MISAL JUNIO DEL 2007

  

VIERNES 1

Santos: Justino de Palestina, mártir; e Iñigo de Oña, abad. Beato Juan Bautista Scalabrini, fundador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 118, 85. 46)

Frente a tu verdad, Señor, vano es el saber de los paganos. Por eso no he tenido miedo de confesar tu Evangelio ante los poderosos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tu que enseñaste a san Justino que la sabiduría verdadera consiste en conocer a Jesucristo crucificado, concedenos, por la intercesión de tu santo mártir, que nada llegue a separarnos de ti ni del amor a la cruz de Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Eclesiástico: 44, 1. 9-13

Hagamos el elogio de aquellos hombres ilustres que fueron nuestros padres. Hay hombres de los que no se conserva memoria: murieron, y es como si no hubieran existido; vivieron, y es como si no hubieran vivido ni dejado descendencia.
¡Que diferentes fueron aquellos hombres de bien! Sus meritos jamás se han olvidado; han dejado una posteridad que los prolonga y su herencia pasa de hijos a nietos.
Su linaje permanece fiel a la alianza del Señor. Para siempre existirá su descendencia y su gloria jamás se extinguirá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Este sabio nos recuerda que una serie de hombres anónimos nos han antecedido en la fe. Esos testigos nos han transmitido la mejor herencia, la de la fe viva y operante.

Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alabenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 15,16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 11, 11-26

Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entro en Jerusalén, fue al templo y miro todo lo que en el sucedía; pero como ya era tarde, se marcho a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acerco a ver si encontraba higos; pero al llegar, solo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: "Que nunca jamás coma nadie frutos de ti". Y sus discípulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a Jerusalén, entro en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: "¿Acaso no esta escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayo en la cuenta y le dijo a Jesús: "Maestro, mira: la higuera que maldijiste se seco".
Jesús les dijo entonces: "Tengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a este monte: 'Quitate de ahí y arrójate al mar', sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que esta en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan, tampoco el Padre, que esta en el cielo, les perdonara a ustedes sus ofensas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Estos relatos nos recuerdan que todo don es un exhorto a la responsabilidad. Quien recibe encargos y bendiciones de Dios es invitado a compartirlos a favor de sus hermanos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concedenos, Señor, celebrar dignamente este misterio de la Eucaristía, que tan valerosamente defendió el mártir san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 2, 2)

Cuando estuve entre ustedes nunca me precie de otra cosa que de conocer a Jesucristo crucificado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tu que nos has alimentado con el pan que da la vida, concedenos, Señor, que siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias por tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


SÁBADO 2

Santos: Marcelino y Pedro de Roma, mártires; Potino de Lyon, obispo, y compañeros, mártires, y Eugenio I, papa.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1,14)

Con un mismo Espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Eclesiástico: 51, 17-27

Te doy gracias y te alabo, Señor, y bendeciré tu nombre para siempre.
Desde mi adolescencia, antes de que pudiera pervertirme, decidí buscar abiertamente la sabiduría. En el templo se la pedí al Señor y hasta el fin de mis días la seguiré buscando. Dio su flor y maduro, como racimo de uvas, y mi corazón puso en ella su alegría.
Mi pie avanzo por el camino recto, pues desde mi juventud seguí sus huellas; tan pronto como le preste oídos, la recibí y obtuve una gran instrucción. La sabiduría me ha hecho progresar, por eso glorificare al que me la concedió.
Decidí ponerla en práctica, busque ardorosamente el bien y no quede defraudado. Luche por ella con toda mi alma, cumpliendo cuidadosamente la ley.

Levante mis brazos hacia el cielo y deplore conocerla tan poco. Concentre en ella mis anhelos y con un corazón puro la poseí. Desde el principio ella me conquisto, por eso jamás la abandonare. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La sabiduría es un ideal excepcional. El cristiano esta llamado a buscarla y acogerla. Ese es el único bien imperecedero; es el verdadero tesoro que alegra nuestra vida.
Del salmo 18 R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Mas deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y mas dulces que la miel de un panal que gotea. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Col 3, 16.17) R/. Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 11, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: "¿Con que autoridad haces todo esto? ¿Quien te ha dado autoridad para actuar así?".
Jesús les respondió: "Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con que autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme".
Ellos se pusieron a razonar entre si: "Si le decimos que de Dios, nos dirá: 'Entonces ¿por que no le creyeron?', y si le decimos que de los hombres..." Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: "No lo sabemos". Entonces Jesús les replico: "Pues tampoco yo les diré con que autoridad hago todo esto". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Jesús no se intimida por los dirigentes que lo acosan. Este maestro sensato es el mismo que nos enseña a ser "astutos como serpientes e ingenuos como palomas".

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 2, 1. 11)

Hubo unas bodas en Cana de Galilea a las que asistió María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en el.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 3

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Santos: Carlos Lwanga y compañeros, mártires, y Clotilda de Francia, reina.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concedenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Proverbios: 8, 22-31

Esto dice la sabiduría de Dios: "El Señor me poseía desde el principio, antes que sus obras mas antiguas. Quede establecida desde la eternidad, desde el principio, antes de que la tierra existiera. Antes de que existieran los abismos y antes de que brotaran los manantiales de las aguas, fui concebida. Antes de que las montañas y las colinas quedaran asentadas, nací yo. Cuando aun no había hecho el Señor la tierra ni los campos ni el primer polvo del universo, cuando El afianzaba los cielos, ahí estaba yo. Cuando ceñía con el horizonte la faz del abismo, cuando colgaba las nubes en lo alto, cuando hacia brotar las fuentes del océano, cuando fijo al mar sus limites y mando a las aguas que no los traspasaran, cuando establecía los cimientos de la tierra, yo estaba junto a El como arquitecto de sus obras, yo era su encanto cotidiano; todo el tiempo me recreaba en su presencia, jugando con el orbe de la tierra y mis delicias eran estar con los hijos de los hombres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La tradición sapiencial de Israel personifica la sabiduría y nos la presenta como la criatura primordial que asiste a Dios y realiza con prontitud sus encargos y tareas.
Del salmo 8 R/. ¡Que admirable, Señor, es tu poder!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto: ¿Que es el hombre para que de el te acuerdes, ese pobre ser humano, para que de el te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 1-5

Hermanos: Ya que hemos sido justificados por la fe, mantengámonos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por El hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos; por El, podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios.
Más aun, nos gloriamos hasta de los sufrimientos, pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud sólida, la virtud sólida engendra la esperanza, y la esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que El mismo nos ha dado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La fe cristiana conlleva retos y compromisos. Quien los asume con decisión y se abandona en las manos de Dios, acrecienta y consolida su esperanza. La fe nos anima a esperar.

ACLAMACIÓN (cfr. Ap 1, 8) R/. Aleluya, aleluya.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aun tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, el los ira guiando hasta la verdad plena, porque no hablara por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciara las cosas que van a suceder. El me glorificara, porque primero recibirá de mi lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomara de lo mío y se lo comunicara a ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Cada generación cristiana, como cada comunidad creyente, recibe el auxilio del Espíritu Santo para realizar la urgente tarea de discernir en cada circunstancia la voluntad de Dios.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transformamos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no en la singularidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola substancia.
Y lo que creemos de tu gloria, porque tu lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 4, 6)

Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación del cuerpo y el alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Jesús alerta a sus discípulos para que acojan la guía del Espíritu. Los cristianos no estamos cruzados de brazos en espera de una mano invisible del destino para resolver nuestros problemas. Los discípulos de Jesús vivimos contemplando las realidades humanas para desentrañar la discreta presencia de Dios. En el estira y afloja del vivir cotidiano, en las transformaciones profundas de nuestras sociedades, balbuceamos la voz del Espíritu. Desde luego hay momentos de confusión e incertidumbre que nos hacen vacilar. Es la hora de congregarnos como comunidad e invocar al Espíritu para que nos guié, fortalezca y sostenga. La Iglesia sigue en pie porque el Espíritu nunca la abandona.


LUNES 4

Santos: Emma de Gurk, viuda; Felipe Smaldone, fundador, y Pedro de Verona, Martín.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5)

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concedenos que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobías: l, 3; 2,1-8

Yo, Tobit, seguía el camino del bien y de la justicia todos los días de mi vida y daba muchas limosnas a mis hermanos, los judíos que habían sido deportados junto conmigo a la ciudad de Ninive, en Asiría. Durante el reinado de Asaradón regrese a mi casa y me devolvieron a mi esposa, Ana, y a mi hijo, Tobias. En Pentecostés, que es nuestra fiesta de acción de gracias por las cosechas, me prepararon una gran comida y me dispuse a comer. Cuando me trajeron los platillos y vi que eran tantos, le dije a mi hijo Tobias: "Ve a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres, cautivos en Ninive, que tenga puesta en el Señor toda su mente y todo su corazón, y tráelo, para que coma conmigo. Yo te esperare hasta que vuelvas".
Tobias se fue a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres y al regresar, me dijo: "¡Padre!". Yo le respondí: "Dime, hijo". El prosiguió: "Asesinaron a uno de nuestro pueblo: lo llevaron a la plaza, lo ahorcaron y ahí esta todavía". De un salto me levante de la mesa, sin probar bocado, y lleve el cadáver a una casa, hasta que el sol se ocultara y lo pudiera sepultar.
Volví a mi casa, me lave y comí con lagrimas mi pan, recordando las palabras que el profeta Amós pronuncio contra Betel: "Todas las fiestas de ustedes se convertirán en llanto, y todas sus canciones, en lamentos". Y rompí a llorar.
Cuando el sol se metió, fui, cave una fosa y lo enterré. Mis vecinos se burlaban de mi y me decían: "Este hombre nunca va a escarmentar. Ya una vez lo condenaron a muerte por este mismo delito, pero se escapo, y ahora sigue enterrando a los muertos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Tobit, el padre de Tobias, es el modelo del israelita fiel a Dios. Aunque vive desterrado lejos de la tierra y el templo, no se olvida de cumplir acciones solidarias a favor de sus hermanos.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obraran conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se desviaran; vivirá su recuerdo para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Ap 1, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 1-12

En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo:
"Un hombre planto una viña, la rodeo con una cerca, cavo un lagar construyo una torre para el vigilante, se la alquilo a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero,
A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de el, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles otro y lo mataron. Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.
Ya solo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando: 'A mi hijo si lo respetaran'. Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron: 'Este es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra'. Se apoderaron de el, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.
¿Que hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabara con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?".
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Esta parábola como muchas otras es un desafió provocador. Jesús interpela a sus oyentes y los confronta para que confiesen su verdad y asuman con urgencia un camino de la conversión.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, nuestras ofrendas y con la luz del Espíritu Santo purifica nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 67, 29)

Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y los fecunde, penetrándolos con su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 5

Santos: Bonifacio de Alemania, mártir, y Eutiquio de Como, obispo. Beato Sancho de Córdoba, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramo su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nos ayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma fe que El predicó con su palabra y atestiguó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 2, 9-14

Aquella noche, después de enterrar el cadáver, me bañe, salí al patio de mi casa y me quede dormido junto a la pared, con la cara descubierta, pues hacia calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos pájaros. Su estiércol caliente me cayó en los ojos y se me formaron unas manchas blancas.
Consulte a los médicos para que me curaran, pero mientras más ungüentos me aplicaban, las manchas se extendían más sobre mis ojos, hasta que me quede completamente ciego. Estuve privado de la vista durante cuatro años, y todos mis hermanos estaban afligidos. Ajicar se hizo cargo de mí durante dos años, hasta que se fue a Elimaida.
Entonces mi esposa Ana se puso a hacer sobre pedido tejidos de lana, que luego entregaba a sus dueños y ellos le pagaban. Un día, el siete del mes doce, al terminar ella un trabajo, lo entrego a los dueños, quienes, además de darle su paga integra, le regalaron un cabrito.
Al llegar a mi casa el cabrito, comenzó a balar, y yo, al oírlo, llame a Ana y le pregunte: "¿De donde ha salido ese cabrito? ¿No será robado? Devuelveselo a sus dueños, porque nosotros no podemos comer nada robado". Entonces ella me respondió: "Es un regalo que me hicieron, además de mi paga". Pero yo no le creí y le dije que lo devolviera a sus dueños y me enoje con ella por ese motivo. Entonces ella me replico: ¿De que te han servido tus limosnas? ¿De que te han servido tus buenas obras? ¡Dímelo tu, que todo lo sabes!". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El hombre justo no esta exento de sufrir penalidades. Tobit ha vivido honestamente siguiendo el camino del Señor, pero su esposa se rebela ante las pruebas que le sobrevienen.
Del salmo 111 R/. El justo vive confiado en el Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados. Firme esta y sin temor su corazón, pues vencidos verán a sus contrarios. R/.
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzara llena de gloria. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cual es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12,13-17

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a El y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Esta permitido o no, pagarle el tributo al Cesar? ¿Se lo damos o no se lo damos?".
Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por que me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y El les pregunto: "¿De quien es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del Cesar". Entonces les respondió Jesús: "Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejo admirados. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Dios trata con enorme respeto a cada persona. Ni el Cesar, ni el gerente general, ni el líder político o religioso pueden adueñarse de la conciencia ni de la libertad de las personas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre misericordioso, bendice nuestros dones y fortalécenos en la fe que tu santo mártir Bonifacio atestiguo con su propia sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mi y en el cual yo permanezco, ese dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concedenos, Señor, imitar, confortados con este sacramento, la admirable entereza de san Bonifacio, a fin de obtener así el premio eterno, prometido a los que sufren por causa de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 6

Santos: Norberto de Magdeburgo, obispo; Marcelino Champagnat, fundador, y Artemio de Roma y compañeros, mártires.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)

Este es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

ORACIÓN COLECTA

Dios maestro, que en tu inefable providencia elegiste a san Jose por esposo de la Santísima Madre de tu Hijo, concedenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 3, 1-11. 16-17

En aquellos días, Tobit, profundamente afligido, oró entre sollozos, diciendo: "Señor, tu eres justo y tus obras también son justas. Siempre precedes con misericordia y lealtad. Tú eres el juez del mundo. Acuérdate de mi, Señor, y ten piedad de mí. No me castigues por mis pecados, no tomes en cuenta mis faltas ni las de mis padres.
Porque desobedecimos tus mandatos nos entregaste al saqueo, al destierro y a la muerte; nos hiciste objeto de las murmuraciones, las burlas y el desprecio de las naciones entre las cuales nos dispersaste. Señor, tu castigo es verdaderamente justo, porque ni mis padres ni yo hemos cumplido tus mandamientos ni hemos sido leales contigo. Haz de mí lo que quieras, Señor: quitame la vida, hazme desaparecer y volver al polvo, pues más me vale morir que vivir, porque me han llenado de insultos y estoy hundido en la tristeza. Librame ya, Señor, de esta desgracia, envíame al descanso eterno y no te alejes de mi. Pues más me vale morir que vivir sufriendo tantas desgracias y escuchando tantos insultos".
Aquel mismo día, Sara, la hija de Raquel, que vivía en la ciudad de Ecbatana, en la provincia de Media, tuvo que soportar los insultos de una esclava de su padre, porque Sara se había casado siete veces y Asmodeo, el malvado demonio, había matado a todos sus maridos, apenas se acercaban a ella. Así pues, la esclava le dijo: "¡Tu eres la que estrangulas a tus maridos! Te has casado con siete y no has disfrutado a ninguno. ¿Por que te desquitas con nosotras por la muerte de tus esposos? Vete a donde están ellos y que nunca veamos ni un hijo ni una hija tuyos".
Sara se entristeció tanto, que comenzó a llorar y subió al segundo piso de su casa, con intención de ahorcarse. Pero reflexiono: "No lo haré, no vaya a ser que la gente insulte a mi padre, diciéndole que su hija única, tan querida, se ahorco de dolor y sea yo así la causa de que mi padre se muera de tristeza. Mas vale que no me ahorque, sino que le pida al Señor que me envié la muerte, para que no tenga que escuchar ya tantos insultos durante mi vida". Entonces levanto sus manos hacia el cielo e invoco al Señor Dios.
En aquel instante, el Dios de la gloria escucho las suplicas de Sara y de Tobit, y envío al ángel Rafael a curarlos: a Tobit, quitándole las manchas blancas de los ojos, a fin de que pudiera ver la luz de Dios, y a Sara, hija de Raquel, librándola del malvado demonio Asmodeo, para darla como esposa a Tobias, hijo de Tobit, pues Tobias tenía mas derecho a casarse con ella que todos los que la habían pretendido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Sara y Tobit han vivido a su manera la fidelidad a Dios. Su fe no les ha protegido contra las desgracias, pero los ha fortalecido para enfrentarlas con dignidad y gallardía.
Del salmo 24 R/. A ti, Señor, levanto mi alma.
A ti, Señor levanto mi alma; mi Dios, en ti confió, no quede defraudada mi confianza ni se burlen de mí mis enemigos. R/.
Nadie que haya confiado en ti ha quedado jamás decepcionado. Quienes a Dios traicionan por los ídolos, esos si quedaran decepcionados. R/.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina, tu eres nuestro Dios y Salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 11, 226) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mi no morirá para siempre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 18-27

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos dejo escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió, para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se caso y murió sin dejar hijos. El segundo se caso con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejo descendencia. Por ultimo, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cual de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete".
Jesús les contesto: "Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están, pues, muy equivocados". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los saduceos se obstinaban en negar la resurrección. Con sus argumentos pretender acorralar a Jesús. El responde con ingenio, demostrando la fragilidad de sus enseñanzas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por intercesión de san Jose, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)

Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san Jose, el varón justo y obediente que contribuyo con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MISA DEL DIA

SAN MARCELINO CHAMPAGNAT. SOLEMNIDAD EN LAS CASAS MARISTAS.

ANTÍFONA DE ENTRADA

"Dejad que los niños se acerquen a mi: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os lo aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrara en el" (Mc 10, 14-15).

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Padre santo, que por medio de tu Hijo unigénito has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concedenos, te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas, amemos a los hermanos de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amen.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1, 12-14; 2, 44-47

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado.
Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaba Pedro. Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomas, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas, María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos.
Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos por todo el pueblo y día tras día el Señor iba agregando al grupo a los que se iban salvando. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111, 1-9 R/. Dichoso el hombre a quien tu educas, Señor.
Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como luz el que es justo, clemente y compasivo. R/.
Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos.
El hombre justo jamás vacilara, su recuerdo será perpetuo. R/.
No temerá las malas noticias, su corazón esta firme en el Señor. Su corazón esta seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos. R/.
Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzara la frente con dignidad. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3)
Dichosos los pobres en el Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo l8, 1-7.10

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Quien es el más importante en el Reino de los cielos? El llamo a un niño, lo puso en medio y dijo: Os digo que, si no volvéis a ser como niños, no entrareis en el Reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí. Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, mas le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar.
¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay del hombre por quien viene ese escándalo! Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea agradable Señor, nuestra ofrenda; y concedenos que, llenos nosotros del Espíritu de tu amor, perseveremos en la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración. Por Cristo, nuestro Señor,

Prefacio (de los Santos Pastores o de los Santos Religiosos)

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 26-27)

Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concedenos, a quienes celebramos las grandes obras que has llevado a cabo en tu Iglesia por medio de San Marcelino, que robustecidos con la fuerza de este sacramento, podamos siempre emprender mayores obras de apostolado.
Por Cristo, nuestro Señor...

 

JUEVES 7

El Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Santos: Roberta de Newminster, abad, y Antonio María Gianeili, fundador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 80, 17)

Alimento a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sacio con miel sacada de la roca.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, concedenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tu que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salem, presento pan y vino, pues era sacerdote del Dios altísimo, y bendijo a Abram, diciendo: "Bendito sea Abram de parte del Dios altísimo, creador de cielos y tierra; y bendito sea el Dios altísimo, que entrego a tus enemigos en tus manos".
Y Abram le dio el diezmo de todo lo que había rescatado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Abram regresa de la batalla. Se encuentra con el sacerdote Melquisedec, quien lo bendice e invita a agradecer los favores divinos. El patriarca asiente, entregando la décima parte del botín.
Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominaras al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste en los montes sagrados, te consagro el Señor antes del alba, R/.
Juro el Señor y no ha de retractarse; "Tu eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 23-26

Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía".
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de el".
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo les recuerda a los corintios la tradición eucarística que le había sido confiada. El mensaje antiguo es unánime: Cristo asumió la muerte como expiación por nosotros.

SECUENCIA

(Puede omitirse o puede recitarse en forma abreviada, comenzando par la estrofa: "El pan que del cielo baja ").

Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad.
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan.
pues El es el pan de vida
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Esta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

En aquella ultima cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entraran al corazón.

Bajo símbolos diversos y
en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo esta todo completo

Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
El es el todo y la parte;
vivo esta en quien lo recibe.

Cuando parten lo exterior,
solo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

Puede ser tan solo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabara.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Que efecto tan diferente
tiene la misma comida!

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso mana.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y conducenos al cielo.

Si lo parten, no te apures
solo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concedenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amen.

ACLAMACIÓN (Jn 6, 51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 11-17

En aquel tiempo, Jesús hablo del Reino de Dios a la multitud y curó a los enfermos.
Cuando caía la tarde, los doce apóstoles se acercaron a decirle: "Despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario". El les contesto:

"Denles ustedes de comer". Pero ellos le replicaron: "No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente". Eran como cinco mil varones.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "Hagan que se y sienten en grupos como de cincuenta". Así lo hicieron, y todos se sentaron. Después Jesús tomo en sus manos los cinco panes y los dos pescados, y levantando su mirada al cielo, pronuncio sobre ellos una oración de acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos para que ellos los distribuyeran entre la gente.
Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobro se llenaron doce canastos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Durante su ministerio, Jesús realizó numerosas comidas con sus discípulos y con el pueblo en general. En ellas el signo evidente era el de un Reino que acogía a todos por igual.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz, simbolizados en las ofrendas sacramentales que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO DE EUCARISTÍA I

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y eterno sacerdote, al instituir el sacrificio perdurable, se ofreció a ti como victima salvadora, y nos mando que lo ofreciéramos como memorial suyo.
En efecto, cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos fortalecidos; y cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, quedamos limpios de nuestros pecados.

Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi y yo en el, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concedenos, Señor, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.



VIERNES 8

Santos: Medardo de Noyon, obispo, y Guillermo de Cork, obispo. Beata María del Divino Corazón, religiosa.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)

Señor, tu tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tu, Señor, eres nuestro Dios.

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 11, 5-17

Ana se sentaba todos los días y observaba el camino para ver si regresaba su hijo Tobias. Un día vio que se acercaba y le dijo a su esposo Tobit: "Ya viene tu hijo con el hombre que lo acompaño".
Rafael le dijo a Tobias antes de que llegaran a donde estaba el padre de este: "Estoy seguro de que sus ojos se abrirán. Úntale la hiel del pescado en los ojos y el medicamento le quitara las manchas blancas de los ojos. Entonces tu padre recobrara la vista y podrá ver la luz".
Ana se acerco y abrazo a su hijo, diciéndole: "¡Hijo mío, ya puedo morir, después de verte!". Y rompió a llorar. Tobit se levanto, y a tropezones llego hasta la puerta del patio. Entonces Tobias corrió a su encuentro, con la hiel del pescado en la mano, le soplo en los ojos, lo sostuvo y le dijo: "¡Padre mío, ten animo!". Entonces le unto el medicamento y con sus dos manos le desprendió las manchas blancas que tenía en los lagrimales. Tobit, al ver a su hijo, lo abrazo entre lagrimas y le dijo: "¡Hijo mío, luz de mis ojos: ya puedo verte!". Y añadió: "¡Bendito sea Dios y bendito sea su excelso nombre; benditos sean todos sus ángeles para siempre, porque El me castigo, pero ahora ya puedo ver a mi hijo Tobias!".
Tobit y Ana, su esposa, entraron en la casa, llenos de alegría y alabando a Dios a voz en cuello por todo lo que les había sucedido. Entonces Tobias le contó a su padre que el Señor Dios lo había conducido por el mejor camino; que había traído el dinero; que había tornado como esposa a Sara, hija de Ragüel, y que ella estaba ya cerca de las puertas de Ninive. Tobit y Ana, llenos de alegría, salieron al encuentro de su nuera, a las puertas de Ninive. Los ninivitas, al ver que Tobit venia caminando con pasos seguros, sin que nadie lo llevara de la mano, se quedaron admirados. Tobit alababa y bendecía a Dios con grandes voces delante de todos elfos, porque Dios se había compadecido de el y le había devuelto la vista.
Tobit se acerco a Sara, la esposa de su hijo Tobias, y la bendijo con estas palabras: "¡Bienvenida seas, hija mía! ¡Bendito sea tu Dios, que te ha traído a nosotros! ¡Bendito sea tu padre, bendito sea mi hijo Tobias y bendita seas tu, hija! ¡Bienvenida seas a tu casa! Que goces de alegría y bienestar. Entra, hija mía".
Y aquel fue un día de fiesta para todos los judíos que habitaban en Ninive. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El relate llega a una feliz culminación, Tobit alcanza el alivio, su hijo consigue casarse con una mujer ejemplar. Estas narraciones edificantes invitan a perseverar en la fidelidad al Señor.
Del salmo 145 R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Alaba, alma mía, al Señor; alabare al Señor toda mi vida; cantare y tocare para mi Dios, mientras yo exista. R/.

El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; El proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh, Sión, reina por siglos. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amara y haremos en El nuestra morada, dice el Señor. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12,35-37

Un día, mientras enseñaba en el templo, Jesús pregunto: "¿Como pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, ha declarado: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mí derecha y yo haré de tus enemigos el estrado donde pongas los pies. Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿como puede ser hijo suyo?". La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

En esta polémica Jesús manifiesta que ni los títulos ni las expectativas mesiánicas existentes en Israel, consiguen descifrar el misterio profundo de su persona.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)

Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado. Señor, nuestros pecados, concedenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 


SÁBADO 9

Santos: Efrén de Siria, doctor de la Iglesia, y Prime y Feliciano de Roma, mártires. Beata Ana María Taigi, madre de familia.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que nos has dado en la Virgen María el modelo de quien escucha tu Palabra y la pone en practica; abre nuestro corazón al gozo de la escucha, y por medio de tu Espíritu haz que seamos lugar santo en el que tu Palabra de salvación se cumpla hoy. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 12,5-720

Cuando terminaron los festejos de la boda de Tobias y Sara, Tobit llamo a su hijo Tobias y le dijo: "Tenemos que pagarle lo debido al hombre que te ha acompañado y darle una buena recompensa". Tobias llamo a Rafael y le dijo: "Recibe como recompensa la mitad de todo lo que hemos traído y vete en paz".
Entonces Rafael se llevo a los dos aparte y les dijo: "Bendigan a Dios y glorifíquenlo delante de todos los vivientes por los beneficios que les ha hecho y canten himnos de alabanza a su nombre. Proclamen dignamente las obras del Señor y no sean negligentes en reconocerlas. Es bueno guardar el secreto del rey, pero es todavía mejor proclamar y celebrar las obras del Señor. Hagan el bien, y el mal no los alcanzara. Es buena la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Es mejor tener poco viviendo con rectitud, que tener mucho haciendo el mal. Es mejor dar limosnas que acumular tesoros. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Quienes dan limosna tendrán larga vida; los pecadores y los malvados son enemigos de si mismos.
Voy a decides toda la verdad, sin ocultarles nada. Les acabo de decir que es bueno guardar el secreto del rey y que es mejor todavía proclamar y celebrar las obras del Señor. Sepan, pues, que cuando ustedes dos, Tobias y Sara, oraban, yo ofrecía sus oraciones al Señor de la gloria, como un memorial; y lo mismo hacia, cuando tu, Tobit, enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste sin dudar y dejaste tu comida y fuiste a sepultar a aquel muerto, precisamente entonces yo fui enviado para ponerte a prueba. Dios me envió de nuevo a curarte a ti y a Sara, tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete santos ángeles que estamos presentes ante el Señor de la gloria.
Así pues, den gracias al Señor en la tierra y alaben a Dios. Por mi parte, yo vuelvo junto a aquel que me ha enviado. Ustedes escriban todas las cosas que les han sucedido". Y desapareció. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El mensaje que comunica el mensajero celestial es tradicional. La manera mas adecuada de mostrar agradecimiento a Dios es pregonando gustosamente sus grandezas.
Tobias 13 R/. Bendito sea Dios, que vive por los siglos.
Bendito sea Dios, que vive por los siglos: El castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de El y no hay quien escape de su mano. R/.
Si se convierten a El con todo el corazón y toda el alma y proceden rectamente en su presencia, volverán a gozar de su mirada y nunca más les volverá la espalda. R/.

Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y bendigan al rey eterno con sus obras. R/.
Yo le doy gracias en mi país de destierro, pues anuncio su grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 38-44

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: "¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso".
En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando como la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acerco una viuda pobre y echo dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: "Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía mas que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero esta, en su pobreza ha echado todo lo que tenía para vivir". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los pobres que creen en Dios saben compartir y ser solidarios. Ellos han hecho, como esta viuda, la experiencia del abandono y la confianza totales, pues saben que su vida esta en manos de Dios.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabo la integridad de la Madre, sino que la consagro, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)

Dichosa la Virgen María, que llevo en su seno al Hijo del eterno Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la Santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 10

X DOMINGO ORDINARIO

Santos: San Getulio de Roma y compañeros, mártires. Beato Juan Dominici, cardenal.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 1-2)

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quien temeré? El Señor es la defensa de mi vida, quien me hará temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, de quien todo bien precede, inspíranos propósitos de justicia y santidad y concedenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del primer libro de los Reyes: 17, 17-24

En aquellos días, cayo enfermo el hijo de la dueña de la casa en la que se hospedaba Elías. La enfermedad fue tan grave, que el niño murió. Entonces la mujer le dijo a Elías: "¿Que te he hecho yo, hombre de Dios? ¿Has venido a mi casa para que recuerde yo mis pecados y se muera mi hijo?".
Elías le respondió: "Dame acá a tu hijo". Lo tomo del regazo de la madre, lo subió a la habitación donde el dormía y lo acostó sobre el lecho. Luego clamo al Señor: "Señor y Dios mío, ¿es posible que también con esta viuda que me hospeda te hayas irritado, haciendo morir a su hijo?".
Luego se tendió tres veces sobre el niño y suplico al Señor, diciendo: "Devuelvele la vida a este niño". El Señor escucho la suplica de Elías y el niño volvió a la vida.
Elías tomo al niño, lo llevo abajo y se lo entrego a su madre, diciendo: "Mira, tu hijo esta vivo". Entonces la mujer dijo a Elías: "Ahora se que eres un hombre de Dios y que tus palabras vienen del Señor". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El profeta Elías acompaña a su pueblo en un periodo de crisis social y religiosa. Sus milagros y curaciones nos muestran que la fe es un consuelo eficaz que cambia la vida del creyente.
Del salmo 29 R/. Te alabare, Señor, eternamente.
Te alabare, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.

Alaben al Señor los que lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; y en la mañana, el jubilo. R/.
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabare por eso eternamente. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1,11-19

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me traslade a Arabia y después regrese a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo conoce cual es el origen de su misión apostólica. El evangelio que anuncia no es una lección humana. El Padre se revelo a Pablo en su Hijo y le confió la evangelización de las naciones.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7,11-17

En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No llores". Acercándose al ataúd, lo toco, y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: "Joven, yo te lo mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se levanto y comenzó a hablar. Jesús se lo entrego a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo". La noticia de este hecho se divulgo por toda Judea y por las regiones circunvecinas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El relato de la viuda de Naím nos recuerda una certeza profunda. Dios es compasivo y sensible al dolor de sus hijos. Jesús conoce el desamparo de esta mujer y le devuelve a su único apoyo.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, estos dones que te presentamos humildemente, para que sean gratos a tus ojos y nos hagan crecer en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio dominical

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 1 7, 3)

Señor, tu eres mi amor, mi fuerza y mi refugio, mi liberación y mi ayuda. Tú eres mi Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la fuerza redentora de esta Eucaristía nos proteja, Señor, de nuestras malas inclinaciones y nos guíe siempre por el camino de tus mandamientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El número de mujeres que conocen el desamparo, la viudez y una serie de afrentas continúa incrementándose: las que han perdido a sus hijos por la guerra, la emigración, la violencia urbana y otros males sociales están por doquier. El egoísmo del hombre sigue produciendo muerte y luto en muchas familias. Los miles de ejecutados el año pasado en nuestro país, los miles de soldados y civiles muertos por las guerras se nos han convertido en rutina. Los cristianos hemos de reflexionar y preguntarnos si estamos siendo instrumentos de paz, consuelo y perdón en el lugar donde vivimos. ¡Somos mensajeros de una buena nueva! Conviene recordarlo.


 

LUNES 11

Santos: Bernabé, apóstol; María Rosa Molas, fundadora, y Máximo de Nápoles, obispo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 11, 24)

Bienaventurado san Bernabé, que fue digno de ser contado entre los Apóstoles, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que llenaste de fe y de amor al apóstol san Bernabé y lo destinaste a predicar la salvación a los paganos, ayúdanos, por su intercesión, a dar a conocer a todos tu Evangelio por medio de nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Hechos de los Apostates: 11, 21-26; 13, 1-3

En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquia. Llego Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegro mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhorto a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se gano para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevo consigo a Antioquia. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquia, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de "cristianos".
Había en la comunidad cristiana de Antioquia algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo.
Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Los discípulos de Jesús viven un apego personal y libre con Jesucristo. Esa unión los mostraba como seguidores fieles de Cristo. De ahí el nombre de cristianos.

Del salmo 97 R/. El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles y les dijo:
"Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredaran la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamara hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El mensaje de las bienaventuranzas sigue vigente por ser un anuncio desafiante que pone a prueba la calidad de nuestra confianza en Dios. Solo los humildes se arriesgan a vivirlas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte encienda, Señor, en nosotros el amor que impulse a san Bernabé, Apóstol, a difundir la luz del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los apostates I o II

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 15)

Ya no los llamare siervos, dice el Señor, porque el siervo no conoce lo que hace su Señor. Los llamare amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, por intercesión de san Bernabé, que esta Eucaristía, en la que hemos recibido a Cristo sacramentalmente, nos haga merecedores de contemplarlo eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 12

Santos: Nabor y Nazario de Milán, mártires; Leon III, papa, y Juan de Sahagún, presbítero.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24,16.18)

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque El me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mi, que estoy solo y afligido.

ORACIÓN COLECTA

Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 18-22

Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "si" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "si" y luego "no". Todo Él es un '"si". En El, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por El podemos responder "Amen" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Cristo vivió su vida con determinación. Entrego por entero su existencia al Padre, ofreciendo un si rotundo y definitivo. ¡Que esa decisión nos aliente a vivir una entrega sin medida!
Del salmo 118 R/. Míranos, Señor, benignamente.
Tus preceptos, Señor, son admirables, por eso yo los sigo. La explicación de tu palabra da luz y entendimiento a los humildes. R/.
Hondamente suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. Vuélvete a mi, Señor, y compadécete de mí, como sueles hacer con tus amigos. R/.
Haz que sigan mis pasos tus caminos y que no me domine la malicia. Mira benignamente a tu siervo y enséñame a cumplir tus mandamientos. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que esta en los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con que se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.
Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que esta en los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La Iglesia tiene una misión: ser Sacramento creíble y tangible de Dios para el mundo. Cuando la Iglesia se vuelca a servir a la humanidad cumple su razón de ser.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 16, 6)

Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre santo, tu que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, guíanos por medio de tu Espíritu a fin de que, no solo con palabras, sino con toda nuestra vida podamos demostrarte nuestro amor y así merezcamos entrar al Reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 13

Santos: Antonio de Padua, doctor de la Iglesia; Eulogio de Alejandría, obispo, y Ramberto de Lyon, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)

El Espíritu del Señor esta sobre mi, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en san Antonio de Padua otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne y un protector de los pobres y de los necesitados, concedenos, por su intercesión, que vivamos de verdad conforme al Evangelio y experimentemos siempre tu protección y ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 4-11

Hermanos: Cristo es quien me da esta seguridad ante Dios. No es que yo quiera atribuirme algo como propio, sino que mi capacidad viene de Dios, el cual me ha hecho servidor competente de una nueva alianza, basada no en la letra, sino en el Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Ahora bien, si aquel régimen de muerte, el de la ley grabada en tablas de piedra, se promulgo tan gloriosamente, que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés por su resplandor, aunque pasajero, ¿cuanto mas glorioso no será el régimen del Espíritu?
Efectivamente, si el régimen de la condenación fue glorioso, con mucho mayor razón lo será el régimen de la salvación. Más aun, aquel esplendor ha sido eclipsado ya por esta gloria incomparable. Y si aquello que era pasajero, fue glorioso, ¿cuanto mas glorioso no será lo permanente? Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Dios inaugura un nuevo camino. Los que creemos en Jesús resucitado somos alcanzados por una presencia transformadora. El Espíritu de Dios nos hace amar lo que Dios ama.
Del salmo 98 R/. Santo es el Señor, nuestro Dios.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, y póstrense a sus pies, pues el Señor es santo. R/.
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre aquellos que lo honraban, clamaron al Señor y El los oyó. R/.
Desde la columna de nubes les hablaba y ellos oyeron sus preceptos y la ley que les dio. R/.
Señor, Dios nuestro, tu los escuchaste, Dios de perdón fuiste para ellos, aunque siempre castigabas sus faltas. R/.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues santo es nuestro Dios. R/.
Salmo 24, 5 R/. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 17-19

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabaran el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los mandatos básicos que Moisés entrego a Israel producen justicia y respeto entre personas y sociedades. Jesús los reinterpreta devolviéndoles su valor y sentido originales.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener san Antonio de Padua sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 14

Santos: Eliseo, profeta; Anastasio, Félix y Digna de Córdoba, mártires. Beato Gerardo de Claraval, monje.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)

El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3,15-4, 1. 3-6

Hermanos: Hasta el día de hoy, siempre que se leen los libros de Moisés, un velo esta puesto sobre el corazón de los israelitas. Pero cuando se conviertan al Señor, se les quitara el velo. Porque el Señor es Espíritu y donde esta el Espíritu del Señor, ahí hay libertad. En cambio, nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos la gloria del Señor como un espejo, nos vamos transformando en su imagen, cada vez más gloriosa, conforme a la acción del Espíritu del Señor.
Por esto, encargados, por misericordia de Dios, del ministerio de la predicación, no desfallecemos. Y si nuestro Evangelio permanece velado, eso es solamente para los que se pierden, pues por su incredulidad, el dios de este mundo les ha cegado el entendimiento, para que no vean el resplandor glorioso del Evangelio de Cristo, que es imagen de Dios.
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo, el Señor, y nos presentamos como servidores de ustedes, por Jesús. Pues el mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que se manifiesta en el rostro de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Los misioneros cristianos no tienen por que ser protagónicos, tampoco deben alentar el culto a su persona. Pablo vive para el Señor y predica por entero el mensaje de Jesús.
Del salmo 84 R/. La gloria del Señor habitara en la tierra.
Escuchare las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Esta ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitara en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad broto en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e ira siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entraran ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No mataras y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con el por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el ultimo centavo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Las disputas y divisiones siguen lastimando la comunión eclesial. Cuando surgen dichos conflictos debemos recordar nuestra misión al servicio de la reconciliación.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concedenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)

Este es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a El, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 15

El Sagrado Corazón de Jesús

Santos: Vito, Modesto y Crescencio de Nápoles, mártires, y Germana Cousin, laica.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús, en la que recordamos el inmenso amor de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso, que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libra del profeta Ezequiel: 34, 11-16

Esto dice el Señor Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velare por ellas. Así como un pastor vela por su rebano cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velare yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y de oscuridad.
Las sacare de en medio de los pueblos, las congregare de entre las naciones, las traeré a su tierra y las apacentare por los montes de Israel, por las cañadas y por los poblados del país. Las apacentare en pastizales escogidos, y en lo alto de los montes de Israel tendrán su aprisco; allí reposaran en buenos prados, y en pastes suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.
Yo mismo apacentare a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios.

Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que esta gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré en la justicia". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Dios se presenta en este oráculo como el pastor modelo. Como tal se desvive por atender a las ovejas débiles y desvalidas. Es un pastor que arbitra entre débiles y poderosos.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tu mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañaran todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin termino. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 5-11

Hermanos: Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que El mismo nos ha dado.
En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que este dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama esta en que Cristo murió por nosotros, cuando aun éramos pecadores.
Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por El del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con El por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El cristiano experimenta de manera personal el amor de Dios. Quien ha vivido la perdida de un hijo, entiende la grandeza del amor de Dios que nos salva, entregándonos a su propio Hijo.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor, yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 15, 3-7

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola: "¿Quien de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: 'Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido'.
Yo les aseguro que también en el cielo habrá mas alegría por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


Dios ama personalmente a cada uno de sus hijos. Quien se ha alejado de la casa del Padre, sigue estando en el corazón de Dios. Por eso sale presuroso a buscar al hijo extraviado.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Ten en cuenta, Señor, el inefable amor del corazón de tu Hijo, para que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entrego por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.
Por eso, con los Ángeles y con todos los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mi, brotaran ríos de agua viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que este sacramento de caridad nos haga arder en un santo amor que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo, nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

SÁBADO 16

El Corazón Inmaculado de María.

Santos: Ciriaco y Julita de Turquía, mártires; Juan Francisco Regis, presbítero.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)

Mi corazón se llena de alegría por el Salvador y entona al Señor un himno de acción de gracias por los bienes que me ha concedido.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que formaste en el corazón de la santísima Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, ayúdanos, por su maternal intercesión, para que seamos cada vez menos indignos de que habites en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol son Pablo a los corintios: 5, 14-21

Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para si mismos, sino para aquel que murió y resucito por ellos.
Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para el todo lo viejo ha pasado; ya todo es nuevo.
Todo esto proviene de Dios, que nos reconcilio consigo por medio de Cristo y que nos confirió el ministerio de la reconciliación. Porque, efectivamente, en Cristo, Dios reconcilio al mundo consigo y renuncio a tomar en cuenta los pecados de los hombres, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios.
Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a El, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La experiencia fundamental del bautismo nos hace hijos de Dios. Un bautizado vive en plenitud su fe y por tanto es un hombre nuevo, reconciliado con el Padre.
Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; El rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. El Señor no estará siempre enojado, ni durara para siempre su rencor. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 2, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que guardaba la palabra de Dios y la meditaba en su corazón. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.

Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por que te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando, llenos de angustia". El les respondió: "¿Por que me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?". Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Jesús se entrega por completo a la misión que el Padre le ha confiado. Por esa razón se desentiende aparentemente de los deberes que lo vinculan con su familia humana.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte en esta festividad de la Virgen María, sea agradable a tus ojos y nos alcance tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 19)

María conservaba todas aquellas palabras y las meditaba en su corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has hecho participes del memorial de nuestra redención, concedenos, por intercesión de María, la Madre de tu Hijo, participar mas profundamente de tu vida y alegrarnos con la abundancia de tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 

 

DOMINGO 17

XI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Ismael, patriarca, y Emilia de Vialar. fundadora.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 7. 9)

Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces, ni me abandones, Dios, Salvador mío.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del segundo libro de Samuel: 12, 7-10.13

En aquellos días, dijo el profeta Natan al rey David: "Así dice el Dios de Israel: 'Yo te consagre rey de Israel y te libre de las manos de Saúl, te confié la casa de tu Señor y puse sus mujeres en tus brazos; te di poder sobre Juda e Israel, y si todo esto te parece poco, estoy dispuesto a darte todavía mas.

¿Por que, pues, has despreciado el mandato del Señor, haciendo lo que es malo a sus ojos? Mataste a Urías, el hitita, y tomaste a su esposa por mujer. A el lo hiciste morir por la espada de los amonitas. Pues bien, la muerte por espada no se apartara nunca de tu casa, pues me has despreciado, al apoderarte de la esposa de Urías, el hitita, y hacerla tu mujer'".
David le dijo a Natan: "¡He pecado contra el Señor!". Natan le respondió: "El Señor te perdona tu pecado. No morirás". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Este relato anima a los lectores a vivir su propio proceso de conversión. Natan nos confronta también a nosotros y nos anima a revisar nuestra vida para reorientarla a Dios.
Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculte mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzaran las grandes aguas, aunque estas se desborden. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 2,16.19-21

Hermanos: Sabemos que el hombre no llega a ser justo por cumplir la ley, sino por creer en Jesucristo. Por eso también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe en Cristo y no por cumplir la ley. Porque nadie queda justificado por el cumplimiento de la ley.

Por la ley estoy muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo. Vivo, pero ya no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí. Pues mi vida en este mundo la vivo en la fe que tengo en el Hijo de Dios, que me amo y se entrego a si mismo por mi. Así no vuelvo inútil la gracia de Dios, pues si uno pudiera ser justificado por cumplir la ley, Cristo habría muerto en vano. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo nos comparte su proceso de liberación personal. El apóstol reajusto su existencia, restringió los impulsos egoístas y se abandono al impulso del Espíritu.

ACLAMACIÓN (cfr. 1 Jn 4, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos amo y nos envió a su Hijo, como victima de expiación por nuestros pecados. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-8, 3

En aquel tiempo, un fariseo invito a Jesús a comer con el. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomo consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies, los enjugo con su cabellera, los beso y los ungió con el perfume.
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: "Si este hombre fuera profeta, sabría que clase de mujer es la que lo esta tocando; sabría que es una pecadora".
Entonces Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte". El fariseo contesto: "Dímelo, Maestro". El le dijo: "Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios y el otro, cincuenta. Como no tenían con que pagarle, les perdono la deuda a los dos. ¿Cual de ellos lo amara más?". Simón le respondió: "Supongo que aquel a quien le perdonó más".
Entonces Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entre en tu casa y tu no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lagrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio., desde que entro, no ha dejado de besar mis pies. Tu no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama". Luego le dijo a la mujer: "Tus pecados te han quedado perdonados".
Los invitados empezaron a preguntarse a si mismos: "¿Quien es este, que hasta los pecados perdona?". Jesús le dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado; vete en paz".
Después de esto, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de Espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Esta mujer llevaba a cuestas un pasado de humillaciones y atropellos. Jesús la perdono, la acogió con ternura y respeto. Ella se sintió amada y expreso sin temores su gratitud.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que en estos dones que te presentamos has otorgado al hombre el pan que lo alimenta y el sacramento que le da nueva vida, haz que nunca llegue a faltarnos este sustento del cuerpo y del Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio dominical

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 26, 4)

Una sola cosa he pedido al Señor y es lo único que busco: habitar en su casa todos los días de mi vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nuestra participación en este sacramento signo de la unión de los fieles en ti, contribuya, Señor, a la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El relato de la comida en casa del fariseo es una pintura siempre fiel acerca de las grandezas y mezquindades humanas. Todos llevamos a un pequeño fariseo rígido e implacable dentro de nosotros. Así, podemos permitir que el pecador arrepentido se manifieste y exprese públicamente su extravió. Esta mujer se encontró por primera vez con el rostro de la misericordia. Jesús la acogió como solo Dios lo hace: sin condiciones. Quien se siente perdonado, recomienza de nuevo su vida. Nuestras desilusiones nunca serán tan profundas que terminen por derrotarnos. Este mensaje esperanzador nos relanza a retomar con esperanza el camino de la conversión.

 

 

LUNES 18

Santos: Armando de Burdeos, obispo; Isabel Shonau, abadesa, y Marcos y Marcelino de Roma, mártires.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 66, 2-3)

Que el Señor se apiade de nosotros y nos bendiga; que haga brillar su rostro sobre nosotros, para que se conozca en la tierra su camino y entre todos los pueblos, su salvación.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, mira la abundancia de tu mies y envíale operarios para que se anuncie el Evangelio a toda creatura; y tu pueblo, congregado por la palabra que da vida y sostenido con la fuerza de los sacramentos, avance por el camino de la salvación y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 6, 1-10

Hermanos: Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuche y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora, es el día de la salvación.
A nadie damos motivo de escándalo, para que no se burlen de nuestro ministerio; al contrario, continuamente damos pruebas de que somos servidores de Dios con todo lo que soportamos: sufrimientos, necesidades y angustias; golpes, cárceles y motines; cansancio, noches de no dormir y días de no comer. Procedemos con pureza, sabiduría, paciencia y amabilidad; con la fuerza del Espíritu Santo y amor sincero, con palabras de verdad y con el poder de Dios.
Luchamos con las armas de la justicia, tanto para atacar como para defendernos, en medio de la honra y de la deshonra, de la buena y de la mala fama. Somos los "impostores" que dicen la verdad; los "desconocidos" de sobra conocidos; los "moribundos" que están bien vivos; los "condenados" nunca ajusticiados; los "afligidos" siempre alegres; los "pobres" que a muchos enriquecen; los "necesitados" que todo lo poseen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo ha aprendido que ya no se pertenece mas a si mismo. Vive para Dios y para sus hermanos. Por esa razón vive al pendiente de entregar el testimonio que la Iglesia le demanda.

Del salmo 97 R/. Aclamemos con júbilo al Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 118, 105) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son una antorcha para mis pasos y una luz en mi sendero. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5,38-42

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, sédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con el dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La invitación a vivir una reconciliación constante nunca es superflua. Las personas inventamos ideologías para dar rienda suelta al odio. La luz del Evangelio exhibe nuestro error.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, el rostro de tu ungido, que se entrego a la muerte para salvación de todos y haz que, por mediación suya, tu nombre sea glorificado entre los hombres y en todas las partes de la tierra te sea ofrecido el único y perfecto sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Enseñen a todos los pueblos a observar lo que yo les he mandado, dice el Señor. Y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con el auxilio de este sacramento de salvación eterna, del que acabamos de participar, haz, Señor, que la verdadera fe se extienda por todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 19

Santos: Romualdo de Ravena, abad; Gervasio y Protasio de Milán, mártires, y Juliana Falconieri, fundadora.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 83, 10-11)

Dios nuestro y protector nuestro, un solo día en tu casa es mas valioso para tus elegidos, que mil días en cualquier otra parte.

ORACIÓN COLECTA

Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol son Pablo a los corintios: 8, 1-9

Hermanos: Queremos que conozcan la gracia que ha otorgado Dios a las comunidades cristianas de Macedonia. Pues, en medio de las pruebas y de los sufrimientos, ha sido intensa su alegría, y su extrema pobreza ha producido tesoros de generosidad. Somos testigos de que han hecho lo que podían y mas de lo que podían; espontáneamente nos pedían con mucha insistencia el favor de participar en la ayuda a los hermanos.
Y superando nuestras esperanzas, se pusieron ellos mismos a disposición del Señor y de nosotros, tal como Dios lo quería, de suerte que tuvimos que pedirle a Tito que concluyera entre ustedes esta obra de generosidad, puesto que el la había comenzado.
Y ya que ustedes se distinguen en todo: en fe, en palabra, en sabiduría, en diligencia para todo y en amor hacia nosotros, distínganse también ahora por su generosidad.

No se lo estamos ordenando; solo queremos comprobar, mediante su interés por los demás, que tan sincero es su amor. Bien saben lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos con su pobreza. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El cristiano esta endeudado con Dios. Ha experimentado una reconciliación generosa. La conciencia de saberse amado sin medida lo anima a socorrer a los necesitados.
Del salmo 145 R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Alabare al Señor toda mi vida, cantare y tocare para mi Dios. Mientras yo exista. R/.
Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar encierra. R/.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; El proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿que recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publícanos? Y si saludan tan solo a sus hermanos, ¿que hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Dios no promueve las prácticas clientelares. Los predicadores han distorsionado el rostro de Dios promoviendo trueques mezquinos. El amor de Dios es gratuidad plena.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti, tu misma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 129, 7)

Mi alma espera al Señor con más ansia que los centinelas el amanecer, porque con el Señor viene la misericordia y la abundancia de su gracia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tu, que nos has hecho participes de la vida de Cristo en este sacramento, transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 20

Santos: Silverio I, papa y mártir, y Florentina de Cartagena, abadesa. Beata Margarita Ebner, religiosa.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 9, 38)

Rueguen al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que tu Espíritu suscite en ella sacerdotes dignos del altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 6-11

Hermanos: Recuerden que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada cual de lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario, puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura: Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente. Dios, que proporciona la semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionara a ustedes una cosecha abundante y multiplicara los frutos de su justicia. Serán ustedes ricos en todo para ser generosos en todo; y su generosidad, por medio de nosotros, se convertirá ante Dios en su acción de gracias. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La riqueza debe ser un instrumento para servir a los demás, pero cuando la idolatramos, terminamos siendo sus esclavos. De ese peligro nos liberamos siendo generosos y solidarios.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa; siempre obraran conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.

Firme esta y sin temor su corazón. Al pobre da limosna, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amara y haremos en el nuestra morada, dice el Señor. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 6,1-6.16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres, para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna. No lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que esta allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tu, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lavate la cara, para que no sepa la gente que estas ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensara". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los cristianos verdaderos atienden a los enfermos; socorren a los hambrientos; curan a los heridos, porque reconocen en ellos el rostro vivo del Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en el las vocaciones sacerdotales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)

En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz, Señor, madurar las vocaciones que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.



JUEVES 21

Santos: Luis Gonzaga, religioso; Raimundo de Huesca, obispo. Beata Elena Kafka, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 4. 3)

El que tiene manos inocentes y puro el corazón, subirá al monte del Señor y permanecerá en su recinto sagrado.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en la vida de san Luis Gonzaga quisiste dejarnos un modelo de pureza y en su muerte, un ejemplo heroico de servicio al prójimo, por sus meritos e intercesión, concede a quienes no hemos sabido imitar su inocencia, que podamos imitar su caridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11,1-11

Hermanos: Ojala soportaran ustedes que les dijera unas cuantas cosas sin sentido. Sopórtenmelas, pues estoy celoso de ustedes con celos de Dios, ya que los he desposado con un solo marido y los he entregado a Cristo como si fueran ustedes una virgen pura. Y me da miedo que, como la serpiente engaño a Eva con su astucia, así extravié el modo de pensar de ustedes y los aparte de la entrega sincera a Cristo.
Porque si alguien viniera a predicarles un Cristo diferente del que yo les he predicado, o a comunicarles un Espíritu diferente del que han recibido, o un Evangelio diferente del que han aceptado, ciertamente ustedes le harían caso. Sin embargo, yo no me juzgo en nada inferior a esos "súper apóstoles". Seré inculto en mis palabras, pero no en mis conocimientos, como se lo he demostrado a ustedes siempre y en presencia de todos.

¿O es que hice mal en rebajarme para enaltecerlos a ustedes, anunciándoles gratuitamente el Evangelio de Dios? He despojado a otras comunidades cristianas, aceptando de ellas una ayuda para poder servirlos a ustedes. Mientras estuve con ustedes, aunque pase necesidades, a nadie le fui gravoso; fueron los hermanos venidos de Macedonia los que proveyeron a mis necesidades. Siempre he evitado serles gravoso a ustedes, y lo seguiré evitando.
Pongo a Cristo por testigo de que nadie me quitará esta gloria en toda la provincia de Acaya. ¿Por qué digo esto? ¿Será que no los quiero? Dios sabe que si los quiero. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El apóstol sintió necesidad de transparentar sus intenciones. El asumió su misión apostólica movido por el llamado de Jesucristo. Ese encuentro renovó plenamente su vida.
Del salmo 110 R/. Justas y verdaderas son tus obras, Señor.
Quiero alabar a Dios de corazón en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel dignas de estudio. R/.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. R/.
Justas y verdaderas son sus obras, son dignos de confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados. R/.

ACLAMACIÓN (Rrn 8, 15) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un Espíritu de hijos, que nos hace exclamar: ¡Padre! R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 6, 7-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:
Padre nuestro, que estas en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La oración del Señor, el Padrenuestro, es una súplica generosa que celebra el señorío de Dios. El creyente invoca al Padre para hacer realidad su designio de salvación universal.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concedenos, Señor, que a ejemplo de san Luis Gonzaga, participemos en esta Eucaristía con un corazón libre de pecado, a fin de que recibamos la abundancia de tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 77, 24-25)

El Señor les envió pan del cielo y les dio a comer el pan de los fuertes.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has alimentado con el pan de los fuertes, haz, Señor, que a ejemplo de san Luis Gonzaga, te sirvamos con pureza y caridad y vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 22

Santos: Paulino de Nola, obispo; Juan Fisher, obispo y mártir, y Tomás Moro, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concedenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 18. 21-30

Hermanos: Ya que otros presumen de cosas humanas, yo también voy a presumir de ellas. Porque de cualquier cosa que alguien presume, aunque sea una insensatez lo que digo, también yo puedo presumir.
¿Ellos presumen que son hebreos? Yo también lo soy. ¿De que son israelitas? Yo también lo soy. ¿De que y son descendientes de Abraham? Yo también lo soy. ¿De que sirven a Cristo? Es una locura decirlo, pero yo lo sirvo más; yo les gano en fatigas y cárceles; y les gano por mucho en azotes y en peligros de muerte.
Cinco veces me han dado los judíos los treinta y nueve azotes. Otras tres veces me han azotado con varas y una vez me han apedreado. He naufragado tres veces y me he pasado un día y una noche perdido en el mar. He viajado sin descanso y me he visto en peligros en los ríos y entre ladrones; peligros por parte de los de mi raza y por parte de los paganos; peligros en las ciudades y en despoblado, en el mar y entre falsos hermanos. He andado muerto de cansancio; he pasado muchas noches sin dormir, con hambre y sed; muchos días sin comer, con frío y sin ropa. Además de estas y otras cosas, pesa sobre mí diariamente la preocupación por todas las comunidades cristianas. ¿Quien se enferma en ellas sin que yo no me enferme? ¿Quien cae en pecado sin que yo no me consuma de dolor? Si se trata de presumir, presumiré de mis debilidades. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


El apóstol no es un presuntuoso. Cuando ponen en duda la autenticidad de sus motivaciones, se anima a hablar de la fidelidad con que ha vivido su misión como apóstol de Jesús.
Del salmo 33 R/. El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltaras de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.

ACLAMACIÓN (Mt s, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 6, 19-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los destruyen, donde los ladrones perforan las paredes y se los roban. Más bien acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni hay ladrones que perforen las paredes y se los roben; porque donde esta tu tesoro, ahí también está tu corazón.
Tus ojos son la luz de tu cuerpo; de manera que, si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz. Pero si tus ojos están enfermos, todo tu cuerpo tendrá oscuridad. Y si lo que en ti debería ser luz, no es mas que oscuridad, ¡que negra no será tu propia oscuridad!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Las riquezas son engañosas y huidizas. No les podemos entregar el corazón por más que nos lo reclamen. Nuestra verdadera riqueza son las acciones solidarias que realizamos por los necesitados.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho participes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concedenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 23

Santos: Alicia de Alemania. Emperatriz, Jose Cafasso, presbítero, y Tomas Garnet, mártir.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Perdona, Señor, los pecados de tus hijos, y ya que no podemos agradarte debidamente con nuestras acciones, salvanos por la intercesión de la Madre de tu Hijo, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12,1-10

Hermanos: Si hace falta presumir (aunque nada se saca con ello), hablare de las visiones y revelaciones del Señor. Sé de un hombre que hace catorce años fue arrebatado hasta el tercer cielo (si fue con el cuerpo o sin el cuerpo, no lo se, Dios lo sabe). Lo cierto es que ese hombre fue arrebatado al paraíso (si fue con el cuerpo o sin el cuerpo, no lo se, Dios lo sabe) y oyó palabras misteriosas que el hombre no puede pronunciar.
De ese hombre si podría gloriarme; pero en cuanto a mi, solo me gloriaré de mis debilidades. Si pretendiera, pues, gloriarme, no seria insensato, diría la pura verdad. Pero me abstengo de ello, no sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve o de mí escucha.
Y por eso, para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero El me ha respondido: 'Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad".
Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Cualquier misionero que anuncie con valentía el evangelio de Jesús enfrenta dificultades. San Pablo las padeció en forma extrema, pero la gracia de Dios lo auxilio para superarlas.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y veras que bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y veras que bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en El. R/.
Que amen al Señor todos sus fieles, pues nada faltará a los que lo aman. El rico empobrece y pasa hambre; a quien busca al Señor, nada le falta. R/.

Escúchame, hijo mío: voy a enseñarte como amar al Señor, para que puedas vivir y disfrutar la vida. R/.

ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 6, 24-34

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiara a uno y amara al otro, o bien obedecerá al primero y no hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.
Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando que comerán o con que se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quien de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?
¿Por que se preocupan del vestido? Miren como crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en todo el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho mas por ustedes, hombres de poca fe?
No se inquieten, pues, pensando: ¿Que comeremos o que beberemos o con que nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el
de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La comida y el vestido son necesidades importantes. Quienes hemos recibido la vida como un don de Dios, sabemos confiar en su Providencia. Vivimos confiando y trabajando.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabo la integridad de la Madre, sino que la consagro, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNlÓN (cfr. Lc 11, 27)

Dichosa la Virgen María, que llevo en su seno al Hijo del eterno Padre,

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la Santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

DOMINGO 24

XII DOMINGO ORDINARIO

La Natividad de San Juan Bautista, profeta y precursor.

Santos: San Jose Yuan de China, mártir.

Misa vespertina de la vigilia

Esta misa se utiliza en la tarde del 23 desunió, antes o después de las primeras vísperas de la solemnidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 1, 15. 14)

El ángel dijo a Zacarías: Tu hijo será grande ante el Señor y desde el seno de su madre quedará lleno del Espíritu Santo y muchos se alegrarán con su nacimiento.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Conduce, Señor, a tu pueblo por el camino del arrepentimiento y de la rectitud que predico san Juan Bautista, a fin de que pueda llegar con seguridad al encuentro de tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del profeta Jeremías: 1, 4-10

En tiempo de Josias, el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagre profeta para las naciones".
Yo le conteste: "Pero, Señor mío, yo no se expresarme, porque apenas soy un muchacho".
El Señor me dijo: "No digas que eres un muchacho. Pues iras a donde yo te envié y dirás lo que yo te mande. No tengas miedo, porque yo estoy contigo para protegerte", lo dice el Señor.
El Señor extendió entonces su brazo, con su mano me toco la boca y me dijo: "Desde hoy pongo mis palabras en tu boca y te doy autoridad sobre pueblos y reyes, para que arranques y derribes, para que destruyas y deshagas, para que edifiques y plantes". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 70 R/ Desde el seno de mi madre tú eres mi apoyo.
Señor, tu eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.
Se para mi un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, Librame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tu eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confió. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostendrás. R/.
Yo proclamare siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/. 118

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 8-12

Hermanos: Ustedes no han visto a Cristo Jesús y, sin embargo, lo aman; al creer en El ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.
Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes. Ellos trataron de descubrir en que tiempo y en que circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los Ángeles anhelan contemplar. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17) R/. Aleluya, aleluya.
El vino para dar testimonio de la luz y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1,5-17

Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abias, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues Vivian irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.
Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le toco a Zacarías, Según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación.
Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresalto y un gran temor se apodero de el. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu suplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tu te llenaras de alegría y regocijo, y otros muchos se alegraran también de su nacimiento, pues el será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; ira delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vamos a celebrar en esta festividad de san Juan Bautista, nos impulse y nos ayude, Señor, a morir a nuestros pecados y a vivir renovados por tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 68)

Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visita-do y redimido a su pueblo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por intercesión de san Juan Bautista, que nos anuncio al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, haz, Señor, que esta Eucaristía nos obtenga tu perdón y tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 1, 6-7; Lc 1, 1 7)

Vino un hombre enviado por Dios y su nombre era Juan. Vino para dar testimonio de la luz, y prepararle al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que enviaste a san Juan Bautista para prepararle a Cristo, el Señor, un pueblo dispuesto a recibirlo, alegra ahora a tu Iglesia con la abundancia de los dones del Espíritu y guíala por el camino de la salvación y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del profeta Isaías: 49,1-6

Escúchenme, islas; pueblos lejanos, atiendanme. El Señor me llamo desde el vientre de mi madre; cuando aún estaba yo en el seno materno, El pronuncio mi nombre.
Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardo en su aljaba y me dijo: "Tu eres mi siervo, Israel; en ti manifestare mi gloria". Entonces yo pensé: "En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios".
Ahora habla el Señor, el que me formo desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a El y congregar a Israel en torno suyo —tanto asiera me honro el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo solo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


Israel ha recibido una nueva misión, ya no puede vivir ensimismado en su propia tragedia. Tiene que abrirse a una misión universal, la de reflejar la luz de Dios en medio de las naciones.
Del salmo 138 R/. Te doy gracias, Señor, porque me has formado maravillosamente.
Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuando me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R/.
Conocías plenamente mi alma; no se te escondía mi organismo, cuando en lo oculto me iba formando y entre-tejiendo en lo profundo de la tierra. R/.

Lectura del libra de los Hechos de los Apostates: 13, 22-26

En aquellos días, Pablo les dijo a los judíos: "Hermanos: Dios les dio a nuestros padres como rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizara todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un Salvador: Jesús. Juan prepare su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mi viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias'.
Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuan-tos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes". Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Los misioneros cristianos pregonan por todas partes, el mensaje antiguo y siempre nuevo, que Dios comunico a Israel. La voluntad universal de salvación sigue un nuevo camino.

ACLAMACIÓN (Lc 1, 76) R/. Aleluya, aleluya.
Y a ti, niño, te llamaran profeta del Altísimo, porque iras delante del Señor a preparar sus caminos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 57-680

Por aquellos días, le llego a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre; pero la madre se opuso, diciéndoles: "No. Su nombre será Juan". Ellos le decían: "Pero si ninguno de tus parientes se llama así".
Entonces le preguntaron por senas al padre como quería que se llamara el niño. El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre". Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobro el había y empezó a bendecir a Dios.
Un sentimiento de temor se apodero de los vecinos y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: "¿Que va a ser de este niño?". Esto lo decían, porque realmente la mano de Dios estaba con el.
El niño se iba desarrollando físicamente y su Espíritu se iba fortaleciendo, y vivió en el desierto hasta el día en que se dio a conocer al pueblo de Israel. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los profetas son hombres del Espíritu. No tienen más fortaleza que exhibir su intimidad con Dios. Juan el Bautista atendió el mensaje de Dios y lo comunico con fidelidad a su pueblo.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar el nacimiento de san Juan Bautista, quien anuncio la venida de nuestro Salvador y señalo su presencia entre los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tu magnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres.
El fue, en su nacimiento, ocasión de gran jubilo y aun antes de nacer, salto de gozo por la visita del Salvador.
Solo a el fue dado entre todos los profetas presentar al Cordero, Redentor del mundo.
Bautizo con el agua, que habría de quedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar el testimonio supremo de su sangre.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 78)

Por la misericordia entrañable de nuestro Dios, nos ha visitado la luz que nace de lo alto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que la comunión que hemos recibido al celebrar el nacimiento del precursor de tu Hijo, renueve en nosotros el amor y la fidelidad a Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Juan el Bautista es una figura que sobrepasa su biografía. Es un renovador religioso que siempre nos cuestiona. Cuando experimentemos la tentación de querer adueñarnos de Dios, de pretender encerrarlo en nuestros ritos y creencias, conviene dejarnos quemar por el fuego de este profeta del Jordán. El Bautista nos recuerda que de nada sirve simular ante Dios, que la conversión verdadera es alentada por el Espíritu. Juan será el "profeta del Altísimo" que anunciara a sus hermanos el perdón de los pecados. El movimiento bautista que el promovió intentaba desencadenar un proceso de renovación profunda y duradera. No hay conversión fácil, es un camino doloroso, largo, eterno y tortuoso.
 

LUNES 25

Santos: Guillermo de Vercelli, abad; Domingo de Henares, mártir, y Máximo de Turín, obispo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 27, 8-9)

Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Salvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.

ORACIÓN COLECTA

Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concedenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 12, 1-9

En aquellos días, dijo el Señor a Abram: "Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostrare. Haré nacer de ti un gran pueblo y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y tu mismo serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. En ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra".
Abram partió, como se lo había ordenado el Señor, y con el partió también Lot. Tenía Abram setenta y cinco años cuando salio de Jarán. Abram llevo consigo a Saray, su esposa, y a Lot, su sobrino, con todos los bienes que habían acumulado y los esclavos que habían adquirido en Jarán, y salieron en dirección a Canaán.
Llegaron a Canaán y Abram atravesó el país hasta la región de Siquem y llegó a la encina de Moré. Por entonces habitaban ahí los cananeos. El Señor se le apareció a Abram y le dijo: "A tu descendencia le voy a dar esta tierra". Entonces Abram edificó ahí un altar al Señor, que se le había aparecido.
De ahí paso a las montanas, al oriente de Betel, y planto su tienda entre las ciudades de Betel, al poniente, y de Ay, al oriente. También ahí le construyo un altar al Señor e invoco su nombre. Luego se fue trasladando por etapas hacia el sur. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Abram, nuestro padre en la fe, vivió sus crisis y sus dudas. No es fácil emprender un camino nuevo en plena vejez. Solo el verdadero creyente se abandona en las promesas de Dios.

Del salmo 32 R/. En el Señor esta nuestra esperanza.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, dichoso el pueblo que escogió por suyo. Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; la salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.
En el Señor esta nuestra esperanza, pues El es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN (HB 4, 12} R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 7, 1-5

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgaran y con la medida que midan los medirán.
¿Por que miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con que cara le dices a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo', cuando tu llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sacate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El Señor Jesús nos invita a ser jueces indulgentes de los errores ajenos. Quien se anticipa a mirar su interior y a ser autocrítico, aprende a tolerar y comprender las debilidades ajenas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte, a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 144, 15)

Los ojos de todos los hombres te miran. Señor, llenos de esperanza, y tu das a cada uno su alimento.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concedenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

MARTES 26

Santos: Antelmo de Belley, obispo; Pelayo o Pelagio de Córdoba, niño mártir, y José maría Escrivá, fundador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Gn 1, 27. 31)

En el principio creo Dios el cielo y la tierra. Creo Dios al hombre a su imagen. Y vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador de todas las cosas, que impusiste a los hombres el deber del trabajo, bendice las obras que iniciamos para que contribuyan al bienestar de la sociedad y a la difusión de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 13, 2. 5-18

Abram era muy rico en ganado, plata y oro. También Lot, que acompañaba a Abram, poseía ovejas, vacas y tiendas. La tierra no era suficiente para los dos y ya no podían vivir juntos, porque sus rebaños habían aumentado mucho. Hubo pleitos entre los pastores de Abram y los de Lot. (Además, los cananeos y los perezeos habitaban por entonces en el país).
Entonces Abram le dijo a Lot: "Que no haya pleitos entre tu y yo ni entre nuestros pastores, pues tu y yo somos hermanos. Tienes todo el país por delante. Sepárate de mí. Si te vas por la izquierda, yo me iré por la derecha; y si tú tomas la derecha, yo tomare la izquierda'.
Lot levantó los ojos y vio que todo el valle del Jordán, hasta llegar a Soar, era de regadío (esto sucedía antes de que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra); era como el paraíso o como la región fértil de Egipto. Entonces Lot escogió todo el valle del Jordán y se traslado al oriente, y así se apartaron el uno del otro. Abram se estableció en Canaán, y Lot en las ciudades del valle, donde planto sus tiendas hasta Sodoma. Los habitantes de Sodoma eran malvados y pecaban gravemente contra el Señor.
Después de que Lot se separó, el Señor le dijo a Abram: "Alza tus ojos y, desde el lugar en donde estas, mira hacia el norte y el sur, hacia el oriente y el poniente. Pues bien, toda la tierra que ves te la voy a dar a ti y a tus descendientes para siempre. Voy a hacer a tu descendencia tan numerosa como el polvo de la tierra: el que pueda contar el polvo de la tierra, podrá contar a tus descendientes. Anda, recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque te lo voy a dar a ti".
Y Abram fue a plantar sus tiendas en el encinar de Mambré, en Hebrón y construyo ahí un altar al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La tierra y la descendencia eran dos valores que animaban la fe de nuestros antepasados. Abram entendió que esos bienes serian una bendición de Dios y los busco sin rendirse.
Del salmo 14 R/, ¿Quien será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que precede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/,
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ese será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.

ACLAMACIÓN (Jn A, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 7, 6.12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.
Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por el. Pero ¡que estrecha es la puerta y que angosto el camino que conduce a la vida, y que pocos son los que lo encuentran!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La "regla de oro" siempre será una orientación valiosa. El hombre o la mujer sensatos la practican a diario. Hay que anticiparse a tratar a los demás con el respeto y el amor que esperamos recibir.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Tu que con este pan y este vino que te presentamos das al hombre el alimento que lo sostiene y el Sacramento que lo renueva, concedenos, Señor, no carecer nunca de esta ayuda del cuerpo y del Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)

Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has alimentado con el sacramento de la unidad y del amor, concedenos desempeñar con fe el trabajo que nos has encomendado para obtener nuestro diario sustento y cooperar a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 


MIÉRCOLES 27

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Santos: San Cirilo de Alexandria, doctor de la Iglesia. Beata Margarita Bays, laica.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tu, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creo, y permaneces virgen para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en tu Santísima Madre, la Virgen María, has querido darnos una madre dispuesta siempre a socorrernos, concedenos, por su intercesión maternal, experimentar en nosotros los frutos de tu redención. Tu que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 15,1-117-18

En aquel tiempo, el Señor se le apareció a Abram y le dijo: "No temas, Abram. Yo soy tu protector, y tu recompensa será muy grande". Abram le respondió: "Señor, Señor mío, ¿que me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi heredero".
Pero el Señor le dijo: "Ese no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas". Y haciéndolo salir de la casa, le dijo: "Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes". Luego añadió: "Así será tu descendencia".
Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo. Entonces le dijo: "Yo soy el Señor, el que te saco de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra". Abram replico: "Señor Dios, ¿como sabré que voy a poseerla?". Dios le dijo: "Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón".
Tomó Abram aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba.
Estando ya para ponerse el sol, Abram cayo en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apodero de el. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos.
De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abram, diciendo:
"A tus descendientes doy esta tierra, desde el rió de Egipto hasta el gran río Eufrates". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Esta alianza pone la esperanza del lado de Dios. Al hombre le toca esperar y recibir. Es Dios quien se compromete a bendecir y proteger a Abram y su descendencia.
Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, canten sus maravillas a los pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos y celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y sientase feliz el que lo busca. Recurran al Señor y a su poder, y a su presencia acudan. R/.
Descendientes de Abraham, su servidor; estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvidara el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mi y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mi da fruto abundante. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo:7, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol mato da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los falsos profetas estamos por todas partes. Somos los demagogos, los predicadores huecos que no movemos un dedo para hacer aquello que exigimos a los demás.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)

Ha hecho en mi maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 28

Santos: Ireneo de Lyon, obispo; Vicente Gerosa, fundadora, y Pablo I. Papa.

Misa matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramo su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que llamaste al obispo san Ireneo a defender tu verdad y a traer la paz a tu Iglesia, aumenta en nosotros la fe y la caridad a fin de que nos esforcemos siempre por fomentar la unidad y la concordia entre los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 16, 1-12.15-16

Por aquel entonces, Saray, esposa de Abram, no le había dado hijos a este; pero tenía una esclava egipcia, que se llamaba Agar. Saray le dijo entonces a Abram: "El Señor me ha hecho estéril. Acércate, pues, a mi esclava, a ver si por medio de ella puedo tener hijos". Y Abram siguió el consejo de Saray.
Así, a los diez años de vivir Abram en Canaán, Saray, su esposa, tomó a su esclava Agar, la egipcia, y se la dio por mujer a Abram. Él se acercó a Agar y ella concibió. Pero luego, al verse encinta, Agar miraba con desprecio a su señora.
Entonces Saray le dijo a Abram: "Tu eres el responsable de esta ofensa. Yo puse en tus brazos a mi esclava y ahora ella, al verse encinta, me mira con desprecio. Que el Señor juzgue entre tu y yo". Abram le respondió a Saray: "Tu esclava esta a tu disposición. Haz con ella lo que tu quieras". Entonces Saray trato tan mal a Agar, que esta se escapó.
El ángel del Señor encontró a Agar junto a un manantial del desierto, el que esta en el camino de Shur, y le dijo: "Agar, esclava de Saray, ¿de donde vienes y a donde vas?". Ella le respondió: "Ando huyendo de Saray, mi señora". El ángel del Señor le dijo: "Vuelve a la casa de tu señora y sometete a ella". Y el ángel del Señor añadió: "Voy a hacer tan numerosa tu descendencia, que no se podrá contar. Mira, estas encinta y darás a luz un hijo, a quien llamaras Ismael, porque el Señor te ha escuchado en tu aflicción. Será como un potro salvaje: luchará contra todos, y todos contra el, y vivirá separado de sus hermanos".
Agar le dio un hijo a Abram, y Abram llamó Ismael al hijo que Agar le había dado. Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar dio a luz a Ismael. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Sara resiente la fertilidad de su esclava Agar, a quien maltrata y expulsa de su lado. Dios, siempre atento al clamor del débil, la consuela y la reanima para retomar su camino.
Del salmo 105 R/. Demos gracias al Señor, porque es bueno.
Demos gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¿Quien podrá contar las hazañas del Señor y alabarlo como El merece? R/.

Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por el amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor, y salvanos. R/.
Salvanos. Señor, para que veamos la dicha de tus escogidos y nos alegremos y nos gloriemos junto con el pueblo que te pertenece. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en el nuestra morada, dice el Señor. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21-29

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: '¡Señor, Señor!', entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que esta en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ' ¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros? Entonces yo les diré en su cara: 'Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayo, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edifico su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".
Cuando Jesús termino de hablar, la gente quedo asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


Esta antitesis pone en claro un mensaje capital. Ante Dios no funciona la simulación ni la mentira. El creyente de una sola pieza es quien vive su fe y practica lo que en-sena.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta Eucaristía con la que celebramos, Señor, la fiesta de san Ireneo, te glorifique a ti y aumente en nosotros el amor a la verdad, a fin de que permanezcamos firmes en la fe y en la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mi y en el cual yo permanezco, ese dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la participación en este sacramento nos comunique, Señor, la fe viva por la que gloriosamente murió san Ireneo, a fin de que podamos vivir como verdaderos discípulos de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos

 

 

VIERNES 29

Santos: Pedro y Pablo. Apostotes; Siro de Pavía, obispo, y María Tian y Magdalena Du de Vietnam, mártires.

Misa vespertina de la vigilia

Esta misa se utiliza la tarde del 28 de junto, antes o después de las primeras vísperas de la solemnidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Celebremos con alegría la fiesta de san Pedro, el príncipe de los Apóstoles, y de san Pablo, el Apóstol de los gentiles, porque ellos nos trasmitieron el Evangelio de Cristo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste confiar a tus santos Apóstoles, Pedro y Pablo, la misión de guiar y proteger los primeros pasos de tu Iglesia, concedenos, por su poderosa intercesión, la ayuda necesaria para alcanzar la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 3, 1-10

En aquel tiempo, Pedro y Juan subieron al templo para la oración vespertina, a eso de las tres de la tarde. Había allí un hombre lisiado de nacimiento, a quien diariamente llevaban y ponían ante la puerta llamada la "Hermosa", para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.
Aquel hombre, al ver a Pedro y a Juan cuando iban a entrar, les pidió limosna. Pedro y Juan fijaron en el los ojos, y Pedro le dijo: "Míranos". El hombre se quedo mirándolos en espera de que le dieran algo. Entonces Pedro le dijo: "No tengo ni oro ni plata, pero te voy a dar lo que tengo: En el nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y camina". Y, tomándolo de la mano, lo incorporo.
Al instante sus pies y sus tobillos adquirieron firmeza. De un salto se puso de pie, empezó a andar y entro con ellos al templo caminando, saltando y alabando a Dios.
Todo el pueblo lo vio caminar y alabar a Dios, y al darse cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado junto a la puerta "Hermosa" del templo, quedaron llenos de miedo y no salían de su asombro por lo que había sucedido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1, 11-20

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamo. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos.

Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me traslade a Arabia y después regrese a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con el quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.
Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Jn 21,17) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, tu lo sabes todo; tu bien sabes que te quiero. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21,15-19

En aquel tiempo, le pregunto Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas mas que estos?". El le contesto: "Si, Señor, tu sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le pregunto: "¿Simón, hijo de Juan, me amas?". El le respondió: "Si, Señor; tu sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le pregunto: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contesto: "Señor, tu lo sabes todo; tu bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tu mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevara a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarte con que genero de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este santo sacrificio que vamos a ofrecerte en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, nos llene, Señor, de alegría, al comprender la infinita misericordia con que has querido perdonar nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de jubilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolido la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
Por eso, con todos los Ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Señor, tu lo conoces todo; tu sabes que te amo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalece, Señor, a tus fieles, por medio de este sacramento y confírmanos en la verdad que nos ha trasmitido la predicación de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

ANTÍFONA DE ENTRADA

Demos gracias a Dios en esta festividad de san Pedro y san Pablo, que con su sangre fecundaron a la Iglesia, participaron de la pasión del Señor y se convirtieron en amigos suyos.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nos llenas de santa alegría con la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de estos Apóstoles, de quienes recibió el primer anuncio de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo. . .

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, l-11

En aquellos días, el rey Herodes mando apresar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mando pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan, y viendo que eso agradaba a los judíos, también hizo apresar a Pedro. Esto sucedió durante los días de la fiesta de los panes Azimos. Después de apresarlo, lo hizo encarcelar y lo puso bajo la vigilancia de cuatro turnos de guardia, de cuatro soldados cada turno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por el.
La noche anterior al día en que Herodes iba a hacerlo comparecer ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas y los centinelas cuidaban la puerta de la prisión. De pronto apareció el ángel del Señor y el calabozo se lleno de luz. El ángel toco a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo: "Levántate pronto". Entonces las cadenas que le sujetaban las manos se le cayeron. El ángel le dijo: "Ciñere la túnica y ponte las sandalias", y Pedro obedeció. Después le dijo: "Ponte el manto y sígueme". Pedro salio detrás de el, sin saber si era verdad o no lo que el ángel hacia, y le parecía mas bien que estaba soñando. Pasaron el primero y el segundo puesto de guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y caminaron hasta la esquina de la calle y de pronto el ángel desapareció.
Entonces, Pedro se dio cuenta de lo que pasaba y dijo: "Ahora si estoy seguro de que el Señor envió a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de todo cuanto el pueblo judio esperaba que me hicieran". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Santiago y Pedro sufrieron en carne propia la arbitrariedad del rey Herodes. Como seguidores fieles de Jesús, supieron dar testimonio de su fe en la hora de fa prueba decisiva.

Del salmo 33 R/. El Señor me libro de todos mis temores.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesara mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libro de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltaras de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y veras que bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en El. R/.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8.17-18

Querido hermano: Ha llegado para mí la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora solo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiara en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.
Cuando todos me abandonaron, el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevara sano y salvo a su Reino celestial. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El testamento paulino es una rendición de cuentas jubilosa y agradecida. El apóstol Pablo ha trabajado sin descanso, abre su corazón y muestra sus deseos de alcanzar una recompensa generosa.

ACLAMACIÓN (Mt 16, 18) R/. Aleluya, aleluya.
Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice et Señor. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16,13-19

En aquel tiempo, cuando llego Jesús a la región de Cesárea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quien dice la gente que es el Hijo del hombre?". Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas".
Luego les pregunto: "Y ustedes, ¿quien dicen que soy yo?". Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tu, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que esta en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra, quedara atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedara desatado en el cielo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El Señor Jesús confía a Pedro una misión excepcional. Pedro recibe el encargo de consolidar el vínculo de la comunión entre sus hermanos. El suyo es el ministerio de la unidad.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pedro y san Pablo, concedenos celebrar este sacrificio íntimamente unidos a ti en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la fiesta de tus santos Apóstoles nos llena de jubilo. Pedro es nuestro guía en la fe que profesamos; Pablo, expositor preclaro de tus misterios. Pedro consolido la Iglesia primitiva con los israelitas que creyeron; Pablo fue preceptor y maestro de los paganos, que Dios quería llamar a su Iglesia.
Así, después de haber congregado por caminos diversos a la familia de Cristo, esa misma familia los asocia ahora en su veneración con una sola corona.
Por eso, con todos los Ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 16. 18)

Dijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz, Señor, que la participación perseverante en el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, y la fidelidad a la doctrina de los Apóstoles nos conserven unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


SÁBADO 30

Los primeros santos mártires de la Iglesia romana.

Santos: San Adolfo de Osnabruck. obispo.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa tu, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creo, y permaneces virgen para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Dios santo y misericordioso, que te complaces en los humildes y cumples en ellos, promedio de tu Espíritu, las maravillas de la salvación ; mira la inocencia de la Virgen María y danos un corazón sencillo y humilde, que sepa responder positivamente a todo signo de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 18, 1-15

Un día, el Señor se le apareció a Abraham en el encinar de Mambré. Abraham estaba sentado en la entrada de su tienda, a la hora del calor más fuerte. Levantando la vista, vio de pronto a tres hombres que estaban de pie ante el. Al verlos, se dirigió a ellos rápidamente desde la puerta de la tienda, y postrado en tierra, dijo: "Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que no pases junto a mi sin detenerte. Haré que traigan un poco de agua para que se laven los pies y descansen a la sombra de estos árboles; traeré pan para que recobren las fuerzas y después continuaran su camino, pues sin duda para eso han pasado junto a su siervo".
Ellos le contestaron: "Esta bien. Haz lo que dices". Abraham entro rápidamente en la tienda donde estaba Sara, y le dijo: "Date prisa, toma tres medidas de harina, amásalas y cuece unos panes".
Luego Abraham fue corriendo al establo, escogió un ternero y se lo dio a un criado para que lo matara y lo preparara. Cuando el ternero estuvo asado, tomo requesón y leche y lo sirvió todo a los forasteros. El permaneció de pie junto a ellos, bajo el árbol, mientras comían. Ellos le preguntaron: "¿Donde esta Sara, tu mujer?". El respondió: "Allá, en la tienda". Uno de ellos le dijo: "Dentro de un año volveré sin falta a visitarte por estas fechas; para entonces, Sara, tu mujer, habrá tenido un hijo".
Sara estaba escuchando detrás de la puerta de la tienda. (Abraham y Sara eran ya muy ancianos, y a Sara le había cesado su regla). Sara se rió por lo bajo y pensó: "Siendo yo tan vieja y mi marido un anciano, ¿podré experimentar el placer?".
Entonces el Señor le dijo a Abraham: "Por que se ha reído Sara y ha dicho:' ¿Sera cierto que voy a dar a luz, siendo ya tan vieja?'. ¿Acaso hay algo difícil para Dios? El año que viene, en el plazo señalado, volveré a visitarte, y Sara tendrá un hijo". Sara dijo entonces, asustada: "No me estaba riendo". Pero el Señor replico: "No lo niegues; si te estabas riendo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Abraham y Sara vivieron de diferente manera su encuentro con Dios; por un lado la fe confiada y generosa; por otro, las dudas y los cuestionamientos de un Espíritu suspicaz.
Lucas 1 R/. El Señor se acordó de su misericordia.
Mi alma glorifica al Señor y mi Espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. R/.
Desde ahora me llamaran dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mi grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre. R/.
Su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. A los hambrientos los colmo de bienes y a los ricos los despidió sin nada. R/.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (Mt a, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargo con nuestros dolores. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 8, 5-17

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaum, se le acerco un oficial romano y le dijo: "Señor, tengo en mi casa un criado que esta en cama, paralítico, y sufre mucho". El le contesto: "Voy a curarlo".
Pero el oficial le replico: "Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedara sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis ordenes; cuando le digo a uno: '¡Ve!', el va; al otro: '¡Ven!', y viene; a mi criado: '¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír aquellas palabras, se admiro Jesús y dijo a los que lo seguían: "Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentaran con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos. En cambio, a los herederos del Reino los echaran fuera, a las tinieblas. Ahí será el llanto y la desesperación". Jesús le dijo al oficial romano: "Vuelve a tu casa y que se te cumpla lo que has creído". Y en aquel momento se curo el criado.

Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de este en cama, con fiebre. Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre. Ella se levanto y se puso a servirles.
Al atardecer le trajeron muchos endemoniados. El expulso a los demonios con su palabra y curo a todos los enfermos. Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: El hizo suyas nuestras debilidades y cargo con nuestros dolores. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El capitán romano de Cafarnaum aparece como ejemplo vivo de fe. En la persona de este soldado esta prefigurada la conversión de numerosos gentiles que seguirán a Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)

Ha hecho en mi maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Ya que participante de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.