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SÁBADO 1

Santos: Eligio o Eloy de Noyón, obispo; Nahum, Profeta. Beata Liduina Meneguzzi, religios.

Vísperas I del domingo: la semana del Salterio. Tomo I: pp. 575 5-6 y 7. Para los fieles: pp. 472, 6-7 y 8 Edición popular: pp. 13 y 410. Feria (Verde)

ALLÍ NO HABRÁ YA NADA MALDITO

Ap 22, 1-7; Lc 21, 34-36

La dificultad creciente que numerosos jóvenes experimentan para abrirse a la esperanza cristiana es patente. Sin intentar justificarlos, podemos anotar que los creyentes no parecemos vivir de acuerdo a esa esperanza. El libro del Apocalipsis llama dichosos a cuantos sean capaces de abrir su corazón a la esperanza cristiana. La muerte de los que amamos pareciera querernos expropiar la esperanza. Su doloroso vacío nos lastima. Solamente desde la fe en la victoria del resucitado podemos reponernos de su partida. Desde otra perspectiva, el Evangelio de san Lucas nos alienta, recordándonos que el gran ausente, Jesús resucitado, no se ha desentendido de nosotros: volverá; y la mejor manera de esperarlo, es manteniendo la mente alerta para no dejarnos embobar por las preocupaciones de la vida.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr, Hch 1, 14)

Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ahí no habrá ya noche, porque el Señor los iluminará con su luz.

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 22, 1-7

El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, el río del agua que da la vida, reluciente como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En el centro de la plaza de la ciudad y en cada lado del río, crecía un árbol de la vida, que daba doce cosechas al año, una cada mes, y sus hojas sirven para dar la salud a las naciones. Ahí no habrá ya ninguna maldición.
En la ciudad estará el trono de Dios y el del Cordero, y sus servidores le darán culto, lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ahí no habrá ya noche ni habrá necesidad de lámparas o de sol, porque el Señor Dios los iluminará con su luz y reinarán por los siglos de los siglos.
Luego el ángel me dijo: "Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios, que inspiró a los profetas, ha enviado su ángel para comunicar a sus servidores lo que tiene que suceder en breve. Ya estoy a punto de llegar. Dichoso quien le hace caso al mensaje profético contenido en este libro". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 94 R/. Demos gracias al Señor.
Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a Él llenos de júbilo y démosle gracias. R/.
Porque el Señor es un Dios grande, es un rey más grande que todos los dioses: en sus manos están los abismos de la tierra y son suyas las cumbres de las montañas; el mar es suyo, pues Él lo hizo, y también la tierra, pues la formó con sus manos. R/.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues Él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, Él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 21, 36) R/. Aleluya, aleluya.
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R/.

Velen para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder.

Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabarte en esta festividad de la Virgen Maria.
Porque al aceptar ella a tu Unigénito en su corazón inmaculado, mereció concebirlo en su seno virginal y, al dar a luz a Cristo, preparó el nacimiento de la Iglesia.
Porque al aceptar, junto a la cruz, el encargo de tu amor, recibió como hijos a todos los hombres, redimidos por la Sangre de Cristo.
Porque al unirse a las oraciones de los Apóstoles y de los discípulos, que esperaban la venida del Espíritu Consolador, se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante y, desde su asunción gloriosa a los cielos, sigue mostrando su amor y protección a la Iglesia que peregrina hacia la vida eterna, hasta que venga el Señor, lleno de gloria.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos sin cesar, diciendo: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 19, 26-27)

Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna haz Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 2

I DOMINGO DE ADVIENTO (INICIA NUEVO AÑO LITÚRGICO, CICLO C)

Santos: Bibiana de Roma, mártir Roberto de Matallana, abad. Beata María Ángela Astorch, religiosa. (Morado)

LEVANTEN LA CABEZA

Jr 33,14-16; 1 Ts 3,12-4,2, Lc 21,25-28.34-36

En aquellos días profetiza Jeremías, vivirán tranquilos, porque Dios suscitará un nuevo vástago, que, establecerá el derecho en la tierra. El anuncio en manera alguna nos exime de realizar nuestros compromisos como personas y ciudadanos. Las profecías tampoco alientan la evasión del creyente, sino el compromiso más entusiasta. En esa óptica exhorta san Pablo a los cristianos de Tesalónica. La noticia de la venida del Señor implica asumir una actitud activa y responsable, practicando un amor creciente con los hermanos y con la sociedad en general. La certidumbre que nos comparte el Evangelio de san Lucas está fundada en la palabra del Señor. La culminación del Reinado de Dios no implica soñar despiertos Las palabras de Jesús no pasarán como la propaganda que envejece. Sus promesas resultan creíbles porque hay todo un "currículum" personal que lo autentifica como un profeta genuino, el verdadero Hijo de Dios, que da la vida sin regateos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 1-3)

A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado. Que no se burlen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti, no quedan defraudados.

No se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor, despierta en nosotros el deseo de prepararnos a la venida de Cristo con la práctica de las obras de misericordia para que, puestos a su derecha el día del juicio, podamos entrar al Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Yo haré nacer del tronco de David un vástago santo.

Del libro del profeta Jeremías: 33, 14-16

"Se acercan los días, dice el Señor, en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquella hora, yo haré nacer del tronco de David un vástago santo, que ejercerá la justicia y el derecho en la tierra. Entonces Judá estará a salvo, Jerusalén estará segura y la llamarán 'el Señor es nuestra justicia' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 24 R/. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.
Con quien guarda su alianza y sus mandatos, el Señor es leal y bondadoso. El Señor se descubre a quien lo teme y le enseña el sentido de su alianza. R/.

Que el Señor los fortalezca hasta que Jesús vuelva.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 3, 12-4, 2

Hermanos: Que el Señor los llene y los haga rebosar de un amor mutuo y hacia todos los demás, como el que yo les tengo a ustedes, para que Él conserve sus corazones irreprochables en la santidad ante Dios, nuestro Padre, hasta el día en que venga nuestro Señor Jesús, en compañía de todos sus santos.
Por lo demás, hermanos, les rogamos y los exhortamos en el nombre del Señor Jesús a que vivan como conviene, para agradar a Dios, según aprendieron de nosotros, a fin de que sigan ustedes progresando. Ya conocen, en efecto, las instrucciones que les hemos dado de parte del Señor Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Sal 84, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.

Se acerca su liberación.

Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Mientras esperamos la venida definitiva del Señor, oremos para que su amor, su paz y su luz, transformen ya ahora nuestras vidas y las de nuestros hermanos.
Después de cada petición diremos:
Ven, Señor Jesús, y aumenta nuestra fe.
Para que llegue el día en que todos los hombres y mujeres del mundo entero puedan vivir en paz, con esperanza, confiados ante el futuro. Oremos.
Para que el Presidente de la República, los legisladores y autoridades públicas que han asumido un cargo recientemente en nuestra patria, trabajen sinceramente por el bienestar de todos, y especialmente de los que menos tienen. Oremos.
Para que el pueblo de Israel, que recibió desde muy antiguo la llamada del Señor, se esfuerce al servicio de la paz y muestre ante el mundo el rostro amoroso de Dios. Oremos.
Para que nuestros difuntos vivan para siempre la alegría de la vida nueva que Dios nos promete. Oremos.
Para que todos nosotros, reunidos al empezar este Tiempo de Adviento para celebrar la Eucaristía, nos convirtamos de corazón para preparar la venida del Señor. Oremos. Ven, Señor Jesús y renueva el camino de la humanidad. Tú, nuestro hermano, que vives y...

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 84, 13)

El Señor nos mostrará su misericordia y nuestra tierra producirá su fruto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando tengo ocasión de interrogar a los jóvenes sobre su manera de entender la muerte, las opciones se reducen finalmente a dos. La muerte como fin, es decir, como meta para transitar a la plenitud de la vida; o la muerte como final, o sea, como término absoluto de la existencia, como aniquilación definitiva de la vida. Sin pretensiones de ser fabricante de estadísticas, me sorprende reconocer que la mayoría de sus respuestas exhiben, al menos de los dientes para afuera —pues uno no sabe deletrear las convicciones más hondas— su impotencia para abrirse a la trascendencia y a la esperanza cristiana. La cultura de lo tangible y la veneración de las evidencias les dificulta el acceso a la misteriosa esperanza. Los creyentes tenemos un reto en esta sociedad atrapada en la fugacidad del presente: nos corresponde documentar con actitudes congruentes, nuestra condición de forasteros en este mundo. Como dijera un poeta, somos exiliados en la tierra, que caminamos anhelando la patria definitiva.


LUNES 3

Santos: Francisco Javier, presbítero; Casiano de Tánger, mártir y Sofonías, profeta. Memoria (Blanco)

CAMINEMOS A LA LUZ DEL SEÑOR

Is 23-5; Mt 8, 5-11

Las dos lecturas presentan como protagonistas ejemplares de la fe a unos extranjeros. El pasaje del profeta Isaías está lleno de una gran expectativa: un día la sociedad y las naciones lograrán desterrar la cultura belicista. El adiestramiento para la guerra y la fabricación de armas cesarán y en su lugar los hombres buscarán la guía del Señor que diseñará formas de convivencia internacional asentadas en la práctica del derecho y la justicia. El predominio de la guerra solamente se aplica por el desinterés de disciplinarse, practicando la justicia y el derecho. El capitán romano aparece caracterizado como un hombre de una pieza, que reconoce la fuerza y la verdad de la palabra. No abusa de su investidura militar, al contrario, actúa comedidamente con Jesús, evitándole desplazarse para curar a su criado. Para él, la palabra de Jesús es más que suficiente para revertir la fuerza destructora de la enfermedad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 52, 7)

Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz que trae buenas noticias, que anuncia la salvación.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio de la predicación de san Francisco Javier quisiste iluminar con tu Evangelio a los pueblos de oriente, concédenos a todos los cristianos un gran entusiasmo por darte a conocer, a fin de que tu Iglesia pueda llevar a todos los hombres tu mensaje de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor reúne a todos los pueblos en la paz eterna de su reino.

Del libro del profeta Isaías: 2, 1-5

Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y Jerusalén: En días futuros, el monte de la casa del Señor será elevado en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas, y hacia Él confluirán todas las naciones.
Acudirán pueblos numerosos, que dirán: "Vengan, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob, para que Él nos instruya en sus caminos y podamos marchar por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor". Él será el árbitro de las naciones y el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados y de las lanzas, podaderas; ya no alzará la espada pueblo contra pueblo, ya no se adiestrarán para la guerra. ¡Casa de Jacob, en marcha! Caminemos a la luz del Señor. Palabra de Dios. alabamos, Señor.

Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: "Vayamos a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. En ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. R/.
Digan de todo corazón: "Jerusalén, que haya paz entre aquellos que te aman, que haya paz dentro de tus murallas y que reine la paz en cada casa". R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Sal 79, 4) R/. Aleluya, aleluya.
Señor y Dios nuestro, ven a salvarnos; míranos con bondad y estaremos a salvo. R/.

Muchos vendrán de oriente y occidente al Reino de los cielos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 8, 5-11

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: "Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico, y sufre mucho". Él le contestó: "Voy a curarlo".
Pero el oficial le replicó: "Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ¡Ve!', él va; al otro. ¡Ven!', y viene; a mi criado: ¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: "Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en memoria de san Francisco Javier, nos infunda, Señor, su espíritu de apóstol, y nos ayude a conducir a ti, mediante el testimonio de nuestra propia vida, a quienes viven lejos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 16, 15; Mt 28, 20)

Vayan por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva, dice el Señor, yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada Eucaristía que hemos celebrado, encienda, Señor, en nosotros, el amor por Cristo y por las almas para que, a ejemplo de san Francisco Javier, podamos vivir auténticamente nuestra vocación cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 4

Santos: Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia; Osmundo de Salisbury, obispo. Beato Adolfo Kolping, fundador. Feria (Morado)

DICHOSOS LOS OJOS

Is 11, 1-10; Lc 10, 21-24

La hermosísima y bien construida profecía del capítulo undécimo de Isaías es un reto a nuestra capacidad de resistir los usos y costumbres violentos. En la serie de parejas de animales domésticos y salvajes encontramos un clima de conciliación: la víctima y el verdugo cohabitan sin que los instintos violentos estallen. Más aún, salen sobrando los látigos y los capataces. El pastoreo de las fieras lo realiza un niño "temerario" que introduce su mano en el escondrijo de la serpiente. La tradición bíblica suele recurrir a imágenes del mundo animal para retratar algunos rasgos del comportamiento humano. El profeta apuesta a construcción de un mundo exento de depredadores. Los humanos estamos ante una disyuntiva: humanizarnos, tratándonos recíproca y respetuosamente o deshumanizarnos convirtiéndonos en fieras violentas. En tiene sentido, podemos apropiarnos de la bienaventuranza del Señor Jesús y usarla de manera parafraseada, diciendo: dichosos los ojos que contemplen el florecimiento de la paz y la tranquilidad en la tierra.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Za 14, 5. 7)

Vendrá el Señor, mi Dios, y con Él, todos sus santos; y brillará en aquel día una gran luz.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, acoge favorablemente nuestras súplicas y concédenos tu ayuda en las tribulaciones para que, reanimados con la venida de tu Hijo, ya cercana, no volvamos a mancharnos con el pecado. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El espíritu del Señor se posará sobre él.

Del libro del profeta Isaías: 11, 1-10

En aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de piedad y temor de Dios.
No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado y con equidad dará sentencia al pobre; herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia su ceñidor, la fidelidad apretará su cintura.
Habitará el lobo con el cordero, la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos y un muchachito los apacentará. La vaca pastará con la osa y sus crías vivirán juntas. El león comerá paja con el buey.
El niño jugará sobre el agujero de la víbora; la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo, porque así como las aguas colman el mar, así está lleno el país de la ciencia del Señor.
Aquel día la raíz de Jesé se alzará como bandera de los pueblos, la buscarán todas las naciones y será gloriosa su morada. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.
Que bendigan al Señor eternamente, y tanto como el sol, viva su nombre. Que Él sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor, nuestro Dios, con todo su poder para iluminar los ojos de sus hijos. R/.

Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo.

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 21-24

En aquella misma hora Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: "¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: "Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones y que tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (2 Tim 4, 8)

El Señor, justo juez, dará la corona merecida a todos los que esperan con amor su venida gloriosa

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 5

Santos: Sabás de Capadocia, abad; Geraldo o Geraud de Braga, obispo. Beato Bartolomé Fanti, presbítero. Feria (Morado)

ANIQUILARÁ LA MUERTE PARA SIEMPRE

Is 25, 6-10; Mt 15, 29-37

Los sumarios que refieren las numerosas curaciones de todo tipo de enfermos reflejan el entusiasmo popular que suscitaba Jesús entre la gente afligida de Galilea. La narración de la comida abundante gire Jesús les ofreció, sin más recursos que unos cuantos panes y la bendición de su Padre, nos anticipan de alguna manera el banquete de la abundancia que nos refiere el texto profético de Isaías. En la profecía de Isaías el banquete cumple una función celebrativa. El Señor organiza una comida festiva para celebrar con los suyos una victoria contundente. La muerte, el enemigo invencible, ha sido vencida. El luto, el llanto y el dolor no serán los gestos decisivos. No tendrá sentido volver a entristecerse El gozo, la fiesta y la alegría serán bienvenidos. Dios ha conseguido una victoria incomparable: es el monte Sión ha brillado la resurrección. La muerte no ha conseguido retener al Señor Jesús. Dios ha reivindicado a su Hijo, otorgándole la plenitud de la vida para siempre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ha 2, 3; 1 Co 4, 5)

Ven, Señor, y no tardes; ilumina los secretos de las tinieblas y manifiéstate a todas las naciones.

ORACIÓN COLECTA

Que tu gracia, Señor, prepare nuestros corazones para que, cuando venga tu Hijo Jesucristo, nos encuentre dignos de sentarnos a su mesa y de recibir de sus propias manos el pan del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor preparará un banquete y enjugará las lágrimas de todos los rostros.

Del libro del profeta Isaías: 25, 6-10

En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.
En aquel día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 22 R/. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor para salvar a su pueblo. Dichosos los que estén preparados para salir a su encuentro. R/.

Jesús sana a muchos enfermos y multiplica los panes.

Del santo Evangelio según san Mateo: 15, 29-37

En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea, subió al monte y se sentó. Acudió a Él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y Él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curados, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaban; por lo que glorificaron al Dios de Israel.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque pueden desmayarse en el camino". Los discípulos le preguntaron: "¿Dónde vamos a conseguir, en este lugar despoblado, panes suficientes para saciar a tal muchedumbre?". Jesús les preguntó: "¿Cuántos panes tienen?". Ellos contestaron. "Siete, y unos cuantos pescados".
Después de ordenar a la gente que se sentara en el suelo, Jesús tomó los siete panes y los pescados, y habiendo dado gracias a Dios, los partió y los fue entregando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que este sacrificio, signo de nuestra total entrega a ti, te sea ofrecido siempre, para que realice la intención que tuviste al instituir este sacramento, y lleve a cabo plenamente en nosotros tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 40, 10; cfr. 35. 5)

He aquí que el Señor vendrá con gran poder e iluminará los ojos de sus siervos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía nos purifique, Señor, de toda mancha y nos prepare así a celebrar dignamente la Navidad ya próxima. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 6

Santos: Nicolás de Bari o de Myra, obispo; Pedro Pascual de Jaén, mártir. Beato Janos Scheffler mártir. Feria (Morado)

UNA ROCA QUE NO VACILA

Is 26,1-6; Mt 7,21.24-27

Los constructores en Israel tenían sus estrategias para edificar viviendas y edificios públicos. En los montes rocosos excavaban para desenterrar una roca suficientemente sólida para levantar sus edificaciones, A partir de esa experiencia, se fue asentando la imagen de la roca como un símbolo de las decisiones sólidamente fundadas. Para el profeta Isaías, Dios es la roca sólida sobre la cual el pueblo, sus reyes y funcionarios pueden apoyarse para tomar sus decisiones, Su palabra y sus caminos son seguros y previsibles. No hay lugar para sorpresas. En esa misma línea el Evangelio de San Mateo expone la situación contrastante de dos distintas actitudes. Los necios se apresuran a olvidarse de las enseñanzas de Jesús. Son como dijera el profeta Oseas, sembradores de vientos, que cosechan tempestades. Los sensatos asimilan, acogen serenamente las propuestas del Evangelio, miden sus fuerzas, contienen sus preocupaciones y angustias y comienzan a cosechar los frutos del Reino, viviendo una existencia pacífica. Su seguridad no está en riesgo La palabra del Señor es su apoyo y fundamento.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 118, 151-152)

Tú estás cerca, Señor, y todos tus caminos son derechos. Desde el principio comprendí que tu alianza la estableciste para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Muestra, Señor, tu poder y ven en nuestra ayuda para que la abundancia de tu misericordia apresure el momento de la salvación que nuestros pecados han retardado. Por nuestro Señor Jesucristo....

LITURGIA DE LA PALABRA

El pueblo justo se mantiene fiel al Señor.

Del libro del profeta Isaías: 26, 1-6

Aquel día se cantará este canto en el país de Judá: "Tenemos una ciudad fuerte; ha puesto el Señor, para salvarla, murallas y baluartes. Abran las puertas para que entre el pueblo justo, el que se mantiene fiel, el de ánimo firme para conservar la paz, porque en ti confió. Confíen siempre en el Señor, porque el Señor es nuestra fortaleza para siempre; porque Él doblegó a los que habitaban en la altura; a la ciudad excelsa la humilló, la humilló hasta el suelo, la arrojó hasta el polvo donde la pisan los pies, los pies de los humildes, los pasos de los pobres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 117 R/. Bendito el que viene en el nombre del Señor.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con los fuertes una alianza. R/.
Ábranme las puertas del templo, que quiero entrar a dar gracias a Dios. Esta es la puerta del Señor y por ella entrarán los que le viven fieles. Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la salvación. R/.
Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine. R/.

ACLAMACIÓN (Is 55, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca. R/.

El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el Reino de los cielos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 21. 24-27

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga. ¡Señor, Señor!', entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Tit 2, 12-13)

Vivamos en este mundo como hombres responsables, justos y que sirven a Dios, en espera de que se cumpla la feliz esperanza: la manifestación gloriosa de Jesucristo, nuestro Dios y salvador.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 7

Santos: Ambrosio de Milán, Doctor de la Iglesia; Fara de Meaux abadesa. Beato Agatón de Alejandría, mártir. Memoria (Blanco)

NO QUEDARAN TIRANOS

Is 29,17-24, Mt 9,27-31

La prometedora profecía de Isaías es llamativa. Anuncia un futuro tan lleno de rasgos positivos que no se puede desdeñar. De un lado encontramos salud y de otro paz social. La enfermedad que perturba nuestra armonía seria erradicada por mano del Señor. La Molestia y la opresión de los tiranos concluirían también porque los artífices del mal serían extinguidos. El profeta atribuye esos cambios tan favorables a la acción directa del Señor que viene a salvar a su pueblo. Seguros como estamos del poder salvador de Dios, anhelamos su plena manifestación. Además, ahora que vivimos agobiados por tanta violencia y por no pocas enfermedades mortíferas, nos resulta interesante escuchar estas palabras esperanzadoras ¿Qué tendremos que hacer para disfrutar de esa bendición abundante? Algo nos corresponde a nosotros. Algo tendrá que iniciar también el Señor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)

Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que hiciste del obispo san Ambrosio un insigne maestro de la fe católica y un valeroso sucesor de los Apóstoles, haz surgir en tu Iglesia pastores según tu corazón, que conduzcan a tu pueblo con valor y sabiduría. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

En aquel día los ojos de los ciegos se abrirán.

Del libro del profeta Isaías: 29,17-24

Esto dice el Señor "¿Acaso no está el Líbano a punto de convertirse en un vergel y el vergel en un bosque? Aquel día los sordos oirán las palabras de un libro; los ojos de los ciegos verán sin tinieblas ni oscuridad; los oprimidos volverán a alegrarse en el Señor y los pobres se gozarán en el Santo de Israel; porque ya no habrá opresores y los altaneros habrán sido exterminados. Serán aniquilados los que traman iniquidades, los que con sus palabras echan la culpa a los demás, los que tratan de enredar a los jueces y sin razón alguna hunden al justo". Esto dice a la casa de Jacob el Señor que rescató a Abraham: "Ya no se avergonzará Jacob, ya no se demudará su rostro, porque al ver mis acciones en medio de los suyos, santificará mi nombre, santificará al Santo de Jacob y temerá al Dios de Israel. Los extraviados de espíritu entrarán en razón y los inconformes aceptarán la enseñanza". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 26 R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco, es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su presencia. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor, nuestro Dios, con todo su poder para iluminar los ojos de sus hijos. R/.

Quedaron curados dos ciegos que creyeron en Jesús.

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 27-31

Cuando Jesús salía de Cafarnaúm, lo siguieron dos ciegos, que gritaban: "¡Hijo de David, compadécete de nosotros!". Al entrar Jesús en la casa, se le acercaron los ciegos y Jesús les preguntó: "¿Creen que puedo hacerlo?". Ellos le contestaron: "Sí, Señor". Entonces les tocó los ojos, diciendo: "Que se haga en ustedes conforme a su fe". Y se les abrieron los ojos. Jesús les advirtió severamente:
"Que nadie lo sepa". Pero ellos, al salir, divulgaron su fama por toda la región. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te ofrece y haz que tu Espíritu Santo nos ilumine, para que podamos celebrar esta Eucaristía con la misma fe que infundió en san Ambrosio, para predicar sin descanso el Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)

Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has reconfortado con este sacramento, haz, Señor, que a imitación de san Ambrosio, cumplamos con valor tu voluntad y podamos alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 8

Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María

Santos: Eucario de Tréveris, obispo; Frida, Edith y Sabina de Inglaterra, mártires.

Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio. Tomo I. pp. 670, 5-6 y 64. Para los fieles: pp. 555, 6-7 y 8. Edición popular: pp. 108 y 410. Solemnidad (Blanco o azul)

LOS HIJOS ADOPTIVOS

Gn 3,9-15.20; Ef 1,3-6.11-12; Lc 1,26-38

La descendencia, la maternidad, el linaje y el nacimiento son términos emparentados que sirven para conectar las tres lecturas. El texto del Génesis destaca la situación de rivalidad entre la descendencia de la mujer y la descendencia de la serpiente. Los primeros cristianos identificaron indudablemente a Jesús como el vencedor que aniquilaría a la descendencia de la serpiente. La profecía se hace realidad en la vida de Maria, la madre del Señor que acoge la invitación para recibir en su vientre al Hijo del Altísimo. La confesión creyente de nosotros los cristianos en la divinidad de Jesús no es un resabio de un pensamiento mítico. Al contrario, convencidos como estamos de la excelsa forma corno Jesús vivió, entregándose a sus hermanos sin regatear nada, advertimos que una forma de vida tan desmedidamente generosa, no corresponde a los parámetros del comportamiento humano. Alguien como Jesús, tenía que ser divino.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 61, 10)

Con gozo intenso me gozaré en el Señor, y en mi Dios se alegrará mi alma, pues me ha vestido una túnica de salvación y me ha cubierto con un manto de inocencia, como la novia se enjoya para su boda.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, que por la inmaculada concepción de la Virgen María preparaste una morada digna para tu Hijo y, en atención a los méritos de la muerte redentora de Cristo, la preservaste de toda mancha de pecado, concédenos, por su maternal intercesión, vivir en tu presencia sin pecado. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya.

Del libro del Génesis: 3, 9-15. 20

Después de que el hombre y la mujer comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le preguntó: "¿Dónde estás?". Este le respondió: "Oí tus pasos en el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí". Entonces le dijo Dios: "¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?".
Respondió Adán: "La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y comí". El Señor Dios dijo a la mujer: "¿Por qué has hecho esto?". Repuso la mujer: "La serpiente me engañó y comí".
Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente: "Porque has hecho esto, serás maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su talón".
El hombre le puso a su mujer el nombre de "Eva", porque ella fue la madre de todos los vivientes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

Dios nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 3.6.11-12

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Él con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor, y determinó, porque así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha favorecido, por medio de su Hijo amado.
Con Cristo somos herederos también nosotros. Para esto estábamos destinados, por decisión del que lo hace todo según su voluntad: para que fuéramos una alabanza continua de su gloria, nosotros, los que ya antes esperábamos en Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lo 1, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. R/.

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.
El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y Él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".
María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios". María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho". Y el ángel se retiró de su presencia. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, el sacrificio de salvación que vamos a ofrecerte en esta festividad de la santísima Virgen María, a la que, desde su concepción, preservaste de todo pecado y por su intercesión, concédenos el perdón de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque preservaste a la Virgen Maria de toda mancha de pecado original para que, enriquecida con la plenitud de tu gracia, fuese digna Madre de tu Hijo, imagen y comienzo de la Iglesia, que es la esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura.
Purísima tenía que ser, Señor, la Virgen que nos diera al Cordero inocente que quita el pecado del mundo.
Purísima la que, entre todos los hombres, es abogada de gracia y ejemplo de santidad.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Grandes cosas se cantan de ti, María, porque de ti ha nacido el Sol de Justicia, Cristo nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que hemos recibido, nos ayuden, Señor, a superar la debilidad que nos dejó el pecado original, del cual, por singular privilegio, preservaste a la santísima Virgen María en su inmaculada concepción. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 9

II DOMINGO DE ADVIENTO

Santos: Juan Diego Cuauhtlatoatzin, laico; Pedro Fournier, fundador. Beato Bernardo Silverstrelli, cofundador. (Morado)

LE LLEGÓ UN MENSAJE DE DIOS

Ba 5,1-9; Flp 1,46.8-11; Lc 3,1-6

Las imágenes de las colinas que se abatan y de los barrancos que son rellenados están presentes tanto en el libro del profeta Baruc como en el libro de Isaías. El sentido de tales imágenes implica la eliminación de todos los obstáculos que se interpongan ante el acontecimiento más decisivo: el Señor vendrá visitar a su pueblo. Mientras que en Baruc los caminos estarán despejados para, que el pueblo retorne a Jerusalén para volver a contemplar la gloria del Señor; en el pasaje de Isaías, dichos caminos se despejan para abrir paso al Señor que llega. En la proclama de Juan Bautista prevalece esta segunda versión: Dios se acerca a su pueblo. Es la hora decisiva y la salvación se hará patente. El profeta del Jordán tuvo conciencia de la cercanía de la salvación. En alguna circunstancia histórica pudo atisbar que Dios reivindicaria a su pueblo. La situación era intolerable y Dios no podría permanecer indiferente. Habría que mantener los ojos vigilantes para descubrir al Enviado del Señor.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 30, 19. 30)

Pueblo de Sión, mira que el Señor va a venir para salvar a todos los hombres y dejará oír la majestad de su voz para alegría del corazón de ustedes.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Que nuestras responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo, y que la sabiduría que viene del cielo, nos disponga a recibirlo y a participar de su propia vida. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios mostrará tu grandeza.

Del libro del profeta Baruc: 5, 1-9

Jerusalén, despójate de tus vestidos de luto y aflicción, y vístete para siempre con el esplendor de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y adorna tu cabeza con la diadema de la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu grandeza a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: "Paz en la justicia y gloria en la piedad".
Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura, levanta los ojos y contempla a tus hijos, reunidos de oriente y de occidente, a la voz del espíritu, gozosos porque Dios se acordó de ellos. Salieron a pie, llevados por los enemigos; pero Dios te los devuelve llenos de gloria, como príncipes reales.
Dios ha ordenado que se abajen todas las montañas y todas las colinas, que se rellenen todos los valles hasta aplanar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios. Los bosques y los árboles fragantes le darán sombra por orden de Dios. Porque el Señor guiará a Israel en medio de la alegría y a la luz de su gloria, escoltándolo con su misericordia y su justicia.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 125 R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar; entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: "¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!". Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán con sus gavillas. R/.

Manténganse limpios e irreprochables para el día de Cristo.

De la carta del apóstol son Pablo a los filipenses: 1, 4-6. 8-11

Hermanos: Siempre que pido por ustedes, lo hago con gran alegría, porque han colaborado conmigo en la causa del Evangelio, desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra, la irá perfeccionando siempre hasta el día de la venida de Cristo Jesús.
Dios es testigo de cuánto los amo a todos ustedes con el amor entrañable con que los ama Cristo Jesús. Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor siga creciendo más y más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual. Así podrán escoger siempre lo mejor y llegarán limpios e irreprochables al día de la venida de Cristo, llenos de los frutos de la justicia, que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 3, 4. 6) R/. Aleluya, aleluya.
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán la salvación de Dios. R/.

Todos verán la salvación de Dios.

Del santo Evangelio según san Lucas: 3, 1-6

En el año décimo quinto del reinado del César Tiberio, siendo Poncio Pilato procurador de Judea; Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarca de las regiones de Iturea y Traconitide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios en el desierto sobre Juan, hijo de Zacarías.
Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro de las predicciones del profeta Isaías:
Ha resonado una voz en el desierto: Preparen el camino del Señor; hagan rectos sus senderos. Todo valle será rellenado, toda montaña y colina, rebajada; lo tortuoso se hará derecho, los caminos ásperos serán allanados y todos los hombres verán la salvación de Dios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Mientras esperamos la venida definitiva del Señor, oremos confiadamente. Después de cada petición diremos: Ven, Señor Jesús, y aumenta nuestra fe.
Para que las Iglesias cristianas caminemos sinceramente hacia la unidad. Oremos.
Para que los gobernantes de los países ricos trabajen por una justa distribución de la riqueza entre todos los pueblos. Oremos.
Para que los que están perdiendo el trabajo a causa de la crisis económica, encuentren el apoyo que necesitan. Oremos.
Para que todos los que nos hemos reunido en esta iglesia crezcamos siempre en la generosidad, en la confianza, en las ganas de hacemos mutuamente felices. Oremos.
Escucha, Señor, esta oración de tu pueblo reunido, y ven a salvar a todos los hombres y mujeres del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones, y que tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ba 5, 5; 4, 36)

Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, para que contemples la alegría que te viene de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los profetas como san Juan no tenían una especie de "teléfono rojo" ni una línea directa para comunicarse con Dios. Eran personas creyentes que habían aprendido a leer la historia de las intervenciones salvadoras de Dios a favor de Israel. Alentados por esa certidumbre, reflexionaban en los sucesos históricos relevantes y descubrían las señales de la fidelidad de Dios. Del mismo modo, los cristianos que hayan desarrollado la habilidad para deletrear los gestos discretos de la presencia de Dios en la historia actual, podrán mantener viva su esperanza. Indudablemente son numerosos los signos del pecado y la injusticia que observamos en la actualidad. No obstante, sabemos que la fidelidad del Señor no se resquebraja y que en la hora menos esperada, surgirán mediadores generosos, voces proféticas y cristianos dispuestos a vivir como portadores de la salvación que Dios nos sigue regalando. Donde quiera que existan personas dispuestas a organizar su vida conforme a los valores evangélicos estarán germinando las semillas de la salvación.

 

LUNES 10

Santos: Eulalia de Mérida, mártir Melquiades I, Papa y mártir.

Dedicación de la Basílica de San Pablo en Roma. Feria (Morado)

FORTALEZCAN LAS MANOS DÉBILES

Is 35, 1-10 Lc 5,17-26

El pueblo de Israel, luego de años de pagar pesados tributos a los funcionarios asirios, sintió que su esperanza se resquebrajaba y los signos alentadores que anunciaban los profetas se multiplicaban, pero parecían quedar en promesas incumplidas. Isaías el profeta de Jerusalén no perdía en manera alguna la esperanza, pensando que al menos un puñado de israelitas fieles, un pequeño resto permanecería fiel al Señor. Isaías estaba más que seguro que el Dios santo no había abandonado a su pueblo. Los enfermos recuperarían la salud perdida, las personas vivirían seguras y sin sobresaltos ni violencia Cuando apareció Jesús en Cafarnaúm y comenzó a mostrar la anchura del poder sanador que Dios le había otorgado, se suscitó una oleada de confianza y la gente de los caseríos de Galilea hizo acopio de su fe, esperanzada en que la compasión de Dios cambiaría la suerte de lisiados y paralíticos. Jesús no estaba de acuerdo con quienes juzgaban que los enfermos sufrían merecidamente a causa de sus pecados. Por esa razón, les devolvía la salud, en el entendido que Dios estaba indignado solamente con el sufrimiento de la gente inocente y con la intolerancia de quienes los querían culpabilizar de su desvalimiento.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Jr 31, 10; Is 35, 4)

Oigan, pueblos, la palabra del Señor y anúncienla en todos los rincones de la tierra: "He aquí que vendrá nuestro salvador, ya no tengan miedo".

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, nuestras plegarias y ayúdanos a prepararnos a celebrar con verdadera fe y pureza de corazón el gran misterio de la encarnación de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios mismo viene a salvarnos.

Del libro del profeta Isaías: 35,1-10

Esto dice el Señor: "Regocíjate, yermo sediento. Que se alegre el desierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que se alegre y dé gritos de júbilo, porque le será dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón apocado: ‘¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará.
Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque y la tierra sedienta, en manantial. En la guarida donde moran los chacales, verdearán la caña y el papiro.
Habrá allí una calzada ancha, que se llamará 'Camino Santo'; los impuros no la transitarán, ni los necios vagarán por ella.
No habrá por ahí leones ni se acercarán las fieras. Por ella caminarán los redimidos. Volverán a casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión con cánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría, serán su escolta el gozo y la dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 84 R/. Nuestro Dios viene a salvarnos.
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene el rey, el Señor de la tierra; Él nos librará de nuestra esclavitud. R/.

Hoy hemos visto maravillas.

Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 17-26

Un día Jesús estaba enseñando y estaban también sentados ahí algunos fariseos y doctores de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, de Judea y de Jerusalén. El poder del Señor estaba con Él para que hiciera curaciones.
Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de entrar, para colocarlo delante de Él; pero como no encontraban por dónde meterlo a causa de la muchedumbre, subieron al techo y por entre las tejas lo descolgaron en la camilla y se lo pusieron delante a Jesús. Cuando Él vio la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: "Amigo mío, se te perdonan tus pecados".
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a pensar: "¿Quién es este individuo que así blasfema? ¿Quién, sino sólo Dios, puede perdonar los pecados?". Jesús, conociendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil decir: 'Se te perdonan tus pecados' o 'Levántate y anda'? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —dijo entonces al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El paralítico se levantó inmediatamente, en presencia de todos, tomó la camilla donde había estado tendido y se fue a su casa glorificando a Dios. Todos quedaron atónitos y daban gloria a Dios, y llenos de temor, decían: "Hoy hemos visto maravillas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio 1/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Sal 105, 4-5; Is 38, 3)

Ven, Señor, a visitamos con tu paz, para que nos alegremos delante de ti, de todo corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 11

Santos: Dámaso I, Papa. Maravillas de Jesús, religiosa. Beato Jerónimo de San Ángelo, religioso. Feria (Morado)

COMO UN PASTOR QUE APACIENTA EL REBAÑO

Is 40,1-11; Mt 18,12-14

Ninguna imagen tan querida para el Señor Jesús como la del pastor responsable de su oficio y atento a sus ovejas. El profeta Isaías aplica la imagen del pastor cariñoso que abraza a los corderitos en referencia al Señor. Dios está a cargo de la gente menuda. Nunca los ha abandonado. Si la retahíla de desgracias que sufren los pobres pareciera hacernos creer lo contrario, hemos de advertir, que las desgracias que sufre la gente indefensa son atribuibles al abuso de los violentos y en manera alguna al desinterés de Dios. El Evangelio ratifica lo dicho y lo ilustra con la vida misma de su Hijo. En su condición de mediador transparente del amor preferencial de Dios por los marginados, el Señor Jesús no solamente recitó la hermosa y concisa parábola de la oveja perdida, sino que la tradujo en actitudes de acogida y cercanía hacia los pobres, los recaudadores, las prostitutas y todos aquellos que habían sido confundidos por escrupulosos predicadores que defendían una imagen distorsionada del Dios compasivo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Za 14, 5. 7)

Vendrá el Señor, mi Dios, y con Él, todos sus santos; y brillará en aquel día una gran luz.

ORACIÓN COLECTA

Señor y Dios nuestro, que has hecho llegar a todos los rincones de la tierra la buena nueva de la venida del salvador, concédenos esperar con sincera alegría las fiestas con que celebramos el día de su nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios consuela a su pueblo.

Del libro del profeta Isaías: 40, 1-11

"Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice nuestro Dios. Hablen al corazón de Jerusalén y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre y que ya ha satisfecho por sus iniquidades, porque ya ha recibido de manos del Señor castigo doble por todos sus pecados".
Una voz clama: "Preparen el camino del Señor en el desierto, construyan en el páramo una calzada para nuestro Dios. Que todo valle se eleve, que todo monte y colina se rebajen; que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane. Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán". Así ha hablado la boca del Señor.
Una voz dice: "¡Griten!", y yo le respondo: "¿Qué debo gritar?". "Todo hombre es como la hierba y su grandeza es como flor del campo. Se seca la hierba y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre".
Sube a lo alto del monte, mensajero de buenas nuevas para Sión; alza con fuerza la voz, tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén. Alza la voz y no temas; anuncia a los ciudadanos de Judá: "Aquí está su Dios. Aquí llega el Señor, lleno de poder, el que con su brazo lo domina todo. El premio de su victoria lo acompaña y sus trofeos lo anteceden. Como pastor apacentará a su rebaño; llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos y atenderá solícito a sus madres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Ya viene el Señor a renovar el mundo.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo, proclamemos su amor día tras día. R/.
Su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. "Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya está cerca el día del Señor. Ya viene el Señor a salvarnos. R/.

Dios no quiere que se pierda uno solo de los pequeños.

Del santo Evangelio según san Mateo: 18, 12-14

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿acaso no deja las noventa y nueve en los montes, y se va a buscar a la que se le perdió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se le perdieron. De igual modo, el Padre celestial no quiere que se pierda uno solo de estos pequeños".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean agradables, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones, y que tu misericordia supla la extrema pobreza de nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (2 Tm 4, 8)

El Señor, justo juez, dará la corona merecida a todos los que esperan con amor su venida gloriosa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Como fruto de nuestra participación en este sacramento de vida eterna, enséñanos, Señor, a no sobrevalorar las cosas terrenales y a estimar las del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 12

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Santos: Donato de Roma y compañeros, mártires; Epímaco y Alejandro de Alejandría, mártires.

Solemnidad (Blanco)

NACIDO DE MUJER

Is 7,10-14; Si 24,23-31; Ga 4,4-7; Lc 1,39-48

No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no llegue dice el refrán. De muchas maneras Dios había alentado la esperanza de Israel. Con llamados proféticos, con signos y eventos salvadores había interpelado a Israel. Había confortado la esperanza del pueblo y sustentado a los reyes en las horas críticas por mediación de sabios y profetas. Dios nunca se desentendió de su responsabilidad: caminar al lado de su pueblo en las horas adversas y en los tiempos gozosos. No echaría en vano sus promesas. En el momento oportuno, se metería de lleno en la historia de Israel por mediación de su Hijo Jesús. Él asumiría la condición humana para patentarnos de manera fehaciente el camino de la fidelidad al Padre. Como hijo de Dios e hijo de Israel aprendería a subordinarse a las instituciones de su pueblo. Cumpliría la ley y viviría conforme a la espiritualidad de los israelitas fieles a su Dios. Viviendo en actitud de discernimiento libre, socorrería a sus hermanos y nos enseñaría a vivir gustosamente nuestra condición de hijos de Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 12, 1)

Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Padre de misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo.

Del libro del profeta Isaías: 7, 10-14

En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: "Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo, o de arriba, en lo alto". Contestó Ajaz: "No la pediré. No tentaré al Señor".
Entonces dijo Isaías: "Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

O bien:

Yo soy la madre del amor. Vengan a mí, los que me aman.

Del libro del (Sirácide) Eclesiástico: 24, 23-31

Yo soy como una vid de fragantes hojas y mis flores son producto de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del amor, del temor, del conocimiento y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino y de la verdad, toda esperanza de vida y de virtud.
Vengan a mí, ustedes, los que me aman y aliméntense de mis frutos. Porque mis palabras son más dulces que la miel y mi heredad, mejor que los panales.
Los que me coman seguirán teniendo hambre de mí, los que me beban seguirán teniendo sed de mí; los que me escuchan no tendrán de qué avergonzarse y los que se dejan guiar por mí no pecarán. Los que me honran tendrán una vida eterna. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 66 R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te cante, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos lo pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor al mundo entero. R/.

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 4, 4-7

Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: “¡Abbá!”, es decir ¡Padre! Así ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 1, 47) R/. Aleluya, aleluya.
Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador. R/.

Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-48

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, y haz que este sacrificio nos dé fuerza para cumplir tus mandamientos, como verdaderos hijos de la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Sal 147, 20)

No ha hecho nada semejante con ningún otro pueblo; a ninguno le ha manifestado tan claramente su amor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, nos ayuden, Señor, por intercesión de nuestra santísima Madre de Guadalupe, a reconocernos y a amarnos todos como verdaderos hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 13

Santos: Lucía de Roma, mártir; Josse o Judoc de Inglaterra, presbítero. Beato Antonio Grassi, presbítero. Memoria (Rojo)

TRANSFORMARÉ EL DESIERTO EN ESTANQUE

Is 41,13-20; Mt 11,11-15

La imagen del desierto es familiar a los lectores de la Biblia. No es un simple espacio geográfico, desprovisto de agua y vegetación, también es el lugar de la prueba, el espacio donde el hombre experimenta su fragilidad. La promesa del reverdecimiento del desierto sirvió para anunciar las acciones decisivamente favorables que Dios realizaría para cambiar la suerte de Israel. El pueblo parece un gusanito ante la presencia descomunal de los imperios que lo asedian; no obstante lo anterior, podrá seguir tranquilo porque la diestra del Señor lo acompaña. Juan el Bautista escogió la ribera desértica del Jordán para proclamar la Buena Nueva del reinado de Dios. Su palabra coherente y su existencia congruente sedujeron a hombres y mujeres de todas las regiones de Israel. Los defensores del viejo orden se opusieron a su misión y lo quitaron violentamente de en medio.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Esta santa luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzada sobre roca firme.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, por intercesión de santa Lucía, virgen y mártir, que llenes de luz y de gozo nuestros corazones y que, quienes hoy celebramos su martirio en la tierra, lleguemos a contemplar con nuestros propios ojos tu gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Yo soy tu redentor, el Dios de Israel.

Del libro del profeta Isaías: 41, 13-20

"Yo, el Señor, te tengo asido por la diestra y yo mismo soy el que te ayuda. No temas, gusanito de Jacob, oruga de Israel, que soy yo, dice el Señor, el que te ayuda; tu redentor es el Dios de Israel.
Mira: te he convertido en rastrillo nuevo de dientes dobles; triturarás y pulverizarás los montes, convertirás en paja menuda las colinas. Las aventarás y se irán con el viento y el torbellino las dispersará. Tú, en cambio, te regocijarás en el Señor, te gloriarás en el Dios de Israel.
Los miserables y los pobres buscan agua, pero es en vano; tienen la lengua reseca por la sed. Pero yo, el Señor, les daré una respuesta; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Haré que broten ríos en las cumbres áridas y fuentes en medio de los valles; transformaré el desierto en estanque y el yermo, en manantiales.
Pondré en el desierto cedros, acacias, mirtos y olivos; plantaré juncos en la estepa, cipreses, oyameles y olmos; para que todos vean y conozcan, adviertan y entiendan de una vez por todas, que es la mano del Señor la que hace esto, que es el Señor de Israel quien lo crea". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 144 R/. Bueno es el Señor para con todos.

Dios y rey mío, yo te alabaré, bendeciré tu nombre siempre y para siempre. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones. R/.

ACLAMACIÓN (Cfr. Is 45, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan al Justo; que la tierra se abra y haga germinar al Salvador. R/.

No ha habido ninguno más grande que Juan el Bautista.

Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 11-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: "Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos exige esfuerzo, y los esforzados lo conquistarán. Porque todos los profetas y la ley profetizaron, hasta Juan; y si quieren creerlo, él es Elías, el que habría de venir. El que tenga oídos que oiga".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Lucía te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tus ojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Lucía con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 14

Santos: Juan de la Cruz, Doctor de la Iglesia; Juan Paniagua, anacoreta. Beata Francisca Schervier fundadora. Memoria (Blanco)

SERÍA TU PAZ COMO UN RÍO

Is 48,17-19, Mt 11,16-19

Ambas lecturas dan una mirada crítica al pasado de Israel. El profeta Isaías repasa la historia reciente del reino de Judá y discierne que todos los descalabros que sufrieron, —exilio, destrucción de Jerusalén, pérdida de la libertad— podrían haberse evitado, si los dirigentes y el pueblo en general, hubiesen aprendido a escuchar los llamamientos proféticos y las en la instrucciones contenidas en la Torah. Ni una cosa ni otra cosa ocurrieron porque optaron por una elección insensata, apostándole a los pactos militares con aliados engañosos. En tiempos de Juan el Bautista y Jesús, el pueblo volvió a confundirse y desestimó por igual ambas opciones. Al profeta del Jordán lo desairaron por su manera ascética de vivir y al Señor Jesús, lo ningunearon porque acogía gustosamente a los pecadores públicos y por compartir la mesa con ellos. Se atoraron en esos pretextos y desoyeron el mensaje de fondo que habría sido su salvación.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ga 6, 14)

No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual, el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que inspiraste a san Juan de la Cruz un espíritu de total abnegación por amor a Cristo crucificado, concédenos, por su intercesión, el valor de renunciar a nuestro egoísmo, para compartir la gloria de tu Hijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¡Ojalá hubieras obedecido mis mandatos!

Del libro del profeta Isaías: 48, 17-19

Esto dice el Señor, tu redentor, el Dios de Israel:
"Yo soy el Señor, tu Dios, el que te instruye en lo que es provechoso, el que te guía por el camino que debes seguir. ¡Ojalá hubieras obedecido mis mandatos! Sería tu paz como un río y tu justicia, como las olas del mar. Tu descendencia sería como la arena y como granos de arena, los frutos de tus entrañas. Nunca tu nombre hubiera sido borrado ni arrancado de mi presencia".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 1 R/. Dichoso el hombre que cotilla en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.
En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Ya viene el Señor, salgamos a su encuentro; Él es el príncipe de la paz. R/.

No escuchan ni a Juan ni al Hijo del hombre.

Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 16-19

En aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con qué podré comparar a esta gente? Es semejante a los niños que se sientan en las plazas y se vuelven a sus compañeros para gritarles: ‘Tocamos la flauta y no han bailado; cantamos canciones tristes y no han llorado'.
Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dijeron: ‘Tiene un demonio'. Viene el Hijo del hombre, y dicen: ‘Ése es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y gente de mal vivir'. Pero la sabiduría de Dios se justifica a sí misma por sus obras". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos en esta festividad de san Juan de la Cruz, y concede a quienes celebramos hoy el memorial de la pasión de Cristo, aprender a sacrificarnos por nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)

Si alguno quiere venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que ayudaste a san Juan de la Cruz a vivir el misterio de la pasión de tu Hijo, concédenos que este sacrificio que hemos celebrado nos impulse a seguir con fidelidad a Cristo y a trabajar en la Iglesia por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 15

Santos: María Crucificada Di Rosa, fundadora; Virginia Centurioni, fundadora. Beata Maria Julia Ivaniservic y compañeras, mártires.

Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio Feria (Morado)

EL MALTRATO A LOS PROFETAS

Si 48,14.9-11; Mt 17,10-13

Los relatos que recogen las acciones significativas del profeta Elías nos registran la hostilidad y la resistencia tenaz que los reyes de Israel y los partidarios de la religiosidad sincretista, opusieron al profeta del Carmelo. Elías desenmascaró la ambigua religiosidad de sus contemporáneos y los llamó a definirse de una vez por todas. El Dios de Israel no admitía la indefinición. En la fe como en el amor, es indispensable optar y jugarse el todo por el todo. Desde la perspectiva del Evangelio, Juan el Bautista, como un nuevo Elías, también experimentó el apoyo y la escucha de parte de muchos hijos de Israel bien dispuestos, y la incomprensión y el maltrato de parte de las autoridades. El mismo Señor Jesús entendió que la misión profética del Bautista concluiría con un final violento y que de alguna manera anticiparía su propio fracaso.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 79, 4. 2)

Ven, Señor, muéstranos tu rostro, y nos salvaremos.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Padre todopoderoso, que Cristo, el resplandor de tu gloria, nazca en nuestros corazones, para que su venida disipe las tinieblas del pecado y ponga de manifiesto que somos hijos de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Elías volverá.

Del libro del (Sirácide) Eclesiástico: 48, 1-4. 9-11

En aquel tiempo, surgió Elías, un profeta de fuego; su palabra quemaba como una llama. El hizo caer sobre los israelitas el hambre y con celo los diezmó. En el nombre del Señor cerró las compuertas del cielo e hizo que descendiera tres veces fuego de lo alto. ¡Qué glorioso eres, Elías, por tus prodigios! ¿Quién puede jactarse de ser igual a ti? En un torbellino de llamas fuiste arrebatado al cielo, sobre un carro tirado por caballos de fuego. Escrito está de ti que volverás, cargado de amenazas, en el tiempo señalado, para aplacar la cólera antes de que estalle, para hacer que el corazón de los padres se vuelva hacia los hijos y congregar a las tribus de Israel.
Dichosos los que te vieron y murieron gozando de tu amistad; pero más dichosos los que estén vivos cuando vuelvas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 79 R/. Ven, Señor, a salvarnos.
Escúchanos, pastor de Israel; tú que estás rodeado de querubines, manifiéstate, despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tú viña y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.
Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 3, 4. 6) R/. Aleluya, aleluya.
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán la salvación de Dios. R/.

Elías ha venido ya, pero no lo reconocieron.

Del santo Evangelio según san Mateo: 17, 10-13

En aquel tiempo, los discípulos le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?". Él les respondió: "Ciertamente Elías ha de venir y lo pondrá todo en orden. Es más, yo les aseguro a ustedes que Elías ha venido ya, pero no lo reconocieron e hicieron con él cuanto les vino en gana. Del mismo modo, el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos".
Entonces entendieron los discípulos que les hablaba de Juan el Bautista. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que este sacrificio, signo de nuestra total entrega a ti, te sea ofrecido siempre para que realice la intención que tuviste al instituir este sacramento, y lleve a cabo plenamente en nosotros tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 22, 12)

Pronto vendré y traeré conmigo la recompensa, dice el Señor, y daré a cada uno según sus obras.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía nos purifique, Señor, de toda mancha y nos prepare así a celebrar dignamente la Navidad ya próxima. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 16

III DOMINGO DE ADVIENTO

Santos: Alicia o Adelaida o Adelina de Alemania, emperatriz; Ananías, Azarías y Misael, mártires. Beato Clemente Marchisio, fundador. (Morado o rosa)

EL SEÑOR DENTRO DE TI ES EL REY DE ISRAEL

So 3,14-18 Flp 4.4-1; Lc 3,10-18

Sofonías culmina su predicación profética anunciando un futuro promisorio para Israel. La comunidad creyente, formada, por personas humildes, aprendería a confiar en Dios. La esperanza de esa gente no quedaría defraudada. Dios se convertida en su aliado y desterraría a los tiranos y opresores del pueblo. No lo haría de forma milagrosa. Los israelitas fieles tendrían que organizarse y aprenderían a defender sus derechos de forma decidida e inteligente. La fidelidad a Dios tiene que traducirse en relaciones justas. De otra manera se convierte en una creencia alienante. Por esa razón, Juan Bautista urge a sus oyentes, quienes se muestran dispuestos a reorganizar su vida, a modificar sus relaciones sociales y económicas. Quien crea en la cercanía de Dios, no podrá seguir cometiendo abusos e injusticias contra las personas indefensas. Quien acoja el mensaje del Reino tendrá que aprender a vivir solidariamente con sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Flp 4. 4. 5)

Estén siempre alegres en el Señor; se lo repito, estén alegres. El Señor está cerca.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Mira, Señor, a tu pueblo que espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo, y concédele celebrar el gran misterio de nuestra salvación con un corazón nuevo y una inmensa alegría. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor se alegrara en ti.

Del libro del profeta Sofonías: 3, 14-18

Canta, hija de Sión, da gritos de júbilo, Israel, gózate y regocíjate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha levantado su sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos. El Señor será el rey de Israel en medio de ti y ya no temerás ningún mal.
Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, tu poderoso salvador, está en medio de ti. Él se goza y se complace en ti; Él te ama y se llenará de júbilo por tu causa, como en los días de fiesta". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Isaías 12 R/. El Señor es mi Dios y salvador.
El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.

El Señor está cerca.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 4-7

Hermanos míos: Alégrense siempre en el Señor; se lo repito: ¡alégrense! Que la benevolencia de ustedes sea conocida por todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Is 61, 1 (cit. en Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres. R/.
¿Qué debemos hacer?

Del santo Evangelio según san Lucas: 3, 10-18

En aquel tiempo, la gente le preguntaba a Juan el Bautista: "¿Qué debemos hacer?". Él contestó: "Quien tenga dos túnicas, que dé una al que no tiene ninguna, y quien tenga comida, que haga lo mismo".
También acudían a él los publicanos para que los bautizan, y le preguntaban: "Maestro, ¿qué tenemos que hacer nosotros?". Él les decía: "No cobren más de lo establecido". Unos soldados le preguntaron: "Y nosotros, ¿qué tenemos que hacer?". Él les dijo: "No extorsionen a nadie, ni denuncien a nadie falsamente, sino conténtense con su salario".
Como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: "Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. El los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Él tiene el bieldo en la mano para separar el trigo de la paja; guardará el trigo en su granero y quemará la paja en un fuego que no se extingue". Con éstas y otras muchas exhortaciones anunciaba al pueblo la buena nueva. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Desde lo hondo de nuestro corazón, oremos a Dios que venga a salvarnos por su Hijo Jesucristo.
Después de cada petición diremos:
Ven, Señor Jesús, y aumenta nuestra fe.
Para que la Iglesia dé un buen testimonio de su fe en la salvación que se acerca. Oremos.
Para que los pastores del pueblo de Dios, puestos al frente de las comunidades, sean estímulo para vivir con fe como Cristo nos enseñó. Oremos.
Para que, en todos los países de la tierra, se establezca la paz y la concordia. Oremos.
Para que todos los que sufren, los que están solos, los emigrantes, los marginados, sean acogidos y valorados siempre y en todo lugar Oremos.
Para que nosotros mantengamos viva la fe en Jesús que viene a salvarnos. Oremos.
Ven, Señor, a visitarnos en la paz y haz que la esperanza llene nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que este sacrificio, signo de nuestra total entrega a ti, te sea ofrecido siempre para que realice la intención que tuviste al instituir este sacramento, y lleve a cabo plenamente en nosotros tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I/A o I/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 35, 4)

He aquí que vendrá nuestro salvador, ya no tengan miedo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía nos purifique, Señor, de toda mancha y nos prepare así a celebrar dignamente la Navidad ya próxima. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Algún Obispo que también era profeta y poeta y que para más señas se llamaba Hélder Cámara decía que cuando urgía a la gente a practicar la caridad decían que era un santo y cuando los exhortaba a practicar la justicia lo tildaban de comunista. Juan el Bautista también habría sido acusado de "rojillo" porque urgía a los israelitas compartir los bienes, a autocontenerse y no abusar del poder para despojar de sus escasos bienes a los pobres. La propuesta de Juan era clara: había que practicar la justicia a fin de agradar al Señor que venía a visitar a su pueblo. Nuestra situación social no es nada favorable. La mitad de la población padece situaciones de pobreza que con voluntad política y con una participación ciudadana más responsable y generosa se podría superar, al menos en sus aspectos más dramáticos. Los cristianos hemos sido omisos. La solidaridad es el rostro de la caridad. La justicia social, tantas veces postergada, es un llamado incómodo y urgente que brota de la confesión de un Padre común.

 

LUNES 17

Santos: Juan de Mata, fundador; Lázaro de Betania, laico. Beato Juan de Montecorvino, obispo. Feria privilegiada (Morado)

NO SE APARTARÁ DE JUDÁ EL CETRO

Gn 49,2.8-10; Mt 1,1-17

Estas listas de antepasados pretenden afianzar la solidez de los recuerdos y afianzar la raíz y la identidad de Israel y a la vez pretenden robustecer los sueños y el futuro del pueblo. Los habitantes de Judá se ufanaban de su antepasado, que era caracterizado con la fiereza del león que combatía e imponía su dominio. Obviamente la pintura tiene rasgos violentos y agresivos, que no serían avalados por otro célebre descendiente de la tribu de Judá y del linaje de David, que nos presenta la genealogía del Evangelio de San Mateo. Aunque el evangelista nos presente a Jesús como un israelita de ascendencia regia, pues todos sus antepasados durante el periodo monárquico no son otros sino los reyes de Israel, su realeza no tiene asomos de prepotencia ni dominio. Jesús ejerce y se gana una autoridad basada en el servicio y la entrega a sus hermanos y resiste la tentación de usar el poder para imponerse sobre sus acusadores y adversarios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 49, 13)

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra, porque vendrá el Señor y tendrá misericordia de sus pobres.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador y redentor de los hombres, que quisiste que tu Verbo eterno tomara carne en el seno de la siempre Virgen María, escucha nuestras súplicas y concédenos que tu Hijo, que ha tomado nuestra naturaleza humana, nos haga participantes de su naturaleza divina. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

No se apartará de Judá el cetro.

Del libro del Génesis: 49, 2. 8-10

En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les habló así: "Acérquense y escúchenme, hijos de Jacob; escuchen a su padre, Israel. A ti, Judá, te alabarán tus hermanos; pondrás la mano sobre la cabeza de tus enemigos; se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
Cachorro de león eres, Judá: has vuelto de matar la presa, hijo mío, y te has echado a reposar, como un león. ¿Quién se atreverá a provocarte?
No se apartará de Judá el cetro, ni de sus descendientes, el bastón de mando, hasta que venga aquel a quien pertenece y a quien los pueblos le deben obediencia". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/ Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/.
Que bendigan al Señor eternamente, y tanto como el sol, viva su nombre. Que él sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Sabiduría del Altísimo, que dispones todas las cosas con fortaleza y con suavidad, ven a enseñarnos el camino de la vida. R/.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David.

Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 1-17

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tatuar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz; Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David.
David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matan a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
De modo que el total de generaciones, desde Abraham hasta David, es de catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, es de catorce, y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, es de catorce.Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones de tu Iglesia y concédenos en esta Eucaristía el pan del cielo que renueva nuestras fuerzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Ag 2, 8)

He aquí que vendrá el deseado de todas las naciones, y la casa del Señor se llenará de gloria.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu, a fin de que podamos brillar, por nuestras buenas obras, cuando venga Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

MARTES 18

Nuestra Señora de Zapopan

Santos: Malaquías, profeta. Graciano de Tours, obispo. Feria privilegiada (Morado)

SEÑOR, JUSTICIA NUESTRA

Jr 23, 5-8; Mt 1,18-24

El profeta Jeremías contempló el desmoronamiento de la monarquía. Los últimos reyes de Judá condujeron a la nación a la ruina. Después de la destrucción de Jerusalén, habían sobrevivido algunos cuantos descendientes de la casa de David. El profeta de Anatot juzgaba que la experiencia desastrosa del destierro resultaría medicinal para la casa real de Judá, y que aprendida la lección, Dios restablecería la monarquía y surgirían gobernantes sensatos y prudentes que conducirían al pueblo por la ruta de la justicia. Cuando los profetas cristianos releyeron los orígenes, la vida, pasión y muerte de Jesús retomaron las profecías y no dudaron en identificar a Jesús con el descendiente legítimo de David que había venido a animar a sus hermanos para que reorientaran sus relaciones y restablecieran la armonía perdida. Si en la comunidad de Israel había pobres que sufrían, enfermos marginados de las festividades y momentos gozosos, personas que carecían del alimento cotidiano y del vestido, eso no podía dejar indiferente al resto de Israel. Quienes reconocieran el señorío de Dios, tendrían que reorganizarse para restablecer unas relaciones verdaderamente fraternas entre todos.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Vendrá Cristo, nuestro Rey, el Cordero cuya venida fue anunciada por Juan.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, vernos libres de la antigua esclavitud del pecado por el renovado misterio del nacimiento de tu Hijo que vamos a celebrar. El cual vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Yo haré surgir un renuevo en el tronco de David.

Del libro del profeta Jeremías: 23, 5-8

"Miren: Viene un tiempo, dice el Señor, en que haré surgir un renuevo en el tronco de David: será un rey justo y prudente y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia.
En sus días será puesto a salvo Judá, Israel habitará confiadamente y a él lo llamarán con este nombre: 'El Señor es nuestra justicia'.
Por eso, miren que vienen tiempos, palabra del Señor, en los que no se dirá: 'Bendito sea el Señor, que sacó a los israelitas de Egipto', sino que se dirá: 'Bendito sea el Señor, que sacó a los hijos de Israel del país del norte y de los demás países donde los había dispersado, y los trajo para que habitaran de nuevo su propia tierra' ".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 71 R/. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace grandes cosas. Que su nombre glorioso sea bendito y la tierra se llene de su gloria. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Señor nuestro, que guiaste a tu pueblo por el desierto y le diste la ley a Moisés en el Sinaí, ven a redimirnos con tu poder. R/.

Jesús nació de María, desposada con José, hijo de David.

Del santo Evangelio según san Mateo: 1,18-24

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos haga menos indignos de ti, para que podamos participar de la vida eterna de tu Hijo, que, al hacerse mortal como nosotros, nos devolvió la inmortalidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 1, 23)

Y le pondrán por nombre Emmanuel, que quiere decir: Dios-con-nosotros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta Eucaristía, en la que hemos tomado parte, nos ayude, Señor, a prepararnos con fe y con amor, a celebrar las fiestas ya cercanas, del nacimiento de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MIÉRCOLES 19

Santos: Anastasio I, papa; Rufo y Zósimo de Filipo, mártires; Beato Urbano V, papa. Feria privilegiada (Morado)

LOS CONSAGRADOS AL SEÑOR

Jc 13,2-7.24-25; Lc 1,5-25

Los anuncios del nacimiento de Gedeón y de Juan el Bautista comparten una serie de motivos literarios y de temas teológicos. La esterilidad que afligía a sus padres era la señal de su condición de israelitas fieles y probados por la adversidad. Ni el padre de Gedeón ni los padres del profeta dejaron de poner su confianza en Dios. Su fidelidad fue premiada con el anuncio del nacimiento de un hijo. Como creyentes ejemplares mantienen su esperanza. Cuando reciben el anuncio gozoso del nacimiento de su hijo, se congratulan y consagran al hijo prometido al Señor, privándose de bebidas fermentadas. Estarán llenos del Espíritu del Señor. Uno se encargaría de liberar a su pueblo de la amenaza filistea y el otro serviría como profeta de la reconciliación. Juan el Bautista no se conformaría con promover la reconciliación dentro de las familias en Israel, también y sobre todo, reconciliaría a los israelitas con el Señor Dios de Israel.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Hb 10, 37)

El que ha de venir, vendrá sin tardanza, y ya no tendremos nada que temer, porque Él es nuestro salvador.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que te dignaste manifestar al mundo el esplendor de tu gloria por medio del parto de la santísima Virgen María, concédenos venerar con fe íntegra y celebrar con sincera piedad el gran misterio de la encarnación de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El nacimiento de Sansón es anunciado por un ángel.

Del libro de los Jueces: 13, 2-7. 24-25

En aquellos días, había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoa. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. A esa mujer se le apareció un ángel del Señor y le dijo: "Eres estéril y no has tenido hijos; pero de hoy en adelante, no bebas vino, ni bebida fermentada, ni comas nada impuro, porque vas a concebir y a dar a luz un hijo. No dejes que la navaja toque su cabello, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno de su madre y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos".
La mujer fue a contarle a su marido: "Un hombre de Dios ha venido a visitarme. Su aspecto era como el del ángel de Dios, terrible en extremo. Yo no le pregunté de dónde venía y él no me manifestó su nombre, pero me dijo: 'Vas a concebir y a dar a luz un hijo. De ahora en adelante, no bebas vino ni bebida fermentada, no comas nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno de su madre hasta su muerte'".
La mujer dio a luz un hijo y lo llamó Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo y el espíritu del Señor empezó a manifestarse en él.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 70 R/. Que mi boca, Señor, no deje de alabarte.
Señor, sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Tus hazañas, Señor, alabaré, diré a todos que sólo tú eres justo. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Retoño de Jesé, que brotaste como señal para los pueblos, ven a librarnos y no te tardes. R/.

El nacimiento de Juan es anunciado por un ángel.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 5-25

Hubo en tiempo de Heredes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.
Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora de la incensación.
Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo".
Pero Zacarías replicó: "¿Cómo podré estar seguro de esto? Porque yo ya soy viejo y mi mujer también es de edad avanzada". El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, el que asiste delante de Dios. He sido enviado para hablar contigo y darte esta buena noticia. Ahora tú quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que todo esto suceda, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo".
Mientras tanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías y se extrañaba de que tardara tanto en el santuario. Al salir no pudo hablar y en esto conocieron que había tenido una visión en el santuario. Entonces trató de hacerse entender por señas y permaneció mudo.
Al terminar los días de su ministerio, volvió a su casa. Poco después concibió Isabel, su mujer, y durante cinco meses no se dejó ver, pues decía: "Esto es obra del Señor. Por fin se dignó quitar el oprobio que pesaba sobre mí". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira con bondad, Señor, las ofrendas que te presentamos, para que tu poder consagre los dones de nuestra pobreza Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1. 78-79)

Vendrá a visitarnos de lo alto un sol naciente, Cristo el Señor, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te damos gracias, Señor, por los bienes que nos has dado, y te rogamos que enciendas en nosotros el deseo de lo que nos has prometido, para que, con un espíritu renovado, podamos celebrar dignamente el nacimiento de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

JUEVES 20

Santos: Filogonio de Antioquía, obispo; Domingo de Silos, abad Beato Vicente Romano, presbítero. Feria privilegiada (Morado)

LA JOVEN SE LLAMABA MARÍA

Is 7,10-14; Lc 1,26-38

Con sencillez y modestia nos refiere san Lucas el anuncio del nacimiento de Jesús. Ningún tratamiento rimbombante para dirigirse a María. Es el Ángel quien la distingue con un saludo cálido y esperanzador: “alégrate, favorecida, el Señor está contigo". La calidez del mensajero celeste tranquiliza la turbación de María, y despeja su incertidumbre con toda la paciencia del mundo. Dentro de su provinciana pequeñez no armaba a ensamblar todas las piezas del rompecabezas que Dios armaría con su vida. No se desespera, al contrario, se deja llevar suavemente por la intuición creyente que alumbra su vida. En adelante, vivirá como mujer atenta al designio de Dios Esa docilidad no la desfigura porque brota de su fe comprometida. Ella vivirá la espiritualidad profética que anunciara Isaías: la fe confiada como condición para subsistir en las horas adversas. Mientras que el rey Acaz no quiso arriesgar nada y prefirió vivir de manera pragmática; la joven llamada María hipotecó su vida y Dios la premió de forma desmedida.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 11, 1; 40, 5; Lc 3, 6)

Un retoño brotará del tronco de Jesé, la gloria del Señor llenará la tierra y toda creatura verá la salvación de Dios.

ORACIÓN COLECTA

A ejemplo de la Virgen Inmaculada que, al aceptar tu voluntad, anunciada por el ángel, recibió en su seno a tu Hijo, fue llena de la gracia del Espíritu Santo y se convirtió en templo de la divinidad, concédenos Padre todopoderoso, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

He aquí que la virgen concebirá.

Del libro del profeta Isaías: 7, 10-14

En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: "Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo, o de arriba, en lo alto". Contestó Ajar "No la pediré. No tentaré al Señor".
Entonces dijo Isaías: "Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 23 R/. Ya llega el Señor, el rey de la gloria.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.
Ese obtendrá la bendición de Dios y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven a librar a los que yacen oprimidos por las tinieblas del mal. R/.

Concebirás y darás a luz un hijo.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.
El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y Él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".
María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios". María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho". Y el ángel se retiró de su presencia.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, el único sacrificio que puede agradarte y, por nuestra participación en este sacramento, concédenos los bienes que la fe nos invita a esperar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 31)

Dijo el ángel a María: Has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir y a dar a luz un hijo, y será llamado Hijo del Altísimo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Protege, Señor, con tu poder a cuantos has alimentado con esta Eucaristía, y haz que encuentren en este sacramento la fuente de la paz verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 21

Santos: Pedro Canisio, Doctor de la Iglesia; Juan de Cronstadt, presbítero. Beato Pedro Friedhofen, fundador. Feria privilegiada (Morado)

DICHOSA TÚ QUE HAS CREÍDO

So 3, 14-18; Lc 1, 39-45

Muchas esperanzas se habían ido acumulando en la tradición profética de Israel. A los ojos de los pragmáticos y los desconfiados parecían declaraciones entusiastas, sin verificación alguna en la historia. Los profetas habían prometido de una y mil maneras la llegada de la justicia, la paz y la prosperidad para Israel y éstas no aparecían por ninguna parte. La destrucción de los opresores que anunciaba Sofonías no tenía verificación, al contrario, el poder romano parecía cada vez más implacable. El anuncio del nacimiento de Juan y Jesús podría resultar insignificante a los ojos de muchas personas suspicaces y descreídas. Para el corazón de María e Isabel aquel mensaje no era un falso consuelo. Ellas deletrearon la profunda esperanza que la vida de esos pequeños suscitaría en el corazón de Israel.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 7, 14; 8, 10)

Pronto llegará el Señor que domina los pueblos, y será llamado Emmanuel, es decir, Dios-con-nosotros.

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo, que se alegra por la venida de tu Hijo en nuestra carne mortal; y concédenos que, cuando vuelva Él revestido de gloria y majestad, nos llenemos también de alegría al recibir de sus manos la recompensa de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor será el rey de Israel en medio de ti.

Del libro del profeta Sofonías: 3, 14-18
Canta, hija de Sión, da gritos de júbilo, Israel, gózate y regocíjate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha levantado su sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos. El Señor será el rey de Israel en medio de ti y ya no temerás ningún mal.
Aquel día dirán a Jerusalén: "No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, tu poderoso salvador, está en medio de ti. Él se goza y se complace en ti; Él te ama y se llenará de júbilo por tu causa, como en los días de fiesta". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 32 R/. Demos gracias a Dios, al son del arpa.
Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos; cantemos en su honor nuevos cantares, al compás de instrumentos alabémoslo. R/.
Los proyectos de Dios duran por siempre; los planes de su amor, todos los siglos. Feliz la nación cuyo Dios es el Señor; dichoso el pueblo que escogió por suyo. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues Él es nuestra ayuda y nuestro amparo; en el Señor se alegra el corazón y en Él hemos confiado. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Emmanuel, rey y legislador nuestro, ven, Señor, a salvarnos. R/.

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-45

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, de tu Iglesia las ofrendas que tú mismo has puesto en nuestras manos y que tu poder convierte en sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 45)

Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión, Señor, proteja siempre a tu pueblo a fin de que, entregados plenamente a tu servicio, alcancemos la salvación del alma y del cuerpo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 22

Santos: Francisca Xavier Cabrini, fundadora; Isquirión de Alejandría, mártir. Beata María de Pisa, religiosa.

Vísperas I del domingo: 4a semana del Salterio Tomo I: pp. 869, 184 y 177. Para los fieles: pp. 722, 45, 8 y 65. Edición popular: pp. 289, 412 y 415 (1 La antífona del cántico evangélico es del día 23 para I y II Vísperas). Feria privilegiada (Morado)

LO CEDO AL SEÑOR DE POR VIDA

1 Sm 1,24-28; Lc 1,46-56

Dos himnos de alabanza a Dios están asociados a estas mujeres. Tanto Ana, madre de. Samuel como María, madre de Jesús, proclaman su gratitud al Señor por la maternidad recién descubierta. El nacimiento de un hijo fue visto por estas dos mujeres como el momento más decisivo en su vida. La suerte de. Israel cambiaría porque esos israelitas fieles–Samuel y Jesús de Nazaret—dejarían al igual que sus madres, que Dios guiara su vida por los caminos de la justicia y la paz. Esas dos biografías marcarían un vuelco significativo en la situación del pueblo. Dios, amigo de los pobres y defensor de los pequeños, suscitaría una transformación favorable en la vida de su pueblo. La salvación que Dios trae, se concreta en el desmoronamiento de los planes de los soberbios opresores. Samuel desarticula la red de injusticia que habían tejido los hijos del sacerdote Elí en el templo. El Señor Jesús derriba el sistema mercantil emplazado en los atrios del templo de Jerusalén. Los augurios proféticos cantados por estas mujeres se hicieron realidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 23, 7)

Puertas, ábranse de par en par; agrándense portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que al ver al hombre caído y condenado a la muerte, quisiste rescatarlo con la venida de tu Hijo, concede a cuantos creemos en el misterio de su encarnación, participar algún día de su vida inmortal. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ana dio gracias por el nacimiento de Samuel.

Del primer libro de Samuel: 1, 24-28

En aquellos días, Ana llevó a Samuel, que todavía era muy pequeño, a la casa del Señor, en Siló, y llevó también un novillo de tres años, un costal de harina y un odre de vino. Una vez sacrificado el novillo, Ana presentó el niño a Elí y le dijo: "Escúchame, señor: te juro por mi vida que yo soy aquella mujer que estuvo junto a ti, en este lugar, orando al Señor. Éste es el niño que yo le pedía al Señor y que Él me ha concedido. Por eso, ahora yo se lo ofrezco al Señor, para que le quede consagrado de por vida". Y adoraron al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

1 Samuel 2 R/. Mi corazón se alegra en Dios, mi salvador.
Mi corazón se alegra en el Señor, en Dios me siento yo fuerte y seguro. Ya puedo responder a mis contrarios, pues eres tú, Señor, el que me ayuda. R/.
El arco de los fuertes se ha quebrado, los débiles se ven de fuerza llenos. Se ponen a servir por un mendrugo los antes satisfechos; y sin tener que trabajar, pueden saciar su hambre los hambrientos. Siete veces da a luz la que era estéril y la fecunda ya dejó de serio. R/.
Da el Señor muerte y vida, deja morir y salva de la tumba; Él es quien empobrece y enriquece, quien abate y encumbra. R/.
Él levanta del polvo al humillado, al oprimido saca de su oprobio, para hacerlo sentar entre los príncipes en un trono glorioso. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia, ven a salvar al hombre, que modelaste del barro. R/.

Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 46-56

En aquel tiempo, dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Confiados, Señor, en tu misericordia, venimos a tu altar con nuestros dones, a fin de que la celebración de esta Eucaristía nos purifique de nuestros pecados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 46. 49)

Proclama mi alma la grandeza del Señor, porque ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento nos dé fuerza, Señor, para prepararnos a la venida de nuestro salvador con la práctica de las buenas obras, y podamos así, alcanzar el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 23

IV DOMINGO DE ADVIENTO

Santos: Juan de Kety o Kanty, presbítero; Victoria y Anatolia de Roma, mártires. Beato Nicolás Factor, presbítero.(Morado)

ASÍ VENDRÁ LA PAZ

Mi 5,14; Hb, 10,5-10; Lc 1,39-45

El profeta Miqueas tenía ideas claras sobre la manera como Dios restablecería próximamente la suerte de los pueblos y ciudades de Sudé. Miqueas no mostraba una mentalidad pasiva; no estaba esperando que un descendiente de David resolviera milagrosamente los problemas derivados de la irresponsabilidad de los gobernantes. Ellos, los israelitas de a pie, tendrían que asumir su responsabilidad histórica; en caso que ocurriera una invasión, ellos la deberían enfrentar. Dios suscitaría un jefe originario de Belén; por mediación suya, Dios los liberaría, pero el pueblo tendría que asumir su propia responsabilidad. Por su parte, el relato del Evangelio de san Lucas presenta el encuentro anticipado de la madre de dos profetas sobresalientes, Jesús y Juan el Bautista que consagraron su vida a la consolidación de la paz Desde la tradición profética de Israel, las transformaciones radicales dentro de la historia del pueblo, comienzan siempre con señales modestas. El nacimiento de dos niños pequeños, en medio de dos familias humildes, sería la pequeña semilla de paz que Dios sembraría en medio de Israel, llamado a ser tierra fecunda.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 45, 8)

Destilen, cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al salvador.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

De ti saldrá el jefe de Israel.

Del libro del profeta Miqueas: 5, 1-4

Esto dice el Señor: "De ti, Belén Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados, a los días más antiguos.
Por eso, el Señor abandonará a Israel, mientras no dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá a los hijos de Israel. Él se levantará para pastorear a su pueblo con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra y él mismo será la paz".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 79 R/. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Escúchanos, pastor de Israel; tú que estás rodeado de querubines, manifiéstate; despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tú viña y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.
Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.

Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad.

De la carta a los hebreos: 10, 5-10

Hermanos: Al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisiste víctimas ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado; entonces dije —porque a mí se refiere la Escritura—: Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado —siendo así que eso es lo que pedía la ley—; y luego añade: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo. Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez por todas.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 1, 38) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho. R/.

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-45

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL
Cuando nos acercamos ya a la fiesta del nacimiento de aquel que viene a mostrarnos la bondad de Dios y su amor a toda la humanidad, oremos.
Después de cada petición diremos:
Ven, Señor Jesús, y aumenta nuestra fe.
Para que la Iglesia entera, todos los cristianos, vivamos con mucha fe la espera del nacimiento de Jesús. Oremos.
Para que los gobernantes de todos los países busquen sinceramente la paz y la concordia entre todos los pueblos de la tierra. Oremos.
Para que todas las madres que están esperando un hijo puedan vivir este momento tan importante con mucha alegría y confianza en el futuro. Oremos.
Para que los que llegan para estas fiestas marcados por la pobreza y las dificultades de la crisis económica, encuentren las ayudas que necesitan para poder seguir adelante. Oremos.
Para que todos nosotros sepamos encontrar en estos días momentos de silencio y de oración, para vivir de verdad en nuestros corazones la venida del Hijo de Dios. Oremos.
Escúchanos, Señor Jesús, y ven a salvamos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el mismo Espíritu que cubrió con su sombra y fecundó con su poder el seno de la Virgen María, santifique, Señor, estas ofrendas que hemos depositado sobre tu altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II/A o II/ B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 7, 14)

He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has dado en este sacramento la prenda de nuestra salvación, concédenos, Padre todopoderoso, prepararnos cada día con mayor fervor para celebrar dignamente el nacimiento de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En el refranero popular es de sobra conocido el proverbio que dice "a Dios rogando y con el mazo dando". El dicho recoge sin duda alguna la sabiduría popular cristiana que articulaba las dos dimensiones esenciales de la espiritualidad cristiana: la confianza en Dios y la responsabilidad de los creyentes. Ningún ideal mesiánico cancela nuestra responsabilidad personal y social. Los oyentes y lectores del oráculo de Miqueas enfrentaban amenazas diversas por parte de naciones vecinas militarmente más fuertes. No imaginaban que descendería una legión celeste a librarlos de los asirios, tampoco pensaban que un descendiente de David resolvería por sí solo todos sus problemas. Ellos tendrían que asumir sus propias obligaciones. La corresponsabilidad social, la participación libre y voluntaria de creyentes y ciudadanos genera un movimiento y una dinámica social realmente eficaz y transformadora. La fe cristiana no puede vivirse desde actitudes de pasividad, dependencia o aislamiento. La fe genera un tejido de relaciones que cohesionan a los creyentes, transformándolos en una comunidad participativa y responsable.


LUNES 24

Santos: antepasados de Nuestro Señor Jesucristo Santa Irma o Irmina de Tréveris, abadesa. Beato Pedro "el Venerable", abad Feria privilegiada (Morado)

UNA FUERZA DE SALVACIÓN

2 Sm 7,1-5.8-12. 14.16; Lc 1,67-69

En la sociedad israelita tenía relevancia especial el origen de una persona. La identidad de una figura pública estaba determinada por sus antepasados. La proveniencia, la reputación y las hazañas de un antepasado eran decisivas para quien pretendiera ejercer alguna autoridad en Israel. No era lo mismo proceder de una familia betlemita del linaje de David que ser un israelita mestizo, como era el caso de los samaritanos. El texto de Samuel es la declaración más solemne que legitima a David, como siervo de Dios y pionero de una dinastía Si Dios había manifestado su favor al hijo de Jesé, continuaría auxiliando a sus descendientes. En el cántico de Zacarías se celebra precisamente ese motivo, la predilección divina por la casa de David. La fuerza salvadora de Dios volvería a emerger en alguno de los descendientes del pastor convenido en rey, Los primeros cristianos indagaron los orígenes de Jesús y preservaron las diferentes tradiciones que afirmaban el vínculo estrecho entre la familia del Señor y la familia de David. Algo valioso volvería. Dios a realizar con un israelita que gozaba de su favor.

Misa matutina

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 4, 4)

He aquí que llega ya la plenitud de los tiempos, cuando Dios envió a su Hijo a la tierra.

ORACIÓN COLECTA

Apresúrate, Señor Jesús, no tardes ya, para que tu venida dé nuevas fuerzas y ánimo a quienes hemos puesto nuestra confianza en tu misericordia. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

El reino de David permanecerá para siempre en presencia del Señor.

Del segundo libro de Samuel: 7, 1-5. 8-12. 14. 16

Tan pronto como el rey David se instaló en su palacio y el Señor le concedió descansar de todos los enemigos que lo rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "¿Te has dado cuenta de que yo vivo en una mansión de cedro, mientras el arca de Dios sigue alojada en una tienda de campaña?". Natán le respondió: "Anda y haz todo lo que te dicte el corazón, porque el Señor está contigo".
Aquella misma noche habló el Señor a Natán y le dijo: "Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: ‘¿Piensas que vas a ser tú el que me construya una casa, para que yo habite en ella? Yo te saqué de los apriscos y de andar tras las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. Yo estaré contigo en todo lo que emprendas, acabaré con tus enemigos y te haré tan famoso como los hombres más famosos de la tierra.
Le asignaré un lugar a mi pueblo, Israel; lo plantare allí para que habite en su propia tierra. Vivirá tranquilo y sus enemigos ya no lo oprimirán más, como lo han venido haciendo desde los tiempos en que establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel. Y a ti, David, te haré descansar de todos tus enemigos.
Además, yo, el Señor, te hago saber que te daré una dinastía; y cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 88 R/. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R/.
Un juramento hice a David, mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: 'Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente'. R/.
El me podrá decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva'. Yo jamás le retiraré mi amor, ni violaré el juramento que le hice". R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Sol refulgente de justicia y esplendor de la luz eterna, ven a iluminar a los que yacen en las tinieblas y en las sombras de la muerte. R/.

Nos visitará el sol que nace de lo alto.

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 67-79

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:
"Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.
El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de Él, todos los días de nuestra vida.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad estas ofrendas, a fin de que se conviertan en el alimento que nos libre de nuestros pecados y prepare nuestros corazones a la venida gloriosa de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio II/A o II/B de Adviento.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 68)

Bendito sea el Señor Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has renovado con esta Eucaristía concédenos, Señor, que el nacimiento adorable de tu Hijo, que hemos anticipado en la fe, nos llene de gozo y nos haga partícipes de los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 25

XXXIII TIEMPO ORDINARIO

Natividad de Nuestro Señor Jesucristo

Santos: Eugenia de Roma, mártir. Beato Jacobo de Todi, religioso. Solemnidad (Blanco)

UN NIÑO NOS HA NACIDO

Is 9,1-3. 5-6; Tt 2,11-14; Lc 2,1-14

Los israelitas construían su identidad personal y su identidad colectiva a partir de las tradiciones asociadas a Moisés, Abrahán, David y los profetas. No era posible ignorar los sueños, las andanzas y los proyectos de los antepasados de Israel. Isaías, desde el siglo octavo antes de Cristo, había cimentado la esperanza de que Judá se beneficiara un día de un soberano justo. Habiendo padecido durante años invasiones violentas, pérdidas de territorio y pago de tributos, anhelaban que todos esos abusos terminaran. No veían otra forma de concretarlo que a través de un monarca sobresaliente. Para resaltar su alta expectativa el profeta llenó a ese soberano de títulos excelsos como Príncipe de la paz o Guerrero divino. En el Evangelio de san Lucas se nos narra el contexto próximo del nacimiento de Jesús. Otra vez vivía el pueblo afligido por la opresión, orquestada ahora por los romanos. El futuro salvador de Israel nace como súbdito del Emperador Augusto. Jesús no viene a destronarlo, no lo considera su rival. Su misión es otra: animar a los hombres de buena voluntad a reorganizar su vida, tratando de consolidar la paz con justicia. La estrategia del emperador, se presentaba como la "paz romana", cuando en realidad era la dominación imperial impuesta con violencia.

Misa vespertina de la vigilia

Esta Misa se dice en la tarde del 24 de diciembre, antes o después de las primeras Vísperas de la Navidad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ex 16, 6-7)

Esta noche sabrán que el Señor vendrá a salvarnos y por la mañana contemplarán su gloria.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cada año revives en nosotros la gozosa esperanza de la salvación, concédenos que, así como ahora acogemos a tu Hijo, llenos de júbilo, como a nuestro redentor, así también cuando venga como juez, podamos recibirlo llenos de confianza. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor se ha complacido en ti.

Del libro del profeta Isaías: 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré y por amor a Jerusalén no me daré reposo, hasta que surja en ella esplendoroso el justo y brille su salvación como una antorcha.
Entonces las naciones verán tu justicia, y tu gloria todos los reyes. Te llamarán con un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona de gloria en la mano del Señor y diadema real en la palma de su mano.
Ya no te llamarán "Abandonada", ni a tu tierra, "Desolada"; a ti te llamarán "Mi complacencia" y a tu tierra, "Desposada", porque el Señor se ha complacido en ti y se ha desposado con tu tierra.
Como un joven se desposa con una doncella, se desposará contigo tu hacedor; como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios contigo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 88 R/. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
"Un juramento hice a David mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: 'Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente'. R/.
Él me podrá decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva'. Yo jamás le retiraré mi amor ni violaré el juramento que le hice". R/.
Señor, feliz el pueblo que te alaba y que a tu luz camina, que en tu nombre se alegra a todas horas y al que llena de orgullo tu justicia. R/.

Testimonio de Pablo acerca de Cristo, hijo de David.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 16-17. 22-25

Al llegar Pablo a Antioquía de Pisidia, se puso de pie en la sinagoga y haciendo una señal para que se callaran, dijo: "Israelitas y cuantos temen a Dios, escuchen: El Dios del pueblo de Israel eligió a nuestros padres, engrandeció al pueblo cuando éste vivía como forastero en Egipto, y los sacó de allí con todo su poder. Les dio por rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un Salvador, Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mí viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias'".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Mañana será destruida la maldad en la tierra y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo. R/.

Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús.

Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-25

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Y sin que él hubiera tenido relaciones con ella, María dio a luz un hijo y él le puso por nombre Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo. A las palabras: "y por obra..." hay que arrodillarse.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, iniciar la celebración de las fiestas de la Navidad con un fervor digno del misterio que es el principio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Is 40, 5)

Se manifestará la gloria del Señor y todo el mundo verá la salvación que viene de nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, sacar nuevas fuerzas de esta celebración anual del nacimiento de tu Hijo, que se ha hecho nuestro alimento y bebida en este sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa de medianoche

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 2, 7)

Alegrémonos todos en el Señor, porque nuestro salvador ha nacido en el mundo. Del cielo ha descendido hoy para nosotros la paz verdadera.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste resplandecer esta noche santísima con el nacimiento de Cristo, verdadera luz del mundo, concédenos que, iluminados en la tierra por la luz de este misterio, podamos también disfrutar de la gloria de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Un hijo se nos ha dado.

Del libro del profeta Isaías: 9, 1-3. 5-6

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.
Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín. Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano, como en el día de Madián.
Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el signo del imperio y su nombre será: "Consejero admirable", "Dios poderoso", "Padre sempiterno", "Príncipe de la paz"; para extender el principado con una paz sin límites sobre el trono de David y sobre su reino; para establecerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre. El celo del Señor lo realizará. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Hoy nos ha nacido el Salvador.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.

La gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres.

De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2, 11-14

Querido hermano: La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y Salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. Él se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Lc 2, 10-11) R/. Aleluya, aleluya.
Les anuncio una gran alegría: Hoy nos ha nacido el Salvador, que es Cristo, el Señor R/.

Hoy nos ha nacido el Salvador.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 1-14

Por aquellos días, se promulgó un edicto de César Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a empadronarse, cada uno en su propia ciudad; así es que también José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.
Mientras estaban ahí, le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en la posada.
En aquella región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando por turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios los envolvió con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre".
De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo. A las palabras: "y por obra..." hay que arrodillarse.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos esta noche de Navidad, a fin de que, al recibirlas nosotros convertidas en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos transformes en Él, en quien nuestra naturaleza está unida a la tuya. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 14)

El Verbo se hizo hombre y hemos visto su gloria.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, Señor, que nos has concedido el gozo de celebrar esta noche el nacimiento de tu Hijo, ayúdanos a vivir según su ejemplo para llegar a compartir algún día con El la gloria de su Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa de la aurora

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Is 9, 2- 6; Lc 1, 33 )

Hoy brillará una luz sobre nosotros, porque nos ha nacido el Señor; se le llamará Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre del mundo futuro, y su Reino no tendrá fin.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios todopoderoso, que has querido iluminarnos con la luz nueva de tu Verbo hecho carne, concédenos que nuestras obras concuerden siempre con la fe que ha iluminado nuestro espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Mira a tu salvador que llega.

Del libro del profeta Isaías: 62, 11.12

Escuchen lo que el Señor hace oír hasta el último rincón de la tierra: "Digan a la hija de Sión: Mira que ya llega tu salvador. El premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede. Tus hijos serán llamados 'Pueblo santo', 'Redimidos del Señor', y a ti te llamarán 'Ciudad deseada', 'Ciudad no abandonada'". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 96 R/. Reina el Señor, alégrese la tierra.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón. Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.

Nos ha salvado por su misericordia.

De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 3, 4-7

Hermano: Al manifestarse la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, Él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo digno de merecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo, que nos regenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo, a quien Dios derramó abundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, nos convertiremos en herederos, cuando se realice la esperanza de la vida eterna. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Lc 2, 14) R/. Aleluya, aleluya
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. R/.

Los pastores encontraron a María, a José y al niño.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 15-20

Cuando los ángeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: "Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado".
Se fueron, pues, a toda prisa y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo. A las palabras: "y por obra..." hay que arrodillarse.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que nuestras ofrendas, Señor, sean dignas del misterio de Navidad que estamos celebrando, para que tú, que nos has revelado a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, nos hagas participar, por este pan y este vino, de su vida inmortal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Za 9. 9)

¡Salta de alegría, hija de Sión! ¡Lanza gritos de gozo, hija de Jerusalén! He aquí que viene tu Rey, el Santo, el Salvador del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que nos has reunido para celebrar, llenos de júbilo, el nacimiento de tu Hijo, concédenos penetrar con fe profunda en este misterio y encontrar en Él la fuente de un amor cada vez más generoso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa del día

YA REINA TU DIOS

Is 52,7-10; Hb 1,1-6; Jn 1,1-18


El anhelo de la paz era una necesidad añeja en el pueblo de Israel Dada su ubicación geográfica habían sufrido invasiones y despojos de forma constante por parte de numerosos invasores. No obstante su pequeñez numérica y lo estrecho de su territorio mantuvieron siempre su conciencia libertaria. El Señor los había rescatado de la esclavitud egipcia y los había aleccionado para que defendieran su libertad ante propios (reyes con ínfulas de faraones) y extraños (invasores que se sentían soberanos del mundo). Por esa razón, el profeta Isaías cantaba con tanto entusiasmo la buena noticia de la recuperación de la libertada. No había dudas, el Señor intervendría en la historia, suscitando personas decididas que dedicaran su vida y sus recursos, para liberar a su pueblo. En el himno del Evangelio de san Juan, el evangelista celebra la encarnación del Verbo. La Sabiduría personificada que ha asistido a Dios desde el principio, se ha hecho carne en la persona de Jesús. Jesús no viene a imponerse por mediación de las armas. Es portador de la intimidad del Padre, es el portador de la luz que puede llenar de dicha la vida de su pueblo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 9, 6)

Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. La insignia del poder está sobre sus hombros y se le llamará Ángel del Gran Consejo.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que de modo admirable creaste al hombre a tu imagen y semejanza, y de modo más admirable lo elevaste con el nacimiento de tu Hijo, concédenos participar de la vida divina de aquel que ha querido participar de nuestra humanidad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

La tierra entera verá la salvación que viene de nuestro Dios.

Del libro del profeta Isaías: 52, 7-10

¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, al mensajero que trae la buena nueva, que pregona la salvación, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"!
Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor, que retorna a Sión.
Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor rescata a su pueblo, consuela a Jerusalén. Descubre el Señor su santo brazo a la vista de todas las naciones. Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 97 R/. Toda la tierra ha visto al Salvador.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

Dios nos ha hablado por medio de su Hijo.

De la carta a los hebreos: 1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo el universo.
El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sostén de todas las cosas con su palabra poderosa. El mismo, después de efectuar la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad de Dios, en las alturas, tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más excelso es el nombre que, como herencia, le corresponde.
Porque ¿a cuál de los ángeles le dijo Dios: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo? Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primogénito, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Un día sagrado ha brillado para nosotros. Vengan, naciones, y adoren al Señor, porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra. R/.

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 1-18

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio Él estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por Él y sin Él nada empezó de cuanto existe. Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz.
Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por Él y, sin embargo, el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios.
Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan el Bautista dio testimonio de Él, clamando: "A éste me refería cuando dije: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo' ".
De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo. A las palabras: 'y por obra..." hay que arrodillarse.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, en la fiesta solemne de la Navidad, esta ofrenda que nos reconcilia contigo de un modo perfecto, y encierra en sí la plenitud del culto que los hombres podemos tributarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 97, 3)

Sobre toda la superficie de la tierra se ha contemplado la salvación que viene de nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, que el salvador del mundo, que hoy nos ha nacido para comunicarnos su vida divina, nos dé también el don de su inmortalidad. El cual vive y reina por los siglos de los siglos.

 

MIÉRCOLES 26

Santos: Esteban de Roma, protomártir; Dionisio I, Papa y Zenón de Gaza, obispo. Fiesta (Rojo)

EL MARTIRIO DE ESTEBAN

Hch 6,8-10; 7, 54-60; Mt 10,17-22

El amplio relato del martirio de Esteban dejó una marca profunda y significativa en la vida de los primeros cristianos. Su entereza interior y la valentía para enfrentar inteligentemente a sus adversarios, apelando a las raíces históricas de Israel lo convirtieron en un referente para los discípulos de origen griego, que conformaban la comunidad cristiana de Jerusalén. La semejanza entre las causas de su martirio y la ejecución del Señor Jesús eran notorias. La actitud profética y libre con que ambos se posicionaron ante las instituciones más veneradas de Israel, a saber, la Ley y el Templo generó una hostilidad tan desbocada que se convirtió en violencia homicida. El Evangelio de san Mateo nos anticipa los sucesos violentos que encontrarían los misioneros cristianos. A la vez, nos reitera la otra cara de la realidad. Los cristianos que vivieron radicalmente su fe no realizaron ninguna acción heroica, simplemente fueron fieles al impulso del Espíritu. Esteban, lleno de Espíritu Santo, los animó a resistir pacientemente en la prueba.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Las puertas del cielo se abrieron para san Esteban, el primero de los mártires, y por esto ha recibido el premio de la gloria.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que concediste a san Esteban, protomártir, fortaleza para orar por sus verdugos, haz que, a imitación suya, sepamos perdonar de corazón a cuantos nos hayan ofendido o causado algún mal. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Estoy viendo los cielos abiertos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 6, 8-10; 7, 54-60

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente.
Algunos judíos de la sinagoga llamada "de los Libertos", procedentes de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no podían refutar la sabiduría y el Espíritu con que hablaba. Al oír estas cosas, los miembros del sanedrín se enfurecieron y rechinaban los dientes de rabia contra él.
Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, miró al cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús, que estaba de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios".
Entonces los miembros del sanedrín gritaron con fuerza, se taparon los oídos y todos a una se precipitaron sobre él. Lo sacaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearlo. Los falsos testigos depositaron sus mantos a los pies de un joven, llamado Saulo.
Mientras lo apedreaban, Esteban repetía esta oración: "Señor Jesús, recibe mi espíritu". Después se puso de rodillas y dijo con fuerte voz: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado". Diciendo esto, se durmió en el Señor.Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 30 R/. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, la muralla que me salve. Tú, que eres mi fortaleza y mi defensa, por tu nombre, dirígeme y guíame. R/.
En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me librarás. Tu misericordia me llenará de alegría, porque has visto las angustias de mi alma. R/.
Líbrame de la mano de mis enemigos y de aquellos que me persiguen. Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame por tu misericordia. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 117, 26. 27) R/. Aleluya, aleluya.
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine. R/.

No serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu de su Padre.

Del santo Evangelio según san Mateo: 10, 17-22

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los entregue, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.
El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre, a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin se salvará". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte en memoria del glorioso mártir san Esteban, y confírmanos en la fe que él atestiguó con su propia sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 7, 58)

Mientras lo apedreaban, Esteban oraba así: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta sagrada Eucaristía que hemos recibido, al celebrar hoy a san Esteban, el primero de tus mártires, nos llene, Señor, de alegría y de gratitud por el nacimiento de Cristo, nuestro salvador, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

JUEVES 27

Santos: Juan apóstol y evangelista; Fabiola de Roma, penitente. Beata Sara Salkanhazi, mártir. Fiesta (Blanco)

UN TESTIGO DE LA PRIMERA HORA

1 Jn 1,1-4, Jn 20,2-9

San Juan evangelista, el discípulo que había llegado primero, el que vio y creyó. La tradición del cuarto Evangelio se asienta en la figura del discípulo amado. La tradición nos lo presenta en calidad de testigo fiel de la persona y la obra de Jesús. No fue un aprendiz de sermones, ni un devorador de libros, sino un amigo íntimo que siguió el camino de su Señor. Desde esa condición de íntimo amigo del Señor Jesús rindió su testimonio. La Primera de las cartas que llevan su nombre se abre con un hermoso prólogo donde el portavoz del testimonio, ratifica su condición de testigo de primera mano. Su experiencia personalísima comenzó en Galilea, ahí aprendieron a reconocer la luz de Dios presente en Jesús. Todo lo que vivieron desde el principio y que continuaron deletreando a lo largo de todo su ministerio fue lo que compartieron a la segunda generación cristiana: la desbordante oferta de vida que Dios les había hecho a través de su Hijo Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA

En la última cena, Juan reclinó su cabeza sobre el pecho del Señor. Éste es el Apóstol a quien fueron revelados secretos celestiales y a quien fue concedido difundir palabras de vida por toda la tierra.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio del Apóstol san Juan, has querido descubrirnos la profundidad de la vida y del amor de tu Hijo, haz que seamos capaces de conocer y de amar cada día más a Jesucristo, nuestro redentor, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Les anunciamos lo que hemos visto y oído.

De la primera carta del apóstol san Juan: 1, 1-4

Queridos hermanos: Les anunciamos lo que ya existía desde el principio, lo que hemos oído y hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado y hemos tocado con nuestras propias manos. Nos referimos a aquel que es la Palabra de la vida.
Esta vida se ha hecho visible y nosotros la hemos visto y somos testigos de ella. Les anunciamos esta vida, que es eterna, y estaba con el Padre y se nos ha manifestado a nosotros. Les anunciamos, pues, lo que hemos visto y oído, para que ustedes estén unidos con nosotros, y juntos estemos unidos con el Padre y su Hijo, Jesucristo. Les escribimos esto para que se alegren y su alegría sea completa. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 96 R/. Alégrense, justos, con el Señor.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor, que se asienta en la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón. Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.

El otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro.

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 2-9

El primer día después del sábado, María Magdalena vino corriendo a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto".
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones que te presentamos, y haz que, por esta Eucaristía, participemos del conocimiento profundo de tu Hijo que concediste a san Juan en la última cena. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 14. 16)

El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, y de su plenitud todos participamos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Por medio de este sacramento que hemos recibido en la fiesta de san Juan Evangelista, concédenos, Señor, que habite siempre en nosotros tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 


VIERNES 28

Los Santos Inocentes, mártire

Santos: Catalina Volpicelli, fundadora. Beata Mattia Nazareno, abadesa. Fiesta (Rojo)

CUANDO NOS MOVEMOS EN LA LUZ I Jn 1,5-2,2; Mt 2,13-18

Dice la Primera carta de san Juan que quien se mueve en la luz, se solidariza con sus hermanos y lleva consigo la verdad de Jesús. En cambio, quien vive en las tinieblas, miente y su conducta no es sincera. La oposición entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y la mentira, es constante en la tradición del cuarto evangelista. El cristiano que confiesa humildemente sus pecados y se decide a ordenar su vida conforme al mandato del amor fraterno vive conforme a la luz. En el Evangelio de san Mateo encontramos un pasaje conocido tradicionalmente como la matanza de los inocentes. El rey Herodes era sobradamente conocido por su crueldad y por su enfermiza obsesión por el poder. Con tal de conservarlo no vaciló en quitar de en medio ni siquiera a sus propios hijos. La ambición de poder lo empujó a ensañarse contra víctimas inocentes. Para los profetas cristianos, era importante mostrar que Jesús era un verdadero israelita que estaba rehaciendo la historia de Moisés y sus hermanos, perseguidos desde pequeños en Egipto.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Los niños inocentes murieron por Cristo; ahora siguen al Cordero sin mancha, cantando: Gloria a ti, Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que concediste a los Santos Inocentes dar testimonio de Cristo, no de palabra, sino con su sangre, ayúdanos a poner de manifiesto nuestra fe, no sólo con nuestros labios, sino, más bien, con nuestra conducta diaria. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

La sangre de Cristo nos purifica de todo pecado.

De la primera carta del apóstol san Juan: 1, 5-2, 2

Queridos hermanos: Éste es el mensaje que hemos escuchado de labios de Jesucristo y que ahora les anunciamos: Dios es luz y en El no hay nada de oscuridad. Si decimos que estamos con Dios, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no vivimos conforme a la verdad. Pero, si vivimos en la luz, como Él vive en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.
Si decimos que no tenemos ningún pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si, por el contrario, confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos purificará de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, hacemos pasar a Dios por mentiroso y no hemos aceptado verdaderamente su palabra.
Hijitos míos, les escribo esto para que no pequen. Pero, si alguien peca, tenemos como intercesor ante el Padre, a Jesucristo, el justo. Porque Él se ofreció como víctima de expiación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino por los del mundo entero.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 123 R/. Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores.
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R/.
Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas.
Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R/.
Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.

ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, el ejército glorioso de los mártires te aclama. R/.

Herodes mandó matar a todos los niños menores de dos años en la comarca de Belén.

Del santo Evangelio según san Mateo: 2, 13-18

Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo".
José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, conforme a la fecha que los magos le habían indicado.
Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos con amor y, por este sacrificio de salvación, con el que redimes aun a los que no te conocen, purificanos de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 14, 4)

Ellos son los rescatados como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero; ellos son el cortejo del Cordero adondequiera que vaya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que en virtud del nacimiento de Cristo otorgaste a los Santos Inocentes el premio de la gloria, concédenos, por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido, participar abundantemente de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

SÁBADO 29

Día V de la octava de Navidad

Santos: Tomás Becket, mártir; David, Profeta y rey. Beato Gerardo de Valenza, religioso.

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo I: p. 280. Para los fieles: p. 86. Edición popular: pp. 418 y 13. Feria (Blanco)

LA MIRADA PENETRANTE DE SIMEÓN

1 Jn 2,3-11; Lc 2,22-35

La persona no puede vivir sin esperanza. Simeón había vivido largos años porque no se había dejado arrebatar la esperanza. La esperanza del anciano Simeón nunca se había extraviado porque estaba bien cimentada. Este hombre sabio no había rendido culto a figuras humanas frágiles y decepcionantes. Su esperanza y su expectativa estaban puestas en el Dios fiel, que siempre había mantenido sus promesas. Cuando atisbó la llegada de la salvación al ver ingresar a una familia que venía al templo para presentar a su hijo recién nacido, experimentó una profunda tranquilidad que le permitió despedirse sin angustia alguna de este mundo. La Primera carta de San Juan nos ofrece un parámetro y un referente incomparable para medir nuestra fidelidad al Padre: quien ama de corazón a sus hermanos y vive conforme a la verdad del Evangelio vive en la luz. En cambio, quien justifica de alguna manera sus actitudes revanchistas y experimenta odio por sus adversarios, no ha conocido la verdad de Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 3, 16)

Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que con la venida de tu Hijo, luz verdadera, has disipado las tinieblas del mundo, míranos con amor y ayúdanos a celebrar con cantos y alabanzas la gloria del nacimiento de tu Hijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que ama a su hermano permanece en la luz.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 3-11

Queridos hermanos: En esto tenemos una prueba de que conocemos a Dios, en que cumplimos sus mandamientos.
El que dice: "Yo lo conozco", pero no cumple sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero en aquel que cumple su palabra, el amor de Dios ha llegado a su plenitud, y precisamente en esto conocemos que estamos unidos a Él. El que afirma que permanece en Cristo debe de vivir como Él vivió.
Hermanos míos, no les escribo un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo, que ustedes tenían desde el principio. Este mandamiento antiguo, es la palabra que han escuchado, y sin embargo, es un mandamiento nuevo éste que les escribo; nuevo en Él y en ustedes, porque las tinieblas pasan y la luz verdadera alumbra ya.
Quien afirma que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien odia a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas y no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Ha sido el Señor quien hizo el cielo; hay gran esplendor en su presencia y lleno de poder está su templo. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 2 32) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo es la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel. R/.

Cristo es la luz que alumbra a las naciones.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-35

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para esta Eucaristía, en la que se realiza un glorioso intercambio, a fin de que, al ofrecerte tus propios dones, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1. 78)

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos ha visitado Cristo, el Sol que nace de lo alto.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios todopoderoso que la gracia de estos sacramentos fortalezca cada día más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.


DOMINGO 30

SAGRADA FAMILIA DE JESÚS, MARIA Y JOSÉ

Santos: Sabino de Espoleto y compañeros, mártires; Félix, Papa y mártir. Fiesta (Blanco)

DOS ISRAELITAS CONSAGRADOS AL SEÑOR

1 Sm 1,20-22. 24-28; I Jn 3,1-2. 21-24; Lc 2,41-52

El relato del libro de Samuel nos presenta a su madre Ana, que sube al templo de Siló para mostrar su enorme gratitud al Señor. Un año atrás había ingresado a ese mismo templo para presentarle al Señor su afrenta y su humillación. En el entretanto, Dios la había escuchado, dándole el hijo que tanto anhelaba. Su nombre, Samuel, expresaba su más honda certeza: Dios había escuchado la petición de Ana. En agradecimiento, lo consagró para siempre al servicio del Señor. En el pasaje del Evangelio de san Lucas apreciamos un claro contraste. Sus padres, en pleno ejercicio de su autoridad, conducen a su pequeño hijo de doce años al templo, para realizar la ceremonia de su vinculación con la Ley de Moisés. Jesús viviría sometido al designio de Dios expresado en la Torah. Para ilustrar el traspaso de la autoridad paterna a la autoridad divina, el evangelista nos refiere este suceso. Jesús es hijo de José y María, pero antes que tal filiación, está una más profunda y definitiva: Él tendría que ocuparse en lo sucesivo de las cosas de su Padre.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 16)

Fueron los pastores a toda prisa y encontraron a María y a José y, recostado en un pesebre, al niño.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor y Dios nuestro, tú que nos has dado en la Sagrada Familia de tu Hijo el modelo perfecto para nuestras familias, concédenos practicar sus virtudes domésticas y estar unidos por los lazos de tu amor, para que podamos ir a gozar con ella eternamente de la alegría de tu casa. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Samuel quedará consagrado de por vida al Señor.

Del primer libro de Samuel: 1, 20-22. 24-28

En aquellos días, Ana concibió, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, diciendo: "Al Señor se lo pedí". Después de un año, Elcaná, su marido, subió con toda la familia para hacer el sacrificio anual para honrar al Señor y para cumplir la promesa que habían hecho, pero Ana se quedó en su casa.
Un tiempo después, Ana llevó a Samuel, que todavía era muy pequeño, a la casa del Señor, en Siló, y llevó también un novillo de tres años, un costal de harina y un odre de vino.
Una vez sacrificado el novillo, Ana presentó el niño a Elí y le dijo: "Escúchame, señor: te juro por mi vida que yo soy aquella mujer que estuvo junto a ti, en este lugar, orando al Señor. Éste es el niño que yo le pedía al Señor y que Él me ha concedido. Por eso, ahora yo se lo ofrezco al Señor, para que le quede consagrado de por vida". Y adoraron al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 83 R/. Señor, dichosos los que viven en tu casa.
Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se estremece y el Dios vivo es la causa. R/.
Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que encuentran en ti su fuerza y la esperanza de su corazón. R/.
Escucha mi oración, Señor de los ejércitos; Dios de Jacob, atiéndeme. Míranos, Dios y protector nuestro, y contempla el rostro de tu Mesías. R/.

Nos llamamos hijos de Dios y lo somos.

De la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-2. 21-24

Queridos hijos: Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos cooce, es porque tampoco lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste, vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total. Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de Él todo lo que le pidamos.
Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en Él. En esto conocemos, por el Espíritu que Él nos ha dado, que Él permanece en nosotros. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Cfr. Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R/.

Los padres de Jesús lo encontraron en medio de los doctores.

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 41-52

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". Él les respondió: "¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?". Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.
Jesús iba creciendo en saber, en estatura y en el favor de Dios y de los hombres. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos nuestras plegarias a Dios, el Padre de todos, que hace de nosotros su familia.
Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre, y aumenta nuestra fe.
Por la Iglesia, por todos los cristianos. Que el Señor nos llene de su gracia, y demos siempre un buen testimonio de su bondad. Oremos.
Por nuestras familias. Que nos amemos cada día más, que sepamos superar las dificultades, que pongamos amor y alegría a nuestro alrededor, que tengamos el espíritu abierto a todos los que nos necesiten. Oremos.
Por las familias que se encuentran con problemas graves: las que viven en la pobreza y el abandono, las que sufren tensiones y rupturas. Que encuentren ayuda y fortaleza para salir adelante. Oremos.
Por nosotros. Que estas fiestas de Navidad nos llenen de alegría y de confianza. Oremos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y bendice al mundo entero con el don de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y, por intercesión de la Virgen Madre de Dios y de san José, concede a nuestras familias vivir siempre en tu amistad y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ba 3, 38)

Nuestro Dios apareció en el mundo y convivió con los hombres.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre lleno de amor, concede a los que acabamos de alimentarnos con este sacramento celestial, imitar siempre los ejemplos de la Sagrada Familia, para que, después de las pruebas de esta vida, podamos gozar eternamente con ellos en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En la escena evangélica asistimos a un evento de ruptura. En cierta medida el adolescente Jesús se despega de sus padres al momento de su vinculación con la ley de Moisés. Vive de algún modo "una crisis de identidad": ya no estará vinculado estrechamente con la guía de sus padres, sino con el designio de Dios. No es suficiente liberarse de los obstáculos que acotan nuestra libertad, sino aprender a usar esa libertad. La finalidad que pretendemos alcanzar con nuestra libertad recién recuperada es la cuestión más decisiva. Podemos recordar a numerosos jóvenes que alegan su derecho a emanciparse de la autoridad paterna, sin tener un proyecto de vida que los mantenga libres y autónomos. Con frecuencia terminan atrapados en las dependencias y adicciones que fomenta la sociedad de consumo. La conquista de la libertad interior es un esfuerzo constante que demanda mantenerse atento durante toda la vida. El Señor Jesús se "liberó" de la tutela familiar para asimilar con toda radicalidad el proyecto de Dios Padre en su vida.

 

LUNES 31

Día VII de la octava de Navidad.

Santos: Silvestre I, Papa; Columba de Sens, mártir y Melania "la Joven", viuda. Feria (Blanco)

EL DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS

1 Jn 2, 18-21; Jn 1,1-18

La comunidad que recibió la Primera carta de san Juan atravesaba por un momento crítico. En la comunidad se habían manifestado numerosos hermanos que habían distorsionado radicalmente el mensaje de Jesús; negaban su condición filial y pretendían desconectarlo de la íntima amistad con su Padre. Los supuestos cristianos que en realidad distorsionan el mensaje auténtico de Jesús son considerados el Anticristo. Se oponen a la Verdad que el Espíritu va manifestando a los verdaderos discípulos. La luz que Jesús vino a traer a los suyos genera distintas reacciones: unos la rechazan y otros la acogen. Jesús no es un intermediario más de parte del Padre. Es el revelador definitivo porque nos participa de su íntima y exclusiva relación con el Padre. Moisés el revelador que gozaba de mayor autoridad en Israel no había visto colmado su anhelo. Él ansiaba conocer el rostro de Dios, pero no lo consiguió. El evangelista lo ratifica con toda claridad, a Dios nadie lo ha visto, ni puede verlo, solamente el Verbo encarnado nos lo transparenta con autoridad.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 9, 6)

Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. La insignia del poder está sobre sus hombros y se le llamará Ángel del Gran Consejo.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que has querido que todo esfuerzo del hombre por ir a tu encuentro tenga su origen y su plenitud en el nacimiento de tu Hijo, concédenos contarnos siempre entre el número de los que siguen a Cristo, en quien está la salvación de todo el género humano. Por nuestro Señor Jesucristo...

Han recibido ustedes la unción del Espíritu Santo.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 18-21

Hijos míos: Ésta es la última hora. Han oído ustedes que iba a venir el anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido ya, por lo cual nos damos cuenta de que es la última hora.
De entre ustedes salieron, pero no eran de los nuestros; pues si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para que se pusiera de manifiesto que ninguno de ellos es de los nuestros.
Por lo que a ustedes toca, han recibido la unción del Espíritu Santo y tienen así el verdadero conocimiento. Les he escrito, no porque ignoren la verdad, sino porque la conocen y porque ninguna mentira viene de la verdad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 95 R/. Alégrense los cielos y la tierra.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo, proclamemos su amor día tras día. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 1, 14. 12) R/. Aleluya, aleluya.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios. R/.

Aquel que es la Palabra se hizo hombre.

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 1-18

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio Él estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por Él y sin Él nada empezó de cuanto existe. Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.
Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de Él. Él no era la luz, sino testigo de la luz.
Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por El y, sin embargo, el mundo no lo conoció.
Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios.
Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan el Bautista dio testimonio de Él, clamando: "A éste me refería cuando dije: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo' ".
De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor y Dios nuestro, que infundes en nosotros los sentimientos de la verdadera adoración y nos impulsas a vivir en plena concordia con nuestros prójimos, concédenos poder tributarte con estas ofrendas el culto que te es debido y estrechar los lazos de caridad con nuestros hermanos, por la participación en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-III de Navidad.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 9)

Dios envió al mundo a su Hijo único, para darnos vida por medio de Él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu pueblo, Señor, al que jamás has dejado de tu mano, experimente tu ayuda presente y futura a fin de que, disfrutando de los bienes terrenos necesarios, pueda buscar con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.