MARTES 1
Santos: Melitón de Sardes, obispo; Hugo de Grenoble, obispo. Beato Nuño Álvares de Pereira, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7. 6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nuestra vida toda sea testimonio vivo del poder de Cristo resucitado, que nos ha hecho morir con Él al pecado, para que podamos resucitar con Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 4, 32-37
La multitud de los que
habían creído tenía un solo corazón y una sola alma; todo lo poseían en común y
nadie consideraba suyo nada de lo que tenía.
Con grandes muestras de poder, los apóstoles daban testimonio de la resurrección
del Señor Jesús y todos gozaban de gran estimación entre el pueblo. Ninguno
pasaba necesidad, pues los que poseían terrenos o casas, los vendían, llevaban
el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles, y luego se distribuía
según lo que necesitaba cada uno.
José, levita nacido en Chipre, a quien los apóstoles llamaban Bernabé (que
significa hábil para exhortar), tenía un campo; lo vendió y puso el dinero a
disposición de los apóstoles. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos de Jesucristo formamos una comunidad de creyentes, reunidos por vínculos espirituales que se manifiestan en múltiples experiencias de solidaridad.
Del salmo 92 R/. El Señor
es un rey magnífico. Aleluya.
Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad.
Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno, y para siempre está firme tu
trono. R/.
Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, la
santidad adorna tu templo. R/.
Los discípulos de Jesucristo formamos una comunidad de creyentes, reunidos por
vínculos espirituales que se manifiestan en múltiples experiencias de
solidaridad.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 3, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz, para que los que
creen en Él tengan vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3, 7-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "No te extrañes de que te haya dicho: 'Tienen que renacer de lo alto'. El viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así pasa con quien ha nacido del Espíritu". Nicodemo le preguntó entonces: "¿Cómo puede ser esto?". Jesús le respondió: "Tú eres maestro de Israel, ¿y no sabes esto? Yo te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El renacimiento es una vivencia interior. El espíritu del cristiano experimenta una transformación profunda, lo que le acrecienta la capacidad de ver y actuar conforme al deseo divino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I- V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr Lc 24, 46. 26)
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así, entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 2
Santos: Francisco de Paula, fundador; Domingo Tuóc, mártir, y María Egipciaca, penitente.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21,23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con la Pascua de tu Hijo has devuelto al hombre su dignidad perdida y le has dado la esperanza de la resurrección, concédenos agradecerte siempre, con amor, este misterio de fe que estamos celebrando. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 17-26
En aquellos días, el sumo
sacerdote y los de su partido, que eran los saduceos, llenos de ira contra los
apóstoles, los mandaron aprehender y los metieron en la cárcel. Pero durante la
noche, un ángel del Señor les abrió las puertas, los sacó de ahí y les dijo:
"Vayan al templo y pónganse a enseñar al pueblo todo lo referente a esta nueva
vida". Para obedecer la orden, se fueron de madrugada al templo y ahí se
pusieron a enseñar.
Cuando llegó el sumo sacerdote con los de su partido convocaron al sanedrín, es
decir, a todo el senado de los hijos de Israel, y mandaron traer de la cárcel a
los presos. Al llegar los guardias a la cárcel, no los hallaron y regresaron a
informar: "Encontramos la cárcel bien cerrada y a los centinelas en sus puestos,
pero al abrir no encontramos a nadie adentro".
Al oír estas palabras, el jefe de la guardia del templo y los sumos sacerdotes
se quedaron sin saber qué pensar; pero en ese momento llegó uno y les dijo: "Los
hombres que habían metido en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo".
Entonces el jefe de la guardia, con sus hombres, trajo a los apóstoles, pero sin
violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El Señor libera a los apóstoles de la prisión. No lo hace para regalarles una paz ociosa, sino para enviados a continuar proclamando el camino cristiano a sus hermanos.
Del salmo 33 R/. Haz la
prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabado. Yo me siento
orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí
al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque
el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor, el ángel del Señor acampa y los protege.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en
Él. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 3,
16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo
el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3, 16-21
"Tanto amó Dios al mundo,
que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino
que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo,
sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado;
pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de
Dios.
La causa de la condenación es ésta: habiendo venido la luz al mundo, los hombres
prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo aquel que
hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a ella, para que sus obras no se
descubran. En cambio, el que obra el bien conforme a la verdad se acerca a la
luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Quien vive coherentemente la fe que ejerce no tiene de que esconderse. Profesa una fe y asume actitudes con toda transparencia. El cristiano auténtico es una persona de una sola pieza.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I- V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 15, 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 3
Santos: Ricardo Wych, obispo; Sixto 1, Papa y mártir; Luis Scrosoppi, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9. 20)
Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Padre misericordioso, que veamos fructificar en nuestra vida las gracias recibidas durante esta Pascua. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 27-33
En aquellos días, los
guardias condujeron a los apóstoles ante el sanedrín, y el sumo sacerdote los
reprendió, diciéndoles: "Les hemos prohibido enseñar en nombre de ese Jesús; sin
embargo, ustedes han llenado a Jerusalén con sus enseñanzas y quieren hacemos
responsables de la sangre de ese hombre".
Pedro y los otros apóstoles replicaron: "Primero hay que obedecer a Dios y luego
a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes
dieron muerte colgándolo de la cruz. La mano de Dios lo exaltó y lo ha hecho
jefe y salvador, para dar a Israel la gracia de la conversión y el perdón de los
pecados. Nosotros somos testigos de todo esto y también lo es el Espíritu Santo,
que Dios ha dado a los que lo obedecen".
Esta respuesta los exasperó y decidieron matarlos. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El consejo judío desaira a Jesús con frases despectivas como: "En nombre de ése". Para los apóstoles, el nombre de Jesús es su fuente de fortaleza y su mayor seguridad.
Del salmo 33 R/. Haz la
prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Bendeciré al Señor a todas horas; no cesará mi boca de alabarlo. Haz la prueba y
verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.
En contra del malvado está el Señor para borrar de la tierra su recuerdo;
escucha, en cambio, al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. R/.
El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. Muchas
tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 20,
29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomás, tú crees, porque me has visto. Dichosos los que creen sin
haberme visto, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3, 31-36
"El que viene de lo alto
está por encima de todos, pero el que viene de la tierra pertenece a la tierra y
habla de las cosas de la tierra. El que viene del cielo está por encima de
todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie acepta su testimonio.
El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Aquel a quien Dios
envió habla las palabras de Dios, porque Dios le ha concedido sin medida su
Espíritu.
El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos. El que cree en el Hijo
tiene vida eterna. Pero el que es rebelde al Hijo no verá la vida, porque la
cólera divina perdura en contra de Él". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
Quien no conoce a Dios no consigue paladear la plenitud de la vida. Quien ha experimentado la vida y el amor de Dios, no se deja arrebatar nunca ese tesoro incomparable.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos y purifica nuestros corazones, para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I- V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual, en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 4
Santos: Isidoro de Sevilla, doctor de la Iglesia; Benito de Palermo, hermano lego Catanosso, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones, y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, que para libramos del poder del enemigo quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el suplicio de la cruz, concédenos llegar con Él a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 34-42
En aquellos días, un
fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley y respetado por todo el pueblo, se
levantó en el sanedrín, mandó que hicieran salir por un momento a los apóstoles
y dijo a la asamblea:
"Israelitas, piensen bien lo que van a hacer con esos hombres. No hace mucho
surgió un tal Teudas, que pretendía ser un caudillo, y reunió unos cuatrocientos
hombres. Fue ejecutado, dispersaron a sus secuaces y todo quedó en nada. Más
tarde, en la época del censo, se levantó Judas el Galileo y muchos lo siguieron.
Pero también Judas pereció y se desbandaron todos sus seguidores. En el caso
presente, yo les aconsejo que no se metan con esos hombres; suéltenlas. Porque
si lo que se proponen y están haciendo es de origen humano, se acabará por sí
mismo. Pero si es cosa de Dios, no podrán ustedes deshacerlo. No se expongan a
luchar contra Dios".
Los demás siguieron su consejo: mandaron traer a los apóstoles, los azotaron,
les prohibieron hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Ellos se retiraron del
sanedrín, felices de haber padecido aquellos ultrajes por el nombre de Jesús.
Y todos los días enseñaban sin cesar y anunciaban el Evangelio de Cristo Jesús,
tanto en el templo como en las casas. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El criterio de discernimiento de Gamaliel es certero. Los proyectos humanos de liberación terminan en la nada, si no son empujados por la voluntad de Dios.
Del salmo 26 R/. El Señor
es mi luz y mi salvación. Aleluya.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién vaya tenerle miedo? El Señor es la
defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco, es vivir en la casa del Señor toda mi
vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su
presencia. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y
en el Señor confía. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4,
4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca
de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 1-15
En aquel tiempo, Jesús se
fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha
gente, porque habían visto los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús
subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente
lo seguía, le dijo a Felipe: "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?". Le
hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues Él bien sabía lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: "Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada
uno le tocara un pedazo de pan". Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de
Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos
pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?". Jesús le respondió: "Díganle a
la gente que se siente". En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se
sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.
En seguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue
repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los
pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus
discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". Los
recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce
canastos.
Entonces la gente, al ver el signo que Jesús había hecho, decía: "Éste es, en
verdad, el profeta que habría de venir al mundo". Pero Jesús, sabiendo que iban
a llevárselo para proclamado rey, se retiró de nuevo a la montaña, Él solo.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La solidaridad cristiana es un valor fundamental. Los discípulos de Jesús hemos saboreado la abundancia de sus bendiciones, por lo cual las compartimos con los demás.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I- V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)
Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 5
Santos: Vicente Ferrer, presbítero; María Cresencia Hoss, religiosa, e Irene Grecia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)
Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que, cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 6, 1-7
En aquellos días, como
aumentaba mucho el número de los discípulos, hubo ciertas quejas de los judíos
griegos contra los hebreos, de que no se atendía bien a sus viudas en el
servicio de caridad de todos los días.
Los Doce convocaron entonces a la multitud de los discípulos y les dijeron: "No
es justo que, dejando el ministerio de la palabra de Dios, nos dediquemos a
administrar los bienes. Escojan entre ustedes a siete hombres de buena
reputación, llenos del Espíritu Santo Y de sabiduría, a los cuales encargaremos
este servicio. Nosotros nos dedicaremos a la oración Y al servicio de la
palabra".
Todos estuvieron de acuerdo Y exigieron a Esteban, hombre lleno de fe y del
Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas Y Nicolás, prosélito
de Antioquía Se los presentaron a los apóstoles, y éstos, después de haber
orado, les impusieron las manos.
Mientras tanto, la palabra de Dios iba cundiendo. En Jerusalén se multiplicaba
grandemente el número de los discípulos. Incluso un grupo numeroso de sacerdotes
había aceptado la fe. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos griegos asumen funciones decisivas para el servicio de la comunidad eclesial. Sirven a los necesitados y predican el mensaje de Dios a los demás.
Del salmo 32 R/. El Señor
cuida de aquellos que lo temen. Aleluya.
Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabado. Demos gracias
a Dios, al son del arpa; que la lira acompañe nuestros cantos. R/.
Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. Él ama la
justicia y el derecho; la tierra llena está de sus bondades. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la
muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya
Ha resucitado Cristo, el Señor, que creó el mundo, y que ha salvado a
los hombres por su misericordia. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 16-21
Al atardecer del día de la
multiplicación de los panes, los discípulos de Jesús bajaron al lago, se
embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm. Ya había caído la noche y
Jesús todavía no los había alcanzado. Soplaba un viento fuerte y las aguas del
lago se iban encrespando.
Cuando habían avanzado unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús caminando
sobre las aguas, acercándose a la barca, y se asustaron. Pero Él les dijo: "Soy
yo, no tengan miedo". Ellos quisieron recogerlo a bordo y rápidamente la barca
tocó tierra en el lugar a donde se dirigían. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Con la forma solemne de auto revelación: "Yo soy", Jesús conforta a los discípulos atemorizados. Él no está ausente, aunque lo parezca; seguirá acompañándonos Siempre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía, que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 6
III DOMINGO DE PASCUA
Santos: Marcelino de Roma, mártir, y Pablo Le-Bao-Tinh, mártir. Beata Petra Morosini, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 1-2)
Aclamen al Señor, habitantes todos de la tierra, canten un himno a su nombre, denle gracias y alábenlo. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvemos la dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del Libro de los Hechos de los Apóstoles 2.14. 22-33
El día de Pentecostés, se
presentó Pedro, junto con los Once ante la multitud, y levantando la voz,
dijo:"Israelitas, escúchenme.. Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por
Dios ante ustedes, mediante los milagros, prodigios y señales que Dios realizó
por medio de Él y que ustedes bien conocen. Conforme al plan previsto y
sancionado por Dios. Jesús fue entregado, y ustedes utilizaron a los paganos
para clavarlo en la cruz. Pero Dios lo resucitó, rompiendo las ataduras de la
muerte, ya que no era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio. En
efecto. David dice, refiriéndose a Él: Yo veía constantemente al Señor delante
de mí, puesto que Él está a mí lado para que yo no tropiece. Por eso se alegro
mi corazón y mi lengua se alboroza; por eso también mi cuerpo vivirá en la
esperanza, porque tú, Señor, no me abandonarás a la muerte ni me dejaras que tu
santo sufra la corrupción. Me has enseñado el sendero de la vida y me saciarás
de gozo en tu presencia.
Hermanos, que me sea permitido hablarles con toda claridad; el patriarca David
murió y lo enterraron, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el día de
hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento que
un descendiente suyo ocuparía su trono, con visión profética habló de la
resurrección de Cristo, el cual no fue abandonado a la muerte ni sufrió la
corrupción.
Pues bien, a este Jesús, Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos
testigos. Llevado a los cielos por el poder de Dios, recibió del Padre el
Espíritu Santo prometido a Él y lo ha comunicado, como ustedes lo están viendo Y
oyendo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pedro encara el desafío con gran valentía y pone los puntos sobre las íes. La condena humana contra Jesús tropieza con la desautorización de Dios.
Del salmo 15 R/.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi
Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus
manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque
tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría
perpetua junto a ti. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 17-21
Hermanos: Puesto que ustedes llaman Padre a Dios, que juzga imparcialmente la conducta de cada uno según sus obras, vivan siempre con temor filial durante su peregrinar por la tierra. Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos somos salvos por la entrega generosa y martirial de Jesús. Nuestra liberación exige que rompamos con las viejas ataduras idolátricas.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 24, 32) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, haz que comprendamos las Escrituras. Enciende nuestro
corazón mientras nos hablas. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 24, 13-35
El mismo día de la
resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado
a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido.
Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con
ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron.
Él les preguntó: "¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?".
Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¿Eres tú el único forastero que no
sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?". Él les preguntó: "¿Qué
cosa?". Ellos le respondieron: "Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta
poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos
sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo
crucificaron. Nosotros esperábamos que Él sería el libertador de Israel, y sin
embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que
algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada
al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían
aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros
compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres,
pero a Él no lo vieron".
Entonces Jesús les dijo: "¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón
para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el
Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?". Y comenzando por Moisés
y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la
Escritura que se referían a Él.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, Él hizo como que iba más lejos; pero
ellos le insistieron, diciendo
"Quédate con nosotros porque ya es tarde y pronto va a oscurecer". Y entró para
quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó el pan pronunció la
bendición, lo partió Y se los dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo
reconocieron, pero Él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro:
"¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino Y nos
explicaba las Escrituras!".
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde reunidos a los Once
con sus compañeros, los cuales les dijeron: "De veras ha resucitado el Señor y
se le ha aparecido a Simón". Entonces ellos contaron lo que les había pasado en
el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del
Señor. Gloria a ti Señor Jesús.
El desaliento doblega a los discípulos que parecen haber enterrado las esperanzas de que Jesús liberaría a Israel. El Señor los visita y los auxilia con la señal del pan partido.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, Y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 24, 35)
Al atardecer del día de la resurrección, los discípulos reconocieron al Señor cuando partió el pan. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- "Esperábamos que fuera el liberador de Israel". Esa queja descorazonada nos resulta familiar. Los discípulos imaginaron que de un momento a otro despuntaría en Jesús el reinado de Dios, restituyendo así el poderío político militar del antiguo Israel. Nada más alejado de la realidad: ni siquiera el Señor Jesús realiza transformaciones radicales de la noche a la mañana. Los cambios duraderos se construyen con paciencia y esfuerzo. Nosotros seguimos atorados. El país no ha logrado ser la casa segura donde consigamos un nivel adecuado de desarrollo humano para todos. Seguimos soñando con soluciones baratas, así como apostándole a los nombres de políticos y partidos. Hace falta sentamos a la mesa para compartir nuestro proyecto nacional y creer que Dios está con todos nosotros y no solamente con los de nuestra secta o grupúsculo.
LUNES 7
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 5, 19)
El que cumpla mis mandamientos y enseñe a cumplirlos, dice el Señor, será grande en el Reino de los cielos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que elegiste a san Juan Bautista de La Salle para educar cristianamente a los jóvenes, promueve siempre en tu Iglesia educadores y maestros que se entreguen con generosidad a la formación humana y cristiana de la juventud. Por nuestro Señor Jesucristo…
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles: 6, 8-15
En aquellos días, Esteban,
lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y señales entre la
gente.
Algunos judíos de la sinagoga llamada "de los libertos", procedentes de Cirene,
Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no podían
refutar la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Entonces sobornaron a algunos hombres para que dijeran: "Nosotros hemos oído a
este hombre blasfemar contra Moisés y contra Dios".
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; cayeron sobre Este se
apoderaron de él por sorpresa y lo llevaron ante el sanedrín. Allí presentaron
testigos falsos, que dijeron: "Este hombre no deja de hablar contra el lugar
santo del templo y contra la ley. Lo hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret
va a destruir el lugar santo y a cambiar las tradiciones que recibimos de
Moisés".
Los miembros del sanedrín miraron a Esteban y su rostro les pareció tan
imponente como el de un ángel. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esteban es un testigo fiel de Jesús. Los detractores del diácono lo calumnian recurriendo al soborno. Cuando no logran desbaratar sus argumentos, recurren a la violencia que los convierte en homicidas.
Del salmo 118 R/. Dichoso
el que cumple la voluntad del Señor. Aleluya.
Aunque los poderosos se burlen de mí, yo seguiré observando fielmente tu ley.
Tus mandamientos, Señor, son mi alegría; ellos son también mis consejeros. R/.
Te conté mis necesidades y me escuchaste; enséñame, Señor, tu voluntad. Dame
nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.
Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. He
escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4,
4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de
la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del Santo Evangelio según san Juan 6, 22-29
Después de la
multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus
discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la multitud, que
estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había mas que
una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que
éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al
lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni
sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a
Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron "Maestro ¿Cuándo
llegaste acá?". Jesús les contestó: "Yo les aseguro que ustedes no me andan
buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta
saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que
dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el
Padre Dios lo ha marcado con su sello".
Ellos le dijeron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios? Respondió
Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien Él ha enviado".
Palabra Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los hombres nos angustiamos cuando escasea el pan; quien lo haya vivido, lo comprenderá. Sin embargo, nuestras aspiraciones como cristianos no se agotan en el plano de las satisfacciones corporales.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que la Iglesia te ofrece en memoria de tus santos Y haz que este sacrificio impregne de tu amor todas nuestras actividades. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8. 12)
Yo soy la luz del dice el Señor; el que me sigue no camina en tinieblas, porque tiene la luz de la vida.. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la sangre de Cristo que hemos recibido en este sacramento, nos den fuerza, Señor, para que, a ejemplo de san Juan Bautista de La Salle, podamos comunicar a los demás la luz de la verdad y el fuego de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 8
Santa: Julia Billiart, fundadora; Dionisio de Corinto, obispo. Beato Julián de San Agustín, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 5; 12, 10)
Alabemos a nuestro Dios todos cuantos lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que abres las puertas de tu Reino a quienes renacen del agua y del Espíritu Santo, haz fructificar en nosotros la gracia del bautismo para que, libres de toda culpa, podamos alcanzar la herencia que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 7, 51-8,1
En aquellos días, habló
Esteban ante el sanedrín, diciendo: "Hombres de cabeza dura, cerrados de corazón
y de oídos. Ustedes resisten siempre al Espíritu Santo; ustedes son iguales a
sus padres. ¿A qué profeta no persiguieron sus padres? Ellos mataron a los que
anunciaban la venida del Justo, al que ahora ustedes han traicionado y dado
muerte. Recibieron la ley por medio de los ángeles y no la han observado". Al
oír estas cosas, los miembros del sanedrín se enfurecieron y rechinaban los
dientes de rabia contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, miró al
cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús, que estaba de pie a la derecha de Dios,
y dijo: "Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la
derecha de Dios".
Entonces los miembros del sanedrín gritaron con fuerza, se taparon los oídos y
todos a una se precipitaron sobre él. Lo sacaron fuera de la ciudad y empezaron
a apedrearlo. Los falsos testigos depositaron sus mantos a los pies de un joven,
llamado Saulo.
Mientras lo apedreaban, Esteban repetía esta oración: "Señor Jesús, recibe mi
espíritu". Después se puso de rodillas y dijo con fuerte voz: "Señor, no les
tomes en cuenta este pecado". Diciendo esto, se durmió en el Señor. Y Saulo
estuvo de acuerdo en que mataran a Esteban. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Esteban confiesa ver a Jesús glorificado a la derecha de Dios. Sus perseguidores lo apedrean para salvar el honor divino. Es la locura de quien asesina en nombre de Dios.
Del salmo 30 R/. En tus
manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya.
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, la muralla que me salve. Tú, que eres
mi fortaleza y mi defensa, por tu nombre, dirígeme y guíame. R/.
En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me librarás. En ti,
Señor, deposito mi confianza y tu misericordia me llenará de alegría. R/.
Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame, por tu misericordia; cuídame,
Señor, y escóndeme junto a ti, lejos de las intrigas de los hombres. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 6,
35) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan de la vida, dice el Señor; el que viene a mí ya no tendrá
hambre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 30-35
En aquel tiempo, la gente
le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar tú, para que lo veamos y podamos
creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto,
como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".
Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo;
es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es
aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".
Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo
soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí
nunca tendrá sed". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Moisés y el maná que recibieron los judíos en el desierto fueron apenas figuras. El verdadero dador del pan celestial es el Padre de Jesús. El pan mismo es Jesús, quien nos sustenta para la vida nueva.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 6, 8)
Si hemos muerto con Cristo, también viviremos con Él; ésta es nuestra fe. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 9
Santos: Hugo de Rouen, obispo, y Casilda de Burgos, virgen. Beato Tomás de Tolentino, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 70, 8. 23)
Que mi boca, Señor, se llene de alabanzas para poder cantarte; entonces mis labios se estremecerán de júbilo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Ayuda, Señor, con generosidad, a estos hijos tuyos a quienes has concedido el don de la fe, para que puedan, un día, alcanzar la felicidad eterna con tu Hijo resucitado, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 8, 1-8
El mismo día de la muerte
de Esteban, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén, y
todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y por Samaria.
Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Entre
tanto, Saulo hacía estragos en la Iglesia: entraba en las casas para llevarse a
hombres y mujeres y meterlos en la cárcel.
Los que se habían dispersado, al pasar de un lugar a otro, iban difundiendo el
Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba ahí a Cristo. La
multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar
de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los
espíritus inmundos, lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban
curados. Esto despertó gran alegría en aquella ciudad. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La persecución no doblega
a los discípulos. Los creyentes acogen el mensaje de sus hermanos perseguidos y
tejen una red de solidaridad entre la iglesia de Judea y la de Samaria.
Del salmo 65 R/. Las obras del Señor son admirables. Aleluya.
Que aclame al Señor toda la tierra. Celebremos su gloria y su poder, cantemos un
himno de alabanza, digamos al Señor: "Tu obra es admirable". R/.
Que se postre ante ti la tierra entera y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho por los hombres. R/.
El transformó el mar Rojo en tierra firme y los hizo cruzar el Jordán a pie
enjuto. Llenémonos por eso de gozo y gratitud: el Señor es eterno y poderoso.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 6, 40) R/. Aleluya, aleluya.
El que cree en mí tiene vida eterna, dice el Señor, y yo lo resucitaré
en el último día R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 3549
'En, aquel tiempo, Jesús
dijo a la multitud: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá
hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Pero como ya les he dicho: me han
visto y no creen. Todo aquel que me da el Padre viene hacia mí; y al que viene a
mí yo no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad,
sino la voluntad del que me envió.
Y la voluntad del que me envió es que yo no pierda nada de lo que Él me ha dado,
sino que lo resucite en el último día. La voluntad de mi Padre consiste en que
todo el que vea al Hijo y crea en Él, tenga vida eterna y yo lo resucite en el
último día". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La misión de Jesús consiste en invitamos a participar de la plenitud de la vida. Quien venció a la muerte nos conducirá la existencia glorificada aliado del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
El Señor, que nos redimió con su sangre, ha resucitado y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 10
Santos: Macario de Gante, obispo; Ezequiel, profeta, y Magdalena de Canossa, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ex 15, 1-2)
Cantemos al Señor, pues su victoria es grande. Alabemos al Señor, porque El es nuestra fortaleza y salvación. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, muéstranos siempre ese amor que en estos días de Pascua nos has revelado con mayor claridad, y concédenos que, libres del error y del pecado, sigamos con fidelidad tus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 8, 26-40
En aquellos días, un ángel
del Señor le dijo a Felipe: "Levántate y toma el camino del sur, que va de
Jerusalén a Gaza y que es poco transitado". Felipe se puso en camino. Y sucedió
que un etíope, alto funcionario de Candaces, reina de Etiopía, y administrador
de sus tesoros, que había venido a Jerusalén para adorar a Dios, regresaba en su
carro, leyendo al profeta Isaías.
Entonces el Espíritu le dijo a Felipe: "Acércate y camina junto a ese carro".
Corrió Felipe, y oyendo que el hombre leía al profeta Isaías, le preguntó:
"¿Entiendes lo que estás leyendo?". Él le contestó: "¿Cómo voy a entenderlo, si
nadie me lo explica?". Entonces invitó a Felipe a subir y a sentarse junto a él.
El pasaje de la Escritura que estaba leyendo, era éste: Como oveja fue llevado a
la muerte; como cordero que no se queja frente al que lo trasquila, así Él no
abrió la boca. En su humillación no se le hizo justicia. ¿Quién podrá hablar de
su descendencia, puesto que su vida ha sido arrancada de la tierra?
El etíope le preguntó a Felipe: "Dime, por favor: ¿De quién dice esto el
profeta, de sí mismo o de otro?". Felipe comenzó a hablarle y partiendo de aquel
pasaje, le anunció el Evangelio de Jesús. Siguieron adelante, llegaron a un
sitio donde había agua y dijo el etíope: "Aquí hay agua. ¿Hay alguna dificultad
para que me bautices?". Felipe le contestó: "Ninguna, si crees de todo corazón".
Respondió el etíope: "Creo que Jesús es el Hijo de Dios". Mandó parar el carro,
bajaron los dos al agua y Felipe lo bautizó.
Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El etíope ya
no lo vio más y prosiguió su viaje, lleno de alegría. En cuanto a Felipe, se
encontró en la ciudad de Azoto y evangelizaba los poblados que encontraba a su
paso, hasta que llegó a Cesarea. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Felipe aprovecha las interrogantes del embajador de Etiopía para presentarle la buena nueva de Jesús. El Evangelio sigue siendo la respuesta a nuestras preguntas existenciales de hoy.
Del salmo 65 R/. Tú
salvación, Señor, es para todos. Aleluya.
Naciones, bendigan a nuestro Dios, hagan resonar sus alabanzas, porque Él nos ha
devuelto la vida y no dejó que tropezaran nuestros pies. R/.
Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí; a Él
dirigí mis oraciones y mi lengua le cantó alabanzas. R/.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica, ni me retiró su gracia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn
6,51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma
de este pan vivirá para siempre. R/
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 44-51
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los judíos: "Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre, que me ha
enviado; ya ése yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas:
Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él,
se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel que
procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.
Yo les aseguro: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida.
Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. Éste es el
pan que ha bajado del cielo para que; quien lo coma, no muera. Yo soy el pan
vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre, y el
pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los hijos de Israel que comieron el maná en el desierto no consiguieron descansar ni ingresar a la tierra prometida. Jesús se entrega como alimento y nos regala la vida divina.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones, que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (2 Co 5, 15)
Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para Él, que murió y resucitó por ellos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 11
Santos: San Estanislao de Cracovia, mártir, y Felipe de Gortina, obispo. Beata Elena Guerra, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. 4 Esd 2, 35)
Una luz eterna, Señor, brillará para tus mártires y vivirán para siempre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios nuestro, tú que otorgaste al obispo san Estanislao la gracia de morir por la fe, concédenos, por su intercesión, la gracia de vivir conforme al Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 1-20
En aquellos días, Saulo,
amenazando todavía de muerte a los discípulos del Señor, fue a ver al sumo
sacerdote y le pidió, para las sinagogas de Damasco, cartas que lo autorizaran
para traer presos a Jerusalén a todos aquellos hombres y mujeres seguidores del
Camino.
Pero sucedió que, cuando se aproximaba a Damasco, una luz del cielo lo envolvió
de repente con su resplandor. Cayó por tierra y oyó una voz que le decía:
"Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?". Preguntó él: "¿Quién eres, Señor?". La
respuesta fue: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate. Entra en la
ciudad y ahí se te dirá lo que tienes que hacer".
Los hombres que lo acompañaban en el viaje se habían detenido, mudos de asombro,
pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levantó del suelo, y aunque
tenía abiertos los ojos, no podía ver. Lo llevaron de la mano hasta Damasco y
ahí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. Había en Damasco un discípulo
que se llamaba Ananías, a quien se le apareció el Señor y le dijo: "Ananías". Él
respondió: "Aquí estoy, Señor". El Señor le dijo: "Ve a la calle principal y
busca en casa de Judas a un hombre de Tarso, llamado Saulo, que está orando".
Saulo tuvo también la visión de un hombre llamado Ananías, que entraba y le
imponía las manos para que recobrara la vista. Ananías contestó: "Señor, he oído
a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus fieles en
Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para poner presos a
todos los que invocan tu nombre". Pero el Señor le dijo: "No importa. Tú ve
allá, porque yo lo he escogido como instrumento, para que me dé a conocer a las
naciones, a los reyes y a los hijos de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que
padecer por mi causa".
Ananías fue allá, entró en la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo:
"Saulo, hermano, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me envía para
que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo"; Al instante, algo como
escamas se le desprendió de los ojos y recobró la vista. Se levantó y lo
bautizaron. Luego comió y recuperó las fuerzas. Se quedó unos días con los
discípulos en Damasco y se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús
era el Hijo de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Saulo se encuentra con Jesús. Después del impacto, desanda su camino y se convierte. La conversión es un quehacer permanente; no podemos ni debemos dejar de seguir buscando el rostro de Jesús.
Del salmo 116 R/.Que
aclamen al Señor todos los pueblos. Aleluya.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos. R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 6,
56) R/. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice
el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 52-59
En aquel tiempo, los
judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste damos a comer su
carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no
beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi
sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha
enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también el que me come vivirá por
mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus
padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre".
Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La enseñanza de Jesús a sus contemporáneos les resultaba escandalosa. Él no los incitaba a practicar el canibalismo, hablaba en lenguaje simbólico. Comer el cuerpo y la sangre, implica creer en Jesús como enviado del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sea grato, Señor, este sacrificio de expiación y de alabanza, que te ofrecemos en honor de tu santo mártir Estanislao para que nos obtenga tu perdón y transforme nuestra vida en una continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 24-25)
Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da fruto abundante. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que en la festividad que celebramos hoy nos has permitido participar en este sagrado banquete, que es el memorial de la muerte de tu Hijo, concédenos, Señor, participar también de su gloriosa resurrección, en compañía de tus mártires. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 12
Santos: Julio I, Papa; Teresa de Jesús de los Andes, religiosa, y Damián de Pavía, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Col 2, 12)
Por el bautismo, ustedes han sido sepultados con Cristo y con Él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio del bautismo haces participar de la vida de Cristo a los que creen en ti, protégenos de los engaños del enemigo, para que podamos conservar fielmente el don de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 31-42
En aquellos días, las
comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria, con lo
cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se
multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo.
Pedro recorría toda la región y una vez a visitar a los fieles que vivían en
Lida. Ahí encontró a un hombre, llamado Eneas, que tenia ya ocho años de estar
en cama, paralítico. Pedro le dijo: “Eneas, Jesucristo te da la salud. Levántate
y tiende tu cama". Eneas se levanto inmediatamente; y todos los habitantes de
Lida y de la llanura de Sarón que lo vieron, se convirtieron al Señor.
Había en Jafa, entre los discípulos, una mujer llamada Tabita (que significa
"gacela"), la cual hacia infinidad de obras buenas y repartía limosnas. En
aquellos días cayo enferma y murió. Lavaron su cadáver y lo tendieron en una
habitación del segundo piso. Como Lida esta cerca de Jafa, los discípulos,
sabiendo que Pedro estaba allá, enviaron dos hombres para suplicarle que fuera a
Jafa sin tardar. Pedro fue con ellos. Tan pronto como llego, lo condujeron a la
habitación del segundo piso. Allí lo rodearon todas las viudas, llorando y
mostrándole las túnicas y los vestidos que Tabita les había hecho, cuando aun
vivía.
Pedro mando salir a todos, se postro de rodillas y se puso a orar; luego,
dirigiéndose a la muerta, dijo: "Tabita, levántate". Ella abrió los ojos y al
ver a Pedro, se incorporo. Él la tomo de la mano y la levanto; llamo a los
fieles y a las viudas y se las entrego viva. Esto se supo por toda Jafa y muchos
creyeron en el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Estas narraciones confiesan el señorío de Jesús sobre la muerte y la enfermedad. El evangelio cristiano que Pedro predica salva, de manera integral, a toda persona.
Del salmo 115 R/. Como le
pagare al Señor todo el bien que me ha hecho? Aleluya.
Como le pagare al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantare el cáliz de
salvación e invocare el nombre del Señor. R/.
Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. A los ojos de Dios es muy
penoso que mueran sus amigos. R/.
De la muerte, Señor, me has librado, a mi, tu esclavo e hijo de tu esclava. Te
ofreceré con gratitud un sacrificio e invocare tu nombre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida
eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 60-69
En aquel tiempo, muchos
discípulos de Jesús dijeron al oír sus palabras: "Este modo de hablar es
intolerable, ¿quien puede admitir eso?".
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: "¿Esto los
escandaliza? ¿Que seria si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes?
El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que
les he dicho son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no
creen". (En efecto, Jesús sabía desde el principio quienes no creían y quien lo
habría de traicionar.) Después añadió: "Por eso les he dicho que nadie puede
venir a mi, si el Padre no se lo concede".
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían
andar con Él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También ustedes quieren
dejarme?". Simón Pedro le respondió: "Señor, ¿a quien iremos? Tu tienes palabras
de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tu eres el Santo de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El discurso eucarístico de Jesús provoca reacciones de extrañeza. Concluyen que no somos nosotros los que acudimos al encuentro del Señor, sino que es el Padre quien nos atrae con la fuerza de su Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, en tu bondad, los dones que te presentamos y concédenos tu protección para conservar tu gracia y conseguir la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)
Padre, te ruego por aquellos que creerán en mí. Para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tú me has enviado, dice el Señor Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno
proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que
Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
DOMINGO 13
IV DOMINGO DE PASCUA
Santos: Martín 1, Papa, y Hermenegildo de Sevilla, mártir. Beata Margarita de Castello, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 5-6)
Alabemos al Señor llenos de gozo, porque la tierra está llena de su amor y su palabra hizo los cielos. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, guíanos a la felicidad eterna de tu Reino, a fin de que el pequeño rebaño de tu Hijo pueda llegar seguro a donde ya está su Pastor, resucitado, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 14. 36-41
El día de Pentecostés se
presentó Pedro junto con los Once ante la multitud y levantando la voz, dijo:
"Sepa todo Israel con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías
al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado".
Estas palabras les llegaron al corazón y preguntaron a Pedro y a los demás
apóstoles: "¿Qué tenemos que hacer, hermanos?". Pedro les contestó:
"Conviértanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus
pecados y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para
ustedes y para sus hijos y también para todos los paganos que el Señor, Dios
nuestro, quiera llamar, aunque estén lejos". Con éstas y otras muchas razones
los instaba y exhortaba diciéndoles: "Pónganse a salvo de este mundo
corrompido". Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les
agregaron unas tres mil personas. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Quien escucha con apertura de mente el mensaje cristiano tiene que plantearse la cuestión decisiva: ¿qué tenemos que hacer? El mensaje cristiano invita a asumir actitudes definitivas.
Del salmo 22 R/. El Señor
es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia
fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque
camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu
cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza
con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré
en la casa del Señor por años sin término. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 2, 20-25
Hermanos: Soportar con
paciencia los sufrimientos que les vienen a ustedes por hacer el bien, es cosa
agradable a los ojos de Dios, pues a esto han sido llamados, ya que también
Cristo sufrió por ustedes y les dejó así un ejemplo para que sigan sus huellas.
El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvió los
insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al
único que juzga con justicia; cargado con nuestros pecados, subió al madero de
la cruz para que, muertos al pecado vivamos para la justicia.
Por sus llagas ustedes han sido curados, porque ustedes eran como ovejas
descarriadas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El autor de la carta nos exhorta a vivir conforme a la purificación bautismal. Además, insiste en que los renacidos por la fe en Jesús necesitamos vivir el amor fraterno con todas sus consecuencias.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mil ovejas y ellas
me conocen a mí. R/.
Lectura (proclamación) del santo Evangelio según san Juan. 10, 1-10
En aquel tiempo Jesús dijo
a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de
las ovejas sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que
entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida
la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y
las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de
ellas y ellas lo siguen porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán,
sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería
decir. Por eso añadió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos
los que han venido antes que yo son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los
han escuchado.
Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y
encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he
venido para que tengan vida y la tengan en abundancia". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El perfil de pastor modelo de Jesús contrasta fuertemente con el de la serie de mercenarios abusivos que le antecedieron. Los malos pastores sólo se aprovechan de las ovejas.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas, y que se dignó morir para salvamos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Vela, Señor, con solicitud, por las ovejas que rescataste con la Sangre preciosa de tu Hijo, para que puedan alcanzar, un día, la felicidad eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En tiempos muy antiguos los reyes del cercano Oriente gustaban de identificarse con la figura del pastor. Eran reyes pastores. Cristo conoció tales semejanzas y se apropió de esa imagen tradicional para describir la relación íntima que mantenía con sus discípulos. La conducta paradójica de Jesús, el pastor modelo, se manifiesta en su voluntad de desprenderse de su vida por amor a sus ovejas. En cambio, los pastores y dirigentes abusivos defienden tenazmente sus privilegios. Inventan leyes y argucias para despojar de sus bienes a la comunidad. Reformas van y leyes vienen, pero los ciudadanos continuamos sufriendo la extracción de cuantiosos recursos, tanto monetarios como para sustentar la situación de privilegio de nuestros gobernantes.
LUNES 14
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 6, 9)
Cristo resucitado ya no puede morir; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de la santa alegría pascual y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 1-18
En aquellos días, los
apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los
paganos habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro regresó a Jerusalén,
los circuncidados le hicieron reproches, diciendo: "Has entrado en la casa de
unos incircuncisos y has comido con ellos".
Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado: "Estaba yo
en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión y vi algo semejante a
un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas bajaba del cielo hasta donde
yo me encontraba. Miré con atención aquella cosa y descubrí que había en ella
toda clase de cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me
decía: 'Levántate, Pedro. Mata el animal que quieras y come'. Pero yo le
respondí: 'Ni pensarlo, Señor. Jamás he comido nada profano o impuro'. La voz
del cielo me habló de nuevo: 'No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho
puro'. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el cielo.
En aquel instante se presentaron, en la casa donde yo estaba, tres hombres que
venían de Cesárea con un recado para mí. El Espíritu me dijo entonces que me
fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y todos
entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie, ante él,
a un ángel que le dijo: 'Manda a buscar en Jafa a Simón, llamado Pedro. Lo que
él te diga te traerá la salvación a ti y a toda tu familia'. En cuanto empecé a
hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como había descendido al
principio sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor:
'Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo'.
Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber
creído en el Señor Jesús, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?".
Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: "Por lo visto también a los
paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El Espíritu Santo alecciona a Pedro para que revise los criterios de pureza. La tercera Persona de la Trinidad nos sigue llamando para discernir cuál es la voluntad de Dios en el momento presente.
De los salmos 41 y 42 R/.
Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti,
Dios mío. R/.
Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevo
su templo? R/.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía Y hasta
tu monte santo me conduzcan, allí donde tú habitas. R/.
Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, el
Señor, le daré gracias al compás de la cítara. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10.
14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas
me conocen a mí. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 11-18
En aquel tiempo Jesús dijo
a los fariseos: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus
ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las
ovejas, cuando ve venir al lobo abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja
sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así
como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis
ovejas. Tengo, además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que
las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo
pastor.
El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo
la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a
tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús vive una relación personal con cada uno de sus discípulos. Su decisión soberana lo conduce a entregar su vida para hacemos partícipes de su resurrección gloriosa.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 20, 19)
Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: "La paz sea con ustedes". Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 15
Santas: Anastasia y Basilisa de Roma, mártires, y Crescente de Licia, mártir. Beato César de Bus, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19. 7.6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios Padre todopoderoso, concede a quienes celebramos la resurrección de Cristo vivir plenamente la alegría de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 19-26
En aquellos días, algunos
de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución desatada después de
la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía; pero
predicaban el Evangelio solamente a los judíos. Sin embargo, hubo entre ellos
algunos chipriotas y cirenenses que, al llegar a Antioquía, comenzaron a
dirigirse también a los griegos y a predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y
como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la
fe.
Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé
fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios,
se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe,
exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor.
Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró lo
llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y
enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los
discípulos recibieron el nombre de "cristianos". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Los cristianos más entusiastas emprenden una labor misionera incluyente. Saben que Dios ha sido generoso con ellos y comunican esa buena noticia a quienes están cerca y lejos.
Del salmo 86 R/. Alaben al
Señor todos los pueblos. Aleluya.
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú eres más querida para
Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas. Egipto y Babilonia
adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro y Etiopía, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: "Todos los pueblos han nacido en ti y el Altísimo
es tu fortaleza". R/.
El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo convertido en ciudadano
tuyo; y todos los pueblos te cantarán bailando: "Tú eres la fuente de nuestra
salvación". R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 22-30
Por aquellos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: "¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías dínoslo claramente". Jesús les respondió: "Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y Él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La última declaración que leemos en este pasaje refleja un estadio definitivo de la fe cristiana. Jesús y el Padre son "uno" en la divinidad y a la vez son personas diferentes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 16
Santos: Bernardita Soubirous. religiosa; Toribio de Astorga, obispo, y Engracia de Zaragoza, mártir
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, vida de los creyentes, gloria de los humildes, felicidad de los justos, escucha nuestras súplicas y sacia, con la abundancia de tus dones, la sed de quienes esperamos en tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 24-13, 5
En aquel tiempo, la
palabra del Señor cundía y se propagaba. Cumplida su misión en Jerusalén, Saulo
y Bernabé regresaron a Antioquía llevando consigo a Juan Marcos.
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas y maestros, como
Bernabé, Simón (apodado el "Negro"), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió
junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando
culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé
para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar y a orar;
después les impusieron las manos y los despidieron.
Así, enviados por el Espíritu Santo, Saulo y Bernabé fueron a Seleucia y
zarparon para Chipre. Al llegar a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las
sinagogas de los judíos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Bernabé y Saulo emprenden la misión arropados por la oración y la solidaridad de los hermanos de Antioquia. El Espíritu Santo los anima a afrontar desafíos más importantes.
Del salmo 66 R/. Que te
alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que
conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con
equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la
vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 12, 44-50
En aquel tiempo exclamó
Jesús con fuerte voz: "El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha
enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo
como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas.
Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar;
porque noche venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las
palabras que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque yo no he
hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que
tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es vida eterna. Así, pues,
lo que hablo lo digo como el Padre me lo ha dicho". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se comunica con nosotros con un lenguaje global, es decir, por medio de obras y palabras. Su incontrovertible testimonio nos desafía a acoger con prontitud el llamado del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina. Concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 15. 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú, que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 17
Santos: Aniceto 1, mártir, y Roberto de la Casa de Dios, abad. Beato Juan Bautista Spagnoli, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9. 20)
Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios de inefable misericordia, que, al redimir al hombre le otorgaste una dignidad mayor que la que tuvo en sus orígenes, bendice a quienes te has dignado hacemos hijos tuyos por medio del bautismo, y conserva siempre en nosotros tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 13-25
En aquellos días, Pablo y
sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos; llegaron a Perge de Panfilia, y
allí Juan Marcos los dejó y volvió a Jerusalén. Desde Perge siguieron hasta
Antioquía de Pisidia, y el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento.
Acabada la lectura de la ley y los profetas, los jefes de la sinagoga les mando
decir: "Hermanos, si tienen alguna exhortación que hacer al pueblo, hablen".
Entonces se levantó Pablo, y haciendo señal de silencio con la mano, les dijo:
"Israelitas y cuantos temen a Dios, escúchenme: El Dios del pueblo de Israel
eligió a nuestros padres, engrandeció al pueblo cuando éste vivía como forastero
en Egipto, lo sacó de allí con todo su poder, lo alimentó en el desierto durante
cuarenta años, aniquiló siete tribus del país de Canaán y dio el territorio de
ellas en posesión a Israel por cuatrocientos cincuenta años. Posteriormente les
dio jueces, hasta el tiempo del profeta Samuel.
Pidieron luego un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de
Benjamín, que reinó cuarenta años. Después destituyó a Saúl y les dio por rey a
David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre
según mi corazón, quien realizará todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un
salvador, Jesús. Juan preparó su venida predicando a todo el pueblo de Israel un
bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía: 'Yo no soy el
que ustedes piensan. Después de mí viene uno a quien no merezco desatarle las
sandalias' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo repasa la historia de su pueblo y describe la forma en que Dios ha llevado las riendas de la misma. Ahora ha elegido a su Hijo Jesús para salvar a Israel y al resto del mundo.
Del salmo 88 R/.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad
es eterna, pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre y mi lealtad más
firme que los cielos. R/.
He encontrado a David, mi servidor, y con mi aceite santo lo he ungido. Lo
sostendrá mi mano y le dará mi brazo fortaleza. R/.
Contará con mi amor y mi lealtad y su poder aumentará en mi nombre. Él me podrá
decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva' ". R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Ap 1. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos, tu amor por
nosotros es tan grande que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 13, 16-20
En aquel tiempo, después
de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo: "Yo les aseguro: el
sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo
envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos.
No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es
para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: El que comparte mi pan
me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando
suceda, crean que Yo soy.
Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me
recibe a mí, recibe al que me ha enviado". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El discípulo que conoce el destino adverso de su Maestro no se espantará cuando se trate de experimentar rechazo y persecución. Si Jesús padeció la traición, los suyos no quedaremos exentos de enfrentar tal adversidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 18
Santos: Perfecto de Córdoba, mártir, y Juan Isauro de Grecia, monje. Beata María de la Encarna religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que nos has dado la libertad y la salvación por medio de la Sangre de tu Hijo, concédenos vivir siempre para ti y en ti encontrar la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 26-33
En aquellos días, Pablo
continuó su predicación en la sinagoga de Antioquía de Pisidia con estas
palabras: "Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios, este
mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes. Los habitantes de Jerusalén
y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al condenado cumplieron las
palabras de los profetas que se leen cada sábado: no hallaron en Jesús nada que
mereciera la muerte, y sin embargo, le pidieron a Pilato que lo mandara
ejecutar. Y después de cumplir todo lo que de Él estaba escrito, lo bajaron de
la cruz y lo pusieron en el sepulcro. Pero Dios lo resucitó de entre los
muertos, y Él, ya resucitado, se apareció durante muchos días a los que lo
habían seguido de Galilea a Jerusalén. Ellos son ahora sus testigos ante el
pueblo.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres nos
la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como está
escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo proclama el sentido último de la muerte y la resurrección de Jesús. El acontecimiento pascual es el cumplimiento de las promesas. Dios reivindica a su Hijo.
Del salmo 2 R/. Jesucristo
es el rey de las naciones. Aleluya.
El Señor me ha consagrado como rey de Sión, su ciudad santa. Anunciaré el
decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: R/.
"Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré en herencia las naciones y
como propiedad toda la tierra. Podrás gobernarlas con cetro de hierro, y
despedazarlas como jarros". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren al
Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por
mí, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 1-6
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en
mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo
habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les
prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén
también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el
camino? Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al
Padre si no es por mí". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se constituye un camino o una vía de acceso al Padre. Quienes decidamos buscar la vida divina tenemos una garantía segura: recorreremos el mismo camino de Cristo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)
Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados. Y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
SABADO 19
Santos: Emma de Bremen, viuda; Sajonia, eremita, y León IX, Papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)
Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52
El sábado siguiente casi
toda la ciudad de Antioquía acudió a oír la palabra de Dios. Cuando los judíos
vieron una concurrencia tan grande, se llenaron de envidia y comenzaron a
contradecir a Pablo con palabras injuriosas.
Entonces, Pablo y Bernabé dijeron con valentía: "La palabra de Dios debía ser
predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la
vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así nos lo ha ordenado él Señor
cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la
salvación hasta los últimos rincones de la tierra".
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de
Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos
azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos
principales, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta
expulsarlos de su territorio. Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los
pies, como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos
se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El mensaje cristiano es una oferta de gracia, jamás una imposición. Quienes crean de buena fe, encontrarán sencillamente el camino de salvación.
Del salmo 97 R/. Cantemos
las maravillas del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo
brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los
pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
31. 32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán
verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 7-14
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre.
Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó:
"Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces?
Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos
al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las
palabras que yo les digo no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que
permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre
está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun
mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre yo
la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que
me pidan en mi nombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús nos comparte la verdad de la revelación, y nos devela la identidad del Padre. De esa manera nos permite transitar hacia el Padre para participar de su vida divina.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos prep