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MIÉRCOLES 1

Santos: José, obrero y Ricardo Pampuri, presbítero. Beato Clemente Septyckyj, mártir. Feria (Blanco)

LA RESOLUCIÓN DE LOS DIFERENDOS

Hch 15,1-6; Jn 15,1-18

Las distintas estrategias y los diferentes modos de comprender la fe cristiana suscitaron debates y álgidas discusiones entre los cristianos innovadores de Antioquía y los hermanos más tradicionales de Jerusalén. Afortunadamente tenían la conciencia viva de pertenecer a una misma comunidad y supieron anteponer la fe común a los temas controversiales. En ese sentido podemos decir que eran sarmientos que anhelaban permanecer unidos a la vid. La hermosa analogía de la vid expone una serie de cuestiones decisivas para la vida cristiana. Los discípulos tenemos autonomía propia para mantenernos según la lógica de la comparación unidos o desgajados de la vid. La condición para realizar las obras del amor es continuar pegados a la vid. Es la fuerza del Padre amoroso la que se despliega en el corazón de los creyentes y los hace fructificar en abundancia. En la comunidad cristiana se hacía realidad el mandamiento central de Jesús: amar hasta el límite, entregándose personalmente por los otros cuando fuese necesario.

* O bien Misa de San José Obrero

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 70, 8. 23)

Que mi boca, Señor, se llene de alabanzas para poder cantarte; entonces mis labios se estremecerán de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro misericordioso, que salvas al pecador y lo llamas a tu amistad, atrae hacia ti el corazón de tus hijos, libres ya de las tinieblas por el don de la fe, y no permitas que se aparten de ti, que eres la luz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se decidió que Pablo y Bernabé fueran a Jerusalén a ver a los apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. La comunidad cristiana los proveyó para el viaje, y ellos atravesaron Fenicia y Samaria, contando a los hermanos cómo se convertían los paganos, y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron, diciendo: "Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la ley de Moisés".
Entonces se reunieron los apóstoles y los presbíteros para examinar el asunto. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor. Aleluya.
¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: "Vayamos a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

El Señor, que nos redimió con su sangre, ha resucitado y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

* SAN JOSÉ OBRERO Memoria libre (Blanco)

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal (127, 1 -2)

Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. Él gozará el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de san José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Del salmo 121

ACLAMACIÓN (Sal 67, 20) R/. Aleluya, aleluya.
Bendito sea el Señor día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. R/.

¿No es éste el hijo del carpintero?

Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: "¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?". Y se negaban a creer en Él.
Entonces, Jesús les dijo: "Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa". Y no hizo muchos milagros ahí por la incredulidad de ellos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de san José: en la conmemoración.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)

Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el amor que nos has manifestado al hacernos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 2

Santos: Atanasio de Alejandría, Doctor de la Iglesia; Félix de Sevilla, mártir. Beata Mafalda de Portugal, religiosa. Memoria (Blanco)

LOS RASGOS DE LA IDENTIDAD CRISTIANA

Hch 15,17-21; Jn 15,9-11

Desde cada una de las lecturas podemos apreciar dos distintas maneras de afirmar la identidad cristiana. Los primeros discípulos de Jesús se fueron desgajando paulatinamente de la vid de Israel para constituirse en la viña del Señor Jesús. Tenían necesidad de afirmar su identidad de frente a los no judíos y obviamente de frente a los judíos. Ellos, por así decirlo, eran judíos mesiánicos que confesaban el poder salvador de Jesús. Desde la perspectiva del Evangelio el principal rasgo psicológico de los seguidores de Jesús era la vivencia efectiva del amor fraterno. Comunidades pequeñas como eran, podían establecer relaciones interpersonales marcadas por el respeto y el trato digno y cariñoso. En el libro de los Hechos de los Apóstoles se plantean las coordenadas éticas indispensables para admitir a los gentiles al camino cristiano. Rechazo a la idolatría, a las relaciones matrimoniales ilegítimas. Esas determinaciones no se imponían de forma vertical, sino que se establecían a través del diálogo y la reflexión fraterna presidida por los apóstoles.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Juzgo que no se debe importunar a los paganos que se convierten a Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 7-21

Por aquellos días, después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
"Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me eligió entre ustedes para que los paganos oyeran, por mi medio, las palabras del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.
¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros creemos que nos salvaremos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos".
Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo: "Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo. Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito: Después de estos sucesos volveré y reconstruiré de nuevo la casa de David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas y la reedificaré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.
Por lo cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si alguien se extraña, Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Caigamos en su templo de rodillas. "Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Permanezcan en mi amor para que su alegría sea plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)

Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 3

La Santa Cruz

Santos: Santa Maura de Egipto, mártir. Beato Estanislao Kazimierczyk, presbítero. Fiesta (Rojo)

EL AMOR DE DIOS

Hch 2, 14. 22-24. 32-36; Jn 3, 13-17

En las sociedades del Mediterráneo había una organización eminentemente patriarcal. El padre de familia disponía arbitrariamente de la vida y los bienes de sus hijos. Era en sentido estricto un amo y una autoridad antes que un padre afectuoso. El pasaje del Evangelio de san Juan es una reflexión concisa y breve sobre el amor de Dios. Un padre que ama intensamente a la humanidad no vacila en enviar a su Hijo para que testimonie la profundidad de su amor. El Hijo no viene al mundo para fiscalizar ni condenar a nadie. Su misión es otra, hacer palpable el amor sin condiciones del Padre celestial. Los apóstoles experimentaron la hondura de ese amor a través del acontecimiento pascual de Cristo; comprendieron que su muerte no era una ejecución vergonzante, sino el clímax del amor de Dios por la humanidad. El resucitado había irrumpido en su vida, acreditándose como camino de salvación. Desde esa convicción Pedro proclama su más grande certeza: Jesús nazareno es vía segura para alcanzar la comunión con el Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 6, 14)

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios ha constituido a Jesús, Señor y Mesías

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 14. 22-24. 32-36

El día de Pentecostés, se presentó Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo:
"Israelitas, escúchenme. Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y señales que Dios realizó por medio de Él y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y sancionado por Dios, Jesús fue entregado, y ustedes utilizaron a los paganos para clavarlo en la cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio.
Pues bien, a este Jesús Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el Espíritu Santo prometido a Él y lo ha comunicado, como ustedes lo están viendo y oyendo. Porque no fue David el que subió a los cielos, pues él mismo afirma: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mí derecha y yo pondré a todos tus enemigos debajo de tus pies.
Sepa todo Israel, con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 77 R/. No olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia Él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con Él ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero Él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz redimiste al mundo. R/.

El Hijo del hombre tiene que ser levantado.

Del santo Evangelio según san Juan: 3, 13-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por Él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 4

Santos: Felipe y Santiago, Apóstoles y Ceferino Jiménez, mártir. Beato Juan Martín Moyé, fundador.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo II: pp. 1201, 516 y 878. Para los fieles: pp. 555 y 274. Edición popular: pp. 108 y 449. Fiesta (Rojo)

EL CAMINO DE LA VIDA PERDURABLE

1 Co 15,1-8; Jn 14,6-14

La vida humana es un periodo breve, es como agua que se escurre entre los dedos. No queremos que termine y anhelamos permanecer largos años sobre la tierra, disfrutando todo lo hermoso de la vida. Una certeza nos inquieta: la muerte llegará y pondrá término a esta vida. Los intentos de traspasar la muralla de la muerte han sido frecuentes y variados. El camino cristiano ofrece una vida plena de forma accesible. La vida plena comienza cuando se establecen relaciones marcadas por el amor cariñoso y el respeto a la dignidad de todas las personas. Ese es el camino verdadero que vivió Jesús y fue el que lo condujo a la derecha del Padre. De esa certidumbre esperanzadora serán testigos congruentes numerosos apóstoles y discípulos, tal como lo refiere la antigua fórmula pascual que nos conserva la Primera Carta a los Corintios. Pedro, Santiago y Pablo han conocido la fuerza de la resurrección y por esa convicción, están dispuestos a servir a sus hermanos y a dar el supremo testimonio con su propia vida.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de Él la gloria eterna. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que llenas de alegría a tu Iglesia con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, vivir, como ellos, unidos a tu Hijo para que podamos llegar a contemplarte eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-8

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano. Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también a mí. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. IR/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 6. 9) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe, quien me ve a mí, ve al Padre. R/.

Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 6-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago y concédenos celebrar esta Eucaristía, con sinceridad y pureza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 8-9)

Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto también a mi Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada comunión purifique, Señor, nuestros corazones a fin de que podamos, como Felipe y Santiago, conocerte y amarte en tu Hijo y obtengamos así la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

DOMINGO 5

VI DOMINGO DE PASCUA

Santos: Hilario de Arlés, obispo; y Peregrino Laziosi, religioso. Beato Vicente Soler y compañeros, mártires. (Blanco)

LAS DOLOROSAS DESPEDIDAS

Hch 15,1-2. 22-29; Ap 21,10-14. 22-23, Jn 14, 23-29

El capítulo décimo cuarto de san Juan es el discurso de despedida de Jesús a sus discípulos. Él tiene la experiencia de las incomodidades que genera cualquier separación entre las personas que se aman. Los discípulos resienten la próxima partida de Jesús. Surgen las preguntas y las inquietudes: cuando el Señor se marche, ¿lo volverán a ver?, ¿podrán reconocerlo?, ¿tendrá sentido esperar su regreso? Los discípulos reciben una respuesta orientadora: El Espíritu del Padre los mantendrá unidos y los fortalecerá para asumir retos y dificultades. Cuando surjan las posturas encontradas en relación a la misión en medio de los no judíos, los apóstoles realizarán un discernimiento constante desde la apertura al Espíritu. Los partidarios de los diferentes caminos misioneros no buscaban imponer sus propios puntos de vista ni sus prejuicios, sino que se dejaban guiar por el designio de Dios, descifrándolo en un clima de diálogo y oración.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 48, 20)

Con voz de júbilo, anúncienlo; que se oiga, que llegue a todos los rincones de la tierra: el Señor ha redimido a su pueblo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebran- do con amor y alegría la victoria de Cristo resucitado, y que el misterio de su Pascua transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las necesarias.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-2. 22-29

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros.
Los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía:
"Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente: `El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los saludamos".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 66 R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.

Un ángel me mostró la ciudad santa, que descendía del cielo.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21, 10- 14. 22-23

Un ángel me transportó en espíritu a una montaña elevada, y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino.
Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero.
No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios todopoderoso y el Cordero son el templo. No necesita la luz del sol o de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

El Espíritu Santo les recordará todo cuanto les he dicho.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 23-29

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho.
La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: 'Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera. Después de cada petición diremos: Jesús resucitado, escúchanos y aumenta nuestra fe.
Para que el Espíritu de Dios renueve a la Iglesia, y haga de ella un testimonio vivo de amor y de esperanza. Oremos.
Para que los sacerdotes sepan transmitir siempre confianza y alegría a todo el pueblo cristiano. Oremos.
Para que los trabajadores, especialmente los de la construcción, puedan obtener bienestar y prosperidad con su trabajo. Oremos.
Para que los enfermos y quienes han perdido las fuerzas a causa de la vejez sepan afrontar su situación de vida llenos de la paz de Dios. Oremos.
Para que todos los que cuidan de los enfermos o ancianos lo hagan con dedicación y afecto. Oremos.
Para que la Eucaristía que hoy celebramos nos llene de la alegría de la Pascua. Oremos.
Escucha, Señor resucitado, nuestra oración, tú, que eres nuestro camino, y vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 15-16)

Si me aman, cumplan mis mandamientos, dice el Señor; y yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La multiplicación de espacios para el acondicionamiento físico como los gimnasios y los sitios de entrenamiento para mantener en forma al cuerpo, siguen apareciendo por todas partes. El número de los sitios públicos encaminados al cuidado de la mente y el espíritu no crecen con la misma intensidad. La urgencia de vivir una espiritualidad profunda y trascendente no se percibe como una de las necesidades de nuestra sociedad. Vivimos demasiado volcados hacia el mundo exterior, obsesionados por la prisa de conseguir metas y logros materiales. La oferta que Jesús hace a sus discípulos sigue teniendo sentido. El Espíritu de Dios es una compañía amigable y humanizadora. Quien se deje empujar por su impulso aprenderá a tomar decisiones sensatas que irán convirtiéndose en fuentes de paz y de armonía interior; en una palabra, de felicidad duradera.


LUNES 6

Santos: San Evodio de Antioquia, mártir; y Domingo Savio, laico. Beata Catalina Troiani, fundadora. Feria (Blanco)

PARA QUE NO SE VENGAN ABAJO

Hch 16,11-15; Jn 15,26-16,4

La advertencia que dirige el Señor Jesús sobre la violencia homicida que se desencadenaría contra algunos de sus seguidores, no se quedó en letra muerta. Esteban, Santiago Zebedeo y otros creyentes de la primera hora, murieron violentamente a manos de personas intransigentes y fanáticas. La razón última de toda violencia radica en la negación del valor incalculable de toda vida humana. Quien aprenda a descifrar el designio del Padre, tal como lo refiere el Señor Jesús, sabrá apreciar el valor supremo de la vida. En esta sociedad violenta en que vivimos, ese valor necesita ser promovido y testimoniado por quienes confesamos al Señor, como el Dios de la vida plena.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 6, 9)

Cristo resucitado, ya no puede morir; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios misericordioso, que la celebración del santo tiempo de la Pascua produzca siempre frutos abundantes en toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor tocó el corazón de Lidia para que aceptara el mensaje de Pablo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 11-15

Por aquellos días, zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente, hacia Neápolis y de ahí a Filipos, colonia romana y ciudad principal de la región de Macedonia.
En Filipos nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban, había una mujer, llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos hizo esta súplica: "Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa". Y así, nos obligó a aceptar.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 15, 26. 27) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí, dice el Señor, y ustedes también darán testimonio. R/.

El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 26-16, 4

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Paráclito, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 20, 19)

Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: "La paz sea con ustedes". Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 7

Santos: Santa Rosa Venerini, fundadora; y Agustín Roscelli, fundador. Beata María de San José, fundadora. Feria (Blanco)

CONVIENE QUE YO ME VAYA

Hch 16,22-34; Jn 16,5-11

La próxima separación de Jesús del grupo de sus discípulos traerá ventajas y riesgos. Acostumbrados como habían vivido a la presencia física y cercana del Señor Jesús, resentirían su ausencia a partir de Pascua. Esa nueva situación, la de la comunidad reunida en torno de Jesús resucitado, en clave de fe y alabanza, iría fortaleciendo su autonomía personal y su esperanza. Toda persona tiene que aprender a organizar su propia vida de manera libre y responsable, sin la tutela y la protección paterna. Los discípulos fueron aprendiendo a recorrer el camino cristiano a partir de sus propias decisiones. Fue como todo aprendizaje, algo doloroso y satisfactorio a la vez. Los apóstoles Pablo y Silas lo vivieron en carne propia, tal como lo refiere el relato de Los Hechos de los Apóstoles. Las acusaciones, la persecución y hasta los amotinamientos, eran parte de las consecuencias derivadas de su labor misionera. En toda esa lucha jamás quedaban desprotegidos porque el Espíritu del Señor los asistía en los momentos de prueba.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7. 6)

Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de nuestra resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 22-34

En aquellos días, la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas.
El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada para matarse. Pero entonces Pablo le gritó: "No te hagas ningún daño; aquí estamos todos". El carcelero pidió una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y les preguntó: "¿Qué debo hacer para sal-varme?". Ellos le contestaron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia". Y les explicaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa.
El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 137 R/. Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guindo hasta la verdad plena, dice el Señor. R/.

Si me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 5-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy Ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: `¿A dónde vas?' Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito; en cambio, si me voy, yo se lo enriaré. Y cuando Él venga, establecerá la culpabilidad del mando en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el Príncipe de este mundo ya está condenado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 24, 46. 26)

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 8

Santos Benedicto II, Papa y Pedro de Tarantasia, obispo. Beata María Catalina de San Agustín, religiosa. Feria (Blanco)

LES INTERPRETARÁ LO QUE VAYA VINIENDO

Hch 17,15-16. 22-18,1; Jn 16,12-15

El apóstol Pablo era un hombre culturalmente diestro, versado en la lengua y la retórica griega y en los sutiles razonamientos de la interpretación bíblica. Armado con todo ese bagaje y robustecido por su fe en Cristo, compareció en el corazón del pensamiento y la cultura antigua, se presentó en el areópago y buscó acomodar el mensaje cristiano a las circunstancias de la ciudad. Aprovechó las sentencias, dichos populares y disertó a partir de las imágenes y monumentos escultóricos existentes en Atenas. En el momento preciso culminó su discurso con el mensaje central de la resurrección de Cristo, provocando el escándalo y la incredulidad de sus oyentes. De tejas abajo, aquella fue una jornada perdida. Sin embargo, el Espíritu Santo iría auxiliando al animoso apóstol de Jesús, para instruirle sobre la mejor manera de encarnar el Evangelio de Jesucristo en las diferentes etnias y culturas del Mediterráneo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)

Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitado, llenos de alegría, cuando vuelva glorioso en medio de tus santos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el Areópago y dijo:
"Atenienses: Por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos, encontré un altar con esta inscripción: 'Al Dios desconocido'. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque Él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
De un solo hombre sacó todo el género humano para que habitara toda la tierra, determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a Él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, ya que en Él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: 'Somos de su mismo linaje'.
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por Él, y ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos".
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: "De esto te oiremos hablar en otra ocasión". Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 148 R/. La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.

El Espíritu de la verdad los irá guiando hasta la verdad plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 15, 16. 19)

Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 9

Santos: Pacomio de la Tebaida, abad; e Isaías, Profeta. Beata Teresa de Jesús Gerhardinger, fundadora. Feria (Blanco)

SU PENA ACABARÁ EN ALEGRÍA

Hch 18,1-8; Jn 16,16-20

La secuencia recurrente en cada una de las campañas misioneras del apóstol san Pablo casi siempre es la misma: se dirigía en primer lugar a las sinagogas de los judíos, interpretándoles la Escritura en clave cristiana e invitándoles a adherirse de corazón a Jesús. Cuando la cerrazón era tal que imposibilitaba cualquier diálogo, se disponía a abrir comunidades de creyentes entre los hombres y mujeres de otra raza y cultura. Con frecuencia después de una jornada de rechazo y persecución, comenzaba a consolidarse un pequeño grupo de creyentes oriundos de cada ciudad. El esfuerzo misionero no resultaba estéril. De esta manera se cumplía el presagio que el Señor Jesús exponía en el cuarto Evangelio: "Su pena acabará en alegría". Después de los contratiempos aparejados a la misión, el Espíritu suscitaría conversiones que llenarían de alegría a los apóstoles de Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 67, 8-9. 20)

Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nos has hecho partícipes de los dones de las redención, concédenos vivir siempre la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo se estableció en la casa de Aquila, trabajaba y predicaba en la sinagoga.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 1-8

En aquellos días, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un judío, llamado Aquila, natural del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer, Priscila, en acatamiento a las órdenes de Claudio, que expulsó de Roma a todos los judíos. Pablo se acercó a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedó a vivir y a trabajar con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado Pablo discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo a la predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús era el Mesías. Como éstos lo contradecían y lo insultaban, se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre de ustedes caiga sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante, iré a hablar a los paganos".
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba a Dios, y cuya casa estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron y recibieron el bautismo.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del salmo 97 R/. El Señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 14, 18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré a ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.

Su tristeza se transformará en alegría.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros: "¿Qué querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al Padre'?". Y se decían: "¿Qué significa ese 'un poco'? No entendemos lo que quiere decir".
Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: "Están confundidos porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 10

Santos: Antonino de Florencia, obispo; y Juan de Ávila, presbítero. Beato Enrique Rebusquini, presbítero. Feria (Blanco)

NI SE ACUERDA DEL APURO

Hch 18,9-18; Jn 16,20-23

Apropiándose de la analogía del parto, el Señor Jesús interpreta las diferentes etapas por las que atraviesa la misión cristiana. El anuncio de la buena nueva de Jesús suscitaba reacciones divergentes. Unos la acogían de buena fe, sobre todo entre las personas de corazón bien dispuesto, mientras que otros, se mantenían fieles a sus antiguas convicciones creyentes. Prueba de lo anterior es el relato de la misión cristiana en Corinto. En el "estira y afloja" que vivían los misioneros cristianos era inevitable enfrentar hostilidad y angustia. De esa hora adversa y sombría los discípulos de Jesús salían airosos no solamente por su buena voluntad y fortaleza interior, sino sobre todo, porque contaban con la fuerza y el auxilio del Espíritu de Dios. Así se los había prometido su Señor, asegurándoles la oportuna respuesta del Padre en los momentos de prueba y aflicción. Pablo, Silas y Aquila así lo vivieron en su primera comparecencia en Corinto.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)

Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, que por medio de la predicación del Evangelio se extienda por todo el mundo la acción redentora de Cristo, y que todos los hombres formemos una sola familia, conforme a la voluntad de tu Hijo, que vive y reina contigo....

LITURGIA DE LA PALABRA

Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18

En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.
Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue El quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.

Nadie podrá quitarles su alegría.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)

Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 11

Santos: Estela de Francia, mártir; y Francisco de Jerónimo, presbítero. Beato Domingo Iturrate, presbítero.

Vísperas I de mañana: todo propio Tomo II: p. 920. Para los fieles: p. 349. Edición popular: pp. 450 y 202. Feria (Blanco)

EL PADRE MISMO LOS QUIERE

Hch 18,23-28; Jn 16,23-28

Dos situaciones contrastantes en cada una de las lecturas. El relato de los Hechos de los Apóstoles comenta las polémicas que se suscitaban entre los misioneros cristianos versados en la Escritura, como Apolo y los escribas judíos, que se resistían a acoger a Jesús como Mesías. Los enfrentamientos exhibían las diferentes maneras de entender la relación con Dios y la vida humana entre cristianos y judíos. Ambos compartían unos libros sagrados, pero diferían en cuanto a su interpretación. El clima referido se caracterizaba por la polémica y el enfrentamiento. En la perspectiva del cuarto Evangelio aparece otra actitud predominante. Los discípulos de Jesús comparten unos vínculos afectuosos intensos con su Señor y Maestro y a su vez, con el Padre que había establecido un nuevo camino de salvación. De ese camino se convertiría Apolo en hábil propagador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)

Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, inclina nuestros corazones al bien a fin de que, en el continuo esfuerzo por elevarnos a ti, podamos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El judío Apolo demostró, por medio de la Escritura, que Jesús es el Mesías.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 23-28
En aquellos días, después de haber estado en Antioquía algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos.
Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a Éfeso. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan.
Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho, con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era el Mesías. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham, porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 16, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre, dice el Señor. R/.
El Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

DOMINGO 12

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Santos: Nereo y Aquileo o Aquiles de Roma mártires; Pancracio de Roma, mártir y Domingo de la Calzada, laico. Solemnidad (Blanco)

VOLVER A JERUSALÉN

Hch 1,1-11; Hb 9,24-28; 10, 19-23; Lc 24,46-53.

De esta ciudad cargada de memoria para judíos y cristianos partió la misión evangelizadora. La llamada ciudad de David había sido invadida, saqueada por ejércitos numerosos y también, interpelada y sacudida por sabios y profetas elocuentes. La ciudad retenía una enorme carga simbólica como sede y destino de numerosos peregrinos y creyentes ansiosos de ver la salvación divina. Jesús animó a sus discípulos a subir con Él a Jerusalén para que se solidarizaran con sus gestos proféticos. En dicha ciudad rindió su testimonio decisivo y ahí se congregó la comunidad de sus seguidores para ser testigos de su victoriosa resurrección. Una vez que experimentaron la radiante presencia de Jesús en su vida, regresaron a Jerusalén, no como conquistadores violentos, sino como testigos generosos de la justicia que el Padre había hecho resplandecer en el crucificado, exaltado a su diestra.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)

Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se fue elevando a la vista de sus apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.

Cristo entró en el cielo mismo.

De la carta a los hebreos: 9, 24-28; 10, 19-23

Hermanos: Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, Él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Y así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para la salvación de aquellos que lo aguardan y en Él tienen puesta su esperanza.
Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenernos la seguridad de poder entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable. Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que nos hizo las promesas es fiel a su palabra.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 28, 19. 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, dice el Señor, y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.

Mientras los bendecía, iba subiendo al cielo.

Del santo Evangelio según san Lucas: 24, 46-53

En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: "Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto".
Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo, regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el templo, alabando a Dios.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Jesús resucitado, vida y esperanza de la humanidad entera.
Después de cada petición diremos: Jesús resucitado, escúchanos y aumenta nuestra fe.
Por toda la Iglesia extendida de Oriente a Occidente. Que viva siempre llena del gozo del Espíritu Santo y sepa transmitirlo al mundo. Oremos.
Por las mamás mexicanas. Que sean buenas evangelizadoras y educadoras en la fe y el amor a Dios y a nuestro prójimo. Oremos.
Por los maestros y todos los trabajadores de la educación. Que siempre se conduzcan de acuerdo a la gran responsabilidad que tienen en sus manos. Oremos.
Por los periodistas y por todos los que trabajan en los medios de comunicación. Que se esfuercen siempre al servicio de la verdad y de la concordia. Oremos.
Por todos nosotros. Que estas fiestas de Pascua fortalezcan y renueven nuestra vida cristiana. Oremos.
Escucha, Jesús resucitado, nuestra oración, y envíanos tu Espíritu para que nos acompañe siempre, a toda la Iglesia, y a toda la humanidad. Tú que, glorificado a la derecha de Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE LA ASCENSIÓN

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, Rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió hoy a lo más alto de los cielos, como Mediador entre Dios y los hombres, Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
Cuando se usa el Canon Romano, se dice Reunidos en comunión propio. En la Plegaria eucarística II se dice Acuérdate, Señor propio. En la Plegaria eucarística III se dice Atiende los deseos correspondiente.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Hay ciudades que despiertan emociones muy intensas por estar asociadas a las esperanzas más profundas de un pueblo: la tierra, la libertad, el bienestar general. Los hijos de Israel consideraban a Jerusalén como la suma de todas sus esperanzas y sus expectativas más vivas. Por esa razón los sueños del pueblo se conectaban con el templo y las instituciones asentadas en dicha ciudad. Los primeros cristianos estaban persuadidos de que el Reino de Dios se haría patente en la ciudad de David. Por esa razón se mantuvieron cercanos a Jerusalén y esperaron las señales de parte de Dios para disponerse a obedecerlas. La misión cristiana tanto hoy como ayer implica mantenerse atento a la voluntad de Dios. No es un proyecto humano surgido de la imaginación o los deseos de poder de alguna perso-na. Quienes dedican parte de su tiempo o sus energías a difundir el mensaje del Reino o a realizar algunas iniciativas derivadas del Evangelio, como podrían ser la caridad, la justicia social, los derechos humanos o la paz, están colaborando con el proyecto salvífico de Dios. Quienes así viven, no buscan algún tipo de protagonismo o relevancia social, sino el establecimiento de unas condiciones de vida y de convivencia que, mejoren la existencia de la mayoría de las personas.

 

LUNES 13

Nuestra Señora de Fátima

Santos: San Eutimio "el Grande" de Palestina, ermitaño y los Mártires de Alejandría. Feria (Blanco)

ÁNIMO YO HE VENCIDO AL MUNDO

Hch 19,1-8; Jn 16,29-33

La conclusión de este capítulo refleja la certidumbre de quien ha alcanzado una meta importante. El Señor Jesús había experimentado una lucha intensa con las instituciones y personas que las representaban. E1 conjunto de esas instituciones religiosas y políticas" que se opusieron al proyecto de Dios manifestado por Jesús, son designadas en el cuarto Evangelio con el término mundo. Jesús no se deja impresionar ni manipular por las formas opresoras usadas por los poderosos, sino que continúa viviendo como rey pacífico y no vio-lento. El apóstol san Pablo enfrenta al mundo pagano, presente en las numerosas instituciones y costumbres arraigadas en la ciudad de Éfeso. Como en otras ocasiones los oyentes judíos se opusieron a la predicación cristiana y el apóstol se dirige en lo sucesivo a los hombres de buena voluntad, que se reunían a dialogar con mente abierta en la escuela de Tirano.
O bien: *Nuestra Señora de Fátima

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 8)

Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8

En aquellos días, mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de Galacia y Frigia y bajó a Éfeso. Encontró allí a unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: "Ni siquiera hemos oído decir que exista el Espíritu Santo". Pablo replicó: "Entonces, ¿qué bautismo han recibido?". Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de conversión, pero advirtiendo al pueblo que debían creer en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús".
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 R/. Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.

ACLAMACIÓN (Col 3, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.

Tengan valor, porque yo he vencido al mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 29-33

En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creernos que has venido de Dios".
Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)

No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*Nuestra Señora de Fátima (ml), blanco

ORACIÓN COLECTA

Dios y Padre nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo fuera también nuestra Madre, concédenos que, perseverando en la penitencia y en la oración en favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar esta festividad de la santísima Virgen María, te presentamos, Señor, nuestras ofrendas y te pedirnos que tu Hijo, Jesucristo, que se ofreció a ti en la cruz como ofrenda inmaculada, venga siempre en nuestra ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Confírmanos, Señor, en la fe de estos misterios que hemos celebrado, para que quienes confesamos como verdadero Dios y verdadero hombre al Hijo de la Virgen María, merezcamos llegar a las alegrías eternas en virtud de su resurrección salvadora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 14

Santos: Matías, apóstol; María Dominga Mazzarello, cofundadora y Teodora Guérin, fundadora. Fiesta (Rojo)

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

Hch 1,15-17. 20-26; Jn 15,9-17

El grupo de los Doce había sufrido una merma al perder a Judas Iscariote. La comunidad cristiana de Jerusalén asumió como primera tarea el reto de reconstituir al grupo de los Doce. Al realizar esa acción estaban manteniéndose fieles a la intención fundadora del Señor. No obstante, los Once restantes no se apropiaron del poder de designar al sustituto de Judas, sino que involucraron a los hermanos en dicha decisión. Procediendo de esa manera se constituían como una comunidad alternativa, puesto que no incurrían en los típicos abusos del poder. Corresponsabilizaron de la significativa decisión a los creyentes que residían en Jerusalén. Cuando se viven relaciones justas y fraternas se está practicando el amor. Esa justamente era la recomendación que Jesús había planteado a sus discípulos al momento de su despedida. El amor cristiano implica, como bien sabemos, la práctica de la justicia y la libertad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 15, 16)

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que lleguemos a compartir la gloria de tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 15-17. 20-26

En aquellos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos, que eran unos ciento veinte, y dijo: "Hermanos, tenía que cumplirse aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca de David, hizo una predicción tocante a Judas, quien fue el que guió a los que apresaron a Jesús. Él era de nuestro grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros este ministerio. Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su morada quede desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe otro. Hace falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de la ascensión". Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre "el Justo", y a Matías, y se pusieron a orar de este modo: "Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra a cuál de estos dos has elegido para desempeñar este ministerio y apostolado, del que Judas desertó para irse a su propio lugar".
Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 112 R/. Lo puso el Señor entre los jefes de su pueblo. Aleluya.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta en la festividad de san Matías, Apóstol, y por medio de esta Eucaristía, fortalécenos con tu amor y con tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 12)

Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, por intercesión de san Matías, Apóstol, que no nos prives nunca de este pan de vida para que podamos prepararnos, con tu gracia, a recibir la herencia reservada a tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 15

Santos: Isidro, Labrador; Juana de Lestonnac, fundadora y Torcuato de Guadix y compañeros, mártires. Feria (Blanco)

CONFIAR EN EL PADRE DURANTE LA DIFICULTAD

Hch 20, 28-38; Jn 17, 11-19

El apóstol san Pablo y el Señor Jesús se despiden de sus discípulos en los respectivos pasajes. El tono de su discurso es parecido; ambos dan recomendaciones decisivas a los suyos, advirtiéndoles que se aproximan momentos difíciles por causa de su fidelidad al Evangelio. El Señor Jesús encomienda a sus discípulos al cuidado del Padre para que los fortalezca y los consagre con su Espíritu y de ese modo, los preserve de los ataques del Maligno. Con el auxilio del Señor, los discípulos de Jesús podrán mantenerse fieles. El apóstol exhorta a los fieles y presbíteros de Éfeso a mantenerse alertas y atentos al mensaje que les predicó. Les aguardan tiempos difíciles y solamente saldrán adelante en la medida que se mantengan confiados en las manos del Padre y se acojan al poder de su gracia. El apóstol sabe por experiencia propia, que la fuerza de Dios se manifiesta de manera especial en los momentos de debilidad humana.
O bien: *San Isidro Labrador

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)

Pueblos todos, aplaudan y aclamen a Dios con clamores de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora los dejo en manos de Dios, que puede hacerlos crecer y alcanzar la herencia prometida.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38

En aquellos días, Pablo dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso: "Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó pastores el Espíritu Santo, para apacentar a la Iglesia que Dios adquirió con la sangre de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre ustedes lobos rapaces, que no tendrán piedad del rebaño y sé que, de entre ustedes mismos, surgirán hombres que predicarán doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de sí. Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años, ni de día ni de noche he dejado de aconsejar, con lágrimas en los ojos, a cada uno de ustedes.
Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra salvadora, la cual tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia prometida. Yo no he codiciado ni el oro ni la plata ni la ropa de nadie. Bien saben que cuanto he necesitado para mí y para mis compañeros, lo he ganado con mis manos. Siempre he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se debe a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más felicidad en dar que en recibir' ".
Dicho esto, se arrodilló para orar con todos ellos. Todos se pusieron a llorar y abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo, porque les había dicho que no lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta el barco. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántenle al Señor, reyes de la tierra, denle gloria al Señor que recorre los cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: "Glorifiquen a Dios". R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea nuestro Dios. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

Padre, que ellos sean uno, como nosotros.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 11-19

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo nos has mandado celebrar, y dígnate, por esta Eucaristía, santificarnos y darnos tu salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26-27)

Cuando venga el Consolador que yo les enviaré, el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes darán testimonio. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que esta comunión aumente en nosotros tu gracia, nos purifique de nuestros pecados y nos disponga mejor a recibir tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*San Isidro Labrador (ml), blanco (MR, p. 478)

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en san Isidro Labrador nos has dejado un modelo de sencillez en la vida cristiana, concédenos aprender de él a santificar nuestra vida diaria por medio de la oración y del trabajo. Por nuestro Señor Jesucristo...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos humildemente en honor de san Isidro, y haz que este sacrificio nos obtenga la salud del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que hemos recibido en este sacramento, al celebrar la festividad de san Isidro, nos ayuden, Señor, a conseguir los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 16

Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Gemma Galgani, laica, y Margarita de Cortona, penitente. Feria (Blanco)

PARA QUE EL MUNDO CREA

Hch 22, 30; 23, 6-11; Jn 17, 20-26

Los cuadros que retratan los dos textos bíblicos son contrapuestos. De un lado está el pasaje de los Hechos de los Apóstoles que refiere las disensiones existentes entre fariseos y saduceos a propósito de la creencia en la resurrección de los muertos. Aparecen como una comunidad de creyentes —desde la perspectiva obviamente no muy favorable de san Lucas— donde las tradiciones doctrinales se defienden con apasionamiento, sin anteponer la apertura y la tolerancia a la opinión de otros hermanos en la fe. En el cuarto Evangelio el Señor Jesús realiza a corazón abierto su oración ante el Padre y a su vez, expone ante sus discípulos un criterio para reconocer las genuinas comunidades de discípulos. La comunión de espíritu, la capacidad de ventilar conflictos y diferencias de manera dialogada, la capacidad de acoger los distintos puntos de vista preservan la salud en la comunidad eclesial. No en balde la unidad, la catolicidad, la santidad y la apostolicidad, son los rasgos fundamentales de la Iglesia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 4, 16)

Acerquémonos confiadamente a Dios, fuente de bondad, a fin de alcanzar su misericordia y su gracia en el tiempo oportuno. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer tu voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Tendrás que dar testimonio de mí en Roma.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11

En aquellos días, el comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos.
Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos, exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos".
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?".
El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.
En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también tendrás que darlo en Roma". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 15 R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con El a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 17, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor. R/.

Que su unidad sea perfecta.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 7)

Yo les aseguro, dice el Señor: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Espíritu consolador. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía, Señor, nos haga comprender tus designios y nos comunique tu misma vida divina, para que seamos dignos de recibir los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 17

Santos: Pascual Bailón, religioso; Heraclio y Pablo de Bitinia, mártires. Beata Antonia de Mesina, laica. Feria (Blanco)

CUESTIÓN DE PROCEDIMIENTO

Hch 25, 13-21; Jn 21, 15-19

Festo, como buen funcionario romano, sabía de procedimientos jurídicos. Por esa razón no podía acceder a la presión popular que reclamaba la condena fulminante para Pablo. A un acusado le corresponde el derecho a la legítima defensa delante de sus acusadores. Como hábil litigante supo apreciar el meollo de la cuestión: los contendientes se contrariaban a propósito de la persona de Jesús. Para los acusadores, el nazareno era un difunto, en cambio, para san Pablo era el viviente que daba sentido a su vida y su misión. En cierto sentido, el relato del Evangelio de san Juan también puede verse como cuestión de procedimiento. El Señor Jesús no va a desautorizar a Pedro sin darle ocasión de manifestar su punto de vista. El triple interrogante es directo y frontal: Pedro, ¿ama a Jesús más que los otros miembros del grupo de los Doce, o no? El pescador tendrá que pensar dos veces antes de responder y calcular bien sus palabras. Los hechos recientes exhibieron la fragilidad de su afecto por Jesús. El Señor lo sabe y le otorga una segunda oportunidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 5-6)

Cristo nos ama y nos ha purificado de nuestros pecados por medio de su sangre; él nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes para Dios su Padre. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo asegura que está vivo un hombre llamado Jesús, que había muerto.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21

En aquellos días, el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea para saludar a Festo. Como se detuvieron algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas palabras: "Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya condenación me pidieron los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo les respondí que no era costumbre romana condenar a ningún hombre, sin carearlo antes con sus acusadores, para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al asunto, me senté en el tribunal al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre. Los acusadores que se presentaron contra él, no le hicieron cargo de ninguno de los delitos que yo sospechaba. Se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un tal Jesús, ya muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo qué determinación tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió ser juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera enviárselo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 102 R/. Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?". Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, las ofrendas de tu pueblo y haz que el Espíritu Santo nos purifique para que podamos presentarte un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 13)

Cuando venga el Espíritu de verdad, dice el Señor, Él los guiará hasta la verdad plena. Aleluya

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos purificas y fortaleces por medio de tus sacramentos, haz que nuestra participación en esta Eucaristía nos conduzca a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 18

Santos: Juan I. Papa y mártir; y Rafaela María Porras, fundadora. Beata Blandina Merten, religiosa.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo II: p. 1033. Para los fieles: p. 356. Edición popular: pp. 452 y 289. Feria (Blanco)

LOS DISCÍPULOS QUE DAN TESTIMONIO

Hch 28, 16-20. 30-31; Jn 21, 20-25

Tanto Juan, testigo principal en el cuarto Evangelio, como Pablo, testigo de la resurrección de Jesús que comparece ante el tribunal del emperador, rinden de distintas maneras y en diversas circunstancias, su testimonio sobre el Señor que da sentido pleno a su vida. Para la comunidad del discípulo amado el testimonio fehaciente del apóstol Juan es suficiente para mantenerse unida a la oferta de vida que han recibido. Han conocido la luz, han pasado de la muerte a la vida y eso les basta para ser fieles al Hijo. El apóstol Pablo, como bien confiesa en muchos relatos autobiográficos, vivió intensamente su adhesión a Jesús, afrontando prisiones, golpes, juicios y maltratos cuantas veces fuera necesario. Dispuestos ambos a sancionar con su vida, entregada hasta el límite, consiguieron la autoridad moral suficiente para acreditarse como testigos del Señor resucitado delante de numerosos creyentes.

Misa matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 14)

Animados de un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de los parientes de éste. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Al concluir estas fiestas de Pascua concédenos, Señor, que la alegría de saber que hemos resucitado con tu Hijo, transforme toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo permaneció en Roma y predicaba el Reino de Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31

En aquellos días, cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular, con un soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó a los judíos principales, y una vez reunidos, les dijo:
"Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos, después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido verlos y hablar con ustedes, pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de Israel". Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo, el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 10 R/. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada, los ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada. R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guiando hasta la verdad plena, dice el Señor. R/.

Éste es el discípulo que ha escrito estas cosas, y su testimonio es verdadero.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?'. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¿qué va a pasar con éste?". Jesús le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme". Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: `Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'. Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el Espíritu Santo nos purifique, Señor, de nuestras culpas y nos prepare a celebrar dignamente tu santa Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 14)

El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de mí, dice el Señor, lo que les irá comunicando. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 19

PENTECOSTÉS

Santos: Pedro Celestino, Papa y Francisco Coll y Guitart, fundador. Solemnidad (Rojo)

REUNIDOS EN UN MISMO LUGAR

Hch 2, 1-11; 1 Co 12, 3-7. 12-13. Jn 20, 19-23

Dos versiones aparentemente divergentes sobre el mismo suceso: la manifestación del Espíritu Santo sobre los discípulos. Los detalles son más abundantes en el relato de los Hechos de los Apóstoles que en el cuarto Evangelio. En éste último resaltan las palabras de Jesús, quien les comparte su misión y Él mismo los hace partícipes de la fuerza y la luz del Espíritu Santo. La misión cristiana estará orientada al servicio del perdón y la reconciliación. En el relato lucano de Pentecostés la manifestación del Espíritu es no verbal: es el ruido y las lenguas de fuego lo que sirve de señal para hacer manifiesto el suceso ante propios y extraños. Una vez que se congregan judíos procedentes de todas partes, se hace patente la gran señal: los discípulos impulsados por la fuerza de lo alto son portavoces de un anuncio inteligible. Las barreras de la multiplicidad de lenguas ya no serán un obstáculo. Las maravillas de Dios son patentes a oídos de hombres y mujeres de toda lengua.

Misa vespertina de la vigilia

Esta Misa se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras Vísperas del domingo de Pentecostés.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)

El amor a Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, que quisiste consumar el misterio de la muerte, resurrección y ascensión de tu Hijo, con la venida del Espíritu Santo, renueva el prodigio de Pentecostés y haz que todos los pueblos de la tierra superen con tu amor sus diferencias y te reconozcan como Padre. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor infundirá su espíritu a los huesos secos y revivirán.

Del libro del profeta Ezequiel: 37, 1-14

En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos.
Entonces el Señor me preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?". Yo respondí: "Señor, tú lo sabes". Él me dijo: "Habla en mi nombre a estos huesos y diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne, la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán. Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor' ".
Yo pronuncié en nombre del Señor las palabras que Él me había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran estrépito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y vi cómo les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: "Hijo de hombre, habla en mi nombre al espíritu y dile: 'Esto dice el Señor: Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida' ".
Yo hablé en nombre del Señor, como Él me había ordenado. Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Señor me dijo: "Hijo de hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: 'Nuestros huesos están secos; pereció nuestra esperanza y estamos destrozados'. Por eso, habla en mi nombre y diles: 'Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré mi espíritu y vivirán, los estableceré en su tierra y sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo cumplí' ".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103 R/. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.

El Espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Brotarán ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39

El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en Él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que tu Espíritu santificador descienda, Señor, sobre estos dones e inunde de amor a tu Iglesia para que ésta pueda ser, en medio del mundo, tu signo y tu instrumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37)

El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el sacramento que hemos recibido, nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que infundiste a tus Apóstoles el día de Pentecostés. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sab 1, 7)

El Espíritu del Señor ha llenado toda la tierra; Él da unidad a todas las cosas y se hace comprender en todas las lenguas. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103 R/. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué numerosas son tus obras, Señor! La tierra está llena de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo; pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá que le agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R/.

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13

Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SECUENCIA

1 Ven, Dios Espíritu Santo,

6 Sin tu inspiración divina

   y envíanos desde el cielo

los hombres nada podemos

   tu luz, para iluminamos.

y el pecado nos domina.

2 Ven ya, padre de los pobres,

7 Lava nuestras inmundicias,

   luz que penetra en las almas,

fecunda nuestros desiertos

   dador de todos los dones.

y cura nuestras heridas.

3 Fuente de todo consuelo,

8 Doblega nuestra soberbia,

   amable huésped del alma,

calienta nuestra frialdad,

   paz en las horas de duelo.

endereza nuestras sendas.

4 Eres pausa en el trabajo,

9 Concede a aquellos que ponen

   brisa, en un clima de fuego,

en ti su fe y su confianza

   consuelo, en medio del llanto.

tus siete sagrados dones.

5.Ven, luz santificadora,

10 Danos virtudes y méritos,

  y entra hasta el fondo del alma

danos una buena muerte

  de todos los que te adoran.

y contigo el gozo eterno.


ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Reciban el Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo". Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos ahora al Espíritu, el padre de los pobres, el don de vida que fecunda nuestra existencia y renueva el camino de la humanidad.
Después de cada petición diremos: Jesús resucitado, escúchanos y aumenta nuestra fe.
Para que todos los cristianos sepamos amarnos como Jesús nos ha amado. Oremos.
Para que los jóvenes cristianos vivan a fondo su fe, y los que trabajan en la pastoral juvenil sientan la alegría de Dios que los acompaña. Oremos.
Para que los gobernantes, y especialmente los gobernantes cristianos, busquen siempre por encima de todo la paz y la concordia, y el bienestar de los que menos tienen. Oremos.
Para que los pobres, los enfermos, los inmigrantes, y todos los que se sienten sin ánimo ante la vida reciban la fuerza del Espíritu Santo de Dios. Oremos.
Para que el Espíritu del Señor ilumine con su luz nuestras inseguridades y dudas, y cure nuestras debilidades. Oremos.
Escucha, Jesús resucitado, nuestra oración, y envíanos tu Espíritu Santo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que el Espíritu Santo, nos haga comprender mejor, según la promesa de tu Hijo, el misterio de este sacrificio y toda la profundidad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 2, 4. 11)

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos concedes participar de la vida divina por medio de tus sacramentos, conserva en nosotros el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu Santo, para que esta comunión nos ayude a obtener nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Para despedir al pueblo, el diácono, o el mismo sacerdote, dice: Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los mensajes asociados a los relatos de Pentecostés no han envejecido. La unidad, el perdón, el entendimiento entre hombres y mujeres de diferentes culturas, sigue siendo un valor apreciado y necesario en la sociedad actual. En algunos momentos se tergiversó el mensaje cristiano y se abusó del mismo, para legitimar proyectos políticos colonizadores con un barniz cristiano. La lección ha quedado patente. El Evangelio es una dinámica que favorece la paz y el entendimiento entre las personas. Esa no es solamente una doctrina que enseñar en facultades teológicas o centros de evangelización, sino una forma de vivir, un estilo de convivencia que hay que ofrecer como alternativa en una sociedad conflictuada por la violencia y la confrontación. Algunos cristianos se han dejado guiar por el Espíritu de Jesús para vivir como promotores y constructores de la reconciliación en clave de justicia y paz verdaderas.


LUNES 20

Santos: Bernardino de Siena, presbítero; Ángel o Arcángelo Tadini, fundador y Áurea de Ostia, mártir. Feria (Verde)

UNO SOLO ES SABIO

Si 1,1-10; Mc 9,14-29

El elogio de la sabiduría reafirma lo que todo israelita conocía, que la sensatez es un don de Dios. Que el Señor es el único sabio y que tiene las respuestas a los interrogantes más profundos que inquietan al corazón humano. La vida entera no nos alcanza a muchos de nosotros para entenderlo y por eso, continuamos extraviados buscando la sabiduría no en el manantial divino, sino en aljibes agrietados, en doctrinas humanas incapaces de descifrar el misterio de la vida. Como todo lo realmente valioso, también la sabiduría es gratuita. Dios la otorga gustosamente a quien la busca con sencillez. Esa es de alguna manera la lección que el Señor Jesús ofrece a sus discípulos con ocasión de su fracaso como exorcistas. Los discípulos no habían conseguido liberar al poseso de la fuerza que lo aliena-ba, porque habían confiado en demasía en sus propias fuerzas y no habían entendido, que toda acción que verdaderamente regenere y transforme el corazón humano, solamente depende del poder y el amor de Dios.

(Se reanuda el Tiempo Ordinario, con la VII semana)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)

Confío, Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 1, 1-10

Toda sabiduría proviene del Señor y está con Él eternamente. ¿Quién puede contar las arenas de la playa, las gotas de la lluvia o los días de los siglos? ¿Quién puede explorar la altura del cielo, la extensión de la tierra y la profundidad de los abismos?
Antes que cualquier otra cosa fue creada la sabiduría; y la luz de la inteligencia, desde la eternidad. ¿A quién se le ha revelado la fuente de la sabiduría? ¿Quién ha conocido sus recursos inagotables? Uno solo es sabio, temible en extremo: el que está sentado en su trono, el Señor.
Él creó la sabiduría, la contempló y la midió; la ha derramado sobre todas sus obras y sobre todos los hombres, según su generosidad; la ha derrochado entre aquellos que lo aman. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 92 R/. El Señor es un rey magnífico.
Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad. Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno, y para siempre está firme tu trono. R/.
Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, la santidad adorna tu templo. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tim 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.

Creo, Señor, pero dame tú la fe que me falta.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 14-29

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.
Él les preguntó: "¿De qué están discutiendo?". De entre la gente, uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido A tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido".
Jesús les contestó: "¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho". Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?". Contestó el padre: "Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos".
Jesús le replicó: "¿Qué quiere decir eso de 'si puedes'? Todo es posible para el que tiene fe". Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: "Creo, Señor; pero dame tú la fe que me falta". Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él". Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.
Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". Él les respondió: "Esta clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 9, 2-3)

Proclamaré, Señor, todas tus maravillas; me alegraré en ti y entonaré salmos a tu nombre, Dios Altísimo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 21

Santos: Cristóbal Magallanes y compañeros, mártires; y Eugenio de Mazenod, fundador. Memoria (Rojo)

EL SERVIDOR DE TODOS

Si 2,1-13; Mc 9,30-37

La exhortación que Jesús Ben Sirá comparte con sus lectores lleva una dirección precisa: suscitar una profunda confianza en Dios. La experiencia de los sabios y maestros de Israel es unánime: la fidelidad de Dios está a prueba de toda duda. Sus fieles atraviesan pruebas cortas o prolongadas, pero finalmente alcanzan a disfrutar de la justicia y la bendición divina. Obviamente cuando el creyente atraviesa por una situación adversa le parece que se prolonga demasiado y siente que desfallece. Quien supere ese periodo de sombras, disfrutará del favor de Dios. En el relato del Evangelio de san Marcos el Señor Jesús despeja el malentendido que confunde a sus discípulos. Estaban deslumbrados por los honores y el prestigio social y se desvivían por conseguirlo. Jesús percibe su desatino y los anima a descubrir el verdadero camino que conduce a la grandeza perdurable: el servicio. Efectivamente los poderosos parecen tener el mundo en sus manos, disponen de presupuestos cuantiosos, pero tarde que temprano, alguien los reemplaza. En la memoria colectiva de la sociedad perduran las figuras de los grandes hombres que han vivido como servidores de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 39)

El Señor es el que salva a los justos; Él es su fortaleza en la tribulación.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los santos Cristóbal Magallanes, presbítero, y sus compañeros, el don de la fortaleza para ser fieles servidores de Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que perseverando en la confesión de la fe verdadera obedezcamos siempre con amor los mandamientos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Prepárate para la prueba.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 2, 1-13

Hijo mío, si te propones servir al Señor, prepárate para la prueba; mantén firme el corazón y sé valiente; no te asustes en el momento de la adversidad. Pégate al Señor y nunca te desprendas de él, para que seas recompensado al fin de tus días. Acepta todo lo que te sobrevenga, y en los infortunios ten paciencia, pues el oro se purifica con el fuego y el hombre a quien Dios ama, en el crisol del sufrimiento.
Confíate al Señor y Él cuidará de ti; espera en Él y te allanará el camino. Los que temen al Señor, esperen en su misericordia; no se alejen de Él y no caerán. Los que temen al Señor, confíen en Él, porque no los dejará sin recompensa. Los que temen al Señor, esperen sus beneficios, su misericordia y la felicidad eterna.
Miren a sus antepasados y comprenderán. ¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado? ¿Quién perseveró en su santo temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y fue desatendido? El Señor es clemente y misericordioso; Él perdona los pecados y salva en el tiempo de la tribulación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 36 R/. Pon tu vida en las manos del Señor.
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en Él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas. R/.
Cuida el Señor la vida de los buenos y su herencia perdura; no se marchitarán en la sequía y en tiempos de escasez tendrán hartura. R/.
Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente; porque al Señor le agrada lo que es justo y vela por sus fieles; en cambio, a los injustos los borrará de la tierra para siempre. R/.
La salvación del justo es el Señor; en la tribulación Él es su amparo; a quien en Él confía, Dios lo salva de los hombres malvados. R/.

ACLAMACIÓN (Ga 6, 14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. R/.

El Hijo del hombre va a ser entregado. - Si alguno quiere ser el primero que sea el servidor de todos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero Él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?". Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, la ofrenda de tu pueblo en honor de tus santos mártires Cristóbal y compañeros, y, ya que la Eucaristía les dio fortaleza en las persecuciones, a nosotros nos dé entereza en las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 8, 35)

El que perdiere su vida por mí y por el Evangelio, la salvará, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Conserva en nosotros, Señor, el don que hemos recibido en la festividad de tus mártires Cristóbal y compañeros, y concédenos que sea para nosotros, fuente de salvación y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 22

Santas: Rita de Casia, religiosa y Joaquina de Vedruna, fundadora. Beatos Pedro de la Asunción y Juan Bautista Machado, mártires. Feria (Verde)

LOS QUE LA AMAN LA SABIDURÍA...

Si 4,12-22; Mc 9,38-40

...Dice el sabio, aman la vida. A su vez, Dios ama a los que la aman. Los sabios no se adueñan de Dios, al contrario, desean que se acreciente el número de los que lo aman y conocen. La celotipia y la inseguridad que aflige el corazón de los inmaduros exhibe su necedad. Quien ha aprendido a vivir, sabe amar con inteligencia. Los que aman no temen, porque saben que el amor verdadero produce amor. ¡Ama y recibirás amor! La escena del Evangelio de san Marcos expone la condición adolescente de los discípulos de Jesús: reaccionan de forman posesiva queriendo adueñarse de su Señor. El nombre y la persona de Jesús les fascina y pretenden retenerlo como si fuese su propiedad. El Maestro los amonesta haciéndoles caer en la cuenta, de que todos aquellos seguidores que confiesen a Jesús como Señor, han optado por Él y forman parte de una familia renovada por el amor del Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Co 12, 4-6)

Los carismas son diferentes, pero el Espíritu es el mismo. Son diferentes los ministerios, pero el Señor es el mismo. Las actividades son diferentes, pero el Dios que obra todo en todos es el mismo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia, a no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos, concédeles ser infatigables en el don de sí mismos, constantes en la oración, alegres y bondadosos en el ejercicio de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor ama a aquellos que aman la sabiduría.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 4, 12-22

La sabiduría instruye a sus hijos y cuida de aquellos que la buscan. El que ama la sabiduría, ama la vida; el que madruga para encontrarla, será colmado de gozo; el que la abraza, heredará la gloria y recibirá la bendición del Señor en todo lo que emprenda.
Los que sirven a la sabiduría, sirven al Señor, que es santo, y el Señor ama a aquellos que la aman. Quien la escucha, juzgará con rectitud; quien le hace caso, vivirá tranquilo. El que confía en ella, llegará a poseerla y la dejará en herencia a sus descendientes.
Al principio, la sabiduría lo llevará por caminos sin rumbo y lo atormentará con sustos y temores, lo hará sufrir con la conducta que le impone, y lo pondrá a prueba con sus órdenes. Pero, una vez que la acepte de corazón, la sabiduría lo conducirá gozoso por el camino recto y le revelará sus secretos; pero si él no le hace caso, ella lo abandonará y lo dejará seguir su camino de perdición.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Quienes aman tus leyes, de inmensa paz disfrutan.
Quienes aman tus leyes, de inmensa paz disfrutan; para ellos no hay tropiezos. Observo tus mandatos, obedezco tus órdenes; tú conoces mi vida. R/.
Brotarán de mis labios, Señor, tus alabanzas, pues tu ley me enseñaste. En honor de tus leyes entonaré cantares, porque todas son justas. R/.
De ti, Señor, con ansias deseo mi salvación; tu ley es mi deleite. Que sólo viva yo, Señor, para alabarte y que tu ley me ayude. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor. R/.

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 38-40

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Pero Jesús le respondió: "No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Padre santo, nuestros dones y concédenos seguir el ejemplo de humildad y servicio a los demás que nos dejó tu Hijo Jesucristo al lavar los pies de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 37)

Dichosos aquellos criados a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela. Los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concede, Señor, a tus hijos alimentados con esta Eucaristía, ser fieles ministros del Evangelio, de los sacramentos y de la caridad, para bien de tu pueblo y gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 23

Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

Santos: Desiderio de Vienne, obispo; y Juana Antida Thouret, fundadora. Fiesta (Blanco)

UNA EXISTENCIA ENTREGADA

Is 52,13-53,12; Lc 22, 14-20

La figura misteriosa que nos describe tan finamente el profeta Isaías ha sido identificada con un profeta anónimo de la época del destierro, con la comunidad de Israel sometida a la prueba y naturalmente, que los primeros cristianos vieron en dicho personaje la figura anticipada del Señor Jesús. La inocencia, la resistencia perseverante ante el sufrimiento, la capacidad de afrontar cargas y pruebas como reparación por las faltas de su pueblo son los rasgos sobresalientes. Una espiritualidad marcada por la confianza en Dios es indispensable para afrontar una existencia tan a contracorriente. Lo que en el profeta Isaías permanece indefinido se convierte en actitud libremente asumida por el Señor Jesús. Esta solemne cena de despedida fue la manifestación de su opción fundamental: vivir pendiente de la voluntad del Padre y de las necesidades de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)

Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Él fue traspasado por nuestros crímenes.

Del libro del profeta Isaías: 52, 13-53, 12

He aquí que mi siervo prosperará, será engrandecido y exaltado, será puesto en alto. Muchos se horrorizaron al verlo, porque estaba desfigurado su semblante, que no tenía ya aspecto de hombre; pero muchos pueblos se llenaron de asombro. Ante él los reyes cerrarán la boca, porque verán lo que nunca se les había contado y comprenderán lo que nunca se habían imaginado.
¿Quién habrá de creer lo que hemos anunciado? ¿A quién se le revelará el poder del Señor? Creció en su presencia como planta débil, como una raíz en el desierto. No tenía gracia ni belleza. No vimos en él ningún aspecto atrayente; despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento; como uno del cual se aparta la mirada, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo tuvimos por leproso, herido por Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. El soportó el castigo que nos trae la paz. Por sus llagas hemos sido curados.
Todos andábamos errantes como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Cuando lo maltrataban, se humillaba y no abría la boca, como un cordero llevado a degollar; como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.
Inicuamente y contra toda justicia se lo llevaron. ¿Quién se preocupó de su suerte? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, lo hirieron de muerte por los pecados de mi pueblo, le dieron sepultura con los malhechores a la hora de su muerte, aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca.
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por medio de él prosperarán los designios del Señor. Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos, cargando con los crímenes de ellos.
Por eso le daré una parte entre los grandes, y con los fuertes repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y fue contado entre los malhechores, cuando tomó sobre sí las culpas de todos e intercedió por los pecadores. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Cuántas maravillas has hecho, Señor y Dios mío, cuántos planes en favor nuestro. Nadie se te puede comparar. R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tu lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.

ACLAMACIÓN (Is 42, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. R/.

Hagan esto en memoria mía.

Del santo Evangelio según san Lucas: 22, 14-20

En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: "Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer, porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios". Luego tomó en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias y dijo: "Tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios".
Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: "Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Hijo unigénito Pontífice de la alianza nueva y eterna, y has querido que su sacerdocio único se perpetuara en la Iglesia.
Porque Cristo no sólo comunica la dignidad del sacerdocio real a todo el pueblo redimido, sino que, con especial predilección y mediante la imposición de las manos, elige a algunos de entre los hermanos, y los hace partícipes de su ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu pueblo santo, lo alimenten con la palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y, consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por reproducir en sí la imagen de Cristo y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor.
Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 24

Nuestra Señora María Auxiliadora

Santos: Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires. Feria (Verde)

EL QUE ENCUENTRA UN AMIGO...

Si 6,5-17; Mc 10,1-12

...Encuentra un tesoro. Un amigo fiel no envejece, es un verdadero tesoro, es decir, está disponible para salvarnos de cualquier apuro o aflicción. Quienes nos honran con su amistad nos aceptan tal cual somos. Sin condicionamientos, ni cálculos o trueques, sino con la donación y el afecto desinteresado. Los verdaderos amigos perduran a pesar de la distancia. Obviamente toda amistad se cultiva, se fomenta a fin que perdure. Lo que el autor del Eclesiástico afirma a propósito de la amistad, puede ampliarse de alguna manera a las relaciones amorosas. Parafraseando al Evangelio podemos afirmar que dos personas que se aman, se funden tan intensamente que las palabras resultan insuficientes para expresarlo: ya no son dos, sino un solo ser. Un proyecto compartido, una forma común de ver la vida, una fusión que integra dos personalidades sin cancelarlas. Cuando una de las personas impone su mentalidad a la otra, la desfigura, la utiliza y a la larga, el amor se va agrietando hasta extinguirse por completo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 6, 14)

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El amigo fiel no tiene precio.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 6, 5-17

Las palabras amistosas multiplican el número de amigos, los labios amables aumentan los saludos. Es bueno que te saluden muchos; pero que uno solo entre mil sea tu amigo íntimo. Cuando hagas una nueva amistad, vete con tiento; no te le confíes tan fácilmente, pues hay amigos que lo son por conveniencia y no son fieles en el día de la desgracia. Hay amigos que se vuelven enemigos y descubren con afrenta los motivos del pleito. Hay amigos que te acompañan a comer, pero nunca se aparecen en la hora de las penas: cuando te va bien, están contigo, cuando te va mal, huyen de ti; si te ocurre una desgracia, cambian de actitud y se esconden de tu vista. Aléjate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos. El amigo fiel es un refugio que da seguridad; el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio: ningún dinero ajusta para comprarlo. El amigo fiel es un tónico de vida. Los que aman al Señor lo encontrarán; el que teme al Señor sabe ser fiel amigo y hace a sus amigos como él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Señor, guíame por la senda de tu ley.
Señor, bendito seas; enséñame tus leyes. En tus preceptos tengo mis delicias, jamás me olvidaré de tus palabras. R/.
Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.
Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 1-12

En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; Él los estuvo enseñando, como era su costumbre.
Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?".
Él les respondió: "¿Qué les prescribió Moisés?". Ellos contestaron: "Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa". Jesús les dijo: "Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre".
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 25

Santos: Beda "el Venerable", Doctor de la Iglesia; Gregorio VII, Papa y María Magdalena de Pazzi, religiosa.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo III: p. 649. Para los fieles: p. 372. Edición popular: 454 y 13. Feria (Verde)

LOS COLMÓ DE INTELIGENCIA Y SABIDURÍA

Si 17,1-13; Mc 10,13-16

El sabio que compuso esta reflexión profesaba una visión optimista del ser humano. Aunque no desconoce su condición frágil, por estar hecho de tierra y por estar limitado por una vida breve, está dotado de habilidades suficientes para vivir en el mundo contemplando los acontecimientos y descifrando el camino de la dicha verdadera. La imagen más llamativa es, sin duda alguna, la que afirma que cada persona está colmada de inteligencia y sabiduría. Si alguna persona en particular parece ameritar dichos elogios es el Señor Jesús, verdaderamente sabio e inteligente para discernir la voluntad de Dios, a través de los gestos cotidianos de los niños inocentes que lo abrazan, de los enfermos que no sepultan su esperanza, de los pecadores que buscan una segunda oportunidad y de las mujeres cariñosas que lo acompañan con amor genuino y desinteresado.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA

Sedulio

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Dios santo, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor hizo a los hombres conforme a su propia imagen.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 17, 1-13

El Señor formó de tierra a los hombres y los hace retornar a ella. Les señaló un número contado de días y les dio dominio sobre las cosas de la tierra. Les concedió un poder semejante al suyo y los hizo conforme a su propia imagen. A todo viviente le infundió el temor a los hombres, para que éstos dominaran a las bestias y a las aves.
Les formó lengua, boca, ojos y oídos, y les concedió la mente para que pudieran razonar. Los colmó de ciencia y sabiduría y les mostró el bien y el mal. Con la luz de su mirada iluminó sus corazones, para hacerles ver la grandeza de sus obras y así alabaran su santo nombre y proclamaran sus maravillas.
Mayor sabiduría les concedió al darles en herencia la ley de la vida. Estableció con ellos una alianza eterna y les dio a conocer sus mandamientos.
Los hombres contemplaron con sus ojos la grandeza del Señor y oyeron la majestad de su voz con sus oídos. Les ordenó evitar toda injusticia y les dio preceptos acerca del prójimo. La conducta de los hombres es patente a la vista del Señor, no puede ocultarse a su mirada. El Señor le puso un jefe a cada nación, pero Israel es su pueblo predilecto. Para el Señor, todas las acciones del hombre son tan claras como la luz del sol; sus ojos siempre están observando la conducta del hombre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 102 R/. La misericordia del Señor dura por siempre.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama; pues bien sabe Él de lo que estamos hechos y de que somos barro, no se olvida. R/.
La vida del hombre es como la hierba, brota como una flor silvestre: tan pronto la azota el viento, deja de existir y nadie vuelve a saber nada de ella. R/.
El amor del Señor a quien lo teme es un amor eterno, y entre aquellos que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

El que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 13-16

En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.
Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él".
Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 11, 27)

Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 26

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Santos: Felipe Neri, fundador; y Eleuterio I, Papa. Beato Andrés Franchi, obispo. Solemnidad (Blanco)

LA CONFESIÓN DE LA SABIDURÍA

Pr 8, 22-31; Rm 5,1-5; Jn 16,12-15

De alguna manera la lectura del libro de los Proverbios y el pasaje del Evangelio de san Juan se integran en el tema fundamental: la condición sacramental del Verbo. El himno de la sabiduría personificada es una exposición bien trabada que explica los motivos por los cuales es el más preciado de todos los dones. La sabiduría queda acreditada como asistente habilidosa que ha acompañado a Dios desde el principio del mundo. La obra de la creación y la Historia de la Salvación son un reflejo de la sabiduría divina. La breve escena que registra el cuarto Evangelio es una muestra de esa sabiduría. Jesús sabe descifrar con acierto las intenciones ocultas que se agitan en el interior de las personas y por lo mismo, no se deja confundir por intereses mezquinos. El Señor Jesús no se dejó seducir por el melodioso canto de los halagos y el fervor popular, desentrañó los resortes profundos de los comensales abusivos y supo defender su libertad soberana.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concédenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Antes de que existiera la tierra, la sabiduría ya había sido engendrada.

Del libro de los Proverbios: 8, 22-31

Esto dice la sabiduría de Dios: "El Señor me poseía desde el principio, antes que sus obras más antiguas. Quedé establecida desde la eternidad, desde el principio, antes de que la tierra existiera. Antes de que existieran los abismos y antes de que brotaran los manantiales de las aguas, fui concebida. Antes de que las montañas y las colinas quedaran asentadas, nací yo. Cuando aún no había hecho el Señor la tierra ni los campos ni el primer polvo del universo, cuando Él afianzaba los cielos, ahí estaba yo. Cuando ceñía con el horizonte la faz del abismo, cuando colgaba las nubes en lo alto, cuando hacía brotar las fuentes del océano, cuando fijó al mar sus límites y mandó a las aguas que no los traspasaran, cuando establecía los cimientos de la tierra, yo estaba junto a Él como arquitecto de sus obras, yo era su encanto cotidiano; todo el tiempo me recreaba en su presencia, jugando con el orbe de la tierra y mis delicias eran estar con los hijos de los hombres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 8 R/. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas. R/.

Vayamos a Dios por Cristo mediante el amor que nos ha infundido el Espíritu Santo.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 1-5

Hermanos: Ya que hemos sido justificados por la fe, mantengámonos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por Él hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos; por Él, podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios.
Más aún, nos gloriamos hasta de los sufrimientos, pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud sólida, la virtud sólida engendra la esperanza, y la esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que Él mismo nos ha dado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Ap 1, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R/.
Todo lo que tiene el Padre es mío.

El Espíritu recibirá de mí lo que les vaya comunicando a ustedes.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Movidos por el Espíritu Santo, dirijamos nuestras plegarias al Padre por medio de Jesucristo.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre, y aumenta nuestra fe.
Por la Iglesia, por todos los que queremos vivir siguiendo el camino del amor de Dios. Oremos.
Por los monasterios de vida contemplativa, por los monjes y monjas que dan en nuestro mundo testimonio de fe y de oración. Oremos.
Por la Iglesia de los países en los que es más difícil ser cristiano, especialmente por los cristianos de China. Para que Dios les dé su fortaleza para mantenerse fieles. Oremos.
Por los pobres y los enfermos, por todos aquellos que viven marcados por el dolor y la debilidad. Oremos.
Por nosotros, por los que cada domingo nos reunimos en esta iglesia para compartir la mesa de Jesucristo. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y danos tu Espíritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no en la singularidad de una sola persona, sino en la unidad de una sola sustancia.
Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y a todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 4, 6)

Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación del cuerpo y el alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La dependencia y el paternalismo tienen una larga historia. Los patronos que dispensaban favores como una forma de mantener como clientes cautivos a sus subordinados, habían propagado su sistema de alianza y chantajes por todo el mundo del Mediterráneo. Los contemporáneos del Señor Jesús se habían dejado contagiar por ese servilismo. Una muestra de esa actitud dependiente aparece al término de la multiplicación de los panes: los comensales pretenden aumentar la popularidad del profeta de Nazaret a cambio de panes y peces. Jesús no sigue su juego, sino que lo exhibe sin rodeos. La consolidación de una comunidad de cristianos maduros y de ciudadanos autónomos y responsables es una urgencia que vale la pena afrontar. Los líderes verdaderamente honestos no mantienen manipuladas ni sometidas a las personas, al contrario, son agentes al servicio de la promoción y la autonomía. Los hombres verdaderamente sabios no entregan su libertad a ninguna figura mesiánica del signo que sea.


LUNES 27

Santos: Agustín de Canterbury, obispo, y Julio de Durostoro, mártir. Beato Edmundo Ducke y compañeros, mártires. Feria (Verde)

DETESTA DE CORAZÓN LA IDOLATRÍA

Si 17,20-28; Mc 10,17-27

El corazón humano se encandila con las riquezas, el poder y la gloria mundana. Ésas y otras realidades se convierten en lazo y trampa que atrapa nuestro corazón. Eso y no otra cosa es lo que llamamos idolatría. El libro del Sirácide afirma que no hay nada más detestable a los ojos del Señor que la idolatría. Efectivamente el idólatra remplaza a Dios por una caricatura que lo deforma. Toda idolatría es una usurpación engañosa. El Evangelio de Marcos al igual que el de san Lucas plantean un idéntico dilema: o Dios o el dinero. El episodio del joven rico ilustra la veracidad del enunciado. La fuerza absorbente de las riquezas es incomparable. Quien atesora muchos bienes materiales difícilmente puede confiar en Dios. La fuente de su seguridad radica en sí mismo, porque finalmente sus bienes se convierten en prolongación artificial de su persona. La fama, la riqueza y el poder se convierte en una especie de implante en el cuerpo del idólatra.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 19-20)

El Señor es mi protector; Él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Vuélvete al Señor y deja ya de pecar.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 17, 20-28

A los que se arrepienten, el Señor los ayuda a volver, y Él reanima a los que pierden la esperanza. Vuélvete al Señor y deja ya de pecar, póstrate en su presencia y quita los obstáculos. Aléjate de la injusticia y vuélvete al Altísimo, aborrece con toda el alma lo que El aborrece.
¿Quién alabará al Altísimo en el sepulcro, como aquellos que le dan gloria mientras viven? El muerto ya no alaba al Señor, pues ya no existe; es el bueno y sano quien le da gloria. Cuán grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que se vuelven a Él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.

ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

Ve y vende lo que tienes y sígueme.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 17-27

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante Él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?". Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven". Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme".
Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!". Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: "Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: "Entonces, ¿quién puede salvarse?". Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: "Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 12, 6)

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios Altísimo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos hagas algún día, participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 28

Santos: Germán de París, obispo; Guillermo de Aquitania, religioso y Bernardo de Montjoux, confesor. Feria (Verde)

LAS OFRENDAS ESPIRITUALES

Si 35,1-15; Mc 10,28-31

La enumeración que nos ofrece el capítulo trigésimo quinto del libro del Sirácide es una llamada de atención para los practicantes de una fe ritualista. La compasión, la generosidad, la práctica de la justicia y la resistencia ante el mal son más agradables a los ojos del Señor que cientos de ofrendas materiales. El Señor se complace en quienes se apiadan de los necesitados y ordenan su vida y sus relaciones de acuerdo al principio de la justicia. Quienes se deciden a servir al Evangelio, subordinando intereses y relaciones personales, reciben una recompensa abundante de parte del Señor. Una familia formada por hermanos en la fe, la incomparable recompensa de la vida plena que no cesa y la solidaridad generosa de creyentes y seguidores de Jesús que los auxilian en las horas de aprieto. Esas realidades, unidas a las persecuciones y contratiempos son ofrecidas por el Señor Jesús a quienes se dispongan a servirle.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 9, 38)

Rueguen al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que tu Espíritu suscite en ella sacerdotes dignos del altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que guarda los mandamientos ofrece un sacrificio de acción de gracias.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 35, 1-15

La ofrenda más grata al Señor es la que ofrece aquel que cumple su ley. El que guarda los mandamientos ofrece un sacrificio de acción de gracias, el que hace favores al prójimo ofrenda el mejor trigo, el que da limosna ofrece un sacrificio de alabanza.
Apartarse del mal es darle gusto al Señor, evitar la injusticia es sacrificio de expiación por el pecado; no te presentes, pues, ante Dios con las manos vacías: todo esto es mandato del Señor. La ofrenda del justo enriquece el altar y su aroma sube hasta el Altísimo. La ofrenda del justo es agradable a Dios y su memorial no será olvidado.
Honra al Señor con ánimo alegre y no seas tacaño al pagarle tus primicias. Haz tu ofrenda de buena gana y santifica con gozo tus diezmos.
Dale al Altísimo según la medida en que Él te ha dado a ti; dale tan generosamente como puedas, porque el Señor sabe recompensar y te dará siete veces más. No pienses en sobornar al Señor, porque Él no recibirá tus dones, ni confíes en la ofrenda de cosas mal habidas, porque el Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 49 R/. Dios salva al que cumple su voluntad.
Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R/.
Israel, pueblo mío, escucha atento; en contra tuya yo, tu Dios, declaro: No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos. R/.
Mejor ofrece a Dios tu gratitud y cumple tus promesas al Altísimo. Quien las gracias me da, ése me honra, y yo salvaré al que cumple mi voluntad. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Recibirán cien veces más en esta vida, junto con persecuciones; y en el otro mundo, la vida eterna.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-31

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte". Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en él las vocaciones sacerdotales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)

En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz, Señor, madurar las vocaciones que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 29

Santos: Maximino de Tréveris, obispo y Sisinio Martorio y Alejandro de Trento, mártires. Feria (Verde)

LA ORACIÓN POR ISRAEL

Si 36,1-2. 5-6. 13-19; Mc 10,32-45

El orante que compuso esta súplica comunitaria tenía experiencia viva de los abusos de los opresores que habían vejado a Israel. Asirios, babilonios, persas y griegos habían dispuesto de tierras, personas y bienes, apoyándose únicamente en su fuerza militar. La sinrazón de la fuerza convertida en instrumento de opresión. El pueblo no perdía la esperanza y se dirigía a Dios pidiéndole que hiciera justicia en el momento oportuno. La prepotencia y el abuso seguían afligiendo a los israelitas en tiempos de Jesús. De ahí sus denuncias severas contra los que tiranizaban pueblos, mientras se hacían llamar benefactores. Propaganda engañosa como pocas. Por esa razón, el Maestro no alienta el ansia de poder de sus discípulos, antes bien los anima a asumirse como servidores, a la manera que

Él lo hizo, viviendo como servidor de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 36, 18-19)

Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cuidas de todos los hombres con amor paternal y diste a todos un origen idéntico, concédenos formar una sola familia en la que reine siempre el amor y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que todas las naciones reconozcan que no hay otro Dios fuera de ti.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 36, 1-2. 5-6. 13-19

Míranos y ten piedad de nosotros, Señor, Dios del universo; infunde tu temor a todas las naciones, para que ellas sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay otro Dios fuera de ti.
Repite tus prodigios y haz nuevos portentos; reúne a todas las tribus de Jacob, y devuélveles la tierra que antaño poseyeron.
Ten compasión del pueblo que lleva tu nombre: de Israel, a quien elegiste por primogénito. Ten compasión de tu ciudad santa, Jerusalén, que es el lugar de tu reposo.
Llena a Sión con la fama de tus maravillas y a tu pueblo con tu gloria; cumple las promesas que hiciste a tus primeros hijos, realiza las profecías pronunciadas en tu nombre. Recompensa a los que esperan en ti, para mostrar que tus profetas son dignos de fe.
Por amor a tu pueblo escucha las súplicas de tus siervos; y que toda la tierra reconozca que tú eres el Señor, el Dios eterno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 78 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos. R/.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro. Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados. R/.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo; con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte. Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño, te daremos gracias siempre y de generación en generación te alabaremos. R/.

ACLAMACIÓN (Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 32-45

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de Él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará".
Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte". Él les dijo: "¿Qué es lo que desean?". le respondieron: "Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria". Jesús les replicó: "No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?". Le respondieron: "Sí podemos". Y Jesús les dijo: "Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado".
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: "Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9)

Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que Él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 30

EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO

Santos: Fernando III de España, rey; y Juana de Arco, mártir. Solemnidad (Blanco)

LAS BENDICIONES DE MELQUISEDEC Y JESÚS

Gn 14,18-20; 1 Co 11,23-28; Lc 9,11-17

La lectura del libro del Génesis relata el encuentro de Melquisedec, sacerdote del Dios Altísimo que alimenta y bendice al patriarca Abrahán, (Abram) quien a su vez le honra, ofreciéndole víveres y bienes para sus acompañantes. El intercambio generoso de gestos de hospitalidad es signo distintivo de los pueblos del Antiguo Oriente. La primera de las muestras de respeto a una persona es recibir la comida y el alojamiento que tenga a bien ofrecer a sus visitantes. En esa óptica podemos ubicar el gesto de la multiplicación de los panes. Jesús acoge a la gente en Betsaida, los hospeda, los alimenta y a diferencia de sus discípulos que pretenden despedirlos con las manos vacías, los instruye y sacia su hambre. Jesús se acoge al Padre providente, recibe los dones que sus discípulos le entregan y remedia su necesidad. El gesto anticipa la decisión suprema que cumplirá en su última pascua, entregando su existencia sin fisuras, en la amorosa donación de su cuerpo y su sangre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 80, 17)

Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Melquisedec presentó pan y vino.

Del libro del Génesis: 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salem, presentó pan y vino, pues era sacerdote del Dios altísimo, y bendijo a Abram, diciendo: "Bendito sea Abram de parte del Dios altísimo, creador de cielos y tierra; y bendito sea el Dios altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos".
Y Abram le dio el diezmo de todo lo que había rescatado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste en los montes sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

Cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 23-26

Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: Que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía".
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él".
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SECUENCIA

SECUENCIA

(Puede omitirse o puede recitarse en forma abreviada, comenzando par la estrofa: "El pan que del cielo baja ").

Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad.
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan.
pues El es el pan de vida
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Esta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

En aquella ultima cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entraran al corazón.

Bajo símbolos diversos y
en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo esta todo completo

Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
El es el todo y la parte;
vivo esta en quien lo recibe.

Cuando parten lo exterior,
solo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

Puede ser tan solo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabara.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Que efecto tan diferente
tiene la misma comida!

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso mana.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y conducenos al cielo.

Si lo parten, no te apures
solo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concedenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amen.

ACLAMACIÓN (Jn 6, 51) R/.Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. R/.

Comieron todos y se saciaron.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 11-17

En aquel tiempo, Jesús habló del Reino de Dios a la multitud y curó a los enfermos.
Cuando caía la tarde, los doce apóstoles se acercaron a decirle: "Despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario". Él les contestó: "Denles ustedes de comer". Pero ellos le replicaron: "No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente". Eran como cinco mil varones.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta". Así lo hicieron, y todos se sentaron. Después Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados, y levantando su mirada al cielo, pronunció sobre ellos una oración de acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos para que ellos los distribuyeran entre la gente.
Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobró se llenaron doce canastos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz, simbolizados en las ofrendas sacramentales que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO 1 DE LA EUCARISTÍA

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y eterno sacerdote, al instituir el sacramento del sacrificio perdurable, se ofreció a ti como víctima salvadora, y nos mandó que lo ofreciéramos como memorial suyo.
Cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos fortalecidos; y cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, quedamos limpios de nuestros pecados.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

VIERNES 31

La Visitación de la Santísima Virgen María

Santos: Santa Petronila de Roma, mártir. Beato Nicolás Barré, fundador. Fiesta (Blanco)

EL SEÑOR HA EXPULSADO A LOS TIRANOS

So 3,14-18; Lc 1,39-56

Las esperanzas de Israel eran tan sólidas que no vacilaba en recitarlas como si ya estuvieran cumplidas a cabalidad. La profecía de Sofonías apuntaba indudablemente hacia los tiempos futuros, pero el profeta redacta tales promesas en tiempo pasado. De esa manera afirmaba su enorme confianza en la fidelidad de Dios. Por más que escasearan los gestos y señales de salvación, por más intensa que fuese la opresión de los pueblos vecinos, los israelitas fieles a Dios mantenían en alto su confianza en Él. De esa misma espiritualidad, de la confianza plena en el Señor que libera a su pueblo, se nutrió la madre del Señor Jesús. Ella supo leer con sencillez el llamado a acoger en su vientre al fruto del Espíritu. Su fe contemplativa y su esperanza perseverante le permitieron ver el cumplimiento de las promesas en el nacimiento del hijo de David. También ella refiere los eventos futuros como ya cumplidos, para externar su plena confianza en el Dios misericordioso que jamás olvida a sus fieles.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 16)

Ustedes, los que aman y temen a Dios, vengan y escuchen: les contaré las maravillas que el Señor ha hecho por mí.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, que inspiraste a la santísima Virgen cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo el deseo de visitar a santa Isabel, concédenos docilidad a tu Espíritu, a fin de que podamos siempre, con María, reconocer tus beneficios y alabarte por ellos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor será el rey de Israel en medio de ti.

Del libro del profeta Sofonías: 3, 14-18

Canta, hija de Sión, da gritos de júbilo, Israel, gózate y regocíjate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha levantado su sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos. El Señor será el rey de Israel en medio de ti y ya no temerás ningún mal.
Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, tu poderoso salvador, está en medio de ti. Él se goza y se complace en ti; Él te ama y se llenará de júbilo por tu causa, como en los días de fiesta. Apartaré de ti la desgracia y el oprobio que pesa sobre ti". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Isaías 12 R/. El Señor ha hecho maravillas con nosotros.
El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 1, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. R/.

¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todopoderoso, que bendijiste la amorosa solicitud de María, la Madre de tu Hijo, por su prima Isabel, acepta y bendice los dones que te presentamos y conviértelos para nosotros en fuente de santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)

Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias, Dios nuestro, por este admirable sacramento de tu amor que has concedido a la Iglesia y te suplicamos que, así como Juan Bautista se alegró al sentir la presencia oculta de tu Hijo, así podamos nosotros reconocer en la Eucaristía la presencia viva de nuestro Salvador, que vive y reina por los siglos de los siglos.