me has enviado, dice el Señor. R/.

Que su unidad sea perfecta.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, dirige tu mirada con serena piedad sobre los presentes dones, de manera que los inunde la bendición del Espíritu Santo y susciten en nuestros corazones aquel intenso amor con el cual los santos mártires Cristóbal Magallanes y Compañeros vencieron en su cuerpo todos los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los santos mártires, MR p. 535

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN 2 Tm 2, 11-12

Si morimos con Cristo viviremos con él; si con él perseveramos, con él también reinaremos. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos con el alimento de este único pan, te rogamos humildemente, Señor, al conmemorar a los santos mártires Cristóbal Magallanes y Compañeros, que nos afiances siempre en tu amor y nos concedas llevar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor. * San Cristóbal Magallanes Jara Nació en Totatiche, Jal. (Arquidiócesis de Guadalajara), el 30de julio de 1869. Párroco de su tierra natal. Sacerdote de fe ardiente, prudente director de sus hermanos sacerdotes y pastor lleno de celo que se entregó a la promoción humana y cristiana de sus feligreses. Misionero entre los indígenas huicholes y ferviente propagador del Rosario a la Santísima Virgen María. Las vocaciones sacerdotales eran la parte más cuidada de su viña. Cuando los perseguidores de la Iglesia clausuraron el Seminario de Guadalajara, él se ofreció para fundar en su parroquia un Seminario con el fin de proteger, orientar y formar a los futuros sacerdotes y logró abundante cosecha. E125 de mayo de 1927 fue fusilado en Colotlán, Jal. (Diócesis de Zacatecas). Frente al verdugo confortó a su ministro y compañero de martirio, Padre Agustín Caloca, diciéndole: «Tranquilízate, hijo, sólo un momento y después el cielo». Luego dirigiéndose a la tropa, exclamó: «Yo muero inocente, y pido a Dios que mi sangre sirva para la unión de mis hermanos mexicanos». (Vatican.va)
* San Agustín Caloca Cortés Nació en San Juan Bautista del Teúl, Zac. (Arquidiócesis de Guadalajara), el 5 de mayo de 1898. Ministro en la parroquia de Totatiche y Prefecto del Seminario Auxiliar establecido en la misma población, para quienes fue un modelo de pureza sacerdotal. Fue hecho prisionero después de ayudar a escapar a los seminaristas y conducido a la misma prisión en donde se encontraba su párroco el Sr. Cura Magallanes. Un militar, en atención a su juventud, le ofreció la libertad, pero no aceptó si no la concedían también al señor Cura. Frente al pelotón encargado de su ejecución, la actitud y las palabras de su párroco lo llenaron de fortaleza y pudo exclamar: «Por Dios vivimos y por Él morimos». Sufrió el martirio el 25 de mayo de 1927 en Colotlán, Jalisco (Diócesis de Zacatecas, Zac.). Frente al verdugo tuvo la fuerza de confortar a su ministro y compañero de martirio, que lo consoló, diciéndole: «Reanímate, Dios quiere mártires; un momento, Padre, y estaremos en el cielo». Después volviéndose a las tropas exclamó: «Soy y muero inocente y pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de mexicanos desunidos». (Vatican.va)

 

VIERNES 22

Santos: Juan de Parma, abad; Joaquina de Vedruna, fundadora.

Blanco Feria de Pascua o memoria de Santa Rita de Casia, religiosa. MR p. 716 y 932 / Lecc. 1, p. 959

Nació en Roccaporena en 1381. A pesar de sentirse llamada a la vida religiosa, atendió a la voluntad de sus padres —buscando con esto agradar a Dios— y se casó con un hombre que resultó ser violento, y a quien toleró pacientemente sus crueldades durante 18 años, reconciliándolo finalmente con Dios. Al morir su marido y sus dos hijos, ingresó en el monasterio de la Orden de San Agustín en Casia, de la Umbría italiana, y dio a todos ejemplo sublime de paciencia y de amor a Jesucristo. Murió el 22 de mayo de 1457.


PABLO SOSTIENE QUE ESTÁ VIVO

Hch 25,13-21: Jn 21,15-19

Pedro y Pablo fueron dos pilares fundamentales en la propagación del mensaje cristiano. El cuarto Evangelio nos presenta el relato de la reconciliación entre el pescador de Betsaida y el Señor Jesús; la triple pregunta sobre el amor de Pedro a Jesús evoca la triple negación. Pedro parece haber comprendido la lección de humildad y confianza en Dios. Habiendo recuperado la confianza en sí mismo y en la misericordia divina, vivirá como roca firme, confirmando en la fe a sus hermanos. Por su parte el apóstol san Pablo testimonió el Evangelio en circunstancias marcadas por el desafío y la creatividad. Compareció ante autoridades de los más distintos rangos y atribuciones y siempre confesó con enorme libertad y valentía su adhesión al Evangelio de Jesús resucitado. Agripa insistía en considerar a Jesús como un difunto. Pablo en cambio, lo reconocía como el Señor de la vida.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Pr 14, 1-2

Esta es la mujer sabia, que edificó su casa, y caminó en santo temor de Dios por el sendero recto. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, la fortaleza y sabiduría de la cruz con las que te dignaste enriquecer a santa Rita de Casia, para que, padeciendo con Cristo en la tribulación, podamos participar más íntimamente en su misterio pascual. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo asegura que está vivo un hombre llamado Jesús, que había muerto.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21

En aquellos días, el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea para saludar a Festo. Como se detuvieron algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas palabras:
"Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya condenación me pidieron los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo les respondí que no era costumbre romana condenar a ningún hombre, sin carearlo antes con sus acusadores, para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al asunto, me senté en el tribunal al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre. Los acusadores que se presentaron contra él, no le hicieron cargo de ninguno de los delitos que yo sospechaba. Se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un tal Jesús, ya muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo qué determinación tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió ser juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera enviárselo".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 102, 1-2. 11-12. 19-20ab R/. Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes. R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 26 R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira las ofrendas de tu pueblo, Señor, y concédenos que, al ofrecerlas con fervor en honor de santa Rita de Casia, recibamos la ayuda necesaria para la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 12, 50

Todo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, saciados con los dones que acabamos de recibir en esta festividad de santa Rita de Casia, concédenos quedar purificados por su eficacia y fortalecidos por su auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 23

Santos: Desiderio de Langres, obispo y mártir; Juana Antida Thouret, fundadora; Juan Bautista Rossi, presbítero.

Blanco Feria de Pascua Misa Matutina MR p. 398 / Lecc. I, p. 961 LH. I Vísperas de la Solemnidad de Pentecostés, todo propio. Tomo II: p. 1033 Para los fieles: p. 356. Edición popular: pp. 452 y 289.

DOS TESTIGOS EJEMPLARES

Hch 28,16-20,30-31; Jn 21,20-25

El cierre del Evangelio de san Juan y de los Hechos de los apóstoles tienen un aire de familia, en ambos libros encontramos una referencia expresa al testimonio capital que rindieron algunos de sus protagonistas. La comunidad que acogió este Evangelio como mensaje de la verdad, avaló que dicha obra estaba respaldada por el testimonio del discípulo amado. Por su parte San Pablo visita a la comunidad judía de Roma para compartirles su esperanza más profunda. Él ha vivido como servidor de la esperanza de Israel. A partir de su encuentro con el resucitado esa esperanza no tiene otro cimiento que a Jesús de Nazaret, que se entregó por nuestra salvación. San Pablo había cifrado su vida religiosa en el cumplimiento escrupuloso de la ley mosaica. Todo ese edificio construido a lo largo de su vida, se derrumbó cuando encontró la piedra angular: Jesucristo, anunciado por Moisés y los profetas.

ANTÍFONA DE ENTRADA Hch 1, 14

Los discípulos perseveraban unidos en la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de los parientes de éste. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que quienes hemos celebrado estas fiestas pascuales, mantengamos, por tu gracia, su efecto en nuestra conducta y en toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo permaneció en Roma y predicaba el Reino de Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31

En aquellos días, cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular, con un soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó a los judíos principales, y una vez reunidos, les dijo: "Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos, después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido verlos y hablar con ustedes, pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de Israel".
Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo, el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 10, 4.5.7 R/. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada, los ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada. R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Jn 16, 7. 13 R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y él los irá guiando hasta la verdad plena, dice el Señor. R/.

Éste es el discípulo que ha escrito estas cosas, y su testimonio es verdadero.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?' Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¿qué va a pasar con éste?" Jesús le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme".
Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: 'Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'
Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que el Espíritu Santo, al descender sobre nosotros, nos disponga para estos divinos misterios, ya que por él recibimos el perdón de los pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 16, 14

El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de mí, dice el Señor, lo que les irá comunicando. Aleluya

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Acoge, Señor, compasivo, nuestras súplicas y así como hemos pasado de los antiguos misterios a los nuevos, así también, superado el viejo pecado, quedemos renovados por la santificación de nuestras almas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 24

Domingo de Pentecostés

Nuestra Señora María Auxiliadora

Santos: Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires.

Rojo Solemnidad Misa de la Vigilia La Misa de la Vigilia de Pentecostés se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.
Se proponen dos formas, la segunda de las cuales está enriquecida con elementos propios de las Vigilias.

RECIBAN EL ESPÍRITU SANTO

Hch 2,1-11,1 Co 12,3-7. 12-13; Jn 20,19-23

Pentecostés era una de las fiestas importantes en Israel pues había estado asociada con la entrega de la ley a Israel en el Sinaí. Entre otros motivos dicha fiesta celebraba ese regalo. La concurrencia de judíos que visitaban Jerusalén en esa fiesta, solía ser numerosa, como lo asienta san Lucas en el relato de los Hechos. El primer Pentecostés cristiano marca un nuevo rumbo. Jesús ya no cifrará la relación con Dios en el cumplimiento de leyes morales. Éstas son útiles, pero no más importantes que el encuentro personal y decisivo con Dios, que se vive desde la fe en Jesucristo. La fuerza dinamizadora del Espíritu renueva y vivifica el interior de las personas; las hace partícipes de la victoria del resucitado, fuente de perdón y reconciliación. Quien haya experimentado la contundencia de ese dinamismo, tendrá razones suficientes para clamar: ¡envía Señor tu Espíritu!

ANTÍFONA DE ENTRADA Rm 5, 5; cfr. 8, 11

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, que quisiste que la celebración del sacramento de la Pascua perdurara a lo largo de estos cincuenta días, haz que todos los pueblos de la tierra, en otro tiempo dispersos, superada la multiplicidad de lenguas, se congreguen y, movidos por el don venido del cielo, confiesen unánimes la gloria de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Derramaré mi espíritu sobre mis siervos y siervas.

Del libro del profeta Joel: 3, 1-5

Esto dice el Señor Dios: "Derramaré mi espíritu sobre todos; profetizarán sus hijos y sus hijas, sus ancianos soñarán sueños y sus jóvenes verán visiones. También sobre mis siervos y mis siervas derramaré mi espíritu en aquellos días.
Haré prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego, columnas de humo. El sol se oscurecerá, la luna se pondrá color de sangre, antes de que llegue el día grande y terrible del Señor.
Cuando invoquen el nombre del Señor se salvarán, porque en el monte Sión y en Jerusalén quedará un grupo, como lo ha prometido el Señor a los sobrevivientes que ha elegido".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103, 1-2a. 24.35c. 27-28. 29bc-30 R/. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.

El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Brotarán ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39

El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Derrama, Señor, sobre estos dones la bendición de tu Espíritu Santo, para que, por medio de ellos, reciba tu Iglesia tan gran efusión de amor, que la impulse a hacer resplandecer en todo el mundo la verdad del misterio de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pentecostés, como en la Misa del día, p. 408.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 7, 37

El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nos aprovechen, Señor, los dones que hemos recibido, para que estemos siempre llenos del fervor del Espíritu Santo que derramaste de manera tan inefable en tus Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne

Para despedir al pueblo, el diácono o, en su ausencia, el mismo sacerdote canta o dice:
Anuncien a todos la alegría del Señor resucitado. Vayan en paz, aleluya, aleluya.

O bien:

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

MISA DEL DÍA

MR, 408 / Lecc., 229

ANTÍFONA DE ENTRADA Sb 1, 7

El Espíritu del Señor llena toda la tierra; él da consistencia al universo y sabe todo lo que el hombre dice. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por el misterio de la festividad que hoy celebramos santificas a tu Iglesia, extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa obrando en el corazón de tus fieles las maravillas que te dignaste realizar en los comienzos de la predicación evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103, lab.24ac. 29bc-30. 31.34 R/. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué numerosas son tus obras, Señor! La tierra llena está de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo; pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá que le agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R/.

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13

Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SECUENCIA

Ven, Dios Espíritu Santo, Sin tu inspiración divina
y envíanos desde el cielo tu luz, los hombres nada podemos
para iluminarnos. y el pecado nos domina.
Ven ya, padre de los pobres, Lava nuestras inmundicias,
luz que penetra en las almas, fecunda nuestros desiertos
dador de todos los dones. y cura nuestras heridas.
Fuente de todo consuelo, Doblega nuestra soberbia,
amable huésped del alma, calienta nuestra frialdad,
paz en las horas de duelo. endereza nuestras sendas.
Eres pausa en el trabajo; Concede a aquellos que ponen
brisa, en un clima de fuego; en ti su fe y su confianza
consuelo, en medio del llanto. tus siete sagrados dones.
Ven, luz santificadora, Danos virtudes y méritos,
y entra hasta el fondo del alma danos una buena muerte
de todos los que te adoran. y contigo el gozo eterno.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fie-les y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Reciban el Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo".
Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, e invoquemos a Cristo, que, entronizado a la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, y pidámosle que lo derrame sobre la Iglesia y sobre todo el mundo diciendo: Señor Jesús, escúchanos. (R/. Señor Jesús, escúchanos.)
1. Oremos a Cristo, el buen pastor de la Iglesia, que nos mereció la efusión del Espíritu Santo, y pidámosle que sean iluminados por este mismo Espíritu el Papa N., nuestro obispo N., y todos los demás pastores de la Iglesia, a fin de conduzcan a su rebaño por las sendas de la salvación.
2. Pidamos también al Señor resucitado, que envió su Espíritu en forma de lenguas para destruir la división de Babel, que congregue en la unidad y conceda la paz a todos los pueblos y naciones del mundo.
3. Supliquemos al vencedor de la muerte que envíe el Consolador a los que sufren, para que encuentren fuerza y consuelo en la contemplación del misterio pascual, y les dé la firme esperanza de que están llamados a la resurrección y a la felicidad de su reino.
4. Pidamos al Hijo de Dios, que desde el Padre nos ha enviado el Espíritu Santo, que este mismo Espíritu nos recuerde constantemente sus palabras y nos dé la fuerza que necesitamos para dar testimonio de Él hasta los confines del mundo.
5. Terminemos nuestra oración pidiendo al mismo Espíritu que resucitó a Cristo de entre los muertos, que permanezca en nosotros y nos disponga así para ser piedras vivas del templo eterno de Dios.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo y haz que quienes nos disponemos a clausurar, con la solemnidad de hoy, las fiestas pascuales, renovados y fortalecidos por tu Espíritu, vivamos continuamente la novedad pascual y lleguemos también a las fiestas de la Pascua eterna. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que, conforme a la promesa de tu Hijo, el Espíritu Santo nos haga comprender con más plenitud el misterio de este sacrificio y haz que nos descubra toda su verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El misterio de Pentecostés.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, dio a conocer a todos los pueblos el misterio del Dios verdadero y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Hch 2, 4. 11

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, tú que concedes a tu Iglesia dones celestiales consérvale la gracia que le has dado, para que permanezca siempre vivo en ella el don del Espíritu Santo que le infundiste; y que este alimento espiritual nos sirva para alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, pp. 596-597 Para despedir al pueblo, el diácono o, en su ausencia, el mismo sacerdote canta o dice:

Anuncien a todos la alegría del Señor resucitado. Vayan en paz, aleluya, aleluya.

O bien:

Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.

R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La espiritualidad cristiana es el impulso y la motivación que dinamiza nuestra existencia. Con la presencia de Jesús resucitado vamos humanizando el ambiente donde vivimos. El Espíritu espiritualiza lo humano y humaniza lo espiritual. Cada persona, con su particular biografía personal se deja atraer por el impulso eficaz y discreto del Espíritu de Dios que habita en el corazón del creyente. Cuando se vive la experiencia cristiana desde esa óptica, se reajustan una serie de opciones y actitudes. Ya no se ve la vida desde el cumplimiento de deberes, ni bajo la ley del mínimo esfuerzo. El Espíritu vivifica profundamente nuestro corazón y nos lanza a superar los pequeños logros de la mentalidad legalista, para vivir la plenitud del amor cristiano, como fue vivido por el Señor de la Vida.



LUNES 25

Santos: San Gregorio VII, o Santa Ma. Magdalena de Pazzi

Verde Feria o Memorias de San Beda

MR p. 420 / Lecc. II, p. 660

LA LIMOSNA Y LA LIBERTAD

Si 17,20-28; Mc 10,17-27

El tema de la adhesión a las riquezas es recurrente en la tradición bíblica. En ciertos libros se valora de forma un tanto ingenua la riqueza abundante, considerándola como un signo claro de la bendición divina. En otros se presenta a la riqueza como un bien que hay que compartir a través de relaciones justas y que permite auxiliar a los necesitados a través de la limosna. Quien haya aprendido a mantener una relación sana con sus bienes, sabrá desprenderse de ellos sin angustias ni temores. El relato evangélico documenta la enorme dificultad que experimentó un hombre lleno de riquezas para seguir a Jesús en libertad. Los bienes comienzan siendo un instrumento que afianza nuestra libertad, sin embargo, si no aprendemos a confiar en el Padre providente y amoroso, terminamos endiosando los bienes como si fueran el verdadero tesoro.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 17, 19-20

El Señor es mi refugio, lo invoqué y me libró. Me salvó porque me ama.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, que tu poder pacificador dirija el curso de los acontecimientos del mundo y que tu Iglesia se regocije al poder servirte con tranquilidad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Vuélvete al Señor y deja ya de pecar

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 17, 20-28

A los que se arrepienten, el Señor los ayuda a volver, y él reanima a los que pierden la esperanza. Vuélvete al Señor y deja ya de pecar, póstrate en su presencia y quita los obstáculos. Aléjate de la injusticia y vuélvete al Altísimo, aborrece con toda el alma lo que él aborrece.
¿Quién alabará al Altísimo en el sepulcro, como aquellos que le dan gloria mientras viven? El muerto ya no alaba al Señor, pues ya no existe; es el bueno y sano quien le da gloria. Cuán grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que se vuelven a él.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 31, 1-2. 5. 6. 7 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.

ACLAMACIÓN 2 Co 8, 9 Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

Ve y vende lo que tienes y sígueme.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 17-27

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven".
Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme". Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!" Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: "Hijitos, ¡qué dificil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: "Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, que haces tuyas nuestras ofrendas, que tú mismo nos das para dedicarlas a tu nombre, concédenos que también nos alcancen la recompensa eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 12, 6

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios Altísimo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por estos dones de salvación, suplicamos, Señor, tu misericordia, para que este sacramento que nos nutre en nuestra vida temporal nos haga partícipes de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 26

Santos: Eleuterio I, Papa; Mariana de Jesús Paredes, laica.

Verde / Blanco Feria o Memoria De San Felipe Neri, Presbítero MR p. 719 y 927 / Lecc. II, p. 664

Nació en Florencia, pero se educó en Roma. Supo tomar con alegría la austeridad de las bienaventuranzas. Era realmente confortable contemplar a este sacerdote extasiado ante la Eucaristía y entregado a los jóvenes, enfermos y encarcelados. Ésta fue la clave del éxito del Oratorio del Amor Divino, que fundó (1515-1595).

DE LA DEPENDENCIA A LA CONFIANZA

Si 25,1-15; Mc 10,28-31

Las bienaventuranzas que nos presenta el libro del Eclesiástico se mantienen dentro de la óptica de la lógica humana, que valora la fuerza y no la debilidad, los honores y no el servicio. En ese planteamiento, se juzga como persona exitosa a la que dispone de relaciones, riquezas y poder suficiente para imponer su voluntad. Jesús enseñó a sus discípulos a vivir en otra perspectiva, marcada por la confianza, la donación de sí mismo y la solidaridad. Quien se siente hijo del Padre amoroso y miembro de una comunidad de hermanos, no desconfía de la fidelidad de Dios ni de su preocupación benévola por todas sus criaturas. El discípulo que sigue a Jesús, tiene que poner en juego su libertad. Los vínculos, los intereses, las aficiones y valores más queridos, pueden relativizarse cuando se trata de encaminar la vida al servicio de los más necesitados. Esa es la justicia perfecta del Reinado de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Rm 5,5; Cfr. 8,11

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nunca dejas de glorificar la santidad de aquellos siervos tuyos que te son fieles, haz que el fuego del Espíritu Santo nos encienda en aquel mismo ardor que tan maravillosamente inflamó el corazón de san Felipe Neri. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El que guarda los mandamientos ofrece un sacrificio de acción de gracias.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 35, 1-15

La ofrenda más grata al Señor es la que ofrece aquel que cumple su ley. El que guarda los mandamientos ofrece un sacrificio de acción de gracias, el que hace favores al prójimo ofrenda el mejor trigo, el que da limosna ofrece un sacrificio de alabanza.
Apartarse del mal es darle gusto al Señor, evitar la injusticia es sacrificio de expiación por el pecado; no te presentes, pues, ante Dios con las manos vacías: todo esto es mandato del Señor.
La ofrenda del justo enriquece el altar y su aroma sube hasta el Altísimo. La ofrenda del justo es agradable a Dios y su memorial no será olvidado.
Honra al Señor con ánimo alegre y no seas tacaño al pagarle tus primicias. Haz tu ofrenda de buena gana y santifica con gozo tus diezmos.
Dale al Altísimo según la medida en que él te ha dado a ti; dale tan generosamente como puedas, porque el Señor sabe recompensar y te dará siete veces más.
No pienses en sobornar al Señor, porque él no recibirá tus dones, ni confíes en la ofrenda de cosas mal habidas, porque el Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 49, 5-6. 7-8. 14.23 R/. Dios salva al que cumple su voluntad.
Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar
Mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R/. Israel, pueblo mío, escucha atento; en contra tuya yo, tu Dios, declaro: No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos. R/.
Mejor ofrece a Dios tu gratitud y cumple tus promesas al Altísimo. Quien las gracias me da, ése me honra, y yo salvaré al que cumple mi voluntad. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Mt 11, 25 R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

Recibirán cien veces más en esta vida, junto con persecuciones; y en el otro mundo, la vida eterna.

Del santo Evangelio según san Mareos: 10, 28-31

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".
Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de alabanza, te rogamos que, a ejemplo de san Felipe nos mostremos siempre alegres y bien dispuestos, para promover la gloria de tu nombre y el servicio del prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 9

Así como el Padre me ha amado a mí, así yo los he amado a ustedes, dice el Señor; permanezcan, pues, en mi amor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que, a imitación de san Felipe, nos hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 27

Santos: Bruno de Wurzburgo, obispo. Beato Ricardo Duke y compañeros, mártires.

San Agustín de Canterbury, Obispo MR p. 720 y 896 / Lecc. I, p. 668

Fue enviado por el Papa Gregorio Magno a Inglaterra, al frente de un grupo de monjes romanos, destinados a predicar el Evangelio a los sajones, que hacía poco se habían establecido en la isla (597). La misión fue un éxito completo. Agustín, consagrado obispo de Canterbury, organizó la Iglesia e infundió la fe cristiana en aquel pueblo, respetando en todo lo posible, sus tradiciones ancestrales.

NO HAY DIOS FUERA DE TI

Si 36,1-2. 5-6. 13-19, Mc 10,32-45

La oración del Eclesiástico es una súplica estructurada en clave de revancha. Israel imagina que toda acción salvadora de Dios a favor de su pueblo incluye el sometimiento de los pueblos vecinos. Sin rubor alguno pide al Señor que "infunda su terror a todas las naciones". Ese discurso tiene cierto aire de imperialismo religioso. En el pasaje evangélico Santiago y Juan siguen aferrados a ese esquema de poder, prevaleciente en las instituciones políticas; imaginan que la cercanía con Jesús se traducirá en una fuente de privilegios para ellos. De acuerdo a su esquema del honor, quienes disponen de mayores bienes económicos y mayor reconocimiento social, merecerían ocupar mayores cargos. Jesús desmonta ese esquema, viviendo como servidor de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ez 34, 11. 23-24

Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y les daré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por la predicación del obispo san Agustín de Canterbury, llevaste la luz del Evangelio a los pueblos de Inglaterra, haz que la semilla de sus trabajos apostólicos continúe dando frutos en tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Que todas las naciones reconozcan que no hay otro Dios fuera de ti.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 36, 1-2. 5-6. 13-19

Míranos y ten piedad de nosotros, Señor, Dios del universo; infunde tu temor a todas las naciones, para que ellas sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay otro Dios fuera de ti.
Repite tus prodigios y haz nuevos portentos; reúne a todas las tribus de Jacob, y devuélveles la tierra que antaño poseyeron.
Ten compasión del pueblo que lleva tu nombre: de Israel, a quien elegiste por primogénito. Ten compasión de tu ciudad santa, Jerusalén, que es el lugar de tu reposo. Llena a Sión con la fama de tus maravillas y a tu pueblo con tu gloria; cumple las promesas que hiciste a tus primeros hijos, realiza las profecías pronunciadas en tu nombre. Recompensa a los que esperan en ti, para mostrar que tus profetas son dignos de fe.
Por amor a tu pueblo escucha las súplicas de tus siervos; y que toda la tierra reconozca que tú eres el Señor, el Dios eterno.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 78, 8.9.11.13 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos. R/.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados. R/.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo; con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte. Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño, te daremos gracias siempre y de generación en generación te alabaremos. R/.

ACLAMACIÓN Mc 10, 45 R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 32-45

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará".
Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte". Él les dije ¿Qué es lo que desean?" Le respondieron: "Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria". Jesús les replicó: "No sabe que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?" Le respondieron: "Sí podemos". Y Jesús les dijo: "Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirá bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado".
Cuando los otros diez apóstoles oyeron o, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: "Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira favorablemente, Señor, las ofrendas que presentamos en tu altar en esta festividad de san Agustín de Canterbury, para que nos alcancen tu perdón y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 16

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por estos sagrados misterios, Señor, te suplicamos humildemente que, a ejemplo de san Agustín, nos esforcemos en profesar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 28

Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

Santos: Germán de París, obispo; Guillermo de Aquitania, religioso

Blanco Fiesta MR p. 721 / Lecc. II 1071

Jesucristo ejerce su sacerdocio durante toda su vida terrena y, sobre todo, en su pasión, muerte y resurrección. El sacrificio perfecto es el que ofreció en la cruz en ofrenda total como respuesta amorosa al amor del Padre y por nuestra salvación, y es el mismo Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote de la Nueva Alianza, quien, por el ministerio de los sacerdotes, ofrece el sacrificio eucarístico, que es el mismo de la cruz.

CARGÓ CON NUESTROS CRÍMENES

Is 52, 13-53,12; Lc 22,14-20

La fiesta de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote es la ocasión de considerar que hay formas evangélicas de ejercer el ministerio apostólico. El Canto del Siervo de Yahvé presenta a una figura misteriosa que se desentiende de su vida y sus intereses, que sacrifica su propia vida para mantener a salvo la vida de sus hermanos. La única forma de documentar que apreciamos más la vida divina que la vida terrenal, consiste en pasar del discurso al hecho, arriesgando la propia vida por los necesitados. Los misioneros españoles —Miguel García Viejo y Miguel Pajares— que murieron contagiados de ébola en Liberia y Sierra Leona en agosto y septiembre pasados, amaron más a los enfermos de esos países que a su propia vida. No eran sacerdotes ordenados, eran hermanos de la Orden de san Juan de Dios, sin embargo, vivieron su sacerdocio común a la manera del Sumo Sacerdote, que dio la vida por sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Hb 7, 24

Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo. Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste sumo y eterno sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de los sacramentos y del Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Él fue traspasado por nuestros crímenes.

Del libro del profeta Isaías: 52, 13-53, 12

He aquí que mi siervo prosperará, será engrandecido y exaltado, será puesto en alto. Muchos se horrorizaron al verlo, porque estaba desfigurado su semblante, que no tenía ya aspecto de hombre; pero muchos pueblos se llenaron de asombro. Ante él los reyes cerrarán la boca, porque verán lo que nunca se les había contado y comprenderán lo que nunca se habían imaginado. ¿Quién habrá de creer lo que hemos anunciado? ¿A quién se le revelará el poder del Señor? Creció en su presencia como planta débil, como una raíz en el desierto. No tenía gracia ni belleza. No vimos en él ningún aspecto atrayente; despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento; como uno del cual se aparta la mirada, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo tuvimos por leproso, herido por Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Él soportó el castigo que nos trae la paz. Por sus llagas hemos sido curados.
Todos andábamos errantes como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Cuando lo maltrataban, se humillaba y no abría la boca, como un cordero llevado a degollar; como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.
Inicuamente y contra toda justicia se lo llevaron. ¿Quién se preocupó de su suerte? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, lo hirieron de muerte por los pecados de mi pueblo, le dieron sepultura con los malhechores a la hora de su muerte, aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por medio de él prosperarán los designios del Señor. Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos, cargando con los crímenes de ellos.
Por eso le dará una parte entre los grandes, y con los fuertes repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y fue contado entre los malhechores, cuando tomó sobre sí las culpas de todos e intercedió por los pecadores.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 39, 7-8a. 8b-9. 10-11a-b. 17 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Cuántas maravillas has hecho, Señor y Dios mío, cuántos planes en favor nuestro. Nadie se te puede comparar. R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tú lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.

ACLAMACIÓN Is 42, 1 R/. Aleluya, aleluya.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. R/.

Hagan esto en memoria mía.

Del santo Evangelio según san Lucas: 22, 14-20

En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: "Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer, porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios".
Luego tomó en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias y dijo: "Tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios".
Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: "Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El sacerdocio de Cristo y el ministerio de los sacerdotes.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Unigénito Pontífice de la alianza nueva y eterna, y en tu designio salvífico has querido que su sacerdocio único se perpetuara en la Iglesia.
En efecto, Cristo no sólo confiere la dignidad del sacerdocio real a todo su pueblo santo, sino que, con especial predilección, elige a algunos de entre los hermanos, y mediante la imposición de las manos, los hace partícipes de su ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu pueblo santo, lo alimenten con la palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y, consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por reproducir en sí mismos la imagen de Cristo y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor.
Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.


VIERNES 29

Santos: Maximino de Tréveris, obispo; Sisinio de Trento y compañeros, mártires. Beato José Gérard, presbítero.

Verde Feria Misa de La Divina Misericordia. MR p. 1114 / Lecc. I, p. 677

LOS FRUTOS DE LA FE

Si 44,1.9-13, Mc 11,11-26

Jesús realiza un par de gestos simbólicos cargados de profundo significado: maldice la higuera improductiva en Betania y derriba los tenderetes y los puestos de los mercaderes de objetos religiosos establecidos en el atrio del templo de Jerusalén. Esos gestos provocativos suscitan el enfado y los interrogatorios exigentes por parte de las autoridades judías. Jesús está desmontando un orden religioso perverso, que fomentaba una relación simulada de la fe. En lugar del cambio interior, se ocupaba de forma excesiva de la práctica de numerosas acciones externas. El autor del Eclesiástico repasa la historia de salvación y rescata del olvido a una lista de testigos fieles que dejaron a su descendencia, la preciosa herencia de la fe y la confianza en Dios, aunque no lograron inmortalizar su nombre realizando proezas militares o políticas. No obstante, "su recuerdo dura por siempre, su caridad no se olvida".

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Jr 31, 3; 1 Jn 2, 2

Con amor eterno nos amó Dios. Envió a su Hijo único como víctima de propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo eterno.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, cuya misericordia es incalculable e infinito el tesoro de su bondad, aumenta, benigno, la fe del pueblo a ti consagrado, para que todos comprendan con verdadera claridad con cuánto amor fueron creados, con qué sangre redimidos y con qué Espíritu reengendrados. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Nuestros padres fueron hombres ilustres y su gloria jamás se extinguirá.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 44, 1. 9-13

Hagamos el elogio de aquellos hombres ilustres que fueron nuestros padres. Hay hombres de los que no se conserva memoria: murieron, y es como si no hubieran existido; vivieron, y es como si no hubieran vivido ni dejado descendencia. ¿Qué diferentes fueron aquellos hombres de bien! Sus méritos jamás se han olvidado; han dejado una posteridad que los prolonga y su herencia pasa de hijos a nietos.
Su linaje permanece fiel a la alianza del Señor. Para siempre existía su descendencia y su gloria jamás se extinguirá.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 149, 1-2. 3-4. 5-6a.9h R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Jn 15, 16 R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Mi casa será casa de oración para todos los pueblos. Tengan fe en Dios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 11-26

Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y miró todo lo que en él sucedía; pero como ya era tarde, se marchó a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acercó a ver si encontraba hogos; pero al llegar, sólo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: "Que nunca jamás coma nadie frutos de ti". Y sus discípulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los cambiaban el dinero y los puestos de los ve que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: "¿Acaso no está escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayó en la cuenta y le dijo a Jesús: "Maestro, mira: la higuera que maldijiste se secó".
Jesús les dijo entonces: "Tengan fe en Dios, Les aseguro que si uno dice a ese monte: 'Quítate de ahí y arrójate al mar', sin duda en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que está en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan, tampoco el Padre, que está en el cielo, les perdonará a ustedes sus ofensas".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe benignamente, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en el sacramento de la redención, memorial de la Muerte y Resurrección de tu Hijo, para que, por la eficacia de este sacrificio, poniendo siempre nuestra confianza en Cristo, lleguemos a la vida eterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 102, 17
El amor del Señor es eterno entre aquellos que guardan su alianza.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, bebamos confiadamente en la fuente de la misericordia y nos mostremos más y más misericordiosos con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


SÁBADO 30

Santos: Fernando III de España, rey; Juana de Arco, mártir; Anastasio de Pavía, obispo.

Verde / Blanco Feria o de Las Misas Votivas de La Santísima Virgen María Reina de Los Apóstoles. MR p. 1131 / Lecc. I, p. 681

DESEE LA SABIDURÍA CON TODA MI ALMA

Si 51,17-27; Mc 11,27-33

El poema alfabético del último capítulo del Eclesiástico es un himno a la Sabiduría. El sabio que compuso este himno está convencido que haber comenzado a buscar intensamente la sabiduría desde su juventud, fue la mejor de sus decisiones. Este sabio es una persona de convicciones firmes y por lo mismo, está decidido a seguir dejándose guiar por la sensatez personificada. La verdadera sabiduría es un camino que conduce a la dicha duradera. Desde esa perspectiva se puede comprender la escena que nos comparte el Evangelio: Jesús desafía a las autoridades para que disciernan el origen del movimiento de Juan Bautista. Si las autoridades judías son personas sensatas, sabrán reconocer por dónde sopla el Espíritu de Sabiduría que procede de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Hch 1, 14

Los discípulos perseveraban unánimes en la oración, junto con María, la Madre de Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Dios y Padre nuestro, que diste el Espíritu Santo a tus Apóstoles, que oraban junto con María, la Madre de Jesús, concédenos, por intercesión de la Virgen, que te sirvamos con fidelidad y trabajemos eficazmente, con nuestra palabra y ejemplo, en la difusión de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Le doy gracias al que me ha concedido sabiduría.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 51, 17-27

Te doy gracias y te alabo, Señor, y bendeciré tu nombre para siempre.
Desde mi adolescencia, antes de que pudiera pervertirme, decidí buscar abiertamente la sabiduría. En el templo se la pedí al Señor y hasta el fin de mis días la seguiré buscando. Dio su flor y maduró, como racimo de uvas, y mi corazón puso en ella su alegría.
Mi pie avanzó por el camino recto, pues desde mi juventud seguí sus huellas; tan pronto como le presté oídos, la recibí y obtuve una gran instrucción. La sabiduría me ha hecho progresar, por eso glorificaré al que me la concedió.
Decidí ponerla en práctica, busqué ardorosamente el bien y no quedé defraudado. Luché por ella con toda mi alma, cumpliendo cuidadosamente la ley.
Levanté mis brazos hacia el cielo y deploré conocerla tan poco. Concentré en ella mis anhelos y con un corazón puro la poseí. Desde el principio ella me conquistó, por eso jamás la abandonaré.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18, 8.9.10.11 R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Más deseables que el oro y las piedras preciosas, las normas del Señor, y más dulces que la miel de un panal que gotea. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Col 3, 16. 17 R/. Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. R/.

¿Con qué autoridad haces todo esto?

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 27-33

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?"
Jesús les respondió: "Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme".
Ellos se pusieron a razonar entre sí: "Si le decimos que de Dios, nos dirá: 'Entonces ¿por qué no le creyeron?' y, ¿si le decimos que de los hombres?" Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: "No lo sabemos". Entonces Jesús les replicó: "Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que estas ofrendas alcancen, por tu benevolencia y por la intercesión de la siempre Virgen María, que tu Iglesia crezca por el número de fieles y resplandezca siempre por la abundancia de las virtudes. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de santa María Virgen

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 11, 27-28

Dichosa la Virgen María, que llevó en sus entrañas al Hijo del eterno Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, después de recibir en esta conmemoración de la Virgen María, Reina de los Apóstoles, el alimento que nos da vida, te pedimos que nos concedas perseverar en el cumplimiento de tu voluntad, sirviendo siempre a los demás, para que tu pueblo avance por el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 31

La Santísima Trinidad

Santos: Visitación de la Santísima Virgen María [se omite]. Santa Camila Batista Varani, religiosa.

Blanco Solemnidad

EL PUEBLO DEL DIOS CERCANO

Dt 4, 32-34. 39-40; Rm 8,14-17, Mt 28, 16-20

Moisés y Jesús aparecen al comienzo y al final de la liturgia de la Palabra. Moisés invita a su pueblo a sumarse libre y voluntariamente al pacto de alianza que Dios les propone. El Señor no es un legislador autoritario que imponga mandamientos y restricciones de manera arbitraria. Con obras y palabras indisolublemente ligadas, con signos que traslucen su amor ha acompañado el peregrinar de su pueblo. Su amigable presencia se vuelve creíble, su palabra suscita confianza en medio de su pueblo. La misma pedagogía es la que propone el Señor Jesús a sus apóstoles; tendrán que hacer discípulos de manera congruente, enseñándoles a vivir como Jesús vivió. Esa comunidad de discípulos y bautizados fieles a los valores del Reino, provocará admiración y suscitará adhesiones, porque aprendieron a vivir como su Señor: revestidos de la autoridad moral conseguida a través de la fidelidad obediente al Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre, que al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador, revelaste a todos los hombres tu misterio admirable, concédenos que, profesando la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la Unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor es el Dios del cielo y de la tierra, y no hay otro.

Del libro del Deuteronomio: 4, 32-34. 39-40

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: "Pregunta a los tiempos pasados, investiga desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra. ¿Hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, una cosa tan grande como ésta? ¿Se oyó algo semejante? ¿Qué pueblo ha oído, sin perecer, que Dios le hable desde el fuego, como tú lo has oído? ¿Hubo algún dios que haya ido a buscarse un pueblo en medio de otro pueblo, a fuerza de pruebas, de milagros y de guerras, con mano fuerte y brazo poderoso? ¿Hubo acaso hechos tan grandes como los que, ante sus propios ojos, hizo por ustedes en Egipto el Señor su Dios?
Reconoce, pues, y graba hoy en tu corazón que el Señor es el Dios del cielo y de la tierra y que no hay otro. Cumple sus leyes y mandamientos, que yo te prescribo hoy, para que seas feliz tú y tu descendencia, y para que vivas muchos años en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32, 4-5. 6.9. 18-19.20.22 R/. Dichoso el pueblo escogido por Dios.
Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. Él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R/.
La palabra del Señor hizo los cielos y su aliento, los astros; pues el Señor habló y fue hecho todo; lo mandó con su voz y surgió el orbe. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado. R/.

Ustedes han recibido un espíritu de hijos en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8,14-17

Hermanos: Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios.
El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con él para ser glorificados junto con él.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Cfr. Ap 1, 8 R/. Aleluya, aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R/.

Bauticen a las naciones en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, a Dios, Padre entrañable, que por Jesucristo nos ha revelado su amor y que escucha complacido los gemidos inefables con que el Espíritu intercede por nosotros respondiendo: Santísima Trinidad, escúchanos. (R/. Santísima Trinidad, escúchanos.)
Para que Dios Padre, Creador todopoderoso del Universo, lleve el mundo a su plenitud y haga nacer aquel cielo nuevo y aquella tierra nueva que nos ha prometido, en la que la humanidad entera encontrará la felicidad y podrá contemplar su rostro glorioso, roguemos al Señor.
Para que el Hijo Unigénito de Dios, que se hizo hombre para desposarse con la Iglesia, infunda en ella un amor semejante al suyo, como corresponde a su condición de esposa amada, roguemos al Señor.
Para que el Espíritu del Señor, que enriquece al mundo con sus dones, sea padre para los pobres, consuelo para los tristes, salud para los enfermos y fuerza para los decaídos, roguemos al Señor.
Para que los que conocemos el misterio de la vida íntima de Dios, uno en tres Personas, tengamos celo para anunciarlo a quienes lo desconocen, a fin de que también ellos encuentren gozo y descanso en Dios, que se nos ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo, roguemos al Señor.
Dios altísimo, que has querido que en las aguas del bautismo llegáramos a ser hijos en tu Hijo único, escucha al Espíritu que nos hace clamar: "Padre", y haz que, obedientes al mandato de tu Hijo, seamos anunciadores de la salvación que ofreces a todos los pueblos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

El misterio de la Santísima Trinidad.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Que con tu Hijo único y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no en la singularidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola sustancia. Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad. A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ga 4, 6

Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su Unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación de cuerpo y alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El argumento central que Moisés expone ante sus hermanos que están a punto de entrar en la tierra prometida es objeto de fe y no de comprobaciones empíricas. Moisés ha sabido deletrear la presencia de Dios en los acontecimientos de un grupo de esclavos fugitivos de la brutalidad del faraón. Desde la mirada pragmática de quienes solo cuentan pesos y medidas no queda rastro de la presencia de Dios en la historia; según ellos los hilos de historia son movidos por líderes políticos, dueños del poder económico y sabiondos doctores. La gente que ha captado con delicada sencillez el rumor de palabras con que Dios acompaña a su pueblo, no se deja arrancar esa certeza. Dios vive al lado de sus criaturas, no es un testigo imparcial que ve mirar el tren de la historia que pasa a lo lejos. Dios va montado en los vagones y se queja cuando se queja el obrero de salario mínimo que no sabe si viajar o comer, porque no puede estirar más su exiguo salario.