JUEVES 1
Santos: José, obrero, y Segismundo de Borgoña rey. Beato Clemente Septyckyj, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 127, 1-2)
Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. Él gozará el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de san José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18,1-8
En aquellos días, Pablo
salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un judío, llamado Aquila,
natural del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer, Priscila, en
acatamiento a las órdenes de Claudio, que expulsó de Roma a todos los judíos.
Pablo se acercó a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedó a vivir y a
trabajar con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado Pablo
discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo a la
predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús era el Mesías. Como éstos
lo contradecían y lo insultaban, se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre
de ustedes caiga sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante,
iré a hablar a los paganos". .
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba a Dios, y cuya casa
estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia.
Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron y recibieron el
bautismo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo no logra persuadir a los judíos de Corinto para que reconozcan la mesíanidad de Jesús. Sin lamentarse de su fracaso, reorienta sus energías a buscar que los habitantes de origen griego se conviertan.
Del salmo 97 R/. El Señor
nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su
santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los
pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 14, 18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré a
ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro
poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros:
"¿Qué querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y
dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al Padre'?". Y
se decían: "¿Qué significa ese 'un poco'? No entendemos lo que quiere decir".
Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: "Están confundidos
porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco
me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán,
mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se
transformará en alegría". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de san José: en la conmemoración
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el amor que nos has manifestado al hacernos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 2
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)
La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18
En aquellos días, Pablo
tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas
miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre
ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso
Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se
abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este
hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la
ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los
judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía,
como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su
ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de
Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que
Galión se preocupara en lo más mínimo.
Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los
hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la
cabeza para cumplir una promesa que había hecho. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La predicación misionera prosperó en Corinto, a tal grado que numerosas personas se abrieron al evangelio. Cuando la comunidad vigorizó su fe, Pablo retornó su ruta misionera.
Del salmo 46. R/. Dios es
el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el
Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al
elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 24, 426) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su
gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán,
mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se
transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero
una vez que ha dado a luz, ya no recuerda de su angustia, por la alegría de
haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero
yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría.
Aquel día no me preguntarán nada”. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La partida de Jesús desalentará a los discípulos. Sin embargo, tendrán que aprender a percibir la nueva forma de la presencia de Dios que el Espíritu activará en medio de la comunidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio, nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 3
La Santa Cruz
Santos: Maura de Egipto, mártir, y Teodosio de Pecersk, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 6-11
Cristo Jesús, siendo Dios,
no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina,
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de
siervo, y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso
la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está
sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el
cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Jesús asume la condición humana con todas sus consecuencias; para ello, se encarna en la cultura de su tiempo y acoge el proyecto de humilde servicio que su Padre le encomienda.
Del salmo 77 R/. No
olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca.
Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde
la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia Él. Se
acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con
Él ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero Él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía.
Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R/.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz
redimiste al mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3,13-17
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del
cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él
tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el
que crea en El no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su
Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús es la señal levantada en lo alto. Quienes tenemos el privilegio de haberlo encontrado, estamos persuadidos de que su presencia nos abre el camino a la vida plena.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para
que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un
árbol venció, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por Él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu
gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociamos a sus voces cantando
humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
DOMINGO 4
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Santos: Felipe y Santiago, apóstoles, y Ceferino Jiménez, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)
Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11
En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: ''No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo". Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra". Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos siguen añorando el restablecimiento del dominio político de Israel, pero Jesús los reubica y los invita a servirle como testigos de su resurrección en medio de sus hermanos.
Del salmo 46 R/. Entre
voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el
Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 17-23
Hermanos: Pido al Dios de
nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de
sabiduría y de revelación para conocerlo.
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que
les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que
son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los
que confiamos en Él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su
derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades,
virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo
actual, sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a Él mismo lo constituyó cabeza suprema de la
Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La fe no es resultado de razonamientos lógicos, sino la acogida amorosa de la sabiduría divina, que nos permite comprender que Dios muestra su poder en la victoria de su Hijo.
ACLAMACIÓN (Mt 28,
19. 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo
estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20
En aquel tiempo, los once
discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había
citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el
cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir
todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días,
hasta el fin del mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús sube al monte, congrega a los discípulos y los involucra en su misión. Con su testimonio, ellos animarán a muchas personas a vivir como discípulos fieles a la voluntad del Padre.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoy a lo más alto de los cielos,
como mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-El movimiento cristiano comenzó en las aldeas de Galilea. Una docena de seguidores de Jesús iniciaron una forma de vida marcada por la fidelidad a Dios y la entrega a sus hermanos. Sin más proyecto que servir al reinado de Dios como testigos de Jesús, fueron entregando su vida y su mensaje sin temor. Las comunidades cristianas se fueron multiplicando como espacios de comunión, oración y solidaridad. En nuestros días, los cristianos enfrentamos el desafío de inventar formas de convivencia solidaria y ayuda mutua. Debemos tomar tiempo para encontramos con nuestros hermanos en la fe y responder a las necesidades que les afligen.
LUNES 5
Santos: Eulogio de Alejandría, patriarca; Peregrino Laziosi de Forlí, religioso, y Ángel de Sicilia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 8)
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8
En aquellos días, mientras
Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de Galacia y Frigia y
bajó a Éfeso. Encontró allí a unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el
Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: ''Ni siquiera
hemos oído decir que exista el Espíritu Santo". Pablo replicó: "Entonces, ¿qué
bautismo han recibido?". Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de conversión, pero advirtiendo al
pueblo que debían creer en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús".
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y
cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a
hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda
libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los seguidores de Juan Bautista en Éfeso conocen, a través de Pablo, el anuncio cristiano. Reciben la fe con alegría y se consagran a Dios, de quien reciben el don del Espíritu.
Del salmo 67 R/. Cantemos
a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo
odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así
ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas
a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él
fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.
ACLAMACIÓN (Col 3,
1) R/. Aleluya, aleluya.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 29-33
En aquel tiempo, los
discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro y no en
parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que
nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios".
Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que viene la hora; más aún, ya
llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin
embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas,
para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor,
porque yo he vencido al mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús experimenta la cercanía de su muerte, además de que olfatea la traición y el abandono de los suyos, pero está cierto de que Dios lo asistirá a toda hora para manifestar en Él su gloria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)
No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 6
Santos: San Evodio de Antioquía, mártir, y Benita de Roma, virgen. Beata María Catalina Troiani, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 17-18)
Yo soy el primero y el último, dice el Señor, yo soy el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso envíanos el Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos transforme en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27
En aquellos días,
hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la comunidad
cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer día en que puse
el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y
tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También
saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio,
para enseñarles públicamente y en las casas, y para exhortar con todo empeño a
judíos y griegos a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor
Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber qué sucederá
allá. Sólo sé que el Espíritu Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan
cárceles y tribulaciones. Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa
es llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús:
anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino de
Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte
de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su totalidad el
plan de Dios". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo ha comprendido las exigencias del ministerio evangelizador. Los testigos de Jesús arriesgan todo por ser fieles al amor del Padre, manifestado en Cristo.
Del salmo 67 R/. Reyes de
la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y
habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve.
Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede libramos de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le pediré al Padre, y Él les dará otro Consolador, que se quedará para
siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu
Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre
toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna
consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien
tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra
que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía
antes de que el mundo existiera.
He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran
tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo
lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú
me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que
tú me has enviado.
Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste,
porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido
glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se
quedan en el mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús ensancha su corazón, y lo abre de par en par ante su Padre. Pero también nos lleva consigo y nos pone en sus manos. Jesús nos pone en las manos de Dios, para libramos del mal.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 26)
El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 7
Nuestra Señora de la Luz
Santos: Santas Rosa Venerini, fundadora, y Flavia o Domitila de Roma, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)
Pueblos todos, aplaudan y aclamen a Dios con clamores de júbilo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38
En aquellos días, Pablo
dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso:
"Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó pastores
el Espíritu Santo, para apacentar a la Iglesia que Dios adquirió con la sangre
de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre ustedes lobos rapaces,
que no tendrán piedad del rebaño, y sé que, de entre ustedes mismos, surgirán
hombres que predicarán doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de
sí. Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años, ni de día ni de
noche, he dejado de aconsejar, con lágrimas en los ojos, a cada uno de ustedes.
Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra salvadora, la cual tiene fuerza para
que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia
prometida. Yo no he codiciado ni el oro ni la plata ni la ropa de nadie. Bien
saben que cuanto he necesitado para mí y para mis compañeros, lo he ganado con
mis manos. Siempre he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se
debe a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más
felicidad en dar que en recibir'”.
Dicho esto, se arrodilló para orar con todos ellos. Todos se pusieron a llorar y
abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo porque les había dicho que no
lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta el barco. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo se despide de los presbíteros encargados de la iglesia en Efeso con la conciencia tranquila. El los evangelizó de forma adecuada, pero también les anima a vivir como adultos en la fe.
Del salmo 67 R/. Reyes de
la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde
Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántenle al Señor, reyes de la tierra; denle gloria al Señor que recorre los
cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: "Glorifiquen a Dios". R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea
nuestro Dios. R/.
ACLAMACIÓN (cfr Jn
17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17,11-19
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre santo, cuida en tu nombre a los que me
has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba
en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se
perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que
mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo
los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que
los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como
tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad.
Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me
santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la
verdad". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús intercede insistentemente por nosotros ante su Padre, con un amor que no es mimoso ni proteccionista. Él nos envía al mundo para afrontar sus desafíos con la fuerza del Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo nos has mandado celebrar, y dígnate, por esta Eucaristía, santificamos y damos tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26-27)
Cuando venga el Consolador que yo les enviaré, el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes darán testimonio. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta comunión aumente en nosotros tu gracia, nos purifique de nuestros pecados y nos disponga mejor a recibir tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 8
Santos: Benedicto I, papa, y Pedro de Tarantasia, obispo. Beata María Catalina de San Agustín, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 4, 16)
Acerquémonos confiadamente a Dios, fuente de bondad, a fin de alcanzar su misericordia y su gracia en el tiempo oportuno. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer tu voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11
En aquellos días, el
comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos,
mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el
sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos.
Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos,
exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque
espero la resurrección de los muertos".
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que
ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida,
sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten
ambas cosas). Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido
de los fariseos se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no
encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha
hablado un espíritu o un ángel?".
El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos
a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacado de allí y llevárselo al
cuartel.
En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo,
Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también
tendrás que dado en Roma". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los oyentes de Pablo reducen el mensaje cristiano a una cuestión discutida. Para el apóstol, la resurrección no es una teoría, sino una experiencia que transformó su existencia.
Del salmo 15 R/.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi
Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus
manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque
tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría
perpetua junto a ti. R/.
ACLAMACIÓN (Jn
17,21) R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno. Así el
mundo creerá que tú me has enviado, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos,
sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que
todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean
uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos
uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo
conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para
que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la
creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han
conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré
dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en
ellos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las desavenencias y rivalidades también afligen a la comunidad creyente. Los cristianos confesamos que Dios es único; en congruencia, procuramos vivir en unidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 7)
Yo les aseguro, dice el Señor: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Espíritu consolador. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía, Señor, nos haga comprender tus designios y nos comunique tu misma vida divina, para que seamos dignos de recibir los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 9
Santos: Pacomio de la Tebaida, abad, e Isaías, profeta. Beata Teresa de Jesús Gerhardinger, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 5-6)
Cristo nos ama y nos ha purificado de nuestros pecados por medio de su Sangre; Él nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes para Dios, su Padre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21
En aquellos días, el rey
Agripa y Berenice llegaron a Cesarea para saludar a Festo. Como se detuvieron
algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas palabras:
"Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya condenación me pidieron los sumos
sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo les
respondí que no era costumbre romana condenar a ningún hombre sin carearlo antes
con sus acusadores, para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al asunto, me senté en el tribunal
al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre. Los acusadores que se
presentaron contra él, no le hicieron cargo de ninguno de los delitos que yo
sospechaba. Se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un
tal Jesús, ya muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo qué determinación tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a
Jerusalén para que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió ser
juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera
enviárselo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Para el funcionario romano, Jesús no pasa de ser un dato estadístico, un judío más que fue ejecutado en la cruz. Para Pablo, Cristo es el viviente que ha alcanzado la plenitud de la vida.
Del salmo 102 R/.
Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al
Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como
dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al
Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo
cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas
más que éstos?". Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le
dijo: "Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió:
"Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se
entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y
le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le
dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde
querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te
llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de
muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Pedro ha aprendido a descubrir su fragilidad y sus límites. Por eso, ahora responde con humildad a su Señor. El reencuentro con el resucitado lo enseña a confiar en Dios en plenitud.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, las ofrendas de tu pueblo y haz que el Espíritu Santo nos purifique para que podamos presentarte un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 13)
Cuando venga el Espíritu de verdad, dice el Señor, Él los guiará hasta la verdad plena. Aleluya
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos purificas y fortaleces por medio de tus sacramentos, haz que nuestra participación en esta Eucaristía nos conduzca a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 10
Santos: Antonino de Florencia; Gordiano y Epímaco de Roma, mártires, y Juan de Ávila, presbítero.
Misa matutina
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 14)
Animados de un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de los parientes de éste. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Al concluir estas fiestas de Pascua concédenos, Señor, que la alegría de saber que hemos resucitado con tu Hijo, transforme toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31
En aquellos días, cuando
llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular, con un
soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó a los judíos
principales, y una vez reunidos, les dijo:
"Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de
nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos,
después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en
mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar
al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido
verlos y hablar con ustedes, pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de
Israel".
Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que
acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo,
el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El libro de los Hechos
comienza y termina proclamando la buena nueva de Jesucristo.
Del salmo 10 R/. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada, los
ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada. R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo
el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guiando hasta la verdad
plena, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos
el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado
sobre su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a
traicionar?'. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¿qué va a pasar con
éste?". Jesús le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo
vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme".
Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no
habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: 'Si yo quiero que
permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'.
Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y
estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús
y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros
que se escribieran. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El Evangelio se nos entrega como el testimonio de una comunidad. Su fuerza radica en el dinamismo que transforma a las personas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el Espíritu Santo nos purifique, Señor, de nuestras culpas y nos prepare a celebrar dignamente tu santa Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 14)
El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de mí, dice el Señor, lo que les irá comunicando. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 11
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Santos: Estela de Francia, mártir, e Ignacio de Laconi, laico.
Misa vespertina de la vigilia
Esta misa se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras vísperas del domingo de Pentecostés.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)
El amor a Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, haz brillar sobre nosotros tu salvación y concédenos que Cristo, luz de luz, encienda los corazones de quienes hemos renacido a una nueva vida, con el fuego del Espíritu Santo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Éxodo: 19, 3-8.16-20
En aquellos días, Moisés
subió al monte Sinaí para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le
dijo: "Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los hijos de Israel:
'Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los he levantado
a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si escuchan mi
voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos,
aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una
nación consagrada'. Éstas son las palabras que has de decir a los hijos de
Israel".
Moisés convocó entonces a los ancianos del pueblo y les expuso todo lo que el
Señor le había mandado. Todo el pueblo, a una, respondió: "Haremos cuanto ha
dicho el Señor".
Al rayar el alba del tercer día, hubo truenos y relámpagos; una densa nube
cubrió el monte y se escuchó un fragoroso resonar de trompetas. Esto hizo
temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Moisés hizo salir al pueblo para
ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del monte. Todo el monte
Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en medio del fuego.
Salía humo como de un horno y todo el monte retemblaba con violencia. El sonido
de las trompetas se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba y Dios le
respondía con truenos. El Señor bajó a la cumbre del monte y le dijo a Moisés
que subiera. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 103 R/. Envía,
Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes
de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra
está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el
alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu
espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27
Hermanos: Sabemos que la
creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella,
sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos
interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de
Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de
esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se
puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no
poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo
que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que
no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los
corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega
conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
SECUENCIA
|
1 Ven, Dios Espíritu Santo, |
6 Sin tu inspiración divina |
|
y envíanos desde el cielo |
los hombres nada podemos |
|
tu luz, para iluminamos. |
y
el pecado nos domina. |
|
2 Ven ya, padre de los pobres, |
7 Lava nuestras inmundicias, |
|
luz que penetra en las almas, |
fecunda nuestros desiertos |
|
dador de todos los dones. |
y
cura nuestras heridas. |
|
3 Fuente de todo consuelo, |
8 Doblega nuestra soberbia, |
|
amable huésped del alma, |
calienta nuestra frialdad, |
|
paz en las horas de duelo. |
endereza
nuestras sendas. |
|
4 Eres pausa en el trabajo, |
9 Concede a aquellos que ponen |
|
brisa, en un clima de fuego, |
en ti su fe y su confianza |
|
consuelo, en medio del llanto. |
tus
siete sagrados dones. |
|
5.Ven, luz santificadora, |
10 Danos virtudes y méritos, |
|
y entra hasta el fondo del alma |
danos una buena muerte |
|
de todos los que te adoran. |
y
contigo el gozo eterno. |
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39
El último día de la
fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed,
que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del
corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que
creyeran en Él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido
glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que tu Espíritu santificador descienda, Señor, sobre estos dones e inunde de amor a tu Iglesia para que ésta pueda ser, en medio del mundo, tu signo y tu instrumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al
Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en
Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos
el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una
misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo,
Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37)
El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que infundiste a tus Apóstoles el día de Pentecostés. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sb 1, 7)
El Espíritu del Señor ha llenado toda la tierra; Él da unidad a todas las cosas y se hace comprender en todas las lenguas. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11
El día de Pentecostés,
todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un
gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó
por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego,
que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu
Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a
expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del
mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada
uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos todos éstos que
están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre
nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea,
Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la
zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma,
judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien
los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos responden al clamor del Espíritu, se dejan impulsar por su dinamismo y comienzan a testimoniar las maravillas que Dios ha obrado a través de Jesús en sus vidas.
Del salmo 103 R/. Envía,
Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué
numerosas son tus obras, Señor! La tierra llena está de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo; pero envías tu
Espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá que le
agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R/.
Lectura del la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13
Hermanos: Nadie puede
llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios,
pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo
en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el
cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos,
forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos
judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo
Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo
Espíritu. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La comunidad creyente está formada por personas que responden al llamado de Dios desde su situación personal. La comunión se construye desde su propia identidad.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 20,19-23
Al anochecer del día de la
resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los
discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les
dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado,
así también los envío yo". Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo:
"Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán
perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos, atemorizados, siguen sin experimentar la paz que da Jesús resucitado, porque esa paz la experimentarán sólo gracias a la manifestación del Espíritu Santo.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el Espíritu Santo nos haga comprender mejor, según la promesa de tu Hijo, el misterio de este sacrificio y toda la profundidad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al
Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en
Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos
el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una
misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo,
Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA
COMUNIÓN (Hch 2, 4.11)
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas
de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor; tú que nos concedes
participar de la vida divina por medio de tus sacramentos, conserva en nosotros
el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu Santo, para que esta comunión
nos ayude a obtener nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para despedir al pueblo, el diácono o el mismo sacerdote dice:
Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios. Aleluya, aleluya.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En nuestros días muchos cristianos seguimos viviendo en el apocamiento. Parecería que no creemos en la presencia de Jesús. Como cristianos vergonzantes escondemos la cara a la hora de testimoniar nuestra fe en las esferas de la vida pública. Necesitamos abrimos a la fuerza transformadora del Espíritu de Jesús, para experimentar la serenidad de su presencia y asumir el reto de proclamar congruentemente nuestra fe en donde sea. En nuestra sociedad se publicitan muchos proyectos contrarios a los valores del Evangelio, que no son otros que aquellos que nos conducen a la auténtica deshumanización. Quienes lo hacen, parecen estar más decididos a conquistar el mundo que a creer en Jesús. Conviene derribar las trancas que acobardan nuestro espíritu.
LUNES 12
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 30, 3-4)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones
rectos y sinceros, concédenos la rectitud sinceridad de vida que nos hagan
dignos de esa presencia tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1,1-11
Santiago, siervo de Dios y
de Jesucristo, el Señor, saluda a las doce tribus, dispersas por el mundo.
Hermanos míos: Cuando se vean asediados por toda clase de pruebas y tentaciones,
ténganse por dichosos, sabiendo que las pruebas a que se ve sometida su fe les
darán fortaleza, y esta fortaleza los llevará a la perfección en las buenas
obras y a una vida íntegra e irreprochable.
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios y Él se la
dará; porque Dios da a todos con generosidad y sin regatear. Pero tiene que
pedírsela con fe y sin dudar; pues el que duda se parece a las olas del mar, que
van y vienen, agitadas por el viento. Quien es inconstante e indeciso en su
vida, no recibirá nada del Señor.
Que el hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta dignidad, y el
rico, de su humilde condición, pues se acabará como las flores del campo. Porque
sale el sol y con su calor quema las hierbas; se caen las flores y se acaba su
belleza. Así se marchitará el rico, en medio de todas sus empresas.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. .
Dios no nos manda pruebas, pues Él no es alguien inseguro. Somos nosotros los que consideramos que las adversidades y dificultades ponen a prueba nuestra fidelidad a Jesús.
Del salmo 118 R/. Danos tu
misericordia, Señor, y tendremos vida.
Antes de la aflicción fui un descarriado, pero ahora obedezco tus palabras. Tú
que eres bueno y haces beneficios, instrúyeme en tus leyes. R/.
Sufrir fue provechoso para mí, pues aprendí, Señor, tus mandamientos. Para mí
valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/.
Yo bien sé que son justos tus decretos y que tienes razón cuando me afliges.
Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que me has hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por
mí, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 11-13
En aquel tiempo, se
acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con Él, y para ponerlo a
prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por
qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará
ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las señales que piden los fariseos son irreal es. Ellos quieren demostraciones tangibles. Con sus pretensiones deforman totalmente las cosas, pues la fe no se reduce a evidencias sensibles.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique, nos renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 16)
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 13
Nuestra Señora de FátimaSantos: San Eutimio el Grande de Palestina, ermitaño, y los mártires de Alejandría.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo fuera también nuestra Madre, concédenos que, perseverando en la penitencia y en la oración a favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1,12-18
Hermanos: Dichoso el
hombre que sufre la tentación, porque, después de superarla, recibirá en premio
la corona de la vida, que Dios ha prometido a los que lo aman.
Que nadie diga, cuando sufre una tentación, que es Dios el que lo tienta, porque
Dios no puede ser tentado por el mal, ni pone Él mismo a nadie en tentación. Más
bien, cuando alguno es tentado, es su propia concupiscencia la que lo arrastra y
lo seduce. La concupiscencia concibe y da a luz al pecado; y el pecado, cuando
madura, engendra la muerte.
No se equivoquen, queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de
lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su
propia voluntad nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que
fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La dinámica del pecado queda expuesta. El deseo humano nos encandila y doblega; en consecuencia, terminamos por vivir encerrados en nuestro propio yo y pasamos por encima de los demás.
Del salmo 93 R/. Señor,
dichoso aquel a quien tú educas.
Señor, dichoso aquel a quien tú educas y enseñas a cumplir tus mandamientos;
cuando lleguen las horas de desgracia, no perderá el sosiego. R/.
Jamás rechazará Dios a su pueblo ni dejará a los suyos sin amparo. Hará justicia
al justo y dará un porvenir al hombre honrado. R/.
Cuando me hallaba al borde del sepulcro, tu amor, Señor, me conservó la vida;
cuando se multiplican mis problemas, en tus consuelos hallo mi delicia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él
nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8,14-21
En aquel tiempo, cuando
los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había
olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia:
"Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes".
Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".
Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no
trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada
está su mente?
¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan
cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí cinco panes entre cinco mil
hombres?". Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos canastos de
sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?". Le
respondieron: "Siete". Entonces Él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Quien guarda en su memoria las experiencias del inigualable amor de Dios, manifestado en Jesús, aprende a vivir en la confianza. Los discípulos tropiezan todavía con su falta de fe, por eso enfrentan tan graves problemas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 14
Santos: Matías, apóstol; Miguel de Garicoits, fundador, y María Dominga Mazzarello, cofundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que lleguemos a compartir la gloria de tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 15-17. 20-26
En aquellos días, Pedro se
puso de pie en medio de los hermanos y dijo: "Hermanos, tenía que cumplirse
aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca de David, hizo
una predicción tocante a Judas, quien fue el que guió a los que apresaron a
Jesús. Él era de nuestro grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros
este ministerio. Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su
morada quede desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe
otro. Hace falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la
resurrección de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió
con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de la
ascensión".
Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre "el Justo", y a
Matías, y se pusieron a orar de este modo: "Tú, Señor, que conoces los corazones
de todos, muestra a cuál de estos dos has elegido para desempeñar este
ministerio y apostolado, del que Judas desertó para irse a su propio lugar".
Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los apóstoles son testigos de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, pues estuvieron con Él desde el comienzo de su ministerio.
Del salmo 112 R/. Lo puso
el Señor entre los jefes de su pueblo.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor desde ahora y
para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está
sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las
alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver
tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para
hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto
y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me
ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos,
permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y
su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.
Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos.
Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque
les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto Y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús nos invita a compartir su amistad, que se aquilata cuando se convierte en lealtad. Quien es fiel y leal a sus amigos, está dispuesto a correr todos los riesgos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta en la festividad de san Matías, Apóstol y, por medio de esta Eucaristía, fortalécenos con tu amor y con tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los Apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 12)
Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, por intercesión de san Matías, Apóstol, que no nos prives nunca de este pan de vida para que podamos preparamos, con tu gracia, a recibir la herencia reservada a tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 15
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE
Santos: Isidro, labrador, y Juana de Lestonnac, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 12-23
Hermanos: Cristo ofreció
un solo sacrificio por los pecadores y se sentó para siempre a la derecha de
Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies.
Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura: La
alianza que yo estableceré con ellos, cuando lleguen esos días, palabra del
Señor, es ésta: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a
grabarla en sus corazones. Y prosigue después: Yo les perdonaré sus culpas y
olvidaré para siempre sus pecados. Ahora bien, cuando los pecados han sido
perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos.
Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de poder
entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través
del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote
incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la
conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable.
Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que
nos hizo las promesas es fiel a su palabra. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Siguiendo la analogía de las separaciones que hay en el santuario de Jerusalén, el autor nos anima a acercamos, con toda libertad, al Padre, a ejemplo de su Hijo.
Del salmo 39 R/. Aquí
estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Cuántas maravillas has hecho, Señor y Dios mío, cuántos planes en favor nuestro.
Nadie se te puede comparar. R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu
ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo
sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien; proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tu
lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.
ACLAMACIÓN (1542,
1) R/. Aleluya, aleluya.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis
complacencias. En Él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia
sobre las naciones. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 22, 14-20
En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y
les dijo: "Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer,
porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal
cumplimiento en el Reino de Dios". Luego tomó en sus manos una copa de vino,
pronunció la acción de gracias y dijo: "Tomen esto y repártanlo entre ustedes,
porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga
el Reino de Dios". Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo
partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes.
Hagan esto en memoria mía". Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de
vino, diciendo: "Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se
derrama por ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Entre Jesús y sus discípulos se han establecido vínculos duraderos. El Señor ha decidido entregar su vida y ha escogido ciertos símbolos para actualizar esa entrega.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Hijo unigénito,
Pontífice de la alianza nueva y eterna, y has querido que su sacerdocio único se
perpetuara en la Iglesia.
Porque Cristo no sólo comunica la dignidad del sacerdocio real a todo el pueblo
redimido, sino que, con especial predilección y mediante la imposición de las
manos, elige a algunos de entre los hermanos, y los hace partícipes de su
ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio
redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu
pueblo santo, lo alimenten con la palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y,
consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por
reproducir en sí la imagen de Cristo y te den un constante testimonio de
fidelidad y de amor.
Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de
alegría: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 16
Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Gemma Galgani, laica, y Andrés Bobola, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un Reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Hijo, protege en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación merezcamos alcanzar sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 2, 14-24. 26
Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no la demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesario para el día, y que uno d