VIERNES 1
Santos: Alfonso María Ligorio, fundador; Domingo Hanh de Vietnam, mártir, y Arcadio de Bourges.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34,11.23-24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que haces surgir constantemente en tu Iglesia ejemplos admirables de santidad, concédenos imitar la amorosa preocupación de san Alfonso por la salvación de todos los hombres y alcanzar, con su ayuda, la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 26, 1-9
Al principio del reinado
de Joaquín, hijo de Josias y rey de Judá, el Señor le habló a Jeremías y le
dijo: "Esto dice el Señor: 'Ve al atrio del templo y diles a todos los
habitantes de Judá que entran en el templo para adorar al Señor, todas las
palabras que yo te voy a ordenar, sin omitir ninguna. A ver si las escuchan y se
convierten de su mala vida, y me arrepiento del castigo que he pensado
imponerles a causa de sus malas acciones'.
Diles, pues: 'Esto dice el Señor: Si no me obedecen, ni cumplen la ley que he
dado, ni escuchan las palabras de mis siervos, los profetas, que sin cesar les
he enviado y a quienes ustedes no han escuchado, entonces yo trataré a este
templo como al de Siló y haré que esta ciudad sirva de escarmiento para todos
los pueblos de la tierra'''.
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar estas
palabras en el templo del Señor. Y cuando él terminó de decir cuanto el Señor le
había mandado, los sacerdotes y los profetas lo apresaron, diciéndole al pueblo:
"Este hombre debe morir, porque ha profetizado en nombre del Señor que este
templo será como el de Siló y que esta ciudad será destruida y quedará
deshabitada". Entonces la gente se amotinó contra Jeremías en el templo del
Señor. .Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta Jeremías de alguna forma desacraliza al templo de Jerusalén.
Éste, y otros sitios de culto, cumplen una función importante: crear un ambiente
propicio para el encuentro con Dios.
Del salmo 68 R/.
Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
Son más que mis cabellos los que me odian sin tener un motivo y más fuertes que
yo los que pretenden con sus calumnias acabar conmigo. Lo que yo no robé, ¿acaso
tengo yo que restituido? R/.
Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi semblante. Extraño soy y
advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre; pues me devora el celo de tu
casa, el odio del que te odia, en mí recae. R/.
A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu
clemencia, Dios fiel en el socorro. R/.
ACLAMACIÓN (1 P 1.
25) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios permanece para siempre. Y ésa es la palabra que se
les ha anunciado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58
En aquel tiempo, Jesús
llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma
que todos estaban asombrados y se preguntaban: "¿De dónde ha sacado éste esa
sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero?
¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
¿Que no viven entre nosotros todas sus hermanas?
¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?". Y se negaban a creer en Él.
Entonces Jesús les dijo: "Un profeta no es despreciado más que en su patria y en
su casa". Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos. Palabra
del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Mateo nos presenta a Jesús en la sinagoga de Nazaret; ahí proclama la palabra,
pero, al igual que otros profetas, padeció en carne propia el rechazo de su
gente.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Inflama y santifica, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu, para que podamos celebrar esta Eucaristía con el mismo amor y entrega con que la celebraba san Alfonso. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, que en san Alfonso María de Ligorío concediste a tu Iglesia un fervoroso apóstol de la Eucaristía, concédenos participar asiduamente de este sacramento y darte gracias por él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 2
Nuestra Señora de los Ángeles
Santos: Pedro Julián Eymard, fundador, y Eusebio de Vercelli, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Dios santo y misericordioso, que te complaces en los humildes y cumples en ellos, por medio de tu Espíritu, las maravillas de la salvación; mira la inocencia de la Virgen María y danos un corazón sencillo y humilde, que sepa responder positivamente a todo signo de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 26, 11-16. 24
En aquellos días, los
sacerdotes y los profetas dijeron a los jefes y al pueblo: "Ese hombre,
Jeremías, merece la muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como
ustedes mismos lo han oído”. Pero Jeremías les dijo a los jefes y al pueblo: “El
Señor me ha enviado a profetizar todo lo que han oído contra este templo y esta
ciudad. Pues bien, corrijan su conducta y sus obras, escuchen la voz del Señor,
su Dios, y el Señor se retractará de la amenaza que ha pronunciado contra
ustedes. Por mi parte, yo estoy en manos de ustedes: hagan de mí lo que les
parezca justo y conveniente. Pero sépanlo bien: si me matan, ustedes, la ciudad
y sus habitantes serán responsables de la muerte de un inocente, porque es
cierto que el Señor me ha enviado a ustedes para anunciarles todas estas cosas".
Los jefes y todo el pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas: "Este
hombre no merece sentencia de muerte, porque nos ha hablado en nombre del Señor,
nuestro Dios".
Entonces Ajicam, hijo de Safán, defendió a Jeremías, para que no fuera entregado
en manos del pueblo y lo mataran. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Las palabras que Jeremías dirige contra Jerusalén producen reacciones violentas en su contra. La actitud valiente y mesurada de Ajicám lo libró de ser ejecutado.
Del salmo 68 R/.
Defiéndeme y ayúdame, Dios mío.
Sácame de este cieno, no vaya a ser que me hunda; ponme a salvo, Señor, de los
que me odian y de estas aguas tan profundas. R/.
No dejes que me arrastre la corriente y que me trague el remolino; no dejes que
se cierre sobre mí la boca del abismo. R/.
Mírame enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame, Dios mío. En mi cantar exaltaré
tu nombre, proclamaré tu gloria, agradecido. R/.
Se alegrarán al verlo los que sufren, quienes buscan a Dios tendrán más ánimo,
porque el Señor jamás desoye al pobre, ni olvida al que se encuentra encadenado.
R/.
ACLAMACIÓN (Mt 5,
10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 1-12
En aquel tiempo, el rey
Herodes oyó lo que contaban de Jesús y les dijo a sus cortesanos: "Es Juan el
Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en Él fuerzas
milagrosas".
Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de
Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía a Herodes que no le
estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, le tenía
miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. Pero llegó el
cumpleaños de Herodes, y la hija de Herodías bailó delante de todos y le gustó
tanto a Herodes, que juró darle lo que le pidiera. Ella, aconsejada por su
madre, le dijo: "Dame, sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los
invitados, ordenó que se la dieran; y entonces mandó degollar a Juan en la
cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y
ella se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron y
luego fueron a avisarle a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Herodes Antipas no toleró que Juan tuviera tanto arraigo entre la gente de Galilea. Temiendo un levantamiento popular, encarceló a Juan y se deshizo de él a la primera oportunidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que, por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1. 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 3
XVIII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Lidia de Filipos, mártir; Pedro de Anagni, obispo, y Nicodemo de Jerusalén, laico.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 69, 6)
Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida, renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y ayúdanos a conservar siempre tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 55, 1-3
Esto dice el Señor: "Todos
ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero,
vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar.
¿Por qué gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no
alimenta? Escúchenme atentos y comerán bien, saborearán platillos sustanciosos.
Préstenme atención, vengan a mí, escúchenme y vivirán. Sellaré con ustedes una
alianza perpetua, cumpliré las promesas que hice a David". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Esta invitación resulta un tanto enigmática. Un profeta anónimo ofrece un alimento nuevo. Su palabra es fuente de vigor. No sólo el pan es nutritivo, la sabiduría también vivifica.
Del salmo 144 R/. Abres,
Señor, tu mano y nos sacias de favores.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para
perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus
creaturas. R/.
A ti, Señor, sus ojos vuelven a todos y tú los alimentas a su tiempo. Abres,
Señor, tus manos generosas y cuantos viven quedan satisfechos. R/.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor todas sus
obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor de quien
lo invoca. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 35. 37-39
Hermanos: ¿Qué rosa podrá
apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias?
¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada?
Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel que nos ha
amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni
los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de este mundo, ni lo
alto ni lo bajo, ni creatura alguna podrá apartamos del amor que nos ha
manifestado Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los verdaderos discípulos de Jesús viven, como dijera Pablo de Tarso o, en la actualidad, Pedro Casáldaliga: "Como soldados vencidos de una causa invencible", la del triunfo del resucitado a la diestra del Padre.
ACLAMACIÓN (Mt 4,
4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de
la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 13-21
En aquel tiempo, al
enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se dirigió
a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde
los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de
ella y curó a los enfermos. Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos
a decirle: "Estamos en despoblado Y empieza a oscurecer. Despide a la gente para
que vayan a los caseríos y compren algo de comer". Pero Jesús les replicó: "No
hace falta que vayan. Denles ustedes de comer". Ellos le contestaron: "No
tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados". Él les dijo: "Tráiganmelos".
Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes y los
dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se
los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron
hasta saciarse y con los pedazos que habían sobrado, se llenaron doce canastos.
Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los
niños. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús asume una actitud humana ante las necesidades de la multitud. No se escuda en excusas superficiales; al contrario, reconoce que el hambre y la sed son argumentos de mucho peso.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones y por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 35)
Yo soy el pan de vida, dice el Señor; el que venga a mí, no tendrá hambre; y el que crea en mí, no tendrá sed.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- No hace falta escuchar más argumentaciones a favor de la solidaridad y la caridad. De labios de Jesús, lo mismo que en numerosos dichos y exhortos bíblicos, las hemos escuchado sin cesar. Las necesidades de los pobres y hambrientos son situaciones privilegiadas donde podemos encontrar y reverenciar el rostro humano de Dios. También hemos escuchado cientos de excusas para justificar nuestro egoísmo e indiferencia. "Están pobres por flojos", "son unos malgastados", "se acostumbraron a lo fácil". Indudablemente existen vividores que han lucrado con su pobreza. No obstante, hemos de reconocer que Dios nos sigue dando su bendición para que aprendamos a compartirla con los que tienen alguna carencia.
LUNES 4
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a san Juan María Vianney por su amor a las almas, concédenos que, por amor a Cristo, trabajemos por la salvación de nuestros hermanos y podamos llegar con ellos a la gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 28, 1-17
El quinto mes del cuarto
año del reinado de Sedecías, Jananías, hijo de Azur y profeta de Gabaón, le dijo
a Jeremías en el templo, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo:
"Esto dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: 'Voy a romper el yugo
del rey de Babilonia. Dentro de dos años haré que se devuelvan todos los objetos
del templo del Señor, que el rey Nabucodonosor tomó de este lugar y se llevó a
Babilonia; haré volver a Jeconías, hijo de Joaquín y rey de Judá, y a todos los
desterrados de Judá que han ido a Babilonia, en cuanto yo rompa, dice el Señor,
el yugo del rey Nabucodonosor'''.
Entonces el profeta Jeremías le respondió a Jananías, en presencia de los
sacerdotes y de todo el pueblo que estaba en el templo del Señor: "Amén. Que así
lo haga el señor. Que el Señor confirme lo que has predicho y haga retornar de
Babilonia a este lugar los objetos del templo el Señor y a todos los
desterrados. Pero, pon atención a lo que voy a decirte delante de todo el
pueblo: Antes de mí antes de ti, siempre ha habido profetas que predijeron
muchos países y a grandes reinos la guerra, el hambre y la peste. Y cuando un
profeta predice la paz, sólo hasta que se cumplen sus palabras, se puede
reconocer que es verdadero profeta, enviado por el Señor". Entonces Jananías
tomó el yugo que traía Jeremías en el cuello, lo rompió y dijo de de todo el
pueblo: "Esto dice el Señor: 'Así romperé el yugo de Nabucodonosor, rey de
Babilonia, dentro de dos años y lo quitaré del cuello de todas las naciones' "
Jeremías se alejó de allí. Pero un tiempo después de que Jananías había roto el
yugo del cuello del profeta Jeremías, el Señor le habló a éste y le dijo: "Ve y
dile a Jananías: 'Esto dice el Señor: Has roto un yugo de madera, pero yo lo
sustituiré por uno de hierro. Porque esto dice el Señor de los ejércitos, el
Dios de Israel: He puesto en el cuello de todas estas naciones un yugo de
hierro, para someterlas al servicio de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y hasta
las bestias del campo lo servirán' ". Y Jeremías añadió: "Escucha, Jananías: No
te ha enviado el Señor y tú has hecho que el pueblo crea en una mentira. Por eso
el Señor te dice: 'Yo te borraré de la superficie de la tierra. Este año
morirás, por haber incitado a la rebelión contra el Señor'''. Y el profeta
Jananías murió aquel mismo año, en el mes séptimo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Dos profetas distintos pretenden transmitir dos mensajes opuestos acerca de Dios. El pueblo no tiene otra salida que esperar a que el tiempo transcurra y desmienta al falso profeta.
Del salmo 118 R/.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.
Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. No
quites de mi boca las palabras sinceras, porque yo espero en tus mandamientos.
R/.
Que se vuelvan hacia mí tus fieles, los que hacen caso de tus preceptos y que
sea mi corazón perfecto en tus leyes, así no quedaré avergonzado. R/.
Los malvados me esperaban para matarme, pero yo meditaba tus preceptos. No me
aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 1,
49) R/. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 22-36
En aquel tiempo,
inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus
discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras Él
despedía a la gente. Después de despedida, subió al monte a solas para orar.
Llegada la noche, estaba Él solo allí.
Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían,
porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando
sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y
decían: "¡Es un fantasma!". Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo en
seguida: "Tranquilícense y no teman. Soy yo".
Entonces le dijo Pedro: "Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el
agua". Jesús le contestó: "Ven". Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar
sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo,
comenzó a hundirse y gritó: "¡Sálvame, Señor!". Inmediatamente Jesús le tendió
la mano, lo sostuvo y le dijo: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?". En cuanto
subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se
postraron ante Jesús, diciendo: "Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios".
Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los
habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le
trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde
de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos se embarcan y empiezan a sufrir los embates del ventarrón que encrespa las aguas del lago. La fe de Pedro empieza a vacilar y se hunde, pero es salvado por la fuerza de Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener san Juan María Vianney sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 5
Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor
Nuestra Señora de las Nieves
Santos: Abel de Lobbes, monje, y Emigdio de Ascoli, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jn 17, 20-21)
Padre, te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones, continúa tu acción misericordiosa y haz que tu Iglesia, extendida por toda la tierra, persevere firme en la fe proclamando tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 30, 1-2. 12-15. 18-22
Estas palabras le fueron
dirigidas a Jeremías de parte del Señor: "Esto dice el Señor, Dios de Israel:
'Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho'''. "Esto dice el Señor:
'Tu quebranto es irremediable e incurables tus heridas. Estás desahuciado. Hay
heridas que tienen curación, pero las tuyas no tienen remedio.
Todos tus amantes te han olvidado y ya no preguntan por ti. Como si fuera tu
enemigo, te herí y te impuse un cruel castigo por tu gran culpa, por tus enormes
pecados. ¿Por qué te quejas de tus heridas? Tu dolor es irremediable. Por tu
gran culpa, por tus enormes pecados te he tratado así'". "Esto dice el Señor:
'Yo cambiaré la suerte del pueblo de Israel: lo haré volver a su patria; me
apiadaré de sus casas, la ciudad será reedificada sobre sus propias ruinas y el
templo será reconstruido tal como era. Se escucharán himnos de alabanza y los
cantos de un pueblo que se alegra.
Y los multiplicaré y ya no serán pocos, los honraré y ya no serán despreciados;
sus hijos serán como eran antes, la comunidad que está delante de mí, y yo
castigaré a todos sus enemigos. Un príncipe nacerá de mi pueblo, uno de ellos
mismos será su jefe. Yo lo haré acercarse y él vendrá hasta mí; porque, si no,
¿quién se atreverá a acercarse a mí? Ustedes serán mi pueblo y yo seré su
Dios'''. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta Jeremías transmite un mensaje de esperanza. Dios reanima a su pueblo, que ha marchado al destierro. El pueblo volverá a reunirse como asamblea de Dios en la ciudad de Jerusalén.
Del salmo 101 R/. El Señor
es nuestro Dios.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso, cuando oiga el clamor del
oprimido y no se muestre a sus plegarias sordo, entonces al Señor temerán todos
los pueblos y su gloria verán los poderosos. R/.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el pueblo nuevo, porque el
Señor, desde su altura santa, ha mirado a la tierra desde el cielo, para oír los
gemidos del cautivo y librar de la muerte al prisionero. R/.
Bajo tu protección, Señor, habitarán los hijos de tus siervos y se establecerán
sus descendientes. Tu nombre en Sión alabarán por eso, cuando en Jerusalén, a
darte culto, se reúnan, Señor, todos los pueblos. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de
tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 15, 1-2. 10-14
En aquel tiempo se
acercaron a Jesús unos escribas y unos fariseos venidos de Jerusalén y le
preguntaron: "¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros
mayores y no se lavan las manos antes de comer?".
Jesús llamó entonces a la gente y le dijo: "escuchen y traten de comprender. No
es lo que entra por la boca lo que mancha al hombre; lo que sale de la boca, eso
es lo que mancha al hombre".
Se le acercaron entonces los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos
se han escandalizado de tus palabras?”. Jesús les respondió: "Las plantas que no
haya plantado mi Padre celestial, serán arrancadas de raíz. Déjenlos; son ciegos
que guían a otros ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en un
hoyo". Palabra del Señor.
Gloria a ti,
Señor Jesús.
Ciegos y guías de ciegos. Así designa Jesús la obstinación de los fariseos que se empecinan en subordinar a las personas ante las leyes rituales. La ceguera sigue empañando nuestra visión.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que con un mismo sacrificio purificaste en la cruz a tu Iglesia y ahora la santificas sin cesar, haz que unida a Cristo, su cabeza, se ofrezca a ti juntamente con Él y sea siempre dócil instrumento de tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad a tu Iglesia, que has alimentado con este sacramento y guíala con tu mano poderosa, para que crezca en perfecta libertad y conserve la pureza de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 6
La Transfiguración del Señor
Santos: Justo y Pastor de Alcalá, mártires, y Hormisdas I, Papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 17, 5)
El día de la Transfiguración apareció el Espíritu Santo en una nube luminosa y se oyó la voz del Padre celestial que decía: Éste es mi Hijo unigénito, en quien he puesto todo mi amor. Escúchenlo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la Transfiguración gloriosa de tu Hijo unigénito fortaleciste nuestra fe con el testimonio de Moisés y Elías, y nos dejaste entrever la gloria que nos espera como hijos tuyos, concédenos seguir el Evangelio de Cristo para compartir con Él la herencia de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro: 1, 16-19
Hermanos: Cuando les
anunciamos la venida gloriosa y llena de poder de nuestro Señor Jesucristo, no
lo hicimos fundados en fábulas hechas con astucia, sino por haberlo visto con
nuestros propios ojos en toda su grandeza. En efecto, Dios lo llenó de gloria y
honor, cuando la sublime voz del Padre resonó sobre Él, diciendo: "Éste es mi
Hijo amado, en quien yo me complazco". Y nosotros escuchamos esta voz, venida
del cielo, mientras estábamos con el Señor en el monte santo.
Tenemos también la firmísima palabra de los profetas, a la que con toda razón
ustedes consideran como una lámpara que ilumina en la oscuridad, hasta que
despunte el día y el lucero de la mañana amanezca en los corazones de ustedes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esta carta despeja las dudas y malentendidos que confunden a la comunidad respecto de la segunda venida de Jesús. El autor apela al testimonio de Pedro, testigo de la transfiguración del Señor.
Del salmo 96 R/. Reina el
Señor, alégrese la tierra.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo entero. Tinieblas
y nubes rodean el trono del Señor que se asienta en la justicia y el derecho.
R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los cielos
pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Tú, Señor altísimo, estás muy por encima de la tierra y mucho más en alto que
los dioses. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 17,
5) R/. Aleluya, aleluya.
Éste es mi hijo muy amado, dice el Señor, en quien tengo puestas todas
mis complacencias; escúchenlo. R/.
Lectura (Proclamación) del
santo Evangelio según san Mateo: 17, 1-9
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de
éste, y los hizo subir a solas con Él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en
su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se
volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y
Elías, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bueno
sería quedamos aquí! Si quieres, haremos aquí tres chozas, una para ti, otra
para Moisés y otra para Elías".
Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz
que decía: "Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias;
escúchenlo". Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de un
gran temor. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: "Levántense y no
teman". Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie más que a Jesús.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No le cuenten a nadie lo que han
visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las manifestaciones patentes de la gloria divina en Jesús no pueden ser entendidas, sino a la luz de la muerte y resurrección. Sólo viviendo como Jesús, se asciende a la plenitud de la existencia divina.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la Transfiguración de tu Hijo, haz que esta Eucaristía nos purifique de todos nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque Cristo nuestro Señor reveló su gloria ante los testigos que Él escogió, y
revistió con máximo esplendor su cuerpo, en todo semejante al nuestro, para
quitar del corazón de sus discípulos el escándalo de la cruz y anunciar que toda
la Iglesia su cuerpo habría de participar de la gloria, que tan admirablemente
resplandecía en Cristo, su cabeza.
Por eso, con los ángeles que te cantan en el cielo, nosotros te alabamos en la
tierra diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 2)
Cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido nos asemeje, Señor, cada día más a tu Hijo, cuya gloria quisiste manifestamos en su Transfiguración. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 7
Santos: Sixto II, papa; Cayetano de Thiene, fundador, y Alberto Trápani o de Mesina, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7. 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 31, 31-34
"Se acerca el tiempo, dice
el Señor, en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva.
No será como la alianza que hice con los padres de ustedes, cuando los tomé de
la mano para sacarlos de Egipto. Ellos rompieron mi alianza y yo tuve que hacer
un escarmiento con ellos.
Ésta será la alianza nueva que voy a hacer con la casa de Israel: Voy a poner mi
ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Yo seré su
Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que instruir a su prójimo ni a su
hermano, diciéndole: 'Conoce al Señor', porque todos me van a conocer, desde el
más pequeño hasta el mayor de todos, cuando yo les perdone sus culpas y olvide
para siempre sus pecados". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Una alianza nueva no sólo en relación con el tiempo. Nueva sobre todo por su naturaleza, porque de ahora en delante Dios grabará su ley en el corazón de las personas.
Del salmo 50 R/. Crea en
mí, Señor, un corazón puro.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus
mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo
espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a
los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto,
no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú
nunca lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 16,
18) R/. Aleluya, aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del
infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor, R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16, 13-23
En aquel tiempo, cuando
llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus
discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”. Ellos le
respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros,
que Jeremías o alguno de los profetas".
Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la
palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Jesús le dijo entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan porque esto no te lo
ha revelado ningún hombre, sino mi padre, que está en los cielos! Y yo te digo a
ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del
infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los
cielos; todo lo que ates en la tierra quedara atado en el cielo, y todo lo que
desates en la tierra quedará desatado en el cielo". Y les ordenó a sus
discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.
A partir de entonces, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir
a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos
sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar
al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadido, diciéndole: "No lo permita Dios,
Señor. Eso no te puede suceder a ti". Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo:
"¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque
tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los que nos confesamos cristianos necesitamos plantearnos de forma seria la misma pregunta: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". De nuestra respuesta dependerá nuestra forma de vivir la fe.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos, haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 8
Santos: Domingo de Guzmán, fundador; Famiano de Galesse, monje. Beata María de la Cruz, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 5-6)
Santo Domingo ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en santo Domingo de Guzmán otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne de tu Evangelio y del amor a la Virgen María, concédenos una inquebrantable fidelidad a tu Hijo y una sólida devoción a su santísima Madre, Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Nahúm: 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7
Ya viene por el monte el
mensajero de buenas noticias, que anuncia la paz. Celebra tus fiestas, Judá, y
cumple tus promesas, porque el malvado no te volverá a invadir, pues ha sido
aniquilado.
El Señor restaurará la viña de Jacob, que es el orgullo de Israel. Los invasores
la habían devastado, habían destruido sus sarmientos.
En cambio, ¡ay de ti, Nínive, ciudad sanguinaria, toda llena de mentiras y
despojos, que no has cesado de robar! Escucha el chasquido de los látigos y el
estrépito de las ruedas, los caballos que galopan, los carros que saltan y la
caballería que avanza. Mira el llamear de las espadas y el centellear de las
lanzas. Contempla la multitud de heridos y los montones de muertos, la
interminable cantidad de cadáveres con los que uno se tropieza.
Arrojaré inmundicias sobre ti, te deshonraré y te expondré a la vergüenza
pública. Y todo el que te vea huirá de ti y dirá: "Nínive está destruida".
¿Quién tendrá compasión de ti? ¿Dónde podré encontrar alguien que te consuele?
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Ninive se convirtió en el símbolo del imperialismo despiadado y opresor. Judá y Jerusalén se alegran al conocer la noticia de la aniquilación de los criminales y saqueadores.
Deuteronomio 32 R/. Yo doy
la muerte y la vida.
El día de su perdición se acerca y su suerte se apresura, porque el Señor
defenderá a su pueblo y tendrá compasión de sus siervos. R/.
Miren que sólo yo soy Dios y no hay otro fuera de mí; yo doy la muerte y la
vida, yo hiero y yo curo. R/.
Cuando afile el relámpago de mi espada y tome en mis manos la justicia, yo me
vengaré del enemigo y le daré su merecido al adversario. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 5,
10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es
el Reino de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16, 24-28
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo,
que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero
el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el
mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrada?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en
compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras.
Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto
primero llegar al Hijo del hombre como rey". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La promesa parece paradójica. Hay que perder la vida para ganarla. A quien vive inmerso en una cultura pragmática le resulta difícil creer y vivir la propuesta de Jesús. Pero tiene sentido intentarlo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y, por intercesión de santo Domingo, concédenos dar a conocer nuestra fe con nuestra conducta diaria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9)
Prueben y vean qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a Él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido en esta festividad aumente, Señor, en nosotros el amor por tu Iglesia, a cuyo servicio consagró su vida y su predicación santo Domingo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 9
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que nos has dado en la Virgen María el modelo de quien escucha tu Palabra y la pone en práctica; abre nuestro corazón al gozo de la escucha, y por medio de tu Espíritu haz que seamos lugar santo en el que tu Palabra de salvación se cumpla hoy. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Habacuc: 1, 12-2, 4
¿No eres tú, Señor, desde
siempre, mi santo Dios, que no muere? Tú, Señor, has escogido al pueblo caldeo
para hacer justicia y lo has establecido para castigar. Tus ojos son demasiado
puros para soportar el mal, no puedes ver la opresión. ¿Por qué miras en
silencio a los traidores y callas cuando el malvado devora al justo?
Tú tratas a los hombres como a los reptiles, que no tienen dueño, como a los
peces del mar: el pueblo caldeo los pesca con anzuelo, los atrae a su red, los
va amontonando y luego ríe satisfecho. Después ofrece sacrificios a su anzuelo e
incienso a su red, porque le dieron rica presa y comida sustanciosa.
¿Y vas a permitir que siga llenando sus redes y matando naciones sin piedad?
En mi puesto de guardia me pondré, me apostaré en la muralla para ver qué me
dice el Señor y qué responde a mi reclamación.
El Señor me respondió y me dijo: "Escribe la visión que te he manifestado, ponla
clara en tablillas para que se pueda leer de corrido. Es todavía una visión de
algo lejano, pero que viene corriendo y no fallará; si se tarda, espéralo, pues
llegará sin falta. El malvado sucumbirá sin remedio; el justo, en cambio, vivirá
por su fe". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El argumento del orante que suplica es directo y contundente. Dios no puede contemplar de manera impasible la opresión. El creyente vivirá y se salvará si confía en Dios.
Del salmo 9 R/. El Señor
no abandona al que lo busca.
El Señor reina eternamente, tiene establecido un tribunal para juzgar, juzga al
orbe con justicia y rige a las naciones con rectitud. R/.
El Señor es refugio del oprimido, su refugio en los momentos de peligro. Que
confíen en ti los que te conocen, porque tú, Señor, no abandonas a los que te
buscan. R/.
Tóquenle música al Señor, que reina en Sión, cuenten sus maravillas a los
pueblos, porque el Señor pide cuentas de la vida y no olvida los gritos de los
oprimidos. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2
Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho
resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 17, 14-20
En aquel tiempo, al llegar
Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de
rodillas y le dijo: "Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles.
Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus
discípulos, pero no han podido curado". Entonces Jesús exclamó: "¿Hasta cuándo
estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla?
Tráiganme aquí al muchacho". Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y
desde ese momento éste quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué
nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?". Les respondió Jesús: "Porque
les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño
de una semilla de mostaza, podrían decide a ese monte: 'Trasládate de aquí para
allá', y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos todavía no consolidan su confianza en Dios. Quizá tampoco lo hemos hecho nosotros. Para aprender a confiar hay que dudar de nosotros y ponernos en las manos de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 10
XIX DOMINGO ORDINARIO
Santos: Lorenzo de Roma, mártir; Diosdado de Roma, laico, y Aredio de Lyon, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 73, 20. 19. 22. 23)
Acuérdate, Señor, de tu alianza; no olvides por más tiempo la suerte de tus pobres. Levántate, Señor, a defender tu causa; no olvides las voces de los que te buscan.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, a quien confiadamente podemos llamar ya Padre nuestro, haz crecer en nuestros corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que podamos gozar, después de esta vida, de la herencia que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 19, 9. 11-13
Al llegar al monte de
Dios, el Horeb, el profeta Elías entró en una cueva y permaneció allí. El Señor
le dijo: "Sal de la cueva y quédate en el monte para ver al Señor, porque el
Señor va a pasar".
Así lo hizo Elías, y al acercarse el Señor, vino primero un viento huracanado,
que partía las montañas y resquebrajaba las rocas; pero el Señor no estaba en el
viento. Se produjo después un terremoto; pero el Señor no estaba en el
terremoto. Luego vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del
fuego se escuchó el murmullo de una brisa suave. Al oírlo, Elías se cubrió el
rostro con el manto y salió a la entrada de la cueva. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El profeta Elías busca a Dios en medio de manifestaciones descomunales de la naturaleza, pero no lo encuentra. Finalmente en una brisa suave percibe la sutil presencia del Señor.
Del salmo 84 R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Está ya
cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la
fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La
justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo sus pisadas. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 9, 1-5
Hermanos: Les hablo con toda verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia me atestigua, con la luz del Espíritu Santo, que tengo una infinita tristeza y un dolor incesante tortura mi corazón. Hasta aceptaría verme separado de Cristo, si esto fuera para bien de mis hermanos, los de mi raza y de mi sangre, los israelitas, a quienes pertenecen la adopción filial, la gloria, la alianza, la ley, el culto y las promesas. Ellos son descendientes de los patriarcas; y de su raza, según la carne, nació Cristo, el cual está por encima de todo y es Dios bendito por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo jamás renegó de los lazos que lo unían a su pueblo. Los hijos de Israel son los destinatarios originales de las promesas, "y de ellos en lo humano nació el Mesías".
ACLAMACIÓN (Sal
129, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 22-33
En aquel tiempo,
inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus
discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras Él
despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar.
Llegada la noche, estaba Él solo allí.
Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían,
porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando
sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y
decían: "¡Es un fantasma!". Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo en
seguida: "Tranquilícense y no teman. Soy yo".
Entonces le dijo Pedro: "Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el
agua". Jesús le contestó: "Ven". Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar
sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo,
comenzó a hundirse y gritó: "¡Sálvame, Señor!". Inmediatamente Jesús le tendió
la mano, lo sostuvo y le dijo: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca
se postraron ante Jesús, diciendo: "Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Una mala noche pasaron los discípulos en ausencia del Maestro. La fatiga de remar horas y horas sin poder controlar la barca. Al amanecer Jesús los alcanzó y no lo reconocieron.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, estos dones que has puesto en manos de tu Iglesia y con tu poder conviértelos en el sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 147, 12. 14)
Alaba, Jerusalén, al Señor, porque te alimenta con lo mejor de su trigo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la recepción de esta Eucaristía nos confirme, Señor, en tu amor, y nos ayude a conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Estamos tan acostumbrados a leer relatos sobre manifestaciones grandiosas de la presencia de Dios que perdemos la capacidad de asombro ante los signos cotidianos de su presencia. No es necesario que se parta en dos el mar Rojo ni que amanezca el suelo lleno del maná celestial. A diario somos beneficiarios directos del amor providente de Dios, pero como hemos perdido la habilidad para contemplar las huellas de su presencia discreta, no lo reconocemos. El brillo del amanecer, el tráfico ordenado de las hormigas. la inmensidad de las galaxias, la fuerza del viento que sacude y vivifica campos y trigales y muchas otras señales, son "voces" que nos hablan de que Jesús sigue manifestándose de madrugada en medio de nuestra oscuridad y nuestra fatiga.
LUNES 11
Santos: Clara de Asís, fundadora, y Digna de Todi, eremita. Beato Juan Jorge Rehm y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Celebremos con alegría la fiesta de santa Clara, virgen, porque el Señor del universo la ha colmado de su amor.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que inspiraste a santa Clara un ardiente amor por la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, seguir a Cristo, pobre y humilde, para que podamos contemplarte después en el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 1, 2-5. 24-28
El día cinco del mes
cuarto (era el año quinto de la deportación del rey Joaquín), me fue dirigida la
palabra del Señor a mí, Ezequiel, sacerdote, hijo de Buzí, en el país de los
caldeas, a orillas del río Kebar, y fui arrebatado en éxtasis.
Vi venir del norte un viento huracanado, una gran nube rodeada de resplandores y
relámpagos, y en su centro, algo parecido al brillo del ámbar. En medio
aparecían cuatro seres vivientes, que tenían forma humana. Oí el ruido de sus
alas cuando se movían: era como el estruendo de un río caudaloso, como el trueno
del Altísimo, como la gritería de una multitud o como el estruendo de un
ejército en batalla. Cuando se detenían, plegaban sus alas.
Encima de la plataforma había una especie de zafiro en forma de trono y de esta
especie de trono sobresalía una figura, que parecía un hombre. Vi luego una luz,
como brillo de ámbar, como un fuego que envolvía al hombre, desde la cintura
para arriba; desde la cintura para abajo, vi también algo como fuego, que
difundía su resplandor, parecido al del arco iris que se ve en las nubes cuando
llueve.
Tal era la apariencia visible de la gloria del Señor. Cuando yo la vi, caí
rostro en tierra. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta Ezequiel vive desterrado, pero Dios le permite contemplar un atisbo de su gloria. El profeta no resiste la fuerza de la impresión, cae por tierra y escucha la voz del Señor.
Del salmo 148 R/. El cielo
y la tierra están llenos de tu gloria.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo, que alaben al Señor todos
sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres,
mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso; su gloria sobrepasa
cielo y tierra, y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel; el pueblo que ha
gozado siempre de familiaridad con Él. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2
Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria
de nuestro Señor Jesucristo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 17, 22-27
En aquel tiempo, se
hallaba Jesús con sus discípulos en Galilea y les dijo: "El Hijo del hombre va a
ser entregado en manos de los hombres; lo van a matar, pero al tercer día va a
resucitar". Al oír esto, los discípulos se llenaron de tristeza.
Cuando llegaron a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del impuesto
para el templo y le dijeron: "¿Acaso tu maestro no paga el impuesto?". Él les
respondió: "Sí lo paga".
Al entrar Pedro en la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece,
Simón? ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes de la tierra, a los hijos o a
los extraños?". Pedro le respondió:
"A los extraños". Entonces Jesús le dijo: "Por lo tanto, los hijos están
exentos. Pero para no darles motivo de escándalo, ve al lago y echa el anzuelo,
saca el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y
paga por mí y por ti". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús aprovecha la presencia del cobrador del impuesto para dar una lección a sus discípulos. Él no es un extraño, Él vive la plena condición de hijo, pero se somete como cualquier hijo de Israel.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que esta Eucaristía nos ayude a superar nuestra inclinación al pecado para que, a ejemplo de santa Clara, virgen, podamos vivir según el Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 4. 6)
Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido, nos ayuden a despegar nuestro corazón de las cosas terrenas para que, a ejemplo de santa Clara, virgen, podamos amarte más cada día. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 12
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 3-4)
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en Él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que inspiras y llevas a término todo santo propósito, conduce a tu pueblo por el camino de la salvación y haz que, cuantos lo dejaron todo para consagrarse a ti y seguir a Cristo casto, pobre y obediente, sean fieles en tu servicio y en el de sus hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 2, 8-3, 4
Esto dice el Señor: "Hijo
de hombre, escucha lo que voy a decirte y no seas rebelde como la casa rebelde.
Abre la boca y come lo que voy a darte".
Vi entonces una mano tendida hacia mí, con un libro enrollado. Lo desenrolló
ante mí: estaba escrito por dentro y por fuera; tenía escritas lamentaciones y
amenazas. Y me dijo: "Hijo de hombre, come lo que tienes aquí; cómete este libro
y vete a hablar a los hijos de Israel".
Abrí la boca y me dio a comer el libro, diciéndome:
"Hijo de hombre, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este libro que te
doy". Me lo comí y me supo dulce como la miel. Y me dijo: "Hijo de hombre, anda;
dirígete a los hijos de Israel y diles mis palabras". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El profeta sabe, desde el principio, que afrontará a un pueblo reacio a escuchar. Antes de proclamar el mensaje, tendrá que asimilarlo y transmitirlo de forma personal.
Salmo 118 R/. Los
mandamientos, Señor, son mi alegría.
Me gozo más cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. Tus mandamientos,
Señor, son mi alegría; ellos son también mis consejeros. R/.
Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. ¡Qué
dulces al paladar son tus promesas! Más que la miel en la boca. R/.
Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón. Hondamente
suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11,
29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy
manso y humilde de corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 1-5. 10. 12-14
En cierta ocasión, los
discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más grande en el
Reino le los cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: "Yo les aseguro a
ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino
de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más
grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi
nombre, me recibe a mí
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus
ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el
cielo. ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se pierde una, ¿acaso
no deja las noventa y nueve en los montes, y se va a buscar a la que se le
perdió? Y si llega a encontrarla; les aseguro que se alegrará más por ella, que
por las noventa y nueve que no se le perdieron. De igual modo, el Padre
celestial no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La sociedad menosprecia a los niños y a los pobres. Unos y otros quedan reducidos a cifras y estadísticas. Jesús nos urge a no despreciar jamás a los pequeños.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por medio de este sacrificio que te ofrecemos santifica, Señor, a los que has congregado en tu nombre, a fin de que, cumpliendo con fidelidad sus votos, te sirvan con absoluta entrega. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 22, 17.20)
El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes tu amor ha congregado y hecho partícipes de un mismo pan, concédeles, Señor, ayudarse y estimularse mutuamente en la práctica de la caridad y de las buenas obras, para que, con una vida santa, den testimonio eficaz de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
MIÉRCOLES 13
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 1. 6)
Canten al Señor un cántico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia, y en su templo, belleza y majestad.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos para que, unidos a tu Hijo amado, podamos producir frutos abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 9, 1-7; 10, 18-22
En aquellos días, oí que
el Señor gritaba con voz potente: "¡Acérquense los que van a castigar a la
ciudad, empuñando cada uno su arma mortal!".
Entonces aparecieron, en dirección del pórtico que da al norte, seis hombres,
cada cual con su arma mortal en la mano. En medio de ellos estaba un hombre
vestido de lino, que llevaba en la cintura un estuche para escribir. Entraron y
se detuvieron ante el altar de bronce.
La gloria del Dios de Israel que descansaba sobre los querubines, se elevó y se
dirigió a la entrada del templo. El Señor llamó al hombre vestido de lino que
llevaba en la cintura el estuche para escribir y le dijo: "Recorre a Jerusalén y
marca con una señal en la frente a los hombres que gimen y lloran por todas
prácticas abominables que se cometen en la ciudad”.
Y oí que les dijo a los otros: "Recorran la ciudad detrás de él y maten sin
piedad ni compasión; maten a los viejos y a los jóvenes, a las doncellas, a los
niños y a las mujeres, hasta que no quede ni uno. Pero al que tenga la señal en
la frente no lo toquen. Comiencen, pues, por mi santuario". Entonces ellos
empezaron a matar a los ancianos que estaban delante del templo, y el Señor les
dijo: "Profanen el templo; llenen sus atrios de cadáveres y salgan después a
matar a los que se encuentran en la ciudad".
Luego la gloria del Señor se elevó del umbral del templo y se posó sobre los
querubines. Al partir, los querubines desplegaron sus alas y se elevaron del
suelo ante mis ojos. Se detuvieron a la entrada del pórtico oriental del templo
del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos. Eran los
mismos seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel, junto al
río Kebar, y reconocí que eran los querubines. Cada uno tenía cuatro caras y
cuatro alas, y unas como manos bajo las alas. Sus caras se parecían a las que yo
había visto junto al río Kebar. Y todos caminaban hacia el frente.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Ezequiel contempla la visión que prefigura la destrucción de los idólatras. La hora de la destrucción se avecina. La gloria del Señor se aleja de la ciudad y la deja inerme.
Del salmo 112 R/. Bendito
sea el Señor ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor, desde ahora y
para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está
sobre todas las naciones, su gloria por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las
alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver
tierra y cielo? R/.
ACLAMACIÓN (2 Co
5.19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado
a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 15-20
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve Y amonéstalo a solas.
Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar
de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o
tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la
comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y
todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir
algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o
tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las comunidades cristianas no somos conglomerados de gente santa ni perfecta. Los conflictos nos siguen afectando. El reto cristiano nos urge a superar los conflictos sin dañar la fraternidad
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y santifícalos por medio de tu Espíritu para que se nos conviertan en sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8, 12)
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Señor, por habemos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, y te pedimos que este don tuyo sea para nosotros fuente inagotable de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 14
Santos: Maximiliano María Kolbe, mártir, y Anastasio de Esztergom, abad. Beata Isabel Renzi, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 40)
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llenaste de celo por las almas y de caridad para con el prójimo al santo mártir Maximiliano María Kolbe, devotísimo de la Virgen Inmaculada, concédenos, por su intercesión, que, a gloria tuya, trabajemos intensamente en servicio de los hombres y seamos, hasta la muerte, imagen fiel de tu Hijo, que vive y reina contigo…
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 12, 1-12
El Señor me habló y me
dijo: "Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde: tienen ojos para ver
y no ven, oídos para oír y no oyen, porque son un pueblo rebelde.
Ahora, pues, hijo de hombre, prepara tus cosas como quien va al destierro y vete
de día, ante la vista de todos, a ver si se dan cuenta de que son un pueblo
rebelde. Arregla tus cosas como quien va al destierro, de día, ante la vista de
todos y sal por la tarde, a la vista de todos, como salen los desterrados. Haz,
a la vista de todos, un agujero en la pared y sal por ahí. Ante la vista de
todos, échate tus cosas al hombro y sal en la oscuridad; cúbrete la cara para no
ver el país, porque te he convertido en una señal para el pueblo de Israel".
Hice, pues, lo que el Señor me había ordenado: de día preparé mis cosas como
quien va al destierro; por la tarde hice un agujero en la pared, con la mano, y
salí en la oscuridad, con mis cosas al hombro, ante la vista de todos. A la
mañana siguiente, el Señor me habló y me dijo: "Hijo de hombre, ¿no te ha
preguntado el pueblo de Israel, ese pueblo rebelde, qué era lo que estabas
haciendo? Pues anúnciales: 'Esto dice el Señor: Estas palabras se refieren al
príncipe que está en Jerusalén y a todo el pueblo de Israel, que vive en la
ciudad'. Diles: 'Yo soy una señal para ustedes: lo que yo he hecho, eso harán
con ustedes: irán cautivos al destierro y su príncipe, con sus cosas al hombro,
saldrá en la oscuridad; perforarán una pared para que pueda salir y él se
cubrirá la cara para no ver el país con sus ojos' ". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Este profeta, al igual que otros, denuncia la ceguera y la terquedad del pueblo. Cuando las palabras pierden su significado, el profeta realiza señales provocativas y retadoras.
Del salmo 77 R/. Perdona a
tu pueblo, Señor.
Los israelitas provocaron al Dios altísimo y se rebelaron contra Él, negándose a
guardar sus preceptos. Desertaron y lo traicionaron, como sus padres, fallaron
como un arco mal hecho. R/.
En sus colinas lo encolerizaban, con sus ídolos provocaban sus celos. Dios lo
oyó y se indignó y rechazó totalmente a Israel. R/.
Mandó sus soldados al cautiverio y el arca de la alianza, a las manos enemigas;
entregó su pueblo a la espada, encolerizado contra su heredad. R/.
ACLAMACIÓN (Sal
118, 135) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos a cumplir tus
mandamientos. R/.
Lectura (proclamación) del santo Evangelio según san Mateo. 18, 21-19, 1
En aquel tiempo, Pedro se
acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que
perdonarlo? ¿Hasta siete veces?". Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino
hasta setenta veces siete".
Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso
ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía
muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a
él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El
servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: 'Ten paciencia conmigo
y te lo pagaré todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le
perdonó la deuda.
Pero apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros,
que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo
estrangulaba, mientras le decía: 'Págame lo que me debes'. El compañero se le
arrodilló y le rogaba: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro
no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la
deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a
contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: 'Siervo
malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú
también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?'.
Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran
hasta que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de
corazón a su hermano".
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue a la región de Judea que
queda al otro lado del Jordán. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Las parábolas son espejos que nos provocan y desafían. Exhiben lo grotesco de nuestro comportamiento mezquino. Sigue en pie la invitación: cada cual tiene que perdonar de corazón a su hermano.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas y te pedimos que, a ejemplo de san Maximiliano María, aprendamos a convertir nuestra vida en una oblación constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que alimentados con tu Cuerpo y tu Sangre, nos inflame aquel mismo fuego de caridad que san Maximiliano María recibió de este sagrado convite. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
VIERNES 15
La Asunción de la Santísima Virgen María
Santos: Felipe de Nicomedia y compañeros, mártires, y Tarsicio de Roma, mártir.
Misa vespertina de la vigilia
ANTÍFONA DE ENTRADA
Bienaventurada eres, Maria, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que recompensaste la profunda humildad de la Virgen Maria, con la sublime dignidad de ser la Madre de tu Hijo, concédenos, por sus méritos, aprovechar la gracia de la redención y recibir de ti la recompensa del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de las Crónicas: 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2
En aquellos días, David
congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca de la
alianza al lugar que le había preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a
los levitas. Éstos cargaron en hombros los travesaños sobre los cuales estaba
colocada el arca de la alianza, tal como lo había mandado Moisés, por orden del
Señor.
David ordenó a los jefes de los levitas que entre los de su tribu nombraran
cantores para que entonaran cantos festivos, acompañados de arpas, cítaras y
platillos.
Introdujeron, pues, el arca de la alianza y la instalaron en el centro de la
tienda que David le había preparado. Ofrecieron a Dios holocaustos y sacrificios
de comunión; y cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre
del Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 131 R/. Ven,
Señor, a tu morada.
Que se hallaba en Efrata nos dijeron; de Jaar en los campos la encontramos.
Entremos en la tienda del Señor y a sus pies, adorémoslo, postrados. R/.
Tus sacerdotes, vístanse de gala; tus fieles, jubilosos, lancen gritos. Por amor
a David, tu servidor, no apartes la mirada de tu ungido. R/.
Esto es así, porque el Señor ha elegido a Sión como morada: "Aquí está mi reposo
para siempre; porque así me agradó, será mi casa". R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 54-57
Hermanos: Cuando nuestro ser corruptible y mortal se revista de incorruptibilidad e inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte ha sido aniquilada por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado es la ley. Gracias a Dios, que nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Le
128) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 27-28.
En aquel tiempo, mientras Jesus hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando le dijo: "¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!". Pero Jesús le respondió: "Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio de reconciliación y de alabanza que vamos a ofrecerte en la Asunción de la Virgen María, nos obtenga, Señor, el perdón de nuestros pecados y una sincera renovación de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dio todopoderoso y eterno. por Cristo, Señor nuestro.
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia
de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía
peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción del sepulcro aquella
que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de su carne al autor de
toda vida, Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo,
Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, porque llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido al celebrar la Asunción de la Virgen Maria nos proteja de todo mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 12. 1)
Un gran signo apareció en el cielo; una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste subir al cielo Cuerpo y alma a la inmaculada Virgen María, Madre 1 Hijo, concédenos vivir en este mundo sin perder de Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 11, 19; 12, 1-10
Se abrió el templo de Dios
en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza. Apareció entonces en el
cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus
pies y con una corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba encinta y a punto
de dar a luz, y gemía con los dolores del parto.
Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón, color de fuego,
con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada una de sus siete cabezas.
Con su cola barrió la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó
sobre la tierra. Después se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para
devorar a su hijo, en cuanto éste naciera. La mujer dio a luz un hijo varón,
destinado a gobernar todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue
llevado hasta Dios y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar
preparado por Dios.
Entonces oí en el cielo una voz poderosa, que decía: "Ha sonado la hora de la
victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su
Mesías". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El arca de la alianza es uno de los símbolos tradicionales de la presencia de Dios. La mujer símbolo del nuevo Israel, cumple la misma función del arca., hace presente a Dios.
Del salmo 44 R/. De pie, a
tu derecha, está la reina.
Hijas de reyes salen a tu encuentro. De pie, a tu derecha, está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.
Escucha, hija, mira y pon atención: olvida a tu pueblo y la casa paterna; el rey
está prendado de tu belleza; ríndele homenaje, porque El es tu señor. R/.
Entre alegría y regocijo van entrando en el palacio real. A cambio de tus
padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-27
Hermanos: Cristo resucitó,
y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino
la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la
vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la
hora de su advenimiento, los que son de Cristo.
En seguida será la consumación, cuando, después de haber aniquilado todos los
poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque Él tiene que reinar
hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los
enemigos en ser aniquilado será la muerte, porque todo lo ha sometido Dios bajo
los pies de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Nosotros aguardamos todavía una esperanza firme. Creemos que Jesús destruirá de forma definitiva a la muerte. Nuestra resurrección será la confirmación de nuestra espera.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
María fue llevada al cielo y todos los ángeles se alegran. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56
En aquellos días, María se
encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa
de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura
saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando
la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu
vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó
tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has
creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de
júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí
grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega
de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó
de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo
había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús
María exulta gozosa porque percibe las señales de la salvación. Ella había crecido viviendo en clave de esperanza. La misericordia de Dios se había hecho presente en su vida.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar la Asunción de la Virgen María y ayúdanos, por su intercesión, a buscarte y a vivir siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dio todopoderoso y eterno. por Cristo. Señor nuestro.
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia
de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía
peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción del sepulcro aquella
que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de su carne al autor de
toda vida, Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo,
Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has hecho partícipes de este sacramento de vida eterna, concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen María, en este día de su Asunción al cielo, alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 16
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Padre eterno, que has puesto en María, la Virgen, el trono real de tu Sabiduría, ilumina a la Iglesia con la luz de la Palabra de la vida, para que en el resplandor de la verdad caminemos hasta el pleno conocimiento de tu misterio de amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 18, 1-10. 13. 30-32
El Señor me habló y me
dijo: "¿Por qué andan repitiendo este refrán en Israel: 'Los padres fueron los
que comieron uvas verdes y son los hijos a quienes se les destemplan los
dientes'?
Les juro por mi vida, dice el Señor Dios, que nadie volverá a repetir ese refrán
en Israel. Sépanlo: todas las vidas son mías, lo mismo la vida del padre que la
del hijo. Así pues, el hombre que peque, ése morirá.
El hombre que es justo y vive de acuerdo con el derecho y la justicia; que no
ofrece sacrificios a los ídolos ni los adora; que no deshonra a la mujer de su
prójimo; que no explota a sus semejantes y les devuelve la prenda empeñada; que
no roba, sino que da de comer al hambriento y viste al desnudo; que no presta
con usura ni acumula intereses; que no comete maldades y juzga imparcialmente
los delitos; que observa mis preceptos y cumple con fidelidad mis mandamientos,
ese hombre es justo y ciertamente vivirá, dice el Señor Dios.
Si el hijo del justo es ladrón u homicida y quebranta alguno de mis
mandamientos, ciertamente morirá y será responsable de sus propios crímenes.
Pues bien, pueblo de Israel, yo juzgaré a cada uno de ustedes según su proceder,
dice el Señor Dios. Arrepiéntanse de todos sus pecados, apártense de ellos y no
morirán. Arrepiéntanse de todas las infidelidades que han cometido, estrenen un
corazón nuevo y un espíritu nuevo y así no morirán, pues yo no quiero que nadie
muera, dice el Señor Dios. Arrepiéntanse y vivirán". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
De ahora en adelante cada
persona será responsable de su propia conducta. Ya no pagarán justos por
pecadores. Dios quiere la vida de sus fieles y por eso los invita reiteradamente
a la conversión.
Del salmo 50 R/. Crea en mí, Señor, un corazón puro.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus
mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti ni retires de mí tu santo
espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija; mantén en mí un alma generosa. Enseñaré a
los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios, y si te ofreciera un holocausto,
no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú
nunca lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11. 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelado los
misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 13-15
En aquel tiempo le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase por ellos. Los discípulos regañaron a la gente; pero Jesús les dijo: "Dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos". Después les impuso las manos y continuó su camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Entre el grupo de los doce también se ha colado el menosprecio hacia los pequeños. Nuestra Iglesia también lo padece. La vanagloria y el culto a la personalidad siguen siendo formas de pecado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración, la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 17
XX DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 83, 10-11)
Dios nuestro y protector nuestro, un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días en cualquier otra parte.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 56, 1. 6-7
Esto dice el Señor: "Velen
por los derechos de los demás, practiquen la justicia, porque mi salvación está
a punto de llegar y mi justicia a punto de manifestarse.
A los extranjeros que se han adherido al Señor para servirlo, amarlo y darle
culto, a los que guardan el sábado sin profanarlo y se mantienen fieles a mi
alianza, los conduciré a mi monte santo y los llenaré de alegría en mi casa de
oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos en mi altar, porque mi
templo será la casa de oración para todos los pueblos". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La comunidad que se reúne en torno al templo de Jerusalén abre sus puertas de par en par. Los extranjeros que se apeguen al Señor serán parte de su pueblo santo.
Del salmo 66 R/. Que te
alaben, Señor, todos los pueblos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que
conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con
equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 11, 13-15. 29-32
Hermanos: Tengo algo que
decirles a ustedes, los que no son judíos, y trato de desempeñar lo mejor
posible este ministerio. Pero esto lo hago también para ver si provoco los celos
de los de mi raza y logro salvar a algunos de ellos. Pues, si su rechazo ha sido
reconciliación para el mundo, ¿qué no será su reintegración, sino resurrección
de entre los muertos? Porque Dios no se arrepiente de sus dones ni de su
elección.
Así como ustedes antes eran rebeldes contra Dios y ahora han alcanzado su
misericordia con ocasión de la rebeldía de los judíos, en la misma forma, los
judíos, que ahora son los rebeldes y que fueron la ocasión de que ustedes
alcanzaran la misericordia de Dios, también ellos la alcanzarán. En efecto, Dios
ha permitido que todos cayéramos en la rebeldía, para manifestamos a todos su
misericordia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo está persuadido de que Dios ha ensanchado el camino de la salvación. Ya no se trata de recorrer una senda reservada a una sola nación. Dios es padre de todos los pueblos.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba las enfermedades y dolencias del
pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una
mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, hijo de David,
ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio".
Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le
rogaban: "Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros". Él les contestó:
"Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".
Ella se acercó entonces a Jesús, y postrada ante Él, le dijo: "¡Señor,
ayúdame!". Él le respondió: "No está bien quitarles el pan a los hijos para
echárselo a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor; pero también
los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos". Entonces
Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas".
Y en aquel mismo instante quedó curada su hija. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Esta narración transpira los usos y las costumbres de la sociedad judía del tiempo de Jesús. Como verdadero judío, Jesús manifiesta ciertas "conductas discriminatorias" ante las mujeres extranjeras, que luego servirán para dar una lección.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti tu misma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE