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MARTES 1

Santo: José obrero; Jeremías, profeta, Beato Ricardo Pampuri, presbítero. Feria (Blanco)

LOS ORIGENES MODESTOS

Hch 11, 19-26; Mt 13, 54-58

Podemos empalmar estas dos lecturas siguiendo el hilo temático que las une, y que podría ser el tema de los orígenes. En el evangelio, los nazarenos se asombran al no poderse explicar el origen de la autoridad que emana de Jesús, un aldeano surgido de una familia conocida por todos ellos. Jesús que tenia conciencia de su misión profética se siente desairado por los suyos. En la narración del libro de los hechos, el autor nos permite asomarnos a los orígenes de la iglesia de Antioquía. Ahí se acuño el honroso nombre que ahora llevamos: cristianos. Identidad que nos sobrepasa sin duda, pero que nos alienta a mantener los ojos donde conviene: en la obra y la persona de Cristo Jesús.

*Misa de San José Obrero

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7, 6)

Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, por que el señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre todo poderoso, concede a quienes celebramos la resurrección de Cristo, vivir plenamente la alegría de nuestra salvación. Por nuestro señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Comenzaron a predicar a los griegos el Evangelio del Señor Jesús.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 19-26

En aquellos días, algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía; pero predicaban el evangelio solamente a los judíos. Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses, que al llegar a Antioquia, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.
Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquia. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegro mucho: y como era hombre bueno, lleno de espíritu Santo y de fe, exhorto a todos a que, firmes en un propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se gano para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquia. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquia, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 86 R/. Alaben al señor de todos los pueblos. Aleluya.
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas. Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro y Etiopia, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmaran: “Todos los pueblos han nacido en ti y el Altísimo es tu fortaleza”. R/.
EL Señor registrara en el libro de la vida a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo; y todos los pueblos te cantaran bailando: “Tú eres la fuente de nuestra salvación”. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 10,27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

El padre y yo somos uno.

Del santo evangelio según San Juan: 10, 22-30

Por aquellos días, se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: “¿Hasta cuando nos vas a tener en suspenso? Si tu eres el Mesías, dínoslo claramente”. Jesús les respondió: “ Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, por que no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatara de mi mano. Me las ha dado mi padre, y Él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTIFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.

ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNIÓN

Que el cuerpo y la sangre de tu hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor; a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

SAN JOSE OBRERO Memoria libre (Blanco)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 127, 1-2)

Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. El gozara el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de tus hermanos, por intercesión de San José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Comenzaron a predicar a los griegos el Evangelio del Señor Jesús.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 19-26

En aquellos días, algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquia; pero predicaban el Evangelio solamente a los judíos. Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses, que al llegar a Antioquia, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.
Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquia. Llegó Bernabé y viendo la acción de alegría de Dios, se alegro mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de Fe, exhorto a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor: así se gano para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevo consigo a Antioquia. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a gente. Allí, en Antioquia, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”. Palabra de Dios. Te alabamos, señor.

Del salmo 86 R/. Alaben al Señor de todos los pueblos. Aleluya
Jerusalén gloriosa, el señor ha puesto en ti su templo. Tú eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas, Egipto y Babilonia adoran al Señor; los filisteos, con Tiro y Etiopia, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmaran: “Todos los pueblos han nacido de ti y el Altísimo es su fortaleza” R/.
El señor registrara en el libro de la vida a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo; y todos los pueblos se cantaran bailando: “Tu eres la fuente de nuestra salvación”. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 67, 20) R/. Aleluya, aleluya.
Bendito sea el Señor día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. R/.

¿No es éste el hijo del carpintero?

Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58

En aquel tiempo, Jesús llego a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: “¿De donde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No no se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?”. Y se negaban a creer en Él.
Entonces, Jesús les dijo: “Un profeta no es despreciado mas que en su patria y casa”. Y no hizo muchos milagros ahí por la incredulidad de ellos.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de san José: en la conmemoración.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)

Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el amor que nos has manifestado al hacernos participes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estimulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 2

Santos: Atanasio de Alejandría, Doctor de la iglesia; José Nguyen Van Luu, y compañeros, mártires. Beata Mafalda de Portugal, religiosa. Memoria (Blanco)

HE VENIDO AL MUNDO COMO LUZ

Hch 12, 24-13, 5; Jn 12, 44-50

La frase suena desmedida en labios distintos a los de Jesús. El mismo Juan Bautista se consideraba apenas “testigo de la luz”. La imagen de la luz tiene una larga historia en la tradición bíblica. La Palabra de Dios es comparada con una lámpara que alumbra y da luz a los creyentes. Muchas y varias son las funciones de la luz: orientación, calor, vivificación. De alguna manera la Palabra de Dios cumple todas esas tareas en el corazón del discípulo. De esa luz serán portadores Bernabé y Saulo, que no eran generadores de su propia enseñanza. Fueron comisionados por la iglesia de Antioquia y finalmente, eran discípulos del Señor resucitado. En adelante vivirán como reflejo de la luz de Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)

La boca de justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Resérvenme a Saulo y a Bernabé.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 24-13, 5

En aquel tiempo, la palabra del Señor cundía y se propagaba. Cumplida su misión en Jerusalén, Saulo y Bernabé regresaron a Antioquia, llevando consigo a Juan Marcos.
Había en la comunidad cristiana de Antioquia algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el, “Negro”). Lucio el de Cirene. Manahén (que se crio junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: “Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada”. Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.
Así, enviados por el Espíritu Santo, Saulo y Bernabé fueron a Seleucia y zarparon para Chipre. Al llegar a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 66 R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

Yo he venido al mundo como luz.

Del santo Evangelio según san Juan: 12, 44-50

En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: "El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas.
Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las palabras que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es vida eterna. Así, pues, lo que hablo, lo digo como el Padre me lo ha dicho",
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)

Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 3

La Santa Cruz

Santos: Timoteo y Maura de la Tebaida, mártires; Estanislao Kazimierczyk, presbítero. Fiesta (Rojo)

NO SE AFERRO A SU CONDICIÓN DIVINA

Flp 2, 6-11; Jn 3, 13-17

Las dimensiones alto y bajo, arriba y abajo estructuran estas dos secciones. El himno de la carta a los filipenses comparte con el Evangelio de san Juan la misma disposición y perspectiva: la del descanso y el abajamiento de Jesús. Él no se aferró a su condición divina, si no que asumió nuestra condición mortal y acato sin cuarteaduras la voluntad del padre. Por eso mismo el cuarto Evangelio lo acredita como testigo creíble del Señor. Jesús tiene la vivencia profunda del amor del Padre y por lo mismo, nos ama tanto como Él. Su mensaje y su enseñanza no se derivan de libreto alguno, si no que brotan de la íntima comunión con su Padre. La credencial que nos acredita como sus enviados no será otra que la vivencia del amor de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien esta nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA.

Dios nuestro, que quisiste que tu hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Cristo se humillo a sí mismo; por eso Dios lo exaltó.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 6-11

Cristo Jesús, siendo Dios, no considero que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho unos de ellos, se humillo a sí mismo y por obediencia acepto incluso la muerte, y una muerte de Cruz.
Por eso Dios lo exalto sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen las rodillas en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 77 R/. No olvidemos las hazañas del Señor.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca y les hablare en parábolas; anunciare lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacia morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia Él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con Él ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero Él sentía lastima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apago el furor de su cólera. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, por que con tu santa cruz redimiste al mundo. R/.

El hijo del hombre tiene que ser levantado.

Del santo Evangelio según san Juan: 3,13-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajo del cielo y esta en el cielo. Así como Moisés levanto la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entrego a su Hijo único, para que todo que crea en Él no perezca, si no que tenga vida eterna. Por que Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, si no para que el mundo se salvara por Él” Palabra del Señor: Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifiquen ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte las gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todo poderoso y eterno.
Por que has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un árbol venció, fuera en un árbol vencido. Por Cristo, Señor nuestro.
Por El, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo…

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de la Cruz y nos has hecho participes de
tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos

 

VIERNES 4

Santos: Felipe y Santiago “el Menor, Apóstoles; José María Rubio, presbítero: Beato Ceferino Jiménez, mártir. Fiesta (Rojo)

SEÑOR PRESÉNTANOS AL PADRE

1 Co 15, 1-8; Jn 14, 6-14

En el entendido que la revelación es progresiva, podemos rastrear el paso de una concepción teológica a otra. El texto de Corintios gira en torno a la humanidad de Jesús. Como tal, afirma su fatal desenlace, su muerte, sepultura y ejecución. La cosa no termino ahí y eso es lo mas decisivo, que la muerte no lo detuvo, sino que Dios lo resucito y sus discípulos fueron participes de su triunfo. El Evangelio de san Juan es la expresión de una cristología alta y mas evolucionada que fue el resultado de la reflexión pausada de los profetas cristianos que releyeron las Escrituras hebreas a la luz de la vida y la pascua de Jesús y desentrañaron con el auxilio del Espíritu, la profundísima unidad de Jesús con su padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de Él la gloria eterna. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que llenas de alegría a tu iglesia con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intersección, vivir, como ellos, unidos a tu Hijo para que podamos llegar a contemplarte eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Después se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-8

Hermanos: les recuerdo el Evangelio que yo les predique y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvara, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucito al tercer día, según estaba escrito; que se apareció a Pedro y luego a los Doce; después se le apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también a mí.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo18 R/. El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje y una noche se lo transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 6, 9) R/. Aleluya, Aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe, quien me ve a mí, ve el Padre. R/.

Tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 6-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: “yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.
Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por que dices: Muéstranos al Padre? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo le digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre esta en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan a mí nombre, yo la hare para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre”. Palabras del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago y concédenos celebrar esta Eucaristía, con sinceridad y pureza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 8-9)

Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto también a mi Padre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada comunión purifique, Señor, nuestros corazones a fin que podamos, como Felipe y Santiago, conocerte y amarte en tu Hijo y obtengamos así la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

SÁBADO 5

Santos: Hilario de Arlés, obispo; Peregrino Laziosi de Fortí, religioso; Benita de Roma, laica.

Víspera I del domingo: 1ª semana del salterio. Tomo II: pp. 1099, 516 y 814. Para los fieles: pp. 472 y 274. Edición popular: pp. 13 y448. Feria (Blanco)

CREÁNME, YO ESTOY CON EL PADRE

Hch 13, 44-52; Jn 14, 7-14

El señor Jesús explico claramente a Felipe. Su proceder y sus acciones no podían explicarse por su sola iniciativa. En realidad, el profeta de Nazaret vivía en estrecha dependencia de su Padre. Esa vinculación directa no era comprendida por sus contemporáneos, al contrario, les resultaba escandalosa. Jesús afirmaba con esas palabras que gozaba de una especial asistencia divina. Algo semejante ocurre con los misioneros cristianos Pablo y Bernabé. Ellos no actúan por propia iniciativa. En las comunidades donde proclaman el mensaje cristiano, el Espíritu Santo confirma sus palabras con dones y carismas. Sus adversarios no alcanzan a comprender que la verdadera fortaleza de aquel par de misioneros no se puede doblegar con palizas y persecuciones. Su fortaleza brota de una dimensión más profunda y trascendente.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)

Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a la luz admirable. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que nos has hecho participes de la muerte y resurrección de tu Hijo por medio del bautismo, concédenos vivir de tal manera nuestros compromisos bautismales, que demos frutos abundantes de vida cristiana y podamos llagar a la plenitud del gozo eterno. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora nos dirigiremos a los paganos

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52

El sábado siguiente casi toda la ciudad de Antioquia acudió a oír la palabra de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande, se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con valentía: “La palabra de Dios debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigimos a los paganos. Así nos lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones de la tierra”.
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y los ciudadanos principales, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos de su territorio.
Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies, como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos las maravillas del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entra a contemplarlo la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y las naciones aclamen con júbilo al Señor R/.

ACLAMACIÓN (Jn8, 31, 32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.

Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Del santo evangelio según san Juan: 14, 7-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mí Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”.
Le dijo Felipe: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”. Jesús le replicó: “Felipe, tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: Muéstranos al Padre?” ¿O no cree que yo estoy en el Padre y que el padre esta en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre esta en mí. Si no me dan fe a mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mí nombre yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre”. Palabra del Señor. gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tu me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía, que tu Hijo nos mando celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 6

V DOMINGO DE PASCUA

Santos: San Evodio de Antioquia, mártir; Domingo Savio, Laico. Beata Ana Rosa Gattorno, fundadora. (Blanco)

PIDAN LO QUE QUIERAN Y SE CUMPLIRÁ

Hch 9, 26-31; Jn. 3, 18-24; Jn 15, 1-8

El cultivo de la vid era de sobra conocido por el Señor Jesús. En la tradición bíblica encontramos abundantes imágenes de este oficio. Lo mismo se habla de la viña, que de sarmientos, uvas amargas y viñadores que pisan el lagar o del vino bueno que sirven a los invitados a unas bodas. En esta ocasión el Señor se identifica con la vid y asocia a su Padre con el labrador, mientras que los discípulos somos los sarmientos. El aspecto sobresaliente de este texto tiene con ver con la productividad. Los discípulos no podemos permanecer activos, viviendo el mandamiento del amor, sino en la medida que nos mantengamos íntimamente unidos con el Señor Jesús. De esta relación estrecha Pablo será un testigo genuino, tal como nos lo transparenta el relato de los Hechos de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 97, 1-2)

Canten al Señor un cántico nuevo, por que ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyo, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Les contó como había visto al Señor en el camino.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 26-31

Cuando Pablo regreso a Jerusalén, trato de unirse a los discípulos, pero todos le tenían miedo, por que no creían que se hubiera convertido en discípulo.
Entonces, Bernabé lo presento a los apóstoles y le refirió como Saulo había visto al Señor en el camino, como el Señor le había hablado y como el había predicado en Damasco, con valentía, en el nombre de Jesús. Desde entonces, vivió con ellos en Jerusalén, iba y venía, predicando abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los judíos de habla griega y éstos intentaban matarlo. Al enterarse de esto, los hermanos condujeron a Pablo a Cesarea y lo despacharon a Tarso.
En aquellos días, las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 21 R/. Bendito sea el Señor. Aleluya.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordaran al Señor y volverán a Él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postraran todas las familias de los pueblos. Solo ante Él se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que Él ha hecho. R/.

Este es su mandamiento: que creamos y que nos amemos.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 18-24

Hijos míos: No amemos solamente de la palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de verdad y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reproche, por que Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de Él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio.
Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que Él nos ha dado, que Él permanece en nosotros.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 4-5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.

El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdad vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en el, ese da fruto abundante, porque sin mí nada puede hacer. Al que no permanece en mí se le echa afuera, como el sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Unidos con Jesús, como los sarmientos a la vid, oremos con toda confianza. Después de cada petición diremos: Jesús resucitado, escúchanos.
Por los pastores de la iglesia. Que vivan su misión con fe y esperanza, y ayuden a crear un espíritu de paz y concordia en nuestra sociedad. Oremos.
Por todos los que en este Tiempo Pascual reciben el Bautismo o la Confirmación, o participan por primera vez en la Eucaristía. Que crezcan constantemente en la fe y en el seguimiento de Jesús. Oremos.
Por los países del mundo. Que entre todos construyamos una sociedad justa, abierta, libre y acogedora con lo más débiles. Oremos.
Por los trabajadores, especialmente los de la construcción. Que puedan obtener bienestar y prosperidad con su trabajo. Oremos.
Por nosotros. Que encontremos en Jesucristo la luz para nuestro camino, y la alegría para nuestro corazón. Oremos.
Escucha, Jesús resucitado, nuestras plegarias, y haz que, unidos a ti, demos fruto abundante. Tu, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 1. 5)

Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mi y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXION PARA NUESTRO TIEMPO.- La conexión entre el Evangelio y la Carta de Juan es directa. Quien cumpla los mandamientos y viva en estrecha filiación con el Padre será escuchado. La exhortación recurre en ambos textos: quien cumple la voluntad de Dios obtendrá todo cuanto le pida. Nosotros tenemos experiencia de la generosidad y el amor genuino de nuestros padres. Sabemos que atienden a nuestros ruegos, cada vez que sus recursos se lo permiten. Su afecto se convierte en atención y cuidado sin condición alguna. En mucha mayor medida pasará esto mismo con nuestro Padre celestial. La confianza es uno de los rasgos que identifican al discípulo. Si verdaderamente nos sentimos hijos de Dios, no podemos dejar pie a la angustia, ni a ninguna otra actitud negativa. El Salmo lo dice hermosamente: “acallo y modero mis deseos como un niño en brazos de su madre”.

LUNES 7

Santos: Santa Rosa Venerini, fundadora: Flavia Domitila de Roma, mártir. Beata Gisella de Niedenburg. Feria (Blanco)

CUANDO ALEGUEN MI NOMBRE

Hch 14, 5-18; Jn 14, 21-26

La promesa que el Señor Jesús oferto a sus discípulos tenían un alcance preciso. El Espíritu Santo acompañará en el futuro a los discípulos y los mantendrá en sintonía con la enseñanza de Jesús. Na basta con repetir mecánicamente las enseñanzas que el Señor proclamara en Galilea. Las circunstancias históricas demandan una actualización constante. De ese único mensaje son portavoces Pablo y Bernabé en Listra. Anuncian la salvación que libera de la ignorancia y la idolatría. No es un mensaje que reduzca a palabras y discursos. En un mensaje transformador que desata y rompe las cadenas que lastiman nuestra dignidad. La curación de enfermos e inválidos en las primeras comunidades por obra de los apóstoles continúa de alguna manera en las instrucciones eclesiales que promueven la salud, la educación, la caridad y la justicia a favor de los más vulnerables.

ANTIFONA DE ENTRADA

Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas que dignó morir para salvarnos. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tu que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes, para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Les predicamos el Evangelio para que dejando los falsos dioses, se conviertan al Dios vivo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 5-18

En aquellos días, los paganos y los judíos de Iconio, apoyados por las autoridades, comenzaron a agitarse con la intención de maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé. Pero ellos se dieron cuenta de la situación y huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y predicaron el Evangelio en toda la región.
Había en Listra un hombre tullido de los pies desde su nacimiento que pasaba la vida sentado y nunca había podido andar. El tullido escuchaba el discurso de Pablo, y éste, mirándolo fijamente, advirtió que aquel hombre tenía fe suficiente como para ser curado, y el ordeno en voz alta: “Levántate y ponte derecho sobre tus pies”. De un salto el hombre se puso en pie y comenzó a caminar. Cuando la gente vio lo que Pablo había hecho, empezaron a gritar en la lengua de Licaonia: “¡Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos!”. Decían que Bernabé era el dios Júpiter y Pablo el dios Mercurio, por que éste era el que hablaba.
El sacerdote del templo de Júpiter, situado a la entrada de la cuidad, llevó a las puertas unos toros adornados con guirnaldas, y junto con la muchedumbre, quería ofrecerles un sacrificio. Al darse cuenta de todo esto, los apóstoles Bernabé y Pablo se rasgaron las vestiduras e irrumpieron por entre la multitud, gritando:
“Ciudadanos, ¿Por qué hacen semejante cosa? Nosotros somos hombres mortales, lo mismo que ustedes. Les predicamos el Evangelio que los hará dejar los falsos dioses y convertirse al Dios vivo, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo cuanto contienen. En épocas pasadas, Dios dejó que cada pueblo siguiera su camino, aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandando la lluvia y la cosecha a su tiempo, dándoles así comida y alegría en abundancia”. Y diciendo estas palabras, consiguieron impedir, a duras penas, que la multitud les ofreciera un sacrificio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 113 R/. Que todos te alaben solo a ti, Señor. Aleluya.
No por nosotros, Señor, no por nosotros, si no por ti mismo, manifiesta tu grandeza, por que eres fiel y bondadoso. Que no nos pregunten los paganos: “¿Dónde está el Dios de Israel?”. R/.
Nuestro Dios esta en el cielo y el ha hecho todo lo que quiso. En cambio, los ídolos de los paganos son oro y plata, son dioses hechos por artesanos. R/.
Que los llene de bendiciones el Señor, que hizo el cielo y la tierra. El Señor se ha reservado para si el cielo y a los hombres les ha entregado la tierra. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 26) R/. Aleluya, aleluya.
El espíritu santo les enseñara todas las cosas y les recordara todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.

El Espíritu Santo, que mi Padre les enviara en mi nombre, les enseñara todas las cosas.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 21-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él”.
Entonces le dijo Judas (no el Iscariote): “Señor, ¿Por qué razón a nosotros sí te nos vas a manifestar y al mundo no?”. Le respondió Jesús: “El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió.
Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñara todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)

La paz les dejo, mi paz les doy: pero yo no se las doy como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Dios todo poderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 8

Santos: Benedicto II, Papa: Desiderio de Bourges, obispo. Beata María Droste Zu Vischering, religiosa. Feria (Blanco)

DOS DESPEDIDAS

Hch 14, 19-28; Jn 14, 27-31

En ambos pasajes los protagonistas viven situaciones parecidas. En el Evangelio, el Señor Jesús se despide de sus discípulos y les comunica su paz. Los suyos están agitados y atemorizados por su próxima partida. El mismo se siente presionado por las fuerzas hostiles que le asedian, pero a la vez se sabe sosteniendo por el amor del Padre. En el libro de los Hechos, Pablo y Bernabé se despiden de los cristianos de Listra y Antioquia y les animan a perseverar firmes en la fe a pesar de las persecuciones que se desencadenarán. Ni el Señor ni los apóstoles dejaron desprotegidos a sus respectivos discípulos, sino que los encomendaron a Dios, los arroparon a sobreponerse a las dificultades y contratiempos, recordándoles que: hay que sufrir dificultades para entrar en el Reino.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 5; 12, 10)

Alabemos a nuestro Dios todos cuantos lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio de la resurrección de tu Hijo nos has abierto las puertas de la vida eterna, concédenos creer fielmente en ti y esperar confiadamente el cumplimiento de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 19-28

En aquellos días, llegaron a Listra, procedentes de Antioquia y de Iconio, unos judíos, que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo se levanto y regreso a la ciudad. Pero el día siguiente, salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos en aquella ciudad, volvieron a Listra. Iconio y Antioquia, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De allí se embarcaron para Antioquia, de donde había salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había dicho Dios por medio de ellos y como les había abierto a los paganos las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 144 R/. Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y que den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, para todas las generaciones. R/.
Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (cfr 24, 46, 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así su gloria. R/.

Les doy mi paz.

Del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, por que el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean.
Ya no hablare muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que el tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos, llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 6. 8)

Si hemos muerto con Cristo, también viviremos con Él; ésta es nuestra fe. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 9

Santos: Isaías, Profeta: Pacomio de la Tebaida, abad. Beata Teresa de Jesús Gerhardinger, fundadora. Feria (Blanco)

EL QUE SIGUE CONMIGO DA FRUTO ABUNDANTE

Hch 15, 1-6: Jn 15, 1-8

El problema pastoral que enfrentaron las comunidades cristianas de origen judío no era un asunto menor. No era una simple cuestión de estrategias, sino un asunto de fondo. El dilema se puede plantear de manera sencilla: ¿Puede el ser humano salvarse con base en el cumplimiento de las obras de la ley de Moisés o recibe la salvación por medio de la fe en Jesús? ¿Se trata de privilegiar el esfuerzo humano o de acoger el don divino? Con un lenguaje figurado responde al Señor Jesús a esta pregunta en el Evangelio, hablando de sarmientos que reciben toda la savia de la vid. El creyente no produce frutos, sino en la medida en que acoge la gracia de Jesucristo. La salvación no es una obra autógena. El dinamismo que desarticula nuestro egoísmo y nos permite ser y vivir para los demás, proviene del labrador, es decir, del Padre que cultiva su viña selecta.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 70, 8. 23)

Que mi boca, Señor, se llene de alabanzas para poder cantarte; entonces mis labios se estremecerán de jubilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro misericordioso, que salvas al pecador y lo llamas a tu amistad, atrae hacia ti el corazón de tus hijos, libres ya que las tinieblas por el don de la fe, y no permitas que se aparten de ti, que eres la luz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Se decidió que Pablo y Bernabé fueran a Jerusalén a ver a los apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquia algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. La comunidad cristiana los proveyó para el viaje, y ellos atravesaron Fenicia y Samaria, contando a los hermanos cómo se convertían los paganos, y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron, diciendo: “Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la ley de Moisés”.
Entonces se reunieron los apóstoles y los presbíteros para examinar el asunto.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor. Aleluya.
¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: “Vayamos a la casa del Señor”! y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: “La paz este contigo”. Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mi y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mi da fruto abundante R/.

El que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por si mismo, si no permanece en la Vid, así tampoco ustedes, si no permanecen mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le hecha fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTIFONA DE LA COMUNION

El Señor, que nos redimió con su sangre, ha resucitado y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden. Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 10

Santos: Juan de Ávila, presbítero; Antonino de Florencia, obispo. Beato Iván Merz, laico. Feria (Blanco)

MANTENERSE EN EL AMOR

Hch 15, 7-21; Jn 15, 9-11

No es ni ha sido fácil. El desamor y el egoísmo se entrometen, se enmascaran y quieren suplantar al amor verdadero. El Señor Jesús nos propone una solución que parece una tautología: para mantenerse en el amor hay que cumplir el mandamiento del amor. A alguno le parecerá una verdad de Perogrullo. Para conservarnos en el amor, hay que seguir amando. Se trata de llamar a cada cosa por su nombre. Cuando el egoísmo nos empuja a afirmarnos en demasía, llevándonos de por medio a los que amamos, estamos siendo manipulados por la soberbia y la vanidad. En ese sentido, podemos aplicar este criterio al asunto que nos expone el Libro de los Hechos. Los primeros cristianos, fueran griegos o judíos, lo serían realmente, en la medida que configuraran su vida con el amor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ex 15, 1-2)

Cantemos al Señor, pues su victoria es grande. Alabemos al Señor, porque Él es nuestra fortaleza y salvación Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios de poder y misericordia, cuya gracia convierte al pecador en justo y da felicidad al afligido, conserva en nosotros el don de tu amor, para que podamos perseverar con fortaleza en la fe que nos ha justificado. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Juzgo que no se debe importunar a los paganos que se convierten a Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles 15, 7-21

Por aquellos días, después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
“Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me eligió entre ustedes para que los paganos oyeran por mi medio, las palabras del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.
¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros creemos que nos salvaremos por la gracias del Señor Jesús, del mismo modo que ellos”
Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
“Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo. Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito: Después David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas y la reedificaré, para que el resto de los hombres busqué al Señor; lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.
Por cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si alguien se extraña. Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas” Palabra de Dios Te alabamos Señor

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo R/.
Proclamamos su amor días tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Caigamos en su templo de rodillas. “Reina el Señor”, digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.

ACLAMACIÓN

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Permanezcan en mi amor para que su alegría sea plena.

Del santo Evangelio según san Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena”. Palabra del Señor Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por medio de estos dones, que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTIFONA DE LA COMUNION (2 Co 5, 15)

Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para Él, que murió y resucitó por ellos. Aleluya

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor. Tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 11

Santos: Mayolo de Cluny, abad; Estela de Francia, mártir. Beato Domingo Iturrate, presbítero. Feria (Blanco)

EL MANDATO PRINCIPAL Y LAS REGLAMENTACIONES SECUNDARIAS

Hch 15, 22-31: Jn 15, 12-17

En ambos textos advertimos una serie de semejanzas. Tanto el Señor Jesús, como los apóstoles reunidos en asamblea hablan con gran autoridad. “Este es el mandamiento mío”, dice Jesús. Los apóstoles también subrayan su autoridad diciendo: “Hemos dicidido, el Espíritu Santo y nosotros…”. En las dos situaciones nos transmiten mandamientos. El Señor Jesús exhorta a vivir un amor fraterno en la comunidad de sus discípulos. En reunión de la asamblea eclesial en Jerusalén se ordena cumplir unos mandatos y ordenamientos que les parecían indispensables para afirmar su identidad hebrea. El cristiano que lee tales relatos aprende a distinguir lo esencial de lo accesorio.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)

Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, ajustar nuestra vida al misterio de la Pascua que celebramos llenos de gozo, a fin de que, alejados de veras del pecado y buscándote en todo a ti, el poder de Cristo resucitado nos proteja y nos salve, por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 22-31

En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquia con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron judas (llamado Barsabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía:
“Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquia, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente:
‘El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados, si se apartan de esas cosas, harán bien’. Los saludamos”.
Los enviados se despidieron y cuando llegaron a Antioquia, reunieron a la comunidad cristiana y les entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, todos se llenaron de júbilo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 56 R/. Alabemos y cantemos al Señor. Aleluya.
Dispuesto está mi corazón. Dios mío, para cantar tus alabanzas. Despiértate, alma mía, despiértense mi citara y mi arpa, antes de que despunte el alba. R/.
Tocaré para ti ante las naciones, te alabare, Señor, entre los pueblos, pues tu lealtad hasta las nuves llega y tu amor es más grande que los cielos. Levántate, Señor, en las alturas y llena con gloria el mundo entero. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mí Padre. R/.

Este es mí mandamiento: que se amen los unos a los otros.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 12-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, por que les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTIFONA DE LA COMUNION

Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta eucaristía que tu Hijo nos mando celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez mas con el vinculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 12

Santos: Nereo, Aquileo y Pancracio de Roma, mártires; Epifanio de Salamina, obispo. Beta Imelda Lambertini, laica.

Vísperas I del domingo: 2ª semana del Salterio. Tomo II: pp. 1201, 516 y 878. Para los fieles: pp. 555 y 274. Edición popular: pp. 108 y 449. Feria (Blanco)

LAS RAZONES DEL ODIO CONTRA LOS CRISTIANOS

Hch 16, 1-10: Jn 15, 18-21

Los seguidores de Jesús comenzaron a distinguirse por una serie de usos y practicas dentro del conjunto de los grupos judíos. Podríamos decir que los cristianos empezaron siendo una secta judía mesiánica, del mismo modo que había grupos bautistas y esenios. Dada la pretensión cristiana de que en Jesús se cumplían las promesas hechas por Dios a Israel, se generaron controversias y discusiones que terminaron por marginar a los cristianos de la comunidad judía. Esas situaciones son las que están detrás del oído del que nos habla el cuarto Evangelio. Los dirigentes judíos y los líderes fariseos terminaron por echar de las sinagogas a los que confesaban a Jesús como Señor. Personalidades lúcidas como san Pablo dieron un paso adelante y comenzaron la evangelización en las ciudades del mundo griego. Con esa determinación se fue abriendo el camino cristiano a gentes de toda raza y condición.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Col 2, 12)

Por el bautismo, ustedes han sido sepultados con Cristo y con Él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios, que resucito de entre los muertos. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y eterno, que en el bautismo nos has comunicado tu misma vida, haz que todos tus hijos, renacidos a la esperanza de la inmortalidad, alcancemos con tu ayuda la plenitud de la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

¡Ven a Macedonia y ayúdanos!

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 1-10

En aquellos días, Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo, llamado Timoteo, hijo de padre griego y madre judía cristiana. Timoteo gozaba de muy buena fama entre los hermanos de Listra e Iconio. Pablo quiso llevarlo consigo y lo circuncidó, en atención a los judíos de aquellas regiones, pues todos sabían que su padre era pagano.
En todas las ciudades por donde iban pasando, daban a conocer las decisiones tomadas por los apóstoles y los presbíteros de Jerusalén, para que las pusieran en prácticas. De esta manera las comunidades cristianas se fortalecían en la fe y el número de creyentes aumentaban cada día más. Como el Espíritu Santo les había prohibido predicar la palabra en la provincia de Asia, Pablo y Timoteo atravesaron Frigia y Galicia. Al llegar a los límites de Misia, se propusieron a ir a Bitinia pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Entonces atravesaron Misia y llegaron a Tróade. Por la noche, Pablo tuvo una aparición: vio a un macedonio, que de pie ante el, le rogaba: “¡Ven a mi Macedonia y ayúdanos!”.
Después de esta visión, determinamos salir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba a predicar allí el Evangelio.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 99 R/. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Aleluya.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Por que el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

ACLAMACIÓN (Col 3, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde esta Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.

Ustedes no son del mundo, pues, al elegirlos, yo los he separado del mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 18-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mi antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo. Acuérdense de lo que les dije: “El siervo no es superior a su señor”. Si a mi me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, en tu bondad, los dones que te presentamos y concédenos tu protección para conservar tu gracia y conseguir la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)

Padre, te ruego por aquellos que creerán en mí, para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tu me has enviado, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 13

VI DOMINGO DE PASCUA

Nuestra Señora de Fátima

Santos: Eutimio “el Grande” de Palestina, ermitaño: Pedro Nalasco, fundador. (Blanco)

EL QUE NO AMA NO CONOCE A DIOS

Hch 10, 25-26. 34-35. 44-48; 1Jn 4, 7-10; Jn 15, 9-17

Mientras mas lee uno la historia del cristianismo más comprende el significado central del mandamiento del amor. Cuando marginamos y relativizamos la vivencia del amor, se desorienta nuestra comunidad cristiana; entonces terminamos por defender valores secundarios, como si fueran principales. El amor produce vida. La muerte, no puede presentarse ni justificarse como expresión del amor. Quienes eliminaron a Jesús creían dar gloria a Dios. La narración de los Hechos de los Apóstoles nos documenta como se iba abriendo camino el amor incluyente del Padre hacia los extranjeros. A regañadientes comprendió Pedro esa novedad y acogió en la comunidad cristiana al oficial llamado Cornelio. De inmediato el Espíritu ratificó aquella decisión, realizando un nuevo Pentecostés en Jafa.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 48, 20)

Con voz de jubilo, anúncielo: que se oiga, que llegue a todos los rincones de la tierra: el Señor ha redimido a su pueblo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con amor y alegría la victoria de Cristo resucitado, y que el misterio de su Pascua transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

El don del Espíritu Santo se ha derramado también sobre los paganos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 25-26. 34-35. 44-48

En aquel tiempo, entró Pedro en la casa del oficial Cornelio, y éste le salió al encuentro y se postró ante él en señal de adoración. Pedro lo levantó y le dijo:”Ponte de pie, pues soy un hombre como tú”. Luego añadió: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere”.
Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo descendió sobre todos los que estaba escuchando el mensaje. Al oírlos hablar en lenguas desconocidas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes judíos que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los paganos.
Entonces Pedro sacó esta conclusión: “¿Quién puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?. Y los mandó a bautizar en el nombre de Jesucristo. Luego le rogaron que se quedara con ellos algunos días. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Del salmo 97 R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad a Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

De la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios, y todo el que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su hijo unigénito, para que vivamos por Él.
El amor consiste en esto: no en nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mí alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quién los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros” Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Jesús resucitado para que llene de vida a toda la humanidad, y de un modo especial pidamos por los enfermos y por todos los que sufren.
Después de cada petición diremos:
Jesús resucitado, escúchanos.
Oremos por todos los cristianos, por todos los que en el mundo entero creen y aman a Jesucristo. Oremos.
Oremos por los enfermos, por los que viven en la debilidad y en el dolor. Oremos
Oremos por la mamás mexicanas, primeras evangelizadoras y educadoras en la fe y el amor a Dios y a nuestro prójimo. Oremos
Oremos por los maestros y todos los trabajadores de la educación que tienen en sus manos tan grande responsabilidad. Oremos
Oremos por nuestra Patria, tan necesitada de alcanzar el fin de la violencia y vivir en la justicia y la paz. Oremos
Escucha, Señor Jesús, nuestra oración, y derrama tú Espíritu Santo sobre la humanidad entera. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 15-16)

Si me aman, cumplan mis mandamientos, dice el Señor; y yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXION PARA NUESTRO TIEMPO.- No es fácil para quien conoce los dos mil años de historia del cristianismo abrir las páginas del Evangelio y rendirse a la primera. Nuestra historia está salpicada de momentos luminosos y de épocas siniestras. Somos una comunidad de pecadores que acogemos la salvación que Jesús nos regala. En la medida que asumamos con gran decisión el mandamiento principal y establezcamos formas de convivencia verdaderamente evangélicas dentro de nuestras parroquias e instituciones, se transparentará la presencia del Espíritu. Cuando la comunidad cristiana se deja absorber por los intereses materiales, desdibuja el rostro compasivo de Jesús y dificulta el acceso de los no creyentes a la fe. Con frecuencia, quienes se alejan de nuestra comunidad creyente, se van escandalizados por el trato poco generoso que han recibido de nuestra parte.


LUNES 14

Santos: Matías, apóstol; Justina y Enedina de Cerdeña, mártires; Crispín de Viterbo. Religioso. Fiesta. (Rojo)

DE SERVIDORES A AMIGOS

Hch 1, 15-17. 20-26; Jn 15, 9-17

La comunidad de los discípulos comenzó a reorganizarse en cuanto pudo superar, con la ayuda del Espíritu, el desaliento por la muerte violenta de Jesús. Echaron suertes, y acogieron a Matías dentro del número de los doce, es decir, de los amigos y colaboradores íntimos del Señor. Al referir este suceso, el Evangelio de san Juan utiliza un lenguaje más cálido y menos formal que los Hechos de los Apóstoles. El Señor Jesús prefiere tratar a sus discípulos como amigos. San Lucas prefiere hablar de servicio apostólico. Son dos miradas, una más institucional y otra más personal. Como quiera que sea el principal servicio apostólico consiste en testimoniar el amor que Jesús manifestara a los suyos. Los apóstoles no son enviados a propagar una doctrina, sino una forma de vida, la de la amorosa compasión que vivió Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 15,16)

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure. Aleluya.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que lleguemos a compartir la gloria de tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 15-17. 20-26
En aquellos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos, que eran unos ciento veinte, y dijo: “Hermanos, tenía que cumplirse aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca de David, hizo una predicción tocante a Judas, quien fue el que guió a los que apresaron a Jesús. Él era de nuestro grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros este ministerio. Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su morada quede desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe otro. Hace falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de la ascensión”.
Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre “el Justo”, y a Matías, y se pusieron a orar de este modo: “Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra a cuál de estos dos has elegido para desempeñar este ministerio y apostolado, del que Judas desertó para irse a su propio lugar”.
Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 112 R/. Lo puso el Señor entre los jefes de su pueblo. Aleluya.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones su gloria, por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 15,16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los he elegido.

Del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: Nadie tiene los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque le he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den frutos y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACION SOBRE OFRENDAS

Acepta Señor. Los dones que tu Iglesia te presenta en la festividad de san Matías, Apóstol y, por medio de esta Eucaristía, fortalécenos con tu amor y con tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 12)

Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, por intercesión de san Matías, Apóstol, que no nos prives nunca de este pan de vida para que podamos prepararnos, con tu gracia, a recibir la herencia reservada a tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES15

Santos: Isidro, labrador; Juana de Lestonnac, fundadora. Beato Andrés Abellón, presbítero.

Feria (Blanco)

CELEBRARON UNA FIESTA POR HABER CREIDO,

Hch 16, 22-34; Jn 16, 5-11

El pasaje del Evangelio y el relato de los Hechos de los Apóstoles encajan a la perfección, siguiendo el esquema promesa-cumplimiento. En efecto, el Señor Jesús le asegura a los suyos que apenas se aparte de su lado, les enviará un Consolador que les guiará y les interpretará lo que haga falta. Las palabras de Jesús generaron desasosiego entre los suyos porque no entendían el verdadero sentido de la misma. Cuando Pablo y Silas salieron airosos de la prisión en Filipos, comprendieron que aquella tarea no se cumplía únicamente con esfuerzo y voluntad, sino principalmente con el auxilio del Espíritu. El suceso podría parecernos inverosímil, sin embargo, es la evidencia de que la salvación cristiana genera transformaciones profundas en el interior de las personas; de modo que las habilita para buscar con igual determinación el bien de los demás y el bien particular. La vida del carcelero es tan preciosa a los ojos de Pablo como su propia vida.

ANTIFONA DE ENTRADA

Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de nuestra resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Del libro de los Hechos de los Apóstoles; 16, 22-34

En aquellos días, la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo. A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas.
El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada para matarse. Pero entonces Pablo gritó: “No te hagas ningún daño; aquí estamos todos”. El carcelero pidió una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y les preguntó: “¿Qué debo hacer para salvarme?”. Ellos le contestaron: “Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia”. Y les explicaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa. El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios.
Palabra de Dios Te alabamos Señor.

Del salmo 137 R/. Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoramos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guiando hasta la verdad plena, dice el Señor. R/.

Si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito.

Del salmo Evangelio según san Juan: 16, 5-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: ¿A dónde vas?’. Es que su corazón se ha llenado de tristeza por que le he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; por que si no me voy, no vendrá a ustedes el paráclito; en cambio, si me voy, yo se lo enviare.
Y cuando Él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia del pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado”.
Palabra de Dios. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACION DE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que este sacrificio Pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el cuerpo y la Sangre de tu Hijo, preció de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 16

Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Margarita de Cortona, penitente; Simón Stock, presbítero. Feria (Blanco)

LES INTERPRETARÁ LO QUE VAYA VINIENDO

Hch 17, 15-16. 22-18, 1; Jn 16, 12-15

Pablo llega a Atenas, recorre la ciudad, advierte la aparente religiosidad de los habitantes y busca captar su benevolencia, hablándoles de sus poetas y sus monumentos religiosos. Trata de establecer un puente entre la cultura griega y el mensaje cristiano. El primer intento resulta fallido, a excepción de unas pocas personas que asumieron sin vacilar el camino cristiano. Posteriormente Pablo iría encontrando la forma de “hacerse griego con los griegos” a fin de anunciar el mensaje cristiano. Su estrategia no consistía en abaratar el mensaje para atraerse clientela. No era un publicista engañoso, antes bien, era un predicador sinceramente interesado por persuadir con argumentos sólidos y con un testimonio creíble. No era un predicador idealista, ni un voluntarioso misionero. Era un creyente convencido, que buscaba discernir los caminos que el Espíritu le iba presentando en las diferentes situaciones.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)

Te alabare, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitando, llenos de alegría, cuando vuelva glorioso de tus santos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de el, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presento en Areópago y dijo: “Atenienses: por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar monumentos, encontré un altar con esta inscripción: Al Dios desconocido. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y cuanto hay en el, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni en servicio por manos de hombres, como si necesitará de algo o de alguien; por que el es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
De un solo hombre saco todo el género humano para que habitara toda la tierra, determino las épocas de su historia y estableció los límites de su territorio. Dios quería que lo buscaran a Él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no esta lejos de nosotros, ya que en él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho algunos de los poetas de ustedes: “Somos de su mismo linaje”. Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan, porque tienen determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por el, y ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos”.
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: “De esto te oiremos hablar en otra ocasión”. Entonces Pablo se retiro. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 148 R/. La gloria del Señor y sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejercito. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos e Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogare al Padre y Él les dará otro Paráclito para que este siempre con ustedes, dice el Señor. R/.

El espíritu de la verdad los irá guiando hasta la verdad plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 16,12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Aun tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, si no que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mi lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomara de lo mío y se lo comunicara a ustedes”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 15, 16. 19)

Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES17

Santos: Pascual Bailón, hermano lego; Adrian de Alejandría, mártir. Beata Antonia de Mesina, laica. Feria (Blanco)

DE SEPARACIONES Y RUPTURAS

Hch 18, 1-8; Jn 16, 16-20

El cuarto evangelio se refiere la despedida de Jesús, que advierte a los suyos de su próxima partida. Ellos se inquietan porque no entienden ni los motivos, ni la duración de aquella separación. Posteriormente, auxiliados por el Espíritu irían comprendiendo el alcance de aquel alejamiento. En lo referente al relato de los Hechos, podemos decir que entre las numerosas ciudades que Pablo visita, dedico un cariño y un cuidado especial a la ciudad de Corinto. Como lo hacia en todas las ciudades, primeramente se dirige a la sinagoga para compartir el mensaje con sus hermanos judíos. Cuando estos se obstinaron de desoír el Evangelio, Pablo opto decididamente por dar su anuncio a los habitantes de aquella ciudad, su misión inicio con dificultades, pero posteriormente pudo alegrarse de la vitalidad y la multiplicidad de dones y talentos que el Señor derramaría en aquella iglesia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 67, 8-9, 20)

Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nos has hecho participes de los dones de la redención, concédenos vivir siempre la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la ciudad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo se estableció en la casa de Aquila, trabajaba y predicaba en la sinagoga.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 1-8

En aquellos días, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un judío, llamado Aquila, natural del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer, Priscila, en acatamiento a las ordenes de Claudio, que expulsó de Roma a todos los judíos. Pablo se acerco a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedo a vivir y a trabajar con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado Pablo discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedico por completo a la predicción y afirmo delante de los judíos que Jesús era el Mesías. Como estos lo contradecían y lo insultaban, se rasgo las vestiduras y dijo: “Que la sangre de ustedes caiga sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante iré, hablar a los paganos”.
Salió de allí y entro en la casa de Tito Justo, que adoraba a Dios, y cuya casa estaba a lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron y recibieron el bautismo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. El señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad a Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 14, 18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré a ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.

Su tristeza se transformará en alegría.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver”. Algunos de sus discípulos se preguntaba unos a otros: ¿Qué querrá decir con eso de que: Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco me volverán a ver, y con eso de que: Me voy al Padre?. Y se decían: “¿Qué significa ese “un poco”? no entendemos lo que quiere decir”.
Jesús comprendió que quería preguntarle algo y les dijo: ”Están confundidos por que les he dicho: Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro y dentro de otro poco me volverán a ver. Les aseguro que ustedes lloraran y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría”.
Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todo poderoso y eterno, que en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en la que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 18

Santos: Juan I. Papa y mártir; Félix de Cantalice o Cantalicio, hermano lego. Rafaela María Porras, fundadora Feria (Blanco)

CUANDO VUELVAN A VERME SE ALEGRARAN

Hch 18, 9-18; Jn 16,20-23

Los discípulos asimilan penosamente la noticia de la partida de Jesús. No intuyen la cercanía de la muerte violenta que pondrá fin a sus días terrenales. Cuando ésa llegue, se aterrorizaran y huirán en desbandada. Posteriormente desaparecerán la angustia y el miedo y brotará la valiente osadía de los testigos de la primera hora. De ese mismo entusiasmo nos comparte una pincelada san Lucas. La iglesia de Corinto fue creciendo en medio de altibajos y persecuciones. Pablo logró discernir que sus esfuerzos no serían estériles en aquel puerto agitado y populoso y sorteó las dificultades tanto internas como externas, porque estaba convencido que la asistencia del Señor lo fortalecería para cumplir aquella misión. Pablo conocía exactamente su papel. Era un enviado, sostenido día y noche por la fuerza del amor de Dios. Esa certidumbre lo hacía invulnerable al desaliento y a las dificultades.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)

Señor, con tu sangre has rescatado a hombre de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, que por medio de la predicación del Evangelio se extienda por todo el mundo la acción redentora de Cristo, y que todos los hombres formemos una sola familia, conforme a la voluntad de tu hijo, que vive y reina contigo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18

En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: “No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo”. Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios. Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: “Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley”. Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: “Si se trata de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de hombres o de su ley, arréglense ustedes”. Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.
Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.
Palabra de Dios Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.

Nadie podrá quitarles su alegría.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará e alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada” Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)

Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 19

Santos: Pedro Celestino, Papa; Francisco Coll, fundador. Beata Pina (Josefina) Suriano, laica.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo II: p.920 Para los fieles: p.349 Edición popular: pp.450 y 202. Feria (Blanco)

PIDAN Y RECIBIRÁN

Hch 18, 23-28; Jn 16, 23-28

Jesús anuncia que el lenguaje de las comparaciones llega a su término. En adelante, la experiencia viva del resucitado será a vía de acceso al Padre. Los discípulos ya no tendrán que escuchar narraciones parabólicas cargadas de simbolismo. Jesús resucitado dará inicio a una nueva forma de existencia que desvelara su intima participación en la vida junto al Padre. Gracias a la nueva mirada, los discípulos aprenderán a releer las Escrituras para desentrañar en ellas el misterio de Jesús. De esa lectura cristiana de la Ley y los Profetas se haría un experto el judeocristiano Apolo, que sirvió en la iglesia de Éfeso como doctor y maestro, argumentando inteligentemente sobre la condición mesiánica de Señor Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)

Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, inclina nuestros corazones al bien a fin de que, en el continuo esfuerzo por elevarnos a ti, podamos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

El judío Apolo demostró, por medio de la Escritura, que Jesús es el Mesías.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 23-28

En aquellos días, después de haber estado en Antioquia algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos.
Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a Efesio. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan. Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyo mucho, con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era el Mesías. Palabra de Dios Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Por que Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham, por que de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 16, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo vuelvo al Padre, dice el Señor. R/.

El Padre mismo los ama, por que ustedes me han amado y han creído que salí del Padre.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro: cuando pidan al Padre en mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablare en parábolas, sino que les hablare del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogare por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, por que ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 20

LA ASCENSION DEL SEÑOR

Santos: San Bernardino de Siena, presbítero. Beata Columba de Rieti, laica. Solemnidad (Blanco)

¿QUÉ HACER AHÍ PARADOS MIRANDO AL CIELO?

Hch 1, 1-11: Ef 4, 1-13; Mc 16, 15-20

Los discípulos había aprendido a vivir con el Jesús terrestre y por eso mismo, resintieron su partida. De igual manera, habían comenzado a disfrutar la nueva forma de presencia del resucitado. La experiencia del resucitado no era en manera alguna un privilegio, sino una responsabilidad. El relato de los Hechos nos lo recuerda. No hay que evadirse de la responsabilidad misionera, ni siquiera con la finalidad de contemplar a Cristo glorioso. La misión no puede esperar. Así lo asienta el final del Evangelio de san Marcos. De la misma manera que Jesús realiza señales que transformaron la existencia de enfermos y oprimidos por el mal, tendrán que hacerlo los discípulos. El Evangelio será creíble en la medida que incentive y promueva a cada persona a la búsqueda de condiciones de vida más dignas para si misma y para los demás.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hech 1, 11)

Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Se fue elevando a la vista de sus apóstoles.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejo ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando a la mesa con ellos, les mando: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán Bautizados con el Espíritu Santo”.
Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?”. Jesús les contesto: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenara de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”. Dicho, esto se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se le presentaron dos hombres vestidos de blanco, que dijeron: “Galileos que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 46 R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y catemos todos. R/.
Por que Dios es el Rey de universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.

Hasta que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-13
Hermanos: yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que ha recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz.
Por que no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Por eso dice la Escritura: Subiendo a las alturas, llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres.
¿Y que quiere decir “subió”? Que primero bajó a lo profundo de la tierra. Y el que bajó es el mismo que subió a lo más alto de los cielos, para llenarlo todo.
Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros ser evangelizadores; a otros ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, y lleguemos hacer hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 28, 19 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. R/.

Subió al cielo y esta sentado a la derecha de Dios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 16,15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvara; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañaran a los que hayan creído; arrojan demonios en mi nombre, hablan lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben el veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y estos quedaran sano”.
El Señor Jesús, después de hablarles subió al cielo y esta sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicción con los miagros que hacían.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL.

Unidos a Jesús, pidamos al padre por nosotros, por la iglesia y por la humanidad entera. Pidamos que envíe su Espíritu y nos renueve.
Después de cada petición diremos:
Envíanos tu Espíritu.
Por nuestra parroquia y por nuestra diócesis. Para que crezcamos cada día en la fidelidad al Evangelio. Oremos.
Por nuestros familiares y amigos que no se sienten cristianos. Para que nosotros sepamos darles un buen testimonio de fe y de entrega a los demás. Oremos.
Por las iglesias de los países donde es más difícil ser cristiano, y especialmente por los cristianos de china. Para que dios les de su fortaleza para mantenerse fieles. Oremos.
Por los periodistas y por todos los que trabajan en los medios de comunicación. Para que se esfuercen siempre al servicio de la verdad y de la concordia. Oremos.
Por nosotros. Para que nuestra celebración de la Eucaristía sea de todos los domingos un encuentro vivo e intenso con el Señor resucitado. Oremos.
Escucha Padre, nuestra oración, y envía tu Espíritu Santo sobre nosotros y sobre la humanidad. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro hermano, que resucitado de entre los muertos vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE LA ASCENSION

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Por que el Señor Jesús, Rey de la Gloria, triunfador del pecado y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió (hoy) a lo más alto de los cielos, como Mediador entre Dios y los hombres, Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión del gozo Pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo…

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el del mundo. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todo poderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, avivan en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

UNA REFLEXION PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuantos hayan realizado alguna experiencia misionera durante Semana Santa entenderán el significado profundo de las palabras que nos relata el Evangelio de san Marcos. El encuentro vivo con Jesús es el fruto más valioso de las “misiones”. En esos días, los jóvenes se desarraigan temporalmente de su entorno familiar, salen regularmente a comunidades rurales y descubren la presencia de Jesús en medio de la vida, los anhelos y problemas de aquella gente. Los misioneros acaban siendo misionados por la comunidad que los acoge. Esa es la señal que autentifica el mensaje. Los jóvenes citadinos, acostumbrados al tren de vida de la sociedad de consumo, descubren que otras personas viven contentas, sin apegar su corazón a tantas realidades materiales. Identifican que la fuerza de la fe y la esperanza cristiana redimensiona la forma de vivir. Entienden que los limpios de corazón consiguen ver a Dios en la cotidianeidad de su vida ordinaria.


LUNES 21

Santos: Cristóbal Magallanes y compañeros, mártires; Mártires de Alejandría; Eugenio de Mazenod, fundador. Memoria (Rojo)

SABEMOS QUE LO SABES TODO

Hch 19, 1-8; Jn 16, 29-33

Los discípulos vuelven a incurrir en un malentendido. Consideran que han descifrado el misterio de Jesús, cuando apenas están en los umbrales del mismo. La desbandada que ocurrirá al momento de su pasión exhibirá su rotundo equívoco. No basta comprender las cosas con su inteligencia, es necesario traducir dicha comprensión en una serie opciones y actitudes personales. El misterio del Padre y el Hijo se desvela viviendo el amor. Ese amor, no es el resultado de un esfuerzo humano, es don del Espíritu. Los cristianos de Éfeso, reciben el Espíritu y comienzan a sentir el dinamismo interior del Espíritu en su vida. Con esa fortaleza interior podrán ser testigos del mensaje en aquella ciudad pluricultural.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 25, 34)

Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino, preparado para ustedes desde la creación del mundo. Aleluya.

OARACION COLECTA

Dios todo poderoso y eterno, que concediste a los santos Cristóbal Magallanes, presbítero, y sus compañeros, el don de la fortaleza para ser fieles servidores de Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que perseverando en la confesión de la fe verdadera, obedezcamos siempre con amor los mandamientos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo…

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Haz recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8

En aquellos días, mientras Apolo estaba en Corintio, Pablo atravesó las regiones altas de Galicia y Frigia y bajo a Éfeso, encontró allí a unos discípulos y les pregunto: ¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?”. Ellos respondieron: “Ni siquiera hemos oído decir que existía el Espíritu Santo”. Pablo replico: “Entonces, ¿qué bautismo han recibido?”. Ellos respondieron: “El bautismo de Juan”. Pablo les dijo: “Juan bautizo con un bautismo de conversión, pero advirtiendo al pueblo que habían creer en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús”.
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuento la sinagoga y habló con toda libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 R/. Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los Justos y salten de alegría. Entones alabanzas a su nombre. En honor de Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.

ACLAMACIÓN (Col 3, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, busquen los bienes de arriba, donde esta Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.

Tengan valor, porque yo he vencido al mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 16,29-33

En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora si nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora si estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”.
Les contesto Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya que llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, por que el Padre estará conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones: pero tengan valor, por que yo he vencido al mundo”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al conmemorar la muerte gloriosa de tus santos, te ofrecemos, Señor, el sacrificio de tu Hijo, que es el principio y modelo de todo martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 2, 7)

Al vencedor le daré de comer del árbol de la vida, que esta en el paraíso de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, que el pan de vida con que hemos sido alimentados, al celebrar hoy el triunfo de tus santos mártires Cristóbal y compañeros, nos ayude a salir vencedores en la lucha para poder así, vivir eternamente en el paraíso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 22

Santos: Rita de Casia, religiosa; Joaquina de Vedruna, fundadora. Beata María Doménica Brun, fundadora. Feria (Blanco)

EN ESTO CONSISTE LA VIDA ETERNA

Hch 20, 17-27; Jn 17, 1-11

Dos discursos de despedida. El Señor Jesús se despide de sus discípulos y Pablo a su vez, se despide de los cristianos y los responsables de la iglesia establecidas en Éfeso. En ambos mensajes encontramos motivos parecidos, una mirada esperanzada en el futuro, la exhortación a vivir bajo la guía de la Palabra y la satisfacción de haber cumplido la propia misión. El Señor Jesús les revela a los suyos el camino que conduce a la vida eterna, camino que consiste en el conocimiento vivo del Padre y del Hijo. Quien descubre la profundidad del amor de Dios accede a la vida que no termina. Testigo de esa vida que no se agota es sin duda el apóstol san Pablo, que se dejo alcanzar por la persona del resucitado. Convencidos de haber cumplido su misión, alaban al Padre con enorme gratitud.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 17-18)

Yo soy el primero y el último, dice el Señor, yo soy el que vive; estuve muerto pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, envíanos el Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos transforme en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Quiero llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27

En aquellos días, hallándose Pablo en Mileto, mandó a llamar a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron les dijo:
“Bien saben como me he comportado entre ustedes, desde el primer día en que puse el pie en Asia he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente y en las casas, y para exhortar con todo empeño a judíos y griegos a que se arrepientan delante de Dios y crean en Nuestro Señor Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber que sucederá allá. Sólo sé que el Espíritu Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan cárceles y tribulaciones. Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa es llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús: anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino de Dios. Volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su totalidad el plan de Dios”.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuando diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede liberarnos de la muerte. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogare al Padre y El les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.

Padre, glorifica a tu Hijo.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, de la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando acabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera.
He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, por que yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.
Te pido por ellos: no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, por que son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 26)

El Espíritu Santo, que el padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mando celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 23

Nuestra Señora de la Luz

Santos: Desiderio de Vienne, Obispo; Mártires de Capadocia. Feria (Blanco)

YO NO SOY DEL MUNDO

Hch 20, 28-38; Jn 17, 11-19
Nuevamente encontramos similitudes entre los dos pasajes. Tanto Jesús como Pablo, su apóstol de la última hora, advierten a sus respectivos oyentes de las contrariedades que enfrentarán en el futuro inmediato. El Señor Jesús les advierte que puesto que los discípulos no pertenecen al mundo, es decir, a un conjunto de creencias, ideas y pensamientos contrarios al proyecto del Reino, serán odiados y perseguidos por ese mundo hostil. El apóstol Pablo habla del arribo de “los lobos feroces” que diezmaran el rebaño. La recomendación es doble: hay que estar alertas, custodiado por la Palabra de Dios y confiados en el auxilio del Padre que jamás dejará de protegerlos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)

Pueblos todos, aplaudan y aclamen a Dios con clamores de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, concede a tu iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora los dejo en manos de Dios, que puede hacerlos crecer y alcanzar la herencia prometida.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38

En aquellos días, Pablo dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso: “Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó pastores el Espíritu Santo, para apacentar a la iglesia de Dios adquirió con la sangre de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre ustedes lobos rapaces, que no tendrán piedad del rebaño y sé que, de entre ustedes mismos, surgirán hombres que predicarán doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de sí. Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años, ni de día ni de noche he dejado de aconsejar, con lágrimas en los ojos, a cada uno de ustedes. Ahora lo encomiendo a Dios y a su palabra salvadora, la cual tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia prometida. Yo no he codiciado ni el oro ni la palabra ni la ropa de nadie. Bien saben que cuanto he necesitado para mí y para mis compañeros, lo he ganado con mis manos, siempre he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se debe a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: “Hay mas felicidad en dar que en recibir”.
Dicho esto, se arrodillo para orar con todos ellos. Todos se pusieron a llorar y abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo, por que les había dicho que no lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta el barco.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántele al Señor, reyes de la tierra, denle gloria al Señor que recorre los cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: “Glorifiquen a Dios”. R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea nuestro Dios. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

Padre, que ellos sean uno, como nosotros.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 11-19

En aquel tiempo, Jesús levanto los ojos al cielo y dijo: “Padre santo, cuida de tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, por que no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, si no que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santificarlos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me santificó a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tu mismo nos has mandado celebrar, y dígnate, por esta Eucaristía, santificarnos y darnos tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua a de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15,26-27)

Cuando venga el consolador que yo les enviare, el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes darán testimonio. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que esta comunión aumente en nosotros tu gracia, nos purifique de nuestros pecados y nos disponga mejor a recibir tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 24

Nuestra Señora María Auxiliadora

Santos: Donaciano y Rogaciano de Nantes; mártires. Beato Luis Zeferino Moreau, presbítero. Feria (Blanco)

QUE TODOS SEAN UNO

Hch 2, 30; 23, 6-11; Jn 17, 20-26

Jesús intercede ante el Padre por los futuros creyentes. Éstos se mantendrán firmes en la fe gracias al auxilio del Padre que les donará su vida. La vida divina se derrama en el corazón de los creyentes, cuando éstos se dejan llevar por las mociones del Espíritu, entonces se consolida la vida de intensa comunión fraterna. En cambio, cuando los creyentes se dejan arrastrar por los intereses mundanos y por los deseos egoístas, aparecen las rupturas y los enfrentamientos. En ambas lecturas encontramos un claro contraste entre unidad y división. Los miembros del partido fariseo y el grupo saduceo se confrontan entre si, defendiendo cada cual su interpretación particular de las Escrituras. Pablo los “provoco” y cayeron en la provocación. En el presente la comunidad cristiana también sufre fisuras y divisiones. Urgidos estamos de acoger la vida que el padre nos regala para construir la comunión plena.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 4, 16)

Acerquémonos confiablemente a Dios, fuente de bondad, a fin de alcanzar su misericordia y su gracia en el tiempo oportuno. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer su voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Tendrás que dar testimonio de mí en Roma.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11

En aquellos días, el comandante, queriendo saber con exactitud de que acusaban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos. Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos, exclamo: “Hermanos: yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos”. Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras los fariseos admiten ambas cosas). Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusieron de pie y declararon enérgicamente: “nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?”.
El alboroto llego a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó traer la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.
En la noche siguiente se le aparecía el Señor a Pablo y le dijo: “Ten animo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mi, así tendrás que darlo en Roma”. Palabra del Señor. Te alabamos, Señor.

Del salmo 15 R/. Enséñanos Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es el parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente el Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tu no me abandonaras a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 17, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tu Padre, en mí y yo en ti, somos uno, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor. R/.

Que su unidad sea perfecta.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26

En aquel tiempo, Jesús levanto los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mi por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mi, Padre, quiero que donde yo este, estén también los que has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo si te conozco y estos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se los seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 7)

Yo se lo aseguro, dice el Señor: les conviene que yo me vaya, por que si no me voy, no vendrá a ustedes el Espíritu consolador. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía, Señor, nos haga comprender tus designios y nos comunique tu misma vida divina, para que seamos dignos de recibir los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 25

Santos: Beda “el venerable”, Doctor de la Iglesia; María Magdalena de Pazzi, religiosa. Beato Santiago Felipe Bertoni, presbítero. Feria (Blanco)

SEÑOR TÚ LO SABES TODO

Hch 25, 13-21; Jn 21, 15-19

Pedro y Pablo aparecen como protagonistas en estos relatos. Dos figuras diferentes, dos testigos de primer nivel. El apóstol Pablo está encarcelado en Cesarea. El motivo de su encarcelamiento le queda claro a Festo, Pablo asegura que Jesús esta vivo, mientras que el gobernante romano lo considera un simple difunto. La fe en resurrección de Cristo es el motivo por el que hostigan a Pablo. Como ciudadano romano ejercerá sus derechos y apelará al Emperador. Por su parte el Evangelio nos presenta el dialogo donde Pedro ratifica su declaración de humildad y de amor ante el Señor resucitado. La triple negación ha quedado en el pasado, su voluntad de servir al Señor Jesús, quedará confirmada por la entrega martirial que sufrirá el pescador de Betsaida.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 5-6)

Cristo nos ama y nos ha purificado de nuestros pecados por medio de su sangre; Él nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes para Dios su Padre. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo asegura que está vivo un hombre llamado Jesús, que había muerto.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21

En aquellos días el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesárea para saludar a Festo. Como se detuvieron algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas palabras: ¨Tengo aquí un preso que me dejó Felix, cuya condenación me pidieron los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo les respondí que no era costumbre romana condenar a ningún hombre, sin carearlo antes con sus acusadores, para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesárea, y sin dar largas al asunto, me senté en el tribunal al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre. Los acusadores que se presentaron contra el, no le hicieron cargo de ninguno de los delitos que yo sospechaba. Se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un tal Jesús, ya muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo que determinación tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió ser juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera enviárselo¨. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del Salmo 102 R/. Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14,26) R/. Aleluya, Aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19

En aquél tiempo le preguntó Jesús a Simón Pedro: ¨Simón, hijo de Juan, ¿Me amas más que estos?. Él le contestó: Sí, Señor, tu sabes que te quiero¨. Jesús le dijo: ¨Apacienta mis corderos¨.
Por segunda vez le pregunto: ¨Simón, hijo de Juan, ¿Me amas?¨. Él le respondió: ¨Si, Señor, tu sabes que te quiero¨. Jesús le dijo: ¨Pastorea mis ovejas¨.
Por tercera vez le pregunto: ¨Simón, Hijo de Juan, ¿Me quieres?¨. Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería y le contestó: ¨Señor, tú lo sabes todo, tú bien sabes que te quiero¨. Jesús le dijo: ¨Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: Cuando eras joven, tu mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y llevará a donde no quieras¨. Esto se lo dijo para indicarle con que género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: ¨Sígueme¨. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, las ofrendas de tu pueblo y haz que tu Espíritu Santo nos purifique para que podamos presentarle un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16,13)

Cuando venga el Espíritu de verdad, dice el Señor, Él los guiará hasta la verdad plena. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos purificas y nos fortaleces por medio de tus sacramentos, haz que nuestra participación en esta Eucaristía nos conduzca a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

SÁBADO 26

Santos: Felipe Neri, fundador; Pedro Sanz y Jordá, mártir; Mariana de Jesús Paredes, laica.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo II: p. 1033. Para los fieles: p. 356. Edición popular: pp. 452 y 289. Memoria (Blanco)

NOS CONSTA QUE SU TESTIMONIO ES FIDEDIGNO

Hch 28, 16-20. 30-31; Jn 21, 20-25

Dos obras llegan a su término: San Juan nos refiere el doble testimonio que avala el conjunto del Evangelio. De una parte la voz del discípulo y por otra, la voz de la comunidad que avala como fidedigno el testimonio del discípulo. Esa es la naturaleza del evangelio, es un testimonio creyente cimentado sobre uno de los acontecimientos históricos interpretados a la luz de la resurrección. Al cierre del libro de los Hechos de los Apóstoles, Pablo invita a dialogar a los dirigentes judíos establecidos en Roma. Su intención era la misma, que lo había animado durante toda su tarea misionera: Testimoniarles que la esperanza de Israel había llegado a su cumplimiento en la persona de Jesús.

Misa Matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 5-6)

San Felipe Neri ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo permaneció en Roma y predicaba el Reino de Dios.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31

En aquellos días cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular con un soldado de guardia. Tres días después de su llegada convocó a los judíos principales y una vez reunidos, les dijo:
¨Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos, después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron mi nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido verlos y hablar con ustedes pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de Israel¨.
Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo, el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del Salmo 10 R/. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada los ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada. R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 16, 7.13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad y Él los irá guiando hacia la verdad plena dice el Señor. R/.

Éste es el discípulo que ha escrito estas cosas y su testimonio es verdadero.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25

En aquel tiempo Jesús dijo a Pedro: ¨Sígueme¨. Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quién Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: ¨Señor, ¿Quién es el que te va ha traicionar?¨. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: ¨Señor, ¿Qué va a pasar con este?¨. Jesús le respondió: ¨Si yo quiero que este permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿A ti qué?, Tú sígueme¨.
Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: ¨Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿A ti qué?¨. Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9)

Hagan la prueba y verán que bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a Él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra sagrada comunión que hemos recibido, Señor, que ha ejemplo de san Felipe, tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 27

PENTECOSTES

Santos: Agustín de Canterbury, obispo: Julio de Durostoro, Mártir; Bruno de Wurzburgo, obispo. Solemnidad (Rojo)

PAZ CON VOSOTROS

Hch 2, 1-11; 1 Co 12, 3-7. 12-13; Jn 20, 19-23

El don del espíritu que Jesús glorificado promete y entrega a sus discípulos se hace realidad. Las tres lecturas nos hablan a su manera del mismo acontecimiento. El Evangelio de san Juan nos presenta el envío del Espíritu en el día de la Pascua, la escena se ambienta en un clima de intimidad y cierto temor. En el libro de los hechos el acontecimiento se presenta siete semanas después de la Pascua, y en una manifestación pública y abierta. Los testigos del evento tendrán que darse cuenta que la diversidad lingüística no será un obstáculo para difundir el mensaje del resucitado. El Espíritu Santo habilitará a los apóstoles para que sean emisarios de un mensaje inteligible a los oídos de las personas de toda raza, lengua y condición. El mensaje cristiano no erige barreras antes bien, vincula y conecta a todos los hombres de buena voluntad bajo el impulso del Espíritu.
Esta misa se dice en la tarde del sábado ya sea antes o después de las primeras Vísperas del domingo de Pentecostés.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso que quisiste consumar el misterio de la muerte, resurrección y ascensión de tu Hijo, con la venida del Espíritu Santo renueva el prodigio de Pentecostés y haz que todos los pueblos de la tierra superen con tu amor sus diferencias y te reconozcan como Padre. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor bajo al monte Sinaí a la vista del pueblo.

Del libro del Éxodo: 19, 3-8. 16-20

En aquellos días, Moisés subió al monte Sinaí para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le dijo: “esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciaras a los hijos de Israel:
“Ustedes han visto cómo castigue a los egipcios y de que manera los he levantado a ustedes sobre alas de águila y los he traído hacia mí. Ahora bien, si escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación consagrada. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel”. Moisés convocó entonces a los ancianos del pueblo y les expuso todo lo que el Señor le había mandado. Todo el pueblo, a una, respondió: “Haremos cuanto ha dicho el Señor”.
Al rayar el alba del tercer día, hubo truenos y relámpagos; una densa nube cubrió el monte y se escuchó un fragoroso resonar de trompetas. Esto hizo temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Moisés hizo salir al pueblo para ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en medio del fuego. Salía humo como de un horno y todo el monte retemblaba con violencia. El sonido de las trompetas se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba y Dios le respondía con truenos. El Señor bajó a la cumbre del monte y le dijo a Moisés que subiera.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103 R/. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía: Señor y Dios mío, inmensa en tu grandeza. Te viste de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
¡Que numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra esta llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envía tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.

El espíritu intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27

Hermanos: sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no solo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, esperando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Por que ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza, porque, ¿Cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, por que nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, por que el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Brotarán los ríos de agua que da la vida.

Del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39

El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: “El que tenga sed, que venga mí: y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotaran ríos de agua viva”.
Al decir esto, se refiere al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en Él, pues aun no había venido al Espíritu, por que Jesús no había sido glorificado.
Palabras del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que tu Espíritu santificador descienda, Señor, sobre estos dones e inunde de amor a tu iglesia para que esta pueda ser, en medio del mundo, tu signo y tu instrumento de salvación. Pr Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio Pascual has enviado Hoy el Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptase como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la iglesia, revelo a todos los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lengua de la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7,37)

El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: el que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el sacramento que hemos recibido, nos comunique, Señor, el fuego y el Espíritu Santo que infundiste a nuestros Apóstoles el día de Pentecostés. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTOFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)

El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santifica a tu iglesia, extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva iglesia, por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar, de repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía expresarse.
En ese día había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, por que cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: ¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros no hay medios, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto y en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye Hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”.
Palabras de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103 R/. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor. Alma mía; Señor y Dios mío, inmensa en tu grandeza ¡Que numerosas son tus obras, Señor! La tierra esta llena de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda criatura muere y vuelve al polvo. Pero envía tu Espíritu, que da vida, renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y que goce en sus criaturas. Ojala que le agraden mis palabras y yo me alegrare en el Señor. R/.

Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo.

De la primera carta del Apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13

Hermanos: nadie puede llamar a Jesús “Señor”, si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el cuerpo en uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también en Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SECUENCIA

1 Ven, Dios Espíritu Santo,

6 Sin tu inspiración divina

   y envíanos desde el cielo

los hombres nada podemos

   tu luz, para iluminamos.

y el pecado nos domina.

2 Ven ya, padre de los pobres,

7 Lava nuestras inmundicias,

   luz que penetra en las almas,

fecunda nuestros desiertos

   dador de todos los dones.

y cura nuestras heridas.

3 Fuente de todo consuelo,

8 Doblega nuestra soberbia,

   amable huésped del alma,

calienta nuestra frialdad,

   paz en las horas de duelo.

endereza nuestras sendas.

4 Eres pausa en el trabajo,

9 Concede a aquellos que ponen

   brisa, en un clima de fuego,

en ti su fe y su confianza

   consuelo, en medio del llanto.

tus siete sagrados dones.

5.Ven, luz santificadora,

10 Danos virtudes y méritos,

  y entra hasta el fondo del alma

danos una buena muerte

  de todos los que te adoran.

y contigo el gozo eterno.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R/.

Como el Padre me ha enviado, así también los envió yo: reciban el Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y dijo: “la paz este con ustedes”. Dicho esto, les mostro las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: “La paz este con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envió yo”. Después de decirles esto, soplo sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados les quedarán perdonados; y a los que no se les perdonen, les quedaran sin perdonar”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos ahora al Espíritu, el Padre de los pobres, el don que fecunda nuestra existencia y renueva el camino de la humanidad.
Después de cada petición diremos.
Ven Espíritu Santo.
Para que en todas partes (en casa, en el trabajo, en la vida social y ciudadana) los cristianos, que formamos la iglesia, Cuerpo de Cristo, demos un buen testimonio de justicia, de amor y de fe. Oremos.
Para que los que creen en Cristo lleguen a descubrir la alegría del Evangelio. Oremos.
Para que toda persona, de cualquier lugar del mundo, pueda vivir con dignidad, con confianza, con esperanza del futuro. Oremos.
Para que la Eucaristía que nos reúne todos los domingos transforme nuestro corazón y nos llene de los mismos sentimientos que tenía Jesús. Oremos.
Padre, escucha complacido las suplicas de tus fieles y envía en ellos la llama del Espíritu de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que en el Espíritu Santo nos haga comprender mejor, según la promesa de tu Hijo, el misterio de este sacrificio y toda la profundidad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio Pascual has enviado Hoy el Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptase como hijos al injertarlos en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la iglesia, revelo a todos los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lengua de la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 2, 4. 11)

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos concedes de participar de la vida divina por medio de tus sacramentos, conserva en nosotros el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu Santo, para que esta comunión nos ayude a obtener nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para pedir al pueblo, el diácono, o el mismo sacerdote dice:
Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

UNA REFLEXION PARA NUESTRO TIEMPO.- Comunicarse con personas de lenguas y culturas diferentes nunca ha sido fácil. Detrás de cada lengua subyacente, una mentalidad y una nueva forma de ver la vida diferente. El cristianismo no es en manera alguna una franquicia que se trasplanta de forma homogénea en todas las naciones y épocas, es un mensaje que vincula la unidad dentro de la diversidad. En Pentecostés cada grupo lingüístico mantenía su peculiaridad y conseguía comprender el único mensaje pascual. La comunidad eclesial es una y universal. Por su dimensión unitaria reproduce de igual manera los rasgos de Jesús donde quiera que este. Cualquier comunidad cristiana tiene la misma misión: testimoniar la caridad y la misericordia que el Padre nos ha mostrado en Jesús. Al realizar esta misión el Espíritu va suscitando diferentes carismas y dones que se van encarnando de forma distintas en cada cultura.


LUNES 28

Santos: Germán de Paris, obispo; Pablo Hanh, mártir. Beata Bartolomea Bagnesi, laica. Feria (Verde)

LO AMAN SIN VERLO

1 P 1, 3-9; Mc 10, 17-27

La carta de Pedro se abre con un tono animoso. Los cristianos a quienes dirige la carta están atravesando por persecuciones y sufrimientos. Es la hora de la prueba. Sin embargo en esa hora no están desprotegidos. Por la fe, esos cristianos están firmes y fuertes, ellos aman a Jesucristo aun sin haberlo visto. La esperanza de alcanzar su formación es la fortaleza. La opción que estos cristianos asumieron no atrae a todas las personas. Algunos juzgan de ingenua nuestra esperanza. En ese sentido el hombre rico que nos presenta el Evangelio de san Marcos tampoco logro despegar su corazón de cuantiosas riquezas. Estas le parecen más sólidas y confiables que la invitación radical de Jesús a despojarse de sus bienes, para seguirlo con un corazón libre.

(Se reanuda el tiempo ordinario, con la VIII semana)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 19-20)

El Señor es mi protector; Él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Ustedes no han visto a Cristo, y sin embargo, lo aman; al creer ahora en Él se llenan de una alegría indescriptible.

De la primera carta de apóstol san Juan: 1, 3-9

Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, por su gran misericordia, por que al resucitar a Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza de una vida nueva, que no puede corromperse ni mancharse y que Él nos tiene reservada como herencia en el cielo. Por que ustedes tienen fe en el Dios, Él los protege con su poder, para que alcancen la salvación que les tiene preparada y que Él revelará al final de los tiempos.
Por esta razón, alégrense, aun cuando ahora tengan que sufrir un poco por adversidades de todas clases, a fin de que su fe, sometida a la prueba, sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, el día de la manifestación de Cristo. Porque la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro se acrisola por el fuego.
A Cristo Jesús no le han visto y, sin embargo, lo aman; al creer en Él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe. Palabra del Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 110 R/. El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel, digna de estudio. R/.
Ha hecho inolvidable sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. Acordándose siempre de su alianza para siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.

ACLAMACIÓN (2 Co 8. 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

Ve y vende lo que tienes y sígueme.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 17-27

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acerco corriendo un hombre, se arrodillo ante Él y le pregunto: “Maestro bueno, ¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?”. Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solo Dios. Ya sabes los mandamientos: no mataras, no cometerás adulterio, no robaras, no levantaras falso testimonio, no cometerás fraudes, honraras a tu Padre y a tu Madre”.
Entonces el le contesto: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven”. Jesús lo miro con amor y le dijo: Sólo una cosa te falta: ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús miró a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “¡Que difícil les va hacer a los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras: pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡que difícil es para quienes confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Mas fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar al Reino de Dios”.
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿Quién puede salvarse?”. Jesús, mirándolos fijamente les dijo: “Es imposible para los hombres más no para Dios. Para Dios es todo posible”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este pan y que este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos para que nos ayuden, Señor, convertido en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos haga algún día participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 29

Santos: Maximino de Tréveris, obispo: Sisinio de Trenco y Compañeros, mártires. Beata Elías de San Clemente, religiosa. Feria (Verde)

COMO HIJOS OBEDIENTES

IP 1, 10-16; Mc 10, 28-31

La exhortación de vivir como hijos obedientes resuena al comienzo de la Primera Carta de Pedro. El pensamiento del autor se organiza en dos tiempos, pasado y presente. La conducta del pasado estaba marcada por el predominio de los deseos de los egoístas. Antes de convertirse para acoger la revelación de Jesucristo vivían atrapados por sus propios impulsos pecaminosos. Ahora que han conocido a Jesús viven en libertad. Ese mismo proceso nos refiere el Evangelio de san Marcos. Los discípulos dejaron en el pasado una serie de vínculos de parentesco, bienes y posesiones. Pareciera una pérdida sin sentido. No es así. El Señor acrecentará la recompensa. Los seguidores de Jesús no quedarán desamparados. La nueva familia de los discípulos de Jesús les acogerá para vivir como últimos, es decir, con la disposición de servir a quienes lo necesite.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Jn 3, 17)

Si alguno, teniendo con que vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿Cómo habitará el amor de Dios en él?

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y quisiste formar con ellos una sola familia, llena los corazones con el fuego de tu amor y suscita en todos los hombres el deseo de un progreso justo y fraternal, a fin de que, con los bienes que has destinado para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda discriminación, reinen en el mundo la igualdad y la justicia por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Los profetas predijeron la gracia destinada a ustedes. Pongan, pues, en ella una esperanza sin límites.

De la primera Carta del apóstol san Pedro: 1,10-16

Hermanos: los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron profundamente acerca de la salvación de ustedes.
Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en que circunstancias se abrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, se les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían o que profetizaban, si no que estaba reservado para nosotros, todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.
Por eso, viviendo siempre atentos y vigilantes, pongan toda su esperanza en la gracia que les va a traer la manifestación gloriosa de Jesucristo.
Como hijos obedientes, no vivan conforme a las pasiones que tenían antes, en el tiempo de su ignorancia. Al contrario, así como es santo el que los llamo, sean también ustedes santos en toda su conducta, pues la Escritura dice: sean santos, porque yo, el Señor, soy santo.
Palabra de Dios Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por que has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

Recibirán cien veces más en esta vida, junto con persecuciones: y en otro mundo, la vida eterna.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-31

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte”. Jesús le respondió: “Yo les aseguro: nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejara de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros”.
Palabra del Señor Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACION DE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones y plegarias de ti iglesia y haz que todos los hombres se llenen del espíritu de hijos de Dios, a fin de que, superadas por amor todas las desigualdades, lleguen los pueblos a formar en tu paz una sola familia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 11,9)

Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que de nuestra participación en este sacramento de unidad, mediante el cual renuevas constantemente a la familia humana, obtengamos, Señor, un amor auténtico y eficaz que nos impulse a promover el progreso de los pueblos y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro señor.


MIÉRCOLES 30

Santos: Fernando III de España, rey; Juana de Arco, mártir. Beata María Celina de la Presentación, religiosa. Feria (Verde)

AMEN SI FINGIMIENTO

1 P 1, 18-25; Mc 10, 32-45

La vida del cristiano es todo un proceso. Quién comienza a vivir a la manera de Jesús rompe con una forma de vida semejante a la esclavitud. El cristiano vive como un rescatado. Su condición de rehén del pecado y el egoísmo terminaron. Ya no es esclavo de nadie. Jesús, su Señor lo ha liberado. Para mantenerse libre de toda atadura necesita purificar su conciencia con la verdad del Evangelio. Quién reafirma su decisión de seguir a Jesús se resocializa, es decir, reajusta su escala de valores. Ese cambio queda ilustrado en la escena que nos refiere el Evangelio. Si en un tiempo los Apóstoles estaban obsesionados por los primeros puestos y los honores, ya no podrían volver a hacerlo. En vez de tiranos y dominadores, tendrían que vivir como servidores atentos a las necesidades de sus hermanos más pequeños.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 13, 33)

El reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con un costal de harina, y toda la masa acabó por fermentar.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que has querido que la fuerza del Evangelio transforme al mundo, concede a cuantos has llamado a vivir en medio de los deberes y ocupaciones temporales, desempeñar su propio trabajo con espíritu evangélico, para contribuir así a la santificación del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Los ha rescatado Dios con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin mancha.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 18-25

Hermanos: Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quién lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal, sino inmortal por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto, todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba: se seca la hierba y cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y esa es la palabra que se les ha anunciado.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 147 R/. Demos gloria al Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.

ACLAMACIÓN (Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
El hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 32-45

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que iba a suceder: ¨Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de Él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará¨.
Entonces se acercaron a Jesús, Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: ¨Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte¨. Él les dijo: ¨¿Qué es lo que desean?¨. Le respondieron: ¨Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria¨. Jesús les replicó: ¨No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo; eso es para quienes está reservado¨.
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: ¨Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser primero, que sea esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos¨. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que en tu designio de salvar a todos los hombres por el sacrificio de Cristo, llamas también a los laicos al trabajo apostólico, concédeles, por ese mismo sacrificio que hoy vamos a ofrecerte, impregnar el mundo de espíritu evangélico y ser fermento de su santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 8)

La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con la fuerza de la Eucaristía, mediante la cual nos haces participar de tu gracia, fortalece, Señor, a tus hijos, a fin de que, en cualquier trabajo que desempeñen en el mundo, vivan los principios evangélicos y hagan así que tu iglesia este presente y activa en los problemas actuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 31

Visitación de la Santísima Virgen María

Santos: Petronila de Roma, mártir; Camila Batista Varani, religiosa. Feria (Blanco)

BENDIGAN A LOS QUE LO PERSIGUEN

Rm 12, 9-16; Lc 1, 39-56

El Evangelio de san Lucas nos refiere la visita de María a la casa de Isabel y el consecuente encuentro misteriosos entre Juan y Jesús, seguido del himno jubiloso que conocemos como el Magníficat. La madre del Señor alaba a Dios y lo deja hacer y disponer de su vida. Dios dispondrá de ella como una sierva, porque ella ha dado su sí rotundo. La suya no es una respuesta ingenua, al contrario. Ella sabe que ese si marcará el inicio de la salvación. Los pobres y los pequeños comenzarán a experimentar la felicidad que les había negado. De alguna manera, el clima nuevo de caridad y justicia que canta el Himno, reaparece en la exportación de la carta a los Romanos. Los cristianos de Roma se hacen solidarios de los necesitados, practican la hospitalidad con los forasteros y viven en la concordia, bendiciendo de corazón a hermanos y adversarios.

Ustedes, los que aman y temen a Dios, vengan y escuchen: les contare las maravillas que el Señor ha hecho por mí.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todo poderoso, que inspiraste a la Santísima Virgen cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo el deseo de visitar a santa Isabel, concédenos docilidad a tu Espíritu, a fin de que podamos siempre, con María, reconoce tus beneficios y alabarte por ellos. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Ayuden a sus hermanos a sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.

De la carta del apóstol san Pedro a los romanos: 12, 9-16

Hermanos: que el amor de ustedes sea sinceros. Aborrezcan el mal y amen el bien; ámense cordialmente los unos a los otros como hermanos; que cada uno estime a los otros más que a si mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga alegres: sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.
Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos, no los maldigan. Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre ustedes, no sean, pues, altivos: más bien pónganse al nivel de los humildes. Palabra del Señor. Te alabamos, Señor.

Isaías 12 R/. El Señor ha hecho maravillas con nosotros.
El Señor es mi Dios y mi salvador, con Él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncielas a todas las tierras. Griten jubilosos. Habitantes de Sión, por que el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.

ACLAMACIÓN (cfr Lc 1, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tu Santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. R/.

¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56

En aquellos días, María se encamino presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludo a Isabel, en cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llego tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tu que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.
Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo de Dios, mi salvador, por que puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: disperso a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como la había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre” María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regreso a su casa.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todo poderoso, que bendijiste la amorosa solicitud de María, la Madre de tu Hijo, por su prima Isabel, acepta y bendice los dones que te presentamos y conviértelos para nosotros en fuentes de satisfacción. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)

Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, por que ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias, Dios nuestro, por este admirable sacramento de tu amor que has concedido a la iglesia y te suplicamos que, así como Juan Bautista se alegro de sentir la presencia oculta de tu Hijo, así podamos nosotros reconocer en la Eucaristía la presencia viva de nuestro salvador, que vive y reina por los siglos de los siglos.