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MARTES 1

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS

Santos: Segismundo Gorazdowski, fundador; Hugolino Gualberto de Umbría, eremita. Solemnidad (Blanco)

UN BUEN COMIENZO

Nm 6,22-27; Ga 4,4-7; Lc 2,16-21

La bendición sacerdotal que registra el libro de los Números es una generosa declaración de confianza de los hijos de Israel en el amor cariñoso del Señor. María, la madre del Señor, tuvo una experiencia intensamente viva de ese amor benevolente y se dispuso a colaborar con el Padre, para hacernos sentir la hondura del amor que la había entusiasmado tanto, que la hizo jugarse la vida y la reputación, al pronunciar su respuesta generosa. El amor de Dios germinó en su vientre y dio a luz a Jesús. La esperanza que despierta cualquier niño recién nacido se hizo manifiesta ante la mirada de los pastores y vecinos, quienes reconocieron un fuego y un brillo especial en el rostro tierno del recién nacido. Con esa modesta señal los pastores retomaron sus quehaceres cotidianos reanimados por una nueva esperanza.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Invocarán mi nombre y yo los bendeciré.

Del libro de los Números: 6, 22-27

En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo: "Di a Aarón y a sus hijos: 'De esta manera bendecirán a los israelitas: El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz'.
Así invocaran mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 66 R/. Ten piedad de nosotros, Señor bendícenos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad lo juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 4, 4-7

Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos. Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: "¡Abba!, es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.

Encontraron a María, a José y al niño. Al cumplirse los ocho días, le pusieron por nombre Jesús.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado. Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, tú que eres el origen de todos los bienes y quien los lleva a su pleno desarrollo, concede a quienes celebramos en la Virgen María, Madre de Dios, las primicias de nuestra redención, alcanzar la plenitud de sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la solemnidad de Santa María, siempre virgen. Porque ella concibió a tu Hijo único por obra del Espíritu Santo, y sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro. Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces, cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13, 8)

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que estos sacramentos celestiales que hemos recibido con alegría, sean fuente de vida eterna para nosotros, que nos gloriamos de proclamar a la siempre Virgen María como Madre de tu Hijo y Madre de la Iglesia. Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 2

Santos: Basilio Magno de Cesárea, obispo; Gregorio Nacianceno, Doctor de la Iglesia. Beata María Ana Blondin Sureau, fundadora. Memoria (Blanco)

LA CUESTIÓN DE LA IDENTIDAD

1 Jn 2, 22-28, Jn 1, 19-28

El Evangelio de san Juan nos refiere el dialogo y la curiosidad que se suscitó en torno de la persona de san Juan Bautista. La gente no atinaba a descifrar la clave de su singular existencia. Para unos, era un profeta como los antiguos, en cambio para otros, era una figura mesiánica que transformaría con el poder de Dios, la suerte de su pueblo. San Juan no se dejaba encandilar con el fervor popular y despejó de inmediato cualquier malentendido: él era un enviado, una voz incómoda que venía a desajustar la religiosidad rutinaria de Israel. Los primeros cristianos también se plantearon cuestiones sobre la identidad más profunda del crucificado. Los creyentes que atendían al impulso del Espíritu, reconocieron la íntima cercanía existente entre el Padre y el Hijo, otros cristianos despistados se confundieron y pretendieron desvincular la amorosa comunión entre el Señor y su siervo Jesús. La filiación que nos vincula con el Padre, nos hermana con su Hijo Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)

La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que has iluminado a tu Iglesia con el ejemplo y la doctrina de los santos Basilio y Gregorio, haz que seamos humildes para comprender tu verdad y danos tu amor para ajustar a ella toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que permanezca en ustedes lo que han oído desde el principio.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 22-28

Hijos míos: ¿Quién es el mentiroso, sino aquel que niega que Jesús es Cristo? Ese es el anticristo, porque niega al Padre y al Hijo. Nadie que niegue al Hijo posee al Padre; pero quien reconoce al Hijo, posee también al Padre
Que permanezca, pues, en ustedes lo que desde el principio han oído. Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre. Esta es la promesa que El mismo nos hizo: la vida eterna. Les he escrito esto, pensando en aquellos que tratan de inducirlos al error. Recuerden que la unción que de Él han recibido, permanece en ustedes y no necesitan enseñanzas de nadie; esta unción, que es verdad y no mentira, los ilustra a través de todas las cosas; permanezcan, pues, en Él, como la unción les enseña.
Así pues, hijos míos, permanezcan en Él, para que cuando Él se manifieste, tengamos plena confianza y no nos veamos confundidos por El en el día de su venida. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor R/.

ACLAMACIÓN (Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.

Viene después de mi alguien que existía antes que yo.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 19-28

Éste es el testimonio que dio Juan el Bautista, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén a unos sacerdotes y levitas para preguntarle: "¿Quién eres tú?".
Él reconoció y no negó quien era. Él afirmó: "Yo no soy el Mesías". De nuevo le preguntaron: "¿Quién eres, pues? ¿Eres Elías?". Él les respondió: "No lo soy". "¿Eres el profeta?". Respondió: "No". Le dijeron: "Entonces dinos quien eres, para poder llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?". Juan les contesto: "Yo soy la voz que grita en el desierto: Enderecen el camino del Señor', como anuncio el profeta Isaías".
Los enviados, que pertenecían a la secta de los fariseos, le preguntaron: "Entonces ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?". Juan les respondió: "Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay uno, al que ustedes no conocen, alguien que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle las correas de sus sandalias".
Esto sucedió en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan bautizaba. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea grato, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte en la fiesta de los santos Basilio y Gregorio, cuyas enseñanzas y ejemplo nos mueven a alabarte con todo nuestro ser. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)

Éste es el siervo fiel y sensato a quien su Señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, ilumínanos, Señor, con sus enseñanzas, para que en 1a festividad de los santos Basilio y Gregorio, aprendamos tu verdad e imitemos tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

JUEVES 3

El Santísimo Nombre de Jesús.

Santos: Genoveva de Paris, virgen; Fulgencio de Ruspe, obispo. Memoria libre (Blanco)

EL RECONOCIMIENTO DEL MUNDO

1 Jn 2,29-3,6; Jn 1,29-34

Los cristianos a los que se dirige el autor de la Primera Carta de Juan no gozaban de la aprobación popular en las distintas ciudades del mediterráneo. Tampoco les interesaba alcanzar el honor y el reconocimiento público, porque sabían que el Padre los amaba sin condiciones. Mientras que sus contemporáneos vivían pendientes del honor que la opinión pública les otorgaba, ellos se consolaban sabiéndose amados de corazón por Dios y por sus hermanos. Por su parte, el cuarto evangelio nos presenta a Jesús que comparece ante el profeta del Jordán. Ningún asomo del rito bautismal encontramos en la narración, antes bien, resuena una solemne declaración que resalta el carácter y la misión expiatoria que Jesús realizará a favor de todo Israel.

En vez de la Misa del Santísimo Nombre de Jesús, que va continuación, se puede celebrar Misa de feria del Tiempo de Navidad, con las lecturas de hoy.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Flp 2, 10-1 1)

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra, en los abismos; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

ORACIÓN COLECTA

Al venerar el santísimo nombre de Jesús, te rogamos Señor, que, después de gustar su dulzura en esta vida, nos concedas gozar plenamente de la eterna alegría en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que permanece en Dios no peca.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 29-3, 6

Queridos hijos: Si ustedes saben que Dios es santo, tienen que reconocer que todo el que practica la santidad ha nacido de Dios.
Miren cuanto amor nos ha tenido el Padre, pues no solo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado como seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste, vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
Y todo el que tiene puesta en El esta esperanza, procura ser santo, como Jesucristo es santo. Todo el que comete pecado quebranta la ley, puesto que el pecado es quebrantamiento de la ley. Y si saben ustedes que, Dios se manifestó para quitar los pecados, es porque en Él no hay pecado. Todo el que permanece en Dios, no peca. Todo el que vive pecando, es como si no hubiera visto ni conocido a Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Aclamemos con júbilo al Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 1, 14. 12) R/. Aleluya, aleluya.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios. R/.

Este es el Cordero de Dios.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34

Al día siguiente, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: "Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que Él sea dado a conocer a Israel".
Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: `Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ese es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo'. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que este es el Hijo de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre todopoderoso, acepta complacido las ofrendas que te presentamos en nombre de Cristo, pues sabemos, por su promesa, que cuanto pidamos en su nombre, nos será concedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 4, 12)

Ningún otro nombre ha sido dado a los hombres bajo el cielo, que pueda salvarnos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, venerar dignamente en estos sacramentos a Jesús, a cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doblegara, y que por El obtuviera todo el género humano la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 4

Santos: Rigoberto de Reims, obispo; Zedíslava de Lemberk, laica; Isabel Ana Setton, fundadora. Feria (Blanco)

LOS PRIMEROS DISCÍPULOS

1 Jn 3,7-10; Jn 1,35-42

El profeta del Jordán no estaba afectado por el protagonismo ni por el afán de grandeza, tampoco experimentaba celotipia alguna hacia Jesús, antiguo discípulo suyo que comenzaba a suscitar la confianza entre las gentes de Galilea y Judea. Juan Bautista sabía que él era quien pavimentaría la ruta que conduciría a Israel hacia el profeta de Nazaret que estaba animando a las personas a jugarse la vida por el proyecto del reino de Dios. Andrés y el otro discípulo se fiaron de las palabras del profeta y empezaron a convivir con Jesús, su nuevo Maestro, con quien aprenderían a conformar el nuevo Israel. Por su parte, la Primera Carta de Juan insiste en la pedagogía de la imitación y el seguimiento. Los verdaderos hijos de Dios que siguen los pasos del justo Jesús, adecuan su vida a esa justicia, viviendo en libertad, sin dejarse extraviar por el resorte poderoso del maligno.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 64, 12)

Bendice, Señor, con tu bondad este nuevo año y tus campos se llenarán de frutos.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno, principio de toda creatura, concédenos durante este año, que desde hoy te dedicamos, no carecer de lo necesario para la vida y dar testimonio de ti con nuestras buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que ha nacido de Dios no puede pecar.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 7-10

Hijos míos: No dejen que nadie los engañe. Quien practica la santidad es santo, como Cristo es santo. Quien vive pecando, se deja dominar por el diablo, ya que el diablo es pecador desde el principio.
Pues bien, para eso se encarnó el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo. Ninguno que sea hijo de Dios sigue cometiendo pecados, porque el germen de vida que Dios le dio permanece en él. No puede pecar, porque ha nacido de Dios.
En esto se distinguen los hijos de Dios de los hijos del diablo: todo aquel que no practica la santidad, no es de Dios; tampoco es de Dios el que no ama a su hermano. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Toda la tierra ha visto al Salvador.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
Alégrense el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en el habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten de alegría. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.

ACLAMACIÓN (Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por Boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.

Hemos encontrado al Mesías.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijándolos ojos en Jesús, que pasaba, dijo: "Este es el Cordero de Dios". Los dos discípulos, al oír estas palabras, siguieron a Jesús. Él se volvió hacia ellos, y viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Que buscan?". Ellos le contestaron: "¿Dónde vives, Rabí?". (Rabí significa ‘maestro'). Él les dijo: "Vengan a ver".
Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él ese día. Eran como las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista decía y siguieron a Jesús. El primero a quien encontró Andrés, fue a su hermano Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías" (que quiere decir 'el ungido'). Lo llevo a donde estaba Jesús y este, fijando en el la mirada, le dijo: "Tú eres Simón, hijo de Juan. Tú te llamaras Kefás" (que significa Pedro, es decir, 'roca'). Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sean gratas, Señor, las ofrendas que te presentamos, para que todos los que celebramos con alegría el principio de este nuevo año, podamos vivirlo día a día en tu amistad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13, 8)

Cristo es siempre el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Permanece, Señor, en medio del pueblo que ha participado en esta Eucaristía y se confía siempre a tu protección, a fin de que, a lo largo del año que se inicia, se vea libre de todo peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor

 

SÁBADO 5

Santos: Eduardo de Inglaterra, rey; Telesforo I. Papa y mártir; Carlos de San Andrés, fundador.

Vísperas I de mañana: Todo propio. Tomo I: p. 447. Para los fieles: p. 146. Edición popular: pp. 424 y 13. Feria (Blanco)

VIENDO QUE SU HERMANO PASA NECESIDAD

1 Jn 3,11-21; Jn 1,43-51

La carta de Juan es un llamado de atención a la congruencia cristiana. El rostro de las personas es una ventana que nos permite descubrir sus necesidades. El dolor, el hambre, la tristeza y el sufrimiento afloran en el rostro de la gente. Quien quiera compadecerse podrá escuchar el llamado de los necesitados. El cristiano que haya experimentado la bondad de Dios estará bien dispuesto para solidarizarse con los migrantes o los desempleados. De alguna manera reaparece también el tema de la congruencia en el cuarto evangelio. El Señor Jesús felicita a Natanael porque vive su experiencia de fe como un verdadero israelita. Este galileo era sin duda un creyente inquieto, que no se había dejado quitar la esperanza en el Dios de la vida. Natanael no era un simple curioso que se cruzaba de brazos para ver pasar la vida, esperando un milagro del cielo. Era un hombre que sabía ponerse de pie para caminar detrás de las promesas del Señor.

MISA DE SANTA MARÍA VIRGEN

Tiempo de Navidad

ANTÍFONA DE ENTRADA

La Virgen María dio a luz al Rey eterno, y aúna al gozo de ser madre el honor de la virginidad: No se vio antes de ella algo semejante, ni se verá después.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, por que amamos a nuestros hermanos.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 11-21

Hermanos: Este es el mensaje que ustedes han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros, no como Caín, que era del demonio, y por eso mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató'? Porque sus propias obras eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas.
No se sorprendan, hermanos, de que el mundo los odie. Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.
Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad y, sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
Hijos míos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 99 R/. Alabemos a Dios, todos los hombres.
Alabemos a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Un día sagrado ha brillado para nosotros. Vengan, naciones, y adoren al Señor, porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra. R/.

Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 43-51

En aquel tiempo, determinó Jesús ir a Galilea, y encontrándose a Felipe, le dijo: "Sígueme". Felipe era de Betsaida, la tierra de Andrés y de Pedro.
Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José". Natanael replicó: "¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?". Felipe le contesto: "Ven y lo veras".
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre' Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que, iluminados por el Espíritu Santo y a ejemplo de la Virgen busquemos siempre tu gracia y podamos conservarla. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 14)

El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo te pedimos, Señor, que este divino sacramento que hemos recibido llenos de gozo en la festividad de la Virgen María, nos haga participes de la divinidad de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

DOMINGO 6

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Santos: Julián y Basilisa de Antioquia, mártires; Isabel Ana Setton, fundadora. Solemnidad (Blanco)

EL SECRETO DEL MESÍAS

Is 60,1-6; Ef 3, 2-3, 5-6; Mt 2,1-12

El apóstol san Pablo se consideraba portavoz de una noticia importante. Su mirada creyente le permitía ver la vida y la historia desde la fe de sus antepasados. El Dios de Israel guiaba la historia humana en la dirección correcta. Israel no era un pueblo privilegiado, sino un aliado que tenía que corresponder a una misión concreta: vivir como comunidad alternativa, conformándose como un pueblo justo y fraterno que vivía la solidaridad y la compasión con los débiles. Viviendo de esa manera llegarían a ser portadores de la luz. Esa es la verdadera luz de la Nueva Jerusalén que profetiza Isaías. Para reanimar a sus contemporáneos a vivir conforme a los criterios y valores éticos contenidos en la ley de Moisés, había venido Jesús. Ese pequeño niño, reconocido como rey de los judíos, por unos magos de Oriente, cumpliría gustosamente su misión: viviendo como servidor de sus hermanos y no despóticamente como acostumbraban hacerlo Herodes y sus descendientes.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ml 3, 1; 1 Cro 19, 12)

Miren: ya viene el Señor de los ejércitos; en su mano están el reino y la potestad y el imperio.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que por medio de una estrella, diste a conocer en este día, a todos los pueblos, el nacimiento de tu Hijo, concede a los que ya te conocemos por la fe, llegar a contemplar, cara a cara, la hermosura de tu inmensa gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

La gloria del Señor alborea sobre ti.

Del libro del profeta Isaías: 60, 1-6

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará, y se ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/.
Los reyes de occidente y de las islas le ofrecerán sus dones. Ante él se postrarán todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.

También los paganos participan de la misma herencia que nosotros.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 3,2-3. 5-6

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y participes de la misma promesa en Jesucristo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Mt 2, 2) R/. Aleluya, aleluya
Hemos visto su estrella en el oriente y hemos venid a adorar al Señor. R/.

Hemos venido de oriente para adorar al rey de los judíos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo".
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel".
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: "Vayan a averiguar cuidadosamente que hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo".
Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

La luz de Jesús ha venido para el mundo entero. Por ello nuestra oración debe ser verdaderamente universal. Con el espíritu muy abierto, oremos.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre, y aumenta nuestra fe.
Por toda la Iglesia, extendida de Oriente a Occidente. Oremos.
Por las comunidades cristianas de los países de misión, y por sus responsables. Oremos.
Por los niños que viven este día llenos de ilusión y alegría y por aquellos que sufren la pobreza o el abandono. Oremos.
Por el reinicio del ciclo escolar, por los trabajadores de la educación y los alumnos. Oremos.
Por nosotros, por nuestras familias y nuestros amigos. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y haz que la luz de tu Hijo alcance todos los rincones de nuestro mundo. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad los dones de tu Iglesia, que no consisten ya en oro, incienso y mirra, sino en tu mismo Hijo, Jesucristo, que, bajo las apariencias de pan y de vino, va a ofrecerse en sacrificio y a dársenos en alimento, el, que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO DE LA EPIFANÍA

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo, el misterio de nuestra salvación, para iluminar con su luz a todos los pueblos; ya que, al manifestarse tu Hijo en nuestra carne mortal, nos has restaurado con la gloria de su inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 2, 2)

Hemos visto su estrella en el oriente y venimos con regalos a adorar al Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu luz, Señor, nos guie y nos acompañe siempre para que comprendamos cada día más este sacramento en el que hemos participado y podamos recibirlo con mayor amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Con frecuencia escuchamos noticias sobre grupos fanáticos que se autodenominan como los verdaderos iluminados. Se apropian de nombres e imágenes bíblicas llenas de significado, como "luz del mundo", "Nueva Jerusalén" o algo parecido y se enconchan defendiendo radicalmente alguna idea de forma intransigente. El entusiasmo de los grupos religiosos produce confusión y desorden cuando no se aprende a discernir los acontecimientos con los criterios del Evangelio. Los frutos que produce el Espíritu son inconfundibles: paz, alegría, respeto, dialogo, justicia. Quien en nombre de la fe organiza un tipo de convivencia marcada por la intolerancia, la violencia, la cerrazón y la defensa apasionada de una idea que cancela la libertad responsable de las personas, no puede acreditarse como seguidor de Jesús, verdadera luz que libera al mundo.

 

LUNES 7

Santos: Ramón (Raimundo) de Peñafort, presbítero; Canuto Lavard, mártir. Beato Ambrosio Fernández, mártir. Feria (Blanco)

APRENDIENDO A DISCERNIR

1 Jn 3,22-4,6; Mt 4,12-17. 23-25

La llamada esencial de Jesús consta de una invitación (enmiéndense) y un anuncio (ya llega el reinado de Dios). A los ojos de los escépticos y descreídos tal mensaje podría parecer una predica ingenua e ilusoria. Para la gente que estaba insatisfecha con el orden social vigente y que ponía su esperanza en Dios, era recomendable escuchar con atención el llamado esperanzador de aquel profeta de Nazaret. El exhorto que plantea la Primera Carta de san Juan alienta a los creyentes a vivir el discernimiento inteligente. Todas las propuestas de salvación, todos los proyectos emancipatorios parecen provenir del poder de Dios. Sin embargo, existen falsos infinitos que enmascaran el egoísmo humano de sus promotores. El Evangelio de Jesús y su camino de humanización en un clima de respeto y libertad es el criterio que conviene aplicar para diferenciar el trigo de la paja, y los falsos paraísos de los proyectos que liberan y dan sentido pleno a la vida de las personas.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Un día sagrado ha amanecido para nosotros. Vengan pueblos, y adoren at Señor, porque una gran luz ha descendido sobre la tierra.

ORACIÓN COLECTA

Que el esplendor de tu gloria ilumine, Señor, nuestros corazones para que, a través de las tinieblas de este mundo podamos llegar a la patria de la eterna claridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Examinen toda inspiración para ver si viene de Dios.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 22-4, 6

Queridos hijos: Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de El todo lo que le pidamos. Ahora bien. Este es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que Él nos ha dado, que El permanece en nosotros.
Hermanos míos, no se dejen llevar de cualquier espíritu, sino examinen toda inspiración para ver si viene de Dios, pues han surgido por el mundo muchos falsos profetas. La presencia del Espíritu de Dios la pueden conocer en esto: Todo aquel que reconoce a Jesucristo, Palabra de Dios, hecha hombre, es de Dios. Todo aquel que no reconoce a Jesús, no es de Dios, sino que su espíritu es del anticristo. De este han oído decir que ha de venir; pues bien, ya está en el mundo.
Ustedes son de Dios, hijitos míos, y han triunfado de los falsos profetas, porque más grande es el que está en ustedes que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, enseñan cosas del mundo y el mundo los escucha. Pero nosotros somos de Dios y nos escucha el que es de Dios. En cambio, aquel que no es de Dios no nos escucha. De esta manera distinguimos entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 2 R/. Yo te daré en herencia las naciones.
Anunciare el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: "Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré en herencia las naciones y como propiedad, toda la tierra". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren al Señor con reverencia, sírvanlo con temor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

Ya está cerca el Reino de los cielos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 12-17. 23-25

Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías: Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos; el pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: "Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos". Y andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.
Su fama se extendió por toda Siria y le llevaban a todos los aquejados por diversas enfermedades y dolencias, a los poseídos, epilépticos y paralíticos, y El los curaba. Lo seguían grandes muchedumbres venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para esta Eucaristía en la que se realiza un glorioso intercambio, a fin de que, al ofrecerte tus propios dones, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 14)

Hemos contemplado su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios todopoderoso, que la gracia de estos sacramentos fortalezca cada día más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MARTES 8

Santos: San Apolinar de Hierápolis, obispo; Severino de Austria, abad. Beata Eurosia Fabris de Barban, laica. Feria (Blanco)

EL AMOR SE HIZO VISIBLE

1 Jn 4,7-10; Mc 6,34-44

La Carta de san Juan comparte con los lectores una certeza profunda: el amor de Dios se ha hecho patente en la persona y la obra de Jesús. Esa no es una lección teórica que el autor de la carta haya aprendido en algún libro, es la experiencia compartida por numerosos testigos de Jesús. Ellos vivieron en carne propia la entrega libre y generosa del Maestro que se desvivía por atender los justos reclamos de la gente de Galilea. El Evangelio de san Marcos nos relata la narración concisa de la multiplicación de los panes, y nos ilustra de forma clara la condición y la actitud de pastor modelo del Señor Jesús. El amor del que nos habla la Carta de san Juan es la vida compartida. No hay amor verdadero sin el don reciproco. Quien confía en el amor providente de Dios no teme arriesgarse a compartir su vida, su tiempo y sus recursos, puesto que sabe que el Padre bondadoso no descuida jamás a sus hijos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 117, 26-27)

Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios, él nos ilumina.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, que tu Hijo, que quiso hacerse semejante a nosotros para manifestársenos, nos vaya haciendo, cada día, más semejantes a Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios es amor.

De la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por El.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

Al multiplicar los panes, Jesús se manifiesta como profeta.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 34-44

En aquel tiempo, al desembarcar Jesús, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Cuando ya atardecía, se acercaron sus discípulos y le dijeron: "Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despide a la gente para que vayan por los caseríos y poblados del contorno y compren algo de comer". Él les replicó: "Denles ustedes de comer". Ellos le dijeron: "¿Acaso vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?". Él les preguntó: "¿Cuantos panes tienen? Vayan a ver". Cuando lo averiguaron, le dijeron: "Cinco panes y dos pescados".
Entonces ordenó Jesús que la gente se sentara en grupos sobre la hierba verde y se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta. Tomando los cinco panes y los dos pescados, Jesús alzó los ojos al cielo, bendijo a Dios, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran; lo mismo hizo con los dos pescados.
Comieron todos hasta saciarse, y con las sobras de pan y de pescado que recogieron llenaron doce canastos. Los que comieron fueron cinco mil hombres.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, consigamos por este sacramento celestial.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ef 2, 4; Rm 8, 3)

Por el gran amor con que nos amó, Dios envió a su propio Hijo a compartir nuestra condición humana en todo, menos en el pecado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MIÉRCOLES 9

Santos: Julián de Antioquia, mártir; Andrés Corsini o de Fiésole, obispo. Beata Alexia Le Clerc, fundadora. Feria (Blanco)

EN EL AMOR NO EXISTE TEMOR

1 Jn 4,11-18; Mc 6,45-52

El amor inmaduro experimenta celos y desconfianza. El amor maduro ha superado la ingenua visión del enamorado porque ha descubierto y aceptado de manera plena al amado. Lo que sucede en las relaciones interpersonales acontece también en el terreno de las experiencias de fe entre los creyentes y Dios. El Padre nos ama con amor maternal, nos aprecia sin condiciones ni intereses mezquinos. Por eso podemos hacer nuestra la confianza del salmista que "acalla y modera sus deseos como un niño en brazos de su madre". La narración del Evangelio de san Marcos puede ilustrarnos acerca de este asunto. Los discípulos se asustan ante la presencia inesperada de Jesús en medio del lago, porque imaginan de acuerdo a su visión estrecha y rudimentaria que la naturaleza puede interponerse como un obstáculo irremontable entre ellos y Jesús. Olvidaban sin duda, que el amor es más potente que las aguas encrespadas.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 9, 2)

El pueblo que caminaba en tinieblas, vio una luz intensa. Sobre los que vivían en tierra de sombras, brilló una luz.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, luz del mundo, concede una paz estable a todos los pueblos de la tierra, y haz que aquella luz resplandeciente que condujo a los Magos al conocimiento de tu Hijo, ilumine también nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros.

De la primera carta del apóstol san Juan: 4, 11-18

Queridos hijos: Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto, y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él. En esto llega a la perfección el amor que Dios nos tiene: en que esperamos con tranquilidad el día del juicio, porque nosotros vivimos en este mundo en la misma forma que Jesucristo vivió.
En el amor no hay temor. Al contrario, el amor perfecto excluye el temor, porque el que teme, mira al castigo, y el que teme no ha alcanzado la perfección del amor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Los reyes de occidente y de las islas le ofrecerán sus dones. Ante él se postraran todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 1 Tm 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones. Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo. R/.

Lo vieron caminar sobre el agua.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 45-52

En aquel tiempo, después de la multiplicación de los panes, Jesús apremio a sus discípulos a que subieran a la barca y se dirigieran a Betsaida, mientras el despedía a la gente. Después de despedirlos, se retiró al monte a orar.
Entrada la noche, la barca estaba en medio del lago y Jesús, solo, en tierra. Viendo los trabajos con que avanzaban, pues el viento les era contrario, se dirigió a ellos caminando sobre el agua, poco antes del amanecer, y parecía que iba a pasar de largo.
Al verlo andar sobre el agua, ellos creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo habían visto y estaban espantados. Pero Él les habló enseguida y les dijo: "!Ánimo¡ Soy yo; no teman". Subió a la barca con ellos y se calmó el viento. Todos estaban llenos de espanto y es que no habían entendido el episodio de los panes, pues tenían la mente embotada. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor y Dios nuestro, que infundes en nosotros los sentimientos de la verdadera adoración y nos impulsas a vivir en plena concordia con nuestros prójimos, concédenos poder tributarte con estas ofrendas el culto que te es debido y estrechar los lazos de caridad con nuestros hermanos, por la participación en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 1, 2)

La Vida eterna, que estaba junto al Padre, se manifestó a nosotros y nosotros la hemos visto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu pueblo, Señor, al que jamás has dejado de tu mano, experimente tu ayuda presente y futura a fin de que, disfrutando de los bienes terrenos necesarios pueda buscar con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 10

Santos: Melquiades I, Papa; Julián de Antioquia, mártir. Beata María Dolores Rodríguez Sopeña, fundadora. Feria (Blanco)

UN AMOR SIN FRONTERAS

1 Jn 4,19-5,4; Lc 4,14-22

El sermón inaugural que el Señor Jesús pronuncia en la sinagoga de Nazaret tenía un tono provocador a los oídos de la gente de Galilea. Acostumbrados como estaban a una predica con tintes nacionalistas, anhelaban escuchar un mensaje que reafirmara la revancha y el dominio de Israel sobre sus adversarios. Jesús derriba esa manera provinciana de pensar y los alienta a mirarse como hijos de Dios, en igualdad de condiciones que todos los demás pueblos. La reacción de extrañeza y la incomodidad de los nazarenos no se hacen esperar. La Carta de san Juan es una exhortación abierta a vivir el amor fraterno. No conviene confundirse, el amor cristiano no es en manera alguna un vaporoso sentimiento propio de una camarilla mafiosa. Los cristianos consideraban hermanos no solo a los que confesaban a Jesús como Señor, sino a todos los que sufrían alguna necesidad o carencia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jn 1, 1)

En el principio y antes de todos los siglos, el que es la Palabra era Dios, el mismo que luego se dignó nacer como salvador del mundo.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que por medio de tu Hijo has hecho brillar la luz eterna de tu divinidad ante todas las naciones, haz que tu pueblo descubra plenamente el misterio, de Cristo, su redentor, para que, en virtud de este misterio, pueda llegar a gozar de aquella luz que no tiene ocaso. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que ama a Dios, que ame también a su hermano.

De la primera carta del apóstol san Juan: 4, 19-5, 4

Queridos hijos: Amamos a Dios, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: "Amo a Dios" y aborrece a si hermano, es un mentiroso, pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Además, Jesús nos ha dado este mandamiento: El que ama a Dios, que ame también a su hermano.
Todo el que cree que Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios. Todo el que ama a un padre, ama también a los hijos de este. Conocemos que amamos a los hijos de Dios en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, pues el amor de Dios consiste en que cumplamos sus preceptos. Y sus mandamientos no son pesados, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
De la opresión rescatara a los pobres, pues estima su vida muy valiosa. Por eso rogaran por sin tregua y lo bendecirán a todas horas. R/.
Que bendigan al Señor eternamente, y tanto como el sol, viva su nombre. Que sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura.

Del santo Evangelio según san Lucas: 4, 14-22

En aquel tiempo, con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región.
Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrollo y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en El. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que ustedes acaban de oír".
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas, que te presentamos para esta Eucaristía, en la que se realiza un glorioso intercambio, a fin de que, al ofrecerte tus propios dones, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 16)

Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios todopoderoso, que la gracia de estos sacramentos fortalezca cada día más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 11

Santos: Higinio I, Papa y mártir; Teodosio "el Cenobiarca" de Turquía, Abad. Guillermo Carter, Mártir. Feria (Blanco)

EL TESTIMONIO DE DIOS

1 Jn 5,5-13; Lc 5, 12-15

No se trata de echarse a cuesta todos los problemas y desafíos personales y sociales que encontramos y pretender resolverlos con las propias fuerzas. El Espíritu de la Verdad nos fortalece con la Eucaristía para ser testigos del amor del Padre. El cristianismo no es en manera alguna un proyecto voluntarista construido con el puro esfuerzo humano. La naturaleza y la gracia se integran de forma armoniosa para suscitar las señales del amor de Dios en nuestra historia. La narración del evangelio presenta con demasiada sencillez la curación de un leproso. El problema era aparentemente irresoluble a los ojos de la gente de poca fe. El Señor Jesús no pensaba de la misma manera, ni tampoco el leproso; por eso la confianza del leproso y el amor compasivo de Jesús se fundieron en una súplica confiada al Señor de la vida, que devolvió la salud y la dignidad perdida al leproso.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 111, 4)

Una luz se levanta en las tinieblas para los hombres de corazón recto: el Dios clemente, justo y compasivo.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que el nacimiento del salvador del mundo, manifestado a los Magos por medio una estrella, sea comprendido por nosotros cada vez con mayor profundidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

El Espíritu, el agua y la sangre.

De la primera carta del apóstol san Juan: 5, 5-1: al

Queridos hijos: ¿Quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo de Dios. Jesucristo es el que vino por medio del agua y de la sangre; Él vino, no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Así pues, los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios vale mucho más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo.
El que cree en el Hijo de Dios tiene en si ese testimonio. El que no le cree a Dios, hace de él un mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo. Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado la vida eterna y esa vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida.
A ustedes, los que creen en el nombre del Hijo de Dios, les he escrito estas cosas para que sepan que tienen la vida eterna. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 147 R/. Demos gracias y alabemos al Señor.

Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

Al momento desapareció la lepra.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 12-16

En aquel tiempo, estando Jesús en un poblado, llegó un leproso, y al ver a Jesús, se postro rostro en tierra, diciendo: "Señor, si quieres, puedes curarme". Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Quiero. Queda limpio". Y al momento desapareció la lepra. Entonces Jesús le ordenó que no lo dijera a nadie y añadió: "Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que Moisés prescribió Eso les servirá de testimonio".
Y su fama se extendía más y más. Las muchedumbres acudían a oírlo y a ser curados de sus enfermedades. Pero Jesús se retiraba a lugares solitarios para orar. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, las consigamos por este sacramento celestial. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 9)

Dios envió al mundo a su Hijo Único, para darnos vida por medio de Él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 12

Santos: Arcadio de Mauritania, mártir; Benito Biscop, abad. Beata Nicolás Bunkerd, Martin.

Vísperas I de mariana: Todo propio. Tomo I: p. 519. Para los fieles: p. 166. Edición popular: pp. 426 y 108. Feria (Blanco)

EL DESIGNIO DE DIOS

1 Jn 5,14-21; Jn 3,22-30

Con frecuencia intentamos disfrazar nuestras intenciones mezquinas con la máscara de la religiosidad. Olvidamos que Dios no se presta al juego de la simulación y el trueque. Efectivamente la Carta de san Juan nos anima a pedir confiadamente cualquier cosa, pero nos advierte que el límite de nuestras peticiones es la conformidad con el designio de Dios. Ahora bien, el plan divino no es una receta atemporal que haya quedado congelada en un algún libro sagrado. El Dios vivo habla y se comunica con los suyos en un lenguaje y unas imágenes accesibles. Por tanto, es indispensable saber escucharle y estar atento a su palabra. Un experto en la comunicación con Dios, como era Juan Bautista, sabia descifrar el designio de Dios, por esa razón no alentó la actitud revanchista de sus discípulos que pretendían desautorizar la obra misionera de su antiguo discípulo Jesús de Nazaret.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ga 4, 4-5)

Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, para que recibiéramos la dignidad de hijos adoptivos.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que, por medio de Hijo, nos has hecho renacer para ti, concédenos que tu gracia nos modele a imagen de Jesucristo en quien nuestra naturaleza humana está unida a la tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios nos escucha en todo lo que le pedimos conforme a su voluntad.

De la primera carta del apóstol san Juan: 5, 14-21

Queridos hijos: La confianza que tenemos en Dios consiste en que, si le pedimos algo conforme a su voluntad, Él nos escucha. Si estamos seguros de que escucha nuestras peticiones, también lo estamos de poseer ya lo que le pedimos.
Si alguno ve que su hermano comete un pecado de los que no llevan a la muerte, que pida por él y le obtendrá 1a vida. Esto vale para los que cometen pecados que no llevan a la muerte, porque hay un pecado que si lleva a 1a muerte (por ese no digo que se pida). Toda mala acción es pecado, pero hay pecados que no llevan a la muerte.
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y no lo toca el demonio. Sabemos que somos de Dios, mientras que el mundo entero yace en poder del demonio. También sabemos que el Hijo de Dios ha venido ya y que nos ha dado inteligencia para conocer al Dios verdadero. Nosotros permanecemos fieles al único verdadero, porque permanecemos en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijos míos, no adoren a los ídolos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 4, 16) R/. Aleluya, aleluya.
El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. R/.

El amigo del novio se alegra de oír su voz.

Del santo Evangelio según san Juan: 3, 22-30

En aquel tiempo, fue Jesús con sus discípulos a Judea y permaneció allí con ellos, bautizando. También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, porque ahí había agua abundante. La gente acudía y se bautizaba, pues Juan no había sido encarcelado todavía.
Surgió entonces una disputa entre algunos de los discípulos de Juan y unos judíos, acerca de la purificación. Los discípulos fueron a decirle a Juan: "Mira, maestro, aquel que estaba contigo en la otra orilla del Jordán y del que tu diste testimonio, está ahora bautizando y todos acuden a Él".
Contestó Juan: "Nadie puede apropiarse nada, si no le ha sido dado del cielo. Ustedes mismos son testigos de que yo dije: 'Yo no soy el Mesías, sino el que ha sido enviado delante de Él'. En una boda, el que tiene a la novia es el novio; en cambio, el amigo del novio, que lo acompaña y lo oye hablar, se alegra mucho de oír su voz. Así también yo me lleno ahora de alegría. Es necesario que El crezca y que yo venga a menos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor y Dios nuestro, que infundes en nosotros los sentimientos de la verdadera adoración y nos impulsas a vivir en plena concordia con nuestros prójimos, concédenos poder tributarte con estas ofrendas el culto que te es debido y estrechar los lazos de caridad con nuestros hermanos, por la participación en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 16)

De su plenitud hemos recibido todos, gracia por gracia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu pueblo, Señor, al que jamás has dejado de tu mano, experimente tu ayuda presente y futura a fin de que, disfrutando de los bienes terrenos necesarios, pueda buscar con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 13

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

Santos: Hilario de Poitiers, Doctor de la Iglesia; Pedro de Capitolias, mártir. Fiesta (Blanco)

MIREN A MI ELEGIDO

Is 42,1-4, 6-7; Hch 10,34-38; Lc 3,15-16. 21-22

El texto profético de Isaías nos ofrece una presentación entusiasta del Siervo de Yahvé. El tono poético del cantico insiste en una tarea por encima de las demás la promoción y la implantación del derecho. El enviado de Dios no sería en manera alguna un líder despótico ni un gobernante abusivo. No es el derecho diseñado por los fuertes, para oprimir a los débiles, al contrario es un conjunto de normas y principios establecidos para reivindicar la dignidad de los desafortunados (viudas, huérfanos, emigrantes). Esa misión no es realizada por la heroica voluntad de un superdotado, sino por el profeta de Nazaret, que recibe al momento de su bautismo, la fuerza de lo alto: el Espíritu Santo, que lo presenta como su Hijo predilecto. El Señor que había presentado a su Siervo como luz de las naciones en el texto de Isaías, presenta a Jesús como el predilecto que goza de su amor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Mt 3, 16-17)

Inmediatamente después de que Jesús se bautizó, abrieron los cielos y el Espíritu Santo se posó sobre Él en forma de paloma, y resonó la voz del Padre que decía: "Este es mi Hijo amado, en quien he puesto todo mi amor".

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que proclamaste solemnemente que Cristo era tu Hijo amado cuando fue bautizado en el Jordán y descendió el Espíritu Santo sobre él, concede a tus hijos adoptivos, renacidos del agua y del Espíritu, perseverar siempre fieles en el cumplimiento de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Miren a mi siervo, en quien tengo mis complacencias. Del libro del profeta Isaías: 42, 1-4. 6-7

Esto dice el Señor: "Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En el he puesto mi espíritu para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles; no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea. Promoverá con firmeza la justicia, no titubeará ni se doblegará hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza.
Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llame, te tome de la mano, te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 28 R/. Te alabamos, Señor.
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, denle la gloria que merece. Postrados en su templo santo, alabemos al Señor. R/.
La voz del Señor se deja oír sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es poderosa, la voz del Señor es imponente. R/.
El Dios de majestad hizo sonar el trueno de su voz. El Señor se manifestó sobre las aguas desde su trono eterno. R/.

Dios ungió con el Espíritu Santo a Jesús de Nazaret.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 34-38

En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: "Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. Él envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.
Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: como Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mc 9, 7) R/. Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía: "Este es mi Hijo amado; escúchenlo". R/.

Después del bautismo de Jesús, el cielo se abrió.

Del santo Evangelio según san Lucas: 3, 15-16. 21-2.

En aquel tiempo, como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan el Bautista era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: "Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. Él los bautizara con el Espíritu Santo y con fuego".
Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús fue bautizado. Mientras este oraba, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre Él en forma sensible, como de una paloma, y del cielo llego una voz que decía: "Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Unidos en la misma fe, presentemos al Padre nuestras plegarias.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre, y aumenta nuestra fe.
Por la Iglesia, por todos los que creemos en Jesús y queremos seguirlo. Oremos.
Por los sacerdotes, llamados a dedicar su vida a anunciar el Evangelio de Jesucristo. Oremos.
Por los que dudan de su fe, por los que están desanimados en su camino cristiano. Oremos.
Por todas las personas de buena voluntad que trabajan y luchan por la justicia y por la paz. Oremos.
Por los que en este domingo nos hemos reunido aquí para celebrar la Eucaristía y compartir la mesa de Jesús. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y ayúdanos a dar un buen testimonio de nuestra fe con toda nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos al conmemorar el Bautismo y manifestación de tu Hijo amado, y conviértelos en aquel mismo sacrificio con el que Cristo lavó misericordiosamente los pecados del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque quisiste rodear el bautismo de tu Hijo en el Jordán de signos admirables a fin de poner de manifiesto el misterio del nuevo baño bautismal. En efecto, hiciste oír tu voz desde el cielo para que creyéramos que tu Palabra se encontraba presente entre los hombres y, por el Espíritu, que descendió en forma de paloma, se manifestara que tu Siervo Jesús era ungido con el Óleo de la alegría y reconociéramos en Él al Mesías, enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres.
Por eso, a una con los espíritus celestes te alabamos constantemente en la tierra diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 32. 34)

Este es aquel de quien Juan decía: Yo lo he visto y doy testimonio de que es el Hijo de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A cuantos hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, Señor, escuchar con fe su palabra, para que así podamos llamarnos hijos tuyos y serlo de verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La renovación del universo, el cambio profundo y duradero en las relaciones entre personas y sociedades es una aspiración constante para aquellos que no se han dejado arrebatar la esperanza. Aunque se pregone que "la historia la escriben los malos", es decir, los astutos y abusivos que se adueñan del poder, esto no es del todo cierto. Hay otra cara de la realidad igualmente presente, la de la cotidiana resistencia de la gente común y corriente que trabaja, se esfuerza, reclama sus derechos y construye redes de solidaridad y servicio que promueven el florecimiento de gestos e iniciativas de apoyo mutuo. Para nosotros los cristianos esos gestos de vida compartida, son alentados por el impulso del Espíritu que nos llena de la vida plena del Padre y nos anima a difundirla, con gozo y esperanza. Las familias que acogen desinteresadamente a jóvenes estudiantes y a voluntarios que realizan alguna experiencia formativa, los hombres y mujeres que sirven y alimentan a los migrantes que cruzan por su territorio, son algunos de los predilectos de Dios, que nos documentan que el amor del Padre sigue vivo en medio de nosotros.

 

LUNES 14

Santos: Felix de Nola, presbítero; Macrina de Cesarea, viuda. Beata Alfonsa Clerici, religiosa. Feria (Verde)

LOS MENSAJES DE DIOS

Hb 1,1-6; Mc 1,14-20

El autor de la Carta a los Hebreos valora suficientemente el dialogo y la comunicación. Tan distintos como somos, Dios y los seres humanos, no obstante, podemos comunicarnos. Sentimos de alguna manera su presencia misteriosa y captamos "el rumor de palabras" con el que nos invita a un dialogo amigable y amoroso. El dialogo se ha hecho intenso y diáfano en la persona de su Hijo Jesús. Como beneficiarios de ese encuentro amigable, el Evangelio de san Marcos nos presenta el encuentro del Maestro con los cuatro primeros discípulos: Pedro, Andrés, Santiago y Juan. Como sabemos por experiencia propia, hay encuentros tan intensos que se vuelven imborrables. El que vivió Jesús con los pescadores a la orilla del lago de Galilea fue uno de esos. Ellos quedaron marcados para siempre, porque descifraron la hondura de su propuesta humanizadora.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Vi al Señor sentado en un trono excelso; lo adoraban una multitud de Ángeles que cantaban a una sola voz: "Este es aquel cuyo poder permanece eternamente".

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, con bondad, las súplicas de tu pueblo, y concédenos luz para conocer tu voluntad y fortaleza para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios nos ha hablado por medio de su Hijo.

De la carta a los hebreos: 1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras hable Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo el universo.
El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sostén de todas las cosas con su palabra poderosa. El mismo, después de efectuar la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad de Dios, en las alturas, tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más excelso es el nombre que, como herencia, le corresponde.
Porque, cuál de los ángeles le dijo Dios: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O de que ángel dijo Dios: Yo seré para él un padre y el será para mí un hijo? Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primogénito, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 96 R/. Ángeles del Señor, adórenlo.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. El trono del Señor se asienta en la justicia y el derecho. R/.
Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria y en todos los pueblos. Que caigan ante Dios todos los dioses. R/.
Tú, Señor altísimo, estas muy por encima de la tierra y mucho más en alto que los dioses. R/.

ACLAMACIÓN (Mc 1, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.

Conviértanse y crean en el Evangelio.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 14-20

Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio".
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y hare de ustedes pescadores de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte, y, por sus méritos, escucha nuestras filiales ORACIÓNes y santifica toda nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 10)

Señor, en ti esta la fuente de la vida, y tu luz nos hace ver la luz.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

A quienes has alimentado con tus sacramentos, concédeles, Dios todopoderoso, servirte con una vida que te sea agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 15

Santos: Probo de Rieti, obispo; Macario "el Viejo", ermitaño; Arnoldo Janssen, fundador. Feria (Verde)

CORONADO DE GLORIA Y DIGNIDAD

Hb 2,5-12; Mc 1,21-28

Del Evangelio de san Marcos a la Carta a los Hebreos ha corrido mucha agua sin duda alguna en la historia del cristianismo primitivo. Los fragmentos de ambos textos que nos presenta la liturgia se integran de forma significativa. Los testigos de la curación del poseso de la sinagoga de Cafarnaúm se quedan perplejos y asombrados por la autoridad imperiosa con que Jesús desmonta el poder del mal que aliena a los enfermos El autor de la Carta confiesa el Señorío y la gloria del Hijo de Dios. Él está coronado de gloria y participa de la vida plena junto al Padre, porque supo asumir generosamente su existencia, sirviendo sin restricción y aún a costa de su propia vida, a sus hermanos. El mensaje es a todas luces transparente: el camino que conduce a la gloria que perdura, es el del servicio obediente al Padre amoroso.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 36, 18-19)

Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha, las ORACIÓNes de tus hijos y guíanos por el camino de 1a justicia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz, concédenos trabajar incansablemente por establecer la justicia, sin la cual es imposible garantizar una paz autentica y duradera. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Convenía que Dios consumara en la perfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestra salvación.

De la carta a los hebreos: 2, 5-12

Hermanos: Dios no ha sometido a los ángeles el nuevo orden de la salvación, del cual estamos hablando. Un salmo lo atestigua solemnemente diciendo: Qué es el hombre, para que de él te acuerdes, ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad. Todo lo sometiste bajo sus pies. Al decir aquí la Escritura que Dios le sometió todo, no se hace ninguna excepción. Es verdad que ahora todavía no vemos el universo entero sometido al hombre; pero si vemos ya al que por un momento Dios hizo inferior a los ángeles, a Jesús, que por haber sufrido la muerte, está coronado de gloria y honor. Así, por la gracia de Dios, la muerte que El sufrió redunda en bien de todos.
En efecto, el creador y Señor de todas las cosas, quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria. Por eso convenía que Dios consumara en la perfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestra salvación.
El santificador y los santificados tienen la misma condición humana. Por eso no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres, cuando dice: Hablare de ti a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabare. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 8 R/. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.
¡Qué admirable es, Señor y Dios nuestro, tu poder en toda la tierra! ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 1 Ts 2, 13) R/. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina, tal como es en realidad. R/.

No enseñaba como los escribas, sino como quien tiene autoridad.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 21-28

En aquel tiempo, llegó Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: "¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús le ordeno: "¡Cállate y sal de él!". El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: "¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen". Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9)

Bienaventurados los que procuran la paz, porque llamados hijos de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que Él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 16

Santos: Marcelo I, Papa. Beato Jose Antonio Tovini, laico. Feria (Verde)

SUMO SACERDOTE COMPASIVO Y FIDEDIGNO

Hb, 2,14-18; Mc 1,29-39

El autor de la Carta a los Hebreos usó numerosos títulos para referirse al Señor Jesús. Dichos títulos destacan en particular su condición de sumo sacerdote y sus atributos de compasivo y fidedigno. Si el autor se anima a llamarlo compasivo y digno de fe no es simplemente porque tenga el papiro y la pluma disponibles y pueda escribir cuanto le plazca. Los profetas cristianos, que escribieron las obras del Nuevo Testamento reprodujeron la experiencia creyente de muchos testigos cristianos. La anécdota familiar que nos refiere el Evangelio de san Marcos ilustra lo anterior. Apenas informan al Señor Jesús que la suegra de Pedro estaba afligida por una fiebre, se apresta a sanarla; de igual manera lo hace con los numerosos enfermos que apelaban a su misericordia en las plazuelas de Cafarnaúm. La ignorancia, el sufrimiento, el dolor y todas las necesidades de hombres y mujeres de Galilea eran llamados urgentes que el Sumo Sacerdote compasivo, acogía con buena voluntad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ef 1, 9. 10)

Dios nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, que es recapitular en Cristo todas las cosas, así las del cielo como las de la tierra.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que con admirable providencia dispusiste que el Reino de Cristo se extendiera por todo el mundo y que todos los hombres participaran de la redención, haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación, manifieste y realice entre los hombres el misterio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Tenía que asemejarse en todo a sus hermanos para ser misericordioso con ellos.

De la carta a los hebreos: 2, 14-18

Hermanos: Todos los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte, dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte, vivían como esclavos toda su vida.
Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del pueblo. Como Él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, relaten sus prodigios a los pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el que lo busca. Recurran at Señor y a su poder y a su presencia acudan. R/.
Descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones se olvidará el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Curó a muchos enfermos de diversos males.

Del canto Evangelio según san Marcos: 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó la fiebre y se puso a servirles.
Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían quién era Él.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos lo andan buscando". Él les dijo: "Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido". Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Padre misericordioso, las ofrendas de esta comunidad cristiana y por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo, haz que la multitud de los creyentes viva cada vez más de acuerdo con su dignidad de estirpe elegida, de sacerdocio real, de nación consagrada y de pueblo redimido por ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 22, 17. 20)

El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amen. Ven, Señor Jesús.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que con tus sacramentos alimentas fortaleces a tu Iglesia, concede a quienes hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, vivir su doctrina de amor y ser así fermento de vida e instrumento de salvación en medio de la comunidad humana. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

JUEVES 17

Santos: Antonio de la Tebaida, abad; Sulpicio "el Piadoso" de Antioquia, obispo. Beata Rosalina de Villeneuve, religiosa. Memoria (Blanco)

QUE NINGUNO SE ENDUREZCA

Hb 3,7-14; Mc 1,40-45

Una de las manifestaciones del poder demoledor del pecado es la posesión de riquezas desmedidas, o el manejo de poderes absolutos. Quien acostumbra disponer de dinero y poder en abundancia, puede manejar a las personas como piezas de ajedrez que se intercambian de acuerdo a la propia conveniencia. La Carta a los Hebreos ofrece una estrategia para mantener el corazón sensible y generoso: el dialogo y la exhortación amigable entre los hermanos en un clima de esperanza. De esa sensibilidad a flor de piel, nos da una muestra contundente el Evangelio de san Marcos, cuando nos presenta la actitud empática y compasiva del Señor Jesús que atiende de buena gana el llamado del leproso. Nadie nos obliga a socorrer a los débiles. El amor no requiere de motivaciones legalistas. Los compasivos sienten un impulso, nacido de la convicción creyente de que el Padre compasivo los ha amado primero sin requisitos ni condiciones.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 91, 13-14)

Los justos crecerán como palmeras, se elevaran tan alto como cedros del Líbano, plantados en la casa del Señor en medio de sus patios darán flores.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que concediste a san Antonio Abad dejar por tu amor cuanto tenia para servirte heroicamente en el desierto, otórganos, por sus méritos, superar nuestro egoísmo y amarte a ti sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Anímense mutuamente mientras dura este "hoy".

De la carta a los hebreos: 3, 7-14

Hermanos: Oigamos lo que dice el Espíritu Santo en un salmo: Ojalá escuchen ustedes la voz del Señor, hoy. No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión y el de la prueba en el desierto, cuando sus padres me pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras durante cuarenta años. Por eso me indigne contra aquella generación y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado, que no ha conocido mis caminos". Por eso jure en mi cólera que no entrarían en mi descanso.
Procuren, hermanos, que ninguno de ustedes tenga un corazón malo, que se aparte del Dios vivo por no creer en Él. más bien anímense mutuamente cada día, mientras dura este "hoy", para que ninguno de ustedes, seducido por el pecado, endurezca su corazón; pues si nos ha sido dado el participar de Cristo, es a condición de que mantengamos hasta el fin nuestra firmeza inicial. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 94 R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos u bendigamos al Señor, que nos hizo, pues Él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; Él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras. R/.
Durante cuarenta años sentí hastió de esta generación. Entonces dije: 'Este es un pueblo de corazón extraviado que no ha conocido mis caminos'. Por eso jure, lleno de cólera, que no entrarían en mi descanso". R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

Se le quitó la lepra y quedó limpio.

Del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: "¡Si quiero: sana!". Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mando con severidad: "No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a Él de todas partes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que humildemente te presentamos en la conmemoración de san Antonio Abad, y líbranos de nuestro apego a los bienes materiales para que te poseamos a ti como única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 19, 21)

Si quieres ser perfecto, dice el Señor, vende lo que posees, reparte el dinero entre los pobres y después, ven y sígueme.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por medio de esta Eucaristía, concédenos, Señor, la fuerza necesaria para vencer siempre, a ejemplo de san Antonio, las tentaciones del enemigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para las Misas "Por la unidad de los cristianos", el Leccionario propone varias lecturas. Sugerimos aquí dos posibles modelos, que se pueden utilizar durante el octavario (18-25 de enero), incluso el domingo, conforme a lo que se indica en el Calendario Litúrgico 2013, publicado por la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica, (Si se utiliza entre semana, sólo se toma una de las dos primeras lecturas).

Formulario I:

1a. lectura: Dt 30, 1-4 [Lecc. III, n. 42, p. 336]
Salmo resp.: Jr 31,
(R/. Reúne, Señor, a tu pueblo)
[Lecc. III, n. 926, p. 960].
2a. lectura: 1 Tm 2, 5-8 [Lecc. III, n. 622, p. 750].
Aleluya: Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo
en ti somos uno, a fin de que el mundo crea
que tú me has enviado, dice el Señor (Jn 17, 21)
[Lecc. III, n. 1007, p. 986].
Evangelio: Jn 17, 20-26 [Lecc. III, n. 422, p. 613].

Formulario II:

1a. lectura: Ez 36, 24-28 [Lecc. III, n. 156, p. 423].
Salmo resp.: Sal 117,
(R/. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular).
[Lec. III, n. 879, p. 929].
2a. lectura: Ef 4, 1-6 [Lecc. III, n. 590, p. 729].
Aleluya: Que la paz de Cristo reine en sus corazones,
esa paz a la que ustedes han sido llamados como miembros de un solo cuerpo (Col 3, 15) [Lecc. III, n. 1025, p. 991].
Evangelio: Mt 18, 19-22 [Lecc. III, n. 238, p. 482].

 

VIERNES 18

Santos: Prisca o Priscila de Roma, mártir; Margarita de Hungría, religiosa. Beata Cristina (Mattia) Cicarelli, religiosa. Feria (Verde)

EL DESCANSO VERDADERO

Hb 4,1-5. 11; Mc 2,1-12

El paralitico que llevaba años postrado en su camilla, indudablemente debía estar agotado y desmoralizado, pero afortunadamente no había extraviado completamente su esperanza porque había accedido a que lo llevaran ante la presencia del sanador de Nazaret. La llegada a la casa de Simón había resultado complicada, la muchedumbre les cerraba el paso. Sus amigos no se rindieron y corrieron el riesgo de descolgarlo por el techo. Jesús estaba pendiente de todo aquel lenguaje no verbal que manifestaba su enorme confianza. No podía defraudarlos ni tampoco podía regatearle al paralitico el acceso al descanso verdadero. La Carta a los Hebreos recoge una antigua promesa que Dios extendió a su pueblo: los que se mantuvieran fieles a su palabra, entrarían en su descanso. La vida, sobre la de la gente que sufre privaciones y enfermedades, reclama una segunda oportunidad. Dios la concede gustosamente, invitándonos a participar de su vida plena, del verdadero descanso.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Apresurémonos a entrar en el descanso del Señor.

De la carta a los hebreos: 4, 1-5. 11

Hermanos: Mientras está en pie la promesa de entrar en el descanso de Dios, tengamos cuidado, no sea que alguno se quede fuera. Porque a nosotros también se nos ha anunciado este mensaje de salvación, lo mismo que a los israelitas en el desierto; pero a ellos no les sirvió de nada oírlo, porque no lo recibieron con fe. En cambio, nosotros, que hemos creído, ciertamente entraremos en aquel descanso, al que se refería el Señor, cuando dijo: Por eso jure en mi cólera que no entrarían en mi descanso.
Los trabajos de Dios terminaron con la creación del mundo, ya que al hablar del séptimo día, la Escritura dice que Dios descanso de todos sus trabajos el día séptimo; y en el pasaje de que estamos hablando, afirma que no entrarían en su descanso.
Apresurémonos, pues, a entrar en ese descanso; no sea que alguno caiga en la infidelidad, como les sucedió a los israelitas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 77 R/. No olvidemos las hazañas del Señor.
Cuanto hemos escuchado y conocemos del poder del Señor y de su gloria, cuanto nos han narrado nuestros padres, nuestros hijos lo oirán de nuestra boca. R/.
Que ellos también lo cuenten a sus hijos para que en Dios coloquen su esperanza, cumplan los mandamientos del Señor y no echen al olvido sus hazañas. R/.
Que no vayan a ser, como sus padres, generación rebelde y obstinada, inconstante de corazón e infiel a Dios de alma. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

El Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados.

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12

Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras Él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralitico: "Hijo, tus pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: "¿Por qué habla este así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino solo Dios?".
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: "¿Por qué piensan así? Que es más fácil, decirle al paralitico: `Tus pecados te son perdonados' o decirle: 'Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —le dijo al paralitico—: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: "¡Nunca habíamos visto cosa igual!".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. 1 Co 10, 17)

Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que esta santa comunión que hemos recibido signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 19

Santos: Germánico de Filadelfia, mártir; Mario de Persia y compañeros, mártires; Macario Alejandrino, abad.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo III: pp. 880 y 39. Para los fieles: pp. 555 y 391. Edición popular: pp. 108 y 459. Feria (Verde)

EL ESPEJO DE LA PALABRA

Hb 4, 12-16; Mc 2,13-17

Lámpara, roca, espejo, espada, son algunas de las imágenes con las cuales se designa a la Palabra de Dios en la literatura bíblica. El autor de la Carta a los Hebreos prefiere asemejar el mensaje divino con una espada filosa y cortante que penetra hasta los pliegues más íntimos de nuestro espíritu. Intuición atinada sin duda, puesto que reconoce la fuerza reveladora de la Palabra. Este proceso que desmonta nuestros engaños y simulaciones es la tabla de salvación que nos permite destruir nuestra doble moral. El relato del Evangelio de san Marcos documenta lo anterior cuando nos presenta a Jesús en compañía amigable con los cobradores de impuestos. Ellos se habían aprovechado de su puesto para amasar fortunas, sacando partido de sus relaciones con el poder romano. Jesús sacudió su conciencia, les llamó a reajustar su escala de valores, a desmontar aquel sistema fincado en el abuso y la prepotencia y a transitar por la ruta de la justicia y la compasión. La comida en casa de Levi fue un rito de transición; los recaudadores aquellos se divorciarían del sistema opresor y se asumirían como miembros de una familia de hermanos reunida en torno a Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)

Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que has unido a gente de todas las naciones en la alabanza de tu nombre, concédenos amar y practicar cuanto nos mandas, para que el pueblo cristiano el que tú has llamado a tu Reino, viva unido por la fe y e amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Acerquémonos con plena confianza al trono de la gracia.

De la carta a los hebreos: 4, 12-16

Hermanos: La palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de dos filos. Llega hasta lo más íntimo del alma, hasta la medula de los huesos y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura es transparente para ella. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos de aquel a quien debemos rendir cuentas.
Puesto que Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro sumo sacerdote, que ha entrado en el cielo, mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En efecto, no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que Él mismo ha pasado por las mismas pruebas que nosotros, excepto el pecado.
Acerquémonos, por lo tanto, con plena confianza, al trono de la gracia, para recibir misericordia, hallar la gracia y obtener ayuda en el momento oportuno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

No he venido para llamar a los justos, sino a los pecadores.

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 13-17

En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a caminar por la orilla del lago; toda la muchedumbre lo seguía y Él les hablaba. Al pasar, vio a Levi (Mateo), el hijo de Alfeo, sentado en el banco de los impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba a la mesa en casa de Levi, muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús y sus discípulos, porque eran muchos los que lo seguían. Entonces unos escribas de la recta de los fariseos, viéndolo comer con los pecadores y publicanos, preguntaron a sus discípulos: "¿Por qué su maestro come y bebe en compañía de publicanos y pecadores?".
Habiendo oído esto, Jesús les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido para llamar a los justos, sino a los pecadores". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos, Señor, de tu bondad, que este sacramento de amor sea para todos nosotros signo de unidad y vinculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 14-15)

Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un sólo cuerpo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

*Santa María en sábado (ml), verde o blanco

ORACIÓN COLECTA

Señor, concede a tus hijos gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 20

II DOMINGO ORDINARIO

Santos: Fabián I, Papa y mártir; Sebastián de Roma, mártir. Beata María Cristina de la Concepción, fundadora. (Verde)

LA ALEGRÍA DEL MARIDO

Is 62,1-5; 1 Co 12,4-11; Jn 2,1-11

El matrimonio es uno de los símbolos tradicionales que encontramos en la Biblia para describir la hondura del amor de Dios. Del ritual del matrimonio entresaca el profeta Isaías varios símbolos para dirigirse a los habitantes de Jerusalén, manifestándoles un mensaje de esperanza. Israel, que funge como la esposa, lleva una corona y una diadema como novia recién desposada. Dios se goza del amor reconquistado. Las reconciliaciones en la pareja son ocasión de encuentros gozosos e intensos. De ese símbolo se vale el profeta para retratar la reconciliación entre Dios y su pueblo. El clima y el ambiente matrimonial reaparecen en el Evangelio de san Juan. El relato de la boda de Cana es el marco propicio para que el evangelista nos refiera la primera de las grandes seriales cumplidas por el Señor Jesús. El vino nuevo, la vida plena se ofrecía con magnanimidad a todos los invitados al banquete.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 4)

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Como el esposo se alegra con la esposa.

Del libro del profeta Isaías: 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré y por amor a Jerusalén no me daré reposo, hasta que surja en ella esplendoroso el justo y brille su salvación como una antorcha.
Entonces las naciones verán tu justicia, y tu gloria todos los reyes. Te llamaran con un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona de gloria en la mano del Señor y diadema real en la palma de su mano.
Ya no te llamaran "Abandonada", ni a tu tierra, "Desolada"; a ti te llamaran "Mi complacencia" y a tu tierra, "Desposada", porque el Señor se ha complacido en ti y se ha desposado con tu tierra.
Como un joven se desposa con una doncella, se desposará contigo tu hacedor; como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios contigo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y tribútenle honores a su nombre. R/.
Caigamos en su templo de rodillas. Tiemblen ante el Señor los atrevidos. "Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.

Uno solo y el mismo Espíritu distribuye sus dones según su voluntad.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 4-11

Hermanos: Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más, poderes milagrosos. Uno recibe el don de profecía, y otro, el de discernir 1os espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro el de interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo eso, distribuyendo a cada uno sus dones según su voluntad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.

El primer signo de Jesús, en Caná de Galilea.

Del santo Evangelio según san Juan: 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Este y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: "Ya no tienen vino". Jesús le contesto: "Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? todavía no llega mi hora". Pero ella dijo a los que servían: "Hagan lo Él les diga".
Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos Jesús dijo a los que servían: "Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: "Saquen ahora un poco y llévenselo al encargado de la fiesta". Así lo hicieron, y en cuanto el encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque solo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo "Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora".
Esto que Jesús hizo en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

A Dios, nuestro Padre, que anuncia por medio de Jesucristo su gracia y su salvación a toda la humanidad, presentémosle nuestras intenciones.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre, y aumenta nuestra fe.
Para que todas las Iglesias y comunidades cristianas caminemos sinceramente hacia la unidad, según la voluntad de Jesús. Oremos.
Para que los que participan en reuniones ecuménicas realicen su labor con mucha fe y el Señor los ilumine. Oremos.
Para que los que se han quedado sin trabajo a causa de la crisis económica tengan la ayuda que necesitan en su situación. Oremos.
Para que todos nosotros amemos, escuchemos y leamos cada vez más la Palabra de Dios, a fin de que sea una guía para nuestras vidas. Oremos. Escucha, Padre, nuestra oración, y concédenos los dones de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 22, 5)

Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infúndenos, Señor el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Compartir la vida, dar la vida, donarse sin enmascarar ni disfrazar egoísmo alguno es el significado último y genuino del amor matrimonial. Los esposos se reconocen necesitados perpetuos de apoyo, de cariño, de compañía y por eso, se eligen y se comprometen a darse y recibirse recíprocamente. La capacidad de dar y recibir esta en nuestra naturaleza y condición humana, y a su vez, necesita adiestrarse y acrecentarse. De otra manera vamos siendo víctimas de espejismos e ilusiones, puesto que definimos con el nombre de amor a todas las caricaturas egoístas que lo degradan. Darse en abundancia, olvidarse de uno mismo, entregarse gustosamente, son los rasgos comunes al amor verdadero. Poetas, místicos y enamorados de todas las épocas y culturas lo han expresado de forma bella. Quien lea el Cantar de los Cantares lo podrá corroborar.

 

LUNES 21

Santos: Inés de Roma, mártir; Fructuoso de Tarragona y compañeros, mártires; Juan Yi de Corea, mártir. Memoria (Rojo)

VINO NUEVO EN VASIJAS NUEVAS

Hb 5,1-10; Mc 2,18-22

Lo nuevo y lo antiguo se oponen y a la vez se complementan. Una generación prepara a la que vendrá para suplantarla y esta Última se ocupará de desmontar lo que construyo pacientemente la anterior. Los contemporáneos de Jesús se habían acostumbrado a ciertas prácticas religiosas y las defendían de forma inflexible; Él relativizaba algunas de dichas prácticas, en particular el ayuno y el reposo sabático, porque estaba convencido que el amor desbordante del Padre se estaba manifestando cada vez con más fuerza en medio de Israel. Como figura del amor indulgente y compasivo nos presenta la Carta a los Hebreos al Señor Jesús. A diferencia de figuras sacerdotales intransigentes que "echan cargadas pesadas sobre los hombros de las gentes y no las tocan ni con el dedo", Jesús se solidariza con las cargas de sus hermanos y los anima a confiar decididamente en el Padre que los ama.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Esta santa luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizo ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzada sobre roca firme.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los débiles para vencer a los poderosos, te pedimos, al celebrar el martirio de santa Inés, que nos concedas imitar la heroica firmeza de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

A pesar de ser el Hijo de Dios, aprendió a obedecer padeciendo.

De la carta a los hebreos: 5, 1-10

Hermanos: Todo sumo sacerdote es un hombre escogido entre los hombres y está constituido para intervenir en favor de ellos ante Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que el mismo está envuelto en debilidades.
Por eso, así como debe ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo, debe ofrecerlos también por los suyos propios.
Nadie puede apropiarse ese honor, sino solo aquel que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. De igual manera, Cristo no se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote; se la otorgó quien le había dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice otro pasaje de la Escritura: Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec.
Precisamente por eso, durante su vida mortal, ofreció ORACIÓNes y súplicas, con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte, y fue escuchado por su piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió a obedecer padeciendo, y llegado a su perfección, se convirtió en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen y fue proclamado por Dios sumo sacerdote, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha; yo hare de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el Señorío; el día en que naciste, en los montes sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

ACLAMACIÓN (Hb 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.

Mientras el esposo esta con ellos, no pueden ayunar

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 18-22

En una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y los tuyos no?".
Jesús les contestó: "¿Cómo van a ayunar los invitados a una boda, mientras el esposo esta con ellos? Mientras esta con ellos el esposo, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que el esposo les será quitado y entonces si ayunaran.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porqué el vino rompe los odres, se perdería el vino y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Inés te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tus ojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Inés con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 22

Santos: Vicente de Zaragoza, mártir; Domingo de Sora, abad. Beata Laura Vicuña, virgen. Feria (Verde)

DE REGLAS Y PROMESAS

Hb 6,10-20; Mc 2,23-28

El relato del segundo evangelio registra la controversia que se generó entre Jesús y los fariseos a propósito de su manera relajada de comportarse ante el mandato del sábado. El Señor Jesús anteponía la compasión y la protección de la vida a los preceptos culturales. El sábado era una norma que podría reconsiderarse cuando fuese necesario resguardar los valores trascendentes como la vida y la salud. El criterio ético de Jesús ante cualquier dilema moral aparece claro en este relato: las instituciones son herramientas para consolidar la vida digna y plena de las personas. Desde esa perspectiva podemos entender la critica que Lanza el autor de la Carta a los Hebreos contra los sacrificios rituales del templo de Jerusalén. El Nuevo Sumo Sacerdote había traspasado y superado las divisiones que velos y cortinas rituales erigían en el templo. El acceso al descanso verdadero y a la amistad con Dios estaba abierto para todos sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ef 4, 4-6)

Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación con la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que esta sobre todo, lo penetra todo y está en todo.

ORACIÓN COLECTA

Señor, mira con bondad a tu pueblo y, con los dones de tu Espíritu, aumenta en todos los que creen en ti el amor por la verdad, a fin de que busquemos la perfecta unidad de tu familia y trabajemos por obtenerla. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Contamos con la esperanza, que es como un ancla firme y segura.

De la carta a los hebreos: 6, 10-20

Hermanos: Dios no es injusto para olvidar los trabajos de ustedes y el amor que le han mostrado al servir sus hermanos en la fe, como lo siguen haciendo hasta hoy. Deseamos, sin embargo, que todos y cada uno de ustedes mantenga hasta el fin el mismo fervor y diligencia, para alcanzar la plenitud de su esperanza. Así, lejos de volverse negligentes, serán ustedes imitadores de aquellos que, por la fe y la paciencia, heredan lo prometido por Dios.
En efecto, cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no había nada superior por lo cual jurar, juro por sí mismo, diciendo: Te colmare de bendiciones y te daré una descendencia innumerable. Por este motivo, Abraham perseveró en la paciencia y alcanzó lo prometido por Dios. Cuando los hombres juran, lo hacen por alguien superior a ellos, y el juramento pone fin a toda discusión. También Dios, cuando quiso mostrar con plenitud a los herederos de la promesa lo irrevocable de su decisión, se comprometió con un juramento.
Así pues, mediante estos dos actos irrevocables, promesa y juramento, en los cuales Dios no puede mentir, tenemos un consuelo poderoso los que buscamos un refugio en la esperanza de lo prometido. Esta esperanza nos mantiene firmes y seguros, porque está anclada en el interior del santuario, ahí donde Jesús entró, precediéndonos, constituido sumo sacerdote, como Melquisedec.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 110 R/. El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que lo teme. R/.
El redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Ef 1, 1 7-1 8) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.
El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 23-28

Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: "Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?".
Él les respondió: ¡No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que solo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros". Luego añadió Jesús: "El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que a todos los que estamos unidos por el mismo bautismo, nos purifique, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y nos haga participar algún día de los mismos sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 21. 23)

Que todos sean uno, como un Padre, estas en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, dice el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en la unidad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al participar del sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor que santifiques y renueves a tu Iglesia, a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos podamos servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 23

Santos: Ildefonso de Toledo, obispo; Emerenciana de Roma, mártir; Francisco Gil de Frederic, Martin Feria (Verde)

SACERDOTE PERPETUO

Hb 7,1-3.15-17; Mc 3,1-6

La ingeniosa interpretación que hace el autor de la Carta a los Hebreos de los relatos patriarcales le permite fundar la existencia de un linaje sacerdotal distinto al de Levi. Sabemos que el Señor Jesús no procedía del linaje levítico y que en su vida no ejerció ningún oficio sacerdotal estrictamente hablando. No obstante lo anterior, el Evangelio de san Marcos nos presenta a Jesús realizando acciones curativas a favor de los enfermos y paralíticos. La acción vivificante de Jesús transforma la situación de postración y marginalidad de los enfermos. Con las curaciones el Señor Jesús los reintegraba a la comunidad de Israel y les abría el camino para participar de las fiestas litúrgicas y de las celebraciones comunitarias. El oficio sacerdotal incluía la reconciliación con Dios y el perdón de los pecados. La curación era sin duda efecto del perdón. El que devolvía la salud, necesariamente otorgaba la reconciliación con Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que nos amas tanto, envía sobre nosotros la gracia abundante de tú espíritu, para que, viviendo con verdad nuestro cristianismo, demos al mundo testimonio de la verdad y busquemos confiados la unidad de todos los creyentes en la paz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo..

LITURGIA DE LA PALABRA

Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec.

De la carta a los hebreos: 7, 1-3. 15-17

Hermanos: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, salió al encuentro de Abraham, cuando este volvía de derrotar a los reyes, y lo bendijo. Abraham le dio entonces la décima parte de todo el botín.
El nombre de Melquisedec, significa rey de justicia y el titulo rey de Salem, significa rey de paz. No se mencionan ni su padre ni su madre, y aparece sin antepasados. Tampoco se encuentra el principio ni el fin de su vida. Es la figura del Hijo de Dios, y como permanece sacerdote para siempre.
En efecto, como Melquisedec, Jesucristo ha sido constituido sacerdote, en virtud de su propia vida indestructible y no por la ley, que señalaba que los sacerdotes fueran de la tribu de Levi. La palabra misma de Dios lo atestigua, cuando dice: Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor. "Siéntate a mi derecha; yo hare de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el Señorío; el día en que naciste, en los montes sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: “Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.

¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 1-6

En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: "Levántate y ponte allí en medio".
Después les preguntó: "¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?". Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: "Extiende tu mano". La extendió, y su mano quedó sana. Entonces se salieron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido de Herodes, para matar a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de su Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. 1 Co 10, 17)

Todos los que participamos de un mismo pan y un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un so cuerpo como uno solo es el pan.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

JUEVES 24

Nuestra Señora Reina de la Paz

Santos: Francisco de Sales, fundador; Feliciano de Foligno, mártir Memoria (Blanco)

UN HIJO CONSUMADO PARA SIEMPRE

Hb 7,23-8,6; Mc 3,7-12

En los dos relatos que nos ofrece la liturgia de la Palabra aparece la idea de la filiación divina. Para el autor de la Carta a los Hebreos, estaba fuera de toda duda la creencia en la filiación divina. Jesús era el Hijo de Dios, que había renunciado a sus privilegios divinos, asumiendo una condición mortal con todas sus consecuencias, excepto el pecado. Como Hijo, se había hecho solidario con sus hermanos, asumiendo la adversidad y el sufrimiento que implicaba testimoniar el amor de Dios ante unas instituciones religiosas y políticas aferradas al poder. Jesús, siendo obediente al Padre, había entregado su propia vida como ofrenda generosa. El Evangelio de san Marcos nos relata la creciente popularidad de Jesús en los comienzos de su ministerio galileo. Esa fama podría convertirse en una tentación. La popularidad podría orillarlo a usar el poder de manera espectacular para imponerse a aquella gente descreída. Por esa razón el evangelista exhibe a los demonios como manipuladores que confesaban la divinidad de Jesús con la intención de hacer fracasar su misión.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23-24)

Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscare un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que para salvación de los hombres concediste a san Francisco de Sales el don de servir con extremada amabilidad a todos, ayúdanos a demostrar, a ejemplo suyo, en una actitud servicial con nuestros hermanos, toda la delicadeza de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cristo se ofreció a sí mismo en sacrificio de una vez para siempre.

De la carta a los hebreos: 7, 23-8, 6

Hermanos: Durante la antigua alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer en su oficio. En cambio, Jesucristo tiene un sacerdocio eterno, porque El permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para siempre, a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para interceder por nosotros.
Ciertamente que un sumo sacerdote como este era el que nos convenía: santo, inocente, inmaculado, separado de los pecadores y elevado por encima de los cielos; que no necesita, como los demás sacerdotes, ofrecer diariamente víctimas, primero por sus pecados y después
por los del pueblo, porque esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque los sacerdotes constituidos por la ley eran hombres llenos de fragilidades; pero el sacerdote constituido por las palabras del juramento posterior a la ley, es el Hijo eternamente perfecto.
Ahora bien, lo más importante de lo que estamos diciendo es que tenemos en Jesús a un sumo sacerdote tan excelente, que está sentado a la derecha del trono de Dios
en el cielo, como ministro del santuario y del verdadero tabernáculo, levantado por el Señor y no por los hombres.
Todo sumo sacerdote es nombrado para que ofrezca dones y sacrificios; por eso era también indispensable que Él tuviera algo que ofrecer. Si Él se hubiera quedado la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo ya quienes ofrecieran los dones prescritos por la ley. Pero estos son ministros de un culto que es figura y sombra del culto celestial, según lo reveló Dios a Moisés, cuando le mandó que construyera el tabernáculo: Mira, le dijo, lo harás todo según el modelo que te mostré en el monte. En cambio, el ministerio de Cristo es tanto más excelente, cuanto que Él es el mediador de una mejor alianza, fundada en mejores promesas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.
Que se gocen en ti y que se alegren todos los que te buscan. Cuantos quieren de ti la salvación repiten sin cesar: ¡Qué grande es Dios!". R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.

Los espíritus inmundos gritaban: "Ta eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 7-12

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó a donde Él estaba.
Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastarlo.
En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los que padecían algún mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban a sus pies y gritaban: “Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio, prueba suprema del amor de Cristo, nos comunique, Señor , el fuego del Espíritu Santo que llene de bondad el corazón de tu siervo Francisco de Sales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por esta sagrada comunión, concédenos, Padre misericordioso, imitar en la tierra el amor y la bondad de san Francisco, para que podamos participar con el de la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 25

La Conversión de san Pablo, Apóstol.

Santos: San Palemón de la Tebaida, anacoreta. Beato Enrique Seuze, presbítero. Fiesta (Blanco)

SE FUERON A PREDICAR EL MENSAJE

Hch 22,3-16; Mc 16,15-18

Los once discípulos enfrentaron una situación difícil después de la muerte de Jesús. En ese momento no estaban convencidos que hubiese vencido a la muerte y vivían atrincherados en su miedo y su angustia. Una leve esperanza sin duda los mantenía unidos compartiendo la mesa. En una de esas tardes de pascua, Jesús los confrontó, les ayudó a derrumbar sus fantasmas interiores y a convencerse de que el Dios de la Vida lo había reivindicado. Cuando ese cambio profundo se operó en el interior de los discípulos comenzaron a propagar su certidumbre: Jesús estaba vivo y había que hacer partícipes de esa vida a todos los israelitas de buena voluntad. Entre éstos no se encontraba al inicio el brillante aprendiz de maestro llamado Saulo de Tarso, puesto que como el mismo lo refiere en el libro de los Hechos de los Apóstoles, por ese entonces perseguía a muerte el camino cristiano. Sin embargo, la Última palabra no estaba escrita y en la ruta de Damasco, el perseguidor seria desarmado por el Señor resucitado, que le abrió los ojos para que fuera testigo de su amor compasivo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (2 Tm 1, 12; 4, 8)

Yo sé en quien tengo puesta mi confianza y estoy convencido de que el Señor, justo juez, me dará la recompensa el día de su venida.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así, al mundo un testimonio de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Levántate, recibe el bautismo, reconoce que Jesús es el Señor y queda limpio de tus pecados.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 3-16

En aquellos días, Pablo dijo al pueblo: "Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crie aquí, en Jerusalén; fui alumno de Gamaliel y aprendí a observar en todo su rigor la ley de nuestros padres y estaba tan lleno de celo por las cosas de Dios, como lo están ustedes ahora.
Perseguí a muerte el camino cristiano, encadenando y metiendo en la cárcel a hombres y mujeres, como pueden atestiguarlo el sumo sacerdote y todo el consejo de los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco y me dirigí hacia allá en busca de creyentes para traerlos presos a Jerusalén y castigarlos.
Pero en el camino, cerca ya de Damasco, a eso del mediodía, de repente me envolvió una gran luz venida del cielo; caí por tierra y oí una voz que me decía: `Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'. Yo le respondí: `Señor, ¿quién eres tú?”. Él me contestó 'Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues'. Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Entonces yo le dije: '¿Qué debo hacer, Señor?'. El Señor me respondió: `Levántate y vete a Damasco; allá te dirán todo lo que tienes que hacer'. Como yo no podía ver, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano hasta Damasco.
Allí, un hombre llamado Ananías, varón piadoso y observante de la ley, muy respetado por todos los judíos que vivían en Damasco, fue a verme, se me acercó y me dijo: `Saulo, hermano, recobra la vista'. Inmediatamente recobre la vista y pude verlo. Él me dijo: 'El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conocieras su voluntad, vieras al Justo y escucharas sus palabras, porque deberás atestiguar ante todos los hombres lo que has visto y oído. Y ahora, ¿que esperas? Levántate, recibe el bautismo, reconoce que Jesús es el Señor y queda limpio de tus pecados' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 116 R/. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos. R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.

Del santo Evangelio según san Marcos: 16, 15-18

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojaran demonios en mi nombre, hablaran lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y estos quedarán sanos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por este sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, concédenos, Señor, que el Espíritu Santo nos ilumine con aquella misma fe que impulsó siempre a san Pablo a la predicación de tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I de los Apóstoles.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 2, 20)

Vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión avive, Señor, en nosotros el amor incansable que impulsó a san Pablo a consagrarse al servicio de toda la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 26

Santos: Timoteo de Listra y Tito de Cilicia, obispos; Paula de Roma, viuda y Roberto Molesmes fundador.

Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio. Tomo III: pp. 1019 y 75. Para los fieles: pp. 642 y 392. Edición popular: pp. 202 y 460. Memoria (Blanco)

LA FAMILIA Y LOS CREYENTES

2 Tm 1,1-8; Mc 3,20-21

Una situación por demás sorprendente apreciamos entre estas lecturas, a propósito de la relación de los creyentes con su familia. En la Segunda Carta de Timoteo, el autor elogia el apoyo y el testimonio que los antepasados de Timoteo, en particular su madre y su abuela, le compartieron. Por su fe sólida, el apóstol Pablo le encomienda la organización de la Iglesia dc Creta. La fe de Timoteo podrá sobreponerse a las dificultades afianzándose en el testimonio recibido de su familia materna. En el Evangelio de san Marcos, encontramos una escena por demás desconcertante, puesto que nos informa que los parientes próximos del Señor Jesús estaban más que escandalizados por su conducta, al punto que querían encerrarlo, porque juzgaban que además de haber perdido la cordura, estaba convirtiéndose en motivo de deshonra para ellos. El Señor Jesús se sobrepuso a aquellos desaires y malentendidos y mantuvo su fidelidad at Padre por encima de la lealtad a la autoridad de su propia familia.

ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)

Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste dignos seguidores de san Pablo a tus santos obispos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, amarte y servirte en nuestros prójimos para que podamos llegar al cielo, nuestra patria. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Recuerdo tú fe sincera.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-8

Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, conforme a la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Cuando de noche y de día te recuerdo en mis ORACIÓNes, le doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia pura, como lo aprendí de mis antepasados. No puedo olvidar tus lágrimas al despedirnos y anhelo volver a verte para llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes tú.
Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación. No te avergüences, pues, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí, que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y tribútenle honores a su nombre. R/.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. El afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R/.

Sus parientes decían que se había vuelto loco.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-21

En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco.Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos en la festividad de los santos obispos Timoteo y Tito y concédenos obtener por ellas, como lo esperamos, el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 10)

Yo vine al mundo, para que tengan vida y la tengan en abundancia, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, te pedimos, Dios y Padre nuestro, que el memorial que hemos celebrado con piedad nos obtenga plenamente tu perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 27

III DOMINGO ORDINARIO

Santos: Ángela de Merici, fundadora, Vitaliano I, Papa y Enrique de Ossó, fundador. (Verde)

EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI

Ne 8,2-4. 5-6. 8-10; 1 Co 12,12-30; Lc 1,1-4; 4,14-21

Podemos apreciar una relación temática entre el capítulo octavo de Nehemías y el Evangelio de san Lucas. En el primero aparece Nehemías acompañado de un grupo de levitas, explicando el libro de la Ley a los israelitas que regresaron del destierro. El escriba funge como interprete que lee el texto hebreo y les traduce al arameo el designio de Dios para Israel. El pueblo comprende el alcance de la Palabra y eso se convierte en motivo de fiesta religiosa en aquella comunidad que resurgía de las cenizas. El Evangelio de san Lucas nos muestra a Jesús inaugurando su misión en la sinagoga de Nazaret. Elige deliberadamente el pasaje profético de Isaías, identificándose con la misión de liberador de los oprimidos. Su homilía es más que concisa. Simplemente afirma que esas esperanzas añejas han llegado a feliz cumplimiento con ocasión de su ministerio profético en los poblados de Galilea.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 1. 6)

Canten al Señor un cantico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia, y en su templo, belleza y majestad.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos para que, unidos a tu Hijo amado, podamos producir frutos abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El pueblo comprendía la lectura del libro de la ley.

Del libro de Nehemías: 8, 2-4. 5-6. 8-10

En aquellos días, Esdras, el sacerdote, trajo el libro de la ley ante la asamblea, formada por los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón.
Era el día primero del mes séptimo, y Esdras leyó desde el amanecer hasta el mediodía, en la plaza que está frente a la puerta del Agua, en presencia de los hombres las mujeres y todos los que tenían uso de razón. Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de la ley.
Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera, levantado para esta ocasión. Esdras abrió el libro a la vista del pueblo, pues estaba en un sitio más alto que todos, y cuando lo abrió, el pueblo entero se puso de pie. Esdras bendijo entonces al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: "¡Amen!", e inclinándose, se postraron rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la ley de Dios con claridad y explicaban el sentido, de suerte que el pueblo comprendía la lectura.
Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que instruían a la gente, dijeron a todo el pueblo: "Este es un día consagrado al Señor nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren (porqué todos lloraban al escuchar las palabras de la ley). Vayan a comer espléndidamente, tomen bebidas dulces y manden algo a los que nada tienen, pues hoy es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén tristes, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.

Ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 12-30

Hermanos: Así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.
El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Si el pie dijera: "No soy mano, entonces no formo parte del cuerpo", ¿dejaría por eso de ser parte del cuerpo? Y si el oído dijera: "Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo", ¿dejaría por eso de ser parte del cuerpo? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿con que oiríamos? Y si todo el cuerpo fuera oído, ¿con que oleríamos? Ahora bien, Dios ha puesto los miembros del cuerpo cada uno en su lugar según lo quiso. Si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
Cierto que los miembros son muchos, pero el cuerpo es uno solo. El ojo no puede decirle a la mano: "No te necesito"; ni la cabeza a los pies: "Ustedes no me hacen falta". Por el contrario, los miembros que parecen más débiles son los más necesarios. Y a los más íntimos 1os tratamos con mayor decoro, porque los demás no lo necesitan. Así formó Dios el cuerpo, dando más honor a 1os miembros que carecían de él, para que no haya división en el cuerpo y para que cada miembro se preocupe de 1os demás. Cuando un miembro sufre, todos sufren con él, y cuando recibe honores, todos se alegran con él.
Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él. En la Iglesia, Dios ha puesto en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas; en tercer lugar, a los maestros; luego, a los que hacen milagros, a los que tienen el don de curar a los enfermos, a los que ayudan, a los que administran, a los que tienen el don de lenguas y el de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos el don de curar? ¿Tienen todos el don de lenguas y todos las interpretan? Palabra de Dios. Te alabamos, Señor:

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura.

Del canto Evangelio según san Lucas: 1, 1-4; 4, 14-21

Muchos han tratado de escribir la historia de las cosas que pasaron entre nosotros, tal y como nos las trasmitieron los que las vieron desde el principio y que ayudaron en la predicación. Yo también, ilustre Teófilo, después de haberme informado minuciosamente de todo, desde sus principios, pensé escribírtelo por orden, para que veas la verdad de lo que se te ha enseñado.
(Después de que Jesús fue tentado por el demonio en el desierto), impulsado por el Espíritu, volvió a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la región. Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está, sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en El. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Jesús nos ha mostrado el amor de Dios y nos enseña que Él quiere la felicidad de todos.
Después de cada petición diremos:
Padre, escúchanos, y aumenta nuestra fe.
Por todos los cristianos. Para que demos siempre, con nuestra vida, un buen testimonio del amor de Jesús. Oremos.
Por los sacerdotes. Para que no desfallezcan en la labor de anunciar el Evangelio y de hacer crecer a la comunidad cristiana en la fe y en la esperanza. Oremos.
Por los inmigrantes. Para que puedan encontrar entre nosotros una vida digna, y reciban la acogida que me recen por nuestra parte. Oremos.
Por los gobernantes y los políticos. Para que favorezcan, verdaderamente, la justicia y la paz. Oremos.
Por nosotros. Para que recibamos con mucha alegría el pan de la Eucaristía que Jesús nos ofrece y nos dejemos transformar por El. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, tú que eres la fuente de toda bondad. Y haz de nosotros fieles discípulos de tu Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y santifícalos por medio de tu Espíritu para que se nos conviertan en sacramento de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 6)

Acudan al Señor, pongan en Él su confianza y no quedarán defraudados.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y te pedimos que este don tuyo sea para nosotros fuente inagotable de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXION PARA NUESTRO TIEMPO.- La Ley y la profecía son dos instituciones importantes en la vida de Israel. La ley instruye a todo israelita para que cumpla los mandatos que garantizan una convivencia armoniosa entre los hijos de Israel. La palabra profética es una proclama exigente que interpreta el espíritu
genuino de las leyes dadas por Dios a Israel y las aplica a las situaciones y desafíos del presente. Los cristianos hemos heredado esos libros como un tesoro que alimenta nuestra fe. El ideal ético condensado en la alianza y la palabra profética son referentes indispensables que conviene tomar en cuenta para no dejarnos encandilar por los espejismos de la cultura materialista en que vivimos. El antiguo y siempre nuevo mensaje de los profetas de Israel, sigue inspirando a los cristianos de hoy para cumplir con la misión de ser ciudad sobre el monte, sal de la tierra, luz del mundo, sin otra pretensión que documentar que el genuino proyecto de Dios es operante y significativo en el mundo de hoy.

 

LUNES 28

Santos: Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia; Julián de Cuenca, obispo. Beata Boleslava María Lament, fundadora. Memoria (Blanco)

SE OFRECIO UNA SOLA VEZ

Hb 9,15.24-28; Mc 3,22-30

La desesperación de los adversarios de Jesús los llevó a inventar argumentos tan descabellados como los que escuchamos en el Evangelio de san Marcos. Tanto era su interés por desautorizarlo que lo presentaron simultáneamente como enemigo y colaborador de Satanás, rebasando los principios elementales de la lógica. Esta escena es la ilustración fehaciente del "no hay peor ciego que el que no quiere ver", puesto que los letrados venidos de Jerusalén no eran personas ignorantes, sino autoridades cerradas en la defensa de sus prejuicios e intereses particulares. No defendían ni buscaban el designio de Dios, sino la confirmación de sus propias ideas. Las acusaciones de aquellos pretendidos representantes de Dios, quedaron desmentidas con el triunfo pascual de Jesús. La Carta a los Hebreos autentifica el camino recorrido por Jesús durante su vida mortal. Quien viva como Jesús, obediente al Padre alcanzará la gloria decisiva. En cambio quienes pretenden usurpar el honor de Dios para salvaguardar sus intereses, serán desacreditados.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)

El Espíritu del Señor esta sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios nuestro, que hiciste de Tomas de Aquino un hombre admirable por su anhelo de santidad y su dedicación a las ciencias sagradas, ayúdanos a comprender su doctrina y a imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cristo se ofreció una sola vez para guitar los pecados de todos; y se manifestará por segunda vez para la salvación de aquellos que lo aguardan.

De la carta a los hebreos: 9, 15. 24-28

Hermanos: Cristo es el mediador de una alianza nueva. Con su muerte hizo que fueran perdonados los delitos cometidos durante la antigua alianza, para que los llamados por Dios pudieran recibir la herencia eterna que Él les habla prometido. Porque Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que solo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, Él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo.
Y así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para la salvación de aquellos que lo aguardan y en Él tienen puesta su esperanza. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos at Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio R/.

Satanás ha sido derrotado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 22-30

En aquel tiempo, los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús: "Este hombre está poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera". Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas: "¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido en bandos opuestos no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Solo así podrá saquear la casa.
Yo les aseguro que a los hombres se les perdonaran todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno". Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu inmundo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que estos dones, Señor, que to presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener santo Tomas de Aquino, sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 29

Santos: San Sulpicio Severo, obispo. José Freinademetz, misionero; Gildás "el Sabio", abad. Feria (Verde)

HEMOS QUEDADO CONSAGRADOS

Hb 10,1-10; Mc 3,31-35

Un razonamiento contrastante elige el autor de la Carta a los Hebreos para autentificar el camino de obediencia fiel del Señor Jesús y para desautorizar el culto antiguo, basado en ofrendas de corderos y otros animales. Dios no está urgido de dones y dádivas por parte de sus fieles. Cuando nosotros se los presentamos nos sirven para expresar nuestra gratitud y confianza. La oración y los dones que ofrecemos al Señor nos permiten manifestar nuestro amor y agradecimiento al Padre.
Sin embargo, esos dones son insuficientes para cambiar nuestro interior. De ese cambio profundo nos habla la Carta a los Hebreos. El Señor Jesús, entregándose sin reservas al Padre nos incorpora a su victoria, y nos hace ofrendas espirituales agradables a Él. El único santo, el Sumo Sacerdote Jesús, nos renueva internamente para que nos presentemos confiadamente al Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Lo escuchare en cualquier tribulación en que me llamen, seré siempre su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios de clemencia y de reconciliación, que concedes los hombres días especiales de gracia para que te reconozca como creador y Padre de todos, mira con bondad a tus hijos y ayúdanos a aceptar de corazón tu mensaje de paz, para que podamos cumplir tu voluntad de hacer reinar en todos a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad.

De la carta a los hebreos: 10, 1-10

Hermanos: Puesto que la ley de la antigua alianza no contiene la imagen real de los bienes definitivos, sino solamente una sombra de ellos, es absolutamente incapaz, por medio de los sacrificios, siempre iguales y ofrecidos sin cesar año tras año, de hacer perfectos a quienes intentan acercarse a Dios. Porque si la ley fuera capaz de ello, ciertamente tales sacrificios hubieran dejado de ofrecerse, puesto que los que practican ese culto, de haber sido purificados para siempre, no tendrían ya conciencia de pecado. Por el contrario, con esos sacrificios se renueva cada año la conciencia de los pecados, porque es imposible que pueda borrarlos la sangre de toros y machos cabríos.
Por eso, al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisiste víctimas ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado; entonces dije —porque a mí se refiere la Escritura—: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado —siendo así que eso es lo que pedía la ley—; y luego añade: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo. Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez por todas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Espere en el Señor con gran confianza; Él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias. Él me puso en la boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R/.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa así que dije: "Aquí estoy". R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R/.
No calle tu justicia, antes bien, proclame tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tú lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

El que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 31-35

En aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, si madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a Él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: "Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan".
Él les respondió: ¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?". Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad, los dones que tu Iglesia te presenta y, por este memorial de la muerte de tu Hijo, que con su sangre borró nuestros pecados y nos reconcilio contigo, concédenos que podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)

Vengan a mi todos los que están agobiados y oprimidos, y yo les daré alivio, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento de unidad, nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes, instrumentos de tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 30

Santos: Jacinta Mariscotti, religiosa; Muciano María Wiaux, Hermano de las Escuelas Cristianas. Beato Bronislao Bonaventura, presbítero. Feria (Verde)

LA LEY ESCRITA EN EL CORAZON

Hb 10,11-18; Mc 4,1-20

De alguna manera las parábolas del capítulo cuarto de san Marcos se complementan con la enseñanza de la Carta a los Hebreos. La transformación interior es obra del Espíritu, que cambia de una vez y para siempre el corazón de los discípulos de Jesús. Esa renovación profunda no suprime la acción humana. Efectivamente el cambio interior comienza con la escucha atenta de la predicación. La semilla de la palabra se ofrece de manera abierta y generosa a todos los que quieran escucharla. Cada persona va viviendo un proceso único de apertura y de acogida. La buena disposición, la comprensión inteligente y la esperanza perseverante se entrelazan para producir el fruto esperado. El esfuerzo del creyente y la acción del Espíritu se armonizan para renovar de raíz el corazón del hombre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ap 1, 5-6)

Gloria y poder por los siglos de los siglos a Jesucristo, que nos amó y nos purificó de nuestros pecados por su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre. Amen.

ORACIÓN COLECTA

Señor y Dios nuestro, que en cada una de las Iglesias dispersas por el mundo pones de manifiesto que la Iglesia universal es una, santa, católica y apostólica; haz que tu familia, reunida en torno a su pastor, crezca por la predicación del Evangelio y por la Eucaristía, en la unidad del Espíritu Santo, para que manifieste dignamente la universalidad de tu pueblo y sea signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cristo hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.

De la carta a los hebreos: 10, 11-18

Hermanos: En la antigua alianza los sacerdotes ofrecían en el templo, diariamente y de pie, los mismos sacrificios, que no podían perdonar los pecados. Cristo, en cambio, ofreció un solo sacrificio por los pecados y se sentó para siempre a la derecha de Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies. Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura: La alianza que yo estableceré con ellos, cuando lleguen esos días, palabra del Señor, es esta: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Y prosigue después: Yo les perdonare sus culpas y olvidare para siempre sus pecados. Ahora bien, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha; yo hare de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el Señorío; el día en que naciste, en los montes sagrados, te consagro el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Ta eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. R/.

Salió el sembrador a sembrar.

Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago, y se reunió una muchedumbre tan grande, que Jesús tuvo que subir en una barca; ahí se sentó, mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo enseñando muchas cosas con parábolas y les decía:
"Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió el sol, se quemaron, y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno". Y añadió Jesús: "El que tenga oídos para oír, que oiga".
Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los Doce le preguntaron que quería decir la parábola. Entonces Jesús les dijo: "A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio, a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán; a menos que se conviertan y sean perdonados ".
Y les dijo a continuación: "Si no entienden esta parábola, ¿cómo van a comprender todas las demás? 'El sembrador' siembra la palabra.
`Los granos de la vereda' son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.
`Los que reciben la semilla en terreno pedregoso', son los que, al escuchar la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces, son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa de la palabra, se dan por vencidos.
`Los que reciben la semilla entre espinas' son los que escuchan la palabra; pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen estéril.
Por fin, 'los que reciben la semilla en tierra buena' son aquellos que escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta; y otros, de ciento por uno". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por el memorial del amor infinito de tu Hijo que estamos celebrando, te pedimos, Señor, que tu Iglesia haga llegar a todos los hombres los frutos de la redención.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 3, 20)

Mira que estoy a la puerta tocando; si uno me oye y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que en la comunidad cristiana de este lugar, se mantenga siempre la integridad de la fe, la santidad de vida, el amor fraternal y la religión autentica y, ya que continuamente la alimentas con tu palabra y con el Cuerpo de tu Hijo, no dejes de guiarla y de protegerla. Por Jesucristo, nuestro

 

JUEVES 31

Santos: Juan Bosco, fundador; Marcela de Roma, viuda: Beata Ludovica Albertoni, laica. Memoria (Blanco)

JESUCRISTO, SUMO SACERDOTE

Hb 10,19-25; Mc 4,21-25

La exhortación final de la Carta a los Hebreos rebosa una confianza y una fe plenas en la eficiente ruta que el Señor Jesús, como Sumo Sacerdote obediente, ha pavimentado para todos sus hermanos Los lectores de la carta somos invitados a reconocernos como familia de Dios y a acercarnos sin temor alguno al Padre La exhortación a vivir una actitud de confianza y cercanía encuentra sentido si recordamos las numerosas barreras y prohibiciones que el culto israelita había establecido en el templo de Jerusalén. Solamente el Sumo Sacerdote traspasaba la cortina que conducía al Santo de los Santos, los demos israelitas debían mantenerse distantes. La incorporación al linaje sacerdotal de Jesús despeja el camino al Padre de todos los obstáculos. La comunidad cristiana no puede olvidarse de la doble exigencia de purificación: lavados en lo íntimo y purificados en lo exterior, hemos de vivir animosamente viviendo el amor fraterno como razón de ser de nuestra pertenencia a la familia de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Mc 1 0, 14)

Dejen que los niños se acerquen a mí, dice el Señor, y no se lo impidan, porque de ellos es el Reino de Dios.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en la persona de san Juan Bosco otorgaste a la juventud un padre y un maestro, enciende nuestro corazón con el mismo amor con que encendiste el suyo, para que en la entrega total a los demás, busquemos servirte solo a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Mantengamos firme, con la plenitud de la fe, la profesión de nuestra esperanza, estimulándonos mutuamente al ejercicio de la caridad.

De la carta a los hebreos: 10, 19-25

Hermanos: En virtud de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de poder entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable. Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que nos hizo las promesas es fiel a su palabra. Estimulémonos mutuamente con el ejemplo al ejercicio de la caridad y las buenas obras. No abandonemos, como suelen hacerlo algunos, la costumbre de asistir a nuestras asambleas; al contrario, animémonos los unos a los otros, tanto más, cuanto que vemos que el día del Señor se acerca. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 23 R/. Busquemos a Dios, nuestro Señor.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en el habitan, pues Él lo edificó sobre los mares Él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.
Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Esta es la clase de hombres que buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 118, 105) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son una antorcha para mis pasos y una luz en mi sendero. R/.

La misma medida que utilicen para tratar a los demás, si usará para tratarlos a ustedes.

Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 21-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "¿Acaso enciende una vela para meterla debajo de una olla o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Por qué si algo está escondido, es para que se descubra; y si algo se ha ocultado, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga". Siguió hablándoles y les dijo: "Pongan atención a lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás, esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con creces. Al que tiene, se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que la Iglesia te ofrece en memoria de tus santos y haz que este sacrificio impregne de tu amor todas nuestras actividades. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 18, 3)

A menos que cambien y se hagan tan sencillos como niños, no entraran al Reino de los cielos, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo que hemos recibido en este sacramento, nos den fuerza, Señor, para que, a ejemplo de san Juan Bosco, podamos comunicar a los demás la luz de la verdad y el fuego de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.