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SÁBADO 1

Santos: Justino de Palestina, mártir; Bernardo, María y Gracia de Poblet, mártires. Beato Juan Bautista Scalabrini, fundador.

Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio. Tomo III: pp. 745 y 298. Para los fieles: pp. 472 y 398. Edición popular: pp. 13 y 465. Memoria (Rojo)

MI ALMA SE PEGÓ A ELLA

Si 51,17-27; Mc 11,27-33

El autor del poema alfabético alaba gustosamente a la sabiduría. Los motivos para hacerlo parecen obvios, intenta ponderar delante de los jóvenes, que son inexpertos aún, que el verdadero camino para alcanzar la felicidad no es el que se obsesiona por la riqueza y el poder sino por algo menos visible pero más perdurable: la sabiduría. El testimonio del sabio es insistente: "mi alma se apegó a ella, mi alma saboreó sus frutos". En esta sociedad donde escasean los hombres sensatos conviene apreciar el buen tino de quienes han sabido vivir la vida de manera sensata y dichosa. La confrontación que Jesús sostiene con las autoridades del templo de Jerusalén es más que suficiente para dejarnos ver su habilidad para defender su libertad de acción y de pensamiento. No se deja intimidar, ni mucho menos, permite que unos funcionarios asociados con el pragmatismo del poder romano se erijan en jueces de su conducta. Con una réplica y un argumento ingenioso desarma sus pretensiones inquisitoriales.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 118, 85. 46)

Frente a tu verdad, Señor, vano es el saber de los paganos. Por eso no he tenido miedo de confesar tu Evangelio ante los poderosos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tú que enseñaste a san Justino que la sabiduría verdadera consiste en conocer a Jesucristo crucificado, concédenos, por la intercesión de tu santo mártir, que nada llegue a separarnos de ti ni del amor a la cruz de Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Le doy gracias al que me ha concedido sabiduría.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 51, 17-27

Te doy gracias y te alabo, Señor, y bendeciré tu nombre para siempre. Desde mi adolescencia, antes de que pudiera pervertirme, decidí buscar abiertamente la sabiduría. En el templo se la pedí al Señor y hasta el fin de mis días la seguiré buscando. Dio su flor y maduró, como racimo de uvas, y mi corazón puso en ella su alegría.
Mi pie avanzó por el camino recto, pues desde mi juventud seguí sus huellas; tan pronto como le presté oídos, la recibí y obtuve una gran instrucción. La sabiduría me ha hecho progresar, por eso glorificaré al que me la concedió. Decidí ponerla en práctica, busqué ardorosamente el bien y no quedé defraudado. Luché por ella con toda mi alma, cumpliendo cuidadosamente la ley. Levanté mis brazos hacia el cielo y deploré conocerla tan poco. Concentré en ella mis anhelos y con un corazón puro la poseí. Desde el principio ella me conquistó, por eso jamás la abandonaré. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Más deseables que el oro y las piedras preciosas, las normas del Señor, y más dulces que la miel de un panal que gotea. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Col 3, 16. 17) R/. Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. R/.

¿Con qué autoridad haces todo esto?

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 27-33

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?".
Jesús les respondió: "Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme".
Ellos se pusieron a razonar entre sí: "Si le decimos que de Dios, nos dirá: 'Entonces ¿por qué no le creyeron?' y, ¿si le decimos que de los hombres?". Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: "No lo sabemos". Entonces Jesús les replicó: "Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, celebrar dignamente este misterio de la Eucaristía, que tan valerosamente defendió el mártir san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 2, 2)

Cuando estuve entre ustedes, nunca me precié de otra cosa que de conocer a Jesucristo crucificado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has alimentado con el pan que da la vida, concédenos, Señor, que siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias por tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 2

IX DOMINGO ORDINARIO

Santos: Marcelino y Pedro de Roma, mártires; Eugenio 1, Papa. Beato Sadoc y compañeros, mártires. (Verde)

CON UNA PALABRA TUYA SE CURARÁ

1 R 8,41-43; Ga 1,1-2.6-10; Lc 7,1-10

La raza, el origen étnico y la diferencia cultural han sido motivo de confrontación en todas las épocas. Por una serie de factores externos las personas nos llenamos la cabeza de prejuicios y nos volvemos excluyentes. El ritual de la consagración del templo abre un panorama favorable hacia los extranjeros. El templo del Señor sería un espacio abierto para que los extranjeros ansiosos de conocer al Dios de Israel fueran escuchados. Posteriormente, la burocracia sacerdotal multiplicaría las barreras y las restricciones para acceder al lugar sagrado. En tiempos de Jesús existían numerosas prohibiciones y obstáculos que restringían el contacto directo entre extranjeros e israelitas. El capitán romano lo sabía y por eso mismo se juzgaba indigno de acercarse a Jesús. La escena nos permite apreciar la enorme confianza del soldado, que se apoya incondicionalmente en la fuerza de la palabra de Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 16. 18)

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque Él me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.

ORACIÓN COLECTA

Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cuando los extranjeros oran al Señor, Él los escucha.

Del primer libro de los Reyes: 8, 41-43

En el templo que había construido en Jerusalén, Salomón elevó a Dios está plegaria: "Los extranjeros oirán hablar de tu gran nombre, de la fuerza de tu mano y de tu brazo protector. Cuando uno de ellos, no israelita, atraído por la fama de tu nombre, venga de un país distante para orar, escúchalo tú desde el cielo, tu morada, y concédele todo lo que él te pida. Así te conocerán y temerán todos los pueblos de la tierra, lo mismo que tu pueblo, Israel, y sabrán que este templo que he construido, está dedicado a tu nombre". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 116 R/. Que aclamen al Señor todos los pueblos.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos. R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.

El que busca agradar a los hombres, no es servidor de Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 1-2. 6-10

Yo, Pablo, apóstol no enviado por hombres ni por intermediarios humanos, sino por Cristo Jesús y por Dios Padre, que lo resucitó de entre los muertos, y todos los hermanos que están conmigo dirigimos esta carta a las comunidades cristianas de Galacia.
Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo. Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: Si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.
¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.

Ni en Israel he hallado una fe tan grande.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 1-10

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo: "Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga". Jesús se puso en marcha con ellos.
Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: "Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: ' ¡Ve! ', y va; a otro: ¡Ven! ', y viene; y a mi criado: ¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande". Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos hermanos al Padre, unidos a Jesucristo, el Señor, y pidámosle que, recordando su promesa, escuche la oración de este pueblo reunido en su nombre.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre y aumenta nuestra fe.
Por el Papa Francisco, por los obispos, presbíteros y diáconos que predican la Palabra de Dios y de todos los que en el mundo aman a Jesucristo para que sean fieles al ministerio recibido. Oremos.
Por los responsables de las naciones, para que el Señor los asista en su misión y dé fortaleza a quienes trabajan por la paz y el bien común. Oremos.
Por los ancianos y minusválidos, los enfermos y los que sufren, por los presos y perseguidos, para que el Señor se acuerde de ellos y los ayude. Oremos.
Por los mexicanos que han elegido servir a la Patria en la Marina, para que reconozcan en Cristo un modelo de vida y servicio. Oremos.
Por nuestro planeta y la conservación del medio ambiente, que Dios bondadoso nos ha dado, para que lo sepamos cuidar y compartir. Oremos.
Por nosotros, para que el Señor, en su infinita misericordia, nos conceda tiempo favorable, el trabajo que necesitamos y los bienes que nos da su mano providente. Oremos.
Dios todopoderoso y eterno, escucha nuestras oraciones, haz que todos los hombres acojan tu Palabra y que en ella encuentren su salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 16, 6)

Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre santo, tú que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, guíanos por medio de tu Espíritu a fin de que, no sólo con palabras, sino con toda nuestra vida podamos demostrarte nuestro amor y así merezcamos entrar al Reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La credibilidad de Jesús está fuera de toda duda. Israelitas, samaritanos y romanos que tuvieron ocasión de conocerle, se sintieron animados a poner sus penas y necesidades en sus manos. El capitán romano es descrito como un hombre bien dispuesto que confía en la benevolencia y la compasión eficaz del Señor Jesús. Si hacemos un salto de siglos y nos apropiamos de la lectura, podemos advertir que los discípulos que confesamos a Jesús como Señor enfrentamos una crisis de credibilidad. La congruencia no es lo suficientemente clara para atraer o suscitar el interés de los que buscan algún camino que dé sentido a su vida. La cantidad de personas que se han alejado de la comunidad creyente es alarmante. Desestimulamos a hombres y mujeres de vivir como nosotros vivimos. Por fortuna, seguimos encontrando testigos creíbles, hombres y mujeres que no abren brecha entre su fe y su vida, sino que amoldan su existencia con sus convicciones creyentes.

 

LUNES 3

Santos: Carlos Lwanga y compañeros, mártires; Juan Grande, religioso; Clotilde de Francia, reina. Memoria (Rojo)

LA LIBERTAD INTERIOR

Tb 1, 3; 2, 1-8; Mc 12, 1-12

El relato del libro de Tobías gira en torno de un israelita exiliado que vive fiel a sus convicciones, practicando la compasión con los hermanos caídos en desgracia. Enterraba a los difuntos aunque hubiera una prohibición expresa de parte de las autoridades asirias. Tobit encarna la benevolencia con el desvalido y lo asume con todas sus consecuencias. Es un israelita congruente con su fe que no se deja coartar su libertad de pensamiento ni de acción. El relato de los viñadores homicidas exhibe la intolerancia de unos administradores abusivos que disponen arbitrariamente de los bienes y la vida de las personas. Jesús sabe a quienes está denunciando con este relato y conoce también el impacto que sus palabras tendrán en las autoridades que lo persiguen. No obstante no se autocensura ni se calla, sino que ejerce su misión profética, denunciando la violencia de unos dirigentes religiosos que usurpaban el honor de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 39)

El Señor es el que salva a los justos; Él es su fortaleza en la tribulación.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has querido que la sangre de los mártires sea semilla de nuevos cristianos, haz que el ejemplo de san Carlos y de sus compañeros y su lealtad a Cristo frente a las torturas, atraigan a los pueblos africanos a vivir la fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Tobit seguía el camino del bien.

Del libro de Tobías: 1, 3; 2, 1-8

Yo, Tobit, seguía el camino del bien y de la justicia todos los días de mi vida y daba muchas limosnas a mis hermanos, los judíos que habían sido deportados junto conmigo a la ciudad de Nínive, en Asiria.
Durante el reinado de Asaradón regresé a mi casa y me devolvieron a mi esposa, Ana, y a mi hijo, Tobías. En Pentecostés, que es nuestra fiesta de acción de gracias por las cosechas, me prepararon una gran comida y me dispuse a comer. Cuando me trajeron los platillos y vi que eran tantos, le dije a mi hijo Tobías: "Ve a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres, cautivos en Nínive, que tenga puesta en el Señor toda su mente y todo su corazón, y tráelo, para que coma conmigo. Yo te esperaré hasta que vuelvas".
Tobías se fue a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres y al regresar, me dijo: "¡Padre!". Yo le respondí: "Dime, hijo". El prosiguió: "Asesinaron a uno de nuestro pueblo: lo llevaron a la plaza, lo ahorcaron y ahí está todavía". De un salto me levanté de la mesa, sin probar bocado, y llevé el cadáver a una casa, hasta que el sol se ocultara y lo pudiera sepultar.
Volví a mi casa, me lavé y comí con lágrimas mi pan, recordando las palabras que el profeta Amós pronunció contra Betel: Todas las fiestas de ustedes se convertirán en llanto, y todas sus canciones, en lamentos". Y rompí a llorar.
Cuando el sol se metió, fui, cavé una fosa y lo enterré. Mis vecinos se burlaban de mí y me decían: "Este hombre nunca va a escarmentar. Ya una vez lo condenaron a muerte por este mismo delito, pero se escapó, y ahora sigue enterrando a los muertos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Ap 1, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.

Se apoderaron del hijo, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 1-12

En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre para el vigilante, se la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero. A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de él, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles otro y lo mataron. Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.
Ya sólo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando: 'A mi hijo sí lo respetarán'. Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron: 'Éste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra'. Se apoderaron de él, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.
¿Qué hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabará con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?".
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al presentarte, Señor, nuestras ofrendas, te suplicamos humildemente que nos concedas celebrar esta Eucaristía con la misma entrega que llevó a los jóvenes mártires de África a morir antes que ofenderte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 8, 35)

El que perdiere su vida por mí y por el Evangelio, la salvará, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que esta Eucaristía que dio fortaleza a tus mártires para soportar los tormentos, nos ayude, en medio de las dificultades, a permanecer firmes en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 4

Santos: Quirino de Tívoli, mártir; Emma de Gurk, laica; San Felipe Smaldone, fundador. Feria (Verde)

¿DÓNDE ESTÁN TUS OBRAS DE CARIDAD?

Tb 2, 9-14; Vc 12,13-1

Tobit ejemplifica claramente la situación del justo que se fía del Señor y atraviesa contratiempos y adversidades. Cuando esto ocurre escasean los recursos económicos y también la paciencia y la armonía en la familia. Ana, esposa de Tobit es injustamente acusada por su marido y entonces decide replicarle de manera frontal, alegando que su vida honorable y generosa no le ha allegado recompensas sino desgracias. La realidad parece confirmar la tesis de Ana. La discusión que sostiene el Maestro con los fariseos y herodianos inquietaba a muchos israelitas: ¿cómo vivir la fidelidad a Dios sin atraerse la represión y el castigo por parte de los romanos? Parece un dilema irresoluble. Sin embargo no lo es y Jesús encuentra una respuesta sensata para destrabar el enigma. La ocupación romana es un hecho evidente, no se puede ignorar, el pago de impuestos es una humillación vergonzosa que se tiene que cumplir. Pero nadie tiene derecho a adueñarse de las personas, éstas pertenecen a Dios, y Él no las utiliza ni las manipula, sino que salvaguarda su libertad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 7, 9)

Vi una muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Señor y Dios nuestro, que en la nueva alianza instituida por Cristo continúas formándote, sin distinción de razas ni fronteras, un pueblo que tu Espíritu Santo congrega en la unidad, haz que tu Iglesia, fiel a la misión que le confiaste, comparta siempre las alegrías y las esperanzas de la humanidad y sea como su fermento y su alma, para convertir a todos los hombres a Cristo y hacerlos hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Estuve privado de la vista.

Del libro de Tobías: 2, 9-14

Aquella noche, después de enterrar el cadáver, me bañé, salí al patio de mi casa y me quedé dormido junto a la pared, con la cara descubierta, pues hacía calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos pájaros. Su estiércol caliente me cayó en los ojos y se me formaron unas manchas blancas.
Consulté a los médicos para que me curaran, pero mientras más ungüentos me aplicaban, las manchas se extendían más sobre mis ojos, hasta que me quedé completamente ciego. Estuve privado de la vista durante cuatro años, y todos mis hermanos estaban afligidos. Ajicar se hizo cargo de mí durante dos años, hasta que se fue a Elimaida.
Entonces mi esposa Ana se puso a hacer sobre pedido tejidos de lana, que luego entregaba a sus dueños y ellos le pagaban. Un día, el siete del mes doce, al terminar ella un trabajo, lo entregó a los dueños, quienes, además de darle su paga íntegra, le regalaron un cabrito.
Al llegar a mi casa el cabrito, comenzó a balar, y yo, al oírlo, llamé a Ana y le pregunté: "¿De dónde ha salido ese cabrito? ¿No será robado? Devuélveselo a sus dueños, porque nosotros no podemos comer nada robado". Entonces ella me respondió: "Es un regalo que me hicieron, además de mi paga". Pero yo no le creí y le dije que lo devolviera a sus dueños y me enojé con ella por ese motivo. Entonces ella me replicó: "¿De qué te han servido tus limosnas? ¿De qué te han servido tus buenas obras? ¡Dímelo tú, que todo lo sabes!". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111 R/. El justo vive confiado en el Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados. Firme está y sin temor su corazón, pues vencidos verán a sus contrarios. R/.
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.

Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 13-17

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Él y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al César? ¿Se lo damos o no se lo damos?". Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y Él les preguntó: "¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del César". Entonces les respondió Jesús: "Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejó admirados. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concede a tu Iglesia, nacida del costado de Cristo en la cruz, encontrar en la participación de este sacrificio la santidad de vida que la haga más digna de su autor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)

Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que hagas fecunda la actividad de tu Iglesia, para que no cese de revelar a los pobres la inagotable riqueza del Evangelio, puesto que tú los has llamado a formar la parte escogida de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 5

Santos: Bonifacio de Alemania, mártir; Doroteo de Tiro, obispo. Beato Sancho o Sancio de Córdoba, mártir. Memoria (Rojo)

LAS SITUACIONES DESESPERADAS

Tb 3, 1-11; Mc 12, 18-27

Tobit y Sara son dos israelitas que además de compartir su condición de exiliados en Persia atraviesan situaciones personales bastante adversas. Él había vivido como un hombre piadoso, compadeciendo a los necesitados y sin embargo, las desgracias no se apartaban de su vida: persecuciones, ceguera e incomprensión recibida por parte de su familia. Ella era una mujer, que había perdido en varias ocasiones a su marido y sufría viudez y burlas. Ambos encarnaban la situación del justo sufriente que soportaba las pruebas con paciencia, hasta que llegaron a su límite y pidieron al Señor morir antes que continuar sufriendo. Estas situaciones no son producto de la imaginación creadora de los escritores, existen muchas personas, particularmente niños y jóvenes que han sido lastimados por enfermedades incurables, por desgracias familiares horribles y no encuentran donde sustentar su esperanza. El pasaje de san Marcos reafirma la esperanza cristiana, asegu-rándonos que el Dios de los vivos no se desinteresa jamás de la suerte de sus hijos. De esa convicción se sostienen los creyentes en los momentos de oscuridad.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nos ayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma fe que él predicó con su palabra y atestiguó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Dios de la gloria escuchó las súplicas de Sara y de Tobit.

Del libro de Tobías: 3, 1-11. 16-17

En aquellos días, Tobit, profundamente afligido, oró entre sollozos, diciendo: "Señor, tú eres justo y tus obras también son justas. Siempre procedes con misericordia y lealtad. Tú eres el juez del mundo. Acuérdate de mí, Señor, y ten piedad de mí. No me castigues por mis pecados, no tomes en cuenta mis faltas ni las de mis padres.
Porque desobedecimos tus mandatos nos entregaste al saqueo, al destierro y a la muerte; nos hiciste objeto de las murmuraciones, las burlas y el desprecio de las naciones entre las cuales nos dispersaste. Señor, tu castigo es verdaderamente justo, porque ni mis padres ni yo hemos cumplido tus mandamientos ni hemos sido leales contigo. Haz de mí lo que quieras, Señor: quítame la vida, hazme desaparecer y volver al polvo, pues más me vale morir que vivir, porque me han llenado de insultos y estoy hundido en la tristeza. Líbrame ya, Señor, de esta desgracia, envíame al descanso eterno y no te alejes de mí. Pues más me vale morir que vivir sufriendo tantas desgracias y escuchando tantos insultos".
Aquel mismo día, Sara, la hija de Ragüel, que vivía en la ciudad de Ecbatana, en la provincia de Media, tuvo que soportar los insultos de una esclava de su padre, porque Sara se había casado siete veces y Asmodeo, el malvado demonio, había matado a todos sus maridos, apenas se acercaban a ella. Así pues, la esclava le dijo: "¡Tú eres la que estrangulas a tus maridos! Te has casado con siete y no has disfrutado a ninguno. ¿Por qué te desquitas con nosotras por la muerte de tus esposos? Vete a donde están ellos y que nunca veamos ni un hijo ni una hija tuyos".
Sara se entristeció tanto, que comenzó a llorar y subió al segundo piso de su casa, con intención de ahorcarse. Pero reflexionó: "No lo haré, no vaya a ser que la gente insulte a mi padre, diciéndole que su hija única, tan querida, se ahorcó de dolor y sea yo así la causa de que mi padre se muera de tristeza. Más vale que no me ahorque, sino que le pida al Señor que me envíe la muerte, para que no tenga que escuchar ya tantos insultos durante mi vida". Entonces levantó sus manos hacia el cielo e invocó al Señor Dios.
En aquel instante, el Dios de la gloria escuchó las súplicas de Sara y de Tobit, y envió al ángel Rafael a curarlos: a Tobit, quitándole las manchas blancas de los ojos, a fin de que pudiera ver la luz de Dios, y a Sara, hija de Ragüel, librándola del malvado demonio Asmodeo, para darla como esposa a Tobías, hijo de Tobit, pues Tobías tenía más derecho a casarse con ella que todos los que la habían pretendido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 24 R/. A ti, Señor, levanto mi alma.
A ti, Señor, levanto mi alma; mi Dios, en ti confío, no quede defraudada mi confianza ni se burlen de mí mis enemigos. R/.
Nadie que haya confiado en ti ha quedado jamás decepcionado. Quienes a Dios traicionan por los ídolos, ésos sí quedarán decepcionados. R/.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina, tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 11, 25. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá. R/.

Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 18-27

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió, para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo se casó con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejó descendencia. Por último, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete".
Jesús les contestó: "Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están, pues, muy equivocados". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, con tu bendición estas ofrendas y enciende en nosotros ese amor a ti, por el que tu santo mártir Bonifacio fue capaz de soportar todos los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el sacramento que hemos recibido nos dé, Señor, la misma fortaleza con la que tu santo mártir Bonifacio fue fiel en tu servicio y generoso en el sufrimiento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 6

Santos: Norberto de Magdeburgo, fundador; Marcelino Champagnat, fundador; Paulina de Roma y compañeros, mártires. Feria (Verde)

QUE DIOS CAMBIE TU TRISTEZA EN GOZO

Tb 6, 10-11; 7, 1. 9-17; 8, 4-9; Mc 12, 28-34

La retahíla de matrimonios fallidos pesaba como una losa sobre la familia de Sara, hija de Ragüel. Habían sufrido tantas burlas que ya no albergaban esperanza alguna de ver a su hija unida en matrimonio. Tobías asume el reto de casarse con Sara, a sabiendas, de su pésimo historial. Como un israelita que depositaba su confianza en Dios, no se atemorizaba ante la supuesta influencia del demonio Asmodeo. No conviene olvidar que en contacto con la cultura persa, los israelitas asumieron una visión relativamente dualista, que aceptaba la intervención del Dios, y la injerencia del demonio. El texto del Evangelio de san Marcos versa de alguna manera sobre la misma cuestión. Dios está por encima de cualquier otra realidad humana o espiritual. De ahí que el Señor felicite al escriba que respondió con acierto, señalando que el amor a Dios está por encima de cualquier otro precepto. El reto no es saberlo, sino vivir conforme a esa certeza de fe.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)

Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Haz, Señor, que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez.

Del libro de Tobías: 6, 10-11; 7, 1. 9-17; 8, 4-9

En aquellos días, cuando entraron a la provincia de Media y se acercaban a la ciudad de Ecbatana, Rafael le dijo al joven Tobías: "Tobías, hermano". Él le contestó: "¿Qué quieres?". Rafael le dijo: "Es necesario que pasemos esta noche en casa de Ragüel, pariente tuyo, que tiene una hija llamada Sara".
Al llegar a Ecbatana, Tobías le dijo a Rafael: "Azarías, hermano, condúceme por el camino más corto a casa de Ragüel, nuestro hermano". Rafael lo condujo a la casa de Ragüel, a quien encontraron sentado en la puerta de su patio, y lo saludaron. Él les contestó: "¡Mucho gusto, hermanos! Sean bienvenidos". Y los hizo pasar a su casa. Mató un carnero de su rebaño y los recibió amablemente.
Se lavaron, se purificaron y se sentaron a la mesa. Entonces Tobías le dijo a Rafael: "Azarías, hermano, dile a Ragüel que me dé la mano de mi hermana Sara". Ragüel alcanzó a escucharlo y le dijo a Tobías: "Come y bebe y descansa tranquilamente esta noche. Nadie tiene más derecho que tú, hermano, para casarse con mi hija Sara, y a nadie se la puedo yo dar sino a ti, porque tú eres mi pariente más cercano. Pero tengo que decirte una cosa, hijo. Se la he entregado a siete parientes nuestros y todos murieron antes de tener relaciones con ella. Por eso, hijo, come y bebe y el Señor cuidará de ustedes".
Tobías replicó: "No comeré ni beberé, hasta que no hayas tomado una decisión acerca de lo que te he pedido". Ragüel le contestó: "Está bien. Según la ley de Moisés, a ti se te debe dar. El cielo mismo lo ha decretado. Cásate, pues, con tu hermana; desde ahora tú eres su hermano, y ella, tu hermana. Desde hoy y para siempre será tu esposa. Hijo, que el Señor del cielo los acompañe durante esta noche, tenga misericordia de ustedes y les conceda su paz".
Ragüel mandó llamar a su hija Sara, ella vino, y tomándola de la mano, se la entregó a Tobías, diciéndole: "Recíbela, pues, según lo prescrito en la ley de Moisés. A ti se te da como esposa. Tómala y llévala con bien a la casa de tu padre. Y que el Señor del cielo les conceda a ustedes un buen viaje y les dé su paz". Entonces Ragüel llamó a la madre de Sara y le pidió que trajera papel para escribir el acta de matrimonio, en que constara que su hija había sido entregada por esposa a Tobías, de acuerdo con lo establecido en la ley de Moisés. La esposa de Ragüel trajo el papel. Y él escribió y firmó. Y después se sentaron a cenar.
Ragüel llamó a su esposa Edna y le dijo: "Hermana, prepárales la habitación y conduce allá a Sara". Edna fue, preparó el lecho como su esposo le había indicado y llorando por la suerte de Sara, la condujo allí. Se enjugó las lágrimas y le dijo: "Hija mía, ten valor. Que el Señor del cielo cambie tu tristeza en alegría. ¡Ten valor!". Y salió de la habitación.
Al terminar la cena, Ragüel y Edna decidieron acostarse y acompañaron al joven a la habitación. Cerraron la puerta y se fueron.
Tobías se levantó y le dijo a Sara: "¡Levántate, hermana! Supliquemos al Señor, nuestro Dios, que tenga misericordia de nosotros y nos proteja". Se levantó Sara y comenzaron a suplicar al Señor que los protegiera, diciendo: "Bendito seas, Dios de nuestros padres y bendito sea tu nombre por los siglos de los siglos. Que te bendigan los cielos y todas tus creaturas por los siglos de los siglos. Tú creaste a Adán y le diste a Eva como ayuda y apoyo, y de ambos procede todo el género humano. Tú dijiste: 'No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacer a alguien como él, para que lo ayude' ".
"Ahora, Señor, si yo tomo por esposa a esta hermana mía, no es por satisfacer mis pasiones, sino por un fin honesto. Compadécete, Señor, de ella y de mí y haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez". Y los dos dijeron: "Amén, amén" y se durmieron en paz.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 127 R/. Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida". R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.

Éste es el primer mandamiento. - El segundo es semejante a éste.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 28-34

En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?". Jesús le respondió: "El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos".
El escriba replicó: "Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él, y amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios".
Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: "No estás lejos del Reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MISA DEL DÍA

SAN MARCELINO CHAMPAGNAT

SOLEMNIDAD EN LAS CASAS MARISTAS

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mc 10, 14-15)

Dejen que los niños se acerquen a mí: no se lo impidan; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Les lo aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Padre santo, que por medio de tu Hijo unigénito has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concédenos, te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas, amemos a los hermanos de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Del libro de los Hechos de los Apóstoles 1, 12-14; 2, 44-47

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaban Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas, María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos.
Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos por todo el pueblo y día tras día el Señor iba agregando al grupo a los que se iban salvando.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111, 1-9 R/. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.
Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como luz el que es justo, clemente y compasivo. R/.
Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. El hombre justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. R/.
No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos. R/.
Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-7. 10

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Quién es el más importante en el Reino de los cielos? El llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: Os digo que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el Reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí. Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar. ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay del hombre por quien viene ese escándalo! Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Palabra del Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea agradable Señor, nuestra ofrenda; y concédenos que, llenos nosotros del Espíritu de tu amor, perseveremos en la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración. Por Cristo, nuestro Señor.

Prefacio (de los Santos Pastores o de los Santos Religiosos)

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 26-27)

Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, a quienes celebramos las grandes obras que has llevado a cabo en tu Iglesia por medio de San Marcelino, que robustecidos con la fuerza de este sacramento, podamos siempre emprender mayores obras de apostolado.
Por Cristo, nuestro Señor...

 

VIERNES 7

El Sagrado Corazón de Jesús

Santos: San Roberto de Newminster, abad. Beata María Teresa de Soubírán, fundadora. Solemnidad (Blanco)

SE LA CARGA EN LOS HOMBROS

Ez 34,11-16; Rm 5,5-11; Lc 15,3-7

La profecía de Ezequiel podía descifrarse de manera natural. Si los pastores son los dirigentes de Israel y las ovejas son los israelitas de a pie; las ovejas perdidas y enfermas no serían sino las personas más vulnerables de la comunidad. Los malos pastores serán despojados de su cargo y el Señor suscitará un nuevo pastor que en vez de aprovecharse de su autoridad, la utilizará para garantizar la vida y la libertad de las personas. En la conocida parábola de la oveja perdida el Señor Jesús se apropia del tema profético de Ezequiel y aporta su propia perspectiva. El pastor modelo no solamente recuperará a las personas caídas en desgracia, sino que mantendrá lazos de íntima cercanía con ellas. No será un funcionario que cumple tareas a destajo, sino una compañía cálida que sostendrá a los extraviados con una enorme apertura y cercanía.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús, en la que recordamos el inmenso amor de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso, que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las haré reposar.

Del libro del profeta Ezequiel: 34, 11-16

Esto dice el Señor Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas. Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y de oscuridad. Las sacaré de en medio de los pueblos, las congregaré de entre las naciones, las traeré a su tierra y las apacentaré por los montes de Israel, por las cañadas y por los poblados del país. Las apacentaré en pastizales escogidos, y en lo alto de los montes de Israel tendrán su aprisco; allí reposarán en buenos prados, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo mismo apacentaré a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré en la justicia". Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.
La prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros.
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 5-11
Hermanos: Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que Él mismo nos ha dado. En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que esté dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores. Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por Él del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con Él por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 11, 29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. R/.

Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido.

Del santo Evangelio según san Lucas: 15, 3-7

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola: "¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: 'Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido'.
Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Ten en cuenta, Señor, el inefable amor del corazón de tu Hijo, para que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos, atraídos hacia el corazón abierto del salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación. Por eso, con los ángeles y con todos los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que este sacramento de caridad nos haga arder en un santo amor que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo, nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 8

El Corazón Inmaculado de María

Santos: Medardo de Noyon, obispo; Guillermo de York, obispo.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo III: pp. 880 y 332. Para los fieles: pp. 555 y 399. Edición popular: pp. 108 y 466. Memoria (Blanco)

LA LIMOSNA LIBRA DE LA MUERTE

Tb 12, 1 5-15. 20; Lc 2, 41-51

Esta narración edificante culmina de forma positiva, asentando una lección tradicional en la fe israelita: Dios premia a los buenos y castiga a los malos. En ocasiones la recompensa asignada a los buenos no llega con la prontitud esperada, ocurren entonces periodos de prueba y adversidad, pero finalmente el Señor premia a los hombres honrados y fieles. La perseverancia es una virtud que no está a la alza. A diario escuchamos relatos de personas que arruinaron su vida apostándole a la ganancia inmediata, al dinero fácil obtenido por medios ilícitos. Obviamente el éxito no se reduce a la prosperidad material, pero es un recurso que permite vivir de manera más libre. El relato del Evangelio de san Lucas nos presenta a José y María enfrentando también una situación de prueba, con ocasión del extravío y reencuentro del pequeño Jesús. En esos momentos se sentían afligidos, pero el Dios generoso y magnánimo recompensaría abundantemente su disposición y fidelidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)

Mi corazón se llena de alegría por el Salvador y entona al Señor un himno de acción de gracias por los bienes que me ha concedido.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que formaste en el corazón de la santísima Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, ayúdanos, por su maternal intercesión, para que seamos cada vez menos indignos de que habites en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Den gracias al Señor. - Yo subo al cielo, a donde está Dios.

Del libro de Tobías: 12, 1. 5-15. 20

Cuando terminaron los festejos de la boda de Tobías y Sara, Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo: "Tenemos que pagarle lo debido al hombre que te ha acompañado y darle una buena recompensa". Tobías llamó a Rafael y le dijo: "Recibe como recompensa la mitad de todo lo que hemos traído y vete en paz".
Entonces Rafael se llevó a los dos aparte y les dijo: "Bendigan a Dios y glorifíquenlo delante de todos los vivientes por los beneficios que les ha hecho y canten himnos de alabanza a su nombre. Proclamen dignamente las obras del Señor y no sean negligentes en reconocerlas. Es bueno guardar el secreto del rey, pero es todavía mejor proclamar y celebrar las obras del Señor. Hagan el bien, y el mal no los alcanzará. Es buena la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Es mejor tener poco viviendo con rectitud, que tener mucho haciendo el mal. Es mejor dar limosnas que acumular tesoros. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Quienes dan limosna tendrán larga vida; los pecadores y los malvados son enemigos de sí mismos.
Voy a decirles toda la verdad, sin ocultarles nada. Les acabo de decir que es bueno guardar el secreto del rey y que es mejor todavía proclamar y celebrar las obras del Señor. Sepan, pues, que cuando ustedes dos, Tobías y Sara, oraban, yo ofrecía sus oraciones al Señor de la gloria, como un memorial; y lo mismo hacía, cuando tú, Tobit, enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste sin dudar y dejaste tu comida y fuiste a sepultar a aquel muerto, precisamente entonces yo fui enviado para ponerte a prueba. Dios me envió de nuevo a curarte a ti y a Sara, tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete santos ángeles que estamos presentes ante el Señor de la gloria.
Así pues, den gracias al Señor en la tierra y alaben a Dios. Por mi parte, yo vuelvo junto a aquel que me ha enviado. Ustedes escriban todas las cosas que les han sucedido". Y desapareció. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Tobías 13 R/. Bendito sea Dios, que vive por los siglos.
Bendito sea Dios, que vive por los siglos: Él castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de él y no hay quien escape de su mano. R/.
Si se convierten a Él con todo el corazón y toda el alma y proceden rectamente en su presencia, volverán a gozar de su mirada y nunca más les volverá la espalda. R/.
Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y bendigan al rey eterno con sus obras. R/.
Yo le doy gracias en mi país de destierro, pues anunció su grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 2, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que guardaba la palabra de Dios y la meditaba en su corazón. R/.

María conservaba en su corazón todas aquellas cosas.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". Él les respondió: "¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?". Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte en esta festividad de la Virgen María, sea agradable a tus ojos y nos alcance tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 19)

María conservaba todas aquellas palabras y las meditaba en su corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has hecho partícipes del memorial de nuestra redención, concédenos, por intercesión de María, la Madre de tu Hijo, participar más profundamente de tu vida y alegrarnos con la abundancia de tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 9

X DOMINGO ORDINARIO

Santos: Efrén "el Sirio", Doctor de la Iglesia; Primo y Feliciano de Roma, mártires. Beato José Anchieta, presbítero. (Verde)

UN GRAN PROFETA HA SURGIDO ENTRE NOSOTROS

1 R 17,17-24; Ga1 1,11-19; Lc 7,11-17

Las dos narraciones parecen estar unidas entre sí. Es evidente que tanto parentesco en cuanto a la trama, la expresión y los rasgos de los personajes no puede ser mera coincidencia. Dos viudas, con un único hijo, pierden repentinamente todo y de pronto, una figura profética se presenta en su casa, devolviéndole la vida y la compañía indispensable del hijo a la viuda. Sin duda alguna el evangelista san Lucas se inspiró en el episodio de Elías. La intención de estos relatos es afirmar una certeza profunda, el Dios de la vida no puede permanecer insensible ante el sufrimiento de los inocentes. Es un Dios compasivo que jamás abandona a los pequeños. Esa certeza no es un enunciado teórico, sino una realidad palpable. La persona del Señor Jesús vivió de esa manera, haciendo visible la compasión y el consuelo hacia las personas más desprotegidas de Israel.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 1-2)

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, de quien todo bien procede, inspíranos propósitos de justicia y santidad, y concédenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Tu hijo está vivo.

Del primer libro de los Reyes: 17, 17-24

En aquellos días, cayó enfermo el hijo de la dueña de la casa en la que se hospedaba Elías. La enfermedad fue tan grave, que el niño murió. Entonces la mujer le dijo a Elías: "¿Qué te he hecho yo, hombre de Dios? ¿Has venido a mi casa para que recuerde yo mis pecados y se muera mi hijo?".
Elías le respondió: "Dame acá a tu hijo". Lo tomó del regazo de la madre, lo subió a la habitación donde él dormía y lo acostó sobre el lecho. Luego clamó al Señor: "Señor y Dios mío, ¿es posible que también con esta viuda que me hospeda te hayas irritado, haciendo morir a su hijo?".
Luego se tendió tres veces sobre el niño y suplicó al Señor, diciendo: "Devuélvele la vida a este niño". El Señor escuchó la súplica de Elías y el niño volvió a la vida. Elías tomó al niño, lo llevó abajo y se lo entregó a su madre, diciendo: "Mira, tu hijo está vivo". Entonces la mujer dijo a Elías: "Ahora sé que eres un hombre de Dios y que tus palabras vienen del Señor". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 29 R/. Te alabaré, Señor, eternamente.
Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.
Alaben al Señor los que lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; y en la mañana, el júbilo. R/.
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. R/.

Dios quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-19

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Joven, yo te lo mando: Levántate.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 11-17

En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No llores". Acercándose al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: "Joven, yo te lo mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo".
La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Jesucristo está presente en nuestra vida, y en la vida del mundo entero. La fuerza de su resurrección, el poder de su Espíritu, acompaña nuestros pasos. Por eso, confiando en su presencia salvadora, presentamos ahora nuestras plegarias por todos los hombres a nuestro Padre Dios.

Después de cada petición diremos: Te rogamos, óyenos, y aumenta nuestra fe.
Para que la Iglesia siempre y en todo lugar pueda presentar el verdadero rostro de Cristo con gran fe, alegría y amor. Oremos.
Para que en todo el mundo y especialmente en nuestra patria, reinen la justicia, la paz y el bienestar de todos. Oremos.
Para que nosotros, que participamos en esta celebración, nuestra familia y toda nuestra comunidad, crezcamos en la fe y la caridad. Oremos.
Para que quienes están sufriendo enfermedad, soledad, pobreza y dudas, reciban lo que necesitan. Oremos.
Para que nuestros difuntos sean unidos a la gloria del Resucitado. Oremos.
Dios nuestro, origen y meta de nuestra vida, escucha nuestra plegaria y haz que sea realidad lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, estos dones que te presentamos humildemente, para que sean gratos a tus ojos y nos hagan crecer en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 17, 3)

Señor, tú eres mi amor, mi fuerza y mi refugio, mi liberación y mi ayuda. Tú eres mi Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que la fuerza redentora de esta Eucaristía nos proteja, Señor, de nuestras malas inclinaciones y nos guíe siempre por el camino de tus mandamientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las críticas que se han formulado contra la compasión y el perdón son conocidas. Se ha dicho que la compasión impide que los que sufren o padecen pobreza, se conviertan en agentes de su propia evolución; se ha dicho que fomenta la resignación y la dependencia en relación a quien ejerce la compasión. En cierta medida, son atendibles tales argumentos. No obstante, hay ciertas situaciones humanas tan desesperantes que impiden que la persona pueda afrontarlas con sus propias fuerzas. Son las llamadas situaciones límite, donde se evidencia nuestra impotencia y fragilidad. En esas circunstancias no requerimos de discursos ni teorías, sino de un apoyo eficaz, afectuoso que nos aliente y nos permita seguir adelante. La espiritualidad cristiana ha apreciado siempre la bondad del cuidado a los enfermos, la atención a huérfanos y viudas. La motivación para hacerlo no tiene que ver con alcanzar honores humanos, ni recompensas celestes. Es algo más simple: el rostro de Jesús se manifiesta en las personas débiles; quien experimenta el amor de Dios en la persona de su Hijo, siente el impulso genuino de amarlo en el rostro de los necesitados.

 

LUNES 10

Santos: Landerico de París, obispo. Getulio de Roma y compañeros, mártires. Beato Eduardo Poppe, presbítero. Feria (Verde)

PROMESA Y CUMPLIMIENTO

2 Co 1, 1-7; Mt 5, 1-12

Las bienaventuranzas son una especie de felicitación enigmática. El Señor Jesús llama dichosas a aquellas personas que la sociedad considera desgraciadas. Les advierte y asegura que en un futuro inmediato Dios cambiaría radicalmente su suerte. Las frases evangélicas suenan como promesas remotas a los oídos de los oyentes de nuestro tiempo. Algunos las descalificarían como opio y alienación. Los cristianos de la primera comunidad de Corinto no pensarían lo mismo, ni mucho menos el apóstol Pablo. El saludo inicial de la carta es una solemne acción de gracias a Dios por la efusión abundante de dones y carismas que alegran a los miembros de aquella iglesia. El Mesías, dice san Pablo, los ha hecho ricos en todos los dones. La renovación de la vida y de las relaciones sociales comenzaban a ser una realidad entre aquellos recién bautizados. La vida cristiana no quedaba reducida a una serie de rituales, era una regeneración de punta cabo de la manera de vivir que producía alegría y paz entre los creyentes.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 6, 3-4)

Ten piedad de mí, Señor, porque me encuentro sin fuerzas. Cúrame, Señor, porque la enfermedad me aflige.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo unigénito soportara nuestros sufrimientos, para enseñarnos el valor de la enfermedad y la paciencia; escucha nuestras súplicas por nuestros hermanos enfermos y concede a cuantos están afligidos por el dolor, las penas y la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que el Señor ha llamado bienaventurados, y de saberse unidos para salvación del mundo, a la pasión de Cristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios nos conforta para que nosotros podamos confortar a los demás en todos sus sufrimientos.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-7

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, hermano nuestro, deseamos a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los cristianos que viven en la provincia de Acaya, la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre lleno de misericordia y Dios que siempre consuela. Él es quien nos conforta en nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos también confortar con la misma fuerza que recibimos de Dios, a los que se encuentran atribulados.
Porque así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así, por medio de Cristo, recibimos también un gran consuelo. Por eso, si sufrimos, es para consuelo y salvación de ustedes; si somos consolados, es también para consuelo de ustedes, para que puedan soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros soportamos.
Tenemos, pues, una firme esperanza en ustedes, porque sabemos que, así como ustedes son nuestros compañeros en el sufrimiento, también lo serán en el consuelo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos. R/.

Dichosos los pobres de espíritu.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, y les dijo:
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida, recibe las súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia por nuestros hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora por su enfermedad, se nos convierta pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 1, 24)

Así completo en mi carne los dolores de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con tu poder a estos hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 11

Santos: Bernabé, apóstol; María Rosa Molas, fundadora. Beato Máximo de Nápoles, obispo. Memoria (Rojo)

CUANDO LAS VELAS SE ENCIENDEN

Hch 11, 21-26; 13,1-3; Mt 5, 13-16

Bernabé animó e incorporó a san Pablo a la misión cristiana. La comunidad cristiana de Jerusalén facultó a Bernabé para que organizara la vida en la iglesia naciente de Antioquía. El apóstol sabía que los dones y talentos otorgados por el Espíritu no pueden enterrarse ni meterse debajo de una olla. Ésa es la exigencia que el mismo Señor Jesús plantea en este fragmento del Sermón de la Montaña. Al acoger los discípulos el mensaje del Reinado de Dios asumen una responsabilidad: difundirlo y propagarlo ante quien tenga voluntad de escucharlo. Una iglesia pertrechada de puertas adentro en sus dinámicas internas no sería la comunidad misionera fundada por Jesús. Esto lo entendieron a las primeras de cambio Pablo y Bernabé y por esa razón no quisieron instalarse en la iglesia madre donde habían recibido el don de la fe. Animados por el Espíritu respondieron al llamado y vivieron como portavoces creíbles del mensaje.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Hch 11, 24)

Bienaventurado san Bernabé, que fue digno de ser contado entre los Apóstoles, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que llenaste de fe y de amor al apóstol san Bernabé y lo destinaste a predicar la salvación a los paganos, ayúdanos, por su intercesión, a dar a conocer a todos tu Evangelio por medio de nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 21-26; 13, 1-3

En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de "cristianos".
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. R/.

Ustedes son la luz del mundo.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa.
Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte, encienda, Señor, en nosotros el amor que impulsó a san Bernabé, Apóstol, a difundir la luz del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 15)

Ya no los llamaré siervos, dice el Señor, porque el siervo no conoce lo que hace su señor. Los llamaré amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, por intercesión de san Bernabé, que esta Eucaristía, en la que hemos recibido a Cristo sacramentalmente, nos haga merecedores de contemplarlo eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 12

Santos: Onofre de la Tebaida, ermitaño; León III, Papa; Nabor y Nazario de Roma, mártires. Feria (Verde)

DE LA COMPLEMENTACIÓN AL CONTRASTE

2 Co 3, 4-11; Mt 5, 17-19

De la relación entre el camino cristiano y el camino de Israel hablan las dos lecturas en tonos y perspectivas diversas. El evangelista san Mateo proviene de una tradición que valoraba la enorme importancia de la ley de Moisés y las tradiciones proféticas y por esa razón, advertía de forma contundente que el Señor Jesús no abrogaría ni modificaría aquella tradición. La vigencia de las Escrituras Santas de Israel no estaba a discusión. Los cristianos de origen judío asumieron como propios aquellos tesoros. La visión del apóstol san Pablo es aparentemente la contraria. La segunda Carta a los Corintios utiliza expresiones peyorativas para referirse a la ley de Moisés, llamándola "agente de muerte"; aunque por otra reconoce el esplendor de ese "agente de la condena". Haciendo una argumentación de menor a mayor concluye que el esplendor del "agente del Espíritu" sobrepasara a la Ley. La relación entre la Antigua y la Nueva Alianza implica una recíproca interacción que parte del aprecio compartido y el respeto a la soberana voluntad de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 29, 11. 12. 14)

Yo tengo designios de paz, no de aflicción, dice el Señor. Me invocarán y yo los escucharé y los libraré de su esclavitud dondequiera que se encuentren.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, tu ayuda para entregarnos fielmente a tu servicio, porque sólo en el cumplimiento de tu voluntad podremos encontrar la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios nos ha capacitado para que seamos servidores de una alianza nueva, basada no en la letra, sino en el Espíritu.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 4-11

Hermanos: Cristo es quien me da esta seguridad ante Dios. No es que yo quiera atribuirme algo como propio, sino que mi capacidad viene de Dios, el cual me ha hecho servidor competente de una nueva alianza, basada no en la letra, sino en el Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Ahora bien, si aquel régimen de muerte, el de la ley grabada en tablas de piedra, se promulgó tan gloriosamente, que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés por su resplandor, aunque pasajero, ¿cuánto más glorioso no será el régimen del Espíritu?
Efectivamente, si el régimen de la condenación fue glorioso, con mucho mayor razón lo será el régimen de la salvación. Más aún, aquel esplendor ha sido eclipsado ya por esta gloria incomparable. Y si aquello que era pasajero, fue glorioso, ¿cuánto más glorioso no será lo permanente? Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 98 R/. Santo es el Señor, nuestro Dios.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, y póstrense a sus pies, pues el Señor es santo. R/.
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre aquellos que lo honraban, clamaron al Señor y Él los oyó. R/.
Desde la columna de nubes les hablaba y ellos oyeron sus preceptos y la ley que les dio. R/.
Señor, Dios nuestro, tú los escuchaste, Dios de perdón fuiste para ellos, aunque siempre castigabas sus faltas. R/.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues santo es nuestro Dios. R/. ACLAMACIÓN (Sal 24, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina. R/.

No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 17-19

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que estos dones traídos a tu altar nos obtengan de ti, Señor y Dios nuestro, la gracia de servirte con amor y la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 72, 28)

Mi felicidad consiste en estar cerca de Dios y en poner sólo en Él mis esperanzas.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nuestra participación en esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar como memorial suyo, nos una siempre con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 13

Santos: Antonio de Padua, Doctor de la Iglesia; Eulogio de Alejandría, obispo. Beata Mariana Biernacka y compañeros, mártires. Memoria (Blanco)

EL VELO DE MOISÉS

2 Co 3,15-4,1. 3-6; Mt 5,20-26

La frase que San Pablo formula en la Carta a los Corintios suena bastante dura: "con el Mesías caduca el Antiguo Testamento". La constitución dogmática sobre la Divina Revelación del Vaticano II matiza un poco más las relaciones entre ambos testamentos, afirmando la unidad de ambos y señalando que el Primer Testamento contiene magníficos tesoros de oración, la sabiduría salvadora sobre la vida del hombre y el misterio latente de nuestra salvación. El Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y éste a su vez se hace patente en el Nuevo. La unidad de ambos Testamentos reconocida por el Concilio Vaticano II se perfila de alguna manera en la serie de comentarios que el Señor Jesús formula en el texto de san Mateo. La prohibición de no matar sigue en pie; lo antiguo perdura, aunque redimensionado en la interpretación definitiva que el Señor Jesús formula, exhibiendo las exigencias más plenas que implica dicho mandamiento.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en san Antonio de Padua otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne y un protector de los pobres y de los necesitados, concédenos, por su intercesión, que vivamos de verdad conforme al Evangelio y experimentemos siempre tu protección y ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de su gloria.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 15-4, 1. 3-6

Hermanos: Hasta el día de hoy, siempre que se leen los libros de Moisés, un velo está puesto sobre el corazón de los israelitas. Pero cuando se conviertan al Señor, se les quitará el velo. Porque el Señor es Espíritu y donde está el Espíritu del Señor, ahí hay libertad. En cambio, nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos la gloria del Señor como un espejo, nos vamos transformando en su imagen, cada vez más gloriosa, conforme a la acción del Espíritu del Señor.
Por esto, encargados, por misericordia de Dios, del ministerio de la predicación, no desfallecemos. Y si nuestro Evangelio permanece velado, eso es solamente para los que se pierden, pues por su incredulidad, el dios de este mundo les ha cegado el entendimiento, para que no vean el resplandor glorioso del Evangelio de Cristo, que es imagen de Dios.
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo, el Señor, y nos presentamos como servidores de ustedes, por Jesús. Pues el mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que se manifiesta en el rostro de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 84 R/. La gloria del Señor habitará en la tierra.
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Todo el que se enoje contra su hermano, será llevado ante el tribunal.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso, que transformaste a san Antonio, para hacer de él un hombre nuevo a imagen de Cristo, renuévanos también a nosotros mediante este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 19, 27-29)

Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios omnipotente, que por medio de este sacramento nos comunicas la fuerza de tu Espíritu, haz que, a ejemplo de san Antonio, te amemos sobre todas las cosas y vivamos siempre como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 14

Santos: Eliseo, Profeta; Anastasio, Félix y Digna de Córdoba, mártires. Beato Ricardo de Vannes, abad. Feria (Verde)

LOS TESOROS EN VASIJAS DE BARRO

2 Co 4, 6-15; Mt 5, 27-32

El capítulo cuarto de la Segunda Carta a los Corintios ha venido desarrollando el argumento de la relación entre el Antiguo y el Nuevo Testamento a partir de la imagen del rostro y el resplandor. Mientras que Moisés se cubría el rostro para ocultar el resplandor de la gloria divina, san Pablo y los demás cristianos, vivían con la cara descubierta para reflejar la gloria del Señor. En esa misma secuencia utiliza la imagen de las vasijas de barro para continuar con el mismo pensamiento: los cristianos tienen como misión hacer manifiesta la extraordinaria fuerza de Dios en su vida. El desvelamiento del significado profundo de los mandatos comunicados por Moisés alcanza su plenitud en estas sentencias evangélicas. El Señor Jesús no solamente convalida los mandatos antiguos, sino que propone alternativas para erradicar del corazón los comportamientos abusivos e injustos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sb 11, 24. 25. 27)

Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado junto con ustedes.
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 6-15
Hermanos: El mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que se manifiesta en el rostro de Cristo. Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos.
Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.
Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.
Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 115 R/. Invocaré, Señor, tu nombre.
Aun abrumado de desgracias, siempre confié en el Señor. Aun cuando en mi aflicción pensaba: "Los hombres son unos mentirosos". R/.
A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus amigos. De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. R/.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R/.

ACLAMACIÓN (Flp 2, 15. 16) R/. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida. R/.

Todo el que mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 27-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio. Pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)

Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 15

Santos: Vito, Modesto y Crescencia de Nápoles, mártires; Germana Cousin, laica. Beata Albertina Berkenbuck, laica.

Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio. Tomo III: pp. 1019 y 370. Para los fieles: pp. 642 y 400. Edición popular: pp. 202 y 467. Feria (Verde)

CUANDO DIGAN SÍ SEA UN SÍ

2 Co 5,14-21; Mt 5,33-37

La invitación a vivir una comunicación veraz y transparente está presente en este fragmento del Sermón de la Montaña. El Señor Jesús invita a revalorar la palabra y el diálogo entre las personas. No es necesario envolver con juramentos las declaraciones importantes. Quien habla con la verdad expone con sencillez sus argumentos e ideas, sin recurrir a demostraciones rebuscadas. Cuando alguien se gana la confianza del prójimo se vuelve creíble y no necesita aportar evidencias ni formular juramentos. El cierre del capítulo cuarto de la carta a los Corintios puede conectarse con el Evangelio. San Pablo habla de lo que sabe, es decir, de la experiencia viva de Jesús resucitado. No formula doctrinas aprendidas en manuales o rollos escritos en pergamino, sino que comparte la experiencia intensa de su encuentro con Jesús resucitado. Ese acontecimiento le permitió vivir en otra dimensión, sin encerrarse en lo transitorio, sino manteniéndose abierto a lo eterno.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Dios de eterna gloria, Padre santo, que has introducido en el mundo la verdadera alegría, Cristo, tu Hijo, sol de justicia nacido de la Virgen Madre, líbranos del peso del pecado, que entristece y extingue tu Espíritu en nosotros, y recíbenos en la mesa de tu Reino, para saciarnos con el pan que contiene en sí todo deleite. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 14-21

Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado; ya todo es nuevo.
Todo esto proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y que nos confirió el ministerio de la reconciliación. Porque, efectivamente, en Cristo, Dios reconcilió al mundo consigo y renunció a tomar en cuenta los pecados de los hombres, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; Él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. El Señor no estará siempre enojado, ni durará para siempre su rencor. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 118, 36. 29) R/. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. R/.

Les digo que no juren ni por el cielo ni por la tierra.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde Él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey. Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)

Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 16

XI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Ciriaco y Julita de Turquía, mártires; Lutgarda de Tongres, religiosa. Beata María Teresa Sherer, cofundadora. (Verde)

YA NO VIVO YO, ES CRISTO QUIEN VIVE EN MÍ

2 Sm 12, 7-10. 13. Ga 2, 16. 19-21; Lc 7, 36-8, 3

Las tres secciones de la Escritura se complementan desde el punto de vista temático. Los creyentes que leyeron y escribieron estos textos habían asumido libremente un marco de valores y actitudes derivados de la forma cómo entendían a Dios. Dios es el protector y garante de la dignidad de las personas, sean creyentes o no lo sean. El hitita Urías era probablemente un mercenario al servicio del ejército de David, y sin embargo, practicaba la lealtad y la fidelidad a su rey; mientras que el ungido del Señor no lo hacía, puesto que no supo apreciar y respetar la vida de su soldado ni la dignidad de Betsabé, su esposa. El fariseo y la pecadora del Evangelio confiesan como Señor al mismo Dios, pero uno vive una relación autosuficiente y la otra se acerca humildemente a Jesús para expresar su enorme gratitud, al saberse una mujer perdonada sin condiciones por Dios. El pasaje de Gálatas agrega un elemento importante: la experiencia del perdón gratuito se consolida cuando el bautizado reorienta su existencia desde la perspectiva de Cristo y relativiza la influencia de sus inclinaciones egoístas.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 7. 9)

Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces, ni me abandones, Dios, salvador mío.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor te perdona tu pecado. No morirás.

Del segundo libro de Samuel: 12, 7-10. 13

En aquellos días, dijo el profeta Natán al rey David: "Así dice el Dios de Israel: 'Yo te consagré rey de Israel y te libré de las manos de Saúl, te confié la casa de tu señor y puse sus mujeres en tus brazos; te di poder sobre Judá e Israel, y si todo esto te parece poco, estoy dispuesto a darte todavía más.
¿Por qué, pues, has despreciado el mandato del Señor, haciendo lo que es malo a sus ojos? Mataste a Urías, el hitita, y tomaste a su esposa por mujer. A él lo hiciste morir por la espada de los amonitas. Pues bien, la muerte por espada no se apartará nunca de tu casa, pues me has despreciado, al apoderarte de la esposa de Urías, el hitita, y hacerla tu mujer' ".
David le dijo a Natán: "¡He pecado contra el Señor!". Natán le respondió: "El Señor te perdona tu pecado. No morirás". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.

Vivo, pero ya no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 2, 16. 19-21

Hermanos: Sabemos que el hombre no llega a ser justo por cumplir la ley, sino por creer en Jesucristo. Por eso también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe en Cristo y no por cumplir la ley. Porque nadie queda justificado por el cumplimiento de la ley.
Por la ley estoy muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo. Vivo, pero ya no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Pues mi vida en este mundo la vivo en la fe que tengo en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí. Así no vuelvo inútil la gracia de Dios, pues si uno pudiera ser justificado por cumplir la ley, Cristo habría muerto en vano. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. 1 Jn 4, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos amó y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. R/.

Sus pecados le han quedado perdonados, porque ha amado mucho.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-8, 3

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas le bañaba los pies, los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: "Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora".
Entonces Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". El fariseo contestó: "Dímelo, Maestro". Él le dijo: "Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?". Simón le respondió: "Supongo que aquel a quien le perdonó más".
Entonces Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama". Luego le dijo a la mujer: "Tus pecados te han quedado perdonados".
Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: "¿Quién es éste, que hasta los pecados perdona?". Jesús le dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado; vete en paz".
Después de esto, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos al Padre nuestras plegarias, por la Iglesia, por el mundo entero, y por nosotros mismos. Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre y aumenta nuestra fe.
Por los sacerdotes. Para que realicen su labor con alegría y con mucha fe, para el bien de todo el pueblo cristiano. Oremos.
Por los que se preparan para el sacerdocio. Para que vivan llenos del espíritu de amor y de servicio de Jesucristo. Oremos.
Por los padres de familia. Para que siempre cuiden del bienestar físico y moral de quienes están a su cuidado. Oremos.
Por los enfermos. Para que el Señor los acompañe en su dolor y puedan recuperar la salud. Oremos.
Por nuestro país. Para que haya paz, prosperidad y bienestar para todos, y especialmente para los que más sufren a causa de la crisis económica. Oremos.
Por nosotros. Para que siempre actuemos siguiendo los criterios y las enseñanzas de Jesús. Oremos. Escucha, Padre, nuestra oración, y derrama sobre nosotros tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que en estos dones que te presentamos has otorgado al hombre el pan que lo alimenta y el sacramento que le da nueva vida, has que nunca llegue a faltarnos este sustento del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 26, 4)

Una sola cosa he pedido al Señor y es lo único que busco: habitar en su casa todos los días de mi vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nuestra participación en este sacramento signo de la unión de los fieles en ti, contribuya, Señor, a la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los procesos de renovación interior suelen abortar y quedarse a medias cuando no se viven de manera sincera. La recepción del perdón generoso de parte de Dios conmovió profundamente a la pecadora anónima del Evangelio de san Lucas. Esa experiencia de gratuidad es el punto de partida para implementar un proyecto de vida alternativo. El apóstol san Pablo nos comparte su experiencia de renovación personal, enfatizándonos que la liberación del yugo del pecado implica un doble reajuste: es necesario morir a los impulsos egoístas que se derivan del yo ambicioso que busca afirmarse por encima de los demás y habida cuenta que se realizó esa muerte simbólica, es indispensable dejarse conducir por el Espíritu y las opciones de Cristo Jesús. Si este proceso se asume con plena conciencia y decisión, se va afianzando la autoliberación interior. Se transita de la condición de esclavo del pecado a la de liberto por la gracia de Dios.


LUNES 17

Santos: Blasto y Diógenes de Roma, mártires; Ismael, patriarca; Alberto Chmielowski, fundador. Feria (Verde)

LA RENUNCIA VOLUNTARIA A LA VIOLENCIA

2 Co 6, 1-10; Mt 5,38-42

El apóstol san Pablo anima a los cristianos de Corinto a superar sus diferendos a través del arbitraje y el diálogo fraterno. No es aconsejable ventilar las disputas ante tribunales ajenos, porque eso exhibe su incapacidad de remediar sus conflictos de manera razonada y amigable. El apóstol considera que es peor ser agente que víctima de la injusticia, lo cual es verdad por donde quiera que se le vea. El agente del mal se deshumaniza más que quien sufre un abuso. Indudablemente que ni san Pablo ni el Señor Jesús recomiendan soportar impunemente los maltratos y humillaciones. No pocos malentendidos han surgido a propósito de este pasaje de la mejilla y la bofetada. Lo que Jesús propone es simplemente no recurrir a los mecanismos violentos para resolver los conflictos con otras personas. Los casos ahí enlistados –dejarse abofetear, ceder la capa, caminar dos millas—son ejemplos que ilustran algunas de las vejaciones que se daban en la Galilea de aquel tiempo. El Señor Jesús insiste en tratar con amabilidad y generosidad a los violentos para sorprenderlos y hacerles caer en la cuenta de la inutilidad de su violento proceder.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Jn 3, 17)

Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y quisiste formar con ellos una sola familia, llena los corazones con el fuego de tu amor y suscita en todos los hombres el deseo de un progreso justo y fraternal, a fin de que, con los bienes que has destinado para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda discriminación, reinen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Damos pruebas de que somos servidores de Dios.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 6, 1-10

Hermanos: Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora, es el día de la salvación.
A nadie damos motivo de escándalo, para que no se burlen de nuestro ministerio; al contrario, continuamente damos pruebas de que somos servidores de Dios con todo lo que soportamos: sufrimientos, necesidades y angustias; golpes, cárceles y motines; cansancio, noches de no dormir y días de no comer. Procedemos con pureza, sabiduría, paciencia y amabilidad; con la fuerza del Espíritu Santo y amor sincero, con palabras de verdad y con el poder de Dios. Luchamos con las armas de la justicia, tanto para atacar como para defendernos, en medio de la honra y de la deshonra, de la buena y de la mala fama. Somos los "impostores" que dicen la verdad; los "desconocidos" de sobra conocidos; los "moribundos" que están bien vivos; los "condenados" nunca ajusticiados; los "afligidos" siempre alegres; los "pobres" que a muchos enriquecen; los "necesitados" que todo lo poseen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Aclamemos con júbilo al Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 118, 105) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son una antorcha para mis pasos y una luz en mi sendero. R/.
Yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo.
Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 38-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones y plegarias de tu Iglesia y haz que todos los hombres se llenen del espíritu de hijos de Dios, a fin de que, superadas por amor todas las desigualdades, lleguen los pueblos a formar en tu paz una sola familia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Sal 103, 13. 14. 15)

La tierra se sacia, Señor, de tu acción fecunda. Así sacas pan de los campos y vino que alegra el corazón del hombre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Que de nuestra participación en este sacramento de unidad, mediante el cual renuevas constantemente a la familia humana, obtengamos, Señor, un amor auténtico y eficaz que nos impulse a promover el progreso de los pueblos y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro señor.

 

MARTES 18

Santos: Amando de Burdeos, obispo; Isabel Shonau, abadesa. Beata Hossana u Osana de Mantua, laica. Feria (Verde)

LO CONSTRUCTIVO ES EL AMOR

2 Co 8,1-9; Mt 5,43-48


La relación fundamental que se establece entre los creyentes es la fraternidad. Los que confesamos a Jesús consideramos a los demás como hermanos. La principal exigencia de la fraternidad es el auxilio mutuo y la solidaridad. Esta actitud generosa que nos urge a apoyar y cuidar corresponsablemente de nuestros hermanos en la comunidad eclesial no pretende generar relaciones de dependencia, ni mucho menos, de control de la conciencia de los demás. Las acciones que nosotros realizamos tienen un impacto sobre los otros, no son indiferentes. San Pablo alerta a los corintios de conciencia más amplia a que estén atentos a los efectos que sus acciones provocan en la fe de los hermanos de conciencia estrecha. Ahora bien, el pasaje del Evangelio de san Mateo, nos anima a ampliar el horizonte de nuestra solidaridad. No basta con practicar el trueque de favores con nuestros aliados y amigos. La gratuidad y la solidaridad abierta es lo que nos asemeja al Padre bondadoso que dispensa la lluvia sin distinciones sobre justos e injustos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 4)

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cristo se hizo pobre por ustedes.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 8, 1-9

Hermanos: Queremos que conozcan la gracia que ha otorgado Dios a las comunidades cristianas de Macedonia. Pues, en medio de las pruebas y de los sufrimientos, ha sido inmensa su alegría, y su extrema pobreza ha producido tesoros de generosidad. Somos testigos de que han hecho lo que podían y más de lo que podían; espontáneamente nos pedían con mucha insistencia el favor de participar en la ayuda a los hermanos.
Y superando nuestras esperanzas, se pusieron ellos mismos a disposición del Señor y de nosotros, tal como Dios lo quería, de suerte que tuvimos que pedirle a Tito que concluyera entre ustedes esta obra de generosidad, puesto que él la había comenzado.
Y ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad. No se lo estamos ordenando; sólo queremos comprobar, mediante su interés por los demás, qué tan sincero es su amor. Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 145 R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Alabaré al Señor toda mi vida, cantaré y tocaré para mi Dios, mientras yo exista. R/.
Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar encierra. R/.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; Él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Amen a sus enemigos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 22, 5)

Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 19

Santos: Romualdo de Ravena, fundador; Juliana de Falconieri, fundadora; Protasio y Gervasio de Milán, mártires. Feria (Verde)

LA AUTENTICIDAD CRISTIANA

2 Co 9,6-11; Mt 6,1-6. 16-18

El apóstol san Pablo defendió con toda radicalidad su derecho a vivir libremente, sin dejarse coartar su libertad de pensamiento y de opinión. Se opuso a recibir apoyos económicos de parte de las comunidades eclesiales fundadas por él, para no perder su libertad profética y para no suscitar malentendidos que hicieran creer que su misión apostólica era una especie de "modus vivendi" para resolver sus necesidades materiales. Sus motivaciones apostólicas eran genuinas y auténticas: su vida había sido alcanzada por Cristo resucitado, y como todo converso, vivía congruente y radicalmente su fe cristiana. La exhortación del Evangelio de San Mateo pone el acento en la autenticidad. Una persona sincera vive auténticamente consigo mismo, no usa máscaras, ni disfraces para esconder sus verdaderas intenciones. Las conductas fingidas que denuncia el Señor Jesús degradan las prácticas religiosas ahí referidas: limosnas, rezos y ayunos realizados para llamar la atención pierden totalmente su sentido.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 66, 2-3)

Que el Señor se apiade de nosotros y nos bendiga; que haga brillar su rostro sobre nosotros, para que se conozca en la tierra su camino y entre todos los pueblos, su salvación.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, mira la abundancia de tu mies y envíale operarios para que se anuncie el Evangelio a toda creatura; y tu pueblo, congregado por la palabra que da vida y sostenido con la fuerza de los sacramentos, avance por el camino de la salvación y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios ama al que da con alegría.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 6-11

Hermanos: Recuerden que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario, puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura: Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente.
Dios, que proporciona la semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia. Serán ustedes ricos en todo para ser generosos en todo; y su generosidad, por medio de nosotros, se convertirá ante Dios en su acción de gracias.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa; siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Firme está y sin temor su corazón. Al pobre da limosna, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6. 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres, para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, el rostro de tu ungido, que se entregó a la muerte para salvación de todos y haz que, por mediación suya, tu nombre sea glorificado entre los hombres y en todas las partes de la tierra te sea ofrecido el único y perfecto sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Enseñen a todos los pueblos a observar lo que yo les he mandado, dice el Señor. Y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con el auxilio de este sacramento de salvación eterna, del que acabamos de participar, haz, Señor, que la verdadera fe se extienda por todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 20

Santos: Gobano de Neustria, eremita; Silverio I, Papa y mártir; Adalberto de Magdeburgo, obispo. Feria (Verde)

APRENDÍ A NO CONFIAR EN MÍ MISMO, SINO EN DIOS

2 Co 1,1-11; Mt 6,7-15

La oración del Padre nuestro es sin duda alguna la oración de la humildad y la confianza. El orante cristiano se pone en las manos de Dios, esperando activamente el advenimiento de su reino y solicitando del Padre todas las bendiciones necesarias para llevar una vida digna: perdón, alimento, libertad, reconciliación. El orante no se cruza de brazos al momento de orar, sino que oferta a Dios la disposición de cumplir su voluntad y de perdonar a sus agresores. Es un compromiso exigente. El principio de la Carta a los Corintios es una confesión sincera de parte del apóstol san Pablo. Él había sufrido numerosas dificultades, delaciones y cárcel. De ninguna parte le vino el auxilio y la ayuda en esos momentos adversos, sino de Dios mismo. Las fuerzas del apóstol flaqueaban, los apoyos escasearon, pero el Señor se compadeció de él y le animó a confiar plenamente en su misericordia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)

Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Les he anunciado gratuitamente el Evangelio de Dios.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 1-11

Hermanos: Ojalá soportaran ustedes que les dijera unas cuantas cosas sin sentido. Sopórtenmelas, pues estoy celoso de ustedes con celos de Dios, ya que los he desposado con un solo marido y los he entregado a Cristo como si fueran ustedes una virgen pura. Y me da miedo que, como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así extravíe el modo de pensar de ustedes y los aparte de la entrega sincera a Cristo.
Porque si alguien viniera a predicarles un Cristo diferente del que yo les he predicado, o a comunicarles un Espíritu diferente del que han recibido, o un Evangelio diferente del que han aceptado, ciertamente ustedes le harían caso. Sin embargo, yo no me juzgo en nada inferior a esos "superapóstoles". Seré inculto en mis palabras, pero no en mis conocimientos, como se lo he demostrado a ustedes siempre y en presencia de todos.
¿O es que hice mal en rebajarme para enaltecerlos a ustedes, anunciándoles gratuitamente el Evangelio de Dios? He despojado a otras comunidades cristianas, aceptando de ellas una ayuda para poder servirlos a ustedes. Mientras estuve con ustedes, aunque pasé necesidades, a nadie le fui gravoso; fueron los hermanos venidos de Macedonia los que proveyeron a mis necesidades. Siempre he evitado serles gravoso a ustedes, y lo seguiré evitando.
Pongo a Cristo por testigo de que nadie me quitará esta gloria en toda la provincia de Acaya. ¿Por qué digo esto? ¿Será que no los quiero? Dios sabe que sí los quiero. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 110 R/. Justas y verdaderas son tus obras, Señor.
Quiero alabar a Dios de corazón en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel dignas de estudio. R/.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. R/.
Justas y verdaderas son sus obras, son dignos de confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados. R/.

ACLAMACIÓN (Rm 8, 15) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un espíritu de hijos, que nos hace exclamar: ¡Padre! R/.

Ustedes oren así.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración, no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Viernes 21

Santos: Luís Gonzaga, religioso; Anton Maria Swartz, fundador. Beata Elena Kafka, mártir. Memoria (Blanco)

NO SE PUEDE SERVIR A DOS AMOS

2 Co 11, 18. 21-30; Mt 6, 19-23

El apóstol san Pablo era un artesano misionero que había sido alcanzado por Cristo resucitado. Visitaba los talleres de los tejedores de tiendas, se ganaba el pan con el sudor de su frente y disponía además de tiempo suficiente para formar comunidades de discípulos en numerosas ciudades del Mediterráneo. Vivió, sufrió y enfrentó numerosas dificultades por causa del Evangelio de Jesucristo. Siempre vivió al servicio de su único Señor: Jesús resucitado. No buscaba los honores humanos ni el aprecio del mundo. Su tesoro no podía ser devorado por la polilla, porque no había puesto su corazón en los bienes de este mundo, sino en el servicio apasionado al evangelio. Como un servidor de Jesucristo vivió desde el día que el Señor lo alcanzó en el camino de Damasco y como tal terminó sus días.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 23, 4. 3)

El que tiene manos inocentes y puro el corazón, subirá al monte del Señor y permanecerá en su recinto sagrado.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en la vida de san Luis Gonzaga quisiste dejarnos un modelo de pureza y en su muerte, un ejemplo heroico de servicio al prójimo, por sus méritos e intercesión, concede a quienes no hemos sabido imitar su inocencia, que podamos imitar su caridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Además de éstas y otras cosas, pesa sobre mí diariamente la preocupación por todas las comunidades cristianas.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 18. 21-30

Hermanos: Ya que otros presumen de cosas humanas, yo también voy a presumir de ellas. Porque de cualquier cosa que alguien presume, aunque sea una insensatez lo que digo, también yo puedo presumir.
¿Ellos presumen de que son hebreos? Yo también lo soy. ¿De qué son israelitas? Yo también lo soy. ¿De qué son descendientes de Abraham? Yo también lo soy. ¿De qué sirven a Cristo? Es una locura decirlo, pero yo lo sirvo más: yo les gano en fatigas y cárceles; y les gano por mucho en azotes y en peligros de muerte.
Cinco veces me han dado los judíos los treinta y nueve azotes. Otras tres veces me han azotado con varas y una vez me han apedreado. He naufragado tres veces y me he pasado un día y una noche perdido en el mar. He viajado sin descanso y me he visto en peligros en los ríos y entre ladrones; peligros por parte de los de mi raza y por parte de los paganos; peligros en las ciudades y en despoblado, en el mar y entre falsos hermanos. He andado muerto de cansancio; he pasado muchas noches sin dormir, con hambre y sed; muchos días sin comer, con frío y sin ropa. Además de éstas y otras cosas, pesa sobre mí diariamente la preocupación por todas las comunidades cristianas. ¿Quién se enferma en ellas sin que yo no me enferme? ¿Quién cae en pecado sin que yo no me consuma de dolor? Si se trata de presumir, presumiré de mis debilidades. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 33 R/. El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Donde está tu tesoro, ahí también está tu corazón.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 19-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los destruyen, donde los ladrones perforan las paredes y se los roban. Más bien acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni hay ladrones que perforen las paredes y se los roben; porque donde está tu tesoro, ahí también está tu corazón.
Tus ojos son la luz de tu cuerpo; de manera que, si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz. Pero si tus ojos están enfermos, todo tu cuerpo tendrá oscuridad. Y si lo que en ti debería ser luz, no es más que oscuridad, ¡qué negra no será tu propia oscuridad!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que a ejemplo de san Luis Gonzaga, participemos en esta Eucaristía con un corazón libre de pecado, a fin de que recibamos la abundancia de tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 77, 24-25)

El Señor les envió pan del cielo y les dio a comer el pan de los fuertes.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has alimentado con el pan de los fuertes, haz, Señor, que a ejemplo de san Luis Gonzaga, te sirvamos con pureza y caridad y vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 22

Santos: Paulino de Nola, obispo; Tomás Moro, mártir. Beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, fundadora.

Vísperas I del domingo: 4a semana del Salterio. Tomo III: pp. 1151 y 413. Para los fieles: pp. 722 y 401. Edición popular: pp. 289 y 468. Feria (Verde)

A CADA DÍA LE BASTAN SUS DISGUSTOS

2 Co 12, 1-10, Mt 6, 24-34

La exhortación del Evangelio de san Mateo solamente puede ser recitada por personas que viven con una enorme libertad interior. Quienes han aprendido a desprenderse de todas las seguridades que encadenan el corazón humano pueden llamarnos a vivir despreocupadamente, sabiendo que en las manos de un Padre amoroso vamos viviendo. Las personas sencillas, que viven sin aspavientos ni se pavonean de su evangélica austeridad no necesitan darnos sermón alguno. Ellos viven congruentes con el mensaje de las bienaventuranzas. San Pablo nos confiesa con gran humildad su condición de hombre frágil y a la vez robustecido por la fuerza del Espíritu. Su íntima vivencia de creyente le permitió experimentar la consoladora presencia de Dios en su vida. Esos momentos de unión mística no le ensoberbecieron, antes bien, lo mantuvieron a ras de tierra, reconociéndose como un hombre débil, necesitado de la fortaleza que Dios regala a los que ama.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jdt 13, 18-19)

María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Padre bueno, Dios nuestro, que en María, primicia de la redención, nos has dado una madre de inmensa ternura, abre nuestros corazones a la alegría del Espíritu Santo y haz que, a imitación de la Virgen, sepamos alabarte por las maravillas realizadas en Cristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

De buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 1-10

Hermanos: Si hace falta presumir (aunque nada se saca con ello), hablaré de las visiones y revelaciones del Señor. Sé de un hombre que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo (si fue con el cuerpo o sin el cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe). Lo cierto es que ese hombre fue arrebatado al paraíso (si fue con el cuerpo o sin el cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe) y oyó palabras misteriosas que el hombre no puede pronunciar.
De ese hombre sí podría gloriarme; pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré de mis debilidades. Si pretendiera, pues, gloriarme, no sería insensato, diría la pura verdad. Pero me abstengo de ello, no sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve o de mí escucha.
Y por eso, para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero Él me ha respondido: "Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad".
Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.
Que amen al Señor todos sus fieles, pues nada faltará a los que lo aman. El rico empobrece y pasa hambre; a quien busca al Señor, nada le falta. R/.
Escúchame, hijo mío: voy a enseñarte cómo amar al Señor, para que puedas vivir y disfrutar la vida. R/.

ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

No se preocupen por el día de mañana.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 24-34

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.
Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?
¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?
No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 1, 48)

Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración, la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

DOMINGO 23

XII DOMINGO ORDINARIO.

Santos: José Cafasso, presbítero, Tomás Garnet, mártir. Beata María Rafaela (Santina) Cimatti, religiosa.

EL QUE QUIERA VENIRSE CONMIGO

Za 12, 10-11, 13, 1; Gál 3, 26-29; Lc 9, 18-24

Los anuncios de la pasión, muerte y resurrección de Jesús sacudieron la conciencia de los discípulos No lograban asimilar la dura noticia de la muerte violenta de su Maestro. Tan no les fue posible asimilarlo, que apenas advirtieron que las amenazas de parte de las autoridades judías y romanas iban en serio, se dispersaron y lo abandonaron. La fidelidad que habían prometido y presumido en la víspera de la pascua se desvaneció. Afortunadamente, la mayoría de los discípulos no se dejó atrapar por la desesperación, sino que inició un proceso de arrepentimiento y reconciliación. La profecía de Zacarías anunciaba la manifestación de un espíritu de compunción verdadera que afligiría a los habitantes de Jerusalén. El encuentro de los discípulos con el Señor resucitado les permitió despejar sus dudas y desconfianza y entregarse confiadamente, en las manos del Señor compasivo y misericordioso.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 27, 8-9)

Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.

ORACIÓN COLECTA

Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Mirarán al que traspasaron.

Del libro del profeta Zacarías: 12, 10-11; 13, 1

Esto dice el Señor: "Derramaré sobre la descendencia de David y sobre los habitantes de Jerusalén, un espíritu de piedad y de compasión y ellos volverán sus ojos hacia mí, a quien traspasaron con la lanza. Harán duelo, como se hace duelo por el hijo único y llorarán por él amargamente, como se llora por la muerte del primogénito.
En ese día será grande el llanto en Jerusalén, como el llanto en la aldea de Hadad-Rimón, en el valle de Meguido".
En aquel día brotará una fuente para la casa de David y los habitantes de Jerusalén, que los purificará de sus pecados e inmundicias. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 62 R/. Señor, mi alma tiene sed de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R/.
Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.
Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma. Te alabaré con jubilosos labios. R/.

Cuantos han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 3, 26-29

Hermanos: Todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues, cuantos han sido incorporados a Cristo por medio del bautismo, se han revestido de Cristo. Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, son también descendientes de Abraham y la herencia que Dios le prometió les corresponde a ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Tú eres el Mesías de Dios. - Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 18-24

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías, y otros, que alguno de los antiguos profetas que ha resucitado". Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Él les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos unidos en la fe y en la esperanza, por nosotros, por la Iglesia y por el mundo entero.
Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre y aumenta nuestra fe.
Para que los cristianos sepamos comunicar a los demás la alegría que compartimos viviendo y celebrando nuestra fe. Oremos.
Para que todas las Iglesias y comunidades cristianas busquemos sinceramente la unidad que Jesús quiere. Oremos.
Para que los jóvenes de nuestra patria crezcan llenos de salud y de vida, y puedan descubrir la felicidad de seguir a Jesucristo. Oremos.
Para que quienes han sido víctimas de desgracias naturales, no queden olvidados y reciban el apoyo que necesitan para rehacer sus vidas. Oremos.
Para que todos nosotros amemos cada día más a Jesucristo. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y llena el mundo entero de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte, a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 144, 15)

Los ojos de todos los hombres te miran, Señor, llenos de esperanza, y tú das a cada uno su alimento.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La disposición para dar la vida escasea en nuestra cultura. Los testigos que sellan su fidelidad a Jesús con la entrega de su vida no abundan. Los ciudadanos dispuestos a sacrificarse voluntariamente por una causa, arriesgando su vida son una minoría. Por fortuna, algunos verdaderos seguidores de Jesús continúan viviendo con radicalidad su compromiso cristiano y enfrentan algún tipo de adversidad, por causa de su fe. Ellos nos siguen documentando
con su vida generosa y esperanzada que se han negado a sí mismos y que sirven con entusiasmo al proyecto del Reinado de Dios. Parece que vivimos en una sociedad demasiado adherida a la existencia terrenal y por tanto, insensible a los compromisos más demandantes y exigentes. En cierto sentido vivimos una crisis de esperanza. En esta hora crítica, los que confesamos a Jesús como Señor de la vida y de la historia, tenemos que plantearnos la cuestión decisiva: ¿qué estilo de vida estamos viviendo? ¿Estamos atrapados en una red tupida de alienaciones y dependencias que nos atan tan estrechamente a esta vida, que no levantamos la mirada para ocuparnos de los asuntos del Reinado de Dios? ¿Hemos realizado las negaciones y rupturas necesarias para vivir en libertad y fidelidad al evangelio?

 

LUNES 24

La Natividad de San Juan Bautista, Profeta precursor

Santos: Juan y Festo de Roma, mártires; Simplicio de Autum, obispo. Solemnidad (Blanco)

LUZ DE LAS NACIONES

Is 49, 1-6; Hch 13, 22-26; Lc 1, 57-66.80

La imagen acuñada por el profeta Isaías se ha usado tanto que parece desgastada. Sin embargo no lo está, puesto que siguen existiendo hombres y figuras proféticas como Juan Bautista que transpiran luz a su alrededor. La comunidad de Israel vivía una profunda crisis a principios del primer siglo, la fidelidad a Dios y las prácticas políticas romanas impuestas a Israel, parecían excluirse. Algunos dirigentes de Israel creían encontrar una fórmula híbrida para congraciarse con las autoridades romanas y servir a Dios. Para el profeta del Jordán esa situación era imposible. El país estaba contaminado, la fidelidad a Dios era simulada con prácticas de culto externo. Juan Bautista gritaba a voz en cuello que era necesario reconocerse pecador y dar comienzo a un profundo cambio de mentalidad, que reordenara las relaciones sociales, económicas, en una palabra, la convivencia entre los israelitas fuertes y débiles, bajo los valores de la justicia y la solidaridad. De esa luz no solamente fue vocero, sino primer testigo.

Misa vespertina de la vigilia

Esta Misa se usa en la tarde del 23 de junio, antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 1, 15. 14)

El ángel dijo a Zacarías: Tu hijo será grande ante el Señor y desde el seno de su madre quedará lleno del Espíritu Santo y muchos se alegrarán con su nacimiento.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Conduce, Señor, a tu pueblo por el camino del arrepentimiento y de la rectitud que predicó san Juan Bautista, a fin de que pueda llegar con seguridad al encuentro de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco.

Del libro del profeta Jeremías: 1, 4-10

En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré profeta para las naciones".
Yo le contesté: "Pero, Señor mío, yo no sé expresarme, porque apenas soy un muchacho".
El Señor me dijo: "No digas que eres un muchacho, pues irás a donde yo te envíe y dirás lo que yo te mande. No tengas miedo, porque yo estoy contigo para protegerte", lo dice el Señor.
El Señor extendió entonces su brazo, con su mano me tocó la boca y me dijo: "Desde hoy pongo mis palabras en tu boca y te doy autoridad sobre pueblos y reyes, para que arranques y derribes, para que destruyas y deshagas, para que edifiques y plantes". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 70 R/. Desde el seno de mi madre tú eres mi apoyo.
Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.
Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.

Los profetas investigaron profundamente la gracia destinada a ustedes.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 8-12

Hermanos: Ustedes no han visto a Cristo Jesús y, sin embargo, lo aman; al creer en Él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe. Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes. Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predi-cado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Él vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo. R/.

Tu mujer te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 5-17

Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad. Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación. Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vamos a celebrar en esta festividad de san Juan Bautista, nos impulse y nos ayude, Señor, a morir a nuestros pecados y a vivir renovados por tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tu magnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres.
Él fue, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo y aun antes de nacer, saltó de gozo por la visita del Salvador.
Sólo a él fue dado entre todos los profetas presentar al Cordero, Redentor del mundo.
Bautizó con el agua, que habría de quedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar el testimonio supremo de su sangre.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 68)
Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por intercesión de san Juan Bautista que nos anunció al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, haz, Señor, que esta Eucaristía nos obtenga tu perdón y tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 1, 6-7; Lc 1, 17)

Vino un hombre enviado por Dios y su nombre era Juan. Vino para dar testimonio de la luz, y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que enviaste a san Juan Bautista para prepararle a Cristo, el Señor, un pueblo dispuesto a recibirlo, alegra ahora a tu Iglesia con la abundancia de los dones del Espíritu y guíala por el camino de la salvación y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Te convertiré en luz de las naciones.

Del libro del profeta Isaías: 49, 1-6

Escúchenme, islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El Señor me llamó desde el vientre de mi madre; cuando aún estaba yo en el seno materno, Él pronunció mi nombre.
Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba y me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria". Entonces yo pensé: "En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios".
Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a Él y congregar a Israel en torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 138 R/. Te doy gracias, Señor, porque me has formado maravillosamente.
Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.
Conocías plenamente mi alma; no se te escondía mi organismo, cuando en lo oculto me iba formando y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R/.

Antes de que Jesús llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de penitencia.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 22-26

En aquellos días, Pablo les dijo a los judíos: "Hermanos: Dios les dio a nuestros padres como rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un Salvador, Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mí viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias'.
Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 1, 76) R/. Aleluya, aleluya.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos. R/.

Juan es su nombre

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 57-66. 80

Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: "No. Su nombre será Juan". Ellos le decían: "Pero si ninguno de tus parientes se llama así".
Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño.É1 pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre". Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos, y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: "¿Qué va a ser de este niño?". Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con él.
El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel.Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar el nacimiento de san Juan Bautista, quien anunció la venida de nuestro Salvador y señaló su presencia entre los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tu magnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres.
Él fue, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo y aun antes de nacer, saltó de gozo por la visita del Salvador.
Sólo a él fue dado entre todos los profetas presentar al Cordero, Redentor del mundo.
Bautizó con el agua, que habría de quedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar el testimonio supremo de su sangre.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 78)

Por la misericordia entrañable de nuestro Dios, nos ha visitado la luz que nace de lo alto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que la comunión que hemos recibido al celebrar el nacimiento del precursor de tu Hijo, renueve en nosotros el amor y la fidelidad a Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MARTES 25

Santos: Guillermo de Vercelli, abad; Próspero de Aquitania, laico; Domingo de Henares, mártir. Feria (Verde)

LA PUERTA ANGOSTA

Gn 13,2.5-18; Mt 7,6. 12-14

En este pasaje encontramos la famosa "regla de oro" que nos invita a anticiparnos a darle a los demás el trato que esperamos recibir. Las personas que se exigen a sí mismas dar un trato humano a quienes los lastiman o agreden, están entrando por la puerta angosta de que habla el Evangelio. Quien se deja atrapar por la venganza, la ira o cualquier otra pasión, alegando que recibió ese trato de su agresor, se precipita en la puerta ancha que conduce a la perdición. Esta exhortación no es letra muerta, al menos no lo fue para el patriarca Abrahán, que trató con un gesto de magnanimidad a su sobrino Lot, otorgándole la posibilidad de escoger por anticipado el terreno de su preferencia. Al ofrecer esta ventaja, el patriarca se arriesgaba a quedarse con la tierra de peor calidad. El narrador nos comenta que Lot escogió la tierra de regadío, pensando elegir la mejor parte y asienta también que Abrahán no quedaría desprotegido porque Dios lo bendeciría con abundancia a él y a sus descendientes.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 16, 18-19)

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en tu providencia quisiste fundar tu Iglesia sobre la roca de Pedro, el jefe de los apóstoles, mira con bondad a nuestro Santo Padre, el Papa N., y ya que lo has constituido sucesor de Pedro, concédele que sea para tu pueblo principio y fundamento visible de la unidad en la fe y de la comunión en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que no haya pleitos entre tú y yo, pues somos hermanos.

Del libro del Génesis: 13, 2. 5-18

Abram era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abram, poseía ovejas, vacas y tiendas. La tierra no era suficiente para los dos y ya no podían vivir juntos, porque sus rebaños habían aumentado mucho. Hubo pleitos entre los pastores de Abram y los de Lot. (Además, los cananeos y los perezeos habitaban por entonces en el país).
Entonces Abram le dijo a Lot: "Que no haya pleitos entre tú y yo ni entre nuestros pastores, pues tú y yo somos hermanos. Tienes todo el país por delante. Sepárate de mí. Si te vas por la izquierda, yo me iré por la derecha; y si tú tomas la derecha, yo tomaré la izquierda".
Lot levantó los ojos y vio que todo el valle del Jordán, hasta llegar a Soar, era de regadío (esto sucedía antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); era como el paraíso o como la región fértil de Egipto. Entonces Lot escogió todo el valle del Jordán y se trasladó al oriente, y así se apartaron el uno del otro. Abram se estableció en Canaán, y Lot en las ciudades del valle, donde plantó sus tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.
Después de que Lot se separó, el Señor le dijo a Abram: "Alza tus ojos y, desde el lugar en donde estás, mira hacia el norte y el sur, hacia el oriente y el poniente. Pues bien, toda la tierra que ves te la voy a dar a ti y a tus descendientes para siempre. Voy a hacer a tu descendencia tan numerosa como el polvo de la tierra: el que pueda contar el polvo de la tierra, podrá contar a tus descendientes. Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque te lo voy a dar a ti".
Y Abram fue a plantar sus tiendas en el encinar de Mambré, en Hebrón y construyó ahí un altar al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 6. 12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.
Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para el sacrificio eucarístico; protege y dirige a tu santa Iglesia en unión con nuestro Papa N., a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Éste le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por esta Eucaristía, en la que nos has permitido participar, confirma, Señor, en la unidad y en el amor a la santa Iglesia y a tu siervo, el Papa N., para que juntos, rebaño y pastor, recorran con seguridad el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 26

Santos: Antelmo de Belley, obispo; Pelayo de Córdoba, niño mártir; Beato Santiago de Ghazir, fundador. Feria (Verde)

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÁN

Gn 15,1-12. 17-18; Mt 7,15-20

Dios hizo a Abrahán varias promesas que de sobra conocemos. Esas promesas no se cumplieron de un día para otro. Fue necesaria la fe y la espera por parte del patriarca. Finalmente se verificaron y de esa manera, la confianza de Abrahán en Dios se acrecentó. Los hechos confirmaron la verdad y la fuerza de la palabra y el mensaje del Señor. Dios no ha exigido jamás una fe ciega, sino una respuesta creyente y razonada. El fruto de la fe es el resultado de la fidelidad de Dios a su palabra. Dios también se conoce por sus frutos. De ahí que la exhortación que nos ofrece el Evangelio de san Mateo tenga pleno sentido: conviene mantenernos alertas ante los propagandistas de ideas engañosas, que buscan medrar a costa de los ingenuos. Los falsos profetas continúan ahí, apropiándose de la conciencia de los crédulos, que no aprenden a ejercer el discernimiento y el pensamiento crítico. La guía del Espíritu es más que suficiente para que nuestra conciencia cristiana reflexione y en diálogo con los hermanos, asuma su propia decisión.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 87, 3)

Que llegue hasta ti mi súplica, Señor, y encuentren acogida mis plegarias.

ORACIÓN COLECTA

Ayúdanos, Señor, a dejar en tus manos paternales todas nuestras preocupaciones, a fin de que podamos entregarnos con mayor libertad a tu servicio. Por nuestro Señor
Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo, e hizo una alianza con él.

Del libro del Génesis: 15, 1-12. 17-18

En aquel tiempo, el Señor se le apareció a Abram y le dijo: "No temas, Abram. Yo soy tu protector, y tu recompensa será muy grande". Abram le respondió: "Señor, Señor mío, ¿qué me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi heredero".
Pero el Señor le dijo: "Ése no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas". Y haciéndolo salir de la casa, le dijo: "Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes". Luego añadió: "Así será tu descendencia". Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo.
Entonces le dijo: "Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra". Abram replicó: "Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?". Dios le dijo: "Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón".
Tomó Abram aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba.
Estando ya para ponerse el sol, Abram cayó en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos.
De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abram, diciendo:
"A tus descendientes doy esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, canten sus maravillas a los pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos y celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el que lo busca. Recurran al Señor y a su poder, y a su presencia acudan. R/.
Descendientes de Abraham, su servidor; estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvidará el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.

Por sus frutos los conocerán

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad los dones que te presentamos, a fin de que el sacramento de la muerte y resurrección de tu Hijo, nos alcance de ti la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 22, 1-2)

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar; me conduce hacia fuentes tranquilas para reparar mis fuerzas.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y te rogamos que la fuerza del Espíritu Santo, que nos has comunicado en este sacramento, permanezca en nosotros y transforme toda nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 27

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Santos: San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia. Beatos Severino, Joaquín y Cenobio de Ucrania, mártires. Memoria libre (Blanco)

LA EXPULSIÓN DECISIVA

Gn 16,1-12. 15-16; Mt 7,21-29

Aparentemente no podemos conciliar las dos lecturas, entre las anécdotas y rivalidades entre la esclava y la esposa de Abrahán y el cierre del Sermón de la Montaña parece no haber vasos comunicantes. Sin embargo, la conexión está ahí. Sara, se enfadó con su esclava Hagar, la maltrató y ésta escapó al desierto. El Ángel del Señor la consoló y la animó a sobreponerse a la adversidad, sabiendo que ese sacrificio redundaría en una numerosa descendencia. En el Evangelio, el Señor Jesús se desentiende de los misioneros incongruentes que al practicar la injusticia con los débiles se desautorizaron a sí mismos. Tanto Hagar como los misioneros mentirosos le habían faltado al respeto a Sara y a sus interlocutores, respectivamente. El episodio evangélico propone un criterio que sirve de guía. La congruencia entre las creencias y la vida, entre las palabras y los hechos es la única forma de allegarse autoridad. El narrador lo enfatiza diciendo que el Señor Jesús sí que enseñaba con autoridad.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en tu santísima Madre, la Virgen María, has querido darnos una madre dispuesta siempre a socorrernos, concédenos, por su intercesión maternal, experimentar en nosotros los frutos de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Agar le dio un hijo a Abram y Abram lo llamó Ismael.

Del libro del Génesis: 16, 1-12. 15-16

Por aquel entonces, Saray, esposa de Abram, no le había dado hijos a éste; pero tenía una esclava egipcia, que se llamaba Agar. Saray le dijo entonces a Abram: "El Señor me ha hecho estéril. Acércate, pues, a mi esclava, a ver si por medio de ella puedo tener hijos". Y Abram siguió el consejo de Saray.
Así, a los diez años de vivir Abram en Canaán, Saray, su esposa, tomó a su esclava Agar, la egipcia, y se la dio por mujer a Abram. Él se acercó a Agar y ella concibió. Pero luego, al verse encinta, Agar miraba con desprecio a su señora.
Entonces Saray le dijo a Abram: "Tú eres el responsable de esta ofensa. Yo puse en tus brazos a mi esclava y ahora ella, al verse encinta, me mira con desprecio. Que el Señor juzgue entre tú y yo". Abram le respondió a Saray: "Tu esclava está a tu disposición. Haz con ella lo que tú quieras". Entonces Saray trató tan mal a Agar, que ésta se escapó.
El ángel del Señor encontró a Agar junto a un manantial del desierto, el que está en el camino de Shur, y le dijo: "Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas?". Ella le respondió: "Ando huyendo de Saray, mi señora". El ángel del Señor le dijo: "Vuelve a la casa de tu señora y sométete a ella". Y el ángel del Señor añadió: "Voy a hacer tan numerosa tu descendencia, que no se podrá contar. Mira, estás encinta y darás a luz un hijo, a quien llamarás Ismael, porque el Señor te ha escuchado en tu aflicción. Será como un potro salvaje: luchará contra todos, y todos contra él, y vivirá separado de sus hermanos". Agar le dio un hijo a Abram, y Abram llamó Ismael al hijo que Agar le había dado. Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar dio a luz a Ismael.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 105 R/. Demos gracias al Señor, porque es bueno.
Demos gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¿Quién podrá contar las hazañas del Señor y alabarlo como Él merece? R/.
Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por el amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, y sálvanos. R/.
Sálvanos, Señor, para que veamos la dicha de tus escogidos y nos alegremos y nos gloriemos junto con el pueblo que te pertenece. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.

La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21-29

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: ' ¡Señor, Señor!', entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?'. Entonces yo les diré en su cara: 'Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal'.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".
Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)

Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 28

Santos: Ireneo de Lyon, obispo; Vicenta Gerosa, fundadora, Pablo I, Papa. Memoria (Rojo)

¿UN CENTENARIO VA A TENER UN HIJO?

Gn 17,1. 9-10. 15-22; Mt 8,1-4

La dificultad que debió haber experimentado el leproso antes de aproximarse a Jesús era enorme. Sin duda alguna pensó en la posibilidad de que el Maestro lo rechazara, o que los discípulos le impedirían acercarse a Él, o que suscitaría el rechazo de las multitudes. Todas esas dudas no lograron paralizarlo, puesto que se llenó de confianza y se entregó sin vacilar a la compasión del Señor. Abrahán también sentía que la noticia del futuro nacimiento de su hijo era algo enormemente difícil de admitir. Su vejez unida a la esterilidad de su esposa era una losa imposible de mover. Sin embargo, no se dejó robar la esperanza y se apoyó decididamente en la promesa del Señor. Ambos personajes, el anónimo leproso y el más famoso de los antepasados de Israel, se asemejan por un rasgo en común: la confianza plena en la fidelidad y el amor de Dios.

Misa matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramó su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que llamaste al obispo san Ireneo a defender tu verdad y a traer la paz a tu Iglesia, aumenta en nosotros la fe y la caridad a fin de que nos esforcemos siempre por fomentar la unidad y la concordia entre los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Todos sus hijos varones serán circuncidados, como señal de la alianza. - Sara te dará un hijo.

Del libro del Génesis: 17, 1. 9-10. 15-22
Cuando Abram tenía noventa y nueve años, se le apareció el Señor y le dijo: "Yo soy el Dios todopoderoso. Camina en mi presencia y séme fiel. Cumple mi alianza tú y tu posteridad, de generación en generación. La alianza que hago contigo y tus descendientes, y que tienen que cumplir, consiste en que todos sus hijos varones serán circuncidados. Saray, tu esposa, ya no se llamará Saray, sino Sara. La bendeciré y ella te dará un hijo, y yo lo bendeciré; de él nacerán pueblos y reyes de naciones".
Abraham se postró en tierra y se puso a reír, diciendo en su interior: "¿Podrá un hombre de cien años tener un hijo, y Sara, a sus noventa, podrá dar a luz?".
Entonces Abraham le dijo a Dios: "Me conformo con que le conserves la vida a Ismael". Dios le respondió: "Sara, tu esposa, te dará un hijo y le pondrás por nombre Isaac. Con él y con sus descendientes estableceré mi alianza, una alianza perpetua.
En cuanto a Ismael, también te he escuchado. Lo bendeciré, lo engrandeceré y haré que su descendencia sea muy numerosa; engendrará doce príncipes y será padre de un gran pueblo. Pero mi alianza la estableceré con Isaac, el que Sara te dará a luz el año que viene, por estas fechas".
Y cuando Dios terminó de hablar con Abraham, se retiró. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 127 R/. Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos; comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida". R/.

ACLAMACIÓN (Mt 8, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.

Señor, si quieres, puedes curarme.

Del santo Evangelio según san Mateo: 8, 1-4

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó de la montaña, lo iba siguiendo una gran multitud. De pronto se le acercó un leproso, se postró ante Él y le dijo: "Señor, si quieres, puedes curarme". Jesús extendió la mano y lo tocó, diciéndole: "Sí quiero, queda curado". Inmediatamente quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: "No le vayas a contar esto a nadie. Pero ve ahora a presentarte al sacerdote y lleva la ofrenda prescrita por Moisés para probar tu curación". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta Eucaristía con la que celebramos, Señor, la fiesta de san Ireneo, te glorifique a ti y aumente en nosotros el amor a la verdad, a fin de que permanezcamos firmes en la fe y en la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y en el cual yo permanezco, ése dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la participación en este sacramento nos comunique, Señor, la fe viva por la que gloriosamente murió san Ireneo, a fin de que podamos vivir como verdaderos discípulos de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 29

Santos: Pedro y Pablo, apóstoles; Casio de Narni, obispo; María Tian y Magdalena Du de Vietnam, mártires.

Vísperas propias de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. Para Laudes del domingo:

Vísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio. Tomo III: pp. 745 y 453. Para los fieles: pp. 472 y 402. Edición popular: pp. 13 y 469. Solemnidad (Rojo)

HEMOS COMPETIDO EN NOBLE LUCHA

Hch 12,1-11; 2 Tm 4,6-8. 17-18; Mt 16,13-19

En la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo reflexionamos sobre los pasajes que destacan los momentos decisivos de su vida. Pedro recibió del Señor la invitación y el encargo de constituirse en roca y testimonio que animaría y sostendría la fe de sus hermanos. El relato de los Hechos de los Apóstoles nos refiere el encarcelamiento y la misteriosa liberación del apóstol Pedro. Él, al igual que san Pablo compitió en noble lucha. Los tropiezos y adversidades que tuvieron que afrontar no los debilitaron, al contrario, los fortalecieron en su esperanza cristiana. Cárceles, golpizas, hostigamientos, juicios y comparecencias ante funcionarios romanos y autoridades judías no los aco-bardaron. Sabían que su causa era la causa de Dios y así lograron ser fuertes y perseverantes. La tradición cristiana guardó afectuosamente el testimonio supremo de su martirio y conservó intacta su herencia. La iglesia de Roma se edificó sobre la memoria martirial de estos testigos del Resucitado que anunciaron con su palabra y su vida el camino de la salvación cristiana.

Misa vespertina de la vigilia

Esta Misa se utiliza la tarde del 28 de junio, antes o después de las primeras Vísperas de la solemnidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Celebremos con alegría la fiesta de san Pedro, el príncipe de los Apóstoles, y de san Pablo, el Apóstol de los gentiles, porque ellos nos trasmitieron el Evangelio de Cristo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste confiar a tus santos apóstoles, Pedro y Pablo, la misión de guiar y proteger los primeros pasos de tu Iglesia, concédenos, por su poderosa intercesión, la ayuda necesaria para alcanzar la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesús, camina.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 3, 1-10

En aquel tiempo, Pedro y Juan subieron al templo para la oración vespertina, a eso de las tres de la tarde. Había allí un hombre lisiado de nacimiento, a quien diariamente llevaban y ponían ante la puerta llamada la "Hermosa", para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.
Aquel hombre, al ver a Pedro y a Juan cuando iban a entrar, les pidió limosna. Pedro y Juan fijaron en él los ojos y Pedro le dijo: "Míranos". El hombre se quedó mirándolos en espera de que le dieran algo. Entonces Pedro le dijo: "No tengo ni oro ni plata, pero te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesucristo nazareno, levántate y camina". Y, tomándolo de la mano, lo incorporó.
Al instante sus pies y sus tobillos adquirieron firmeza. De un salto se puso de pie, empezó a andar y entró con ellos al templo caminando, saltando y alabando a Dios.
Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y al darse cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado junto a la puerta "Hermosa" del templo, quedaron llenos de miedo y no salían de su asombro por lo que había sucedido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

Dios me eligió desde el seno de mi madre.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-20

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.
Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 21, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero. R/.
Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.
Del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?". Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este santo sacrificio que vamos a ofrecerte en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, nos llene, Señor, de alegría, al comprender la infinita misericordia con que has querido perdonar nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolidó la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalece, Señor, a tus fieles, por medio de este sacramento y confírmanos en la verdad que nos ha trasmitido la predicación de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTÍFONA DE ENTRADA

Demos gracias a Dios en esta festividad de san Pedro y san Pablo, que con su sangre fecundaron a la Iglesia, participaron de la pasión del Señor y se convirtieron en amigos suyos.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nos llenas de santa alegría con la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de estos Apóstoles, de quienes recibió el primer anuncio de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel, para librarme de las manos de Herodes.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 1-11

En aquellos días, el rey Herodes mandó apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Ázimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él.
La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: "Levántate pronto". Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: "Cíñete la túnica y ponte las sandalias", y Pedro obedeció. Después le dijo: "Ponte el manto y sígueme". Pedro salió detrás de él, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacía, y le parecía más bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció.
Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: "Ahora sí estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judío esperaba que me hicieran". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 33 R/. El Señor me libró de todos mis temores.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.

Ahora sólo espero la corona merecida.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8. 17-18

Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.
Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará sano y salvo a su Reino celestial. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 16, 18) R/. Aleluya, aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor. R/.

Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 16, 13-19

En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?". Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas".
Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pedro y san Pablo, concédenos celebrar este sacrificio íntimamente unidos a ti en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de júbilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolidó la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 16. 18)

Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz, Señor, que la participación perseverante en el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y la fidelidad a la doctrina de los Apóstoles, nos conserven unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 30

DOMINGO ORDINARIO

Los primeros Santos Mártires de la Iglesia Romana

Santos: San Adolfo de Osnabruck, obispo. Beato Jenaro María Sarnelli, presbítero (Verde)

TE SEGUIRÉ A DONDE VAYAS

1 R 19,16. 19-21; Ga 5, 1. 13-18; Lc 9,51-62.

Dos escenas parecidas. Dos maestros y profetas de Israel que llaman a sus respectivos discípulos a reorientar drásticamente su vida. Elías afronta la corriente sincretista que pretendía asociar el culto a Dios con la veneración de Baal y exhorta a sus contemporáneos a vivir de manera decidida: optando por el Dios de Israel. De esa misión quiere hacer partícipe y continuador a su discípulo Eliseo. El campesino acepta el llamado, solemniza y festeja a tal punto su decisión que, ofrece en sacrificio la yunta de bueyes e invita sus vecinos a participar de su alegría y su nuevo oficio profético. El Evangelio de san Lucas nos presenta tres candidatos anónimos a discípulos. Jesús escucha sus ofrecimientos y les amonesta acerca de la radicalidad del seguimiento: no habrá lugar para la comodidad y el bienestar personal, tendrán que subordinar sus relaciones y vínculos familiares ante la urgencia de servir al Reinado de Dios, siguiendo a Jesús. Si el llamado de Elías era exigente, el del Señor Jesús lo sería aún más.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)

Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.

ORACIÓN COLECTA

Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Eliseo se levantó y siguió a Elías.

Del primer libro de los Reyes: 19, 16. 19-21

En aquellos tiempos, el Señor le dijo a Elías: "Unge a Eliseo, el hijo de Safat, originario de Abel-Mejolá, para que sea profeta en lugar tuyo".
Elías partió luego y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él trabajaban doce yuntas de bueyes y él trabajaba con la última. Elías pasó junto a él y le echó encima su manto. Entonces Eliseo abandonó sus bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo: "Déjame dar a mis padres el beso de despedida y te seguiré". Elías le contestó: "Ve y vuelve, porque bien sabes lo que ha hecho el Señor contigo".
Se fue Eliseo, se llevó los dos bueyes de la yunta, los sacrificó, asó la carne en la hoguera que hizo con la madera del arado y la repartió a su gente para que se la comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 15 R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.

La vocación de ustedes es la libertad.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 5, 1. 13-18

Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación, hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo; antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mis-mo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse.
Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querrían hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (1 Sm 3, 9; Jn 6, 68) R/. Aleluya, aleluya.
Habla, Señor, que tu siervo te escucha. Tú tienes palabras de vida eterna. R/.

Jesús tomó la firme determinación de ir a Jerusalén. - Te seguiré a dondequiera que vayas.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 51-62

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: "Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?". Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.
Mientras iban de camino, alguien le dijo a Jesús: "Te seguiré a dondequiera que vayas". Jesús le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza".
A otro, Jesús le dijo: "Sígueme". Pero él le respondió: "Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre". Jesús le replicó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia". Jesús le contestó: "El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Unidos a todos aquellos que, en todo el mundo, comparten nuestra fe, oremos al Padre por Jesucristo, en el Espíritu. Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Señor y aumenta nuestra fe.
Por el Papa, sucesor del apóstol Pedro: que Dios lo bendiga con su bondad. Oremos.
Por todos los países del mundo: que Dios inspire a sus habitantes para que hagan progresar la justicia y la libertad. Oremos.
Por quienes sufren discriminación, violencia o injusticia: que encuentren en Dios su fortaleza y en nosotros ayuda. Oremos.
Por todos nosotros: que seamos fieles al servicio de Dios y ayuda a nuestros hermanos. Oremos.
Dios Padre, tú conoces todo cuanto necesitamos. Escucha nuestras oraciones y acoge los deseos de quienes creen en ti.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía por medio de la cual tú te dignas hacernos partícipes de los frutos de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 102, 1)

Alma mía, bendice al Señor y alaba de corazón su santo nombre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en sacrificio y recibido en comunión, sean para nosotros principio de vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Vivimos en una sociedad donde la movilidad en la vida profesional es una constante. Las personas realizan diferentes oficios y profesiones a lo largo de su vida laboral. En ocasiones es necesario cambiar de residencia dentro del propio país o más aún, emigrar a otro. Estos cambios obedecen al deseo de conseguir un mayor bienestar personal y familiar. Conforme pasan los años es más difícil cambiar de oficio y residencia. Los personajes que aparecen en estas lecturas no eran diferentes a nosotros. También experimentaron la necesidad de tener un mínimo de certidumbre y estabilidad. Cuando Jesús llama a sus discípulos, éstos experimentan un desajuste y un riesgo en su vida personal. No era fácil dejar oficio, familia, residencia para seguir a un profeta itinerante. La decisión de estos primeros discípulos puede resultarnos idealista y quijotesca. Sin duda que lo era, pero a la vez es una respuesta valiente que interpela nuestra tendencia a instalarnos y defender nuestras pequeñas o grandes comodidades