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DOMINGO 1

Verde IV Domingo Ordinario MR p. 416 / Lecc. I p. 159. Semana IV del Salterio Otros

Santos: Severo de Ravena, obispo; Viridiana de la Toscana, religiosa. Beata María Catalina Kasper, fundadora.

LA AUTORIDAD DE JESÚS

Dt 1, 15-20; 1 Co 7, 32-35, Mc 1, 21-28

La narración del segundo Evangelio relata la extrañeza y la sorpresa inicial que provocó el profeta de Nazaret entre los aldeanos de Galilea. No era un recitador de discursos aprendidos de memoria, ni un repetidor de tradiciones envejecidas; tenía la mirada fresca para deletrear el rumor de palabras con que el Padre alentaba la esperanza de la gente enferma y maltratada de aquella región. Su originalidad residía en su congruencia, en la línea de continuidad que existía entre su decir y su obrar. A los discursos de compasión y confianza en Dios, proseguían, las acciones de amable acogida para la gente humillada por los poderosos. Su vida era su mensaje más claro y convincente. No era posible desacreditarlo, no tenía "talón de Aquiles" que lo volviera vulnerable.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47

Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor Dios nuestro, adorarte con toda el alma y amar a todos los hombres con afecto espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les daré un profeta y pondré mis palabras en su boca.

Del libro del Deuteronomio 18, 15-20

En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: "El Señor Dios hará surgir en medio de ustedes, entre sus hermanos, un profeta como yo. A él lo escucharán. Eso es lo que pidieron al Señor, su Dios, cuando estaban reunidos en el monte Horeb: 'No queremos volver a oír la voz del Señor nuestro Dios, ni volver a ver otra vez ese gran fuego; pues no queremos morir'.
El Señor me respondió: 'Está bien lo que han dicho. Yo haré surgir en medio de sus hermanos un profeta como tú. Pondré mis palabras en su boca y él dirá lo que le mande yo. A quien no escuche las palabras que él pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Pero el profeta que se atreva a decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de otros dioses, será reo de muerte' ".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 94, 1-2, 7-8, 9-10 R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él, llenos de júbilo, y démosle gracias. R/.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras". R/.

La mujer soltera se preocupa de las cosas del Señor.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 7, 32-35

Hermanos: Yo quisiera que ustedes vivieran sin preocupaciones. El hombre soltero se preocupa de las cosas del Señor y de cómo agradarle; en cambio, el hombre casado se preocupa de las cosas de esta vida y de cómo agradarle a su esposa, y por eso tiene dividido el corazón. En la misma forma, la mujer que ya no tiene marido y la soltera se preocupan de las cosas del Señor y se pueden dedicar a él en cuerpo y alma. Por el contrario, la mujer casada se preocupa de las cosas de esta vida y de cómo agradarle a su esposo.
Les digo todo esto para bien de ustedes. Se lo digo, no para ponerles una trampa, sino para que puedan vivir constantemente y sin distracciones en presencia del Señor, tal como conviene.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Mt 4, 16 R/. Aleluya, aleluya.
El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. R/.

No enseñaba como los escribas, sino como quien tiene autoridad.

Del santo Evangelio según san Marcos 1, 21-28

En aquel tiempo, llegó Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: "¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús le ordenó: "¡Cállate y sal de él!" El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: "¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen". Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Invoquemos, hermanos, con corazón unánime y plegaria ferviente, a Dios Padre, fuente y origen de todo bien: (R/. Escúchanos, Señor.)
Por la santa Iglesia, reunida aquí en el nombre del Señor y extendida por todo el mundo, roguemos al Señor.
Por nuestra ciudad (nuestro pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) moran, roguemos al Señor.
Por los que están de viaje, por los enfermos y prisioneros, por los pobres y todos los que sufren, roguemos al Señor.
Por nuestros hermanos difuntos, para que Dios los reciba en su reino de luz y felicidad, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que en Cristo, tu Hijo, nos has dado el único maestro de sabiduría y el verdadero libertador de las fuerzas del mal, escucha nuestras oraciones y haz que seamos fuertes en la confesión de la fe, para que proclamemos siempre, de palabra y de obra, tu verdad y demos testimonio de cómo son felices cuantos en ti ponen su esperanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, complacido, estos dones que ponemos sobre tu altar en señal de nuestra sumisión a ti y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 30,17-18

Vuelve, Señor tus ojos a tu siervo y sálvame por tu misericordia. A ti, Señor me acojo, que no quede yo nunca defraudado.
O bien: Mt 5, 3-4
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los humildes porque heredarán la tierra.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que, alimentados con el don de nuestra redención, este auxilio de salvación eterna afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El Evangelio de Jesús es de alguna manera un clásico. Al igual que todas las obras clásicas que ha producido el espíritu humano, el Evangelio es inmortal, no caduca ni envejece. Jesús logró descifrar los dilemas profundos de la existencia humana y por eso mismo ofreció salidas y propuestas de plenitud y realización humana, tales como la gratuidad, la compasión y la solidaridad con las personas que vivían alguna situación difícil. El mensaje de Jesús no es un paternalismo descafeinado, que genere personas dependientes de los favores ajenos. Su visita a la sinagoga de Cafarnaúm produjo la liberación de una persona atormentada por sus miedos y debilidades. Le enseñó a confiar en el amor compasivo de Dios y en la solidaridad con sus semejantes. Era la antigua y siempre nueva enseñanza del Dios de Abrahán, que también es nuestro Dios.

 

LUNES 2

Fiesta La Presentación del Señor

Santos: Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. Beato Simón Fidati de Casia, presbítero. Blanco

Los orientales llaman a esta fiesta Hipapante -El Encuentro. Él Señor, niño, es presentado en el Templo. Simeón y Ana, movidos por el Espíritu Santo, da testimonio de lo que es Cristo. Simeón dice que será Luz de los pueblos; por eso las candelas. Hoy se clausuran las solemnidades de la Manifestación o Epifanía del Señor.

UNA DESPEDIDA SIN SOBRESALTOS

Mal 3, 1-4, Lc 2, 22-40

Simeón era un anciano que residía en Jerusalén viviendo modestamente de su trabajo. No había acumulado riquezas en demasía, ni había establecido relaciones sociales con los saduceos ni con los que se codeaban con los funcionarios romanos. Simeón era un hombre de a pie y a la vez un firme creyente. Más tradicional que modernizador vivía arraigado en las tradiciones genuinas de todo israelita fiel a sus convicciones creyentes. Tenía los ojos bien abiertos y por eso pudo reconocer en el niño pequeño de una familia de Nazaret que visitaba el templo, a la luz que alumbraría a las naciones. Nada sería tan sombrío, después de aquella fecha. Israel había recibido al mensajero esperado. La gloria de Israel estaba despuntando. Con una fe bien dispuesta se podría disfrutar de aquella luz.
Bendición de las velas y procesión MR p. 672-674

Primera forma: Procesión

1. A una hora conveniente, se reúnen los fieles en otra iglesia o en algún lugar adecuado, fuera de la iglesia a donde va a dirigirse la procesión. Los fieles sostienen en sus manos las velas apagadas.
2. El sacerdote, revestido con vestiduras litúrgicas de color blanco, como para la Misa, se acerca junto con los ministros al lugar donde el pueblo está congregado. En lugar de la casulla, puede usar la capa pluvial, que dejará una vez terminada la procesión.
3. Mientras se encienden las velas, se canta la siguiente antífona:
Nuestro Señor viene con gran poder, para iluminar los ojos de sus siervos. Aleluya.
O bien otro canto apropiado.
4. El sacerdote, terminado el canto, dirigiéndose al pueblo, dice: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Luego saluda al pueblo como de costumbre. Después dice una monición introductoria al rito, invitando a los fieles a participar en él activa y conscientemente, con estas palabras u otras semejantes.
Queridos hermanos: Hace cuarenta días, celebramos con júbilo el nacimiento del Señor. Hoy conmemoramos el día dichoso en que Jesús fue presentado en el templo por María y José, para cumplir públicamente con la ley de Moisés, pero, en realidad para venir al encuentro de su pueblo que lo esperaba con fe. Impulsados por el Espíritu Santo, vinieron al templo aquellos dos santos ancianos, Simeón y Ana, e iluminados por el mismo Espíritu, reconocieron al Señor y lo anunciaron jubilosamente a todos.
Así también nosotros, congregados en la unidad por el Espíritu Santo, vayamos al encuentro de Cristo en la casa de Dios.
Lo encontraremos y reconoceremos en la fracción del pan, mientras llega el día en que se manifieste glorioso.
5. Después de la monición, el sacerdote bendice las velas, diciendo, con las manos extendidas:
Oremos.
Dios nuestro, fuente y origen de toda luz, que en este día manifestaste al justo Simeón la Luz destinada a iluminar a todas las naciones, te pedimos humildemente que te resignes recibir como ofrenda y santificar con tu bendición estás velas que tu pueblo congregado va a llevar para alabanza de tu nombre, de manera que, siguiendo el camino de las virtudes pueda llegar a la luz inextinguible.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

O bien:

Oremos.
Dios nuestro, luz verdadera, autor y dador de la luz eterna, infunde en el corazón de tus fieles la claridad perpetua de tu luz para que todos los que, en tu santo templo, son iluminados con el resplandor de estas luces, puedan llegar felizmente a la luz de tu gloria.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Y rocía las velas con agua bendita, sin decir nada, y pone incienso para la procesión.
6. El sacerdote recibe entonces del diácono u otro ministro la vela encendida destinada para él e inicia la procesión, mientras el diácono (o en su ausencia, el mismo sacerdote) dice:
Avancemos en paz al encuentro del Señor.

O bien:

Avancemos en paz.
En ambos casos, todos responden:
En el nombre de Cristo. Amén
7. Todos llevan sus velas encendidas. Durante la procesión se canta una de las antífonas siguientes: la antífona Cristo es la luz enviada, con el cántico de Simeón (Lc 2, 2932), o antífona Adorna tu alcoba, u otro canto apropiado:
Ant/. Cristo es la luz enviada para iluminar a las naciones y para gloria de Israel.
V. Ahora, Señor, ya puede morir en paz tu siervo, según tu promesa. Ant/.
V. Porque mis ojos han visto a tu salvador. Ant/.
V. Al Salvador a quien has puesto a la vista de todos los pueblos. Ant/.
Ant. Adorna tu alcoba, Sión, y escoge a Cristo Rey; recibe a María, la puerta del cielo; ella lleva al Rey de la nueva luz gloriosa; escucha, Virgen María, llévanos de la mano hasta tu Hijo, luz de las naciones, a quien recibió Simeón en sus brazos y lo anunció a todos los pueblos: es el Señor que da la vida y la muerte, el Salvador del mundo.
8. Al entrar la procesión en la iglesia, se canta la antífona de entrada de la Misa. Al llegar el sacerdote al altar, hace la debida reverencia y, si se cree conveniente, lo inciensa. Luego se dirige a la sede, en donde se quita la capa pluvial, si la usó en la procesión, y se pone la casulla. Ahí mismo, después de que se ha cantado el himno del Gloria dice la oración colecta como de ordinario. Prosigue luego la Misa de la manera acostumbrada.

Segunda forma: Entrada solemne

9. En donde no puede hacerse la procesión, los fieles se reúnen en la iglesia, teniendo las velas en sus manos. El sacerdote, revestido con las vestiduras litúrgicas blancas para la Misa, va en compañía con los ministros y de una representación de los fieles a un sitio adecuado, ya sea ante la puerta de la iglesia o en el interior de la misma, en donde por lo menos una gran parte de los fieles, puedan participar cómodamente en el rito.
10. Al llegar el sacerdote al sitio escogido, para la bendición de las velas, se encienden éstas, y se canta la antífona Nuestro Señor viene con gran poder (n. 3) u otro canto apropiado.
11. Enseguida el sacerdote, después del saludo al pueblo y de la monición, bendice las velas, como se indica en los nn. 4-5; se efectúa luego la procesión al altar, con el canto (nn. 6-7). Para la Misa se observa lo indicado en el n. 8

LA MISA

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 47, 10-11

Meditamos, Señor los dones de tu amor, en medio de tu templo. Tu alabanza llega hasta los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno suplicamos humildemente a tu majestad que así como en este día fue presentado al templo tu Unigénito en su realidad humana como la nuestra, así nos concedas, con el espíritu purificado, ser presentados ante ti.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Cuando esta fiesta cae en domingo, se dice Credo.
Cuando esta fiesta cae fuera de domingo, se lee, antes del Evangelio, una sola de las lecturas, la otra está en Lecc. 1, 994 y es Hebreos 2,14-18. El salmo responsorial es siempre el mismo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Entrará en el santuario el Señor, a quien ustedes buscan.

Del libro del profeta Malaquías: 3, 1-4

Esto dice el Señor: "He aquí que yo envío a mi mensajero. Él preparará el camino delante de mí. De improviso entrará en el santuario el Señor, a quien ustedes buscan, el mensajero de la alianza a quien ustedes desean. Miren: Ya va entrando, dice el Señor de los ejércitos.
¿Quién podrá soportar el día de su venida? ¿Quién quedará en pie cuando aparezca? Será como fuego de fundición, como la lejía de los lavanderos. Se sentará como un fundidor que refina la plata; como a la plata y al oro, refinará a los hijos de Leví y así podrán ellos ofrecer, como es debido, las ofrendas al Señor. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 23, 7. 8. 9. 10 R/. El Señor es el rey de la gloria.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.
Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor, poderoso en la batalla. R/.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, por-tones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.
Y ¿quién es el rey de la gloria? El Señor, Dios de los ejércitos, es el rey de la gloria. R/.

ACLAMACIÓN Lc 2, 32 R/. Aleluya, aleluya.
Tú eres, Señor, la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel. R/.

Lo que se encuentra entre [...] se puede omitir por motivos pastorales.

Mis ojos han visto al Salvador.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones. Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo: "Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".
[El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.]
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea grata, Señor, la ofrenda de tu Iglesia desbordante de alegría, tú que quisiste que tu Unigénito te fuera ofrecido, como Cordero inmaculado, para la vida del mundo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Jesús que —para cumplir la ley de Moisés— quiso ser presentado en el templo y pidámosle que ruegue por nosotros sus hermanos:
Para que Cristo, luz que resplandece sobre la faz de la Iglesia, conceda a sus fieles convertirse en luz del mundo y en sal de la tierra, roguemos al Señor.
Para que el Salvador del mundo sea anunciado y presentado ante todos los pueblos y se revele como luz de todas las naciones, roguemos al Señor.
Para que los ancianos y los moribundos, al ver que se acerca el fin de sus días dejen este mundo en paz, seguros de que —terminada su carrera— verán al Salvador, roguemos al Señor.
Para que Cristo, luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, no sea para nosotros causa de caída, sino de levantamiento y de resurrección, roguemos al Señor.
Señor, Dios todopoderoso, que —en el final de su camino— realizaste los deseos santos de los ancianos Simeón y Ana, haz que también nuestros ojos puedan contemplar al Salvador en el templo eterno de tu gloria. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque al ser presentado hoy en el templo tu Hijo, eterno como tú, fue proclamado por el Espíritu Santo gloria de Israel y luz de las naciones.
Por eso, nosotros, al acudir hoy llenos de júbilo al encuentro del Salvador, te alabamos con los ángeles, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 2, 30-31

Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has puesto ante la vista de todos los pueblos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, por este santo sacramento que acabamos de recibir, lleva a su plenitud en nosotros la obra de tu gracia, tú que colmaste las esperanzas de Simeón; para que, así como él no vio la muerte sin que antes mereciera tener en sus brazos a Cristo, así nosotros al salir al encuentro del Señor, merezcamos alcanzar la vida eterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MARTES 3

Santos: Beata María Ana Rivier, fundadora, San Óscar, Obispo o San Blas, Obispo y Mártir

erde / Blanco / Rojo Feria

San Óscar era monje de una abadía francesa y fue enviado a misionar en Alemania, desde donde proyectó la difusión del Evangelio en Dinamarca y en Suecia. Fue nombrado obispo de Hamburgo (821) y, después, de Bremen (847) y legado pontificio en todos los países escandinavos (801-865).

LA RESISTENCIA HASTA LA SANGRE

Hb 12,1-4; Mc 5,21-43

La Carta a los hebreos cierra con un sección exhortativa, en particular el capítulo décimo segundo, que exhorta a los cristianos a animarse con la nube de testigos de la fe que nos antecedieron. No sólo los antepasados del autor fueron ejemplares. Cada sociedad afortunadamente ha sido sustentada por el testimonio y la ejemplaridad de ciertas personas, gente servicial que se desgastó atendiendo enfermos y madres o padres de familia que se desgastaron sirviendo a sus hijos; viviendo de esa manera encontraron el sentido a su vida. Por eso mismo el Evangelio nos presenta a un padre y una madre de familia que asumen todos los riesgos y superan obstáculos, con tal de alcanzar el alivio para las enfermedades de sus hijos. Vivieron resistiendo a la desesperanza y el fracaso y en Jesús encontraron la respuesta a sus reclamos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Ez 34, 11. 23-24

Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y les daré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que enviaste a tu santo obispo Óscar para evangelizar a numerosos pueblos, concédenos, por su intercesión, caminar siempre en la luz de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.

De la carta a los hebreos: 12, 1-4

Hermanos: Rodeados, como estamos, por la multitud de antepasados nuestros, que dieron prueba de su fe, dejemos todo lo que nos estorba; librémonos del pecado que nos ata, para correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante, fija la mirada en Jesús, autor y consumador de nuestra fe. El, en vista del gozo que se le proponía, aceptó la cruz, sin temer su ignominia, y por eso está sentado a la derecha del trono de Dios. Mediten, pues, en el ejemplo de aquel que quiso sufrir tanta oposición de parte de los pecadores, y no se cansen ni pierdan el ánimo. Porque todavía no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra el pecado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 21, 26h-27, 28.30, 31-32 R/. Alaben al Señor los que lo buscan.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de los pueblos. Sólo ante él se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que él ha hecho. R/.

ACLAMACIÓN Mt 8, 17 R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.

¡Óyeme, niña, levántate!

Del santo Evangelio según san Marcos: 5, 21-43

En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.
Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.
Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de él, se volvió hacia la gente y les preguntó: "¿Quién ha tocado mi manto?" Sus discípulos le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: `¿Quién me ha tocado?' "Pero él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad". Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?" Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida". Y se reían de él.
Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa: "¡Óyeme, niña, levántate!" La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira favorablemente, Señor, las ofrendas que presentamos en tu altar en esta festividad de san Óscar, para que nos alcancen tu perdón y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 16

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y ese fruto permanezca.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por estos sagrados misterios, Señor, te suplicamos humildemente que, a ejemplo de san Óscar, nos esforcemos en profesar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, a tu pueblo que, con la ayuda del mártir san Blas, te suplica le concedas gozar de paz en la vida presente, y tu auxilio para alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

MIÉRCOLES 4

Santos: Gilberto de Inglaterra, abad. Juana de Valois, fundadora, Santa Águeda, Virgen y Mártir

Rojo Memoria anticipada en la República Mexicana

LO QUE USTEDES SOPORTAN LOS EDUCA

Heb 12,4-7. 11-15; Mc 6,1-6

Tanto las exhortaciones en tono amable como las correcciones más firmes y exigentes son indispensables para moldear el propio carácter. No resulta cómodo ni llevadero admitir los señalamientos críticos de quienes nos corrigen. Bastante apertura y una buena dosis de humildad se necesitan para admitir nuestros errores y defectos. El autor de la Carta a los hebreos estaba convencido del valor y la autoridad de los padres por eso afirma: "tuvimos por educadores a nuestros padres y los respetábamos". Jesús, según refieren sus propios vecinos de Nazaret también vivió bajo un régimen de autoridad, el de sus padres, José y María y aprendió a convivir con sus parientes en un clima de fraternidad. Nos educamos en una familia para aprender a relativizar y moderar la urgencia de nuestros particulares intereses y deseos.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Alegrémonos y regocijémonos, porque el Señor del universo ha colmado de su amor a esta virgen, santa y gloriosa.

ORACIÓN COLECTA

Te rogamos, Señor, que la santa virgen y mártir Águeda implore para nosotros tu misericordia, ya que fue siempre grata, tanto por la fortaleza de su martirio como por el mérito de su virginidad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor corrige a los que ama.

De la carta a los hebreos: 12, 4-7. 11-15

Hermanos: Todavía no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra el pecado, y ya se han olvidado de la exhortación que Dios les dirigió, como a hijos, diciendo: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda. Porque el Señor corrige a los que ama y da azotes a sus hijos predilectos. Soporten, pues, la corrección, porque Dios los trata como a hijos; ¿y qué padre hay que no corrija a sus hijos?
Es cierto que de momento ninguna corrección nos causa alegría, sino más bien tristeza. Pero después produce, en los que la recibieron, frutos de paz y santidad.
Por eso, robustezcan sus manos cansadas y sus rodillas vacilantes; caminen por un camino plano, para que el cojo ya no se tropiece, sino más bien, se alivie. Esfuércense por estar en paz con todos y por aquella santificación, sin la cual no es posible ver a Dios. Velen para que nadie se vea privado de la gracia de Dios, para que nadie sea como una planta amarga, que hace daño y envenena a los demás.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 102, 1-2. 13-14. 17-18a R/. El Señor es bueno, el Señor nos ama.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama, pues bien sabe él de lo que estamos hechos y de que somos barro, no se olvida. R/.
El amor del Señor a quien lo teme, es un amor eterno y entre aquellos que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.

ACLAMACIÓN Jn 10, 27 R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Todos honran a un profeta, menos los de su tierra.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?" Y estaban desconcertados. Pero Jesús les dijo:
"Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la Incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que podamos alcanzar el fruto de la ofrenda que te presentamos, para que, a ejemplo de santa Águeda, purificados de la antigua situación de pecado, nos renueve la participación en la vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 25,4.6

Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite junto con sus lámparas. A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor que la santa comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Unigénito nos aleje de todas las cosas pasajeras, para que, a ejemplo de Santa Águeda, podamos crecer en la tierra en un auténtico amor a ti y gozar en el cielo, contemplándote eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 5

Santos: Jesús Méndez Montoya, mártir. Beata

Rojo San Felipe de Jesús, mártir En la República Mexicana Fiesta En la Arquidiócesis de México: Solemnidad MR p. 678 / Lecc. III p. 17
Francisca Meziere, mártir.

Felipe de las Casas, mártir, primer santo mexicano, escogió el nombre de "Felipe de Jesús". Nació en la ciudad de México. Era inquieto y travieso. Entró en la Orden Franciscana en la ciudad de Manila. Le concedieron ordenarse en su patria, pero una tormenta lanzó el barco hacia las costas de Japón, en donde sufrió el martirio, repitiendo el nombre de Jesús. Canonizado en 1862 (1572-1597).

LA REALIDAD Y LAS APARIENCIAS

Sb 3,1-9; 2 Co 4,7-15; Lc 9,23-26

Tanto el Evangelio como el libro postrero del Antiguo Testamento, a saber, La Sabiduría, coinciden en analizar el dilema fundamental: ¿Tiene sentido vivir de acuerdo a las convicciones y creencias más profundas o es mejor vivir a la caza de los propios intereses? Para el sabio judío que compuso el libro sapiencial, sí tiene sentido obrar conforme a las convicciones más profundas aún a riesgo de sufrir ataques y contratiempos de parte de los malvados. ¿Fanatismo o necedad? De ninguna manera, sino confianza en el Dios de la vida, que sostiene a sus fieles y que para nosotros los discípulos de Jesús, alcanzó su mejor ejemplo en la resurrección de Jesús, la víctima inocente y el justo sufriente que fue librado de la ejecución deshonrosa de la crucifixión.

ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10-11

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos, por su intercesión, madurar en esa misa fe, para que demos testimonio de ella no solo de palabra, sino, sobre todo, con los hechos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo...
Fuera de la Arquidiócesis de México solamente se dice una de las dos lecturas antes del Evangelio, con el salmo responsorial.

LITURGIA DE LA PALABRA

Los aceptó corno holocausto.

Del libro de la Sabiduría: 3, 1-9

Las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz. La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.
En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 123 R/. Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R/.
Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R/.
Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.
Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 7-15

Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.
Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.
Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R/.

El que pierda su vida por mí, ése la encontrará.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 23-26

En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?
Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos ángeles".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

En la Arquidiócesis de México, se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la intercesión de san Felipe de Jesús haz que nos sirvan de ayuda para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los santos mártires, pp. 535-536

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 16, 24

Si alguno quiere venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo Jesucristo, te suplicamos humildemente, Señor, que, por intercesión de tu mártir san Felipe de Jesús, nos veamos libres de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 6

Santos: Reynilde de Aldeneyk, abadesa. Beata María Teresa Bonzel, fundadora.

Rojo Memoria San Pablo Miki y compañeros Mártires, o San Mateo Correa Magallanes Mártir Mexicano* MR pp. 679 y 878 / Lecc. I p. 572

El 5 de febrero de 1597, en Nagasaki (Japón) fueron crucificados veintiséis cristianos (misioneros jesuitas y franciscanos, religiosos japoneses, como Pablo Miki, y diecisiete laicos: catequistas, intérpretes, médicos y niños). Sonriendo y cantando sufrieron el martirio -(entre ellos estaba San Felipe de Jesús).

ACUÉRDENSE DE LOS PRESOS

Hb 13,1-8; Mc 6,14-29

Las recomendaciones de la Carta a los hebreos son el fruto maduro de la fe cristiana. Un creyente que haya crecido en la fe, se transforma en una persona misericordiosa, que lo mismo ama a los suyos (Filadelphia) que acoge y alivia el sufrimiento de los extraños (presos y forasteros). Todos estos mandamientos los vivían las primeras comunidades como una exigencia que se derivaba naturalmente de su adhesión a Jesucristo. Otra pintura muy distinta advertimos en el relato evangélico, Herodes Antipas y Herodías se divierten desenfrenadamente y deciden ejecutar caprichosamente a Juan Bautista. De compasión y hospitalidad no tenían idea alguna. Vivían como todos los déspotas, aferrados maniáticamente al poder.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Ahora gozan en el cielo las almas de los santos que siguieron en la tierra las huellas de Cristo; y, porque lo amaron hasta derramar su sangre por Él, con Cristo se gozan eternamente.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fortaleza de los santos, que por medio de la cruz te dignaste llamar a la gloria a los santos mártires Pablo Miki y compañeros, concédenos, por su intercesión, que mantengamos firmemente hasta la muerte la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

De la carta a los hebreos: 13, 1-8

Hermanos: Conserven entre ustedes el amor fraterno y no se olviden de practicar la hospitalidad, ya que por ella, algunos han hospedado ángeles sin saberlo. Acuérdense de los que están presos, como si ustedes mismos estuvieran también con ellos en la cárcel. Piensen en los que son maltratados, pues también ustedes tienen un cuerpo que puede sufrir.
Que todos tengan gran respeto al matrimonio y lleven una vida conyugal irreprochable, porque a los que cometen fornicación y adulterio, Dios los habrá de juzgar.
Que no haya entre ustedes avidez de riquezas, sino que cada quien se contente con lo que tiene. Dios ha dicho: Nunca te dejaré ni te abandonaré; por lo tanto, nosotros podemos decir con plena confianza: El Señor cuida de mí, ¿por qué les he de tener miedo a los hombres? Acuérdense de sus pastores, que les predicaron la palabra de Dios. Consideren cómo terminaron su vida e imiten su fe. Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 26, 1. 3. 5. 86. 9abc R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.
Aunque se lance contra mí un ejército, no temerá mi corazón; aun cuando hagan la guerra contra mí, tendré plena confianza en el Señor. R/.
Porque el Señor me procuró un refugio en los tiempos aciagos; me esconderá en lo oculto de su tienda y él me pondrá a salvo. R/.
El corazón me dice que te busque y buscándote estoy. No me abandones ni me dejes solo, mi Dios y salvador. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Lc 8, 15 R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.

Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 14-29

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido tanto, llegó a oídos del rey Herodes el rumor de que Juan el Bautista había resucitado y sus poderes actuaban en Jesús. Otros decían que era Elías; y otros, que era un profeta, comparable a los antiguos. Pero Herodes insistía: "Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado".
Herodes había mandado apresar a Juan y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida; pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lo daré". Y le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo, que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 22, 28-30

Ustedes han perseverado conmigo en mis pruebas, dice el Señor, y yo les voy a dar el Reino, para que en él coman y beban a mi mesa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que en tus santos mártires manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

*SAN MATEO CORREA MAGALLANES
MR p. 885 / Lecc. I p. 575
Nació en Tepechitlán, (Diócesis de Zacatecas), el 23 de julio de 1866. Párroco de Valparaíso, Zac., cumplió fielmente las obligaciones de su sacerdocio: evangelizar y servir a los más pobres, obedecer a su obispo, unirse a Cristo Sacerdote y Víctima, especialmente al convertirse en mártir a causa del sello sacramental. Fue perseguido continuamente y hecho prisionero varias veces, la última vez fue cuando iba a auxiliar a una persona enferma. Lo detuvieron algunos días en Fresnillo, Zac., y fue llevado después a Durango. Allí le pidió el general que confesara a unos presos y después le exigió que le revelara lo que había sabido en confesión, o de lo contrario le mataría. El señor Cura Correa respondió con dignidad: «Puede usted hacerlo, pero no ignore que un sacerdote debe guardar el secreto de la confesión. Estoy dispuesto a morir». Fue fusilado en el campo, a las afueras de la ciudad de Durango, el 6 de febrero de 1927 y así inició su verdadera vida aquel párroco abnegado y bondadoso.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Éste es un verdadero mártir, ya que derramó su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, que concediste a san Mateo Correa Magallanes luchar por la justicia hasta la muerte, haz que, por su intercesión, soportemos por tu amor todas las adversidades y corramos esforzadamente hacia ti, pues sólo tú eres la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios clementísimo, derrama tu bendición sobre estos dones y afiánzanos en la fe que san Mateo Correa Magallanes atestiguó con la efusión de su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 5

Yo soy la vid verdadera y ustedes, los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ese dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados por estos sagrados misterios, te rogamos, Señor, que, imitando la admirable constancia de san Mateo Correa Magallanes, merezcamos por nuestra perseverancia, conseguir el premio eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 7

Santos: Ricardo de Toscana, rey; Juan de Triora, mártir. Beata María de la Providencia, fundadora.

Verde o Blanco Feria o Misa votiva Misa de Santa María, Madre de la Iglesia MR, 1128. Lecc. I, 580 Vísperas I del domingo: la semana del Salterio.

TALES SACRIFICIOS AGRADAN A DIOS

Hb 13, 15-17. 20-21; Mc 6, 30-34

El capítulo sexto de san Marcos y el capítulo final de la Carta a los hebreos pueden vincularse de manera natural. Uno recoge palabras y sermones de un profeta cristiano que invita a practicar la solidaridad y el bien y el otro, es decir, el texto evangélico nos presenta a Jesús que se compadece de las multitudes hambrientas. Jesús apela a la solidaridad de los que le acompañan y consigue el favor de su Padre que alimenta con solicitud a sus hijos. La mejor manera de exhortarnos a vivir la misericordia y la hospitalidad con los migrantes y los desfavorecidos, que desgraciadamente no disminuyen en nuestro país, es recordando que el Señor Jesús, nuestro Maestro y modelo, pasó su vida haciendo el bien a los afligidos por el mal y la enfermedad.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Hch 1, 14

Los discípulos perseveraban unánimes en la oración junto con María, la Madre de Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Dios, Padre de misericordia, cuyo Unigénito, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a su propia Madre, María santísima, concédenos, por su cooperación amorosa, que tu Iglesia, siendo cada día más fecunda, se alegre por la santidad de sus hijos y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que el Dios de la paz, que resucitó al pastor eterno de las ovejas, los enriquezca con toda clase de dones.

De la carta a los hebreos: 13, 15-17. 20-21

Hermanos: Ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, el sacrificio de alabanza, es decir el homenaje de los labios que bendicen su nombre.
No se olviden nunca de practicar la generosidad y de compartir con los demás los bienes de ustedes, porque estos son los sacrificios que agradan a Dios. Obedezcan con docilidad a sus pastores, pues ellos se desvelan por ustedes, sabiendo que tienen que rendir cuentas a Dios. Así podrán ellos trabajar con alegría y sin quejarse, pues lo contrario no sería para ustedes de ningún provecho.
Que el Dios de la paz, el que, mediante la sangre de una alianza eterna, resucitó de entre los muertos al pastor eterno de las ovejas, Jesucristo, nuestro Señor, los enriquezca a ustedes con toda clase de dones para cumplir su voluntad y haga en ustedes todo lo que es de su agrado, por medio de Jesucristo, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce, para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Andaban como ovejas sin pastor.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en sacramento de salvación, por cuya eficacia y por la intervención amorosa de la santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, nos llenemos de santo fervor y merezcamos quedar más íntimamente asociados, con ella, a la obra de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen, esta misa tiene prefacio propio, MR, 1129

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 2, 1. 11

Hubo unas bodas en Caná de Galilea a las que asistió María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo recibido esta prenda de redención y vida, te suplicamos, Señor, que tu Iglesia, por la ayuda maternal de la santísima Virgen, instruya a todas las naciones, anunciándoles el Evangelio, y llene al mundo entero con la efusión de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.


DOMINGO 8

Santos: Beato Pedro Ígneo, cardenal.

Verde V Domingo Ordinario [Se omite la memoria de San Jerónimo Emiliani, Presbítero, o Santa Josefina Bakhita, Virgen] MR p. 417 / Lecc. I p. 162.

Semana I del Salterio

¡AY DE MÍ SI NO EVANGELIZARA!

Jb 7,1-4. 6-7; 1 Co 9,16-19. 22-23; Mc 1,29-39.

En cierta manera las dos lecturas tomadas del Nuevo Testamento concluyen de manera semejante, afirmando la urgencia y la necesidad de vivir al servicio del Evangelio. El apóstol san Pablo padeció un derrumbe interior en el camino a Damasco. Había vivido en perspectiva de autosuficiencia, queriendo acumular méritos delante de Dios. Por eso mismo vivió su infancia y juventud como fariseo escrupuloso, cumpliendo la ley de Moisés. Sin embargo, el encuentro con el Señor Resucitado le desajustó sus esquemas personales más íntimos. Esa alegría lo transformó de raíz y vivió para compartir esa profunda esperanza recién adquirida. Por eso mismo declaró con toda firmeza, que la razón de su vida era anunciar el evangelio de la misericordia del Padre Celestial. El relato evangélico afirma lo mismo: Jesús no puede permanecer en los poblados de Galilea donde sus seguidores lo quieren retener con lazos de cariño, tendrá que salir cada día a anunciar la buena nueva del Reino a las demás poblaciones.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 94, 6-7

Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.

ORACIÓN COLECTA

Te rogamos, Señor, que guardes con incesante amor a tu familia santa, que tiene puesto su apoyo sólo en tu gracia, para que halle siempre en tu protección su fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se me han asignado noches de dolor.

Del libro de Job: 7, 1-4. 6-7

En aquel día, Job tomó la palabra y dijo: "La vida del hombre en la tierra es como un servicio militar y sus días, como días de un jornalero. Como el esclavo suspira en vano por la sombra y el jornalero se queda aguardando su salario, así me han tocado en suerte meses de infortunio y se me han asignado noches de dolor. Al acostarme, pienso: `¿Cuándo será de día?' La noche se alarga y me canso de dar vueltas hasta que amanece.
Mis días corren más aprisa que una lanzadera y se consumen sin esperanza. Recuerda, Señor, que mi vida es un soplo. Mis ojos no volverán a ver la dicha". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 146, 1-2. 3-4. 5-6 R/. Alabemos al Señor, nuestro Dios.
Alabemos al Señor, nuestro Dios, porque es hermoso y justo el alabarlo. El Señor ha reconstruido a Jerusalén y a los dispersos de Israel los ha reunido. R/.
El Señor sana los corazones quebrantados y venda las heridas, tiende su mano a los humildes y humilla hasta el polvo a los malvados. R/.
Él puede contar el número de estrellas y llama a cada una por su nombre. Grande es nuestro Dios, todo lo puede; su sabiduría no tiene límites. R/.

¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio!

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 16-19. 22-23

Hermanos: No tengo por qué presumir de predicar el Evangelio, puesto que ésa es mi obligación. ¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por propia iniciativa, merecería recompensa; pero si no, es que se me ha confiado una misión. Entonces, ¿en qué consiste mi recompensa? Consiste en predicar el Evangelio gratis, renunciando al derecho que tengo a vivir de la predicación.
Aunque no estoy sujeto a nadie, me he convertido en esclavo de todos, para ganarlos a todos. Con los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Mt 8, 17 R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.

Curó a muchos enfermos de diversos males.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó la fiebre y se puso a servirles.
Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían quién era él. De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos te andan buscando". Él les dijo: "Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido". Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos, hermanos, al Padre del Unigénito, al Hijo del Dios eterno y al Espíritu, fuente de todo bien: (R/. Escúchanos, Señor.)
Para la Iglesia inmaculada del Dios verdadero, extendida por todo el mundo, pidamos la plena riqueza del amor de Dios, roguemos al Señor.
Para los que gobiernan los pueblos y tienen en su mano el destino de los hombres, pidamos el espíritu de justicia y el deseo de servir con dedicación a sus súbditos, roguemos al Señor.
Por los débiles que se ven oprimidos y por los justos que sufren persecución, oremos a Jesús el Salvador.
Para nosotros mismos, pidamos al Señor un temor filial, un amor ferviente, una vida feliz y una buena muerte, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que nos has manifestado tu amor por medio de tu Hijo, que soportó nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores, escucha las oraciones de tu pueblo y haz que, siguiendo el ejemplo de Cristo, compartamos los sufrimientos de nuestros hermanos y animemos a los que sufren, iluminándolos con la luz de la esperanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios nuestro, que has creado los frutos de la tierra sobre todo para ayuda de nuestra fragilidad, concédenos que también se conviertan para nosotros en sacramento de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 5-6

Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que quisiste hacernos participar de un mismo pan y un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera, que, hechos uno en Cristo, demos frutos con alegría para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El Papa Francisco ratifica con insistencia que los "pastores deben oler a oveja". No resulta demagógico ni retórico que lo afirme, porque lo que dice, lo vive. Su persona huele a las preocupaciones de madres que lloran por el hijo atrapado en las adicciones, a obreros que pasan apuros para solventar los gastos de su familia, a migrantes que tocan con desesperación las puertas del bienestar europeo, cuando desembarcan en Lampedusa. Para esas y otras situaciones el Papa tiene siempre una palabra de esperanza. No ama el fasto ni los lujos, sino la vida sencilla. Sin duda alguna es un seguidor fiel del apóstol de las naciones, que hizo de la evangelización su proyecto de vida y sobre todo, es un discípulo adelantado del Señor Jesús, que salió a los pueblos de las márgenes de Galilea para alentar y consolar a las personas.

 

LUNES 9

Santos: Marón de Siria, fundador. Apolonia de Alejandría, mártir. Beato Leopoldo de Alpandeire, religioso.

Verde Feria o Misa por el Progreso de los Pueblos MR, 1086. Lecc I, 584

DEL CAOS AL COSMOS Y DEL COSMOS AL CAOS

Gn 1,1-19; Mc 6,35-56

La secuencia presente en el relato del Génesis nos hace transitar del caos primordial —aguas inmensas y oscuridad— al mundo ordenado y armonioso que surge a través de la palabra poderosa de Dios, que separa las aguas del abismo de la tierra firme. El mundo que Dios crea tiene un propósito claro: crear las condiciones ideales para que los seres vivientes coexistan en armonía. La vida durable y segura es el valor que es necesario promover. En el relato del capítulo sexto de san Marcos este orden se fragmenta cuando una tempestad sorprende a Jesús y los discípulos en medio del lago de Galilea. Jesús no pronuncia sino una breve frase de aliento para los Doce, sube con ellos a la barca y restablece las condiciones de tranquilidad. Jesús vence el caos y reordena el cosmos, porque Dios su Padre, está con Él.

ANTÍFONA DE ENTRADA 1 Jn 3, 17

Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que diste un origen idéntico a todos los pueblo y de ellos quisiste congregar a una sola familia para ti, llena los corazones de todos con el fuego de tu amor y enciende en ellos el deseo de un justo progreso de sus hermanos, para que, por medio de los bienes que en abundancia das para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda división, se afiancen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios dijo y así fue.

Del libro del Génesis: 1, 1-19


En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. Llamó a la luz "día" y a las tinieblas, "noche". Fue la tarde y la mañana del primer día.
Dijo Dios: "Que haya una bóveda entre las aguas, que separe unas aguas de otras". E hizo Dios una bóveda y separó con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y así fue. Llamó Dios a la bóveda "cielo". Fue la tarde y la mañana del segundo día.
Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el suelo seco". Y así fue. Llamó Dios "tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas. Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Verdee la tierra con plantas que den semillas y árboles que den fruto y semilla, según su especie, sobre la tierra". Y así fue. Brotó de la tierra hierba verde, que producía semilla, según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla, según su especie. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del tercer día. Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la bóveda del cielo, que separen el día de la noche, señalen las estaciones, los días y los años, y luzcan en la bóveda del cielo para iluminar la tierra". Y así fue.
Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el día y la menor, para regir la noche; y también hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la bóveda del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del cuarto día. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103, 1-2a. 5-6. 10.12. 24.35c R/. Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. R/.
En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre montañas; junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Mt 4, 23 R/. Aleluya, aleluya.
Jesús proclamaba el Evangelio del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

Cuantos tocaban a Jesús quedaban curados.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 53-56

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret.
Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en camillas a los enfermos.
A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Escucha complacido, Señor, las oraciones de los que te suplican, y, al recibir la oblación de tu Iglesia, concédenos que todos los hombres sean colmados del Espíritu de hijos de Dios, de manera que, superada toda injusticia por la caridad, los pueblos lleguen a ser una sola familia, en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 103, 13-15

Con los frutos de tus obras, Señor, llenas la tierra, par que obtengamos de ella el pan de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con un mismo pan, mediante el cual renuevas sin cesar a la familia humana, te rogamos, Señor, que de la participación del sacramento de unidad, obtengamos un amor genuino y puro para ayudar al progreso de los pueblos y cumplir, movidos por la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 10

Santos: Guillermo de Malavalle, ermitaño. Beato Hugo de Fosses, abad.

Verde/ Blanco/ Rojo Feria o Santa Escolástica, Virgen, o Beato José Sánchez del Río, Mártir Mexicano* MR pp. 681 y 914 / Lecc. I p. 589

Era hermana de san Benito, fundador del monacato en Occidente. Consagró su vida al Señor en las estribaciones de Monte Casino, célebre monasterio fundado por Benito. Murió un poco antes que su hermano (547). Las religiosas benedictinas veneran a Escolástica como su madre espiritual.

EL MUNDO BUENO Y EL MUNDO DEGRADADO

Gn 1,20-2,4; Mc 7,1-13

Podemos establecer una especie de contraste entre las dos lecturas. En el Génesis el autor celebra gustoso el gesto ufano de Dios: "vio que todo era muy bueno". Efectivamente esta confesión tiene una gran trascendencia porque afirma que la creación entera tiene una bondad natural que amerita nuestro amor y respeto. Plantas, animales, personas, astros y realidades todas del planeta, están llenas de una belleza y valor originarios. No hay lugar para visiones dualistas entre el cuerpo y el espíritu ni para afirmar una supuesta supremacía del ser humano sobre el resto del universo. En la segunda lectura asistimos a una denuncia crítica de la religiosidad practicada en el primer siglo por fariseos y escribas. El Señor Jesús exhibe su legalismo superficial al pretender cumplir con la letra de las leyes de Moisés, pero con argucias legaloides se desvían de su propósito. La gravedad del hecho es que procediendo de tal manera, pasan por encima de la gratitud, la justicia y la solidaridad con sus propios padres.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Alegrémonos y regocijémonos, porque el Señor del universo ha colmado de su amor a esta virgen, santa y gloriosa.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrar a santa Escolástica, virgen, te pedimos, Señor, que siguiendo su ejemplo nos concedas amarte con un amor puro y experimentar las delicias de tu amistad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.

Del libro del Génesis: 1, 20-2, 4

Dijo Dios: "Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la tierra las aves, bajo la bóveda del cielo". Creó Dios los grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, según su especie. Creó también el mundo de las aves, según sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra". Fue la tarde y la mañana del quinto día.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras, según sus especies". Y así fue. Hizo Dios las fieras, los animales domésticos y los reptiles, cada uno según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra". Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla, para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del sexto día. Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque, ese día cesó de trabajar en la creación del universo. Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 8, 4-5. 6-7. 8-9 R/. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas. R/.

ACLAMACIÓN Sal 118, 36. 29 R/. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. R/.

Ustedes anulan la palabra de Dios con las tradiciones de los hombres.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 1-13

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas, venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?" (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).
Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después añadió: "De veras son ustedes muy hábiles para violar el mandamiento de Dios y conservar su tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre. El que maldiga a su padre o a su madre, morirá. Pero ustedes dicen: 'Si uno dice a su padre o a su madre: Todo aquello con que yo te podría ayudar es corbán (es decir, ofrenda para el templo), ya no puede hacer nada por su padre o por su madre'. Así anulan la palabra de Dios con esa tradición que se han transmitido. Y hacen muchas cosas semejantes a ésta".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que podamos alcanzar el fruto de la ofrenda que te presentamos, para que, a ejemplo de santa Escolástica, purificados de la antigua situación de pecado, nos renueve la participación en la vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 4. 6

Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite junto con sus lámparas. A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que la santa comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Unigénito nos aleje de todas las cosas pasajeras, para que, a ejemplo de santa Escolástica, podamos crecer en la tierra en un auténtico amor a ti y gozar en el cielo, contemplándote eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

*BEATO JOSÉ SÁNCHEZ DEL RÍO

MR p. 885 / Lecc. I p. 586

Nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán. Tenía 13 años al decretarse la suspensión de culto público. Su hermano Miguel tomó las armas para defender la causa de Cristo y de su Iglesia. José pidió permiso a sus padres para alistarse como soldado pero su madre trató de disuadirlo. Luego escribió al jefe cristero y la respuesta fue negativa. Insistió pidiendo le admitiera como asistente. En el campamento se ganó el cariño de sus compañeros que lo apodaron "Tarsicio". Por la noche dirigía el santo rosario y animaba a la tropa a defender su fe.
El 5 de febrero de 1928, cerca de Cotija, el caballo del general cristero cayó muerto de un balazo y José le entregó el suyo. Hecho prisionero fue llevado ante el general callista quien al no lograr hacerlo apostatar lo mandó encerrar. El 10 de febrero de 1928 fue torturado desollándole los pies con un cuchillo y haciéndolo caminar a golpes hasta el cementerio donde se puso de pie al borde de la fosa, para evitar a los verdugos el trabajo de transportar su cuerpo. Murió mártir, apuñalado, gritando "¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!" y recibiendo del capitán un disparó en la cabeza. Sus restos reposan en el templo parroquial de Santiago Apóstol, en Sahuayo, Michoacán.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Éste es un verdadero mártir, ya que derramó su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, que concediste al beato José Sánchez Del Río luchar por la justicia hasta la muerte, haz que, por su intercesión, soportemos por tu amor todas las adversidades y corramos esforzadamente hacia ti, pues sólo tú eres la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios clementísimo, derrama tu bendición sobre estos dones y afiánzanos en la fe que el beato José Sánchez Del Río atestiguó con la efusión de su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 5

Yo soy la vid verdadera y ustedes, los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y yo en él, ese dará fruto abundante. 2

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados por estos sagrados misterios, te rogamos, Señor, que, imitando la admirable constancia del beato José Sánchez Del Río, merezcamos por nuestra perseverancia, conseguir el premio eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 11

Nuestra Señora de Lourdes

Santos: San Gregorio II, Papa.

Blanco /Azul / Rojo Feria o San Pedro de Jesús Maldonado Lucero Mártir Mexicano* MR pp. 681 y 868 / Lecc. I p. 594

Desde las semanas situadas entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858, la gruta de Massabielle atrajo enormes multitudes a Lourdes. Invocando a la Inmaculada Madre de Dios, que se apareció a Bernardita en la gruta, el pueblo cristiano descubre en María la imagen de la Iglesia futura, la anticipación de la nueva Jerusalén, cuyas puertas están abiertas a todas las naciones.

EL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL

Gn 2,4-9.15-17; Mc 7,14-23

Es un símbolo particularmente hermoso y además verdadero. Los seres humanos disponemos de una capacidad estimativa, de manera que podemos discriminar entre el mal y el bien. De manera más segura podemos diferenciar a uno del otro si mantenemos una actitud de diálogo con nuestros semejantes y con Dios. En cambio, si nos aislamos y rompemos la comunicación con Dios Padre y con el prójimo, podemos ensoberbecernos —cayendo en la hybris o arrogancia, que tanto criticaban los griegos— y terminar llamando al bien, mal y al mal, bien. Eso le ocurrió sin duda alguna a los contemporáneos de Jesús, que vivían obsesionados por la pureza externa y se desentendían de la pureza interna.

ANTÍFONA DE ENTRADA Jdt 13, 18-19

Bendita eres tú, Virgen María, por obra del Dios Altísimo, sobre todas las mujeres de la tierra; porque tu nombre ha sido engrandecido para que la boca de los hombres no cese de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios misericordioso, auxilio en nuestra fragilidad, para que, quienes celebramos la conmemoración de la inmaculada Madre de Dios, con la ayuda de su intercesión nos veamos libres de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén.

Del libro del Génesis: 2, 4-9. 15-17

Cuando el Señor Dios hizo el cielo y la tierra, no había ningún arbusto en el campo, ni había brotado ninguna hierba silvestre, pues el Señor Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había hombres que labraran el suelo y abrieran canales para que corriera el agua y se regaran los campos. Un día, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara. El Señor Dios le dio al hombre esta orden: "Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal te mando que no comas, porque el día en que comas de él, morirás sin remedio".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 103, 1-2a. 27-28. 29bc-30 R/. Bendito sea el Señor, que nos ha dado la vida.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Jn 17, 17 R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

Lo que mancha al hombre es lo que sale de dentro.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 14-23

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro".
Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: "¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?" Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.
Luego agregó: "Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, al conmemorar llenos de gozo a la Madre de tu Hijo; y te pedimos que por este santo intercambio, se aumenten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de santa María Virgen

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 48

Me llamarán dichosa todas las generaciones, porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por este celestial banquete, te rogamos humildemente, Señor, que nos concedas confesar de palabra y con las obras a tu Hijo, nacido de la Virgen Madre. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 


JUEVES 12

Santos: Melecio de Antioquía, obispo; Antonio II Cáuleas, patriarca. Beata Umbelina de Claraval, religiosa.

Verde / Blanco Feria o Misa de la Sagrada Eucaristía MR p. 1119; Lecc. I, 598

ENTRE LA SOLEDAD Y LA COMPAÑÍA

Gn 2,18-25; Mc 7,24-30

Atinadamente lo refiere el autor del relato del Génesis: la soledad resulta insoportable para el ser humano. Obviamente no está hablando de breves momentos de soledad, sino de la soledad como una condición permanente. Como somos personas indigentes, todos los seres humanos precisamos de la compañía y el complemento que nos ofrecen los demás. La interacción con hombres y mujeres nos permite dar y recibir, vivir el don y la acogida del otro. Adán descubre en Eva a su compañera adecuada y lo expresa jubilosamente: carne de mi carne, hueso de mis huesos. En el Evangelio encontramos al comienzo del relato a una mujer de Fenicia que está sola y a Jesús atrapado por los prejuicios excluyentes de su pueblo Israel (los paganos tienen "una menor dignidad" que los judíos). Al final de la narración Jesús se desdice y termina alabando la fe de una mujer de Fenicia y curando a la hija de ésta.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 77, 23-25

Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que lo comieran; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Unigénito, concede, benigno, que quienes anunciamos llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, experimentemos un continuo aumento de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Serán los dos una sola carne.

Del libro del Génesis: 2, 18-25

En aquel día, dijo el Señor Dios: "No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude". Entonces el Señor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo, y los llevó ante Adán para que les pusiera nombre y así todo ser viviente tuviera el nombre puesto por Adán.
Así, pues, Adán les puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no hubo ningún ser semejante a Adán para ayudarlo.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacó una costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y éste exclamó:
"Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Ésta será llamada mujer, porque ha sido formada del hombre".
Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Por entonces los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza por ello.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 127, 1-2. 3. 4-5 R/. Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida". R/.

ACLAMACIÓN St 1, 21 R/ Aleluya, aleluya.
Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos. R/.

Los perritos debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 24-30

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.
Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, Él le respondió: "Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". La mujer le replicó: "Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños".
Entonces Jesús le contestó: "Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija". Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 6, 51-52

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

VIERNES 13

Santos: Cástor de Aquitania, presbítero; Martiniano de Palestina, patriarca. Beata Cristina de Espoleto, religiosa.

Verde Feria o Misa por los Religiosos MR p. 1061 / Lecc. 1 p. 602

¡QUE BIEN LO HACE TODO!

Gn 3,1-8; Mc 7,31-37

Dos narraciones indudablemente contrapuestas. El relato del Génesis es el registro de una relación fallida. La primera mujer aparece deslumbrada ante las insinuaciones de la serpiente, que consigue engañarla, presentándole el mal por bien y viceversa. La confianza y la cercanía que experimentaba la pareja primordial se derrumbó en seguida. La mujer no eligió dialogar con su compañero ni con su conciencia, prefirió escuchar exclusivamente la voz estridente de sus propios anhelos egoístas. En cierto sentido se asemeja simbólicamente al sordomudo del Evangelio, porque no tiene capacidad de escuchar las voces de los otros. La presencia de Jesús en Galilea sirvió para restaurar el orden primordial. La exclamación de los testigos así lo celebraba, apropiándose de la frase tradicional del Génesis: "¡Qué bien lo hace todo!".

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 36, 3 - 4

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que inspiras y llevas a término todo buen propósito, conduce a tus hijos por el camino de la salvación eterna y haz que quienes, dejándolo todo, se consagraron totalmente a ti siguiendo a Cristo y renunciando a lo mundano, en espíritu de pobreza y humildad de corazón te sirvan fielmente a ti y a sus hermano. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Ustedes serán como dioses, pues conocerán el bien y el mal.

Del libro del Génesis: 3, 1-8

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?"
La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir' ".
La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".
La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas. Oyeron luego los pasos del Señor Dios, que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y se ocultaron de su vista entre los árboles del jardín.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Hch 16, 14 R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de tu Hijo. R/.

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37

En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por estos dones que te presentamos, santifica, Señor, a tus siervos que has congregado en tu nombre, a fin de que, cumpliendo con fidelidad sus votos, te sirvan con un corazón sincero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ap 22, 17. 20

El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes tu amor ha congregado y hecho partícipes de un mismo pan, concédeles, Señor, ayudarse y animarse mutuamente en la práctica de la caridad y de las buenas obras, para que, con una vida santa, den en todas partes testimonio eficaz de Jesucristo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

SÁBADO 14

Nuestra Señora de la Esperanza

Santos:Valentín de Roma mártir.

San Cirilo, Monje y San Metodio, Obispo MR pp. 682 / Lecc. I p. 605

Estos dos hermanos evangelizaron Moravia, Bohemia, Croacia y Bulgaria. Cirilo (869) inventó un alfabeto propio para esas gentes y luego murió en Roma. Metodio (885), consagrado obispo de Sirmio regresó a proseguir sus trabajos entre los eslavos. Juan Pablo II los proclamó patrones de Europa para fomentar la unidad en la fe entre Europa occidental y oriental.

DE LA ESCASEZ A LA ABUNDANCIA

Gn 3,9-24; Mc 8,1-10

La serie de sanciones que el relato del Génesis registra en el capítulo tercero nos exhibe una situación de retroceso. La humanidad representada en esa pareja primordial experimenta conflictos y tensiones, aparecen las relaciones de dominio del fuerte sobre el débil; de igual manera surge la angustia y la preocupación por ganarse el pan de manera fatigosa. El mundo que inicialmente aparecía como "muy bueno" ha dejado de existir. La rivalidad y el afán de dominio que llegan para quedarse. En el relato de la multiplicación aparece una pincelada de esperanza: las gentes de Galilea que siempre habían vivido en la estrechez y la carencia, pudieron comer hasta saciarse sin tener que entregar nada a cambio, y sin sufrir maltratos o menosprecios. La presencia de Jesús era la manifestación de que la salvación de Dios cambiaba la suerte de su pueblo.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos son los hombres santos que se hicieron amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que iluminaste a los pueblos eslavos por medio de los santos hermanos Cirilo y Metodio, concede que comprendamos de corazón las palabras de tu doctrina y que formemos un pueblo unido en la fe verdadera y en su recta profesión. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor expulsó al hombre del jardín del Edén para que trabajara la tierra.

Del libro del Génesis: 3, 9-24

Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le preguntó: "¿Dónde estás?" Éste le respondió: "Oí tus pasos en el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí". Entonces le dijo Dios: "¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?"
Respondió Adán: "La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí". El Señor Dios dijo a la mujer: "¿Por qué has hecho esto?" Repuso la mujer: "La serpiente me engañó y comí". Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: "Porque has hecho esto, serás maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su talón".
A la mujer le dijo: "Multiplicaré las fatigas de tus embarazos y con dolores darás a luz a tus hijos. Tus impulsos te llevarán hacia tu marido y él te dominará".
Al hombre le dijo: "Por haberle hecho caso a tu mujer y por haber comido del árbol del que te prohibí comer, maldito sea el suelo por tu culpa. Con fatiga sacarás de él tus alimentos todos los días de tu vida. Te producirá cardos y espinas y comerás de las hierbas del campo. Ganarás tu pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella te saqué: eres polvo y en polvo te convertirás". El hombre le puso a su mujer el nombre de "Eva", porque ella fue la madre de todos los vivientes. El Señor Dios les hizo al hombre y a la mujer unas túnicas de pieles para que se las pusieran. El Señor Dios dijo: "Aquí está el hombre ya casi convertido en uno de nosotros, por el conocimiento del bien y del mal. Que no vaya ahora a extender la mano para tomar de los frutos del árbol de la vida, se los coma y viva para siempre".
Entonces, el Señor Dios lo expulsó del jardín del Edén, para que trabajara el suelo, de donde había sido hecho. Y expulsado el hombre, colocó al oriente del jardín del Edén a unos querubines con unas espadas de fuego ardiente, para impedir la entrada hacia el árbol de la vida. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 89, 2.3-4. 5-6. 12-13 R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.
Desde antes que surgieran las montañas, y la tierra y el mundo apareciesen, existes tú, Dios mío, desde siempre y por siempre. R/.
Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años para ti son como un día, que ya pasó; como una breve noche. R/.

Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca. R/.
Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R/.

ACLAMACIÓN (Mt 4, 4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

La gente comió hasta quedar satisfecha.

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 1-10

En aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y no tenían qué comer. Entonces llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos". Sus discípulos le respondieron: "¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?" Él les preguntó: "¿Cuántos panes tienen?" Ellos le contestaron: "Siete". Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos, para que los distribuyeran. Y ellos los fueron distribuyendo entre la gente. Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo también y mandó que los distribuyeran. La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras. Eran unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó con sus discípulos y llegó a la región de Dalmanuta. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, los dones que presentamos a tu divina majestad en la conmemoración de los santos Cirilo y Metodio, y concede que se conviertan en el signo de la humanidad nueva reconciliada contigo en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mc 16,20

Salieron los discípulos a predicar el Evangelio; y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la predicación con los milagros que hacían.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, Padre de todos los pueblos, que nos haces partícipes de un mismo pan y un mismo Espíritu y herederos del banquete eterno, en esta fiesta de los santos Cirilo y Metodio concédenos, benigno, que la muchedumbre de tus hijos, perseverando en la misma fe, edifique, unánime, el reino de justicia y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 15

Santos: Claudio de la Colombiére, presbítero; Faustino y Joyita de Brescia, mártires y Walfrido della Gherardesca, abad.

Verde VI Domingo del Tiempo Ordinario MR p. 418 / Lecc. I p. 165. Semana II del Salterio

DE LA IMPUREZA A LA INCLUSIÓN

Lev 13,1-2.44-46; 1 Cor 10,31-11,1; Mc 1,40-45

Más que el dolor físico que toda enfermedad genera, resulta insoportable la estigmatización, es decir, el rechazo social que señala al enfermo como diferente. Quien padece una enfermedad empieza a desconectarse de sus habituales ocupaciones. Las personas que sufrían afecciones de la piel, eran tenidas por impuras y por tanto, consideradas como inhábiles para convivir con la comunidad. Es claro que nadie desea enfermarse, y que la enfermedad debilita a las personas. Jesús lo entiende y por tanto no se deja envolver por los prejuicios excluyentes; se aproxima al leproso y con la confianza en el amor benevolente del Padre, lo cura y le pavimenta la ruta para reincorporarse en la comunidad. Jesús impulsa la dinámica de la inclusión compasiva y no la de la exclusión sectaria.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 30, 3-4

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que prometiste poner tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera que te dignes habitar en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El leproso vivirá solo, fuera del campamento.

Del libro del Levítico: 13, 1-2. 44-46.

El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: `¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!' Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 31, 1-2. 5.11 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos, y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.

Sean imitadores míos como yo lo soy de Cristo.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 31-11, 1

Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber, o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Lc 7, 16 R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Se le quitó la lepra y quedó limpio.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: "¡Sí quiero: Sana!" Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a Él de todas partes.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Imploremos, hermanos, al Dios de la misericordia y pidámosle su ayuda para poder invocar su nombre con sentimientos que le agraden: (R/. Escúchanos, Señor.)
Por la paz de todo el mundo, por la prosperidad de las santas Iglesias y por la unión de todos los hombres, roguemos al Señor.
Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección tengamos una vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
Por la conservación de la naturaleza, por la abundancia de las cosechas y por el progreso del mundo, roguemos al Señor.
Por nuestros familiares y amigos que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que Dios les conceda el reposo eterno, roguemos al Señor.
Escucha, Señor, nuestras oraciones, líbranos del pecado que divide y de las discriminaciones que degradan y haz que sepamos ver siempre en el rostro del leproso, del pobre y del desvalido la imagen sangrante de Cristo en la cruz, para que así nos dispongamos a colaborar en la obra de la redención humana y a proclamar ante los hombres tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que esta ofrenda, Señor, nos purifique y nos renueve, y se convierta en causa de recompensa eterna para quienes cumplimos tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Cfr. Sal 77, 29-30 El Señor colmó el deseo de su pueblo; no lo defraudó. Comieron y quedaron satisfechos.

O bien: Jn 3, 16

Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que nos hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

LUNES 16

Santos: Onésimo de Éfeso, mártir; Elías de Egipto y compañeros, mártires. Beata Felipa Mareri, abadesa.

Verde Feria O Misa por los cristianos perseguidos. MR 1075. Lecc. I, 611

EL SEÑOR MARCÓ A CAÍN

Gn 4,1-15.25; Mc 8,11-13

El relato trágico del libro del Génesis, termina no obstante, con un aire de esperanza. Dios pone límites a la espiral violenta de la venganza. Aunque Caín haya cometido el homicidio más cuestionable, el de su propio hermano, tiene cabida en la dinámica de la compasión divina. Dios le llama a cuentas, le impone una sanción proporcional y finalmente lo marca para que nadie se anime a tomar "justicia por cuenta propia". No es que Dios se vuelva cómplice del asesino, sino que distingue entre el delito ("la sangre de tu hermano dama") que es reprobable y el delincuente (que merece una segunda oportunidad) y por eso se constituye en garante de los derechos de las víctimas (Abel) y no se olvida de los verdugos (Caín). Cuando en el Evangelio le piden a Jesús que realice señales, olvidan que su vida entera es una señal: es la manifestación plena de la compasión en la justicia.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 73, 20. 19. 22. 23

Acuérdate, Señor, de tu alianza y no abandones sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, Señor, defiende tu causa y no olvides los ruegos de aquellos que te imploran.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que en tu inescrutable providencia quieres asociar a tu Iglesia a la pasión de tu Hijo, concede a tus fieles que son perseguidos a causa de tu nombre, el espíritu de paciencia y caridad, para que sean hallados testigos fieles y veraces de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Caín se lanzó contra su hermano y lo mató.

Del libro del Génesis: 4, 1-15. 25

En aquel tiempo, Adán se unió con Eva, su mujer; ella concibió y dio a luz a Caín, pues decía: "Con el favor de Dios he engendrado un hijo". Después de algún tiempo dio a luz al hermano de Caín, Abel. Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador. Sucedió en una ocasión, que Caín presentó como ofrenda al Señor los productos de la tierra. También Abel le hizo una ofrenda: sacrificó las primeras crías de sus ovejas y quemó su grasa. Al Señor le agradaron las ofrendas de Abel, pero no le agradaron las de Caín; por lo cual, Caín se enfureció y andaba resentido. El Señor le dijo entonces a Caín: "¿Por qué te enfureces tanto y andas resentido? Si hicieras el bien, te sentirías feliz; pero si haces el mal, el pecado estará a tu puerta, acechándote como fiera; pero tú debes dominarlo".
Un día Caín le dijo a su hermano Abel: "Vamos al campo". Y cuando estaban en el campo, Caín se lanzó contra su hermano y lo mató. Entonces el Señor le preguntó a Caín: "¿Dónde está Abel, tu hermano?" Caín le respondió: "No lo sé. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?" El Señor le dijo: "¿Qué es lo que has hecho? ¿No oyes cómo la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra? Por eso serás maldito y tendrás que vivir lejos de la tierra que recibió de ti la sangre de tu hermano; y aunque cultives la tierra, ella no volverá a darte frutos abundantes. Tú andarás por el mundo errante y fugitivo". Caín le contestó al Señor: "Mi castigo es demasiado grande para soportarlo. Puesto que tú me arrojas de esta tierra fértil, tendré que ocultarme de ti y andar errante y fugitivo por el mundo, y cualquiera que me encuentre, me matará". El Señor le dijo: "De ninguna manera. El que te mate a ti será castigado siete veces". Y el Señor le puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matara. Adán se unió otra vez a su mujer, y ella dio a luz un hijo, a quien llamó Set, pues decía: "El Señor me ha dado otro hijo en lugar de Abel, asesinado por Caín". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 49, 1.8 16bc-17. 20-21 R/. Te ofreceremos, Señor, sacrificios de alabanza.
Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra del oriente al poniente: "No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos. R/.
¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos? R/.
Te pones a insultar a tu hermano y deshonras al hijo de tu madre. Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados". R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 6 R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor. R/.

¿Por qué esta gente busca una señal?

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 11-13

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con Él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, nuestras humildes oraciones y ofrendas, y concede a cuantos padecen persecución de los hombres, por servirte fielmente, que se alegren de estar asociados al sacrificio de tu Hijo, Jesucristo entre aquellos que están elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 11-12

Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía, dice el Señor. Alégrense y salten de contento porque su premio será grande en los cielos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por la fuerza de este sacramento, Señor, fortalece en la verdad a tus siervos y concede a aquellos fieles que se hallan en la tribulación que, cargando su cruz detrás de tu Hijo, puedan, en medio de las adversidades, gloriarse sin cesar del nombre de cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 17

Los Siete Santos Fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen

Santos: Mesrob de Armenia, doctor de la Iglesia; Flaviano de Constantinopla, mártir.

Verde / Blanco Feria o María MR pp. 683 y 926 / Lecc. 1 p. 616

Hacia el año 1233 siete comerciantes florentinos se retiraron al tranquilo monte Senario, para llevar una vida fraternal de pobreza y penitencia, contemplando la pasión del Señor bajo la protección de la santísima Virgen María. La gente los llamó "Siervos de María" o "Servitas".

LA PROPAGACIÓN DEL MAL

Gn 6,5-8; 7,1-5.10; Mc 8,14-21

El relato del diluvio es una narración sencilla que aborda de manera original y realista el problema de la propagación del mal. En cierto momento de la historia parece que la confusión y el cinismo son tales que no hay alternativas éticas que regeneren la perversidad de la conducta humana. Las instituciones se pervierten y terminan legitimando el predominio de los fuertes sobre los débiles. La civilización se degrada y aparece la barbarie en forma de corrupción, crimen desbordado, guerras de exterminio y explotación de mayorías a manos de las minorías fuertes. Cuando las fórmulas civilizatorias fracasan, se antoja pensar que la única salida es la aniquilación de la generación perversa. Jesús no lo pensaba así. No apoyaba el cinismo y la opresión de Herodes, al contrario la criticaba, pero no alentó ningún tipo de resentimiento contra los verdugos; antes bien animó a sus discípulos a distanciarse inteligentemente de esa degradación.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 15, 5-6

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia y mi cáliz; tú, Señor, me devuelves mi heredad.

ORACIÓN COLECTA

Señor, infunde bondadoso en nosotros el espíritu de piedad con el que estos santos fundadores veneraron con tanto fervor a la Madre de Dios, y condujeron a tu pueblo hacia ti. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado.

Del libro del Génesis: 6, 5-8; 7, 1-5. 10

En aquel tiempo, viendo el Señor que en la tierra la maldad del hombre era muy grande y que sus actitudes eran siempre perversas, se arrepintió de haber creado al hombre, y lleno de profundo pesar, dijo: "Borraré de la superficie de la tierra al hombre que he creado, y con el hombre, también a los cuadrúpedos, reptiles y aves, pues estoy arrepentido de haberlos creado".
Pero Noé encontró gracia ante el Señor. Así pues, el Señor le dijo a Noé: "Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el único hombre justo que he encontrado en esta generación. De todos los animales puros toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y hembra; y lo mismo de las aves, siete parejas, macho y hembra, para que se conserve su especie en la tierra. Pasados siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la superficie de la tierra a todos los vivientes que he creado".
Noé hizo todo lo que le mandó el Señor, y siete días después, cayó el diluvio sobre la tierra.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 28, la.2. 3ac-4. 36. 96-10 R/. Dios bendice a su pueblo con la paz.
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, denle la gloria que merece. Postrados en su templo santo, alabemos al Señor. R/.
La voz del Señor se deja oír sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es poderosa, la voz del Señor es imponente. R/.
El Dios de majestad hizo sonar el trueno de su voz. El Señor se manifestó sobre las aguas desde su trono eterno. R/.

ACLAMACIÓN Jn 14, 23 R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R/.

Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 14-21

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: "Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes". Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes". Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?" Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?" Le respondieron: "Siete". Entonces él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?" Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso, que despojando a los santos fundadores de la Orden de los Siervos de María del hombre viejo, te dignaste formar en ellos un hombre nuevo conforme a tu imagen, concédenos, propicio, que nosotros, igualmente renovados, te ofrezcamos este sacrificio de reconciliación, agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 19, 27-29

Yo les aseguro que ustedes que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y heredarán la vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por la eficacia de este sacramento, te rogamos, Señor, que, a ejemplo de los santos fundadores de la Orden de los Siervos de María, nos conduzcas siempre por el camino de tu amor, y que la obra buena que empezaste en nosotros, la perfecciones, hasta el día en que se manifieste Jesucristo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Después de las Completas concluye la primera parte del Tiempo Ordinario.

 

MIÉRCOLES 18

Miércoles de Ceniza

Santos: Eladio o Heladio de Toledo, obispo; Francisco Regis Clet, mártir. Beato Juan de Fiésole (Fra Angélico), presbítero.

Morado MR p. 191 / Lecc. 1 p. 696 Inicia el Tiempo de Cuaresma Liturgia de las Horas: Volumen II, Semana IV del Salterio

Día de Ayuno y de Abstinencia

RASGUEN LOS CORAZONES

Jl 2, 12-18; 2 Co 5, 20-6, 2; Mt 6, 1-6. 16-18

La exhortación a la conversión y al arrepentimiento que lanza el profeta Joel a los campesinos agobiados por una plaga devastadora, resuena al inicio del periodo cuaresmal. No es suficiente con echarse ceniza y realizar otros signos de penitencia, pero sí pueden ser útiles como llamada de atención a vivir la congruencia. Quien pregone públicamente su deseo de reordenar sus relaciones con Dios y con los hermanos, estará motivado a la congruencia. Ponerse ceniza en la frente es el comienzo de un proceso de renovación interior para quien vive este ritual con autenticidad. Sin embargo, en ocasiones los rituales no pasan de ahí, se convierten en pura formalidad. Esa es la denuncia que el Señor Jesús plantea en el Evangelio. Las acciones decisivas nacen del interior del corazón y esto es lo que resulta agradable a los ojos de Dios.

En la misa de este día se bendice y se impone la ceniza hecha de ramos de olivo o de otros árboles, bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sab 11, 24-25. 27

Tú, Señor te compadeces de todos y no aborreces nada de lo que has creado, aparentas no ver los pecados de los hombres, para darles ocasión de arrepentirse, porque tú eres el Señor, nuestro Dios.

Se omite el acto penitencial, que es sustituido por el rito de la imposición de la ceniza.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, emprender este tiempo el combate cristiano con santos ayunos, para que en el momento de combatir contra las tentaciones, seamos fortalecidos con los auxilios de la penitencia. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Enluten su corazón y no sus vestidos.

Del libro del profeta Joel 2, 12-18

Esto dice el Señor: "Todavía es tiempo. Vuélvanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos.
Vuélvanse al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia. Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios. Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la recién casada. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo: 'Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la burla de las naciones. Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?' "Y el Señor se llenó de celo por su tierra y tuvo piedad de su pueblo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R/.

Aprovechen este tiempo favorable para reconciliarse con Dios.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 5, 20 - 6, 2

Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Cfr. Sal 94, 8
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón". R.

Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Del santo Evangelio según san Mateo 6, 1-6. 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

REFLEXIÓN: La Cuaresma es una peregrinación personal y comunitaria de conversión y renovación espiritual. Ella nos recuerda que la vida cristiana es un combate sin pausa, en el que se deben usar las "armas" de la oración, del ayuno y de la penitencia... Combatir contra el mal, contra cualquier forma de egoísmo y de odio, y morir a nosotros mismos para vivir en Dios es el itinerario que todos los discípulos de Jesús estamos llamados a recorrer con humildad y paciencia, con generosidad y perseverancia.
Entremos en el clima típico de este tiempo litúrgico dejando que la Palabra de Dios nos ilumine y nos guíe. Escucharemos con frecuencia la invitación a cambiar de vida y a creer en el Evangelio, y se nos invitará constantemente a abrir el espíritu a la fuerza de la gracia divina.
Animados por un fuerte compromiso de solicitud amorosa por los hermanos, encaminémonos hacia la Pascua, acompañados por la Virgen María, Madre de la Iglesia y modelo de todo auténtico discípulo de Cristo. [Sintetizado de B XVI, Homilía, 1-111-2006].

BENDICIÓN DE LA CENIZA

Después de la homilía, el sacerdote, de pie y con las manos juntas, dice:

Queridos hermanos, pidamos humildemente a Dios Padre que bendiga con su gracia esta ceniza que, en señal de penitencia, vamos a imponer sobre nuestra cabeza.

Y después de un breve momento de oración en silencio, prosigue:

ORACIÓN

Señor Dios, que te apiadas de quien se humilla y te muestras benévolo para quien se arrepiente, inclina piadosamente tu oído a nuestras súplicas y derrama la gracia de tu bendición sobre estos siervos tuyos, que van a recibir la ceniza, para que, perseverando en las prácticas cuaresmales, merezcan llegar, purificada la conciencia, a la celebración del misterio pascual de tu Hijo Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.
Y rocía la ceniza con agua bendita, sin decir nada.

IMPOSICIÓN DE LA CENIZA

En seguida, el sacerdote impone la ceniza a todos los presentes que se acercan con él, y dice a cada uno:
Conviértete y cree en el Evangelio. Mc 1, 15

O bien:

Recuerda que eres polvo y al polvo has de volver.

Cfr. Gn 3, 19

Mientras tanto, se entona un canto apropiado. Terminada la imposición de la ceniza, se concluye con la oración universal. No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al ofrecer el sacrificio con el que iniciamos solemnemente la Cuaresma, te rogamos, Señor, que por nuestras obras de penitencia y de caridad nos veamos libres de los vicios y los malos deseos, para que, purificados de todo pecado, merezcamos celebrar con fervor la pasión de tu Hijo. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 1, 2-3

El que día y noche medita la ley del Señor, al debido tiempo dará su fruto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que nos auxilien, Señor, los sacramentos que recibimos, para que nuestro ayuno sea de tu agrado y nos aproveche como remedio saludable. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama, propicio, Señor Dios, tu espíritu de arrepentimiento sobre quienes se inclinan ante tu majestad, y que merezcan obtener, por tu misericordia, el premio prometido a los que hacen penitencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

La bendición e imposición de la ceniza pueden hacerse también sin misa. En este caso, conviene celebrar antes la liturgia de la Palabra, usando el canto de entrada, la oración colecta y las lecturas con sus cánticos, como en la misa. Enseguida se tienen la homilía y la bendición e imposición de la ceniza. El rito se concluye con la oración universal, la bendición y la despedida de los fieles.


JUEVES 19

Santos: Mansueto de Milán, obispo; Álvaro de Córdoba, presbítero; Beato de Liébana, presbítero.

Morado Feria después de Ceniza, MR p. 197 / Lecc. I p. 699

EL GRAN DILEMA DE LA VIDA

Dt 30, 15-20; lc 9, 22-25

El cierre del libro del Deuteronomio plantea un dilema fundamental, elegir entre el bien y el mal, entre la dicha y la desgracia. Pareciera un dilema fácil de resolver, pues nadie quiere elegir la muerte y el mal. El problema surge porque las opciones no aparecen rotundamente trasparentes ni distintas ante nuestra percepción. Nuestra capacidad estimativa se confunde y en ocasiones, el mal objetivamente hablando, se presenta como si fuera el bien y a la inversa. O peor aún, las dos opciones tienen sus pros y contras y se complica más la elección. En el Evangelio el Señor Jesús, con una argumentación de sobra paradójica, nos expone que ganarse todo el mundo, puede implicar perder la propia vida, es decir, se puede perder la libertad, la integridad y las convicciones más profundas, en suma la propia personalidad, el proyecto de vida, cuando se hace una elección equivocada y contraria a nuestra opción fundamental.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 54, 17-20, 23

Invoqué al Señor, y él escuchó mi voz; me libró de los que me atacaban. Encomienda al Señor lo que agobia y él te sustentará

ORACIÓN COLECTA

Te rogamos, Señor, que inspires con tu gracia nuestras acciones y las acompañes con tu ayuda, para que todas nuestras obras tengan siempre en ti su principio y por ti lleguen a buen término Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Hoy pongo delante de ti la bendición y la maldición.

Del libro del Deuteronomio 30, 15-20

Esto dice el Señor: "Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te postras para dar culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio y que, pasado el Jordán para entrar a poseer la tierra, no vivirás muchos años en ella. Hoy tomo por testigos al cielo y a la tierra de que les he propuesto la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él; pues en eso está tu vida y el que habites largos años en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6 R/. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.
En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.


ACLAMACIÓN Mt 4, 17
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Arrepiéntanse, dice el Señor; porque ya está cerca el Reino de los cielos. R.

El que pierda su vida por mí, la salvará.

Del santo Evangelio según san Lucas 9, 22-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo; "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.
Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?" Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira favorablemente, Señor las ofrendas que presentamos en tu altar, para que nos alcancen tu perdón y den gloria tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 50, 12

Señor, crea en mí un corazón puro, y renuévame por dentro con espíritu firme.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo recibido la bendición del don celestial, te rogamos, Dios todopoderoso, que este mismo don se convierta para nosotros en fuente de perdón y de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Dios todopoderoso, que has dado a conocer a tu pueblo la senda de la vida eterna, te rogamos que, por el mismo camino, nos hagas llegar hasta ti, que eres la luz sin ocaso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 20

Santos: Eleuterio de Tournai, obispo; Euquerio de Orleáns, obispo. Beata Julia Rodzninska, mártir.

Morado Feria después de Ceniza MR pp. 198 / Lecc. 1 p. 701

MONÓLOGO A VARIAS VOCES

Is 58,1-9; Mt 9,14-15

El profeta que confronta a través de este exhorto a sus contemporáneos intercala varias voces en su oráculo: aparece la voz de Dios que le da órdenes, que se queja de los ayunos inadecuados de su pueblo, se escucha también la voz del pueblo y la voz del profeta mismo. El cierre del oráculo pone de manifiesto la voz de Dios que motiva a su pueblo a practicar un ayuno más demandante que la abstinencia de alimentos: el cese de las injusticias y de la opresión y la práctica de la compasión y la solidaridad. Desde este enfoque se entiende que Jesús y sus discípulos no practicaran con frecuencia el ayuno. Para el Señor Jesús era mucho más importante vivir la compasión con los débiles y socorrer y aliviar a los enfermos. Esos gestos los realizaba constantemente y no ayunaba porque no lo necesitaba, dado que vivía una relación justa con Dios y con sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 29, 11

El Señor me escuchó, tuvo misericordia de mí; el Señor vino en mi ayuda.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, que tu bondad nos ayude a continuar las obras penitenciales que hemos comenzado, para que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Del libro del profeta Isaías 58, 1-9

Esto dice el Señor; "Clama a voz en cuello y que nadie te detenga. Alza la voz como trompeta. Denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.
Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, como si fuera un pueblo que practicara la justicia y respetara los juicios de Dios. Me piden sentencias justas y anhelan tener cerca a Dios. Me dicen todos los días: ‘¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos sacrificamos, si no te das por enterado?'
Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimen a sus trabajadores. Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para dar puñetazos sin piedad.
Ese no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes. ¿Acaso es éste el ayuno que me agrada? ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre: encorvar la cabeza como un junco y acostarse sobre saco y ceniza? ¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?
El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor: Que rompas las cadenas injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano.
Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha. Entonces clamarás al Señor y te responderá; lo llamarás y te dirá: 'Aquí estoy' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 50, 3-4. 5-6a R. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R.

ACLAMACIÓN Cfr. Am 5, 14 R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes. R.

Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.

Del santo Evangelio según san Mateo 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este santo sacrificio que te ofrecemos en este tiempo de Cuaresma nos haga más gratos a tus ojos y más generosos en la práctica de la penitencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 24, 4

Muéstranos, Señor, tus caminos, enséñanos tus senderos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Dios todopoderoso, que la participación en este sacramento nos purifique de todo pecado y nos disponga a recibir los dones de tu bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional
Que tu pueblo, Dios misericordioso, agradezca continuamente tus obras maravillosas y mientras peregrina guiado por las antiguas observancias, haz que merezca llegar un día a contemplarte eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


SÁBADO 21

Santos: Severiano de Palestina, mártir. Beato Noel Pinot, mártir.

Morado Feria después de Ceniza o San Pedro Damián, Obispo y Doctor de la Iglesia MR pp. 199 y 684 / Lecc. I p. 704

Pedro Damián nació en Ravena (1007) y vivió una vida de ermitaño en Fuente Avellana, antes de convertirse en el colaborador de los Papas para promover la reforma en la Iglesia. Fue cardenal-obispo de Ostia (1057), encargado de muchas legaciones pontificias en Italia, Francia y Alemania, durante las cuales luchó con energía para devolverle al clero su Unidad, y su libertad a la Iglesia (+ 1072).

TEORÍA Y PRÁCTICA

Is 58,9-14; Lc 5, 27-32

Lo que el profeta Isaías recomienda en nombre y por encargo del Señor Dios, lo pone en práctica por invitación del Señor Jesús, el recaudador de impuestos llamado Mateo. El texto profético era un firme llamado a romper los procesos de opresión; es urgente romper los grilletes y cadenas con que los fuertes maltratan a los débiles. Desde esa condición podemos esperar que la misericordia y la bendición divina vengan sobre nosotros. En el Evangelio el Señor Jesús decide llamar a integrarse al grupo de Los Doce a Leví, también llamado Mateo, que siendo cobrador de impuestos formaba parte de un sistema abusivo y opresor, que empobrecía a los más débiles. Cuando se decide a seguir a Jesús, Leví rompe con esa estructura injusta y sirve a un proyecto alternativo: el del Reino de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 68, 17

Escúchanos, Señor, porque grande es tu misericordia; por tu ternura, Señor, vuelve a nosotros tus ojos.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, seguir las enseñanzas y los ejemplos de san Pedro Damián, para que, prefiriendo en todo a Cristo y esforzándonos siempre por servir a tu Iglesia, logremos alcanzar la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Cuando compartas tupan con el hambriento, brillará tu luz en las tinieblas.

Del libro del profeta Isaías 58, 9-14

Esto dice el Señor: "Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan.
Construirás sobre tus viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos; te llamarán reparador de brechas y restaurador de hogares derruidos.
Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te haré gustar la herencia de tu padre Jacob".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 85, 1-2. 3-4. 5-6 R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Presta, Señor, oídos a mi súplica, pues soy un pobre, lleno de desdichas. Protégeme, Señor, porque te amo; salva a tu servidor, que en ti confía. R.
Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el día, y ya que a ti, Señor, levanto el alma, llena a este siervo tuyo de alegría. R.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta. R.

ACLAMACIÓN Ez 33, 11 R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor. R.

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Del santo Evangelio según san Lucas 5, 27-32

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este sacrificio de reconciliación y de alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, podamos ofrecerte el afecto de un corazón grato a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 9, 13

Misericordia quiero y no sacrificios, dice el Señor; pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Reanimados por este don de vida celestial, te rogamos, Señor, que lo que en esta vida es sacramento para nosotros, se nos convierta en remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Muéstrate propicio, Señor a tu pueblo, dichoso de haberse acercado a estos santos misterios, para que, habiendo confiado en tu protección, ningún peligro nos aflija. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


DOMINGO 22

Santos: San Papías de Hierápolis, obispo; Maximiano de Ravena, obispo. Beato Diego Carvalho y compañeros, mártires.

Morado 1 Domingo de Cuaresma [Se suprime la fiesta de la Cátedra de San Pedro, Apóstol] MR p. 200 / Lecc I p. 176. LH Semana I del Salterio

PACTO DIVINO

Gn 9,8-15; 1 P 3,18-22; Mc 1,12-15

La solemne conclusión del relato del diluvio termina con "buen sabor de boca". Dios no recurrirá jamás a otro castigo destructor. El simbolismo del arco iris tendría que evocarnos esa bondadosa determinación. Dios es amigo de las criaturas y ama la vida. Desde esa certeza podríamos aprender la lección. Dios deja en manos de los humanos la responsabilidad de cuidar su obra. Dios establece un pacto unilateral, y se auxilia de señales —el arco iris en el cielo— para recordar y honrar su compromiso. La lección es clara. Dios es fiel a su obra y a su palabra. Los que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios tenemos referentes seguros y cercanos. El Evangelio de san Marcos también comienza con un tono esperanzador: cesará el tiempo de los opresores, Dios inaugura su reino por medio de la presencia amigable de su Hijo Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 15-16

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que por las prácticas anuales de esta celebración cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pondré mi arco iris en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra.

Del libro del Génesis: 9, 8-15

En aquellos días, dijo Dios a Noé y a sus hijos: "Ahora establezco una alianza con ustedes y con sus descendientes, con todos los animales que los acompañaron, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca, con todo ser viviente sobre la tierra. Ésta es la alianza que establezco con ustedes: No volveré a exterminar la vida con el diluvio ni habrá otro diluvio que destruya la tierra".
Y añadió: "Ésta es la señal de la alianza perpetua que yo establezco con ustedes y con todo ser viviente que esté con ustedes: pondré mi arco iris en el cielo como señal de mi alianza con la tierra, y cuando yo cubra de nubes la tierra, aparecerá el arco iris y me acordaré de mi alianza con ustedes y con todo ser viviente. No volverán las aguas del diluvio a destruir la vida".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del Salmo 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9 R/. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.

El agua del diluvio es un símbolo del bautismo, que nos salva.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 3, 18-22

Hermanos: Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres; Él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado. En esta ocasión, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados, que habían sido rebeldes en los tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios aguardaba, mientras se construía el arca, en la que unos pocos, ocho personas, se salvaron flotando sobre el agua. Aquella agua era figura del bautismo, que ahora los salva a ustedes y que no consiste en quitar la inmundicia corporal, sino en el compromiso de vivir con una buena conciencia ante Dios, por la resurrección de Cristo Jesús, Señor nuestro, que subió al cielo y está a la derecha de Dios, a quien están sometidos los ángeles, las potestades y las virtudes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Mt 4, 4 R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

Fue tentado por Satanás y los ángeles le servían.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 12-15

En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían.
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Intercedamos, amados hermanos, ante la divina clemencia, implorando la misericordia divina en favor de todos los hombres y suplicando el perdón para cuantos hemos pecado: (R/. Escúchanos, Señor.)
Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien, roguemos al Señor.
Para que quienes abundan en bienes de la tierra sepan moderar el uso de sus propias riquezas en provecho de los necesitados y no vivan absortos en los bienes de este mundo, roguemos al Señor.
Para que quienes se han alejado de la Iglesia causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos perdone el pecado de escándalo, roguemos al Señor.
Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la Palabra de Dios produce fruto del ciento por uno, roguemos al Señor.
Señor Dios, paciente y misericordioso, que, a través de las distintas etapas de la historia, renuevas tu alianza con todas las generaciones, escucha nuestras súplicas y prepara nuestros corazones a escuchar a tu Hijo amado, para que, por medio de estos días de penitencia, alcancemos una verdadera conversión del corazón y renovemos nuestra alianza contigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este venerable misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque El mismo, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, consagró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a superar la seducción del pecado, para que, después de celebrar con espíritu renovado el misterio pascual, pasemos finalmente a la Pascua eterna. Por eso, con los coros de los ángeles y santos, te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 4, 4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios.

O Bien: Sal 90,4

El Señor te cubrirá con sus plumas y bajos sus alas encontrarás refugio.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de su boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Mucho antes que los científicos modernos comenzaran a inventar sus términos técnicos para referirse a los asuntos del medio ambiente, muchísimo tiempo antes de los agujeros en la capa de ozono y los biocombustibles, ya los sabios de Israel habían desentrañado la importancia de mantener una cuidadosa y amigable relación entre todos los vivientes. Efectivamente en el relato del diluvio encontramos un solemne juramento divino, donde Dios se impone la obligación de preservar la vida. La destrucción no ocurrirá por una decisión autoritaria de parte de Dios; por más que los humanos persistamos en el maltrato a su obra, el Creador sigue decidido a cuidarla. La responsabilidad es nuestra. Jesús aparece al inicio del Evangelio de San Marcos como alguien que vive en equilibrio con los animales y todos los vivientes. También en ese aspecto es modelo y prototipo del hombre nuevo.

 

LUNES 23

Santos: Milo de Benevento, obispo. Beata Rafaela Ybarra, fundadora.

Morado Feria o Memoria de San Policarpo, Obispo y Mártir MR pp. 56 y 455 / Lecc. I p. 699

El obispo Policarpo fue discípulo de san Juan. Es el último testigo de la época de los apóstoles (año 155). Murió en la hoguera, en el centro del teatro de Esmirna, frente a la multitud, suplicando al Señor "que lo juzgara digno de participar de la muerte de los mártires y del sacrificio de Cristo'". Tenía 86 años.

LA PROPORCIONALIDAD EN EL AMOR

Lv 19, 1-2. 11-18, Mt 25, 31-46

La serie de leyes que nos trasmite este trozo del libro del Levítico tienen un motivo recurrente, que no es otro que el amor al prójimo. La célebre norma gira en torno de un término comparativo preciso: el amor al prójimo ha de ser del mismo alcance e intensidad que el amor a sí mismo. Exigencia desmedida a los ojos de los egocéntricos, que en esta cultura materialista y liviana, prevalecemos. No obstante la dificultad, es la propuesta de convivencia que en términos de bienestar y bien común ha logrado que la coexistencia en sociedad sea realmente digna y fructífera. En el plano de las relaciones interpersonales encontramos el mismo desafío. El Señor Jesús lo reitera cuatro veces en este capítulo del Evangelio de San Mateo. Cualquiera que sirva, alimente o auxilie a un necesitado, está celebrando el máximo acto de fe en el Dios de Abrahán y en el Padre de Jesucristo.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 122, 2-3

Como están los ojos de los esclavos, fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos fijos en el Señor, Dios nuestro, esperando su misericordia. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Conviértenos, Dios, Salvador nuestro, y para que nos sean provechosas las prácticas cuaresmales, ilumina nuestro espíritu con la sabiduría del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Juzga a tu prójimo con justicia.

Del libro del Levítico: 19, 1-2. 11-18

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: 'Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No hurtarán. No mentirán ni engañarán a su prójimo. No jurarán en falso por mi nombre; eso sería profanar el nombre de su Dios. Yo soy el Señor. No oprimas ni explotes a tu prójimo. No retengas hasta el día siguiente el salario del que trabaja para ti. No maldigas al sordo, ni pongas tropiezos ante el ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.
No seas injusto en la sentencia, ni por favorecer al pobre ni por respeto al poderoso. Juzga con justicia a tu prójimo. No andes calumniando a los tuyos ni des testimonio contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18, 8. 9. 10. 15 R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad del Señor es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.

ACLAMACIÓN 2 Co 6, 2 R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Éste es el tiempo favorable, éste es el día de la salvación. R/.

Cuando lo hicieron con el más significante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.

Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante Él todas las naciones, y Él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?'. Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.
Entonces dirá también a los de su izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'. Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?'. Y Él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean gratas, Señor, nuestras filiales ofrendas; que santifiquen, por tu gracia, nuestra vida y nos obtengan tu bondadoso perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 40. 34

En verdad les digo que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron, dice el Señor. Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que al recibir tu sacramento, experimentemos tu auxilio para el alma y el cuerpo, y así, restaurado todo nuestro ser, alcancemos la plenitud de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Ilumina a tu pueblo, Señor, con la claridad de tu luz, para que pueda descubrir lo que debe hacer y sea capaz de realizar lo que es recto. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


MARTES 24

Santos: San Evecio de Nicomedia, mártir; Etelberto o Edilberto de Kent, rey. Beata María Ascensión Nicol, fundadora.

Morado Feria de Cuaresma, MR p. 62 / Lecc. I p. 710

LA ESCUCHA Y LA SORDERA

Is 55, 1-10; Mt 6, 7-15

El profeta que tradicionalmente designamos como el Deuteroisaías (segundo Isaías) nos compartió múltiples reflexiones sobre la eficacia de la palabra de Dios. La comparó con la lluvia, las flores perennes, el rocío y la luz. Metáforas todas que resultan naturales para explicar la función dinamizadora del mensaje divino. Si la Palabra es lluvia, nosotros somos tierra roturada, barbechada, suave para dejarse humedecer por la vitalidad divina que hace crecer la semilla. Para el profeta no hay contratiempos: la palabra transforma el corazón humano y lo dinamiza en pos de la voluntad divina. La oración del Padre Nuestro no es solamente una oración para repetir al pie de la letra, es un prototipo de oración, que nos invita a orar de acuerdo a esos señalamientos: hay que ocuparnos primeramente de los asuntos esenciales: el Reinado y la voluntad de Dios y posponer nuestras inquietudes personales a un segundo sitio. Quien confía en la paternidad de Dios no tendrá ninguna duda en orar de esta manera.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 89, 1 -2

Señor, Tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Desde siempre y por siempre Tú eres Dios.

ORACIÓN COLECTA

Mira, Señor, con misericordia a tu pueblo que en estos días de Cuaresma usa con moderación de los bienes del cuerpo y aviva en su espíritu el deseo de poseerte. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Mi palabra hará mi voluntad.

Del libro del profeta Isaías: 55, 10-11

Esto dice el Señor: "Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 33, 4-5. 6-7. 16-17. 18-19 R/. El Señor libra al justo de todas sus angustias.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Los ojos del Señor cuidan al justo y a su clamor están atentos sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. R/.
Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas R/.

ACLAMACIÓN Mt 4, R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

Ustedes oren así.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Dios creador todopoderoso, estos dones que hemos recibido de tu generosidad, y concédenos que los auxilios temporales que nos das nos sirvan para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 4, 2

Cuando te invoqué me escuchaste, tú, Dios, defensor mío, y en la tribulación me consolaste; ten piedad de mí y escucha mi oración.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, por la celebración de estos misterios, que, al esforzarnos por dominar los deseos terrenales, aprendamos a amar las realidades celestiales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Señor, Dios, que tu bendición fortalezca a tus fieles; que sea consuelo en su aflicción, paciencia en las adversidades y protección en los peligros. Por Jesucristo, nuestro Señor.


MIÉRCOLES 25

Santos: Luis Versiglia y Calixto Caravario, mártires.

Morado Feria de Cuaresma o Santo Toribio Romo González, Mártir Mexicano, o Beato Sebastián de Aparicio + MR pp. 204 ó 686 ó 885 / Lecc. I p. 712

Santo Toribio nació en Santa Ana de Guadalupe, perteneciente a la parroquia de Jalostotitlán, Jal., el 16 de abril de 1900. Vicario con funciones de párroco en Tequila, Jal. Sacerdote de corazón sensible, de oración asidua. Apasionado de la Eucaristía, pidió muchas veces: «Señor, no me dejes ni un día de mi vida sin decir la Misa, sin abrazarte en la Comunión». En una Primera Comunión, al tener la sagrada Hostia en sus manos, dijo: «Y ¿aceptarías mi sangre, Señor, que te ofrezco por la paz de la Iglesia?». En Aguascalientes, quiso poner al corriente los libros parroquiales. Trabajó el viernes todo el día y toda la noche. A las cinco de la mañana del sábado 25 de febrero de 1928, quiso celebrar la Eucaristía pero, sintiéndose muy cansado y con sueño, prefirió dormir un poco para celebrar mejor. Un grupo de agraristas y soldados entraron en la habitación, y cuando uno de ellos le señaló diciendo: «Ése es el cura, mátenlo», el Padre Toribio se despertó asustado, se incorporó y recibió una descarga. Herido y vacilante caminó un poco, pero una nueva descarga, por la espalda, cortó la vida del mártir.

LA DURA REALIDAD Y LA IDEALIZADA FICCIÓN

Jon 3,1-10; Lc 11,29-32

La primera lectura nos refiere una escena ideal: un profeta rebelde predica en la capital del imperio cruel y opresor, Nínive. La profecía surte efecto de inmediato porque el rey da una orden a los habitantes que se convierten de su mala vida, al primer llamado. El contraste con el Evangelio es patente. El Rey de Nínive logró persuadir a sus súbditos de manera abrumadora. En cambio el profeta de Galilea no consiguió doblegar la tozudez de sus conciudadanos que se resistieron a escuchar sus palabras y a descifrar sus señales. Sin embargo, el Evangelio de san Lucas pone de manifiesto que en ocasiones los humanos padecemos una sordera total, que nos vuelve reacios a la fuerza y verdad de la Palabra. Peor aún, ni siquiera las señales de la misericordia y la paciencia cumplidas por el Señor Jesús, lograron sacudir a unos pobladores aletargados que no estaban dispuestos a dejarse cuestionar por el enviado de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 24, 6. 3. 22

Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas, y no permitas que nos derrote el enemigo. Sálvanos, Dios de Israel, de todas nuestras angustias.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, que concediste a santo Toribio Romo luchar por la justicia hasta la muerte, haz que, por su intercesión, soportemos por tu amor todas las adversidades y corramos esforzadamente hacia ti, pues sólo tú eres la vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Los habitantes de Nínive se arrepintieron de su mala conducta.

Del libro del profeta Jonás: 3, 1-10

En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar".
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto:
"Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos". Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 50, 3-4. 12-13. 18-19 R/. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R/.

ACLAMACIÓN JI 2, 12-13 R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor. Arrepiéntanse de todo corazón y vuélvanse a mí, que soy compasivo y misericordioso. R/.

A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.

Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 29-32

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: "La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo. Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás y aquí hay uno que es más que Jonás". Palabra del Señor. . Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, estos dones que tú mismo nos has dado, para consagrarlos a ti; y concede que, así como los vas a convertir para nuestro bien en sacramento, así también se conviertan para nosotros en remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 5, 12

Que se alegren, Señor, cuantos en ti confían, que se regocijen eternamente porque tú estás con ellos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que no cesas de nutrirnos con tus sacramentos, concédenos que al permitir que los recibamos como alimento, nos obtengan la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Protege, Señor, a tu pueblo y purifícalo bondadosamente de todos sus pecados, porque ninguna adversidad podrá hacerle daño, si ninguna maldad llega a dominarlo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

BEATO SEBASTIÁN DE APARICIO

Nació en Galicia en 1502. En 1533 vino a la Nueva España y se dedicó a la agricultura. Posteriormente, trabajó en el acarreo de mercancías. Con el dinero que había ganado se volvió a dedicar a la agricultura.

A los 70 años de edad cedió todos sus bienes a unas religiosas. Se hizo religioso franciscano y durante dos años pidió limosna para su convento. Sus restos se veneran en el templo de San Francisco, Puebla.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que quisiste dejarnos en el beato Sebastián de Aparicio un ejemplo de entrega a los demás en las ocupaciones diarias, concédenos por su intercesión amarte y servirte en nuestro prójimo en todas las actividades de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

 


JUEVES 26

Santos: Alejando de Alejandría, patriarca; Porfirio de Gaza, obispo. Beata Piedad de la Cruz, fundadora.

Morado Feria de Cuaresma, MR p. 205 / Lecc. 1 p. 714

DIOS ES UN PADRE AMOROSO

Est 4, 17 m p-r aa-bb- gg-hh; Mt 7,7-12

La situación que nos refiere el libro de Ester es dramática en extremo. Amán, funcionario cercano al rey Asuero trama la aniquilación del pueblo judío porque no rinden homenajes zalameros al soberano de Persia. Mardoqueo era un funcionario al servicio de la corte, que siendo judío no reconocía la supremacía de nadie que no fuera Dios. Así lo expresa en su oración: "para mí Dios está por encima de cualquier mortal". No conviene ceder a las presiones de los déspotas que exigen actitudes de servilismo. El Evangelio refuerza este planteamiento cuando presenta a Dios bajo la figura de un Padre compasivo que atiende sin tardanza las necesidades de los suyos. Dios no humilla a sus hijos, ni los degrada. Los poderosos que pisotean la dignidad de los débiles, proceden de manera contraria al querer divino.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 5, 2-3

Señor, escucha mis palabras, atiende mi lamento, haz caso de mi voz suplicante, Rey mío y Dios mío.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, una constante disposición a pensar con rectitud y a practicar el bien con mayor diligencia; y puesto que no podemos existir sin ti, haz que vivamos como fieles discípulos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA
No tengo otro defensor más que tú, Señor.
Del libro de Ester. 4, 17n. p-r. aa-bb. gg-hh
En aquellos días, la reina Ester, ante el mortal peligro que amenazaba a su pueblo, buscó refugio en el Señor y se postró en tierra con sus esclavas, desde la mañana hasta el atardecer. Entonces suplicó al Señor, diciendo:
"Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, ¡bendito seas! Protégeme, porque estoy sola y no tengo más defensor que tú, Señor, y voy a jugarme la vida.
Señor, yo sé, por los libros que nos dejaron nuestros padres, que tú siempre salvas a los que te son fieles. Ayúdame ahora a mí, porque no tengo a nadie más que a ti, Señor y Dios mío.
Ayúdame, Señor, pues estoy desamparada. Pon en mis labios palabras acertadas cuando esté en presencia del león y haz que yo le agrade, para que su corazón se vuelva en contra de nuestro enemigo, para ruina de éste y de sus cómplices.
Con tu poder, Señor, líbranos de nuestros enemigos. Convierte nuestro llanto en alegría y haz que nuestros sufrimientos nos obtengan la vida".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 137, 1-2°. 2bc-3. 7c-8 R/. De todo corazón te damos gracias, Señor.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN Sal 50, 12. 14 R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Crea en mí, Señor, un corazón puro y devuélveme tu salvación, que regocija. R/.

Todo el que pide, recibe.

Del santo Evangelio según san Mateo. 7, 7-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Muéstrate propicio, Señor, a los deseos de quienes te invocan y, al tiempo en que recibes las ofrendas y súplicas de tu pueblo, convierte hacia ti nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 7, 8

Todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor Dios nuestro, que este santo sacramento que nos has concedido recibir para afianzar nuestra conversión, nos sirva de remedio, ahora y siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Descienda tu anhelada misericordia, Señor, sobre quienes te invocan, y concédeles con generosidad divina la gracia de saber lo que deben pedir para obtener lo que imploran. Por Jesucristo, nuestro Señor.


VIERNES 27

Santos: Gabriel de la Virgen de los Dolores, religioso; Lucas de Messina, abad. Beato José Tous y Soler, fundador.

Feria de Cuaresma, M R p. 206 / Lecc. I p. 717

LA PACIENCIA SIN LÍMITES

Ez 18, 21-28; Mt 5, 20-26

Dios no exige ni demanda algo a los seres humanos que previamente no cumpla. El profeta Ezequiel responde con agudeza a las críticas de sus contemporáneos que protestaban contra la justicia divina. Les parecía que Dios aplicaba reglas dispares para tratar a justos y pecadores. El profeta desmonta sus acusaciones, poniendo de manifiesto que Dios multiplica las oportunidades para que sus hijos se reconcilien con Él y defiendan la vida plena. De acuerdo al esquema de la retribución vigente en esa época, Dios había de premiar y castigar en esta vida a buenos y malos. El profeta explica que Dios reafirma su decisión a favor de la vida de sus hijos. En el Evangelio de san Mateo el Señor Jesús nos exhorta a ofrecer cuantas oportunidades sean necesarias para alcanzar la reconciliación con nuestros hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 24, 17-18

Sálvame, Señor, de todas mis angustias. Mira mi pequeñez y mis fatigas, y perdona todos mis pecados.

ORACIÓN COLECTA

Concede, Señor, a tus fieles cumplir debidamente las prácticas de preparación a la Pascua, para que la mortificación corporal, a la que solemnemente nos comprometimos, nos sirva a todos para provecho de nuestras almas. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Acaso quiero yo la muerte del pecador y no más bien que enmiende su conducta y viva?

Del libro del profeta Ezequiel 18, 21-28

Esto dice el Señor: "Si el pecador se arrepiente de los pecados cometidos, guarda mis preceptos y practica la rectitud y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá; no me acordaré de los delitos que cometió; vivirá a causa de la justicia que practicó. ¿Acaso quiero yo la muerte del pecador, dice el Señor, y no más bien que enmiende su conducta y viva?
Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, no se recordará la justicia que hizo. Por la iniquidad que perpetró, por el pecado que cometió, morirá. Y si dice: 'No es justo el proceder del Señor', escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 129, 1-2. 3-4ah. 4c-6. 7-8 R/. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.
Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con amor te veneramos. R/.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela. R/.
Como aguarda a la aurora el centinela, aguarde Israel al Señor, porque del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención, y Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.

ACLAMACIÓN Ez 18, 31 R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Purifíquense de todas sus iniquidades; renueven su corazón y su espíritu, dice el Señor. R/.

Ve primero a reconciliarte con tu hermano.

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe con agrado, Señor, las ofrendas con que tú quisiste reconciliarnos contigo, y con la fuerza de tu amor devuélvenos la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ez 33, 11

Tan cierto como que yo vivo, dice el Señor, no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la santa recepción de tu sacramento, Señor, nos renueve y, purificados de las antiguas culpas, nos lleve a tomar parte en el misterio de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Mira, Señor, con benevolencia a tu pueblo, y concédele que las prácticas cuaresmales exteriores realicen su transformación interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.


SÁBADO 28

Santos: Román de Condat, ermitaño; Antonia o Antonieta de Florencia, religiosa. Beato Ciríaco María Sancha, cardenal.

Morado Feria de Cuaresma MR p. 207 / Lecc. I p. 719

DOS PEDAGOGÍAS DIFERENTES

Dt 26,16-19; Mt 5,43-48

El libro del Deuteronomio hace un planteamiento en clave de reciprocidad. Dios propone unos mandatos que sus fieles habrán de cumplir, en la medida que los cumplan, recibirán los favores divinos y disfrutarán de su amistad. Derechos y deberes, compromiso bilateral en estricta reciprocidad. La pedagogía del premio y castigo de la que difícilmente podemos escapar los seres humanos. En la óptica del Nuevo Testamento encontramos una pedagogía excelsa, la del Dios que no hace distinciones, sino que derrama sus beneficios sin distinción alguna, bendiciendo con sus dones y favores tanto a los que reconocen su nombre, como a quienes se obstinan en desacatar su voluntad, pasando por encima de la dignidad de sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 18, 8

La ley del Señor es perfecta y reconforta los corazones; el testimonio del Señor es veraz y vuelve sabios a los sencillos.

ORACIÓN COLECTA

Convierte a ti, Padre eterno, nuestros corazones, para que, buscando siempre lo único necesario y poniendo en práctica las obras de caridad, nos concedas permanecer dedicados a tu servicio. Señor. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios.

Del libro del Deuteronomio 26, 16-19

En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: "El Señor, tu Dios, te manda hoy que cumplas estas leyes y decretos; guárdalos, por lo tanto, y ponlos en práctica con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has oído al Señor declarar que Él será tu Dios, pero sólo si tú caminas por sus sendas, guardas sus leyes, mandatos y decretos, y escuchas su voz.
Hoy el Señor te ha oído declarar que tú serás el pueblo de su propiedad, como Él te lo ha prometido, pero sólo si guardas sus mandamientos. Por eso Él te elevará en gloria, renombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho y tú serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, como Él te lo ha prometido". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118, 1-2. 4-5. 7-8 R/. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de todo corazón. R/.
Tú, Señor, has dado tus preceptos para que se observen exactamente. Ojalá que mis pasos se encaminen al cumplimiento de tus mandamientos. R/.
Te alabaré con sincero corazón, cuando haya aprendido tus justos mandamientos. Quiero cumplir tu ley exactamente. Tú, Señor, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN 2 Co 6, 2
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. R/.

Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.

Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Sean, pues, perfectos como su Padre celestial es perfecto".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que, por la gracia de este santo sacramento, seamos dignos de alcanzar la conversión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma 492-496

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5, 48

Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Acompaña, Señor, con eterna benevolencia a tu pueblo, al que fortaleces con estos divinos misterios, y, ya iluminado con tus celestiales enseñanzas, acompáñalo con el consuelo de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO Opcional

Fortalezca, Señor Dios, a tus fieles tu anhelada bendición, para que nunca nos apartemos de tu voluntad y nos alegremos siempre de tus beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.